<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1633960401387724971</id><updated>2012-04-23T07:29:27.635-07:00</updated><category term='genocidio'/><category term='atletico'/><category term='circuito abo'/><category term='banco'/><category term='aedd'/><category term='olimpo'/><category term='juicio mendoza'/><category term='casapueblos'/><category term='campaña apoyo juicios'/><title type='text'>expedientes judiciales contra genocidas</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Casapueblos - AEDD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08655130300651914347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='13' src='http://bp1.blogger.com/_iVNHJE2Cu2g/SATtKcQ-BAI/AAAAAAAAAkA/ulEFUCVUXaQ/S220/LOGO+CASAPUEBLOS-AEDD.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>7</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1633960401387724971.post-8568279657633003130</id><published>2011-10-09T11:23:00.000-07:00</published><updated>2011-10-09T23:47:15.120-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='aedd'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='juicio mendoza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='genocidio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='campaña apoyo juicios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='casapueblos'/><title type='text'>MENDOZA SENTENCIA : Clasificación delitos cometidos en contexto del delito internacional de genocidio</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-A8R7ICDPAGQ/TpKU30Cv60I/AAAAAAAAEy8/qdk9WtXWJug/s1600/martillo-judicial3.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-A8R7ICDPAGQ/TpKU30Cv60I/AAAAAAAAEy8/qdk9WtXWJug/s320/martillo-judicial3.jpg" width="268" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;S E N T E N C I A Nº 1 3 2 6&lt;br /&gt;En la Ciudad de Mendoza, a seis días del mes de octubre de dos mil once, el&lt;br /&gt;Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 1 de Mendoza, después del acuerdo&lt;br /&gt;celebrado en sesión secreta conforme lo dispuesto en los arts. 396 y ss. del&lt;br /&gt;Código Procesal Penal de la Nación, en autos Nº 001-M, caratulados:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;“MENENDEZ SANCHEZ, Luciano Benjamín y otros s/Infr. art. 144 bis C.P.” y&lt;br /&gt;sus acumulados N° 009-M, 010-M, 011-M, 022-M, 025-M, 031-M, 032-S y&lt;br /&gt;055-M , incoados contra: Eduardo SMAHA BORZUK, L.E. N° 06.900.976,&lt;br /&gt;argentino,  nacido en Capital Federal, el 26 de diciembre de 1942, casado, policía  retirado, hijo de Miguel y de María, con domicilio en Monseñor Maresma  1267, Barrio 1° de Mayo, Las Heras, Mendoza; Paulino Enrique FURIÓ&lt;br /&gt;ETCHEVERRI, D.N.I. N° 04.823.633, argentino, nacido en Capital Federal, el&lt;br /&gt;05 de febrero de 1933, casado, militar retirado, hijo de Florencio Paulino y de&lt;br /&gt;Sara, domiciliado en Alas Argentinas 2731, 2° Barrio Empleados de Comercio,&lt;br /&gt;Godoy Cruz, Mendoza y domicilio en Buenos Aires en Chesterton 3375, El&lt;br /&gt;Talar, Tigre, Provincia de Buenos Aires; Celustiano LUCERO LORCA, D.N.I.&lt;br /&gt;N°  06.936.795, argentino, nacido en Mendoza el 22 de marzo de 1941,  separado, policía retirado, hijo de Nicolás y de Petrona, con domicilio  en Colombia 1794, Godoy Cruz, Mendoza; Luis Alberto RODRÍGUEZ VÁZQUEZ,  D.N.I. N° 06.886.567, argentino, nacido en Mendoza el 30 de junio de  1940, casado, policía retirado, hijo de Luis y de Matilde, domiciliado  en Bolívar 2625, Godoy Cruz, Mendoza; Dardo MIGNO PIPAON, D.N.I. N°  08.617.823, argentino,&lt;br /&gt;nacido en Corrientes el 11 de diciembre de  1951, casado, militar retirado, hijo de Dardo Ulpiano y de Sara Raquel,  con domicilio en Perdriel 922, Rosario,&lt;br /&gt;Provincia de Santa Fe, y Juan Agustín OYARZABAL NAVARRO, L.E. N°&lt;br /&gt;06.870.330, argentino, nacido en Las Heras, Mendoza, el 3 de octubre de 1936,&lt;br /&gt;viudo, policía retirado, hijo de Juan Patricio y de Ernestina, domiciliado en&lt;br /&gt;Puerto Argentino 437, Barrio Cardama, Rivadavia, Mendoza, quienes se&lt;br /&gt;encuentran actualmente con detención domiciliaria; dejando constancia de la&lt;br /&gt;actuación del señor Fiscal General, Dr. Dante Marcelo Vega y Fiscal General&lt;br /&gt;“ad hoc” Dr. Pablo Barreda; de los representantes de los querellantes -&lt;br /&gt;Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, Maria Soledad Puente y&lt;br /&gt;Javier Urondo- Dres. Pablo Gabriel Salinas, Diego Lavado, Alfredo Guevara,&lt;br /&gt;Viviana Laura Beigel y María Angélica Escayola y por la Secretaría de&lt;br /&gt;Derechos Humanos de la Nación, Dres. Pablo Garciarena y Fernando Peñaloza;&lt;br /&gt;de la Sra Defensora Pública Oficial, Dra. Andrea Marisa Duranti y Sres.&lt;br /&gt;Defensores Públicos Oficiales “ad hoc”, Dres. Alejo Amuchástegui y Gabriel&lt;br /&gt;Darío Sánchez, en forma definitiva&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;F A L L A :&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;1°) CONDENANDO a JUAN AGUSTIN OYARZABAL NAVARRO a la pena de &lt;b&gt;PRISION PERPETUA e INHABILITACION ABSOLUTA Y PERPETUA&lt;/b&gt;,  accesorias legales por igual tiempo del de la condena y costas, por ser  coautor mediato, penalmente responsable, de los delitos de: privación  abusiva de la libertad agravada por violencia y amenazas (art. 144 bis,  inc. 1° y art. 142 inc. 1° del Código Penal, texto conforme ley 14616 y  20642), en perjuicio de Ricardo Luis Sanchez Coronel ; Rafael Olivera,  Nora Ercilia Rodriguez Jurado , Rosario Anibal Torres y Alicia Cora  Raboy ; imposición de tormentos agravada por la condición de perseguido  político de la víctima (art. 144 ter , 1° y 2° párrafos conforme texto  de la ley 14.616) en perjuicio de Ricardo Luis Sanchez Coronel, Rosario  Anibal Torres y Alicia Cora Raboy; homicidio calificado por alevosía,  por el concurso premeditado de dos o más personas y con el fin de  procurar impunidad (art. 80, incisos 2°, 3° y 4°, conforme ley  11.179,11.221 y 20.642), en perjuicio de Ricardo Luis Sánchez Coronel ,  Rafael Olivera, Nora Ercilia Rodriguez Jurado, Rosario Anibal Torres y  Alicia Cora Raboy y homicidio&lt;br /&gt;calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas&lt;br /&gt;(art.80,  incisos 2° y 4°, conforme leyes 11.179, 11.221 y 20.642), en perjuicio  de&amp;nbsp; Francisco Reynaldo Urondo, todos del Código Penal y en concurso real  (art. 55 del C.P.), calificándolos como delitos de lesa humanidad y  cometidos en el&lt;br /&gt;contexto del delito internacional de genocidio (arts. 12, 19, 29 inc. 3°, 40 y 41&lt;br /&gt;del C.P.; 530, 531 y concordantes del Código Procesal Penal de la Nación);&lt;br /&gt;Poder Judicial de la Nación&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2°) CONDENANDO a EDUARDO SMAHA BORZUK a la pena de P&lt;b&gt;RISION PERPETUA e INHABILITACION ABSOLUTA Y PERPETUA&lt;/b&gt;,  accesorias legales por igual tiempo del de la condena y costas, por ser  coautor mediato, penalmente responsable, de los delitos de: privación  abusiva de la libertad agravada por mediar violencia y amenazas (art.  144 bis, inc. 1° y art. 142 inc. 1° del Código Penal, texto conforme ley  14616 y 20642), en perjuicio de Rosario Anibal Torres , Alicia Cora  Raboy y Salvador Alberto Moyano ; imposición de tormentos agravada por  la condición de perseguido político de la víctima (art. 144 ter , 1° y  2° párrafos conforme texto de la ley 14.616) en perjuicio de Rosario  Anibal Torres y Alicia Cora Raboy; y&amp;nbsp; homicidio calificado por alevosía,  por el concurso premeditado de dos o más personas y con el fin de  procurar impunidad (art. 80, incisos 2°, 3° y 4°, conforme ley 11.179,  11.221 y 20.642), en perjuicio de Rosario Anibal Torres y Alicia Cora  Raboy ; homicidio calificado por alevosía y por el concurso premeditado  de dos o más personas en perjuicio de Francisco Reynaldo Urondo (art.  80, incisos 2° y 4°, conforme leyes 11.179, 11.221 y 20.642) y ;  homicidio calificado por alevosía, por el concurso premeditado de dos o  más personas y con el fin de procurar impunidad (art.80, incisos 2°, 6° y  7°, texto conforme ley 21.338), en perjuicio de Salvador Alberto  Moyano; todos del Código Penal, en concurso real (art. 55 del C.P.) ,&lt;b style="color: red;"&gt; calificándolos como delitos&amp;nbsp; de lesa humanidad y cometidos en el contexto del delito internacional de genocidio&lt;/b&gt;. (arts. 12, 19, 29 inc. 3°, 40 y 41 del C.P.; 530, 531 y concordantes del Código Procesal Penal de la Nación);&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3°) CONDENANDO a CELUSTIANO LUCERO LORCA y a LUIS ALBERTO RODRIGUEZ VAZQUEZ a la pena de &lt;b&gt;PRISION PERPETUA e INHABILITACION ABSOLUTA Y PERPETUA&lt;/b&gt;,  accesorias legales por igual tiempo del de la condena y costas, por ser  coautores materiales, penalmente responsables, del delito de: homicidio  calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más  personas en perjuicio de Francisco Reynaldo Urondo (art. 80, incisos 2° y  4° del Código Penal, conforme leyes 11.179, 11.221 y 20.642),  calificándolo como delito de lesa humanidad y cometido en el contexto  del delito internacional de genocidio. (arts. 12, 19, 29 inc. 3°, 40 y  41 del C.P.; 530, 531 y concordantes del Código Procesal Penal de la  Nación).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;4°)  CONDENANDO A DARDO MIGNO PIPAON a la pena de DOCE AÑOS DE PRISION e  INHABILITACION ABSOLUTA Y PERPETUA, accesorias legales por igual tiempo  del de la condena y costas, por ser coautor mediato, penalmente  responsable, de los delitos de: privación abusiva de la libertad  agravada por mediar violencia y amenazas (art. 144&amp;nbsp; bis, inc. 1° y art.  142 inc. 1° del Código Penal, texto conforme ley 14616 y 20642) e  imposición de tormentos agravada por la condición de perseguido político  de la víctima (art. 144 ter , 1° y 2° párrafos conforme texto de la ley  14.616) en perjuicio de Angel Bartolo Bustelo, en concurso real (art.55  C.P.), &lt;b style="color: red;"&gt;calificándolos como delitos de lesa humanidad y cometidos en el contexto del delito internacional de genocidio&lt;/b&gt;. (arts. 12, 19, 29 inc. 3°, 40 y 41 del C.P.; 530, 531 y concordantes del Código Procesal Penal de la Nación).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;5°)  ABSOLVIENDO a EDUARDO SMAHA BORZUK del delito de allanamiento ilegal de  domicilio (art. 151 del Código Penal), en perjuicio de Arturo Elias  Rodriguez y Marta Godoy, cuya comisión se le imputara en los autos  acumulados n° 032-S , por extinción de la acción penal por prescripción.  (arts. 59 inc. 3° y 62 inc. 2° del C.P.)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;6°)  ABSOLVIENDO a PAULINO ENRIQUE FURIO ETCHEVERRI de los delitos cuya  comisión se le imputara en los autos acumulados n° 010-M, en perjuicio  de Jorge del Carmen Fonseca (art. 3° del C.P.P.N.), disponiendo el cese  de la custodia policial dispuesta a su respecto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;7°)  ORDENANDO que los condenados cumplan las penas impuestas en los  establecimientos dependientes del Servicio Penitenciario Federal que  resulten adecuados a sus condiciones de salud, a cuyo fin deberá tener  en consideración las pericias e informes médicos obrantes en autos y los  estudios complementarios que ese Servicio considere necesario realizar.  Por tanto, se revoca la excarcelación y/o exención de prisión y prisión  domiciliaria de las que gozaron durante en el proceso y se dispone su  inmediata detención en los establecimientos que correspondan.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Intertanto  se hace efectivo el traslado dispuesto, EDUARDO SMAHA BORZUK, LUIS  ALBERTO RODRIGUEZ VAZQUEZ y Poder Judicial de la Nación USO OFICIAL  CELUSTIANO LUCERO LORCA permanecerán alojados en dependencias de la  Unidad Penitenciaria n° 32 de Mendoza y DARDO MIGNO PIPAON y AGUSTIN  OYARZABAL NAVARRO detenidos en sus domicilios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;8°) Firme la presente, practíquese por Secretaría cómputo de pena y dése vista a las partes (art. 493 del C.P.P.N.)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;9°)  DISPONIENDO la remisión de copia certificada de las actas y los  soportes informáticos correspondientes a los fines de las  investigaciones propuestas por las partes querellantes y el Ministerio  Público Fiscal.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;10°)  TENIENDO PRESENTES las reservas efectuadas por la Sra. Defensora  Pública Oficial, de recurrir en casación y del caso federal.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;11°) COMUNICANDO la sentencia al Ministerio de Defensa de la Nación y al Ministerio de Seguridad de la Provincia de Mendoza.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;12°)  DIFIRIENDO la lectura de los fundamentos para la audiencia del día  VEINTIOCHO DE OCTUBRE PROXIMO, a las 11 horas (art. 400, penúltimo  párrafo “in fine” del C.P.P.N.). Regístrese, notifíquese y ofíciese.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1633960401387724971-8568279657633003130?l=casapueblos-alegatos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/feeds/8568279657633003130/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1633960401387724971&amp;postID=8568279657633003130' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default/8568279657633003130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default/8568279657633003130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/2011/10/mendoza-sentencia-clasificacion-delitos.html' title='MENDOZA SENTENCIA : Clasificación delitos cometidos en contexto del delito internacional de genocidio'/><author><name>Casapueblos - AEDD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08655130300651914347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='13' src='http://bp1.blogger.com/_iVNHJE2Cu2g/SATtKcQ-BAI/AAAAAAAAAkA/ulEFUCVUXaQ/S220/LOGO+CASAPUEBLOS-AEDD.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-A8R7ICDPAGQ/TpKU30Cv60I/AAAAAAAAEy8/qdk9WtXWJug/s72-c/martillo-judicial3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1633960401387724971.post-3471311684688439402</id><published>2010-11-19T08:59:00.000-08:00</published><updated>2010-11-19T09:00:24.090-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='aedd'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='banco'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='circuito abo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='campaña apoyo juicios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='olimpo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='casapueblos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='atletico'/><title type='text'>Alegato Querella JUSTICIA YA! CAUSA ABO - ATLÉTICO – BANCO – OLIMPO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Octubre 2010&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Dra. Claudia Ferrero – Dra. Liliana Molinari&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Voy a alegar junto a la Dra Liliana Molinari, en representación de los querellantes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;b&gt;Asociación Anahí&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;br style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos &lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Asociación Gremial Docente de la UBA&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Comité para la Defensa de la Ética, la Salud y los Derechos Humanos&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Federación de Asociaciones Gallegas de la República Argentina&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Fundación Investigación y Defensa Legal Argentina &lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Instituto de Relaciones Ecuménicas&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Liga Argentina por los Derechos del Hombre&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Partido Comunista&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pablo Rieznik, todos ellos organizaciones y querellantes que integran el colectivo Justicia Ya!&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Queremos aclarar a este Tribunal y a las partes, que estas querellas unificadas con la querella de Carmen Aguiar de Lapacó, alega en forma separada sobre algunos puntos en los que no se encontró coincidencias de criterios. Por eso, habrá temas que no serán desarrollados adhiriendo sobre ellos a la querella pre-opinante. Específicamente a la materialidad de los hechos y en los puntos que se ira especificando al correr del alegato.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Asimismo, el alegato se dividirá en dos partes – a) contexto general b) calificación legal y pedido de penas - y aunque en algunos puntos, parezca que se alega sobre lo que la cabeza de querella ya alegó, dejamos planteado que nuestro análisis está basado desde otra óptica sancionatoria, y desde otra calificación legal, por lo cual, hablaremos de lo sucedido en el circuito represivo ABO &lt;b&gt;desde la figura de Genocidio&lt;/b&gt;, y ello se verá reflejado en los diferentes planos de intervención.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;1.- INTRODUCCION&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Para comenzar este alegato, creemos importante mencionar que si estamos acá hoy, acusando a los imputados en este juicio, es producto de&amp;nbsp; enorme lucha que han dado las organizaciones defensoras de los derechos humanos, los sobrevivientes, los familiares y todos los que durante estos años hemos luchado incansablemente contra la impunidad de los crímenes cometidos desde el aparato del Estado. Muchas de las personas que declararon en este juicio dieron cuenta de esta incansable lucha contra la impunidad.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Hoy, esperamos que se condene a los responsables de uno de los más &lt;b&gt;CRUENTOS GENOCIDIOS QUE LLEVARON ADELANTE LAS FUERZAS REPRESIVAS DEL PAÍS, EN FORMA SISTEMATICA Y ORGANIZADA DESDE EL PROPIO ESTADO.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Desde el Estado se implementó el terror a través de la persecución, el hostigamiento, la desaparición forzada, la tortura, el asesinato, la apropiación, el encarcelamiento y el exilio de miles de personas, con la finalidad de exterminar a los grupos nacionales insertos en todos los niveles de organización de la vida social argentina: partidario, estudiantil, gremial, cultural, etc- que luchaban por un país justo, sin opresión y sin explotación. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Esos grupos organizados constituían un obstáculo para el afianzamiento y la consolidación del sistema político, económico, social y cultural que las clases dominantes -en resguardo de sus intereses económicos- pretendían. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Fue por ello que no dudaron en imponer un régimen dictatorial para eliminar&amp;nbsp; todo vestigio de organización y participación&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los represores juzgados por los crímenes que aquí nos convocan, o revindican su accionar, o guardan silencio, esperanzados en que los proteja la desaparición de la prueba documental y testimonial de sus crímenes, y la vaguedad de información existente en sus legajos referida al período en cuestión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Pero la mayor garantía que les ofrece la impunidad y el encubrimiento de su carácter de&amp;nbsp; genocidas, es pretender borrar del recuerdo histórico, los intereses económicos y sociales que representaba la reestructuración nacional por la cual actuaron. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El plan genocida tuvo un eje estratégico en el accionar clandestino, a través del secuestro y la desaparición de aquellos a los que se definió pertenecientes al grupo a exterminar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;A lo largo de las jornadas que se desenvolvieron en este Tribunal los testimonios han sido piezas de un rompecabezas que ha reconstruido el horror, la inmoralidad y la criminalidad por un lado, pero también la acción globalizada e interrelacionada de las distintas fuerzas represivas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Durante la última dictadura cívico-militar, las fuerzas represivas definieron y llevaron a la práctica una política criminal de exterminio de lo que ellos consideraron “el enemigo”. Para esto diseñaron y utilizaron diferentes esquemas operacionales a lo largo de todo el país.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;A pesar de que estas querellas adhieren a la materialidad correspondiente a los casos en particular que ha expuesto la querella precedente, debemos puntualizar algunos aspectos de los hechos que se han acreditado en este juicio que hacen a la imputación a realizar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La metodología represiva empleada por el Terrorismo de Estado durante las décadas del 70 y 80 se caracterizó por:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;1.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Capturar a quienes pudieran resultar sospechosos de se parte o&amp;nbsp; tener vínculos con cualquier grupo organizado política, social o culturalmente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;2.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Conducirlos a lugares clandestinos de detención situados dentro de unidades de las fuerzas armadas, policiales o bajo su dependencia en el caso de ser predios de propiedad particular&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;3.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Una vez allí, interrogarlos bajo tormentos a fin de obtener los mayores datos posibles acerca de otras personas relacionadas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;4.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Someterlos a abusos sexuales, violaciones, condiciones de vida inhumana, y todo tipo de torturas físicas y psíquicas, con el objeto de quebrar su resistencia moral y despojarlos de su identidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;5.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Mantener a las víctimas totalmente incomunicadas, con los ojos vendados y negar a cualquier persona, familiar o allegado, la existencia del secuestrado y la de eventuales lugares de cautiverio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;6.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ampliar la libertad de los cuadros inferiores para determinar la suerte del aprehendido, que podía ser luego liberado, puesto a disposición de Poder Ejecutivo Nacional, sometido a proceso militar, permanecer en carácter de “desaparecido” o ser eliminado físicamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Estos 6 puntos, establecidos en la causa 13/84,&amp;nbsp; se verificaron en los hechos a juzgar, a través del relato de los testigos en&amp;nbsp; las sucesivas audiencias, como en forma detallada lo ha descripto el Dr. Fernández en su alegato, por lo que no ampliamos al respecto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;2.- EL SISTEMA CONCENTRACIONARIO &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Descripción, Funcionamiento, Características &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El Circuito ABO estaba bajo la órbita del Comando de Zona Nº 1 a cargo del Primer Cuerpo de Ejército con asiento en la Capital Federal y jurisdicción sobre la casi totalidad de la Provincia de Buenos Aires, la provincia de La Pampa y sobre la propia Capital Federal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Esta Zona estuvo a cargo de:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Del 2/76 al 12/76 - Subcomandante: General de Brigada Jorge Olivera Róvere&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Del 1/76 al 1/79 Comandante: General de División Carlos Guillermo Suárez Mason (numerosos testigos manifestaron en sus declaraciones que supieron durante su cautiverio que este general había estado presente en los centros clandestinos de detención, como en el testimonio del Sr. Miguel D´Agostino).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Del 1/79-1/80 Comandante: General Leopoldo Fortunato Galtieri&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Funcionaron en la Zona 1 y se han identificado hasta la fecha los lugares en donde se encontraban más de&amp;nbsp; 64 Centros Clandestinos de Detención. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los CCD “Club Atlético”, “Banco” y “Olimpo” formaron parte del mismo circuito represivo: uno sucedió a otro en el tiempo, y represores, víctimas y hasta elementos de torturas circularon entre un campo de concentración y otro. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los grupos represivos con base en estos CCD operaron fundamentalmente en Capital y Gran Buenos Aires. Estaban integrados por personal de distintas fuerzas represivas y actuaron en contacto con otros centros como “Campo de Mayo”, “ESMA”, “Azopardo” y “Vesubio”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En este juicio ha quedado establecido que participaron en este circuito represivo diversas fuerzas represivas:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ejército Argentino&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Policía Federal Argentina &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Batallón 601&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Gendarmería&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Servicio Penitenciario&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En el funcionamiento y operaciones del circuito&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aeronáutica como apoyo&amp;nbsp; para los “traslados” o “vuelos de la muerte”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Marina a través del intercambio de prisioneros con ESMA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;RESISTENCIA Y SOLIDARIDAD &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En virtud que la querella precedente especificó las condiciones de vida y de muerte dentro de los CCD en forma extensa, solo queremos señalar que -a pesar del horror- dentro de los campos de concentración se intensificaron los lazos de solidaridad y resistencia entre los detenidos-desaparecidos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Y esa resistencia se vio reflejada en los siguientes testimonios:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Ana María Careaga: “estaba acostado en la cama e internado José Daniel Tocco, que le decían Pepino, que me agarró la mano, me contó que estaba por tener familia su compañera, me preguntó cómo estaba yo del embarazo y si podía ponerme la mano en la panza. Esto me pasó también con otras personas, y eran una de las pocas situaciones que uno podía sentir y vivir ahí como situaciones de compartir algún momento de resistencia (…)”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Juan Carlos Zottarel: “Recuerdo el caso de un chico que estaba en el pasillo, que lo torturaban con picana y con golpes al mismo tiempo. Eso después supe que produce un fenómeno de contracción y relajación muscular que es tremendamente peligroso, más porque produce deshidratación. Y, le dábamos un poco de agua con un trapito, gota por gota en la boca. Sé que esa noche (…) lo habían sacado para que señalara a alguien y no lo hizo.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Hebe Cáceres: “Rafael Tello me mandó su propia manta para que no tuviera frío, ellos eran varios y podrían abrigarse entre ellos.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Esa conducta que practicaba la solidaridad para constituir la resistencia se plasmó como ya se ha visto dentro del CCD y continuó y se ramificó fuera de éste, con la proliferación de miles de Hábeas Corpus, la acción de abogados comprometidos, la organización de las comisiones de familiares y el funcionamiento de los organismos de DDHH, las denuncias realizadas antes la CIDH.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;A pesar de todos los intentos, un hilo invisible siguió uniendo los familiares y los militantes, la confianza de unos y otros en que cada cual realizaría las acciones de resistencia que fueran posibles, y que lo harían de una manera solidaria con los compañeros de adentro y de afuera, alimentaba la convicción de todos que era posible enfrentar la maquina del horror a pesar de su aparente omnipotencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Es en esa misma convicción de que se puede resistir la impunidad, es la que hoy a más de 30 años de los hechos, estos querellantes venimos a pedir justicia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;3. MAGNITUD DEL ATAQUE&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Tenemos que poner los padecimientos de las víctimas de este proceso, en el contexto correspondiente. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Hay que decirlo claramente, &lt;b&gt;LA MAGNITUD DEL ATAQUE&lt;/b&gt;, sólo puede entenderse si se piensa en el nivel de organización y en la militancia de los trabajadores, del movimiento estudiantil, social y cultural de aquella época.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El plan de exterminio tuvo tal magnitud, porque lo que tenían que aniquilar era muy grande, eran amplios sectores organizados, que defendía sus derechos y no se quedaban allí: iban por más. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los compañeros caídos se planteaban modificar las relaciones sociales vigentes en la Argentina, en cada oportunidad le disputaban poder a los sectores sociales dominantes, en las fabricas, en las universidades, en los sindicatos, en los barrios, en la calle, en cada lugar de trabajo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Nos decía el querellante Pablo Rieznik (al declarar en la audiencia 22 de diciembre 2010) que la Federación Universitaria –de la cual formaba parte- era parte de la expresión de la lucha social y política que tenía como objetivo trasformar la realidad que los circundaba. En su relato expresó: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;“… Yo hice referencia a mi actividad estudiantil que comenzó en el año 69, y no fue por casualidad, … está en los anales de la historia un episodio que fue un levantamiento popular, que se llamó el Cordobazo y que impulsó a la transformación social a toda un generación a la cual hice referencia, y lo hizo como parte de un fenómeno y un despertar, ya que hablé de clasismo, de una clase obrera novedosa en el país…”&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Y agregó: “…Y digo generación en un doble sentido, generación porque aparece vinculada a todo este desarrollo al cual hago referencia,&amp;nbsp; y en relación a la temática del genocidio, sin ser experto en lingüística, la palabra, el prefijo gen, en ambos casos, me parece que tiene alguna relevancia, porque formó parte de una tarea represiva a todo un cuerpo colectivo generacional en las circunstancias de la época.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En ese marco se desarrollaron los crímenes que se ventilaron en el debate, y del desarrollo de las audiencias surgieron innumerables pruebas sobre las identidades de las víctimas:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Al menos 280 personas fueron nombradas en los testimonios como víctimas que pasaron por el circuito ABO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Fueron identificadas víctimas de nacionalidad Argentina, Chilena, Paraguaya, Uruguaya&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Fueron mencionadas las siguientes organizaciones de pertenencia: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Asociación de Trabajadores del Estado (ATE)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cristianos para la Liberación&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ejército Revolucionario del Pueblo - 22 de Agosto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Federación Universitaria Argentina (FUA)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Frente de Lisiados Peronistas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Frente Revolucionario 17 de Octubre&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Grupo Obrero Revolucionario (GOR)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; JP – FR 17 Liberación Igualdad Cristiana&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Juventud Guevarista&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Juventud Peronista&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Juventud Socialista de los Trabajadores&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Juventud Trabajadora Peronista Empleados de Comercio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Juventud Universitaria Peronista (JUP)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Liga Argentina por los Derechos del Hombre &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Liga Comunista&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Madres de Plaza de Mayo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Manifiesto Obrero&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Montoneros&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Movimiento Villero Peronista&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Organización Comunista Pueblo Obrero (OCPO)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Partido Comunista&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Partido Comunista Marxista Leninista (PCML) &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Partido Liberal&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Partido Socialista de los Trabajadores (PST)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Política Obrera (PO)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Resistencia Libertaria&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Tendencia Estudiantil Revolucionaria Socialista (TERS)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Unión de Estudiantes Secundarios (UES)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Unión Socioeconómica de Lisiados (UNSEL)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Pertenencia estudiantil: Estudiantes de Ciencias Económicas, de Derecho, de Economía, de Antropología, de Enfermería, de Historia, de Ingeniería, de Medicina, de Arquitectura, de Ciencias Exactas, de Psicología, de Física y Matemática, de Ciencias Naturales, de Educación Física, estudiantes secundarios; de la Universidad de Buenos Aires, de la Universidad Nacional de La Plata, Universidad Nacional de Mar del Plata, Universidad de Belgrano, del Profesorado Ed. Física INEF San Fernando, del Colegio Nacional de La Plata, entre otros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Importantes conceptos fueron aportados en este juicio por: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El Coronel Retirado Horacio BALLESTER (audiencia del 12 de abril de 2010)-&amp;nbsp; miembro del CEMIDA (Centro de Militares para la Democracia), nos relató que durante la dictadura, la doctrina de seguridad nacional alcanzó su plenitud.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;Que como es sabido existían lugares donde se realizaban los cursos de adiestramiento, como la Escuela de las Américas, donde acudían militares de todo el continente. Ello es una muestra de que se trato de un plan continental. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En su testimonio decía: “Allá por principios de la década del 60, Argentina adopta la Doctrina Militar Francesa de Contrainsurgencia, que habían preparado los franceses para sus guerras coloniales de Indochina y de Argelia. Ahí es donde aparecen los conceptos de Zona de Defensa, Subzona, Área, y todos los que tuvieron después amplia aplicación durante la dictadura.”…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;…“Hubieron 5 Zonas de Defensa, una por cada cuerpo de Ejército: I, II, III y V y después se formó al poco tiempo, prácticamente al mismo momento, una cuarta zona con el Comando de Institutos Militares cuya sede estaba en Campo de Mayo. Estas Zonas se dividieron en Subzonas, estas Subzonas se dividieron en Áreas. Las Zonas correspondían a las jurisdicciones de cada cuerpo, excepto esa cuarta Zona que tomaba Campo de Mayo y los partidos de la provincia de Buenos Aires vecinos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Para adentro de cada Zona, de cada Subzona, de cada Área, había un Jefe y de ese Jefe dependían todas las Fuerzas Armadas que estuvieran en el lugar, más las Fuerzas Policiales, las Fuerzas de Seguridad, Gendarmería, Prefectura, Guardiacárceles… en fin, todos los que tuvieran que ver con el control de la población que estaba ahí adentro.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La Licenciada Inés Izaguirre (audiencia del 5 de julio de 2010), ofreció al Tribunal una clara y estadística demostración de la planificación del exterminio a un grupo particular y del carácter nacional del proceso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Las estadísticas que brindó, reflejan un operativo de norte a sur del país, que va recorriendo las distintas ciudades, concentrando su accionar represivo en las ciudades más movilizadas, entendiendo por estas en las que se habían registrado las mayores luchas obreras y estudiantiles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El cuadro “Militancia según tipo de baja” presentado por la testigo, analiza un universo de 12.074 casos, de los cuales el 22,7% eran militantes de partidos políticos de izquierda revolucionaria, y de ese porcentaje, el 10% eran dirigentes gremiales. Asimismo identifica una población como “Izquierda sin especificar”, definiéndola como militantes que no se ha podido especificar la pertenencia partidaria, que llega al 34,2%, quedando un 43,1% de “Militancia incierta”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Es decir que, además de volcarse sobre un grupo nacional, como dice la definición de genocidio, se esta volcando la represión sobre una población altamente politizada. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En el cuadro “Aniquilamiento por clase social”, también presentado ante este tribunal, se observa la siguiente composición de los detenidos-desaparecidos:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;- 0,2% patrones y empresarios medianos y chicos &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;- 0.8% altos directivos, funcionarios públicos superiores y oficiales de las fuerzas armadas y de seguridad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;- 30,2% profesionales universitarios, trabajadores por cuenta propia, urbanos y rurales, y estudiantes que no trabajan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;- 31,6% asalariados urbanos, con estudios. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;- 37,2% clase obrera propiamente dicha&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Del total de los casos estudiados, más del 70% era menor de 30 años, siendo la mayoría personas que tenían entre 22 y 24 años.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;De los 181 casos ventilados en este juicio, más del 50 % eran parte de la comunidad universitaria. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Las Universidades Nacionales sufrieron en forma masiva los secuestros y desapariciones durante la dictadura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;Se calcula hoy en día que más de 3000 personas que permanecen desaparecidas eran docentes, no docentes o estudiantes universitarios. Así puede informarse que la Universidad Nacional de Buenos Aires tiene alrededor de 1300 detenidos-desaparecidos, la Universidad Nacional de La Plata supera los 700, la Universidad Nacional de Córdoba más de 200, y así en todas las Universidades del país.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La Lic. Izaguirre entregó al tribunal el listado de estudiantes universitarios y terciarios desparecidos en la Argentina. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En ese marco, el testigo Luis Federico Allega (audiencia 5 de abril 2010) nos hablaba sobre las transformaciones que se produjeron en la Universidad en esa época: “En la universidad de Ingeniería cuando yo entré, en el 72 – 73, empiezan a pensarse proyectos de ingeniería que eran todo lo contrario de lo que querían los que hicieron el golpe de Estado. Querían que la Argentina fuera sometida a las potencias de Estados Unidos, Inglaterra, multinacionales. La facultad de Ingeniería por un año y medio pensó proyectos que no pagaran derecho de fabricación, y esto tenía que ser un orgullo para la Argentina. Construir trenes Diesel sin pagar derechos de construcción, y estos lo primero que hicieron es destruir todo eso. En ingeniería electrónica se investigaban las primeras computadoras, la Argentina en esa época tenía un nivel bastante alto de producción de electrónica, éstos lo primero que hicieron es destruir todo. Las cooperativas agrícolas, mis parientes eran del campo y toda la vida habían vivido sometidos a vender el maíz y el trigo apenas lo cosechaban a los grandes Martínez de Hoz y compañía, se habían empezado a poner en cooperativas y éstos lo primero que hicieron fue destruirlo. Yo trabajaba con el padre Sierra en una villa de Bajo Flores, para éstos éramos enemigos. ¿Por qué me detuvieron, por qué me secuestraron, por qué mataron tanta gente? Es muy sencillo, querían hacer un país esclavo. Ellos eran los primeros que querían el país esclavo y así lo tuvimos porque la industria, basta caminar aún ahora y veo menos fábricas de las que había en 1975-76.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD-UBA) es parte querellante cumpliendo con la obligación moral de requerir condena por cada uno de los estudiantes y docentes víctimas pertenecientes a esa Casa de Estudio cuyos casos son objeto de juzgamiento en este juicio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Todos estos datos nos llevan a calificar lo sucedido como un aniquilamiento de un grupo especifico de carácter popular, militante y asalariado centrado en una franja generacional.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El dirigente gremial Víctor De Genaro (audiencia del 5 de julio de 2010), en su testimonio no deja duda sobre el lugar que jugó la represión sobre el movimiento obrero en el llamado Proceso de Reorganización Nacional.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El testigo dijo: “Empezamos a entender que la estructura económica no solo reprimía económicamente… ...Martínez de Hoz decía que para terminar con la rabia hay que matar al perro y el perro éramos la clase trabajadora, la estructura industrial del desarrollo del país, que había que cambiar porque los trabajadores y la gente teníamos mucho poder y había un proyecto político, económico, cultural, social y religioso que implicaba eso.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;“Fue una represión directa a los derechos de los trabajadores. Se empezaron a bajar las nueve horas en la mayoría de los gremios, se anularon los convenios colectivos de trabajo, estaba prohibido hacer asambleas. En el 76 y 77 hubo huelgas de trabajadores, producto de estas cosas. Se paró el puerto de Rosario, se paró Luz y Fuerza, los telefónicos, y secuestraban a los compañeros en plena huelga, en el lugar donde se reunían para organizarse. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Muchos compañeros telefónicos desaparecidos, el secretario general de luz y fuerza desaparecido, asesinaron compañeros que eran un ejemplo: Jorge Di Pascuale, Arancibia en Tucumán, Atilio López en Córdoba, René Salamanca. Desaparecieron la mayoría de la estructura de los trabajadores. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Nosotros empezamos a entender que la estructura económica había sido también represiva. El endeudamiento externo en nuestro país sirvió para desindustrializar el país, sirvió para terminar con el trabajo. Mucho tiempo después supe que, en ese momento, teníamos afiliados a los compañeros del INDEC… &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;…Carlos Noriega, el director de INDEC secuestrado, quería hacer un organismo nacional de estadísticas. Ellos habían mostrado que en 1975 el nivel de la pobreza, en Gran Buenos Aires y Capital Federal, era de 3,5%. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;…en 1985 era del 18,5%; se había quintuplicado la pobreza. La pobreza, el hambre y la desocupación es parte de la estructura de represión.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;También a través de su experiencia desnudó con su relato la participación o por lo menos la complicidad&amp;nbsp; de sectores empresarios y de la Iglesia Católica en el ensañamiento contra la clase obrera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;De Genaro dijo: “El 66% de los funcionarios de la estructura del estado habían sido dado por los ejecutivos de las empresas, por eso esas empresas habían sido beneficiadas, ACINDAR es una de ellas…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;FORD tiene el juicio de Conti, un obrero secuestrado en la empresa. Mucho antes de que se conociera a Camps, el gerente de la empresa les dijo a los trabajadores que ya van a discutir con Camps, que es con él con quien tienen que discutir. La empresa FORD envió telegramas a las familias de los compañeros secuestrados del campo de deportes de la empresa, por abandono de trabajo. ….el caso de&amp;nbsp; los compañeros detenidos-desaparecidos y secuestrados trabajadores de Mercedes Benz; que son 17 compañeros de los 115 que había echado en ese momento por estar en contra de lo que habían firmado el sindicato y la empresa. Rechazan el aporte obligatorio que les descontaban y por el aumento salarial a la baja que había firmado el sindicato. Dan la pelea y la ganan. Son reincorporados y 17 de los 115 son desaparecidos. Hubo movilizaciones a la comisaría, etc. Hoy es uno de los juicios más importantes que existen. En Ingenio Ledesma, hubo lo que se conoció como La Noche del Apagón, donde desaparece Luis Arédez, quien fuera intendente y el único que le cobró impuestos a la empresa. Lo que hay es una estructura económica; fundamentalmente política, militar y religiosa para terminar con la clase trabajadora que estaba organizada para transformar a la Argentina.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El Circuito ABO, no fue más que una parte de este proceso, y en este juicio se ha testificado sobre su aporte concreto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El testigo Adolfo Ferraro (audiencia 8 de marzo de 2010), Delegado Gremial de la Municipalidad de Buenos Aires, declaro ante este tribunal que encontrándose secuestrado en el CCD ATLETICO, encontró varios compañeros municipales que habían caído ese mismo día por haber realizado una huelga sindical entre los que se encontraba Marcos Lezcano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;De este ataque masivo y criminal no participaron sólo las fuerzas represivas, sino que hubo ideólogos, impulsores y beneficiarios civiles: la clase dominante, el gran empresariado, los que se beneficiaron económicamente con la imposición del plan económico y el aniquilamiento de ese grupo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Tampoco podemos dejar de mencionar el papel que tuvo la Iglesia Católica Argentina, haciendo oídos sordos a las denuncias de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo; siendo altas autoridades episcopales cómplices de los torturadores, muchas veces presenciando y formando parte en las torturas, como “confesores” de los desaparecidos. Hoy esta misma iglesia es la que llama a la “pacificación”.&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;De esta sociedad entre empresarios y fuerzas armadas, con la complicidad de la burocracia sindical, nacieron las reformas a la Ley de Contrato de Trabajo realizadas por la dictadura, entre otras: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; eliminaron el principio que en la duda consagraba la norma más favorable al trabajador &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;suprimieron obligaciones y penalidades para los empleadores&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;les permitieron el despido de mujeres embarazadas y de huelguistas, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; los obreros estaban obligados a revelar sus ideas políticas, religiosas y sindicales, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;•&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; derogaron la ley de discapacidad, que además de los derechos asistenciales preveía reglamentaciones laborales que protegían al trabajador discapacitado. La participación que había tenido en la promulgación de la ley original el grupo de discapacitados del Frente de Lisiados Peronistas y fundadores de UNSEL selló su suerte como desaparecidos, como explicó en su oportunidad en su testimonio Gilberto Rengel PONCE.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La ley de discapacidad dictada por la Dictadura, limitó el amparo de los discapacitados a su asistencia, eliminando su inserción laboral, y aún sigue vigente, al igual que la mayoría de las leyes dictadas en ese período.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En la Argentina, no hubo una "represión indiscriminada". El aniquilamiento no es casual, ni irracional. No hubo loquitos sueltos, ni errores, ni excesos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Se trató de la destrucción sistemática de una "parte sustancial" de un grupo nacional que tenía ciertas formas de organización y de participación. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Destruir esas dos cosas: la organización y la participación, era uno de los objetivos a más largo plazo de la dictadura, cuyas consecuencias padecemos hasta hoy. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;4. IMPUNIDAD &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los hechos aquí analizados comenzaron a investigarse en la década del 80, pero una vez mas debemos resaltar que el tiempo transcurrido no ha sido utilizado para perfeccionar este proceso judicial, sino que en nuestro alegato tenemos que dar cuenta de las profundas limitaciones con que nos encontramos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Por los&amp;nbsp; CCD Atlético, Banco y, Olimpo se calcula que pasaron más de 2000 detenidos-desaparecidos, hay identificados con nombre y apellido en la causa aproximadamente 400 y solo estamos juzgando un número ínfimo de represores a pesar de haber sido&amp;nbsp; mencionados en este juicio mas de 70 en el circuito ABO.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Es irrisorio pensar que los 17 represores sentados hoy en el banquillo de los acusados, fueron los únicos participes de los hechos que han sido ventilados en este juicio. Son muchísimos más, y con preocupación nos preguntamos cuántos de esos represores continúan prestando funciones en la actualidad en las distintas fuerzas armadas y de seguridad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Para hacer funcionar tremenda maquinaria fueron necesarios miles de miembros del aparato represivo en donde cada uno era un engranaje necesario, que asumió voluntariamente su rol.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Algunos de estos actores pasaron por esta sala en calidad de simples testigos, cuando tendrían que estar en un estrado judicial respondiendo por su responsabilidad penal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Fueron los casos de: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;1.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; MARCELO JOSÉ FERNÁNDEZ: Oficial de comunicaciones PFA, que declaró en la audiencia del 22 de febrero de 2010.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;2.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; RAÚL CORCOLES AGUIRRE: Cabo primero PFA, que declaró en la audiencia del 22 de febrero de 2010.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;3.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; OSCAR CIDRÉ RODRÍGUEZ: Comisario Mayor Retirado de PFA, que declaró en la audiencia del 9 de febrero de 2010.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;4.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; OLIMPIO GARAY: Servicio de Inteligencia del Servicio Penitenciario Federal (SPF), que declaró en la audiencia del 7 de junio de 2010.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;5.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; HUGO ROBERTO RODRÍGUEZ: Servicio de inteligencia del Servicio Penitenciario Federal (SPF), que declaró en la audiencia del 7 de junio de 2010.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;6.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ALFREDO SOTERA: General retirado del Ejército, que prestó funciones en la Jefatura 2 de inteligencia del Estado Mayor como subjefe de la misma, de la cual dependía el batallón 601. Declaró en la audiencia del 7 de junio de 2010.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;7.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; EDUARDO JORGE FERNÁNDEZ: Comisario, General retirado, que declaró en la audiencia del 5 de mayo de 2010.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;8.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; NORBERTO RUBÉN GOSENDE: División de custodia presidencial desde 1976, que declaró en la audiencia del 5 de mayo de 2010.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;9.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; MIGUEL ANÍBAL GIAO: Policía Federal Argentina, que declaró en la audiencia del 7 de junio de 2010.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;10.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; CARLOS ALBERTO MARTÍNEZ: Militar retirado, instruido en la Escuela de las Américas, quien estuvo a cargo desde 1976 a principios de 1978 de la Jefatura 2 de Inteligencia, de la cual dependía el Batallón 601. Declaró en la audiencia del 7 de junio de 2010.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;11.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; EDUARDO MANUEL BUTELER: Policía Federal Argentina. Declaró en la audiencia del 7 de junio de 2010.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;12.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; EDUARDO ANTONIO PIAZZA: Comisario retirado de la Policía Federal Argentina. Declaró en la audiencia del 7 de junio de 2010.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;13.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; LUIS ALBERTO PÉREZ OFFICIALDEGUY: Comisario Mayor retirado PFA. Declaró en la audiencia del 7 de junio de 2010.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;14.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ÁNGEL ESTEBAN VALOY: Oficial segundo de la armada, quien declaró en la audiencia del 23 de febrero de 2010.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;15.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; OSVALDO RAFAEL ONEL: Comisario retirado de PFA, que declaró en la audiencia del 21 de abril de 2010.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;16.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;OMAR EDUARDO TORRES: Gendarme en la guardia externa del Olimpo desde julio hasta diciembre de 1978, que declaró en la audiencia del 14 de julio de 2010. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Esta parte ha solicitado reiterada y sistemáticamente en la etapa de instrucción que se amplíe la indagatoria de los imputados para incluir todos los delitos de los que son responsables. Hemos entregado la información necesaria para que esas indagatorias se realizaran y para que los imputados fueran procesados. Esas solicitudes no fueron tenidas en cuenta. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Durante el presente&amp;nbsp; juicio solicitamos la ampliación indagatoria por&amp;nbsp; homicidio en cinco casos, violación en tres casos y la ampliación por sobrevivientes que declararon como testigos sin que su caso fuera parte del debate.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Lamentablemente no se ha hecho lugar a la incorporación de los casos de los sobrevivientes que declararon por sus compañeros de cautiverio sin que su propio caso fuera analizado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Esto impone la revictimización al sobreviviente, hecho&amp;nbsp; intolerable para quienes han sido objeto de delitos aberrantes y han sufrido –en magnitud mayor a la que es posible imaginar- el efecto de la impunidad de sus torturadores durante más de 30 años.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Señores jueces, mención especial quieren hacer estas querellas respecto de los detenidos-desaparecidos cuyos restos fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense en el año 2007: se trata de Cristina Magdalena Carreño Araya, Isidoro Oscar Peña, Nora Fátima Haiuk de Forlenza, Oscar Néstor Forlenza, Helios Serra, Jesús Pedro Peña, Santiago Villanueva, María Cristina Pérez y Carlos Antonio Pacino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los casos de 5 de esas víctimas -Jesús Pedro Peña, Helios Hermógenes Serra Silvera, Isidoro Oscar Peña, Cristina Magdalena Carreño Araya y Santiago Bernardo Villanueva- forman parte de este juicio oral. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los 4 compañeros restantes - Nora Fátima Haiuk de Forlenza, Oscar Néstor Forlenza, María Cristina Pérez y Carlos Antonio Pacino- no fueron incluidos, a pesar de haber compartido los nueve detenidos el cautiverio, los traslados, los vuelos de la muerte, la aparición de sus cuerpos en la costa, casi 30 años como NN en los cementerios, y la identificación realizada por el EAAF.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Estos procesos parcializados hacen perder de vista un elemento central para nuestra querella: entender la magnitud del ataque, entender por qué tanta brutalidad, entender por qué tanta impunidad posterior. El genocidio perpetuado por el Estado Argentino, sus fuerzas armadas y de seguridad, la complicidad del poder judicial, de los medios de comunicación, de grupos económicos y de la propia iglesia católica, pierde representación cuando tenemos hoy esta “fragmentación judicial” de un proceso llevado a cabo en forma centralizada, organizada y planificada desde el propio Estado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Así, el balance en estos 27 años de gobiernos constitucionales es demoledor para el Poder Judicial: menos de un 5% de los represores que actuaron durante la dictadura están hoy procesados, menos aun, son los represores condenados que están en cárcel común. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Lamentablemente esta impunidad ha sido garantizada desde el propio Estado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;A pesar del decreto Presidencial Nº 4/2010 por el cual se levantó el secreto de la información reservada del Estado que indica que la misma puede ser utilizada en las causas judiciales, el secreto persiste. El&amp;nbsp; listado con más de 4.000 agentes que se desempeñaron en el tenebroso Batallón 601, parte de la prueba documental de las actuaciones, termina siendo una muestra del encubrimiento del Estado y no de su ruptura con el genocidio perpetrado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;No se han brindado datos más allá de sus nombres, no se sabe el destino al que estuvieron abocados durante la dictadura, dónde estuvieron “infiltrados”, a quiénes le realizaron tareas de espionaje, etc. También permanece en secreto el nombre de cobertura con el que actuaron.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Y en este juicio en particular nos encontramos con que el legajo personal&amp;nbsp; correspondiente al Sr. Guglielminetti, que figura en dicho listado, es tan ilegible que resulta imposible para las partes cualquier cruce de información sobre sus destinos, entre otros datos.-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El secreto y la impunidad perduran.&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Esa impunidad continúa cuando se parcializan las causas, cuando se presentan los casos como crímenes aislados, cuando se niega la verdad histórica al oponerse a juzgar y condenar lo sucedido como lo que fue: un genocidio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Esa impunidad adquiere nuevas fuerzas cuando se establecen teorías como la ignorancia debida, estableciendo que aquellos que integraban grupos de tareas y secuestraban, podían no saber que luego los detenidos serían torturados o asesinados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Esa impunidad que a la hora de juzgar los crímenes más aberrantes que un ser humano puede cometer encuentra atenuantes según su jerarquía en el escalafón castrense. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Esa impunidad que continua en la desaparición de Jorge Julio López, y más recientemente con el asesinato sin esclarecer de una testigo clave como lo fue Silvia Suppo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Por eso sostenemos, Señores Jueces, que este juicio, no es un juicio del pasado, sino un juicio del presente. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;5.- AUTORÍA:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Respecto de la responsabilidad que le cabe a los encartados, describiremos a continuación el carácter de participación que los mismos tuvieron en los distintos hechos que se les imputa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En relación a su participación criminal, deberán ser considerados co-autores de los ilícitos imputados. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El tipo penal previsto por la norma legal privación ilegitima de la libertad&amp;nbsp; está construido como un delito especial, en el sentido de que sólo podrá ser considerado autor, aquel que revista la condición de funcionario público.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Se trata de un delito en donde el bien jurídico “Libertad” está en primer orden de consideración. Pero sin perjuicio de ello al ser un delito de propia mano, sólo pueden ser autores los funcionarios públicos, afectando, concomitantemente con el bien jurídico antes mencionado, el adecuado funcionamiento de los órganos del Estado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Está estructurado además, como delito comisivo. Requiere al menos de un autor que realice la acción, positiva, de privar de la libertad a alguien que hasta ese momento disfrutaba de la libre disponibilidad del bien jurídico. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Ahora bien, en lo que refiere al caso que nos ocupa, sostenemos , que si bien el delito está estructurado como tipo comisivo, pueden resultar coautores los que, puestos de acuerdo con el autor de la acción, realicen el tipo como una omisión impropia (como por ej.&amp;nbsp; cinco policías, de los cuales dos ejecutan la acción, y los demás permanecen pasivos, en el puesto de guardia, … aparentando normalidad); -indicando que- éstos últimos también son coautores dada su capacidad real y física de evitación por su posición de garantes (en “Delitos contra la libertad cometidos por funcionarios públicos”, en AAVV “Delitos contra la libertad”, Ed. Ad Hoc” pág. 160/161).&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;De tal manera, y toda vez que la privación ilegítima de la libertad es asimismo un delito permanente, de aquellos donde "el delito crea un estado antijurídico mantenido por el autor y a través de cuya permanencia se sigue realizando ininterrumpidamente el tipo penal" (cfr. Jescheck, op. cit. p. 650, también ejemplifica con la detención ilegal), bien puede afirmarse que durante ese lapso de duración. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En cuanto a los imputados en autos, su participación en calidad de coautores respecto de los casos de privación ilegal de la libertad deriva de la circunstancia de que los mismos –en su condición de “funcionarios&amp;nbsp; públicos”- tenían contacto directo y permanente con las personas secuestradas en los centros de detención, a quienes visitaban asiduamente y cuya situación no podían por tanto dejar de conocer, sin hacer nada para evitarlo.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los imputados, en virtud de su cargo, revestía la calidad de funcionario público conforme las previsiones del Código Penal, al momento de los sucesos por los cuales fueron&amp;nbsp; llamados al proceso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;Los hechos que son objeto de tratamiento en el presente, se caracterizaron por la actuación de los encartados, quienes como se ha acreditado cumplían diversas funciones en los centros clandestinos de detención mencionados.&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Finalmente, y en cuanto al aspecto subjetivo del tipo, es del caso señalar que se trata de un delito doloso, que se satisface con la comprobación de al menos, dolo eventual (Ver C.N.Crim. y Corr., Sala IV, "López, Norberto J." del 21/12/89, publ. en J.A., 1990-IV-92). &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Cabe aclarar que los imputados no podían desconocer que la situación a la que sometían a las víctimas, llevaba implícito, no solo la privación ilegal de la libertad, sino que el cuadro criminal se completaba con la implementación de métodos de torturas, abuso sexual y violaciones, tal como se ha probado en el transcurso de este debate.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En relación a los tipos penales de tortura, abuso sexual y violación, su carácter de co-autores deviene de las mismas circunstancias que las descriptas en la privación ilegal&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;6.- INEXISTENCIA DE CAUSALES DE JUSTIFICACIÓN O INCULPABILIDAD:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La defensa no ha podido acreditar, más allá de invocaciones genéricas e infundadas, la existencia de causales que puedan justificar las acciones llevadas a cabo por los imputados en esta causa. Si bien la querella que nos precedió se expidió en relación al tema&amp;nbsp; de obediencia debida, esta querella no abundará en lo ya tan claramente manifestado, adhiriendo en todas sus partes con lo expuesto. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Sin embargo, queremos señalar que más allá que la señalada, tampoco existen otras causales de justificación como por ejemplo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;a) Estado de necesidad: En efecto, resulta absurdo hablar en autos de estado de necesidad para realizar los atroces actos cometidos, cuando los autores, parte esencial del aparato de poder organizado eran justamente los responsables de salvaguardar los bienes jurídicos de terceros que se encargaron en forma sistemática de violar (Ricardo C. Nuñez, “Derecho penal Argentino”, Editorial Bibliográfica argentina, Buenos Aires, 1964,T.I, p.316) &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En el estado de necesidad, la acción lesiva solo es necesaria cuando es inevitable, razón por la cual entiende que en el concepto de necesidad se halla ínsito el de inevitabilidad (Jiménez Huerta, “La Antijuricidad”, Imprenta Universitaria, Mexico, 1952, pag. 330; en el mismo sentido, JIMENEZ DE Asua, T.IV,pag.397). Los aquí inculpados tuvieron el dominio completo del hecho y pudiendo detener legalmente a las víctimas y eventualmente someterlas a proceso, las secuestraron, torturaron y en la mayoría de los casos, las desaparecieron&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;b) Cumplimiento de la ley: Igualmente improcedente es pretender fundar el accionar delictivo en el articulo 34, inciso 4º, del Código Penal, es decir, en el cumplimiento de la ley cuando fueron los imputados los responsables de violarla sistemáticamente cuando tenían en sus manos la posibilidad de actuar conforme a derecho. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;c) Legítima defensa: Tampoco ha existido legítima defensa alguna por parte de los imputados. La mayoría de las víctimas de autos fueron secuestradas en sus propios domicilios o lugares de trabajo sin que hubiesen agredido ni estuviesen agrediendo a tercero alguno y, en la mayoría de los casos, las detenciones fueron realizadas sin resistencia de las víctimas. Ni las privaciones ilegales de la libertad por detención sin sujeción a autoridad competente alguna, ni los apremios ilegales, ni los abusos sexuales, ni los tormentos, ni las desapariciones forzadas, pueden reputarse llevados a cabo como una reacción necesaria ante una acción previa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;7. CALIFICACIÓN LEGAL.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;7.1.- Privación ilegal de la libertad: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Sólo podrá ser considerado autor en sentido jurídico-penal quien revista la condición de funcionario público. De las constancias de autos surge que los imputados revestían dicho carácter conforme las previsiones del art. 77 del Código Penal, al momento de los sucesos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El delito acaecerá allí cuando las facultades conferidas al sujeto activo por la función que el mismo desempeña,&amp;nbsp; sean utilizadas de modo arbitrario o abusivo; afectando -en lo que aquí interesa- la libertad del&amp;nbsp; individuo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Sebastián Soler, destaca que el delito “puede ser cometido por omisión, consistiendo en este caso, en no hacer cesar una situación de privación de libertad preexistente, estando obligado a ello conforme con la ley o a causa de la propia conducta anterior...”. Carlos Creus coincide en ese punto al señalar que: “...La consumación puede realizarse mediante omisión, cuando el agente no hace cesar la situación de privación de la libertad preexistente en que se encuentra la víctima por obra de un tercero, o cuando no hace cesar la que habiendo sido&amp;nbsp; legítima se convirtió en ilegitima, teniendo la obligación de hacerlo. Es delito permanente -la acción se prolonga mientras no cesa la privación de la libertad”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En cuanto al aspecto subjetivo del tipo, es del caso señalar que se trata de un delito doloso, que se satisface con la comprobación de, al menos, dolo eventual (cfr. C.C.C., Sala IV, in re: “López, Norberto J.” rta. 21/12/89, publicada en: J.A., 1990-IV-92).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Por su parte, se vuelve condición necesaria, el conocimiento del carácter abusivo de la privación ilegal de la víctima por parte del agente y la voluntad de restringirla en esa calidad, circunstancia que también se verifica en este proceso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;7.2.- Agravantes. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Uso de violencia o amenazas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La privación ilegal de la libertad sufrida por los secuestrados, conforme se desprende de los testimonios reseñados en la causa, se ve agravada, en razón de haber sido cometida bajo violencia, con empleo de fuerza física directa sobre los aprehendidos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En concreto, media violencia cuando ésta se aplica sobre el cuerpo de la víctima o sobre terceros que intentan impedir la misma, sea mediante el empleo de energía física o por un medio que pueda equipararse; la amenaza puede estar dirigida hacia la víctima o hacia cualquier otro que trate o posea capacidad para impedir tal hecho, y se configura en la medida en que se intimide a la víctima o al tercero, anunciándole un mal que puede provenir de la actividad del agente o de un tercero a su instancia (cfr. Creus, Carlos: Derecho Penal. Parte Especial, Ed. Astrea, Buenos Aires, 1992, Tomo I, p. 301).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los testimonios que constituyen la prueba de los hechos, demuestran que en el ámbito de la Subzona Capital Federal del Primer Cuerpo del Ejército, las privaciones de la libertad eran sistemáticamente llevadas a cabo mediando violencia y/o amenazas. Las mismas comenzaban a manifestarse al producirse la detención de las personas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Las víctimas eran detenidas en sus domicilios, en los que los grupos ingresaban por la fuerza, o eran interceptadas en la vía pública y reducidas por medio del uso de armas de fuego o mediante la aplicación de violencia física sobre el cuerpo de la víctima.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Tormentos a un perseguido político. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En primer lugar debemos advertir que esta querella entiende que la privación ilegal de la libertad, en forma clandestina, con condiciones inhumanas de detención implica asimilarlos a la aplicación de tormentos ya que las condiciones descriptas son tormentos en si mismos, por lo tanto no considera necesario para que se encuentre configurado el delito, que obre prueba en cuanto a la aplicación de un mecanismo en particular de tortura, como la picana eléctrica, el submarino, las golpizas, sino que simplemente el tabicamiento, los interrogatorios, el aislamiento, el escuchar las sesiones de torturas a otros detenidos, la incertidumbre total sobre el destino que le esperaría en un centro clandestino implican de por sí una forma aberrante de tortura. Esto también fue sostenido por el tribunal que sentenció en causa Avellaneda citando a Sancinetti&amp;nbsp; en su obra&amp;nbsp; ("El Derecho Penal en la protección de los derechos humanos"), "ya el primer acto de tortura era ejercido en el domicilio, en el momento de la aprehensión, a más tardar al retirar al secuestrado del domicilio, dado que se procedía siempre al llamado ‘tabicamiento’, acción de colocar en el sujeto un tabique (vendas, trapos&amp;nbsp; o ropas de la propia víctima) que le impidiera ver; así era introducido en un automóvil, donde se le hacía agachar la cabeza, que le seguía siendo cubierta hasta el lugar de detención, y, como regla, así quedaba durante toda su detención". &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En este sentido se encuentra plenamente acreditado en las presentes actuaciones que, en ocasión de encontrarse privados de su libertad, las víctimas secuestradas fueron sometidas a tormentos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Es de advertir que cuando el legislador estableció el agravante del tormento calificado por su aplicación a un perseguido político, el fundamento de la punición no estuvo dado por la ideología o práctica real del represaliado, sino por la subjetividad del sujeto activo, que selecciona a su víctima como el enemigo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La Sala I de la Excma. Cámara Federal porteña adhirió al concepto de tormentos formulado por la Sala III de la Cámara Federal de La Plata en expte. 3454 “Etchecolatz Inc. de Apelación, rta. 25-8-05, T 42 F 89/114”, cuando señaló que debe tenerse por probado el delito de aplicación de tormentos cuando se encuentra acreditada la privación ilegítima de la libertad de una persona: “las circunstancias de la desaparición, la incomunicación coactiva, la incertidumbre acerca de su porvenir, el temor arraigado en los casos conocidos y en la conciencia de lo que ocurría a otras personas en iguales circunstancias, las simples amenazas de sufrir dolor físico sumado a las condiciones en que eran mantenidos privados de su libertad, son elementos suficientes como para tener probado el tipo que prevé el art. 144 tercero, según la reforma introducida por la ley 14.616/58, que establece la sanción para el funcionario público que impusiere, a los presos que guarda, cualquier especie de tormento, es decir, por la presencia de cierta intensidad y de `dolor físico o moral´” &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La Sala I de la Cámara del fuero, como señalamos, estableció en base a este fallo citado, al confirmar el procesamiento de Héctor Vergez. “Incluso con prescindencia de las condiciones inhumanas de alojamiento, las desapariciones forzadas entendidas como la privación de la libertad (...) cometida por agentes del Estado o por personas que actúen con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la falta de información o de la negativa a reconocer dicha privación de la libertad (...) fueron la mayoría de las veces de por sí constitutivas del delito de tortura”, según&amp;nbsp; el voto de mayoría.&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Es decir, conociéndose a través de distintos testimonios las condiciones infrahumanas en que eran confinadas las personas detenidas en tales condiciones en los centros clandestinos de detención y exterminio, y el trato allí recibido, imputamos por los tormentos a todos los imputados en esta causa respecto de todas las víctimas privadas ilegalmente de su libertad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El delito de violación y abuso sexual&amp;nbsp; tipificado como genocidio&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La prueba producida en el debate, introducida en el juicio, a través de la declaración de las propias victimas en relación con violaciones, manoseos, obligación de realizar sexo oral entre detenidos, prácticas sistemáticas en los CCD coloca el abuso sexual y la violación como delitos que deben tipificarse dentro del genocidio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En los campos Atlético, Banco y Olimpo no solamente se atacaba la salud física o mental en términos de tratamiento cruel como la tortura, sino también las violaciones a la dignidad personal, en particular, el trato degradante y humillante que involucra el acoso, el abuso. Y es en ese mismo cuadro que se produjeron&amp;nbsp; violaciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Prueba de ello han sido los numerosos testimonios de las víctimas, que describieron en esta sala una y otra vez las vejaciones a las que fueron sometidas, y cuyos relatos fueron detalladamente presentados por la querella pre-opinante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Gran parte de los sobrevivientes describiendo en la secuencia del ingreso la obligación de desnudarse, previo a ser golpeados o torturados. También hemos escuchado en el transcurso de los testimonios, que al momento de ir a las duchas, no sólo debían higienizarse delante de sus compañeros de cautiverio, fueran hombres y/o mujeres, sino que también debían hacerlo en presencia de los propios represores, lo que configura, en ambos casos, actos de humillación, vergüenza y degradación.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Todos estos relatos muestran que los hechos de abuso sexual no eran actos individuales, ni excepcionales, sino que constituían prácticas cotidianas tendientes a la destrucción anímica y moral de los detenidos como parte del genocidio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los&amp;nbsp; abusos sexuales no se limitaron a una agresión de género sino que fueron perpetuadas en forma indiscriminada tanto en mujeres como en hombres. Constituyeron un claro intento de menoscabar la integridad física, sicológica y moral y en última instancia “someter” a las víctimas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Hemos escuchado el testimonio de los sobrevivientes denunciando ante este tribunal durante el debate, la existencia de tres casos en donde específicamente se describen actos que configuran abuso sexual con acceso carnal: Susana Isabel Diéguez, Nora Beatriz Bernal y Hebe Margarita Cáceres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Hemos escuchado durante el debate el impacto que provocaron todos estos hechos en el resto de los detenidos–desaparecidos. Fueron varios los testigos que se refirieron a los suplicios en este sentido sufrido en la persona de José Poblete. También hemos podido observar el dolor y dificultad de victimas y testigos para referirse a las violaciones sufridas, propias y ajenas y como estos hechos configuraban una forma más de agresión por parte de los represores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Con fecha 22 de diciembre de 2009 Rufino Almeida refirió “nos torturaron, nos secuestraron, violaron a nuestras mujeres, y robaron a nuestros chicos…en qué cabeza cabe… ¿qué les faltó? cortarnos en pedacitos y comernos”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La violación es una de las armas más destructivas contra el “enemigo definido”,&amp;nbsp; esto se debe en parte, a su capacidad de desmoralizar a un grupo sometido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Este delito genera vergüenza y trauma, lo que puede impedir que se produzcan matrimonios, provoca divorcios, destruye los cimientos sobre los que la cultura humana se basa y se mantiene. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los abusos y las violaciones tomaban estado público, en el grupo de pertenencia bien porque eran efectuados frente a las propias parejas o familiares o ante los otros detenidos/desaparecidos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Con lo cual el dolor, el asco, la culpa, el estado de indefensión era extensivo al testigo que nada podía hacer por evitarlo. Y esto era parte del plan. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Minar todo vestigio de integridad, para poder someter, dominar, extinguir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Estos crímenes no se limitan a vejaciones sexuales, otras formas de violencia incluyen el feticidio si la victima está embarazada, que también puede resultar en muerte. (La querella representante de Abuelas de Plaza de Mayo enumeró en forma sistemática las embarazadas que perdieron su embarazo en el campo clandestino de detención, y la constancia de que las mismas eran incluso sometidas a abusos&amp;nbsp; y/o violaciones).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La violencia sexual ejercida fue&amp;nbsp; una constante en todos los CCD, no sólo en Atlético, Banco y Olimpo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Así encontramos en el juicio a Miguel Osvaldo Etchecolatz mención a los vejámenes de las detenidas desaparecidas, en las audiencias testimoniales del juicio a Febres, se hizo referencia a las violaciones sufridas por detenidas desaparecidas en la ESMA, en el Juicio a Reinhold y otros siete represores (Neuquén) se hizo referencia en los alegatos a la violencia sexual sufrida por las detenidas desaparecidas en “La Escuelita”, de la misma manera se hizo en la causa Brusa (Santa Fé) incluyendo la violencia sexual en los alegatos, sin acusar específicamente por tal delito. Asimismo, se ha presentado un amicus curiae en la causa “Riveros” (Santa Fé) solicitando se considere a los delitos contra la integridad sexual que surgen en dicha causa como delitos de lesa humanidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;Por ultimo en la Sentencia al ex subjefe de la Base Aérea de Mar del Plata Gregorio Rafael Molina,&amp;nbsp; el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata, Junio 2.010., sostuvo.-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;“…A nivel nacional, ha quedado acreditado en el Juicio a las Juntas y en los informes efectuados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas que las violaciones sufridas por las mujeres que se encontraban en los centros clandestinos de detención no fueron sucesos aislados u ocasionales sino que constituyeron prácticas sistemáticas ejecutadas dentro del plan clandestino de represión y exterminio montado desde el Estado y dirigido por las Fuerzas Armadas.” .&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los relatos en este juicio, nos lleva a aseverar que el término violación debe considerarse definido&amp;nbsp; en los términos del fallo del Tribunal Internacional para Ruanda en la causa de “Akayesu”, donde se estableció que “...la violación constituye una forma de agresión y que los elementos fundamentales de dicho crimen no pueden captarse en una descripción mecánica de objetos y partes del cuerpo...”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;A su vez, se definió al delito de violación sexual como “...una invasión física de índole sexual, perpetrada contra una persona en circunstancias que entrañan coacción. La violencia sexual en la que se inserta la violación se considera como cualquier acto de naturaleza sexual que se comete contra una persona en circunstancias coercitivas...”&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Asimismo, el fallo examinado, al definir la violencia sexual, el Tribunal incluye en ese concepto el desnudo forzado, sentando así firmemente que los actos de agresión sexual no se circunscriben a aquellos que entrañan la penetración y ni siquiera al contacto sexual.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Pero lo más trascendente del fallo AKAYESU es que definió el delito de violación, dentro de un delito internacional como el genocidio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Se dicto sentencia contra Jean Paul Akayesu por colaborar e instigar actos de violación como forma de genocidio. En su sentencia el Tribunal sostuvo que las mujeres fueron violadas por ser miembros de la etnia Tutsi. Como el tribunal considero que el genocidio se había producido en Ruanda durante el año 1994, la violación en relación con este caso constituía genocidio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Esta querella va a solicitar, que los hechos de abuso sexual y violaciones de los que hemos tenido constancia en este juicio, sean considerados como parte del ejercicio sistemático de una forma particular de violencia, indiscriminada y constante de la cual los aquí imputados son responsables de la misma forma que lo son por la tortura, por lo cual solicitará en la imputación respectiva las penas que considera deben aplicarse a los imputados, en relación al delito de violación y abuso sexual como parte del genocidio perpetrado en el último terrorismo de Estado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;8.- GENOCIDIO: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Cambio de calificación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En relación a lo expuesto precedentemente y más allá que las conductas que se imputan en esta causa constituyen todas y cada una de ellas delitos previstos en el Código Penal, quisiera poner de manifiesto en esta etapa del proceso los elementos técnico-jurídicos que la colega que me precedió ha venido señalando durante el transcurso de su exposición. Los aberrantes crímenes aquí narrados, por el modo especial de su comisión, por su escala, volumen y gravedad, cometidos desde el aparato del Estado,&amp;nbsp; constituyeron crímenes contra la humanidad en su concepción general, que es la que surge&amp;nbsp; de la Convención de 1968 sobre su imprescriptibilidad y cuya sanción, como es sabido y ampliamente reconocido ya en sentencias anteriores, se torna un imperativo legal en nuestro país.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Esta categoría general de crímenes contra la humanidad incluye los crímenes de guerra, el apartheid, el genocidio y los delitos de lesa humanidad en su sentido específico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Es más, no es necesaria, como alguna vez lo han sugerido otros Tribunales abocados a estos juzgamientos, en su afán de justificar la no aplicación de los Tratados Internacionales, su imputación en las indagatorias a los encartados, porque los procesados son indagados sobre hechos que constituyen&amp;nbsp; delitos, no sobre la calificación jurídica que corresponde a los mismos. En tal caso, ésta debe ser propuesta por las partes y en base a las pruebas producidas, será el tribunal quién deberá calificar jurídicamente. Sobre este tema específicamente aludiremos más adelante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Ahora bien, tanto la doctrina como la legislación, definen a los delitos de lesa humanidad en su sentido específico como “el ataque generalizado o sistemático contra la población civil, con conocimiento de dicho ataque”. Estamos pues en presencia de un específico tipo penal. De la definición se extrae sin dificultad que cualquiera de los delitos enumerados, que por sí mismos constituyen actos ilícitos, adquieren el carácter de delitos de lesa humanidad cuando se cometen como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil. La acción criminal es indiscriminada y se dirige contra los individuos que integran la población atacada. Se requiere además que el sujeto activo tenga conocimiento de este ataque. La conducta típica se compone por consiguiente de crímenes dolosos, que se cometen como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población&amp;nbsp; y con conocimiento de dicho ataque. El crimen se comete contra las personas que forman parte de la población civil atacada. No se requiere más intencionalidad que la de cometer el delito a sabiendas de la existencia del ataque.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Decir que en este país tuvo lugar una serie de delitos de lesa humanidad en su sentido específico, implica decir que hubo ataques sistemáticos contra la población civil en forma indeterminada, implica decir que unos cuantos salieron a la calle a matar y torturar gente sin importar quien esa gente fuera; y eso es faltar a la verdad, es analizar los hechos en una forma completamente distinta a la que tuvieron lugar en la realidad argentina. Las personas que fueron víctimas de estos delitos, lo fueron por un motivo muy particular, lo fueron por haber sido parte del grupo nacional que resistió la imposición de facto de un conjunto de valores y normas que les eran ajenos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Mediante su Resolución 96, de 11 de diciembre de 1946, la Asamblea General de las Naciones Unidas encargó al Consejo Económico y Social la elaboración de una Convención contra el Genocidio señalando: “ El genocidio es una negación del derecho de existencia a grupos humanos enteros, como el homicidio es la negación del derecho a la vida de los seres humanos; tal negación del derecho de existencia se traduce en grandes pérdidas para la humanidad y la priva de las contribuciones culturales y otras que representan estos grupos humanos, y es contraria a la ley moral y al espíritu y los objetivos de las Naciones Unidas.&amp;nbsp; Muchos casos de delitos de genocidio han ocurrido cuando grupos raciales, religiosos, políticos y otros han sido destruidos, total o parcialmente ...” &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La Asamblea diferenció pues con claridad los crímenes aludidos en al art. 6 .c) del Estatuto de Nüremberg de aquellos que señaló como constitutivos de genocidio. Estimó que la nota distintiva de éste era la negación del derecho a la existencia de grupos humanos enteros a través de su destrucción total o parcial. De lo actuado se desprende, como ya se ha señalado, que esta intención, la destrucción de grupos humanos, era la que guiaba a la dictadura militar y a los ejecutores del plan de exterminio que la misma dispuso.&amp;nbsp; Se delinquía contra las personas con el objetivo de destruir sus grupos de pertenencia. Todos los ejecutores del plan criminal procuraban, a través de los distintos delitos que cometían contra las personas, la destrucción de los grupos de los que éstas formaban parte. Este fue el mandato que recibieron y cumplieron, con plena conciencia de lo que hacían.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Dicho esto podemos inferir dos cuestiones: a) que se puedan cometer diversos delitos sin que se tenga una específica intencionalidad por parte del represor, como los de lesa humanidad, y b) que se tenga la intención de reprimir a determinadas personas con el objetivo de destruir sus grupos de pertenencia, como por ejemplo, el GENOCIDIO. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Por otra parte, resulta pertinente advertir que tal como algunos especialistas han señalado, la exclusión de los grupos políticos del universo de grupos protegidos por la Convención constituye mucho más que un mero defecto de técnica legislativa por cuanto conduce a un tipo penal de contenido posiblemente desigualitario en la medida en que la misma práctica, desarrollada con la misma sistematicidad y horror, solo se identifica como genocidio si las víctimas tienen determinadas características en común (constituir un grupo étnico, nacional, racial o religioso), pero no otras (constituir, por caso, un grupo político). Por lo demás, resulta criticable la construcción de un tipo penal que en su forma básica se sustenta no en la definición de una práctica, sino en las características de la víctima (Cfr. Feierstein, Daniel, ob. cit., p. 42-47).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Respecto al delito de genocidio nuestro país ha adherido a diversas Convenciones incorporadas a nuestra Carta Magna, luego de la reforma constitucional de 1994, en su art. 75, inc. 22, teniendo presente que tanto los delitos de lesa humanidad como el de genocidio, se encontraban, al momento de los hechos aquí investigados como norma imperativa del derecho consuetudinario. Entre ellas la Convención para la Prevención y Sanción del crimen de Genocidio, que fuera ratificada por ley 14. 467, en setiembre de 1958. La misma establece, en su art 2º que “…se entiende por crimen de genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con intención de destruir, total ó parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;a)&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; matanza de miembros del grupo;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;b)&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;c)&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;d)&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;e)&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Por lo que entendemos que los hechos que aquí se investigan y las conductas descriptas llevadas a cabo por los procesados se encuadran en los incisos a), b) y c). comprendidos en el art. II de dicha Convención, ya que los responsables de los secuestros, las desapariciones forzadas, torturas y homicidios, actuaban con la intención de destruir, total o parcialmente, a un único sujeto que es el grupo de pertenencia de las víctimas. Debemos tener en cuenta que hay numerosos ejemplos fácticos, como la militancia social, barrial, estudiantil o sindical de la mayoría del universo reprimido, que no implicaba una disidencia política individual, sino una expresión colectiva. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Por otro lado, a aquellos que sostienen que todos los represaliados respondían a las directivas de algún partido político, cabe preguntarles ¿en qué grupo político habría que incluir a los cientos de niños secuestrados, apropiados o asesinados?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Por supuesto, que tanto los delitos contra la humanidad en su sentido genérico, como el específico de genocidio, conducen a idénticos resultados desde el punto de vista de sus consecuencias jurídicas, en lo que hace a la capacidad de ceder o renunciar a las garantías de la prescripción, territorialidad y obediencia, por ser violaciones a la propia existencia de la humanidad, y que por tanto no pierden su efecto con el tiempo, no pueden ser dejadas solo en manos de las justicias nacionales y no pueden ser excusadas por la situación de obediencia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Pero creemos que en este sentido también vale señalar, que respecto a las características del delito, todo genocidio es político, porque sea cual fuera la preeminencia que tuviera el grupo en un proceso genocida, siempre va a haber una intencionalidad política atrás. Toda persecución, étnica, racial, religiosa y/o nacional, invariablemente se subsume en una persecución política. Por lo tanto, que el concepto de grupo político no esté plasmado en las características propias del delito de genocidio, no implica que el mismo no esté subyacente en el espíritu de la norma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En relación a las penas, si bien estos delitos no han sido incorporados a nuestro Código Penal, y en consecuencia no hay pena establecida para los mismos, a los efectos de su sanción se aplican las penas que prevé el mismo, ya que como señaláramos supra, los crímenes descriptos en el art. II de la Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio, son delitos tipificados en nuestra normativa interna, por lo que solamente valdría aplicarla, conf. al art. 55 del CP, en lo que a concurso real se refiere.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En relación a la figura del genocidio, adherimos a los fundamentos de la Sentencia del Tribunal Oral federal Nº 1 de La Plata, en causa Nº 2251/06, dictada en la causa Etchecolatz, Miguel Osvaldo, en especial cuando dice: “….Entiendo que de todo lo señalado surge irrebatible que no estamos como se anticipara ante una mera sucesión de delitos, sino ante algo significativamente mayor que corresponde denominar “genocidio” “Se abrió a partir de allí y especialmente respecto de lo sucedido en nuestro país durante la dictadura militar comenzada en 1976, una interesante cuestión acerca de si las decenas de miles de víctimas de aquel terrorismo de Estado integran o no el llamado “grupo nacional” al que alude la Convención”… “Entiendo que la respuesta afirmativa se impone, que no hay impedimento para la categorización de genocidio respecto de los hechos sucedidos en nuestro país en el período en cuestión, más allá de la calificación legal que en esta causa se haya dado a esos hechos a los efectos de imponer la condena y la pena…”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Es evidente que todo genocidio implica también la comisión de crímenes contra la humanidad, pero no a la inversa, ya que el genocidio representa el ataque “discriminado” a determinados grupos de dicha población con el fin de lograr la destrucción parcial del propio grupo, que produciría con su ausencia la transformación de la sociedad de acuerdo a los valores que pretenden implantar los represores. El grupo de referencia lo señala el represor, sin que los incluidos en el mismo tengan&amp;nbsp; generalmente relación entre sí. Este grupo lo conformaban todos los que se oponían filosóficamente al nuevo orden político-económico que los dictadores querían instaurar. Como dijo el represor, ex - presidente de facto: “Además de combatir la subversión hay que gobernar, y gobernar empieza por poner en claro los valores tradicionales de nuestro estilo de vida” (Videla, Jorge Rafael, La Prensa, 13 de mayo de 1976) . O, el tan conocido “hay que destruir a quienes se oponen a la civilización occidental y cristiana”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Grupo Nacional:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Hay acuerdo generalizado en que un crimen de estas características es un genocidio si se lo analiza desde la filosofía, la sociología, la investigación histórica u otras disciplinas. Sin embargo, para algunos no lo sería desde el Derecho. Se opondría a ello la redacción de la Convención internacional para la sanción y prevención del delito de genocidio. Las siguientes reflexiones estarán destinadas a fundamentar que también desde el punto de vista jurídico y en el marco de dicha Convención pueden y deben ser calificados los crímenes como genocidas &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Para comprender la dimensión del grupo estigmatizado recordemos la famosa arenga del Gobernador militar de la Provincia de Buenos Aires, General Ibérico Saint Jean: “Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después…a sus simpatizantes, enseguida….a aquellos que permanecen indiferentes y, finalmente a los tímidos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Cabe señalar lo expresado por el Dr. Carlos Slepoy, abogado especialista en la materia y acusador en la Audiencia Nacional de Madrid en relación a estos mismos delitos: “Los torturados, asesinados y desaparecidos, los hijos de las Madres, los padres de los niños secuestrados, los sobrevivientes de los centros de exterminio, los presos políticos, los exiliados, todos eran militantes sindicales, sociales, estudiantiles, políticos, culturales y estaban organizados. La dictadura no dirigió un ataque generalizado o sistemático contra la población civil. Su propósito fue destruir los grupos en que aquellos se integraban, y perpetró, en consecuencia, un genocidio…”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Entonces,&amp;nbsp; y al decir del Dr. Barcesat, sea que el represor los denomine como “delincuente subversivo”, “subversivo”, “terrorista”, “delincuente terrorista”, “guerrillero”, “activista sindical”, y cuanto nombre les quieran poner, no se trata de una entidad innata, o adquirida por el ser humano mediante un acto voluntario de identificación con un todo o con un sector social. Es la etiqueta impuesta; es el preanuncio de eliminación de todo ser humano que sea sospechado por el represor, como portador del dato estigmatizante, aunque ese dato parta del propio represor. El grupo no existe en su naturaleza, sino que es una construcción intelectual, por lo que la construcción del grupo como tal, resulta ser puramente subjetiva: es un recorte de la realidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En síntesis, lo que configura el crimen de genocidio es que el represor defina y decida cómo se integra el colectivo de sujetos, de seres humanos, sobre los que se ejercerá el obrar destructivo, eliminatorio, de aniquilamiento. Cuando planteamos como discurso de verdad que lo que ocurrió fue un genocidio estamos planteando que el Estado se propuso eliminar a una fracción de la sociedad, y que eso tenía sentido como política estatal. Es mucho más que la mera sumatoria de crímenes individuales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Así, el 4 de Noviembre de 1998, el Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional de España, con la firma de sus diez magistrados, al intervenir en la causa donde se lo condenó a Adolfo Scilingo, consideró que lo ocurrido en la Argentina durante el terrorismo de Estado fue un Genocidio, y expresó: “…..La represión no pretendió cambiar la actitud del grupo en relación con el nuevo sistema político, sino que quiso destruir al grupo, mediante las detenciones, muertes, las desapariciones, sustracción de niños de familias del grupo, amedrentamiento de los miembros del grupo. Estos hechos imputados constituyen delito de genocidio….”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Corrobora lo hasta aquí dicho en relación al oponente que integraba el grupo elegido por los represores, el Plan del Ejército elaborado en 1975, firmado por Videla como Comandante General del Ejército, fechado en febrero de 1976 y distribuido en ese mismo mes a los distintos Cuerpos de Ejército. En el Anexo 2 de dicho Plan se define al oponente del siguiente modo: “se considera oponente a todas las organizaciones o elementos integrados en ellas existentes en el país o que pudieran surgir del proceso, que de cualquier forma se opongan a la toma del poder y/u obstaculicen el normal desenvolvimiento del gobierno militar a establecer”. Las organizaciones aludidas son detalladas en el Anexo 3 (Inteligencia) del Plan. Se incluyen las que se consideran como oponentes activas o potenciales. Entre las primeras, además de las organizaciones políticas de diferente naturaleza, una larga serie de organismos y asociaciones sociales, culturales, vecinales, profesionales, sindicales, estudiantiles, religiosas y de derechos humanos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Vale en referencia a lo que estamos desarrollando, recordar el genocidio en Camboya, donde unos miembros del grupo nacional camboyano decidieron que otros miembros del mismo grupo nacional no tenían derecho a la existencia y se propusieron erradicarlos, exterminarlos. O sea, el genocidio camboyano sepultó la idea de que los grupos nacionales se definen por la nacionalidad de sus miembros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Tomando como opinión la del Lic. Daniel Feierstein el mismo suele referirse a los sentidos del por qué pensar como genocidio el caso argentino. No sólo qué implica una práctica social genocida – dice -&amp;nbsp; sino fundamentalmente cuál es el sentido que puede tener pensar el caso argentino como genocidio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En relación a la práctica social genocida, Daniel Feierstein la define como “aquella tecnología de poder cuyo objetivo radica en la destrucción de las relaciones sociales de autonomía y cooperación y de la identidad de una sociedad, por medio del aniquilamiento de una fracción relevante (sea por su número o por el efecto de sus prácticas) de dicha sociedad, y del uso del terror producto del aniquilamiento para el establecimiento de nuevas relaciones sociales y modelos identitarios”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Y en esta definición aparece otro elemento que se refiere al por qué pensar como genocidio el caso argentino: el terror.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El terror instaurado:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;De lo dicho se desprende que durante la última dictadura militar, toda la población sufrió un “trauma social”, en tanto fue afectada por hechos como las desapariciones y las torturas, entre otros. Entre estas prácticas represivas, la figura de la desaparición de persona fue el paradigma del disciplinamiento del terror. Clausuró todas las organizaciones partidarias, barriales, culturales, estudiantiles, sindicales y populares que presentaran oposición manifiesta o potencial y hasta aquellas destinadas a servicios comunitarios, como equipos de salud mental de hospitales públicos, etc. Cayó bajo sospecha cualquier tipo de agrupación o reunión, quedando sus participantes expuestos al riesgo de un registro que podía culminar en desaparición. Estas políticas represivas, también produjeron prácticas de terror generalizado en la población. Toda la sociedad sufrió un trauma social en cuanto fue afectada por hechos que tanto en calidad como en cantidad superaron lo imaginable, acompañado de un mensaje del Estado dictatorial que negaba su autoría y responsabilidad. Nada se podía saber sobre el destino de los desaparecidos, lo que producía un dolor insoportable, no solo a sus familiares directos, sino a la sociedad en su conjunto. Además, el miedo, los sentimientos de impotencia que produjo el hecho de vivir bajo amenaza permanente, el aislamiento, la ruptura de los lazos sociales, la pérdida de pertenencias a grupos, etc., fueron sufrimientos que padeció toda la población.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Tan hondo marcaron estas prácticas de terror y alienación, que aún hoy hay testimonios de su persistencia. La sociedad se contrajo, desconfió del otro, se rompió el tejido social, se callaron las ideas y los sueños, “por las dudas”. El estado de silencio, de ocultamiento, de olvido selectivo, de pérdida de identidad y de identificación con el otro,&amp;nbsp; solo lo produce un genocidio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En toda sociedad conviven distintos grupos humanos con ideas, proyectos e intereses diversos que los diferencian de otros. Cuando un gobierno&amp;nbsp; decide que algunos de ellos sobran y resuelve destruirlos, total o parcialmente, y para eso comete los distintos crímenes que señala la Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio, estamos en presencia de un genocidio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Ahora bien, esta querella quiere manifestar muy claramente por qué entiende que este cambio de calificación es procedente y argumentando jurídicamente la pretensión expuesta. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Recordando el fallo del Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata, en la -hoy confirmada- sentencia contra Miguel Osvaldo Etchecolatz, y respecto al pedido efectuado en esa oportunidad por esta querella en relación al cambio de calificación, el Tribunal dijo: “… Por la trascendencia que tiene el planteo, corresponde un breve análisis sobre la cuestión que permita fundamentar el criterio sustentado por el Tribunal y adelantado en el fallo, además de dejar planteada la necesidad ética y jurídica de reconocer que en la Argentina tuvo lugar un genocidio”… “…Entiendo que esa demanda se satisfizo sólo en parte con la condena a la cual arribó el Tribunal por unanimidad al considerar&amp;nbsp; probados los hechos enrostrados al imputado. Se tuvieron en cuenta para ello aquellos tipos penales, en base a lo que se indagó, procesó, requirió y finalmente condenó a Etchecolatz. Ese razonamiento es en última instancia el que se ajusta con mayor facilidad al principio de congruencia sin poner en riesgo la estructura jurídica del fallo”. Y fue así como obtuvimos a partir de este juicio, sentencias, pocas,&amp;nbsp; en donde se reconoce que en la Argentina hubo un genocidio, que los aberrantes crímenes producidos entre los años 1976 y 1983 constituyeron un genocidio, que los imputados procesados y condenados en estas oportunidades, lo fueron en el marco de un genocidio. Como también es cierto que ni uno solo de los represores, dictadores, torturadores o cualquier otro de los responsables de los más atroces delitos contra la humanidad ha sido condenado por el delito de genocidio, ni ha adquirido la categoría jurídica de tal en sentido estricto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Y esta querella, así como lo hizo desde el primer juicio por crímenes de lesa humanidad, como lo hará en éste, y como lo seguirá haciendo en los que se sucedan, seguirá insistiendo, porque sabemos que el derecho nos acompaña,&amp;nbsp; porque sabemos que la letra y el espíritu de las normas nos legitiman y porque también nos legitiman las voces de los desaparecidos que no son otra cosa que los testimonios de los sobrevivientes, en pretender que a las cosas se las llame por su nombre: que si se pudo reconocer que en la Argentina tuvo lugar un genocidio, entonces esa conducta criminal existe y es pasible de castigo y de sanción. Lo único que falta definir aquí es el autor, y un genocidio es perpetrado sólo y exclusivamente por un sujeto –integrante del aparato del Estado-&amp;nbsp; al que se lo califica como GENOCIDA.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Si bien es cierto, que al incorporar en algunas sentencias, que los crímenes cometidos durante la última dictadura militar, lo fueron en el marco del genocidio, este reconocimiento, marcó no sólo un gran avance jurisprudencial, sino una alta significación simbólica en el imaginario social, como quien de a poco se va acercando cada vez más a la verdad jurídica e histórica, pero sin que esta verdad se refleje en plano de la justicia. Para esta verdad, no hay sanción. Por eso decimos que no es suficiente, porque el marco del genocidio, como figura penal no existe, en derecho no quiere decir nada, por lo tanto carece de contenido y significación desde el punto de vista jurídico, aunque su mención importe un alto contenido simbólico. En derecho, lo que no es objeto de sanción, no es delito, por lo que decir que en la Argentina los delitos que se cometieron lo fueron en el marco de genocidio, es confirmar parcialmente la verdad jurídica, petrificándola en el marco de la sanción social.&amp;nbsp; Así lo consideró el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata, al reconocer : “…Entiendo que esa demanda se satisfizo sólo en parte con la condena a la cual arribó el Tribunal por unanimidad al considerar&amp;nbsp; probados los hechos enrostrados al imputado….”. Sres. Jueces, queremos enfatizar que si en la Argentina hubo un genocidio, tal como fuera ratificado en distintas oportunidades, no se lo condenó como tal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Interpretación de los Tratados Internacionales:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Establecido por lo hasta aquí expuesto que el genocidio se comete cuando desde el Estado se decide el exterminio de uno o varios grupos nacionales -con los que el gobierno comparte la nacionalidad- debe analizarse si tiene fundamento la interpretación de que la Convención incluye a algunos grupos y excluye a otros. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Para ello debe recurrirse a las reglas de interpretación de los tratados establecidos en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, sancionada el 23 de mayo de 1969&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En su sección Tercera referida a la interpretación de los Tratados dispone:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Art. 31: Regla general de interpretación. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;1.- Un tratado deberá interpretarse de buena fe conforme al sentido corriente que haya de atribuirse a los términos del tratado en el contexto de éstos y teniendo en cuenta su objeto y fin. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;2. Para los efectos de la interpretación de un tratado, el contexto comprenderá, además del texto, incluidos su preámbulo y anexos: a) todo acuerdo que se refiera al tratado y haya sido concertado entre todas las partes con motivo de la celebración del tratado: b) todo instrumento formulado por una o más partes con motivo de la celebración del tratado y aceptado por las demás como instrumento referente al tratado; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;3. Juntamente con el contexto, habrá de tenerse en cuenta: a) todo acuerdo ulterior entre las partes acerca de la interpretación del tratado o de la aplicación de sus disposiciones: b) toda práctica ulteriormente seguida en la aplicación del tratado por la cual conste el acuerdo de las partes acerca de la interpretación del tratado: c) toda forma pertinente de derecho internacional aplicable en las relaciones entre las partes. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;4. Se dará a un término un sentido especial si consta que tal fue la intención de las partes. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Medios de interpretación complementarios. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Art. 32: “Se podrán acudir a medios de interpretación complementarios, en particular a los trabajos preparatorios del tratado y a las circunstancias de su celebración, para confirmar el sentido resultante de la aplicación del artículo 31, o para determinar el sentido cuando la interpretación dada de conformidad con el artículo 31: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;a)&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; deje ambiguo u oscuro el sentido; o &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;b)&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; conduzca a un resultado manifiestamente absurdo o irrazonable.” &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En atención a su trascendencia para determinar el verdadero sentido de la Convención sobre el Genocidio se analizaran seguidamente estos dos artículos y los incisos que los componen.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Art. 31. Regla general de interpretación. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;“1. Un tratado deberá interpretarse de buena fe conforme al sentido corriente que haya de atribuirse a los términos del tratado en el contexto de éstos y teniendo en cuenta su objeto y fin. 2. Para los efectos de la interpretación de un tratado, el contexto comprenderá, además del texto, incluidos su preámbulo y anexos: a) todo acuerdo que se refiera al tratado y haya sido concertado entre todas las partes con motivo de la celebración del tratado: b) todo instrumento formulado por una o más partes con motivo de la celebración del tratado y aceptado por las demás como instrumento referente al tratado;...” &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Veamos en primer lugar el objeto y fin. La Convención se aprobó poco más de tres años después del fin de la Segunda Guerra Mundial. En el curso de ésta, y antes de ella, se produjo el mayor genocidio de la Historia. No sólo por el número de sus víctimas, también por los múltiples grupos humanos que se pretendió destruir. El de los judíos y gitanos además de los de otras religiones, etnias y culturas pero también grupos de minusválidos, homosexuales, políticos, sindicales, etc. La nación alemana -y otras naciones europeas- debía ser depurada de aquellos colectivos humanos que formaban parte de la misma y que el régimen nacional-socialista entendía opuestos a su concepción de Nación. Carecería de fundamento sostener que el propósito de destrucción de algunos de estos grupos constituyó un genocidio y el de otros un delito distinto, por caso un crimen de lesa humanidad. Sea que se entienda que los genocidas nazis se propusieron la destrucción de parte del grupo nacional alemán o que convivían en la sociedad alemana grupos humanos que diferenciados del grupo agresor tenían vínculos de pertenencia que los significaban como grupos de la misma nación, es decir nacionales, no cabe duda que un grupo resolvió exterminar a otro, constituido por múltiples subgrupos que unificó en su propósito y accionar criminal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La Convención pretendía que no se volviera a producir suceso semejante o que, en caso que volviera a acontecer, sus responsables fueran castigados. Éste fue su objeto y fin. Es inadmisible interpretar que pretendió proteger a algunos grupos humanos y no a otros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En relación al contexto: El inciso 2 del art. 31 señala que el contexto incluirá en primer lugar el texto, incluidos su preámbulo y anexos. La Convención no tiene anexos, sí preámbulo. En el mismo se invoca a la Resolución 96 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. A continuación, en sus apartados a) y b)&amp;nbsp; este artículo alude a los acuerdos que se refieran al tratado y a todo instrumento formulado por una o más partes con motivo de la celebración del tratado y aceptado por los demás como instrumento referente al tratado. En el caso, el acuerdo, el instrumento y la referencia no eran otros que la antedicha Resolución, adoptada por los Estados que integraban la Asamblea General de las Naciones Unidas, que denominaba genocidio a la negación del derecho a la existencia de grupos humanos enteros&amp;nbsp; sin discriminar entre éstos, incluyéndolos a todos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;No consta que fuera intención de las partes darle un sentido especial a los términos de la Convención como señala el inciso 4 y último de las reglas generales de interpretación. Antes bien, sí se lo dieron en su redacción primera como se ha visto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La interpretación efectuada conforme a estas reglas debe llevar a entender que la Convención diferenció el crimen de genocidio de otros delitos de derecho internacional y que señaló como su nota característica el propósito de destrucción de un grupo humano, cualquiera fuere.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Pero si ello fuera dudoso o cuestionable el art. 32 debería despejar toda incertidumbre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Art.32. Medios de interpretación complementarios. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Art. 32: “Se podrán acudir a medios de interpretación complementarios, en particular a los trabajos preparatorios del tratado y a las circunstancias de su celebración, para confirmar el sentido resultante de la aplicación del artículo 31, o para determinar el sentido cuando la interpretación dada de conformidad con el artículo 31”: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;c)&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; deje ambiguo u oscuro el sentido; o &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;d)&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; conduzca a un resultado manifiestamente absurdo o irrazonable.” &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Ya se ha hecho referencia a los trabajos preparatorios y a las circunstancias de la celebración de la Convención que abonan la interpretación que se viene realizando. Pero si ello no fuera bastante debería admitirse al menos que la misma deja ambiguo u oscuro el sentido de sus términos, específicamente y en lo que al presente procedimiento importa la expresión “grupo nacional”. Ello requeriría que se recurriera a medios de interpretación complementarios que suplieran la ambigüedad u oscuridad de la norma en concordancia con el objeto y fin que persigue y, en consecuencia, debe incluirse en la expresión grupo nacional todos aquellos grupos integrantes de una sociedad a los que, como tales, se busca destruir total o parcialmente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Principios de Congruencia y Legalidad:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Desde un marco técnico-jurídico, vamos a sustentar esta pretensión, que no es más que ajustar una determinada conducta a derecho, respetando por sobre todas las cosas el marco del debido proceso, el respeto al derecho de defensa en juicio, y manteniendo los principios básicos del derecho penal, como lo son el principio de congruencia y de legalidad incólumes e inalterables.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Principio de congruencia: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Como primer punto&amp;nbsp; queremos dejar en claro que el principio de congruencia necesariamente implica una relación entre lo pretendido y probado y lo resuelto por el juzgador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Podemos definir al principio de congruencia o de no contradicción, como aquel según el cual la sentencia debe ajustarse a la pretensión, o sea: el juez debe conceder o denegar aquello en virtud de lo cual la parte acusa en base a la plataforma fáctica acreditada. Por lo que la congruencia no es más que la correspondencia entre lo pedido por la parte y lo otorgado por el magistrado. En este sentido, hace a la esencia de la congruencia que los hechos en los que se fundan las pretensiones y defensas, sean arrimados exclusivamente por las partes, y el juez, en su tarea de reconstrucción de la realidad fáctica, debe limitar su decisión por los hechos alegados por las partes y probados durante la sustanciación del proceso, debiendo en este marco dictar sentencia, según lo alegado y probado (“secundum allegato et probato”).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Por ello la congruencia debe darse en el triple orden de los sujetos, del objeto y de la causa pretensa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Este requisito de correlación, en el particular que nos ocupa, está presente en todas y cada una de las pretensiones planteadas en estas actuaciones, por lo que no se ve alterado el principio procesal en cuestión, como tampoco lo establecido en el art. 18 de la Constitución Nacional, respecto a la inviolabilidad de la defensa en juicio de las personas y de sus derechos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El cambio de calificación legal, no responde sino al diverso grado de conocimiento y certeza adquirido durante el debate. El proceso penal supone un camino progresivo en el cual la incertidumbre inicial va siendo gradualmente despejada hasta arribarse eventualmente a la certeza necesaria para sustentar un pronunciamiento condenatorio como el solicitado por esta querella. Esto se desprende a partir de la normativa vigente, conf. al art. 401 del CPP, el cual si nos detenemos en su redacción observamos que el mismo dispone: “En la sentencia, el tribunal podrá dar al hecho una calificación distinta a la contenida en el auto de remisión a juicio o en el requerimiento fiscal, aunque deba aplicar penas más graves o medidas de seguridad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Si resultare del debate que el hecho es distinto del enunciado en tales actos, el tribunal dispondrá la remisión del proceso al juez competente”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Esto no supone detrimento a garantía alguna, en tanto cambiando la calificación no se exceda la primitiva extensión del hecho, que derive de un conocimiento más profundo e intensivo del mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Es por ello, que tal como lo solicitáramos en cada uno de los juicios por crímenes de lesa humanidad en los que esta querella ha intervenido y sido parte es que vamos a solicitar a este Tribunal que los hoy procesados sean condenados por genocidio, en el entendimiento y convicción que no han existido variaciones fácticas entre la acusación y el pedido de condena, ni tampoco se ha impedido u obstaculizado a la defensa ejercer su ministerio, ni a los imputados defenderse adecuadamente. La acusación, tanto en el requerimiento cuanto en el alegato durante este debate, ha sido correctamente formulada, describiéndose los hechos de modo claro, preciso y circunstanciado detallando pormenores del accionar de los imputados, hechos estos que&amp;nbsp; configuran la calificación solicitada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Cabe señalar que el principio de congruencia en su vinculación al derecho de defensa en juicio (art. 18 C.N.), se refiere a la introducción de cuestiones de hecho en forma sorpresiva de manera que las partes no hubieran podido ejercer su plena y oportuna defensa (conf. L.39.606, sent. del 10-V-1988, L. 41.927, sent. del 2-V-1989 y otras). No es esto lo sucedido en este proceso. Concretamente el principio de congruencia nos impone que el núcleo fáctico que se somete a juzgamiento sea el mismo a lo largo de todo el proceso. En el caso, las circunstancias de modo, tiempo y lugar que lo rodearon han permanecido incólumes, siendo que no hubo ninguna alteración en ellas, sino tan solo una mayor exactitud acerca de la conducta de los procesados. Y justamente, tal exactitud se halla más cerca de garantizar el derecho de defensa que de afectarlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Principio de legalidad: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En relación al principio de legalidad es cierto que como principio general de derecho su sujeción al derecho penal interno es a todas luces dominante. Pero vamos a demostrar en el desarrollo de este alegato, que esta afirmación, en el particular que nos ocupa y en relación a su aplicación en el derecho internacional, resulta más aparente que real.&amp;nbsp; Se vincula el principio de retroactividad de la norma penal con el principio de legalidad. Es este un principio general del derecho penal, que consiste en que la aplicación de cualquier pena presupone una norma anterior, luego, que la infracción ya esté tipificada como delito, y por consiguiente la sanción vendrá determinada por la pena legal (nulle pena sine lege previa).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Ahora bien, todos los imputados sometidos a este debate cometieron los delitos de los que aquí se los acusa. Sabían o debieran haber sabido, que estaban vigentes las leyes que los tipificaban y penalizaban. Como así también, sabían, o debían saber, que el delito de genocidio era parte del derecho interno argentino. En tal sentido es necesario recordar que la República Argentina adhirió a la Convención para la Sanción y Prevención del delito de Genocidio mediante decreto 6286/56, de 9 de abril (B.O. 25/4/56) y presentó el instrumento de adhesión ante la Secretaría de las Naciones Unidas el 5 de junio del mismo año. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El art. 31 de la Constitución Argentina, desde su redacción original establece que son ley suprema de la Nación los Tratados suscriptos con potencias extranjeras. La Convención contra el Genocidio, en consecuencia, es Ley de la Nación y forma parte de su derecho interno desde el año 1956, es decir, desde dos décadas antes de la instauración del gobierno militar. En la misma se tipifica el delito en su art. II, tal como lo adelantáramos precedentemente, se determina en su art. III, qué delitos deberán ser castigados, quiénes deben ser castigados lo establece su art. 4 y asimismo se establece la obligación de los Estados en cuyo territorio se hubiere cometido el crimen, de juzgar a sus responsables por tribunal competente. O sea, juzgar el genocidio cometido en el territorio argentino es para los Tribunales del país una obligación que proviene, entonces, de dos fuentes: el derecho internacional y la incorporación expresa de una norma del mismo en el derecho interno.&amp;nbsp; El delito está claramente tipificado, y definido quiénes y por qué actos deben ser sancionados. Se encuentra pues, plenamente cumplido el requisito de tipificación legal del hecho antes de su comisión. La previsión de punibilidad de las conductas como hechos delictivos instrumentales para cometer un genocidio y que por lo tanto esas conductas eran genocidas, es indiscutible. Igualmente y para entonces, estaban vigentes en el derecho internacional como normas del derecho de gentes, con efectos erga omnes, la Convención de Naciones Unidas de 1968 sobre la imprescriptibilidad de determinados crímenes internacionales, entre ellos el genocidio y la Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 3 de diciembre de 1973, en la que se declaró expresamente que estos crímenes serán perseguidos, no podrán quedar impunes y sus responsables serán juzgados, preferentemente en el país que los cometieron. El genocidio es y era imprescriptible y existía ley para castigarlo. No había pena para sancionarlo, pero sí las había para sancionar las conductas delictivas a través de las cuales se cometió. Sin embargo aunque la norma internacional consuetudinaria que formula los crímenes contra la humanidad sea incompleta (non self-executing), pues no contempla la pena a imponer, el juez nacional debe integrarla aplicando las penas correspondientes a las infracciones a través del derecho penal común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;la distinción entre los delitos de lesa humanidad en su forma específica (ataque indiscriminado a la sociedad civil) y el genocidio (ataque discriminado con intención de destruir uno o más grupos), cobra mucha importancia frente a la sociedad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Así ocurrió respecto de los crímenes de lesa humanidad. No se incorporó a la ley interna el tipo penal de crímenes de lesa humanidad ni, en consecuencia, pena alguna para los mismos, sin embargo esta tipificación fue ampliamente reconocida por nuestra jurisprudencia, aplicándose las&amp;nbsp; penas que prevé el Código Penal Argentino, respondiendo así al compromiso asumido por el país frente a la comunidad internacional. Igual situación debiera adoptarse con&amp;nbsp; el delito de Genocidio. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Pero si privilegiamos al Derecho como constructor de verdad y no como hacedor o fabricante de penalidades, donde ya las sentencias dictadas en procesos por violación a los ddhh se vuelven cada más simbólicas, atento la edad de los procesados y también la de las víctimas la distinción entre los delitos de lesa humanidad en su forma específica (ataque indiscriminado a la sociedad civil) y el genocidio (ataque discriminado con intención de destruir uno o más grupos), cobra mucha importancia frente a la sociedad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El supuesto obstáculo es que la Convención Internacional no fija una pena para el delito de genocidio, sino que delega en la legislación interna del país ratificante la fijación del monto de la pena, debemos&amp;nbsp; poner de relieve sin embargo que los cinco incisos que tipifican el obrar genocida, conforme el Art. II de la Convención, se encuentran contenidos en las figuras típicas de nuestro Código Penal, por lo que basta que la sentencia judicial reconozca esa adecuación típica y se aplique la pena cuyo monto se determinará por la existencia del concurso delictivo (conf. art. 55&amp;nbsp; del C. Penal).- Si se está empleando la calificación de delitos de lesa humanidad, como sabemos, por remisión directa del derecho internacional. y se están aplicando las penas que prevé el Código Penal argentino para cada delito. ¿Porqué no habría de hacerse exactamente lo mismo calificando a los hechos como genocidio, y así también cumplir con nuestra C.N. ?. Por lo que este Tribunal, al entender de esta querella, debe calificar los ilícitos y aplicar la Convención Internacional que fue diseñada para hechos como los investigados en la presente causa, salvo que se considere a los Tratados un catálogo de derechos sin aplicación concreta alguna. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Sobre este tema, es importante resaltar, que este año se desarrolló en París el encuentro de juristas sobre&lt;b&gt; “LA MEMORIA, LA EDUCACIÓN Y LA POSIBILIDAD DE HACER JUSTICIA” &lt;/b&gt;en el que se abordó, entre otras cosas, la temática del genocidio para los hechos como los que aquí se están investigando. Esta referencia, la traemos a colación, ya que en ese evento participaron varios funcionarios del Estado y jueces de primera instancia y tribunales orales quienes han tenido una activa participación en estos juicios, reconociendo en este ámbito internacional&amp;nbsp; que en Argentina, entre los años 1976 y 1983, hubo un genocidio. AQUÍ LEER EL ARTICULO DEL DIARIO. Válido es manifestarse en estos términos cuando claramente y desde diferentes expresiones tanto desde los estrados judiciales como desde los organismos del Estado se reconoce que en la Argentina hubo un genocidio, y se exige, a todas voces, como lo hemos podido apreciar en estos documentos que acabo de leer, que a las cosas las llamemos por su nombre. Eso es lo que estamos tratando de hacer, Sres. jueces, estamos tratando de coherentizar el discurso con la práctica, estamos tratando de demostrarle a la comunidad internacional que cuando Argentina asume un compromiso, lo asume para cumplirlo. Lo que podemos decir en París, lo podemos rubricar en Argentina y seríamos frente al escenario internacional, un país jurídicamente confiable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En el mismo sentido que nos estamos manifestando, el artículo 15 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos estipula que nadie podrá ser condenado por "actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delictivos según el derecho nacional o internacional". Y establece que se podrá llevar a juicio y condenar a una persona por "actos y omisiones que en el momento de cometerse, fueran delictivos según los principios generales del derecho reconocidos por la comunidad internacional”. Observamos aquí que el mismo Pacto indica la obligación que asume el Estado – por haber, primero ratificado la Convención y luego por haberla incorporado a la C.N -&amp;nbsp; de perseguir los delitos contra la humanidad, sin que pueda haber excepciones posibles&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Por otro lado, el principio de legalidad y del debido proceso, son también un instrumento de justicia y no un instrumento de la impunidad. Se debe tener en cuenta que el proceso, no solo debe aportar garantías al imputado, sino que también debe ser un medio de defensa social.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El considerando VII punto 6 correspondiente a la sentencia de la causa 13, señala: “….Los sucesos juzgados en esta causa no son el producto de la errática y solitaria decisión individual de quienes los ejecutaron, sino que constituyeron el modo de lucha que los comandantes en jefe de las fuerzas armadas impartieron a sus hombres. Es decir que los hechos fueron llevados a cabo a través de la compleja gama de factores (hombres, órdenes, lugares, armas, vehículos, alimentos, etc.), que supone toda operación militar…”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En síntesis, existían leyes escritas, previas, ciertas y estrictas en el momento en que se cometieron los delitos que aquí se juzgan. Esas leyes establecían penas en el derecho interno para cada una de las conductas delictivas. Estas conductas son constitutivas del delito de genocidio, que antes de la comisión de los hechos estaba incorporado como delito y tipificado en nuestra ley interna. Este delito era ya imprescriptible. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Sres. Jueces, ante el genocidio no existe la indiferencia; ni tampoco la posibilidad de ponerse por sobre él. Al genocidio se lo investiga, se lo juzga y se lo condena.&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Asimismo, queremos reiterar que esta querella vino solicitando sostenidamente la necesidad que las investigaciones penales y los juicios a los genocidas deben ser efectuadas en un marco conjunto, no solo por las evidentes características de masividad, planificación e interrelación de los gravísimos crímenes que en ellas se debaten, sino también porque reproduce en los testigos episodios dolorosos, que si bien en algunos, esto se traduce en una verdadera reparación, en donde el relato se transforma en justicia, en otros, en razón de las múltiples reiteraciones, pueden constituirse en verdaderas situaciones de reactualización traumática con efectos de revictimización o profundización del daño.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;9.- EFECTOS PSICOSOCIALES DEL GENOCIDIO:&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El impacto en la víctima:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Tenemos claro que la tortura implica todo acto que deviene del accionar del Estado para con sus ciudadanos, no sólo con el fin de obtener información, sino que además persigue una traumatización o aniquilamiento de la personalidad del sujeto. Se caracteriza por ser un procedimiento sostenido en el tiempo, no sólo en su aplicación concreta, sino que genera efectos posteriores a ésta,&amp;nbsp; aún traspasando generaciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Su implementación importa un procedimiento específico al cual se lo conoce como “los ciclos de la tortura”. Esto tiene una razón de ser, en términos de lograr en la persona víctima un mayor grado de alienación, que provoque de modo más efectivo el efecto buscado en el torturado. A su vez, el torturador justifica su accionar en aquello que denomina “la moral de la tortura”, tratando de explicar la utilización de esta práctica en función de la defensa de determinados intereses, por sobre el interés individual, en el caso concreto el ejercicio de la práctica del genocidio, el que se caracteriza, no solo por los efectos individuales que produce a la víctima, sino en relación a sus efectos colectivos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El efecto traumatizante con objetivos de sometimiento, no sólo alcanza al individuo, sino que también influye inexorablemente en el contexto social propio, ya que una de las finalidades de la tortura es generar temor entre la población, imponiendo determinada ideología.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los alcances de la tortura, tanto en las víctimas como en sus familiares y miembros del contexto social más cercano, se analizan en dos dimensiones: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;a)&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Efectos inmediatos: implican el daño físico y psíquico de la víctima cuando se encuentra en custodia y en manos de sus torturadores, o inmediatamente posterior a su liberación. En sus familiares y contexto social mas cercano (amigos, vecinos, compañeros de trabajo), se presenta como manifestaciones de la esfera psicológica (angustias, fobias, temores, trastornos psicosomáticos, etc.). &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;b)&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Efectos mediatos: tanto en las víctimas como en su contexto social cercano, aunque también en la comunidad, se presentan efectos a largo plazo que pueden atravesar generaciones. En ocasiones estos efectos mediatos se agudizan ante determinadas situaciones traumáticas del contexto social general.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La experiencia traumática que significa estar encarcelado, vejado, incomunicado y torturado, así como la desvinculación de sus seres queridos,&amp;nbsp; de su entorno y el haber tenido la posibilidad de morir, ser traicionado o delatado, se instalan en el sujeto después de los hechos, produciendo vivencias de angustia, temor, inseguridad, culpabilización, actitudes ambivalentes de amor y odio acompañadas de&amp;nbsp; sentimientos de impotencia por no poder canalizar su malestar contra los represores o torturadores.3. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Este objetivo de destrucción sistemática de la persona, alcanza a la familia, vecindario, organizaciones formales e informales y hasta el país en su conjunto. El terror y el silenciamiento son instalados de este modo, con el propósito de ejercer el control de esa población, que el Estado o algún órgano del mismo, perciben como peligrosa. “…la violencia deja huellas físicas, psicológicas y sociales. Sólo una consideración global de estos tres parámetros permite el proceso de integración de una vivencia traumática. Efectivamente para el individuo ya nada será como antes. Además de eventuales secuelas en el plano físico, quedarán siempre huellas psicológicas (cicatrices) más o menos dolorosas…” , la ausencia de procesos reparatorios y asistenciales que agudizan dichas circunstancias.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;El reconocimiento y la reparación por parte del Estado de las violaciones que provocó y posibilitó, como así también el enjuiciamiento de los responsables, son aspectos fundamentales en las estrategias asistenciales a las víctimas de la tortura, ayudando a salir del silencio, de la ambigüedad, de la confusión, de la culpa y de la marginación. Ello les permitirá reiniciar su vida, lograr una nueva coherencia tanto en su interioridad como con el medio que lo rodea: su cultura, su historia con el convivir humano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Estos juicios, Señores Jueces, constituyen una herramienta fundamental para lograr esta reparación, tanto desde el plano individual, como colectivo. Sólo a través de la lucha contra la impunidad y con una condena que refleje el castigo proporcional al daño, se romperá&amp;nbsp; el mandato instalado por los perpetradores de la práctica genocida. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;o&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp; Mirta Beatriz Israel dijo “Yo como familiar entiendo que… que es un delito que no se cometió en el pasado, que se sigue cometiendo. Teresa sigue estando desaparecida, entonces el delito sigue vigente y…. Y no hay duelo posible frente a eso, y eso es lo perverso que vivimos los familiares cuando ni siquiera podemos saber dónde, dónde fue a parar su cuerpo; dónde fue a parar Teresa.”&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;o&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; María Victoria Prigione Greco relató: “Estar acá hoy sentada ante el Tribunal, ante los probables asesinos torturadores de tus padres no es para nada sencillo. Tratar de decirle a la justicia qué es lo que pasó cuando en realidad sería la justicia y el Estado que nos tendrían que decir qué es lo que pasó con nuestros padres, ¿no? Una justicia selectiva que hizo posible que después de 34 años los asesinos de tus padres, los genocidas, estén libres, mientras que, no sé, las abuelas, las madres se mueren sin saber qué pasó con sus hijos. Mi abuela se murió muy vieja y muy triste sin saber qué había pasado con su Bochita, como yo contaba que le decían Bocha a mi papá. Mientras ellos gozan de libertad, siguen impunes, sin ser juzgados sus crímenes en forma completa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;o&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Horacio Mario Scutari: “Me interesaría que después de treinta años, de más de treinta años de impunidad, el Tribunal aplique una justicia rigurosa si ningún tipo de privilegios y me parece que esa determinación del Tribunal, de la justicia, de las leyes sería el único camino para que nunca más sea una realidad.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;o&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hebe Margarita Cáceres: “Les pido justicia por favor, nos la merecemos… Necesitamos justicia, no hay manera de cerrar estos períodos sin justicia…”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;10. VALOR PROBATORIO DE LA TESTIMONIAL&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los hechos delictivos que nos ocupan representan severas violaciones a los derechos humanos y, justamente por ser cometidas desde el aparato del Estado, han tenido no sólo mayor posibilidad de provocación de un resultado dañoso sino también de escapar al aparato sancionatorio por cuanto, desde el mismo momento en que fueron ejecutados, gozaban de una previsión de impunidad por medio de una tarea de ocultación de huellas y rastros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En efecto, estos delitos han tenido pretensión de no dejar indicios y, en su modalidad de ejecución fueron mayoritariamente cometidos al amparo de zonas liberadas para consumar los secuestros y la instalación de centros ilegales para el cautiverio posterior, y cuya existencia era negada sistemáticamente ante la opinión pública.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;También como el genocidio nazi, aquí hubo una decisión final, el último presidente de facto Bignone dictó el decreto 2726/83, ordenando la destrucción de la documentación existente sobre la detención, tortura y asesinato de los desaparecidos, así como del Documento Final sobre la Lucha contra la Subversión y el Terrorismo que dictamina la muerte de los desaparecidos, en que se ordeno la destrucción de cualquier documentación que acreditase la existencia de los CCD y el destino de los desaparecidos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Frente a este panorama, no extraña que&amp;nbsp; los testimonios de las victimas directas y su familiares cobren vital importancia&amp;nbsp; al analizar la responsabilidad penal de los imputados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;A lo largo de más de 60 audiencias hemos escuchado como cada testigo brindó pormenorizados datos vinculados a las privaciones de la libertad, a la instalación, funcionamiento y condiciones de cautiverio en el centro clandestino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Dichos testimonios ayudaron a reconstruir la verdad histórica -fin de todo proceso penal- la cual resulta más accesible a través del rastro dejado en los objetos o en la memoria de las personas, quienes a través de sus dichos permiten al Magistrado reconstruir la actividad humana que es investigada. Máxime, en este tipo de investigaciones, cuando el accionar represivo, militar y policial estaba regido por la clandestinidad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los testigos, cuyos dichos deberá valorar el tribunal permitieron conocer los sucesos criminales que se desarrollaban mediante un plan sistemático; el cual se ejercía de forma clandestina y secreta. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Sobre la importancia de las declaraciones testimoniales en un proceso penal, Jorge A. Clariá Olmedo nos enseña: "La versión traída al proceso por las personas conocedoras de algún elemento útil para el descubrimiento de la verdad mediante su dicho consciente, con fines de prueba, es de trascendental significación desde el punto de vista probatorio. Esto nos ubica dentro de la concepción amplia del testigo, cuyo tratamiento ocupa el primer lugar en el análisis de los colaboradores del proceso penal en lo que respecta a la adquisición de las pruebas [...] En este sentido amplio y generalizante, puede llamarse testigo a toda persona informada de cualquier manera de los hechos o circunstancias que se investigan en una determinada causa penal y cuya declaración es considerada útil para el descubrimiento de la verdad [...] El testigo desempeña un servicio de carácter público en la administración de la justicia. En materia penal es el colaborador más importante para la adquisición de la prueba, por cuya razón su intervención en el proceso se impone con las menores restricciones posibles." (Clariá Olmedo, Jorge A. Tratado de Derecho Procesal Penal, Tomo IV pág.256 y sig. Ediar S.A: Editores, 1963).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La importancia de las declaraciones testimoniales colectadas en autos, radica fundamentalmente en la coherencia y verosimilitud de las mismas. Pues del análisis prolijo de la totalidad de ellas no solo no se evidencian contradicciones, sino que abundan las coincidencias. Las características de los campos, los represores que actuaban, sus alias , su lugar en el campo, su características personales, los traslados etc. En la extensa y detallada materialidad de los hechos de la querella que nos precedió, esto ha quedado inapelablemente demostrado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Por ello, en este marco donde se han suprimido las marcas del delito en forma deliberada, o no se han dejado rastros de su perpetración, o no ha sido posible la adopción de medidas de conservación de evidencias, o se consumaron mediando invasión a esferas de privacidad o en ámbitos clandestinos especialmente organizados a tal fin, y bajo una intrascendencia pública violenta e infligiendo terror, cierta prueba se vuelve necesaria en el sentido de ser la única posible por el medio y modo como se delinquió. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Seguramente se querrá cuestionar, o al menos esto es inferible de algunas preguntas de las defensas, que respecto a la identificación de los imputados los testimonios estén viciados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Sin pretender ser reiterativos, señalamos que la búsqueda de la VERDAD&amp;nbsp; de los hechos, fue una tarea encarada por los sobrevivientes y los organismos de derechos humanos en forma previa al accionar de la Justicia argentina y continuada luego de la promulgación de las leyes de obediencia debida y punto final.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Quedó depositado en ellos el rastreo e identificación de los represores, mientras el Estado, escondía documentación, seguía llenando de alabanzas su foja de servicio, y manteniéndolos en actividad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Pero es indudable que el interés de reconstruir y identificar a los represores se baso en la construcción de&amp;nbsp; la verdad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Primero se busco la verdad, después se la denuncio y pasaron demasiados años hasta que esa verdad pudiera ser un instrumento para obtener de parte de los Tribunales,&amp;nbsp; justicia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Los testigos que aquí declararon constituyeron la MEMORIA de los años de horror del Terrorismo de Estado, su único objetivo es la VERDAD, queda en manos de este Tribunal hacer JUSTICIA:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;CONCLUSIÓN: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Consideramos demostrado que los delitos que aquí se juzgan no son hechos susceptibles de ser valorados aisladamente, sino que constituyeron parte de un plan sistemático de exterminio, un proceso que consideramos genocida, y que&amp;nbsp; así solicitaremos se lo reconozca y califique. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Sólo en ese contexto entenderemos el rol que le cupo a cada uno de los aquí imputados en la maquinaria genocida, que tuvo un eje estratégico en el accionar clandestino y en el exterminio mediante el secuestro, la tortura, los abusos sexuales&amp;nbsp; y la desaparición.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Concluyendo, reafirmamos nuestra solicitud en el cambio de calificación, en el convencimiento de que la misma no se aparta de preceptos jurídicos reconocidos nacional e internacionalmente, respetando las garantías del debido proceso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;11.- LUGAR DE CUMPLIMIENTO DE LAS PENAS: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Respecto al lugar de cumplimiento de la condena que se dicte en esta causa, esta querella, manifiesta, como en reiteradas oportunidades, que la misma deberá ser cumplida en cárcel común y ordinaria, sosteniendo que no corresponde otorgar el beneficio del art. 33 de la ley 24660, el cual permite la prisión domiciliaria de aquellos penados que tengan más de 70 años o alguna enfermedad que así lo amerite, enfatizando que dicho beneficio constituye una excepción, y en esta calidad deberá ser aplicado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En este sentido, vale traer a colación, lo dicho respecto a este punto por el Tribunal Oral Federal Nº 1, en sentencia contra Miguel Osvaldo Etchecolatz, cuando expresa: “…Etchecolatz es autor de delitos de lesa humanidad cometidos en el marco de un genocidio, que evidenció en sus acciones un desprecio total por el prójimo y formando una parte esencial de un aparato de destrucción, muerte y terror. Comandó los diversos campos de concentración en donde fueron humilladas, ultrajadas y en algunos casos asesinadas las víctimas de autos…”, y continúa diciendo: “…Etchecolatz cometió delitos atroces y la atrocidad no tiene edad. Un criminal de esa envergadura, no puede pasar un solo día de lo que le reste de su vida, fuera de la cárcel…”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En el caso, y en consonancia con la opinión de otros Tribunales Federales, sostenemos&amp;nbsp; que la cárcel común para criminales autores de delitos contra la humanidad, se impone, porque, más allá de esa facultad antes mencionada, la gravedad, masividad&amp;nbsp; y repugnancia de los crímenes cometidos, por quienes están hoy siendo juzgados, la convierte en éticamente obligatoria.&amp;nbsp; En este sentido se expidió este año el TOF N° 1 de San Martín en causa “RIVEROS, Santiago Omar y otros s/ priv. ilegitima de la libertad, tormentos, homicidios, etc…”, en el mes de Mayo del corriente año, en el marco del debate oral efectuado por los hechos ocurridos en el CCD Campo de Mayo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;La situación procesal de los aquí juzgados hoy impone que al momento de resolver, este Tribunal sentencie a los imputados al efectivo cumplimiento de la condena en cárcel común, manteniendo así la actual situación de los mismos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En estos términos y porque la norma así lo indica, con el objeto de garantizar el cumplimiento efectivo de la pena, sin privilegios, sin prerrogativas, sin excepciones, es que esta querella solicita se mantenga la situación actual de los imputados y que el cumplimiento de la sentencia que dicte este Tribunal, se haga efectivo en cárcel común, tal como lo indica nuestra normativa y evitando que la excepcionalidad se convierta en regla con argumentos inconsistentes y falaces, que solo favorecen la continuidad de la impunidad, y debilita la efectiva protección que el Estado debe brindar a las víctimas del terrorismo de Estado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;12.- IMPUTACIONES:&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En virtud de lo alegado durante la sustanciación de este debate, esta querella pasa a solicitar la condena a los imputados, de modo que solicitamos:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;1- Solicitamos la condena de Samuel Miara, en tanto su responsabilidad penal deviene de haber ostentado el cargo de Subcomisario de la Policía Federal, actuando bajo el apodo de “Cobani”, siendo parte del plantel estable del circuito represivo ABO; por considerarlo penalmente responsable como co-autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 181 oportunidades, en los casos 1 a 181, (cfr. art. 144 bis inc.1 y ultimo párrafo Ley 14616 en función art. 142 inc.1&amp;nbsp; Ley 20.642 ) en ciento tres de esas privaciones ilegales de la libertad se encuentran agravadas por haber durado más de un mes, en los casos identificados bajo los números 1, 3 a 5, 12, 14, 15, 19, 27, 28, 31, 33, 35, 36, 38, 41, 42, 46 a 49, 54, 55, 59, 61 a 63, 72 a 89, 91, 93 a 95, 97 a 102, 104, 107 a 110, 112, 113, 116, 117, 119, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 143, 145, 150, 152 a 157, 160 a 163, 165 a 169, 172, 173 y 177&amp;nbsp; (cfr 144 bis ultimo párrafo en función del 142 inc 5 CP ), en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por haber sido infligidos por un funcionario público y por ser la víctima un perseguido político (art. 144 terc. 1º párrafo Ley 14.616) reiterado en 181 oportunidades, que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el&amp;nbsp; Homicidio agravado (Art. 80 inc. 2 y 6 Ley 14.616)&amp;nbsp; en los casos Nº 123, 124, 129, 130, 134, en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 181 oportunidades, en los mismos casos que conformaron privación ilegal de la libertad, en concurso real con violación art. 119, inc. 3º agravado en función del art. 122 por resultar grave daño a la salud Ley 20.050, en los casos 21, 94 y 116.-Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluuta, de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;2- Solicitamos la condena de Oscar Augusto Isidro Rolón, miembro de la&amp;nbsp; Policía Federal Argentina, alias “Soler”, en tanto su responsabilidad penal deviene de haber ostentado el cargo de&amp;nbsp; Subcomisario de la Policía Federal, actuando bajo el apodo de “Cobani” ,siendo parte del plantel estable del circuito represivo ABO, por considerarlo penalmente responsable como co-autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 181 oportunidades, en los casos 1 a 181, (cfr. art. 144 bis inc.1 y ultimo párrafo Ley 14.616 en función del&amp;nbsp; art. 142 inc.1&amp;nbsp; C.P. Ley 20.642 ) en ciento tres de esas privaciones ilegales de la libertad se encuentran agravadas por haber durado más de un mes, (cfr Art.144 bis ultimo párrafo en función del 142 inc 5 del CP) en los casos identificados bajo los números 1, 3 a 5, 12, 14, 15, 19, 27, 28, 31, 33, 35, 36, 38, 41, 42, 46 a 49, 54, 55, 59, 61 a 63, 72 a 89, 91, 93 a 95, 97 a 102, 104, 107 a 110, 112, 113, 116, 117, 119, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 143, 145, 150, 152 a 157, 160 a 163, 165 a 169, 172, 173 y 177 en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por haber sido infligido por un funcionario publico y por ser la victima un perseguido político (art. 144 terc. 1º párrafo Ley 14.616) reiterado en 181 oportunidades, que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el&amp;nbsp; Homicidio agravado (Art. 80 inc.2 y 6 Ley 14.616) en los casos Nº 123, 124, 129, 130, 134 en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 181 oportunidades, que resultan los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad en concurso real con violación art. 119, inc. 3º agravado en función del art. 122 por resultar grave daño a la salud Ley 20.050, en los casos 21, 94 y 116. Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua, e inhabilitación absoluta, de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;3- Solicitamos la condena de Julio Héctor Simón, miembro de la Policía Federal Argentina, actuando bajo el apodo de “Turco Julian”, siendo parte del plantel estable del circuito represivo ABO; por considerarlo penalmente responsable como co-autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 179 oportunidades, en relación a los casos identificados con los números 1 a 169 y 172 a 181, conforme a art. 144 bis inc1 y ultimo párrafo Ley 14.616, en ciento tres de esas privaciones ilegales de la libertad se encuentran agravadas por haber durado más de un mes (art. 142 inc.1 Ley 20.642 ), en los casos identificados bajo los números 1, 3 a 5, 12, 14, 15, 19, 27, 28, 31, 33, 35, 36, 38, 41, 42, 46 a 49, 54, 55, 59, 61 a 63, 72 a 89, 91, 93 a 95, 97 a 102, 104, 107 a 110, 112, 113, 116, 117, 119, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 143, 145, 150, 152 a 157, 160 a 163, 165 a 169, 172, 173 y 177 en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por haber sido infligido por un funcionario publico y por ser la victima un perseguido político (art. 144 terc. 1º párrafo Ley 14.616) reiterado en 179 oportunidades, que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el&amp;nbsp; Homicidio agravado (Art. 80 inc.2 y 6 Ley 14.616) en los casos Nº 123, 124, 129,130,134. en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 179 oportunidades, en los mismos casos que conformaron privación ilegal de la libertad, en concurso real con violación art. 119, inc. 3º agravado en función del art. 122 por resultar grave daño a la salud Ley 20.050, en los casos 21, 94 y 116.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta, de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;4- Solicitamos la condena de Raúl González, miembro de la Policía Federal Argentina, en tanto su responsabilidad penal deviene de haber actuado bajo el apodo de “Mayor Raúl” o “El Negro”, siendo parte del plantel estable del circuito represivo ABO; por considerarlo penalmente responsable como co-autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 181 oportunidades, en los casos identificados con los números 1 a 181,&amp;nbsp; (cfr. art. 144 bis inc.1 y ultimo párrafo Ley 14616) en ciento tres de esas privaciones ilegales de la libertad se encuentran agravadas por haber durado más de un mes, ( art. 142 inc. 1 del C.P. Ley 20.642), en los casos identificados bajo los números 1, 3 a 5, 12, 14, 15, 19, 27, 28, 31, 33, 35, 36, 38, 41, 42, 46 a 49, 54, 55, 59, 61 a 63, 72 a 89, 91, 93 a 95, 97 a 102, 104, 107 a 110, 112, 113, 116, 117, 119, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 143, 145, 150, 152 a 157, 160 a 163, 165 a 169, 172, 173 y 177 en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por haber sido infligidos por un funcionario publico y por ser la victima un perseguido político (art. 144 terc. 1º párrafo Ley 14.616) reiterado en 181 oportunidades, que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el Homicidio agravado (Art. 80 inc.2 y 6 Ley 14.616) en los casos Nº 123, 124, 129, 130, 134, en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 181 oportunidades, en los mismos casos que conformaron privación ilegal de la libertad, en concurso real con violación art. 119, inc. 3º agravado en función del art. 122 por resultar grave daño a la salud Ley 20.050, en los casos 21, 94 y 116.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta,&amp;nbsp; de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;5- Solicitamos la condena de Juan Carlos Avena, miembro del Servicio Penitenciario Federal, en tanto su responsabilidad penal deviene de haber actuando bajo el apodo de “Centeno”, siendo parte del plantel estable del circuito represivo ABO, por considerarlo penalmente responsable como co- autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 116 oportunidades, en relación a los casos identificados por los números, 1, 27, 54, 55, 59, 61 a 63, 73 a 109, 111 a 181, cfr atr. 144 bis inc 1 ultimo párrafo Ley 14.616, en función del art. 142 inc. 1 Ley 20.642 CP, de las cuales 81 de las&amp;nbsp; privaciones ilegales de la libertad se encuentran agravadas por haber durado más de un mes, en los casos identificados bajo los números 1, 27,&amp;nbsp; 54, 55, 59, 61 a 63, 73 a 89, 90,91, 93 a 95, 98 a 102, 104, 107 a 109, 112, 113, 116, 117, 119, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 143, 145, 150, 152 a 157, 160 a 163, 165 a 169, 172, 173, cfr 144 bis ultimo párrafo en función del art. 142 inc 5 CP, en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por haber sido infligido por funcionario público y por ser la víctima un perseguido político (art. 144 terc. 1º párrafo Ley 14.616) reiterado en 116 oportunidades, que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el&amp;nbsp; Homicidio agravado (Art. 80 inc.2 y 6 Ley 14.616) en los casos Nº 123, 124, 129, 130,134, en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 116 oportunidades, en los mismos casos que conformaron privación ilegal de la libertad, en concurso real con violación art. 119, inc. 3º agravado en función del art. 122 por resultar grave daño a la salud Ley 20.050, en los casos 21, 94 y 116.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta,&amp;nbsp; de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;6- Solicitamos la condena de Eufemio Jorge Uballes, miembro de la Policía Federal Argentina, en tanto su responsabilidad penal deviene de haber actuando bajo el apodo de ““Anteojito Quiroga” o“Führer”, siendo parte del plantel estable del circuito represivo ABO; por considerarlo penalmente responsable como co-autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 181 oportunidades, en ciento tres de esas privaciones ilegales de la libertad se encuentran agravadas por haber durado más de un mes (cfr. art. 144 bis ultimo párrafo en función del&amp;nbsp; art. 142 5º del C.P. Ley 20.642 ), en los casos identificados bajo los números 1, 3 a 5, 12, 14, 15, 19, 27, 28, 31, 33, 35, 36, 38, 41, 42, 46 a 49, 54, 55, 59, 61 a 63, 72 a 89, 91, 93 a 95, 97 a 102, 104, 107 a 110, 112, 113, 116, 117, 119, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 143, 145, 150, 152 a 157, 160 a 163, 165 a 169, 172, 173 y 177 en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por haber sido infligidos por un funcionario público y por ser la víctima un perseguido político (art. 144 terc. 1º párrafo, Ley 14.616) reiterado en 181 oportunidades, que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el Homicidio agravado (Art. 80 inc.2 y 6 Ley 14.616) en los casos Nº 123, 124, 129, 130, 134, en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 181 oportunidades, en los mismos casos que conformaron privación ilegal de la libertad, en concurso real con violación art. 119, inc. 3º agravado en función del art. 122 por resultar grave daño a la salud Ley 20.050, en los casos 21, 94 y 116.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta,&amp;nbsp; de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;7- Solicitamos la condena de Eduardo Emilio Kalinec, miembro de la&amp;nbsp; Policía Federal Argentina, en tanto su responsabilidad penal deviene de haber actuando bajo el apodo de “Dr. K”, siendo parte del plantel estable del circuito represivo ABO; por considerarlo penalmente responsable como co-autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 181 oportunidades, conforme los casos nº 1 al 181 en ciento tres de esas privaciones ilegales de la libertad se encuentran agravadas por haber durado más de un mes (cfr. art. 144 bis ultimo párrafo, art. 142 inc. 5º del C.P. Ley 20.642), en los casos identificados bajo los números 1, 3 a 5, 12, 14, 15, 19, 27, 28, 31, 33, 35, 36, 38, 41, 42, 46 a 49, 54, 55, 59, 61 a 63, 72 a 89, 91, 93 a 95, 97 a 102, 104, 107 a 110, 112, 113, 116, 117, 119, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 143, 145, 150, 152 a 157, 160 a 163, 165 a 169, 172, 173 y 177 en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por ser la victima un perseguido político (art. 144 terc. 1º párrafo, Ley 14.616) reiterado en 181 oportunidades, que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el Homicidio agravado (Art. 80 inc. 2 y 6 Ley 14.616) en los casos Nº 123, 124, 129, 130,134, en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 181 oportunidades, en los mismos casos que conformaron privación ilegal de la libertad, en concurso real con violación art. 119, inc. 3º agravado en función del art. 122 por resultar grave daño a la salud Ley 20.050, en los casos 21, 94 y 116.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta,&amp;nbsp; de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;8-&amp;nbsp; Solicitamos la condena Roberto Antonio Rosa,&amp;nbsp; miembro de la Policía Federal Argentina, en tanto su responsabilidad penal deviene de haber actuando bajo el apodo de “Clavel”, siendo parte del plantel estable del circuito represivo ABO; por considerarlo penalmente responsable como co-autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 181 oportunidades, en ciento tres de esas privaciones ilegales de la libertad se encuentran agravadas por haber durado más de un mes (cfr. art. 144 bis ultimo párrafo en función del&amp;nbsp; art. 142 5º del C.P. Ley 20.642 ), en los casos identificados bajo los números 1, 3 a 5, 12, 14, 15, 19, 27, 28, 31, 33, 35, 36, 38, 41, 42, 46 a 49, 54, 55, 59, 61 a 63, 72 a 89, 91, 93 a 95, 97 a 102, 104, 107 a 110, 112, 113, 116, 117, 119, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 143, 145, 150, 152 a 157, 160 a 163, 165 a 169, 172, 173 y 177 en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por haber sido infligidos por un funcionario público y por ser la víctima un perseguido político (art. 144 terc. 1º párrafo, Ley 14.616) reiterado en 181 oportunidades, que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el&amp;nbsp; Homicidio agravado (Art. 80 inc.2 y 6 Ley 14.616) en los casos Nº 123, 124, 129, 130, 134, en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 181 oportunidades, en los mismos casos que conformaron privación ilegal de la libertad, en concurso real con violación art. 119, inc. 3º agravado en función del art. 122 por resultar grave daño a la salud Ley 20.050, en los casos 21, 94 y 116.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta, de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;9- Solicitamos la condena Juan Carlos Falcón, miembro de la Policía Federal Argentina, en tanto su responsabilidad penal deviene de haber actuando bajo el alias de&amp;nbsp; “Kung Fu”, siendo parte del plantel estable del circuito represivo ABO; por considerarlo penalmente responsable como co-autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 181 oportunidades, en ciento tres de esas privaciones ilegales de la libertad se encuentran agravadas por haber durado más de un mes (cfr. art. 144 bis ultimo párrafo en función del&amp;nbsp; art. 142 5º del C.P. Ley 20.642 ), en los casos identificados bajo los números 1, 3 a 5, 12, 14, 15, 19, 27, 28, 31, 33, 35, 36, 38, 41, 42, 46 a 49, 54, 55, 59, 61 a 63, 72 a 89, 91, 93 a 95, 97 a 102, 104, 107 a 110, 112, 113, 116, 117, 119, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 143, 145, 150, 152 a 157, 160 a 163, 165 a 169, 172, 173 y 177 en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por haber sido infligidos por un funcionario público y por ser la víctima un perseguido político (art. 144 terc. 1º párrafo, Ley 14.616) reiterado en 181 oportunidades, que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el Homicidio agravado (Art. 80 inc.2 y 6 Ley 14.616) en los casos Nº 123, 124, 129, 130, 134, en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 181 oportunidades, en los mismos casos que conformaron privación ilegal de la libertad, en concurso real con violación art. 119, inc. 3º agravado en función del art. 122 por resultar grave daño a la salud Ley 20.050, en los casos 21, 94 y 116.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta,&amp;nbsp; de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;10- Solicitamos la condena Luis Juan Donocik, miembro de la Policía Federal Argentina, en tanto su responsabilidad penal deviene de haber actuando bajo el&amp;nbsp; “alias Polaco Chico”, siendo parte del plantel estable del circuito represivo ABO; por considerarlo penalmente responsable como co-autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 181 oportunidades, en ciento tres de esas privaciones ilegales de la libertad se encuentran agravadas por haber durado más de un mes (cfr. art. 144 bis ultimo párrafo en función del&amp;nbsp; art. 142 5º del C.P. Ley 20.642 ), en los casos identificados bajo los números 1, 3 a 5, 12, 14, 15, 19, 27, 28, 31, 33, 35, 36, 38, 41, 42, 46 a 49, 54, 55, 59, 61 a 63, 72 a 89, 91, 93 a 95, 97 a 102, 104, 107 a 110, 112, 113, 116, 117, 119, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 143, 145, 150, 152 a 157, 160 a 163, 165 a 169, 172, 173 y 177 en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por haber sido infligidos por un funcionario público y por ser la víctima un perseguido político (art. 144 terc. 1º párrafo, Ley 14.616) reiterado en 181 oportunidades, que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el Homicidio agravado (Art. 80 inc.2 y 6 Ley 14.616) en los casos Nº 123, 124, 129, 130, 134 en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 181 oportunidades, en los mismos casos que conformaron privación ilegal de la libertad, en concurso real con violación art. 119, inc. 3º agravado en función del art. 122 por resultar grave daño a la salud Ley 20.050, en los casos 21, 94 y 116.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta, de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;11- Solicitamos la condena Guillermo Víctor Cardozo miembro de la Gendarmería Nacional, en tanto su responsabilidad penal deviene de haber actuando bajo el alias de “Cortes”, siendo parte del plantel estable del circuito represivo ABO; por considerarlo penalmente responsable como co-autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 117 oportunidades, en relación a los casos identificados con los números 1, 27, 54, 55, 59, 61 a 63 y 73 a 181, cfr. Art 144 bis inc 1 último párrafo Ley 14616 en función del art. 142 inc. 1 Ley 20.642 CP, de los cuales 82 de ellas&amp;nbsp; se encuentran agravadas por haber durado más de un mes, en los casos identificados bajo los números 1, 27, 54,&amp;nbsp; 59, 61 a 63, 73 a 89, 90, 91, 93 a 95, 98 a 102, 104, 107 a 110, 112, 113, 116, 117, 119, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 143, 145, 150, 152 a 157, 160 a 163, 165 a 169, 172, 173 cfr art. 144 bis ultimo párrafo en función del art. 142 inc. 5 CP, en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por un funcionario público y por ser la víctima un perseguido político reiterado en 117 oportunidades (art. 144 terc. 1º párrafo Ley 14616), que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el&amp;nbsp; Homicidio agravado (Art. 80 inc.2 y 6 Ley 14.616) en los casos Nº 123, 124, 129, 130,134. en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 117 oportunidades, en los mismos casos que conformaron privación ilegal de la libertad, en concurso real con violación art. 119, inc. 3º agravado en función del art. 122 por resultar grave daño a la salud Ley 20.050, en los casos 21, 94 y 116.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta, de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;12- Solicitamos la condena Eugenio Pereyra Apestegui, miembro de la Gendarmería Nacional, en tanto su responsabilidad penal deviene de haber actuando bajo el alias de “Quintana”, siendo parte del plantel estable del circuito represivo ABO; por considerarlo penalmente responsable como co-autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 117 oportunidades, en relación a los casos identificados con los números 1, 27, 54, 55, 59, 61 a 63 y 73 a 181, cfr. Art 144 bis inc. 1 ultimo párrafo Ley 14616 en función del art. 142 inc. 1 Ley 20.642 CP, de los cuales 82 de ellas se encuentran agravadas por haber durado más de un mes, en los casos identificados bajo los números 1, 27, 54,&amp;nbsp; 59, 61 a 63, 73 a 89, 90, 91, 93 a 95, 98 a 102, 104, 107 a 110, 112, 113, 116, 117, 119, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 143, 145, 150, 152 a 157, 160 a 163, 165 a 169, 172, 173 cfr art. 144 bis ultimo párrafo en función del art 142 inc.5 CP, en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por un funcionario público y por ser la víctima un perseguido político reiterado en 117 oportunidades (art. 144 terc. 1º parrafo Ley 14616), que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el Homicidio agravado (Art. 80 inc.2 y 6 Ley 14.616) en los casos Nº 123, 124, 129, 130, 134, en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 117 oportunidades, en los mismos casos que conformaron privación ilegal de la libertad, en concurso real con violación art. 119, inc. 3º agravado en función del art. 122 por resultar grave daño a la salud Ley 20.050, en los casos 21, 94 y 116.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta,&amp;nbsp; de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;13 -Solicitamos la condena Raúl Antonio Guglielminetti, miembro de Inteligencia del Batallón 601 del Ejército Argentino, en tanto su responsabilidad penal deviene de haber actuado bajo el alias “Gustavino” o “Mayor Gustavino”, siendo parte del plantel estable del circuito represivo ABO; por considerarlo penalmente responsable como co-autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 75 oportunidades, en relación a los casos identificados con los números 54, 55, 63, 73, 75, 76, 78, 85, 87, 95, 98 a 100, 102, 104, 107 a 110, 121 a 126, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 145, 147 a 150, 152 a 181 cfr art. 144 bis inc.1 y ultimo párrafo Ley 14616 en función del art 142 inc1 Ley 20.642 CP, 56 de esas privaciones ilegales de la libertad se encuentran agravadas por haber durado más de un mes, en los casos identificados bajo los números 54, 55, 63, 73, 75, 76, 78, 85, 87, 95, 98 a 100, 102, 104, 107 a 110, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 145, 150, 152 a 157, 160 a 163, 165 a 169, 172, 173 y 177 (cfr art. 144 bis ultimo párrafo en función del art. 142 inc.5 del CP) en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por haber sido infligido por un funcionario público y por ser la víctima un perseguido político (art. 144 terc. 1º párrafo, Ley 14.616) reiterado en 75 oportunidades, que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el&amp;nbsp; Homicidio agravado (Art. 80 inc.2 y 6 Ley 14.616) en los casos Nº 123, 124, 129, 130, 134, en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 75 oportunidades, en los mismos casos que conformaron privación ilegal de la libertad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta, de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;14- Solicitamos la condena Ricardo Taddei, miembro de la Policía Federal Argentina, en tanto su responsabilidad penal deviene de haber actuando bajo el alias de “Cura” o “El Padre”, siendo parte del plantel estable del circuito represivo ABO; por considerarlo penalmente responsable como co- autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 181 oportunidades, en ciento tres de esas privaciones ilegales de la libertad se encuentran agravadas por haber durado más de un mes, en los casos identificados bajo los números 1, 3 a 5, 12, 14, 15, 19, 27, 28, 31, 33, 35, 36, 38, 41, 42, 46 a 49, 54, 55, 59, 61 a 63, 72 a 89, 91, 93 a 95, 97 a 102, 104, 107 a 110, 112, 113, 116, 117, 119, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 143, 145, 150, 152 a 157, 160 a 163, 165 a 169, 172, 173 y 177, en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por ser la victima un perseguido político (art. 144 terc. 2º párrafo, Ley 14.616) reiterado en 181 oportunidades, que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el&amp;nbsp; Homicidio agravado (Art. 80 inc.2 y 6 Ley 14.616) en los casos Nº 123, 124, 129, 130, 134, en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 181 oportunidades, en los mismos casos que conformaron privación ilegal de la libertad, en concurso real con violación art. 119, inc. 3º agravado en función del art. 122 por resultar grave daño a la salud Ley 20.050, en los casos 21, 94 y 116.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta, de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;15- Solicitamos la condena Enrique José Del Pino, miembro del Ejército Argentino, Batallón de Inteligencia 601, en tanto su responsabilidad penal deviene de haber ostentado el cargo de Capitán actuando bajo el alias de “Miguel”, siendo parte del plantel estable del Circuito represivo ABO; por considerarlo penalmente responsable como co- autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas reiterado en 118 oportunidades, en relación a los casos identificados con los números 1, 27, 31, 54, 55, 59, 61 a 63, 73 a 75, 77 a 114, 116 a 118, 120 a 181, cfr art. 144 bis inc.1 y ultimo párrafo Ley 14616 en función del art 142 inc1 Ley 20.642 CP, 86 de esas privaciones ilegales de la libertad se encuentran agravadas por haber durado más de un mes, en los casos identificados bajo los números 1, 27, 31, 54, 95, 59, 61 a 63, 73 a 80, 82 a 89, 91, 93 a 95, 97 a 102, 104, 107 a 110, 112, 113, 116, 117, 119, 121 a 125, 128 a 130, 132 a 134, 136 a 141, 143, 145, 150, 152, 154, 157, 161 a 163, 165 a 173, 177 (cfr art. 144 bis ultimo párrafo en función del art. 142 inc.5 del CP) en concurso real con los delitos de imposición tormentos agravados por haber sido infligido por un funcionario público y por ser la víctima un perseguido político (art. 144 terc. 1º párrafo, Ley 14.616) reiterado en 118 oportunidades, que resultan ser los mismos hechos que configuramos como privación ilegal de la libertad, en concurso real con el Homicidio agravado (Art. 80 inc.2 y 6 Ley 14.616) en los casos Nº 123, 124, 129, 130, 134, en concurso real con Abuso sexual cfr. art. 127 Ley 20.050 reiterado en 118 oportunidades, en los mismos casos que conformaron privación ilegal de la libertad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Conforme arts. 2, 19, 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 CP; todos ellos perpetrados para cometer un genocidio (art. 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio); a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta, de cumplimiento efectivo en una cárcel común.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;b) También se solicita se libre oficio al Ministerio de Defensa de la Nación a fin de que tramite en caso de que aún no hayan sido dados de baja del Ejército Argentino se lo haga en forma inmediata y por ende, la pérdida del derecho del haber de retiro en relación a Enrique José del Pino, Raúl Antonio Guglielminetti, y al Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación a iguales fin en relación a Juan Carlos Avena, Samuel Miara, Oscar Augusto Isidro Rolon, Julio Héctor Simon, Raúl González, Eufemio Jorge Uballes, Eduardo Emilio Kalinec, Norberto Antonio Rosa, Juan Carlos Falcón, Luis Juan Donocik, Ricardo Taddei, Guillermo Víctor Cardozo y Eugenio Pereyra Apestegui.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;c) Asimismo solicitamos se extraigan los testimonios mencionados a fin de que se investigue la posible comisión de delitos en el marco de los hechos ventilados en este juicio,&amp;nbsp; por parte de los siguientes testigos: MARCELO JOSÉ FERNÁNDEZ, RAÚL CORCOLES AGUIRRE, OSCAR CIDRÉ RODRÍGUEZ, OLIMPIO GARAY, HUGO OBERTO RODRÍGUEZ, ALFREDO SOTERA, EDUARDO JORGE FERNÁNDEZ, NORBERTO RUBÉN GOSENDE, MIGUEL ANÍBAL GIAO, CARLOS ALBERTO MARTÍNEZ, EDUARDO MANUEL BUTELER, EDUARDO ANTONIO PIAZZA, LUIS ALBERTO PÉREZ OFFICIALDEGUY, ANGEL ESTEBAN VALOY, OSVALDO RAFAEL ONEL, OMAR EDUARDO TORRES.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;d) Solicitamos expresamente que este Tribunal instruya a los juzgados inferiores del fuero a que unifique los tramos pendientes de cada CCD del Circuito ABO, a fin de evitar el desmembramiento de las causas, que conlleva a encubrir la magnitud de los hechos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;e) Solicitamos también que este tribunal recomiende a los juzgados inferiores del fuero el requerimiento ante quien corresponda de la entrega de las nóminas y legajos completos del personal destinado a cumplir funciones en todas las dependencias que funcionaron como CCD en el circuito ABO.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;f) Se deja constancia que en caso de dictarse una condena que no satisfaga lo solicitado, hacemos expresa reserva del caso Federal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;g) Asimismo esta querella solicita a este Tribunal, que previo a dictar sentencia, se verifiquen las circunstancias respecto a la salud del imputado Miara, a efectos de resolver el lugar de cumplimiento de la pena.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Para finalizar, señores jueces, reiteramos que si bien solicitamos condena de acuerdo a la normativa del derecho interno consideramos a los delitos investigados en esta causa, en su sentido específico de genocidio. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Ello habilitará un reconocimiento no sólo social sino también jurídico por los hechos sucedidos en nuestro país. Sin este reconocimiento de planificación y ejecución del Genocidio por la Justicia argentina no se permitirá a toda la sociedad prevenir, rearticularse y solidarizarse con hechos que como en la presente causa ofenden a toda la humanidad. Y un fallo que lo reconozca&amp;nbsp; facilitará la resistencia firme a cualquier intento de reinstalación de estas prácticas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Este pedido de reconocimiento judicial y de condena lo realizamos con la adhesión de sobrevivientes y familiares, lo solicitamos en nombre de los&amp;nbsp; desaparecidos y asesinados, y en nombre de organizaciones defensoras de los derechos humanos. Y como lo determinan nuestro pensamiento y nuestra convicción: por los 30.000 desaparecidos, por Julio López y Silvia Suppo es que exigimos luego de la Sentencia,&amp;nbsp; cárcel común y efectiva a todos los imputados en este juicio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Hoy tenemos otra oportunidad para que la Justicia Argentina se ponga de pie. No la volvamos a desaprovechar, tenemos el inmenso privilegio de estar juzgando lo que otros no se atreven. Juzguemos en toda su magnitud, con la letra pero también con el espíritu en que la ley se funda, desde la Memoria, la Verdad, y la Justicia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Buenos Aires, Octubre de 2010- Justicia YA!.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1633960401387724971-3471311684688439402?l=casapueblos-alegatos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/feeds/3471311684688439402/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1633960401387724971&amp;postID=3471311684688439402' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default/3471311684688439402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default/3471311684688439402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/2010/11/alegato-querella-justicia-ya-causa-abo.html' title='Alegato Querella JUSTICIA YA! CAUSA ABO - ATLÉTICO – BANCO – OLIMPO'/><author><name>Casapueblos - AEDD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08655130300651914347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='13' src='http://bp1.blogger.com/_iVNHJE2Cu2g/SATtKcQ-BAI/AAAAAAAAAkA/ulEFUCVUXaQ/S220/LOGO+CASAPUEBLOS-AEDD.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1633960401387724971.post-7257965421899526319</id><published>2010-01-22T07:09:00.000-08:00</published><updated>2010-01-22T22:38:09.997-08:00</updated><title type='text'>Fallo Causa Von Wernich</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Poder Judicial de la Nación&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Reg. N1 13.516 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;//la ciudad de Buenos Aires, Capital Federal de la República &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Argentina, a los 27 días del mes de marzo de 2009, se reúne la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sala I de la Cámara Nacional de Casación Penal, integrada por &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;el doctor Raúl R. Madueño como Presidente y los doctores Juan &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;C. Rodríguez Basavilbaso y Juan E. Fégoli como Vocales, a los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;efectos de resolver el recurso de casación interpuesto en esta &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;causa n1 9517, caratulada: AVon Wernich, Christian Federico &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;s/recurso de casación@, de cuyas constancias RESULTA: &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;11111) Que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;n1 1 de La Plata condenó a Christian Federico Von Wernich a la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;con accesorias legales y costas por considerarlo: &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;a) partícipe necesario en la privación ilegal de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;la libertad agravada de Héctor Mariano Ballent, Juan Ramón &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nazar, Alberto Salomón Liberman, Néstor Carlos Torbidoni, Ramón &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Miralles, Julio César Miralles, Jacobo Timerman, Rafael &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Perrota, Juan Destéfano, Luis Guillermo Taub, Eva Gitnacht de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Graiver, Enrique Brodsky, Osvaldo Jorge Papaleo, Juan Amadeo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gramano, Rubén Fernando Schell, Carlos Alberto Zaidman, José &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;María Llantada, Eduardo Kirilovsky, María Cristina Bustamante, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Analía Maffeo, Jorge Orlando Gilbert, Luis Velasco, Luis &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Larralde, Jorge Luis Andreani, Ricardo San Martín, Néstor &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bozzi, Osvaldo Lovazzano, Alberto José Canziani, Elena De la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuadra, Héctor Baratti, José Fernando Fanjul Mahía, Rodolfo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Emilio Pettiná, Héctor Raúl Manazi y Ricardo Antonio Sanglá &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(art. 144 bis inc. 11 en función del art. 142 incs. 11 y 51 del &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Código Penal).   &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;b) coautor en la aplicación de tormentos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;agravados de Héctor Mariano Ballent, Juan Ramón Nazar, Alberto &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Salomón Liberman, Néstor Carlos Torbidoni, Ramón Miralles, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- 2 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Julio César Miralles, Jacobo Timerman, Luis Guillermo Taub, Eva &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gitnacht de Graiver, Osvaldo Jorge Papaleo, Juan Amadeo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gramano, Rubén Fernando Schell, José María Llantada, Eduardo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Kirilovsky, María Cristina Bustamante, Analía Maffeo, Jorge &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Orlando Gilbert, Luis Velasco, Luis Larralde, Jorge Luis &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Andreani, Ricardo San Martín, Néstor Bozzi, Osvaldo Lovazzano, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Alberto José Canziani, Héctor Baratti; y coautor en la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;aplicación de tormentos de Juan Destéfano. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;c) partícipe necesario en la aplicación de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;tormentos agravados de Carlos Alberto Zaidman, Elena De la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuadra, José Fernando Fanjul Mahía, Rafael Perrota y Enrique &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Brodsky. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;d) coautor de las privaciones ilegales de la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;libertad agravadas y coautor de los homicidios triplemente &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;calificados de Liliana Amalia Galarza, Pablo Joaquín Mainer, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;María Magdalena Mainer, Domingo Moncalvillo, Nilda Susana &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Salamone, Cecilia Luján Idiart, María del Carmen Morettini &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(arts. 80 incs. 21, 61 y 71; 144 bis inc. 11, en función del art. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;142 inc. 11 y 51 del Código Penal y 399, 401, 530, 535 y &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;concordantes del Código Procesal Penal de la Nación), los que  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;concursan en todos los casos en forma real (arts. 12, 29 inc. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;31, 40, 41, 45, 55 del Código Penal y 399, 401, 530, 535 y &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;concordantes del Código Procesal Penal de la Nación). &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Contra dicha decisión, los defensores &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;particulares de Christian Federico Von Wernich, doctores Juan &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Martín Cerolini y Marcelo Adrián Peña, interpusieron el recurso &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;de casación que, denegado, motivó la presentación directa de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;fs. 7354/7359, a la que esta Sala hizo lugar a fs. 7362. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;recurso de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;casación  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;21111) Que con sustento en los dos incisos del  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;artículo 456 del Código Procesal Penal de la Nación, la defensa &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;planteó la errónea aplicación de la ley sustantiva y la falta &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;de motivación y fundamentación de la sentencia. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se agravió en primer término de la calificación &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;legal de los delitos por los que resultó condenado su asistido,  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;así como del grado de participación como coautor. Especificó &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;con relación a la figura de privación ilegal de la libertad que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;el tipo penal exige como finalidad esencial atentar contra la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;libertad de actuación, y en ese sentido exige dolo directo, que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;el sujeto activo conozca todas las características necesarias &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;para la tipicidad del delito. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Señaló, en cuanto al delito de homicidio &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;agravado por alevosía, que el tribunal debió haber comprobado &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;los requisitos objetivos y subjetivos del tipo penal, es decir &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;la verificación de los actos externos que suponen la agravante &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;demostrando las circunstancias que condicionan la calificación &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;legal escogida. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sostuvo en ese mismo sentido, que debe &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;descartarse la agravante por el concurso premeditado de dos o &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;más personas porque los agentes deben concurrir de algún modo a &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;la producción del resultado con acuerdo previo para matar, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;circunstancia que no fue acreditada en el caso. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Afirmó que durante el debate no se produjeron &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;testimonios que permitan inferir que Christian Von Wernich &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;constituía una pieza vital en el aparato represivo, concluyendo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;en ese tópico que la participación de su defendido no Aera tan &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;esencial como se acusara@.   &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- 4 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Adujo que no quedó demostrado en la causa que el &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;imputado respondiera a una convergencia previa de voluntades &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;donde la acción de cada uno aparezca subjetiva y objetivamente &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;vinculada con la de los otros partícipes. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto a la participación como coautor, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;indicó que el punto de partida para determinar Ala delimitación &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;entre el autor y el partícipe no puede descansar únicamente &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;sobre los intereses o ánimos de los sujetos actuantes para con &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;el hecho, sin contar para esto con un parámetro objetivo, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;primordialmente basado en la estructura y modo de comisión que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;exhibe el tipo delictivo en particular@. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Indicó que Abasta que un individuo demuestre &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;...ausencia de interés hacia la realización conjunta para que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;se diluya el tema de la coautoría@, y que el exceso en que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;incurre un ejecutor no se transmite a los demás por no integrar &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;el acuerdo común que requiere la coautoría.  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Señaló que Adiscrepa en un todo con la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;calificación de coautoría y participación@ propuesta por el a &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;quo, entendiendo que dentro de la decisión del tribunal se ha &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;instalado la idea de que realmente Christian Von Wernich sabía &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;y tenía pleno conocimiento del Aplan de exterminio@ mencionado &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;en el debate, pero que esa circunstancia no fue acreditada. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Transcribió algunos párrafos de la sentencia que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;fundamentan el rol que le cupo al imputado al momento de los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;hechos investigados, y puntualizó que Ala Corte Suprema de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Justicia de la Nación al resolver los recursos interpuestos en &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;la causa 13, se expidió poniendo en tela de juicio la teoría &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;del dominio del hecho, e incluso rechazó, de acuerdo al &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;recurso de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;casación  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;5 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;lineamiento seguido en ella, la aplicación de la autoría &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;mediata a través de un aparato organizado de poder, concepto &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que fuera analizado y utilizado por la Cámara Federal con base &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;en el artículo 514 del Código de Justicia Militar@. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A ello agregó que Ala mayoría de los integrantes &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;de la Corte Suprema aclaró que :...=la doctrina científica en el &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Derecho Comparad(o), no ha aceptado -en la legislación penal &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;común- que el criterio del dominio del hecho sea decisivo para &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;distinguir el autor del partícipe=@. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En apoyo de su postura citó el considerando 231 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;del fallo en cuanto sostuvo @...en las circunstancias fácticas &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que se han dado por probadas, el dominio mental del hecho y la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;realización de acciones extratípicas encaminadas con abuso de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;poder hacia la ejecución colectiva por otros, no puede &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;representar otra cosa que la cooperación intelectual y material &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;para que los subordinados realizaran las características de los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;tipos de homicidio, privaciones (salto de página)...son &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;partícipes como cooperadores necesarios y no autores en los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;términos del artículo 45 del Código Penal, porque éstos están &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;en el campo de la ejecución en cuanto al principio de ejecución &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(art. 43 del C.P.) y consumación@. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por otra parte sostuvo que el imputado no era &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;funcionario público, porque los capellanes están asimilados en &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;forma administrativa a la policía bonaerense, toda vez que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;deben justificar su ingreso a ella y su escalafón, en un &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;sentido netamente administrativo por imposición del capellán &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;general, y que Christian Von Wernich respondía en el desarrollo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- 6 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;de su tarea al Obispado de 9 de Julio. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como agravio adjetivo indicó que la sentencia &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;dictada no tiene la suficiente fundamentación en cuanto a los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;delitos imputados, porque Ase han transcripto testimonios y se &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;ha basado fundamentalmente la condena en lo resuelto por la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cámara Federal de Apelaciones de la Capital Federal en la causa &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;13". &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En ese sentido dijo que la motivación &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;consistente en la sola mención global de medios de prueba &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;introducidos al debate no es una motivación legal y debe &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;considerarse equivalente a la falta de ella. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sostuvo que la sentencia, tratando de fijar las &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;situaciones fácticas vinculadas al hecho en debate, ha &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;incurrido en contradicciones, realizando una valoración &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;arbitraria de circunstancias decisivas que le han impedido una &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;motivación correcta del caso. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Explicó que la falta de motivación no consiste &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;solamente en que el juzgador no consigne por escrito las &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;razones que lo determinan a declarar una concreta voluntad de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;la ley material que aplica, sino también en no razonar sobre &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;los elementos de prueba introducidos en el proceso, de acuerdo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;con el sistema de prueba impuesto por la ley procesal. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto a la violación de las reglas de la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;sana crítica racional alegó Aun vicio en el razonamiento de los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;magistrados, no en cuanto a la apreciación de los elementos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;probatorios y la determinación de los hechos sino en lo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;relativo a la construcción del razonamiento que constituye el &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;recurso de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;casación  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;7 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;encuadre típico de la conducta descripta@ en el fallo. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sostuvo que Ano todas las personas que tenían &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;vinculación con personas influyentes durante el gobierno &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;militar deben necesariamente terminar siendo coautores de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;cuanto delito hayan cometido los referidos@. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuestionó la valoración de la prueba realizada &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;por el tribunal respecto de los hechos conocidos como ACasa de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Trenque Lauquen@, en cuanto se le imputó a su asistido la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;coautoría en la privación ilegal de la libertad de Ricardo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sanglá, Rodolfo Pettiná y Héctor Manazzi. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Manifestó al respecto que no surge de las &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;testimoniales prestadas en el debate -tal como pretende el &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tribunal- que Von Wernich haya amenazado a los familiares de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;los nombrados para que retornaran a sus casas. En ese sentido &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;indicó que la señora María Luisa López de Sanglá Ano supo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;discernir si tuvo miedo o efectivamente aceptó el consejo... &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que no sabe si fue una amenaza o un consejo@ y el testigo Simón &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pérez refirió que Ano se sintieron amenazados, se presentaron &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hábeas Corpus, escritos. No cejaron en sus esfuerzos (las &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;familias)@. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto al AGrupo de los siete@, explicó que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;cuando refirió en el debate que Adelina Moncalvillo faltaba a &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;la verdad lo hizo en referencia a las aseveraciones que ella &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;realizó en diferentes estrados cuestionando el origen de la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;información relatada por la testigo. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Transcribió la declaración brindada por Julio &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Alberto Emmed ante la Conadep e indicó que en el juicio a los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- 8 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;comandantes el nombrado nada dijo de los hechos de homicidio &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;referidos. En ese sentido sostuvo que el 24 de julio de 1985, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;ante el Consejo Supremo de la Fuerzas Armadas, el testigo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;citado declaró que Aestando el la Unidad Carcelaria de Olmos (LA &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;PLATA) cumpliendo una condena de 25 años, fue visitado por la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dra. Aguad y el Dr. Aragón, ambos de la CONADEP. Lo enteraron &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;de un plan y que en caso de acceder al mismo, tendría grandes &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;beneficios, desde su libertad y la entrega de dinero, luego &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;sería trasladado desde La Plata a una unidad en Capital &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Federal, cosa que ocurrió a los dos días de la visita le &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;ofrecieron 20.000 dólares, su libertad, su salida del país y &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;radicación en el exterior junto con su familia@.  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Manifestó que Adebía incriminar a Etchecolatz y a &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Von Wernich, armando una historia macabra@ y que eso debe &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;valorarse en tanto que el objeto probatorio está constituido &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;por todas las pruebas legalmente introducidas al proceso y &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;deben ponderarse por medio de las reglas de la sana crítica. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por otra parte sostuvo que hay circunstancias &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;relativas al caso de Jacobo Timerman que fueron obviadas por su &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;familia, alegó en ese sentido que no fue torturado por el &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;imputado. En apoyo de su tesis reprodujo el testimonio del &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;nombrado durante el Juicio a las Juntas en cuanto la víctima &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;sostuvo que no había nadie de uniforme, que estaba con los ojos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;vendados y que los interrogatorios se basaban respecto de la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;orientación del diario y si participaba de la subversión. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Manifestó que Héctor Timerman, de forma &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;contrapuesta a lo indicado precedentemente, refirió que el &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;recurso de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;casación  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;9 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;ochenta por ciento del interrogatorio a su padre versaba sobre &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;su condición de judío y marxista. En ese sentido dijo que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Timerman Ano menciona a Von Wernich como partícipe de la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;tortura, ni tampoco refiere que se le cayó la venda@ y haber &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;visto a su defendido, y que en relación a si los interrogadores &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;y torturadores constituían un grupo especial, Timerman declaró &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que siempre se veía el mismo grupo de gente tanto en Coti &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Martínez como en Puesto Vasco de modo que no podía discriminar &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;y que siempre estaban el doctor Bergés, Pretti, Tarella, Darío &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Rojas, que los rostros eran siempre los mismos. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dijo, respecto del testimonio brindado por &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Schell, que no se deriva de sus dichos que haya sido torturado &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;psicológicamente, en tanto que de sus afirmaciones surge que no &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;le quedaron secuelas. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por último se agravió de la pena impuesta en &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;tanto entendió que se aplicó sólo teniendo en vista un criterio &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;retributivo y expiatorio. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;31111) Que en la oportunidad prevista en el art. 466 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;del Código Procesal Penal de la Nación, la parte querellante &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;representada por el señor Luis Hipólito Alén, -Subsecretario de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Protección de Derechos Humanos de la Secretaría de Derechos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Humanos del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Humanos de la Nación- con el patrocinio letrado del doctor &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Diego A. Dolabjian, en su escrito de fs. 7401/7408, solicitó el &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;rechazo del recurso incoado. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Manifestó en primer término que la presentación &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;interpuesta no cumplimenta los recaudos de admisibilidad de los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- 10 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;recursos imponiéndose por tanto su rechazo. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En ese sentido adujo que el escrito presentado &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;por la defensa no invoca las disposiciones que estima violadas &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;o erróneamente aplicadas por el a quo, y que Atodo su libelo no &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;pasa de ser un débil intento por expresar una borrosa &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;disconformidad fáctica con la sentencia condenatoria, pero sin &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;brindar el menor sustento jurídico que avale tal postura@, y que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;por consiguiente resulta inadmisible. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Afirmó que Ade la mera lectura del recurso de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;casación de la defensa, surge que la diluida e inconexa crítica &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;ensayada contra la sentencia condenatoria, se basa &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;exclusivamente en la intención de torcer los rigurosos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;testimonios prestados en autos, que han sido objeto de una &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;puntillosa valoración por el a quo; no correspondiendo su &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;revisión@. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Indicó que el escrito recursivo resulta &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Apalmariamente infundado desde que en ningún momento la defensa &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;ha brindado argumentos suficientes que conmuevan lo decidido &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;por el a quo, cuya sentencia condenatoria, por lo demás, cumple &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;sobradamente con el standard constitucional que exige la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;motivación de los actos jurisdiccionales@. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Manifestó respecto del agravio acerca de la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;calificación legal y la participación como coautor, que la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;postura defensista resulta insostenible, en tanto que los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;innumerables testimonios rendidos en el debate dan cuenta de la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;falacia de que las tareas desarrolladas por el imputado hayan &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;sido meramente pastorales. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;recurso de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;casación  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;11 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sostuvo que el a quo Adilucidó correcta y &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;rigurosamente que el condenado participaba personalmente del &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;gt;proceso de tortura= en los centros clandestinos de detención, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;constituyendo uno de los roles específicos que le correspondía &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;dentro del aparato represivo que integraba, como era el de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;aparecer luego de los A&amp;gt;actos concretos=@. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Explicó que el tribunal fue terminante en cuanto &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;afirmó que Atan torturador es el que enchufa el cable en la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;pared como el que enciende la radio para que no se escuchen los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;gritos, el que pasa picana por los genitales de la víctima, o &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;el que llega después a &amp;gt;aconsejarle= que hable para no ser &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;torturado nuevamente@. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Indicó que basta con la mera lectura de la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;sentencia puesta en crisis para advertir que resulta falso que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;haya en ella una transcripción global de los testimonios, sino &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que el a quo ha realizado un análisis pormenorizado de las &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;declaraciones, transcribiendo únicamente algunos fragmentos que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;brindaban apoyatura concreta a sus conclusiones. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Expuso que la defensa denuncia a la sentencia &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;recurrida como ilógica, autocontradictoria e inmotivada pero &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;sin señalar Auna sola oración del fallo condenatorio que permita &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;advertir tales vicios@. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto a la violación de la sana crítica &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;alegada, respondió que se trata de reiteración de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;consideraciones relacionadas al carácter de funcionario público &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;del imputado, los sucesos relativos a la casa de Trenque &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lauquen, al grupo de los siete, a Emmed y Jacobo Timerman y que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- 12 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;sólo se trata de una disconformidad de criterio con el del &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;sentenciante pero que no alcanza a constituirse en una crítica &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;concreta y razonada que permita conmover lo resuelto por el a &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;quo. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por último dijo que los planteos esgrimidos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;respecto a la pena impuesta a Christian Von Wernich resultan de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;una inconexión tan manifiesta que dificultan su intelección, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;dijo que Apareciera que la defensa considera que la sanción &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;impuesta resulta injusta desde el punto de vista retributivo y &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;preventivo@. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Manifestó que no hay otra alternativa jurídica &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;ni éticamente posible frente a la demostración de la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;perpetración de crímenes de lesa humanidad que imponer la pena &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;máxima y cualquier otra decisión violaría abiertamente los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;mandatos de nuestra Constitución Nacional y los provenientes &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y por lo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;tanto los planteos de la defensa devienen inatendibles.    &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;41111) Que superada la etapa prevista en el art. 468 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;del C.P.P.N. y habiéndose efectuado el sorteo para que los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;señores jueces emitan su voto, resultó designado para hacerlo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;en primer término el doctor Raúl R. Madueño y en segundo y &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;tercer lugar los doctores Juan C. Rodríguez Basavilbaso y Juan &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;E. Fégoli respectivamente.  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El señor juez doctor Raúl R. Madueño dijo: &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El marco de análisis general. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;I. En forma liminar considero necesario precisar &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;como lo hiciera in re AEtchecolatz, Miguel Osvaldo s/ recurso de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;recurso de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;casación  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;13 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;casación e inconstitucionalidad@, causa n1 7896, reg. n1 10.488 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;de esta Sala I, resuelta el 18/5/07, que la naturaleza de los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;delitos que aquí se juzgan, objetivamente considerados, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;constituyen desde siempre una negación de los derechos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;inherentes a todo individuo. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Observa Bordeu que Ala libertad de existir en sí &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;misma implica que se pueda existir sin riesgo; la libertad de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;ir y de venir, la libertad de la persona física, comporta un &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;corolario que en el siglo XVIII se llamaba la seguridad, es &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;decir, la garantía contra los arrestos, las detenciones y las &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;penas arbitrarias. De todas las condiciones de la libertad, la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;seguridad es una de las más evidentes, porque si ella falta, es &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;la apariencia misma de la libertad que desaparece. Cuéntase, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;también, entre las que primero fueron comprendidas bajo la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;forma de una organización imparcial del procedimiento penal. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero la primacía de la seguridad, tan natural, parece que no ha &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;escapado a las ofensivas modernas de lo arbitrario: los campos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;de concentración son la prueba más evidente de la regresión de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;la idea de la libertad afectada en su ejercicio físico y, en &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;cierto modo elemental. Sabemos hoy, por experiencia que lo que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;conviene entender por seguridad individual es, a la vez, la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;garantía de cierta seguridad moral gracias a la cual el &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;individuo, sobre la fe del orden jurídico existente, puede &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;organizar su vida, jugar su suerte y disponer su futuro, y la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;garantía de una seguridad física que elimine el peligro de las &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;penas arbitrarias. La seguridad es el beneficio del reinado del &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;derecho. Así entendida, ella exige la imparcialidad de la ley y &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;la buena organización de la justicia y del procedimiento penal@ &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- 14 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(cfr. Bordeu, Georges; AManuel de droit public: les libertés &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;públiques, les droits sociaux@, citado por Linares Quintana, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Segundo V. en ATratado de la Ciencia del Derecho constitucional@ &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;T. 5, Buenos Aires, 1956, págs. 190/191).  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La integridad física y la libertad, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;manifestaciones de  la vida en el más amplio de sus sentidos, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;no sólo tienen su génesis en el ser humano sino que lo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;constituyen. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por lo tanto, el ordenamiento jurídico no &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aacuerda@ sus libertades fundamentales al hombre, sino antes &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;bien las reconoce, no sólo como expresión de principios sino &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;como una manera de enfatizar su tutela. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Linares Quintana con referencia al concepto de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;seguridad jurídica señala que Ael Estado ha de respetar y &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;asegurar la inviolabilidad del hombre -en cuanto ser libre &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;capaz de decidir sus propias acciones y de escoger sus propios &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;fines-, necesaria para que pueda el mismo obrar como un ser &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;naturalmente investido de libertad, responsabilidad y dignidad@ &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(cfr. Linares Quintana, ob. cit, pág. 189). &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Enseña Joaquín V. González que "cuando los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;pueblos consignan 'declaraciones de derechos' en sus &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;constituciones, es porque quieren sancionar en forma permanente &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;y escrita las conquistas de pasadas luchas y las costumbres  o &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;tradiciones de su raza o nacionalidad; o se proponen a la vez &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;reconocer o adoptar doctrinas fundamentales de justicia, como &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;base de la constitución social y política, o reduciendo a &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;fórmulas doctrinales los consejos de la experiencia" (ver &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Manual de Derecho Constitucional@, pág. 95). &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;recurso de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;casación  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;15 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La vinculación del hombre con el estado -y por &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;ende con el derecho- no puede fundarse sino en el &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;reconocimiento de la preexistencia y prelación del primero &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;sobre el segundo.  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En esta ordenación del estado al servicio del &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;hombre abreva nuestra más reconocida tradición constitucional. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya la Carta Fundamental de 1853 antepuso a las &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;normas organizativas del poder -con evidente significación &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;axiológica-, el reconocimiento de los derechos y libertades &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;fundamentales del hombre, allí, "están contenidos todos los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;principios que forman el derecho constitucional argentino y las &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;prescripciones prácticas que el pueblo ha puesto en frente de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;los poderes del gobierno, para contenerlos en los límites de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;las facultades concedidas, para que ellos los defiendan y &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;aseguren, y para fijar una línea divisoria entre los derechos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;de los individuos, ciudadanos y extranjeros, y los deberes y &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;atribuciones de las autoridades" (cfr. Joaquín V. González, Ob. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;cit., pág. 93).  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por su parte, Bidart Campos sostiene que "el &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;hombre es la unidad básica de toda sociedad, el núcleo del &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;hecho social. El estado, comunidad perfecta, existe por y para &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;los hombres, y aunque no sea reductible cuantitativamente a la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;suma de todos ellos, configura una empresa de hombres y para &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;hombres. No es el hombre para el Estado, sino el Estado para el &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;hombre@ (cfr. Bidart Campos, Germán; "Derecho Político", cuarta &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;ed., 1972, pág. 303). &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En igual dirección, César Enrique Romero dice &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que "entraña, ontológicamente, cualidad esencial del gobierno &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- 16 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;constitucional o Estado de Derecho, ser régimen de garantías, o &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;seguridades de los derechos personales" (cfr. Romero, César &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Enrique; ADerecho Constitucional@, Tomo I, Buenos Aires, 1976, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;pág. 13). &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los derechos fundamentales deben concebirse como &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;instrumentos o medios cambiantes que se otorgan al hombre para &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;defender su personalidad: la persona humana y sus atributos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;fundamentales -libertad, dignidad, fin propio- son anteriores y &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;superiores al derecho, que con el estado, constituyen simples &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;medios cuando se consideran con los supremos valores de la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;persona (cfr. Xifra Heras, Jorge; ACurso de Derecho &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Constitucional@, Tomo I, Barcelona, 1957, pág. 339). &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Recuerda el autor que vivimos un momento en que &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;se ha hecho de los derechos  fundamentales del hombre piedra de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;toque de toda la comunidad internacional y su orden jurídico, y &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;más adelante afirma con cita de Lucas Verdú, que a modo de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;paradoja, la prevalencia de los derechos naturales del hombre &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;en una época que se ha caracterizado tristemente por sus &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;violaciones, se ha universalizado, ha transportado su &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;afirmación al campo internacional (cfr. Xifra Heras, ob. cit., &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;pág. 352).  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se ha señalado que Acon o sin declaración formal &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;de los derechos, el régimen de justicia que otorga a los &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;hombres la potencia justa que su dignidad de persona recaba &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;desde el deber ser ideal del valor, coincide con la democracia &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;en cuanto forma de estado. La filosofía de los derechos humanos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;se convierte, de este modo, en la filosofía de la democracia, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;cuya esencia radica en la libertad y en el desarrollo pleno e &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;recurso de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;casación  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;17 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;integral de la personalidad@, quedando así Anaturaleza, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;historia, sociedad, estado y derecho, finalmente, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;coherentemente unidos@ (cfr. Bidart Campos, Germán; ALos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;derechos del hombre@, Buenos Aires, 1974, pág. 84).  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La cláusula del artículo 33 incorporada a &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;nuestra Constitución Nacional en la convención de  1860 es &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;muestra elocuente de la naturaleza inherentemente humana y por &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;tanto preexistente e indisponible de estos derechos.  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En aquella oportunidad, sus propulsores, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sarmiento, Mitre y Vélez Sarsfield, defendieron su &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;incorporación con argumentos que por su vigencia vale recordar. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sarmiento alegó que Ala constitución había enumerado no sólo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;derechos constitucionales, sino también derechos civiles, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;derechos individuales, relativos a la persona, a sus acciones y &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;a su propiedad, que en este orden de ideas, la enumeración no &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;podía ser absoluta@ y Apara que no se creyera nunca que esos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;derechos civiles, hijos de las costumbres y de la civilización &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que había alcanzado la República, podían ser desconocidos en un &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;momento dado@. En tanto Vélez Sarsfield decía Aqueremos imponer &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;a las legislaturas de provincia y al congreso nacional que no &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;dicten disposiciones de ningún género que tiendan a privar de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;derechos a los particulares, aún cuando esos derechos no estén &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-//- 18 &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;enumerados en la ley fundamental de la nación; queremos atar la &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;voluntad legislativa, para lograr que las leyes que se dicten &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;desconociendo las prerrogativas que constituyen la personalidad &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;del hombre sean declaradas, nulas como inconstitucionales, por &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;los altos tribunales del país@ (cfr. debates de la Convención &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Constituyente del año 1860, pág. 19 y sgtes.).  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En Fallos 30:540 la Corte Suprema de Justicia de &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;la Nación introduce en su jurisprudencia el reconocimiento de &lt;br /&gt;"derechos preexistentes a la Constitución". Esta noción luego &lt;br /&gt;es reiterada en el caso "Nogués Hnos. c. Prov de Tucumán" y por &lt;br /&gt;el juez Bermejo en el célebre caso "Ercolano c. Lanteri de &lt;br /&gt;Renshaw" (Fallos: 136:161). En otros precedentes la Corte &lt;br /&gt;reedita esta posición bajo las locuciones "derechos anteriores &lt;br /&gt;al Estado" (Fallos: 179:11) y "preexistentes a toda legislación &lt;br /&gt;positiva" (Fallos: 302:1284 y 312:1953). &lt;br /&gt;El Alto Tribunal resaltó asimismo que los &lt;br /&gt;@derechos fundamentales son humanos, antes que estatales@ y que &lt;br /&gt;por ello, Ano pueden ser suprimidos por el Estado Nacional y si &lt;br /&gt;no son respetados, tienen tutela transnacional. Este aspecto &lt;br /&gt;vincula a esta figura con el derecho internacional, puesto que &lt;br /&gt;ningún estado de derecho puede asentarse aceptando la &lt;br /&gt;posibilidad de la violación de las reglas básicas de la &lt;br /&gt;convivencia y admitiendo comportamientos que tornan a las &lt;br /&gt;personas irreconocibles como tales@ (cfr. causa "Simón, Julio &lt;br /&gt;Héctor s/ privación ilegítima de la libertad, etc. -causa n° &lt;br /&gt;17.768-", resuelta el 14 de junio de 2005, voto del doctor &lt;br /&gt;Ricardo Luis Lorenzetti, considerando 13).  &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;19 &lt;br /&gt;En esta dirección, la Sala II de esta Cámara &lt;br /&gt;señaló que "El hombre, por su sola condición de tal, 'ingresa' &lt;br /&gt;al estado munido de todas esas cualidades inherentes a su &lt;br /&gt;calidad de persona -v.gr. vida, integridad física, honor- y el &lt;br /&gt;Estado a partir de ese momento, es decir el de la existencia de &lt;br /&gt;la persona misma, se encuentra obligado a tutelar todas esas &lt;br /&gt;manifestaciones ontológicas de ese ser, pues en esa obligación &lt;br /&gt;reside la razón y el fundamento de su constitución como tal@ &lt;br /&gt;(cfr. "Mazzeo, Julio L. y otros s/ rec. de casación e &lt;br /&gt;inconstitucionalidad", causa n1 5920, reg. n1 9008  de la Sala &lt;br /&gt;II, resuelta el 15/9/06). &lt;br /&gt;Al respecto se ha dicho que Alos derechos humanos &lt;br /&gt;están en la base del Derecho, tienen carácter prejurídico y &lt;br /&gt;supraestatal@ y que la dignidad humana manifiesta directamente &lt;br /&gt;las exigencias de todo ser humano respecto a la comunidad. AEl &lt;br /&gt;ser humano es la fuente del derecho@ (cfr. Muller, Jörg Paul, &lt;br /&gt;AEléments pour une théorie suisse des droits fondamentaux@, &lt;br /&gt;Berna 1983, págs. 1 y sgtes., citado por Pablo Lucas Verdú en &lt;br /&gt;ATeoría de la Constitución como Ciencia Cultural@, Madrid, 1997, &lt;br /&gt;pág. 284). &lt;br /&gt;El constituyente de 1994 contribuyó a reforzar &lt;br /&gt;esta noción en nuestro sistema de derecho, asignándole &lt;br /&gt;jerarquía constitucional a los derechos y garantías enunciados &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 20 &lt;br /&gt;en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del &lt;br /&gt;Hombre; la Declaración Universal de Derechos Humanos; la &lt;br /&gt;Convención Americana sobre Derechos Humanos; el Pacto &lt;br /&gt;Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; el &lt;br /&gt;Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y su &lt;br /&gt;Protocolo Facultativo; la Convención sobre la Prevención y la &lt;br /&gt;Sanción del Delito de Genocidio; la Convención Internacional &lt;br /&gt;sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación &lt;br /&gt;Racial; la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas &lt;br /&gt;de Discriminación contra la Mujer; la Convención contra la &lt;br /&gt;Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o &lt;br /&gt;Degradantes; la Convención sobre los Derechos del Niño(art. 75, &lt;br /&gt;inc. 22 de la C.N.). Luego por ley 25.778 se acordó jerarquía &lt;br /&gt;constitucional a la Convención sobre la Imprescriptibilidad de &lt;br /&gt;los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa Humanidad. &lt;br /&gt;Cabe resaltar que  los constituyentes se encargaron de aclarar &lt;br /&gt;que en las condiciones de su vigencia, tienen jerarquía &lt;br /&gt;constitucional, no derogan artículo alguno de la primera parte &lt;br /&gt;de la Constitución, y deben entenderse complementarios de los &lt;br /&gt;derechos y garantías por ella reconocidos. &lt;br /&gt;Así puede afirmarse que con la Constitución se &lt;br /&gt;integran determinados instrumentos internacionales (art. 75 &lt;br /&gt;inc. 22 de la C.N.) con un sistema de protección específico que &lt;br /&gt;refuerza y da actualidad a los derechos y libertades &lt;br /&gt;fundamentales del ser humano, formando así un conjunto &lt;br /&gt;coherente y homogéneo que constituye la ley suprema federal o &lt;br /&gt;bloque constitucional federal. &lt;br /&gt;El Preámbulo de la Declaración Universal de &lt;br /&gt;Derechos Humanos -adoptada por Resolución 217 A (iii) del 10 de &lt;br /&gt;diciembre de 1948 de la Asamblea General de las Naciones &lt;br /&gt;Unidas- proclama que Ala libertad, la justicia y la paz en el &lt;br /&gt;mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad &lt;br /&gt;intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;21 &lt;br /&gt;los miembros de la familia humana@. Asimismo da cuenta que @el &lt;br /&gt;desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han &lt;br /&gt;originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de &lt;br /&gt;la humanidad@ y que por tanto Aresulta esencial que los derechos &lt;br /&gt;humanos sean protegidos por un régimen de derecho@.  &lt;br /&gt;Así también, la Declaración Americana de los &lt;br /&gt;Derechos y Deberes del Hombre -aprobada en 1948 por la Novena &lt;br /&gt;Conferencia Internacional Americana Bogotá, Colombia- expresa &lt;br /&gt;que las Ainstituciones jurídicas y políticas, rectoras de la &lt;br /&gt;vida en sociedad, tienen como fin principal la protección de &lt;br /&gt;los derechos esenciales del hombre y la creación de &lt;br /&gt;circunstancias que le permitan progresar espiritual y &lt;br /&gt;materialmente y alcanzar la felicidad@ y que Alos derechos &lt;br /&gt;esenciales del hombre no nacen del hecho de ser nacional de &lt;br /&gt;determinado Estado sino que tienen como fundamento los &lt;br /&gt;atributos de la persona humana@. &lt;br /&gt;Se ha dicho que Ael carácter dominante de esta &lt;br /&gt;Declaración, es su universalidad, que se ha afirmado &lt;br /&gt;progresivamente en su contenido para todos los seres humanos, &lt;br /&gt;en todos los territorios, cualesquiera que sean las formas que &lt;br /&gt;tengan sus grupos sociales, o los estatutos de sus Estados@.  &lt;br /&gt;La Declaración adoptada por Naciones Unidas que &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 22 &lt;br /&gt;no es una simple extensión a la escala mundial de las &lt;br /&gt;declaraciones o constituciones nacionales se trata de Aun &lt;br /&gt;elemento del patrimonio común a todos los pueblos y a todas las &lt;br /&gt;generaciones@ (cfr. Cassin, René; ALa Protection Internationale &lt;br /&gt;Des Droits De L=Homme Et Ses Difficultes@, en Revista Jurídica &lt;br /&gt;de Buenos Aires, Buenos Aires, 1985, págs. 39 y 41). &lt;br /&gt;Aparecen los conceptos  de Acooperación@ y &lt;br /&gt;Asolidaridad internacional@ en la protección de los derechos &lt;br /&gt;humanos, de donde lo referente a la vigencia y protección de &lt;br /&gt;estos derechos ha dejado de ser competencia exclusiva de los &lt;br /&gt;Estados, en tanto que coexisten las competencias estatales e &lt;br /&gt;internacionales. &lt;br /&gt;Así se expresan los preámbulos de la Convención &lt;br /&gt;Americana sobre Derechos Humanos; del Pacto Internacional de &lt;br /&gt;Derechos Civiles y Políticos; del Pacto Internacional de &lt;br /&gt;Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención sobre &lt;br /&gt;los Derechos del Niño, la Convención la Tortura y otros Tratos &lt;br /&gt;o Penas Crueles Inhumanos o Degradantes y la Convención Europea &lt;br /&gt;de Derechos Humanos. &lt;br /&gt;En esta dirección la Sala II de este Tribunal, &lt;br /&gt;destacó en la causa AMazzeo@ ya citada, lo señalado por el Juez &lt;br /&gt;de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Antonio A. &lt;br /&gt;Cançado Trindade, al referirse al Reglamento de la Corte &lt;br /&gt;adoptado el 24 de noviembre de 2000, respecto a la importancia &lt;br /&gt;histórica de que los individuos hayan "logrado el &lt;br /&gt;reconocimiento de su condición de sujetos del Derecho &lt;br /&gt;Internacional de los Derechos Humanos, dotados de capacidad &lt;br /&gt;jurídico-procesal internacional. Este salto cualitativo &lt;br /&gt;representa la consecuencia lógica de la concepción y &lt;br /&gt;formulación de derechos a ser protegidos bajo la Convención &lt;br /&gt;Americana en el plano internacional, a las cuales debe &lt;br /&gt;necesariamente corresponder la capacidad jurídica plena de los &lt;br /&gt;individuos peticionarios de vindicarlos" (cfr. presentación del &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;23 &lt;br /&gt;Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Juez &lt;br /&gt;Antonio A. Cançado Trindade, ante el Consejo Permanente de la &lt;br /&gt;Organización de los Estados Americanos, Washington D.C., 17 de &lt;br /&gt;abril de 2002). &lt;br /&gt;De ello se infiere que Ala persona es un sujeto &lt;br /&gt;investido de personalidad internacional, que la cuestión de los &lt;br /&gt;derechos humanos ya no es de jurisdicción exclusiva o reservada &lt;br /&gt;de los Estados porque, aunque no le ha sido sustraída al &lt;br /&gt;Estado, pertenece a una jurisdicción concurrente o compartida &lt;br /&gt;entre el Estado y la jurisdicción internacional y que nuestro &lt;br /&gt;derecho constitucional asimila claramente, a partir de la &lt;br /&gt;reforma de 1994, todo lo hasta aquí dicho, porque su art. 75, &lt;br /&gt;inc. 22, es más que suficiente para darlo por cierto@ (cfr. &lt;br /&gt;Bidart Campos, Germán J.; AEl artículo 75, inciso 22, de la &lt;br /&gt;Constitución y los derechos humanos@ en ALa aplicación de los &lt;br /&gt;tratados Internacionales sobre derechos humanos por los &lt;br /&gt;tribunales locales@, Buenos Aires, 1998, pág. 78). &lt;br /&gt;El Derecho de gentes. &lt;br /&gt;Por otra parte, existe un sistema de derecho &lt;br /&gt;común a todas las naciones, reconocido y receptado por nuestra &lt;br /&gt;carta organizacional y de manera conteste por la legislación y &lt;br /&gt;la jurisprudencia de los tribunales internacionales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 24 &lt;br /&gt;La adopción y el desarrollo de un sistema &lt;br /&gt;internacional que, partiendo de principios comunes que vinculan &lt;br /&gt;a todas las naciones del orbe, asigna respuestas jurídicas a la &lt;br /&gt;problemática -también común- que representan el tipo de &lt;br /&gt;conductas que aquí se juzgan, marcó el fin del sistema impuesto &lt;br /&gt;por la paz de Westfalia (1648) signado por la ausencia de una &lt;br /&gt;comunidad internacional organizada; la afirmación de la &lt;br /&gt;soberanía absoluta de los Estados y un derecho internacional o &lt;br /&gt;de gentes con sesgos fundamentalmente iusprivatistas. &lt;br /&gt;Los debates en relación al empleo de la &lt;br /&gt;expresión Aderecho de gentes@ -ius gentium- de filiación &lt;br /&gt;romanista y originalmente concebido como el derecho común a los &lt;br /&gt;pueblos de la antigüedad clásica, han ido acompañando los &lt;br /&gt;intentos por precisar su contenido y ámbito de aplicación. Kant &lt;br /&gt;propuso emplear el término Staattenrecht -derecho de los &lt;br /&gt;estados- en lugar del Vöelkerrecht de contenido más amplio, que &lt;br /&gt;originariamente traducía al alemán el concepto Derecho de &lt;br /&gt;Gentes, -Law of Nations del derecho anglosajón-.  &lt;br /&gt;Se reconoce al pensamiento de los españoles &lt;br /&gt;Francisco De Vitoria, Francisco Suárez y al holandés Huig De &lt;br /&gt;Groot el mérito de haber transformado las nociones antigua y &lt;br /&gt;medieval del derecho de gentes, sustituyéndolas por una nueva &lt;br /&gt;de un Aius inter gentes@ -conforme la definición de Vitoria en &lt;br /&gt;su Relectio de Indis- que no descansa tan sólo en la regulación &lt;br /&gt;convencional de las relaciones entre las naciones de occidente &lt;br /&gt;sino avanza hacia la consideración de la humanidad como un &lt;br /&gt;todo. &lt;br /&gt;Francisco Suárez precisaría aún más esta noción &lt;br /&gt;señalando que Ael género humano, aunque dividido en varios &lt;br /&gt;pueblos y reinos, siempre tiene alguna unidad, no sólo &lt;br /&gt;específica, sino cuasi política y moral, que indica el precepto &lt;br /&gt;natural del mutuo amor y la misericordia, que se extiende a &lt;br /&gt;todos, aún a los extraños y de cualquier nación. Por lo cual, &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;25 &lt;br /&gt;aunque cada ciudad perfecta, república o reino, sea en sí &lt;br /&gt;comunidad perfecta y compuesta de sus miembros, no obstante, &lt;br /&gt;cualquiera de ellas es también miembro de algún modo de este &lt;br /&gt;universo, en cuanto pertenece al género humano; pues nunca &lt;br /&gt;aquellas comunidades son aisladamente de tal modo suficientes &lt;br /&gt;para sí, que no necesiten de alguna mutua ayuda y sociedad y &lt;br /&gt;comunicación, a veces para mejor ser y mejor utilidad, y a &lt;br /&gt;veces también por moral necesidad e indigencia, como consta del &lt;br /&gt;mismo uso. Por esta razón, pues, necesitan de algún derecho por &lt;br /&gt;el cual sean dirigidas y ordenadas rectamente en este genero de &lt;br /&gt;comunicación y sociedad. Y aún cuando en gran parte se haga &lt;br /&gt;esto por la razón natural, mas no suficiente e inmediatamente &lt;br /&gt;en cuanto a todo, y, por tanto, pudieron ser introducidos por &lt;br /&gt;el uso de las mismas gentes algunos especiales derechos. Pues &lt;br /&gt;así como en alguna ciudad o provincia la costumbre introdujo &lt;br /&gt;ley, así en el universo género humano pudieron los derechos ser &lt;br /&gt;introducidos por las costumbres de las gentes@ (cfr. De legibus, &lt;br /&gt;II, Cap. XIX. núm. 9 citado por Alfred Verdross en Derecho en &lt;br /&gt;Derecho Internacional Público, Madrid, 1967, pág. 51). &lt;br /&gt;Aparece así la idea de la humanidad como objeto &lt;br /&gt;de una tutela fundada en nociones de solidaridad universal que &lt;br /&gt;luego se vería plasmada en el sistema de protección &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 26 &lt;br /&gt;internacional de los derechos humanos del último siglo. &lt;br /&gt;En este contexto, los derechos humanos, sin &lt;br /&gt;perder su ubicación en el derecho interno de los estados, &lt;br /&gt;simultáneamente adquieren una dimensión particular en la &lt;br /&gt;comunidad internacional organizada que Aasume la defensa de la &lt;br /&gt;persona humana en sus libertades fundamentales, y que las ha &lt;br /&gt;declarado en documentos internacionales o las ha consignado en &lt;br /&gt;tratados internacionales sean estos regionales o universales. &lt;br /&gt;No se trata, pues, de que todos los estados positivizan en sus &lt;br /&gt;constituciones los derechos individuales, sino que la &lt;br /&gt;positividad de éstos aparece ya en el marco del derecho &lt;br /&gt;internacional público. El reconocimiento internacional de los &lt;br /&gt;derechos de la persona humana viene, entonces, a superar y &lt;br /&gt;completar el margen inicial -y subsistente- del similar &lt;br /&gt;reconocimiento en el derecho interno de los estados. No a &lt;br /&gt;sustituirlo, sino a reforzarlo@ (cfr. Bidart Campos, Germán; &lt;br /&gt;ALos Derechos del Hombre@, supra cit., págs. 156/157). &lt;br /&gt;Carlos Sánchez Viamonte apunta que Alo que hace &lt;br /&gt;falta es dar solución técnica a esa defensa en forma de &lt;br /&gt;protección institucional bajo la doble garantía del derecho &lt;br /&gt;positivo en cada una de las naciones y de un respaldo &lt;br /&gt;internacional en forma de administración de justicia superior y &lt;br /&gt;definitiva, acatada por todos@ (cfr. ALa Declaración Universal &lt;br /&gt;de Derechos del Hombre y el pensamiento tradicional argentino@, &lt;br /&gt;Sur, agosto-septiembre de 1950, núms. 190/191, pág. 50). &lt;br /&gt;La idea de que la colectividad humana tiene el &lt;br /&gt;derecho y el deber moral de impedir los grandes atentados &lt;br /&gt;contra los derechos del hombre es una noción bastante antigua &lt;br /&gt;(cfr. Cassin, René; ob. cit., pág. 12). &lt;br /&gt;Nuestra Constitución en su artículo 118 dispone &lt;br /&gt;que Atodos los juicios criminales ordinarios, que no se deriven &lt;br /&gt;del derecho de acusación concedido a la Cámara de Diputados se &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;27 &lt;br /&gt;terminarán por jurados, luego que se establezca en la república &lt;br /&gt;esta institución. La actuación de estos juicios se hará en la &lt;br /&gt;misma provincia donde se hubiere cometido el delito; pero &lt;br /&gt;cuando se comete fuera de los límites de la Nación, contra el &lt;br /&gt;derecho de Gentes, el congreso determinará por una ley especial &lt;br /&gt;de seguirse el juicio@ (La norma reproduce casi literalmente el &lt;br /&gt;artículo 62 in fine del proyecto de José Benjamín Gorostiaga y &lt;br /&gt;el artículo 117 de la Constitución venezolana de 1811 que &lt;br /&gt;establecía que Acuando el crimen sea fuera de los límites de la &lt;br /&gt;Confederación, contra el derecho de gentes determinará por una &lt;br /&gt;ley particular el lugar en que haya de seguirse el juicio@. En &lt;br /&gt;similar sentido el art. III, sección segunda de la Constitución &lt;br /&gt;de los Estados Unidos de Norteamérica de 1787). &lt;br /&gt;De esta manera, con expreso sentido &lt;br /&gt;universalista, la Carta Magna acoge en nuestro ordenamiento &lt;br /&gt;constitucional el derecho de gentes, estableciendo para los &lt;br /&gt;casos de su violación un marco de excepción al principio forum &lt;br /&gt;delicti commissi, que resulta operativo cuando media &lt;br /&gt;inexistencia de respuesta por parte del estado en cuyo &lt;br /&gt;territorio se cometieron los hechos. En Fallos 211:218 Tomás &lt;br /&gt;Casares hace alusión al tema en su interpretación del artículo &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 28 &lt;br /&gt;102 -actual 118- de la Constitución Nacional. &lt;br /&gt;La conciencia generalizada entre los pueblos de &lt;br /&gt;la tierra que concluye que estas conductas constituyen una &lt;br /&gt;afrenta a la humanidad que debe ser sancionada, es un &lt;br /&gt;convincente respaldo de este principio frente a las tesis &lt;br /&gt;Aterritorialistas@ (ver en igual sentido Bidart Campos, Germán; &lt;br /&gt;AEl principio de competencia territorial no rige para juzgar &lt;br /&gt;delitos contra el derecho de gentes: el art. 102 &lt;br /&gt;constitucional@, El Derecho, T. 140, pág. 244/247 y Sagües, &lt;br /&gt;Néstor Pedro; ALos delitos &amp;gt;contra el derecho de gentes= en la &lt;br /&gt;Constitución Argentina@, El Derecho, T. 146, págs. 936/940). &lt;br /&gt;El Ius Cogens. &lt;br /&gt;En el marco de este ámbito normativo es posible &lt;br /&gt;identificar normas imperativas, indisponibles y que tienen &lt;br /&gt;primacía sobre cualquier disposición en contrario de los &lt;br /&gt;ordenamientos jurídicos locales. Sus normas ocupan la posición &lt;br /&gt;más alta entre todas las otras normas y principios, aún las del &lt;br /&gt;derecho interno y genera para todos los estados obligaciones &lt;br /&gt;imperativas e indisponibles frente a la comisión de &lt;br /&gt;determinados tipos de delitos (cfr. en este sentido Cherif &lt;br /&gt;Bassiouni International Crimes: Ius Cogens and Obligatio Erga &lt;br /&gt;Omnes@ 59 Law &amp;amp; Contemp. Probs. 63). &lt;br /&gt;La Convención de Viena sobre el derecho de los &lt;br /&gt;tratados resaltó este carácter prescribiendo que Aes nulo todo &lt;br /&gt;tratado que, en el momento de su celebración esté en oposición &lt;br /&gt;con una norma imperativa de derecho internacional general@ y &lt;br /&gt;aporta una definición indicando que Apara los efectos de la &lt;br /&gt;presente Convención, una norma imperativa de derecho &lt;br /&gt;internacional general es una norma aceptada y reconocida por la &lt;br /&gt;comunidad internacional de Estados en su conjunto como norma &lt;br /&gt;que no admite acuerdo en contrario y que sólo puede ser &lt;br /&gt;modificada por una norma ulterior de derecho internacional &lt;br /&gt;general que tenga el mismo carácter@ (art. 53). &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;29 &lt;br /&gt;Las normas del ius cogens sólo recogen &lt;br /&gt;principios consuetudinarios fuertemente arraigados en la &lt;br /&gt;conciencia jurídica de la humanidad, de ahí que no todas las &lt;br /&gt;normas consuetudinarias que conforman el derecho internacional &lt;br /&gt;lo constituyen. &lt;br /&gt;El carácter imperativo de estas normas está dado &lt;br /&gt;por que resultan necesarias para la tutela de la humanidad - &lt;br /&gt;opinio juris vel necessitatis-. &lt;br /&gt;La Comisión Interamericana de Derechos Humanos &lt;br /&gt;delineó sus elementos, señalando que el ius cogens Aderiva de &lt;br /&gt;conceptos jurídicos que las leyes del hombre o las naciones no &lt;br /&gt;pueden contravenir@. Se trata Ade normas que han sido aceptadas &lt;br /&gt;sea expresamente por tratados o tácitamente por la costumbre, &lt;br /&gt;como necesarias para proteger la moral pública en ellas &lt;br /&gt;reconocidas@ (cfr. CIDH, ARoach y Pinkerton c. Estados Unidos@, &lt;br /&gt;caso 9647, Informe Anual de la CIDH 1987, párr. 55). &lt;br /&gt;Más tarde en el año 2002 la Comisión señalaría &lt;br /&gt;que las normas de ius cogens, Aderivan su condición de valores &lt;br /&gt;fundamentales defendidos por la comunidad internacional, en la &lt;br /&gt;medida en que la violación de esas normas prioritarias se &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 30 &lt;br /&gt;considera que conmueve la conciencia de la humanidad y, por &lt;br /&gt;tanto, obligan a la comunidad internacional como un todo, &lt;br /&gt;independientemente de la protesta, el reconocimiento o la &lt;br /&gt;aquiescencia@ (cfr. CIDH, AMichael Domíngues c. Estados Unidos@, &lt;br /&gt;caso 12.289, párr. 49). &lt;br /&gt;Asimismo precisó que @aunque se basan en las &lt;br /&gt;mismas fuentes probatorias que las normas del derecho &lt;br /&gt;internacional consuetudinario, la norma para determinar un &lt;br /&gt;principio de ius cogens es más rigurosa y requiere evidencias &lt;br /&gt;del reconocimiento del carácter indeleble de la norma por parte &lt;br /&gt;de la comunidad internacional en su conjunto. Esto puede &lt;br /&gt;ocurrir donde haya la aceptación y el reconocimiento para una &lt;br /&gt;mayoría grande de Estados, incluso si un numero pequeño de &lt;br /&gt;Estados han disentido@ (Cfr. CIDH, caso ADomíngues@ supra &lt;br /&gt;citado, parág. 50).    &lt;br /&gt;Como consecuencia, las normas que conforman el &lt;br /&gt;ius cogens generan por efecto un vínculo jerárquico con otras &lt;br /&gt;normas que conforman el derecho internacional y con las normas &lt;br /&gt;y actos de los Estados en particular, en virtud del cual el &lt;br /&gt;primero adquiere primacía sobre los segundos (En este mismo &lt;br /&gt;sentido cfr. M. Cherif Bassiouni, en AA Funcional Approach to &lt;br /&gt;General Principles of International Law@, 11 Mich. J. Int=l. L. &lt;br /&gt;768 y en @international Crimes: jus Cogens and Obligatio Erga &lt;br /&gt;Omnes@ 59 AUT Law &amp;amp; Contemp. Probs. 63; Karen Parker AJus &lt;br /&gt;Cogens: Compelling The Law of Human Rights@ 12 Hastings Int=l &amp;amp; &lt;br /&gt;comp. L. Rev. 411).  &lt;br /&gt;Esta relación de suprasubordinación de los &lt;br /&gt;ordenamientos locales a estas normas imperativas del derecho de &lt;br /&gt;gentes, proyecta efectos nulificantes sobre cualquier &lt;br /&gt;disposición en contrario ya sea de nivel internacional o &lt;br /&gt;interno. &lt;br /&gt;La inderogabilidad vinculada con este carácter &lt;br /&gt;nulificante derivado de la posición que ocupa, constituye uno &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;31 &lt;br /&gt;de los atributos fundamentales que se le reconocen al ius &lt;br /&gt;cogens (cfr. Lauri Hannikainen, APeremptory Norms (ius cogens) &lt;br /&gt;in International Law; Historical Development, Criteria, &lt;br /&gt;Criteria Present Status@; T. Meron, AHuman Rights in Internal &lt;br /&gt;Strife; Their International Protection@). &lt;br /&gt;El ius cogens sustantivo.  &lt;br /&gt;La razón fundamental de los atributos del ius &lt;br /&gt;cogens -universalidad, supremacía, obligatoriedad e &lt;br /&gt;inderogabilidad-, reside en su contenido material. Está &lt;br /&gt;constituido por valores que no pertenecen al patrimonio &lt;br /&gt;exclusivo de un estado en particular sino al interés de la &lt;br /&gt;comunidad internacional como un todo (cfr. Karen Parker, Ob. &lt;br /&gt;cit.). &lt;br /&gt;Como señala Verdross Ael criterio para estas &lt;br /&gt;reglas consiste en el hecho de que no existen para satisfacer &lt;br /&gt;las necesidades individuales de los estados sino más bien el &lt;br /&gt;interés superior de la totalidad de la comunidad internacional. &lt;br /&gt;Por lo tanto estas reglas son absolutas@ (cfr. Verdross "Jus &lt;br /&gt;Dispositivum and Jus Cogens in International Law", 60 Am. J. &lt;br /&gt;Int'L. L., págs. 55 y  59). &lt;br /&gt;En este mismo sentido se ha dicho que Ala idea de &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 32 &lt;br /&gt;un orden público internacional presupone la existencia de &lt;br /&gt;principios y reglas del derecho internacional que deben ser &lt;br /&gt;entendidas como la base fundamental del sistema jurídico y cuya &lt;br /&gt;violación acarrearía necesariamente  responsabilidad por parte &lt;br /&gt;del Estado que las haya lesionado. Esta idea, mina &lt;br /&gt;decididamente la noción de un Estado omnipotente que no acepta &lt;br /&gt;subordinación alguna fuera de la de su propia voluntad@ (cfr. &lt;br /&gt;Zuppi, Luis Alberto; AEl Derecho Imperativo &amp;gt;ius cogens= en el &lt;br /&gt;nuevo orden internacional@, E.D., T.147, pág. 864).  &lt;br /&gt;Los redactores de la Convención de Viena &lt;br /&gt;omitieron deliberadamente efectuar una enumeración de las &lt;br /&gt;normas del ius cogens con miras a aventar cualquier futura &lt;br /&gt;pretensión de taxatividad que afectara su dinamismo evolutivo &lt;br /&gt;(Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho de los &lt;br /&gt;Tratados primera y segunda sesión, 1968). &lt;br /&gt;Ello es así porque Alos delitos iuris gentium no &lt;br /&gt;tienen ni pueden tener contornos precisos. Su listado y &lt;br /&gt;tipología es forzosamente mutable, en función de las realidades &lt;br /&gt;y de los cambios operados en la conciencia jurídica &lt;br /&gt;prevaleciente@. Por ello, el artículo 118 de la Constitución &lt;br /&gt;Nacional es una Aclausula abierta en el sentido de que capta &lt;br /&gt;realidades de su época (realidades mínimas ya que el catálogo &lt;br /&gt;de delitos iuris gentium era en ese momento reducido) y &lt;br /&gt;realidades del presente como del futuro (puesto que engloba a &lt;br /&gt;figuras penales posteriores a su sanción)@ (cfr. Sagües, Néstor &lt;br /&gt;Pedro; ALos delitos contra el Derecho de Gentes en la &lt;br /&gt;constitución Argentina@, E.D., T. 146, págs. 938/939).  &lt;br /&gt;La experiencia indica que existe el más amplio &lt;br /&gt;consenso en torno a que los derechos fundamentales del hombre &lt;br /&gt;contenidos en los tratados internacionales de derechos humanos &lt;br /&gt;tienen este carácter imperativo e indisponible. &lt;br /&gt;Lejos de constituir el patrimonio exclusivo de &lt;br /&gt;un estado particular, pertenecen a la humanidad entera. Los &lt;br /&gt;Estados tienen a su respecto obligaciones plenamente operativas &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;33 &lt;br /&gt;que comprometen tanto la prevención y la tutela como la &lt;br /&gt;reparación y sanción en casos de violaciones. &lt;br /&gt;La prohibición de la esclavitud, de la piratería &lt;br /&gt;y del uso de determinadas armas fueron las primeras a las que &lt;br /&gt;se les reconoció el estatus de ius cogens con sus connotaciones &lt;br /&gt;actuales, integrándose luego con la sanción y prevención del &lt;br /&gt;genocidio, la desaparición forzada de personas, la tortura u &lt;br /&gt;otros tratos y castigos crueles, inhumanos o degradantes, la &lt;br /&gt;prohibición de la discriminación racial, que constituyen una &lt;br /&gt;ejemplificación no exhaustiva de normas de derecho &lt;br /&gt;consuetudinario a las que se les reconoce este carácter &lt;br /&gt;preeminente e imperativo (cfr. CIDH, caso ADomíngues@ supra &lt;br /&gt;citado, parág. 50; la opinión consultiva de la Corte &lt;br /&gt;Internacional de Justicia ALegal Consequences for States of the &lt;br /&gt;Continued Presence of South Africa in Namibia -South-West &lt;br /&gt;Africa- not withstanding Security Council Resolution 276/1970" &lt;br /&gt;del 21 de junio de 1971; AUnited States Diplomatic and Consular &lt;br /&gt;Staff in Tehran -United States of America v. Iran@, rta. por la &lt;br /&gt;Corte Internacional de Justicia el 24 de mayo de 1980). &lt;br /&gt;Los instrumentos de derecho internacional &lt;br /&gt;constituyeron un importante aporte para la internacionalización &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 34 &lt;br /&gt;de delitos que  originariamente o no se sancionaban o se &lt;br /&gt;consideraban como de carácter doméstico. Al respecto señalaba &lt;br /&gt;Cassín que Aa partir del momento en que Convenciones &lt;br /&gt;multilaterales de conjunto fijan el alcance de los derechos y &lt;br /&gt;libertades fundamentales enunciados por la Declaración que los &lt;br /&gt;Estados se comprometen a respetar, la violación de uno de esos &lt;br /&gt;compromisos por un Estado, aún en relación a uno de sus &lt;br /&gt;nacionales, deviene sin duda alguna un problema internacional &lt;br /&gt;si no es previamente contenido reprimido o reparado en el &lt;br /&gt;interior mismo del país interesado mediante recursos &lt;br /&gt;administrativos, políticos o judiciales@ (cfr. Cassín, Ob. cit., &lt;br /&gt;pág. 45).  &lt;br /&gt;La Corte Internacional de Justicia, en el &lt;br /&gt;leading case ABarcelona Traction@ resaltó que cabe distinguir &lt;br /&gt;entre las obligaciones de un Estado hacia la comunidad &lt;br /&gt;internacional como un todo, y aquéllas que emergen de la &lt;br /&gt;relación vis-a-vis entre los Estados@. Por su especial &lt;br /&gt;naturaleza, las primeras conciernen a todos los Estados. A la &lt;br /&gt;vista la importancia de los derechos involucrados, todos los &lt;br /&gt;Estados asumen un interés legal en su protección; se trata de &lt;br /&gt;obligaciones erga omnes. De tales obligaciones derivan, por &lt;br /&gt;ejemplo, el derecho internacional contemporáneo, de la &lt;br /&gt;prohibición de los actos de agresión, y del genocidio, como &lt;br /&gt;también de los principios y reglas concernientes a los derechos &lt;br /&gt;básicos de la persona humana, entre ellos la protección contra &lt;br /&gt;la esclavitud y la discriminación racial. Algunas de las &lt;br /&gt;tutelas correspondientes a estos derechos ya integran el cuerpo &lt;br /&gt;del derecho internacional general (Reservas a la Convención &lt;br /&gt;sobre la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, Opinión &lt;br /&gt;Consultiva, I.C.J. Reports 1951, pág. 23); otros instrumentos &lt;br /&gt;internacionales les han conferido un carácter universal o &lt;br /&gt;cuasi-universal (cfr. I.C.J. ABarcelona Traction, Light and &lt;br /&gt;Power Compagny Limited (Belgium v. Spain)@, rta. el 5 de febrero &lt;br /&gt;de 1970, parágs. 33 y 34). &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;35 &lt;br /&gt;En síntesis, en estas actuaciones se han &lt;br /&gt;acreditado conductas que han detraído a quienes las han &lt;br /&gt;padecido de las manifestaciones más elementales de su ser. &lt;br /&gt;Delitos de lesa humanidad.  &lt;br /&gt;En el estado actual de la evolución del derecho &lt;br /&gt;penal internacional, existen determinadas conductas que por sus &lt;br /&gt;características generan obligaciones universales de persecución &lt;br /&gt;y sanción penal. &lt;br /&gt;Como señala M. Cherif Bassiouni Ael &lt;br /&gt;reconocimiento de ciertos delitos internacionales como de ius &lt;br /&gt;cogens, acarrea el deber de persecución o extradición@ (cfr. &lt;br /&gt;AInternational Crimes: Jus Cogens and Obligatio erga Omnes, 59, &lt;br /&gt;AUT Law &amp;amp; Contemp. Probs., pág. 65). &lt;br /&gt;La evolución de la noción de delitos contra la &lt;br /&gt;humanidad y la de la correlativa respuesta jurídica, aparece &lt;br /&gt;signada por la necesidad de poner coto, prevenir y sancionar &lt;br /&gt;las desviaciones de poder y las calamidades ocurridas en &lt;br /&gt;tiempos de guerra. &lt;br /&gt;Precisamente, es en el marco de los tratados &lt;br /&gt;internacionales de entre guerras donde se fue desarrollando la &lt;br /&gt;noción de crímenes contra la humanidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 36 &lt;br /&gt;La Declaración de San Petersburgo de 1868 &lt;br /&gt;reconociendo los Alímites técnicos en que deben detenerse las &lt;br /&gt;necesidades de la guerra@ y Aconsiderando que los progresos de &lt;br /&gt;la civilización deben tener por efecto atenuar en cuanto sea &lt;br /&gt;posible las calamidades de la guerra@ proscribió el empleo de &lt;br /&gt;armas que por sus características "agravarían inútilmente los &lt;br /&gt;sufrimientos de los hombres puestos fuera de combate, o bien &lt;br /&gt;harían que su muerte fuese inevitable" y declaró que su uso &lt;br /&gt;sería "contrario a las leyes de la humanidad". Asimismo se &lt;br /&gt;asumió el compromiso de que los desarrollos ulteriores en &lt;br /&gt;materia de armamentos deberán conciliar las necesidades de la &lt;br /&gt;guerra con las leyes de la humanidad. &lt;br /&gt;Poco tiempo después la guerra Franco-Prusiana de &lt;br /&gt;1870 motivó la iniciativa del suizo Gustav Mynier para la &lt;br /&gt;constitución de una Corte Penal Internacional que juzgara las &lt;br /&gt;violaciones a la Convención de Ginebra que tuvieron lugar en el &lt;br /&gt;marco de ese conflicto bélico. &lt;br /&gt;La Primera Conferencia de Paz de la Haya de &lt;br /&gt;1899, introduce al preámbulo del convenio sobre las leyes y &lt;br /&gt;costumbres de la guerra terrestre la cláusula por la que &lt;br /&gt;"esperando que un Código más completo pueda ser redactado, en &lt;br /&gt;lo que concierne a sus leyes, las Altas Partes Contratantes &lt;br /&gt;juzgan oportuno hacer constar que, en los casos no comprendidos &lt;br /&gt;en las disposiciones reglamentarias adoptadas por ellas, los &lt;br /&gt;pueblos y los beligerantes queden bajo la garantía y el imperio &lt;br /&gt;de los principios del Derecho de Gentes como resulta de los &lt;br /&gt;usos establecidos entre las naciones civilizadas, por las leyes &lt;br /&gt;de la humanidad y por las exigencias de la conciencia pública" &lt;br /&gt;(cfr. Convención de La Haya sobre Leyes y Costumbre de la &lt;br /&gt;Guerra Terrestre del 29 de julio de 1899, ley 5082). &lt;br /&gt;Siguió la Declaración de 1915 por la que &lt;br /&gt;Francia, Gran Bretaña y Rusia calificaron como "crímenes contra &lt;br /&gt;la humanidad y la civilización" la matanza de armenios que tuvo &lt;br /&gt;lugar en Turquía a manos del imperio Otomano.  &lt;br /&gt;El Tratado de Sévres de 1920 se expresó en el &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;37 &lt;br /&gt;mismo sentido y en 1919 la Comisión de la Conferencia de Paz &lt;br /&gt;declaró que los crímenes contra la humanidad comprendían &lt;br /&gt;asesinatos, masacres, terrorismo sistemático, matanza de &lt;br /&gt;rehenes, torturas de civiles, inanición deliberada de civiles, &lt;br /&gt;violación, abducción de mujeres y niñas para su sometimiento a &lt;br /&gt;prostitución forzosa, deportación de civiles, internamiento de &lt;br /&gt;civiles bajo condiciones inhumanas, trabajos forzosos de &lt;br /&gt;civiles en conexión con las operaciones militares del enemigo y &lt;br /&gt;bombardeo deliberado de hospitales y lugares indefensos. &lt;br /&gt;Concluida la Segunda Guerra Mundial, el Estatuto &lt;br /&gt;constitutivo y la labor llevada a cabo por el Tribunal Militar &lt;br /&gt;de Nüremberg constituyeron sin duda un hito cardinal no sólo &lt;br /&gt;para el afianzamiento y precisión conceptual de los denominados &lt;br /&gt;delitos de lesa humanidad sino también en el reconocimiento de &lt;br /&gt;su carácter universal, y correlativamente la sanción de los &lt;br /&gt;responsables de tanto horror que le precedió. &lt;br /&gt;El artículo sexto de la Carta del Tribunal, &lt;br /&gt;estableció los alcances de su jurisdicción, que comprendió a) &lt;br /&gt;la comisión de crímenes contra la paz, b) la comisión de &lt;br /&gt;crímenes de guerra y c) la comisión de delitos contra la &lt;br /&gt;humanidad, tales como el asesinato, exterminio, esclavitud, &lt;br /&gt;deportación u otros actos inhumanos cometidos antes o durante &lt;br /&gt;la guerra, o persecuciones por motivos políticos, raciales, &lt;br /&gt;religiosos en la ejecución de o en conexión con cualquier otro &lt;br /&gt;crimen atribuible a la jurisdicción del Tribunal, ya sea que &lt;br /&gt;hayan sido cometidos o no en violación a las leyes internas del &lt;br /&gt;país donde se perpetraron.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 38 &lt;br /&gt;Las cuatro convenciones de Ginebra del 12 de &lt;br /&gt;agosto de 1949 dispusieron que "en caso de conflicto armado que &lt;br /&gt;no sea de índole internacional y que surja en el territorio de &lt;br /&gt;una de las Altas Partes Contratantes, cada una de las Partes en &lt;br /&gt;conflicto tendrá la obligación de aplicar, como mínimo, las &lt;br /&gt;siguientes disposiciones: 1) Las personas que no participen &lt;br /&gt;directamente en las hostilidades, incluidos los miembros de las &lt;br /&gt;fuerzas armadas que hayan depuesto las armas y las personas &lt;br /&gt;puestas fuera de combate por enfermedad, herida, detención o &lt;br /&gt;por cualquier otra causa, serán, en todas las circunstancias, &lt;br /&gt;tratadas con humanidad, sin distinción alguna de índole &lt;br /&gt;desfavorable, basada en la raza, el color, la religión o la &lt;br /&gt;creencia, el sexo, el nacimiento o la fortuna, o cualquier otro &lt;br /&gt;criterio análogo. A este respecto, se prohíben, en cualquier &lt;br /&gt;tiempo y lugar, por lo que atañe a las personas arriba &lt;br /&gt;mencionadas: a) los atentados contra la vida y la integridad &lt;br /&gt;corporal, especialmente el homicidio en todas sus formas, las &lt;br /&gt;mutilaciones, los tratos crueles, la tortura y los suplicios; &lt;br /&gt;b) la toma de rehenes; c) los atentados contra la dignidad &lt;br /&gt;personal, especialmente los tratos humillantes y degradantes; &lt;br /&gt;d) las condenas dictadas y las ejecuciones sin previo juicio &lt;br /&gt;ante un tribunal legítimamente constituido, con garantías &lt;br /&gt;judiciales reconocidas como indispensables por los pueblos &lt;br /&gt;civilizados. 2) Los heridos y los enfermos serán recogidos y &lt;br /&gt;asistidos. Un organismo humanitario imparcial, tal como el &lt;br /&gt;Comité Internacional de la Cruz Roja, podrá ofrecer sus &lt;br /&gt;servicios a las Partes en conflicto. Además, las Partes en &lt;br /&gt;conflicto harán lo posible por poner en vigor, mediante &lt;br /&gt;acuerdos especiales, la totalidad o parte de las otras &lt;br /&gt;disposiciones del presente Convenio. La aplicación de las &lt;br /&gt;anteriores disposiciones no surtirá efectos sobre el estatuto &lt;br /&gt;jurídico de las Partes en conflicto" (cfr. artículo tercero de &lt;br /&gt;las cuatro convenciones, Ley 14.467). &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;39 &lt;br /&gt;El Estatuto del Tribunal Internacional creado &lt;br /&gt;para juzgar a los presuntos responsables de graves violaciones &lt;br /&gt;del derecho internacional humanitario cometidas en el &lt;br /&gt;territorio de la ex-Yugoslavia a partir de 1991, incluyó en su &lt;br /&gt;enunciado los delitos contra  la humanidad. Entre ellos enuncia &lt;br /&gt;el asesinato, el exterminio; la esclavitud; la deportación; el &lt;br /&gt;encarcelamiento; la Tortura; la violación; las persecuciones &lt;br /&gt;por motivos políticos, raciales o religiosos; otros actos &lt;br /&gt;inhumanos (cfr. Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, &lt;br /&gt;Resolución 827, del 25 de mayo de 1993, art. 5° del Estatuto).  &lt;br /&gt;Luego, el Consejo de Seguridad de las Naciones &lt;br /&gt;Unidas reiteraría esta enunciación en la adopción del Estatuto &lt;br /&gt;del Tribunal Internacional para Ruanda, definiendo a los &lt;br /&gt;crímenes de lesa humanidad como aquéllos que "han sido &lt;br /&gt;cometidos en el curso de un ataque generalizado y sistemático, &lt;br /&gt;y dirigidos contra cualquier población civil en razón de su &lt;br /&gt;nacionalidad o pertenencia a un grupo político, étnico, racial &lt;br /&gt;o religioso@ (cfr. artículo 31).  &lt;br /&gt;El art. 21 del Estatuto del Tribunal &lt;br /&gt;Internacional para Ruanda establece que "se entiende como &lt;br /&gt;genocidio cualquiera de los siguientes actos cometidos con la &lt;br /&gt;intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo &lt;br /&gt;nacional, étnico, racial o religioso en cuanto a tal: a) &lt;br /&gt;Asesinato de miembros del grupo; b) Graves atentados contra la &lt;br /&gt;integridad física o mental de los miembros del grupo; c) &lt;br /&gt;Sometimiento intencionado del grupo a condiciones de existencia &lt;br /&gt;que conlleven su destrucción física total o parcial; d) Medidas &lt;br /&gt;para dificultar los nacimientos en el seno del grupo; e) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 40 &lt;br /&gt;Traslados forzosos de niños del grupo a otro grupo" y que &lt;br /&gt;"serán castigados los siguientes actos: a) El genocidio; b) La &lt;br /&gt;colaboración para la comisión de genocidio; c) La incitación &lt;br /&gt;directa y pública a cometer genocidio; d) La tentativa de &lt;br /&gt;genocidio; e) La complicidad en el genocidio".  &lt;br /&gt;Por ley 25.390 se incorporó a nuestro derecho &lt;br /&gt;interno el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, &lt;br /&gt;adoptado el 17 de julio de 1998, en cuyo preámbulo se afirma &lt;br /&gt;que "los crímenes más graves de trascendencia para la comunidad &lt;br /&gt;internacional en su conjunto no deben quedar sin castigo y que, &lt;br /&gt;a tal fin, hay que adoptar medidas en el plano nacional e &lt;br /&gt;intensificar la cooperación internacional para asegurar que &lt;br /&gt;sean efectivamente sometidos a la acción de la justicia"; &lt;br /&gt;asimismo, se expresa la decisión de "poner fin a la impunidad &lt;br /&gt;de los autores de esos crímenes y a contribuir así a la &lt;br /&gt;prevención de nuevos crímenes".  &lt;br /&gt;El art. 7 del mencionado Estatuto precisa &lt;br /&gt;aquellas conductas comprendidas dentro del concepto delitos de &lt;br /&gt;"lesa humanidad", incluyendo a los siguientes: a) asesinato; b) &lt;br /&gt;exterminio; c) esclavitud; d) deportación o traslado forzoso de &lt;br /&gt;población; e) encarcelación u otra privación grave de la &lt;br /&gt;libertad física en violación de normas fundamentales de derecho &lt;br /&gt;internacional; f) tortura; g) violación, esclavitud sexual, &lt;br /&gt;prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzada &lt;br /&gt;u otros abusos sexuales de gravedad comparable; h) persecución &lt;br /&gt;de un grupo o colectividad con identidad propia fundada en &lt;br /&gt;motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, &lt;br /&gt;religiosos, de género definido en el párrafo 3, u otros motivos &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;41 &lt;br /&gt;universalmente reconocidos como inaceptables con arreglo al &lt;br /&gt;derecho internacional, en conexión con cualquier acto &lt;br /&gt;mencionado en el presente párrafo o con cualquier crimen de la &lt;br /&gt;competencia de la Corte; i) desaparición forzada de personas; &lt;br /&gt;j) el crimen de apartheid; k) otros actos inhumanos de carácter &lt;br /&gt;similar que causen intencionalmente grandes sufrimientos o &lt;br /&gt;atenten gravemente contra la integridad física o la salud &lt;br /&gt;mental o física. &lt;br /&gt;A su respecto la Corte Suprema de Justicia de la &lt;br /&gt;Nación ha dicho que Ala calificación de los delitos contra la &lt;br /&gt;humanidad no depende de la voluntad de los Estados nacionales@ y &lt;br /&gt;las fuentes del derecho internacional imperativo consideran &lt;br /&gt;como aberrantes la ejecución de cierta clase de actos y &lt;br /&gt;sostienen que, por ello, esas actividades deben considerarse &lt;br /&gt;incluidas dentro del marco normativo que procura la persecución &lt;br /&gt;de aquellos que cometieron esos delitos (cfr. causa "Simón, &lt;br /&gt;Julio Héctor@, supra cit., voto del doctor Juan Carlos Maqueda &lt;br /&gt;considerandos 56 y 57). &lt;br /&gt;Por su parte, la Cámara de Juicio del Tribunal &lt;br /&gt;Internacional para la ex-Yugoslavia señaló que: "Generalmente &lt;br /&gt;se reconoce que los crímenes contra la humanidad constituyen &lt;br /&gt;graves violaciones que shoquean la conciencia colectiva. El &lt;br /&gt;libelo que contenía los cargos contra los acusados ante el &lt;br /&gt;Tribunal de Nüremberg especificó que los crímenes contra la &lt;br /&gt;humanidad constituían rupturas de las convenciones &lt;br /&gt;internacionales, del derecho interno, y de los principios &lt;br /&gt;generales de derecho penal que derivan del derecho penal de &lt;br /&gt;todas las naciones civilizadas@.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 42 &lt;br /&gt;En esta dirección, el Secretario General de las &lt;br /&gt;Naciones Unidas en su reporte proponiendo el Estatuto para el &lt;br /&gt;Tribunal Internacional, considero que &amp;gt;los crímenes contra la &lt;br /&gt;humanidad comprenden actos inhumanos de gravedad extrema, tales &lt;br /&gt;como el homicidio, la tortura, la violación, cometida como &lt;br /&gt;parte de un ataque generalizado o sistemático contra cualquier &lt;br /&gt;población civil por motivos nacionales, políticos étnicos, &lt;br /&gt;raciales o religiosos' (S/25704 parágrafo 48).  &lt;br /&gt;En 1994 la Comisión de Derecho Internacional &lt;br /&gt;afirmó que la definición de crímenes contra la humanidad &lt;br /&gt;comprende actos inhumanos de carácter muy serio que involucran &lt;br /&gt;violaciones generalizadas o sistemáticas dirigidas contra la &lt;br /&gt;población civil en todo o en parte  (Reporte de la Comisión de &lt;br /&gt;Derecho Internacional 1994, Suplemento n° 19 -49/10, comentario &lt;br /&gt;al proyecto de estatuto para una Corte Penal Internacional, &lt;br /&gt;art. 20, parágrafo 149). &lt;br /&gt;Los crímenes contra la humanidad son actos &lt;br /&gt;serios de violencia que dañan a los seres humanos privándolos &lt;br /&gt;de lo que es más esencial para ellos: su vida, libertad, &lt;br /&gt;bienestar psíquico, salud y/o dignidad. Son actos inhumanos que &lt;br /&gt;por su extensión y gravedad van más allá de los límites &lt;br /&gt;tolerables por la comunidad internacional, que forzosamente &lt;br /&gt;debe exigir su castigo. Pero los crímenes contra la humanidad &lt;br /&gt;también trascienden al individuo porque cuando el individuo es &lt;br /&gt;lesionado, la humanidad es atacada y anulada. Es por tanto el &lt;br /&gt;concepto de humanidad como víctima el que caracteriza los &lt;br /&gt;crímenes contra la humanidad (cfr. Tribunal Internacional para &lt;br /&gt;la ex-Yugoslavia -Cámara de Juicio- caso "Grazen Erdemovic", &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;43 &lt;br /&gt;sentencia del 29 de noviembre de 1996, parágrafos 27 y 28).  &lt;br /&gt;No obstante que la evolución de la noción de &lt;br /&gt;crímenes de lesa humanidad se encuentra ligada desde una &lt;br /&gt;perspectiva histórica a la problemática de los conflictos &lt;br /&gt;bélicos, resulta indistinto a los efectos de su calificación &lt;br /&gt;como tales y de la asignación de las consecuencias jurídicas &lt;br /&gt;que su comisión conlleva la circunstancia de que hubiesen sido &lt;br /&gt;perpetrados en tiempos de guerra (cfr. en este mismo sentido &lt;br /&gt;Guénaël Mettraux ACrimes Against Humanity in the jurisprudence &lt;br /&gt;of the International Criminal Tribunals for the former &lt;br /&gt;Yugoslavia and for Rwanda@, 43 Harvard International Law &lt;br /&gt;Journal, pág. 299). &lt;br /&gt;Por su naturaleza este tipo de conductas &lt;br /&gt;alcanzadas por las normas del ius cogens, tampoco admiten la &lt;br /&gt;defensa de Acuestiones políticas no judiciables@ (cfr. Karen &lt;br /&gt;Parker, ob. cit., pág. 447). Por tanto, la investigación y &lt;br /&gt;determinación de responsabilidad resultan un deber &lt;br /&gt;inclaudicable de los tribunales de justicia. &lt;br /&gt;En relación a los elementos distintivos de este &lt;br /&gt;tipo de delitos, nuestra Corte Suprema señaló que Ala &lt;br /&gt;descripción jurídica de estos ilícitos contiene elementos &lt;br /&gt;comunes de los diversos tipos penales descriptos, y otros &lt;br /&gt;excepcionales que permiten calificarlos como &amp;gt;crímenes contra la &lt;br /&gt;humanidad= porque: 1- afectan a la persona como integrante de la &lt;br /&gt;=humanidad=, contrariando a la concepción humana más elemental y &lt;br /&gt;compartida por todos los países civilizados; 2- son cometidos &lt;br /&gt;por un agente estatal en ejecución de una acción gubernamental, &lt;br /&gt;o por un grupo con capacidad de ejercer un dominio y ejecución &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 44 &lt;br /&gt;análogos al estatal sobre un territorio determinado@. &lt;br /&gt;AEl primer elemento pone de manifiesto que se &lt;br /&gt;agrede la vida y la dignidad de la persona, en cuanto a su &lt;br /&gt;pertenencia al género humano, afectando aquellos bienes que &lt;br /&gt;constituyen la base de la coexistencia social civilizada. Desde &lt;br /&gt;una dogmática jurídica más precisa, se puede decir que afectan &lt;br /&gt;derechos fundamentales de la persona, y que estos tienen esa &lt;br /&gt;característica porque son &amp;gt;fundantes= y &amp;gt;anteriores= al estado de &lt;br /&gt;derecho@. AEl segundo aspecto requiere que la acción no provenga &lt;br /&gt;de otro individuo aislado, sino de la acción concertada de un &lt;br /&gt;grupo estatal o de similares características que se propone la &lt;br /&gt;represión ilícita de otro grupo, mediante la desaparición &lt;br /&gt;física de quienes lo integran o la aplicación de tormentos. No &lt;br /&gt;se juzga la diferencia de ideas, o las distintas ideologías, &lt;br /&gt;sino la extrema desnaturalización de los principios básicos que &lt;br /&gt;dan origen a la organización republicana de gobierno. No se &lt;br /&gt;juzga el abuso o el exceso en la persecución de un objetivo &lt;br /&gt;loable, ya que es ilícito tanto el propósito de hacer &lt;br /&gt;desaparecer a miles de personas que piensan diferente, como los &lt;br /&gt;medios utilizados que consisten en la aniquilación física, la &lt;br /&gt;tortura y el secuestro configurando un &amp;gt;Terrorismo de Estado= que &lt;br /&gt;ninguna sociedad civilizada puede admitir. No se juzga una &lt;br /&gt;decisión de la sociedad adoptada democráticamente, sino una &lt;br /&gt;planificación secreta y medios clandestinos que sólo se conocen &lt;br /&gt;muchos años después de su aplicación. No se trata de juzgar la &lt;br /&gt;capacidad del Estado de reprimir los delitos o de preservarse a &lt;br /&gt;sí mismo frente a quienes pretenden desestabilizar las &lt;br /&gt;instituciones, sino de censurar con todo vigor los casos en que &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;45 &lt;br /&gt;grupos que detentan el poder estatal actúan de modo ilícito, &lt;br /&gt;fuera del ordenamiento jurídico o cobijando esos actos con una &lt;br /&gt;ley que sólo tiene la apariencia de tal. Por ello, es &lt;br /&gt;característico de esos delitos el involucrar una acción &lt;br /&gt;organizada desde el Estado o una entidad con capacidad similar, &lt;br /&gt;lo que comprende la posibilidad del dictado de normas jurídicas &lt;br /&gt;que aseguran o pretenden asegurar la impunidad@ (Cfr. C.S.J.N., &lt;br /&gt;causa ASimón, Julio Héctor@ supra cit., voto del doctor Ricardo &lt;br /&gt;Luis Lorenzetti, considerando 13). &lt;br /&gt;El derecho Humanitario. &lt;br /&gt;Las normas del derecho humanitario constituyen &lt;br /&gt;un límite indisponible aún y precisamente en la eventualidad de &lt;br /&gt;un conflicto armado. Se ha destacado la función que cumplen los &lt;br /&gt;distintos tratados de derecho humanitario en la preservación de &lt;br /&gt;normas fundamentales justamente en esos contextos en los que se &lt;br /&gt;encuentra particularmente amenazada la primacía del derecho &lt;br /&gt;(cfr. Chetail, Vincent; ALa contribución de la Corte &lt;br /&gt;Internacional de Justicia al Derecho Internacional Humanitario@, &lt;br /&gt;Revista Internacional de la Cruz Roja, n° 850, pág. 235). &lt;br /&gt;Sus disposiciones revisten el status de ius &lt;br /&gt;cogens, por lo tanto participan de los atributos de &lt;br /&gt;obligatoriedad e indisponibilidad, e impone a los Estados las &lt;br /&gt;obligaciones de tutela y investigación y sanción frente su &lt;br /&gt;violación. En este sentido la Corte Internacional de Justicia &lt;br /&gt;ha dicho que Alas normas fundamentales de derecho humanitario &lt;br /&gt;debe ser respetadas por todos los Estados, hayan ratificado o &lt;br /&gt;no las convenciones en que estás inscritas, pues constituyen &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 46 &lt;br /&gt;principios intransgredibles de derecho internacional &lt;br /&gt;consuetudinario@ (opinión consultiva ALegality of the use Threat &lt;br /&gt;or Use of Nuclear Weapons@, ICJ Reports, pág. 258, párr. 83). &lt;br /&gt;Vale señalar que el artículo tercero de los &lt;br /&gt;cuatro Convenios de Ginebra antes citados, contienen inter &lt;br /&gt;alia, la expresa prohibición de los atentados contra la vida y &lt;br /&gt;la integridad corporal, los tratos crueles, los suplicios, los &lt;br /&gt;atentados contra la dignidad personal, especialmente los tratos &lt;br /&gt;humillantes y degradantes y el cercenamiento de las garantías &lt;br /&gt;judiciales reconocidas como indispensables por los pueblos &lt;br /&gt;civilizados. &lt;br /&gt;Al respecto la Corte Suprema de Justicia de la &lt;br /&gt;Nación ha dicho que Aaún en tiempos de guerra en que ciertos &lt;br /&gt;derechos sufren un eclipse parcial o temporario subsiste &lt;br /&gt;siempre la conservación, como intangible, de la protección al &lt;br /&gt;bien jurídico vida dentro de un mínimo internacional local o de &lt;br /&gt;un mínimo de orden jurídico interno admitido internacionalmente &lt;br /&gt;y que no se puede desconocer@ (Fallos: 318:2148, voto del doctor &lt;br /&gt;Gustavo A. Bossert, considerando 30). &lt;br /&gt;Con similar criterio el Tribunal Penal &lt;br /&gt;Internacional para juzgar los delitos contra el derecho &lt;br /&gt;humanitario en la ex-Yugoslavia afirmó que los delitos de &lt;br /&gt;homicidio y tratos crueles acarrean responsabilidad penal &lt;br /&gt;individual (cfr. Prosecutor v. Tadic, planteo de jurisdicción, &lt;br /&gt;rta. el 2 de octubre de 1995, y Prosecutor v. Naser Orik, rta. &lt;br /&gt;el 30 de junio de 2006, parág. 261).     &lt;br /&gt;Asimismo, cabe recordar que la evolución del derecho &lt;br /&gt;humanitario y su incorporación al ordenamiento jurídico &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;47 &lt;br /&gt;argentino, no es el producto de nóveles creaciones pretorianas, &lt;br /&gt;ni de circunstanciales manifestaciones legislativas. Nuestro &lt;br /&gt;país ya con anterioridad a la ocurrencia de los hechos que aquí &lt;br /&gt;se juzgan había dado recepción legislativa a los cuatro &lt;br /&gt;convenios de Ginebra y a la Convención de La Haya sobre Leyes y &lt;br /&gt;Costumbre de la Guerra Terrestre.  &lt;br /&gt;Por su parte, la Corte Internacional de Justicia &lt;br /&gt;observó Aque la protección dispuesta en el Pacto Internacional &lt;br /&gt;de Derechos Civiles y Políticos no cesa en tiempo de guerra, &lt;br /&gt;salvo cuando se aplica el artículo 4, que permite la derogación &lt;br /&gt;de algunas disposiciones en situaciones de emergencia nacional. &lt;br /&gt;El respeto del derecho a la vida (garantizado por el artículo 6 &lt;br /&gt;del Pacto Internacional) integra sin embargo, esas &lt;br /&gt;disposiciones. El derecho de las personas a no ser privadas &lt;br /&gt;arbitrariamente de la vida también se aplica durante las &lt;br /&gt;hostilidades (opinión consultiva ALegality of the use Threat or &lt;br /&gt;Use of Nuclear Weapons@, ICJ Reports, pág. 240, párr. 25). &lt;br /&gt;La obligación de investigar y sancionar los &lt;br /&gt;delitos de lesa humanidad como norma de ius cogens. Los &lt;br /&gt;AAAAobstáculos@@@@ de derecho interno.  &lt;br /&gt;La Corte Suprema de Justicia de la Nación en &lt;br /&gt;Fallos 318:2148 afirmó que Ala calificación de los delitos &lt;br /&gt;contra la humanidad no depende de la voluntad de los estados &lt;br /&gt;requirente o requerido en el proceso de extradición sino de los &lt;br /&gt;principios del ius cogens del Derecho Internacional@. &lt;br /&gt;En esta dirección y como se señalara supra, &lt;br /&gt;existe consenso en la comunidad internacional de que no pueden &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 48 &lt;br /&gt;existir obstáculos en el derecho interno de los Estados que &lt;br /&gt;arroje como resultado la impunidad de estos delitos (cfr. causa &lt;br /&gt;ASimón@ supra cit., los  estatutos constitutivos del Tribunal de &lt;br /&gt;Nüremberg y de la Corte Penal Internacional -ley 25.390- como &lt;br /&gt;los de los tribunales para juzgar los crímenes cometidos en la &lt;br /&gt;ex-Yugoslavia y Rwanda). &lt;br /&gt;El Relator Especial de las Naciones Unidas para &lt;br /&gt;la cuestión relativa a la impunidad de los perpetradores de &lt;br /&gt;violaciones a los derechos humanos, Louis Joinet, definió la &lt;br /&gt;impunidad como Ala ausencia de responsabilidad de facto o de &lt;br /&gt;iure por parte de los autores de violaciones de los derechos &lt;br /&gt;humanos -ya sea que esa responsabilidad sea de índole penal, &lt;br /&gt;civil, administrativa o disciplinaria-, porque se sustraen a &lt;br /&gt;toda investigación con miras a su inculpación, detención, &lt;br /&gt;procesamiento y, en caso de ser reconocidos culpables, a la &lt;br /&gt;condena@ (cfr. E/CN.4/Sub.2/1996/18 Informe final acerca de la &lt;br /&gt;cuestión de la impunidad de los autores de violaciones de los &lt;br /&gt;derechos humanos preparado por el Sr. L. Joinet,  20 de junio &lt;br /&gt;de 1996). &lt;br /&gt;Por otra parte, la Corte Interamericana de &lt;br /&gt;Derechos Humanos definió la impunidad como Ala falta en su &lt;br /&gt;conjunto de investigación, persecución, captura, enjuiciamiento &lt;br /&gt;y condena de los responsables de las violaciones de los &lt;br /&gt;derechos protegidos por la Convención Americana@ (casos ABlake@ &lt;br /&gt;rto. el 22 de enero de 1999, parág. 64 y 65; APaniagua Morales y &lt;br /&gt;otros, rto. el 8 de marzo de 1998, parág. 173; ALoayza Tamayo@, &lt;br /&gt;rto. el 27 de noviembre de 1998, parág. 171 y ASuárez Rosero@, &lt;br /&gt;rto. el 20 de enero de 1999, parág. 80).     &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;49 &lt;br /&gt;Tengo para mí que la tesis que descarta &lt;br /&gt;eventuales obstáculos que puedan representar las normas del &lt;br /&gt;derecho interno para la investigación y sanción de delitos de &lt;br /&gt;esta naturaleza, reside justamente en la supremacía de los &lt;br /&gt;valores que conculcan los crímenes de lesa humanidad, que &lt;br /&gt;forman parte del ius cogens. &lt;br /&gt;En esta dirección, en la causa Simón antes &lt;br /&gt;citada se ha señalado la estrecha vinculación existente entre &lt;br /&gt;el ejercicio de jurisdicción de conductas como las que aquí se &lt;br /&gt;juzgan, el principio universal y la soberanía del Estado. &lt;br /&gt;En efecto, se dijo que Ael hecho nuevo que hoy se &lt;br /&gt;presenta es el funcionamiento real, efectivo y creciente del &lt;br /&gt;principio universal. Hay ciudadanos argentinos que están &lt;br /&gt;detenidos, procesados y juzgados por otros estados en razón de &lt;br /&gt;estos delitos cometidos en el territorio nacional@ y que &lt;br /&gt;Acualquiera sea la opinión que se tenga sobre el funcionamiento &lt;br /&gt;concreto del principio universal, sobre la autoridad moral de &lt;br /&gt;los estados que lo invocan, sobre la coherencia o incoherencia &lt;br /&gt;de su invocación, lo cierto es que la comunidad internacional &lt;br /&gt;lo está aplicando por delitos cometidos en nuestro territorio, &lt;br /&gt;en razón de que la República no ha ejercido la jurisdicción, o &lt;br /&gt;sea, no ha ejercido su soberanía. El hecho nuevo que aparece a &lt;br /&gt;partir de las leyes cuestionadas no es la mera posibilidad de &lt;br /&gt;ejercicio de la jurisdicción extranjera sobre hechos cometidos &lt;br /&gt;en el territorio, sino el efectivo ejercicio de esas &lt;br /&gt;jurisdicciones. Los reclamos de extradición generan la opción &lt;br /&gt;jurídica de ejercer la propia jurisdicción o de admitir lisa y &lt;br /&gt;llanamente la incapacidad para hacerlo y, por ende, renunciar a &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 50 &lt;br /&gt;un atributo propio de la soberanía nacional, cediendo la &lt;br /&gt;jurisdicción sobre hechos cometidos en el territorio de la &lt;br /&gt;Nación por ciudadanos argentinos@. (cfr. C.S.J.N., causa ASimón@ &lt;br /&gt;cit., voto del doctor E. Raúl Zaffaroni considerando 33). &lt;br /&gt;La incorporación de la tutela de los derechos &lt;br /&gt;humanos al ámbito de la jurisdicción internacional, no implica &lt;br /&gt;la declinación de la jurisdicción interna de los estados sino &lt;br /&gt;que, además de las consecuencias que emergen del principio &lt;br /&gt;universalista, significa que la promoción, el cuidado de los &lt;br /&gt;derechos humanos y la sanción de sus violaciones constituyen &lt;br /&gt;obligaciones asumidas por el estado ante la comunidad &lt;br /&gt;internacional y cuyo desconocimiento genera responsabilidad &lt;br /&gt;internacional (cfr. en el mismo sentido Bidart Campos, Germán; &lt;br /&gt;ALos Derechos del Hombre@, supra cit., pág. 167/168 y Moncayo, &lt;br /&gt;Guillermo R.; AReforma constitucional, derechos humanos y &lt;br /&gt;jurisprudencia de la Corte Suprema@ en ALa aplicación de los &lt;br /&gt;tratados...@ supra citado). &lt;br /&gt;En igual sentido se pronuncia Emilio J. &lt;br /&gt;Cárdenas, al señalar que Aalgunos responsables de haber cometido &lt;br /&gt;crímenes de lesa humanidad contra civiles inocentes en nuestra &lt;br /&gt;Patria deben todavía enfrentar la verdad y -en su caso- la &lt;br /&gt;justicia@, deben ser juzgados dado que las conductas que &lt;br /&gt;constituyen crímenes de lesa humanidad (cfr. Cárdenas, Emilio &lt;br /&gt;J.; AConductas que constituyen &amp;gt;crímenes de lesa humanidad=@ en &lt;br /&gt;E.D. del 11 de abril de 2006, n1 11.488, Año XLIV).  &lt;br /&gt;II. Necesariamente establecido lo anterior &lt;br /&gt;corresponde ahora el tratamiento del recurso de casación &lt;br /&gt;presentado por la defensa particular de Christian Von Wernich. &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;51 &lt;br /&gt;Postula la violación a las reglas de la sana &lt;br /&gt;crítica racional y la falta de fundamentación de la sentencia &lt;br /&gt;en lo relativo a la forma en que el tribunal encuadró &lt;br /&gt;típicamente las conductas imputadas porque a su entender el &lt;br /&gt;fallo reposa sólo en la transcripción de testimonios y la &lt;br /&gt;condena dictada por la Cámara Federal de Apelaciones de la &lt;br /&gt;Capital Federal en la causa n1 13. &lt;br /&gt;Oportuno es recordar que el tribunal condenó a &lt;br /&gt;Christian Federico Von Wernich por considerarlo partícipe &lt;br /&gt;necesario en la privación ilegal de la libertad agravada de &lt;br /&gt;treinta y cuatro personas y de la aplicación de tormentos &lt;br /&gt;agravados de cinco personas; coautor en la aplicación de &lt;br /&gt;tormentos agravados de veintiséis personas y coautor de las &lt;br /&gt;privaciones ilegales de la libertad agravadas y homicidios &lt;br /&gt;triplemente calificados de siete personas.  &lt;br /&gt;II. A. Para arribar a esa conclusión el a quo &lt;br /&gt;ponderó: las declaraciones testimoniales prestadas durante el &lt;br /&gt;juicio, las pruebas documentales incorporadas por lectura al &lt;br /&gt;debate, las sentencias dictadas en las causas 13/84 y 44/85 que &lt;br /&gt;además establecieron fehacientemente el comienzo de las &lt;br /&gt;privaciones ilegítimas de la libertad de las distintas víctimas &lt;br /&gt;de autos y los fallos de las causas 1702/03 y 2251/06. Dichos &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 52 &lt;br /&gt;pronunciamientos pasados en autoridad de cosa juzgada &lt;br /&gt;constituyen verdades jurídicas referidas a la metodología que &lt;br /&gt;reinó en el país en el tiempo que se sucedieron los hechos &lt;br /&gt;motivo de este juicio y dan cuenta del contexto en que el &lt;br /&gt;acusado llevó a cabo su actividad. &lt;br /&gt;Observó el tribunal que en la causa 13/84 quedó &lt;br /&gt;acreditado con el alcance de verdad irrefutable que Alos &lt;br /&gt;secuestradores eran integrantes de las fuerzas armadas, &lt;br /&gt;policiales o de seguridad;... que las características comunes &lt;br /&gt;que tenían esos hechos, era la intervención de un número &lt;br /&gt;considerable de personas fuertemente armadas... las víctimas &lt;br /&gt;eran introducidas en vehículos impidiéndosele ver o &lt;br /&gt;comunicarse, y adoptándose medidas para ocultarlas a la vista &lt;br /&gt;del público... Las personas secuestradas eran llevadas de &lt;br /&gt;inmediato a lugares situados dentro de unidades militares o &lt;br /&gt;policiales o que dependían de ellas, que estaban distribuidos &lt;br /&gt;en el territorio del país, y cuya existencia era ocultada al &lt;br /&gt;conocimiento público@.  &lt;br /&gt;Por otra parte, y en cuanto aquí interesa, la &lt;br /&gt;sentencia indicada estableció que Alos principales centros &lt;br /&gt;clandestinos de detención se encontraban distribuidos en &lt;br /&gt;diversas zonas del país, dependiendo de las Fuerzas Armadas y &lt;br /&gt;Organismos de Seguridad@, y entre otros eran: C.O.T.I MARTINEZ, &lt;br /&gt;conocido como ACoti Martínez@ (Centro de Operaciones Tácticas &lt;br /&gt;I), ubicado en la Avenida Libertador N° 14.243 de la localidad &lt;br /&gt;de Martínez; PUESTO VASCO, dependencia policial ubicada en la &lt;br /&gt;calle Pilcomayo 69 de la localidad de Don Bosco, Provincia de &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;53 &lt;br /&gt;Buenos Aires; POZO DE BANFIELD, dependencia de la Policía de la &lt;br /&gt;Provincia de Buenos Aires ubicada en las calles Siciliano y &lt;br /&gt;Vernet, del Partido de Lomas de Zamora; BRIGADA DE &lt;br /&gt;INVESTIGACIONES DE QUILMES o POZO DE QUILMES, sito en la calle &lt;br /&gt;Allison Bell esquina Quilmes, del partido del mismo nombre; &lt;br /&gt;BRIGADA DE INVESTIGACIONES DE LA PLATA, ubicada en la calle 55 &lt;br /&gt;Nro. 930 de la Ciudad de La Plata; COMISARIA QUINTA DE LA &lt;br /&gt;PLATA, situada en la calle 24, entre la Diagonal 74 y la calle &lt;br /&gt;63, de la Ciudad de La Plata, Provincia de Buenos Aires; ARANA, &lt;br /&gt;el Destacamento Arana, dependiente de la Policía de la &lt;br /&gt;Provincia de Buenos Aires, se encuentra ubicado en la calle 137 &lt;br /&gt;esquina 640 de La Plata y ALA CACHA@ situado en las &lt;br /&gt;instalaciones de la ex Radio Provincia L.S. 11, en la localidad &lt;br /&gt;de Lisandro Olmos.  &lt;br /&gt;En el capítulo XIII de esa sentencia surge que:  &lt;br /&gt;AEn los centros de cautiverio los secuestrados fueron &lt;br /&gt;interrogados en la casi totalidad de los casos bajo tormentos a &lt;br /&gt;través de métodos de tortura similares...Sólo pueden señalarse &lt;br /&gt;pequeñas variantes de tácticas o de modos, pero el pasaje de &lt;br /&gt;corriente eléctrica, los golpes y la asfixia, se repiten en &lt;br /&gt;casi la totalidad de los casos investigados, cualquiera sea la &lt;br /&gt;fuerza de la que dependía el centro o su ubicación geográfica@.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 54 &lt;br /&gt;La descripción de las condiciones de detención &lt;br /&gt;en los centros clandestinos referidos precedentemente y en los &lt;br /&gt;que Christian Federico Von Wernich llevaba a cabo su actividad, &lt;br /&gt;fueron especificadas en el capítulo XIII donde quedó &lt;br /&gt;establecido que A...durante el secuestro, se imponía a los &lt;br /&gt;cautivos condiciones inhumanas de vida, que comprendían a &lt;br /&gt;muchos, el déficit casi total de alimentación, el alojamiento &lt;br /&gt;en lugares insalubres, en los que no podían sustraerse de &lt;br /&gt;percibir los lamentos o ruidos que se producían al torturarse a &lt;br /&gt;otros cautivos y el permanente anuncio, a través de hechos y de &lt;br /&gt;palabras de que se encontraban absolutamente desprotegidos y &lt;br /&gt;exclusivamente a merced de sus secuestradores... Ya desde el &lt;br /&gt;momento mismo de la aprehensión quedaba claro que nadie iba a &lt;br /&gt;acudir en su ayuda. Pero a ello se agregaba el encapuchamiento &lt;br /&gt;inmediato; el traslado en el baúl o en el piso de un auto, o en &lt;br /&gt;un camión, maniatados; la llegada a un lugar desconocido donde &lt;br /&gt;casi siempre recibían de inmediato los golpes o la tortura; el &lt;br /&gt;alojamiento en &amp;gt;cuchas=, &amp;gt;boxes=, =tubos=, sobre un jergón o &lt;br /&gt;directamente en el suelo; el descubrimiento de que había otras &lt;br /&gt;personas en igual situación que llevaban largo tiempo así; la &lt;br /&gt;incógnita sobre cuál sería el desenlace y cuánto duraría; las &lt;br /&gt;amenazas de toda índole; la escasa y mala comida; la &lt;br /&gt;precariedad cuando no la ausencia de medios para satisfacer las &lt;br /&gt;necesidades fisiológicas; la falta de higiene y de atención &lt;br /&gt;médica; los quejidos; el desprecio y mal trato de los guardias; &lt;br /&gt;... También a ello se sumaba, a veces, la angustia de quien &lt;br /&gt;había sido secuestrado con algún familiar y que sufría ambos &lt;br /&gt;padecimientos simultáneamente@.  &lt;br /&gt;En el capítulo IX del fallo quedó acreditado que &lt;br /&gt;Alos lugares clandestinos de detención eran custodiados &lt;br /&gt;generalmente por personas distintas de los torturadores. A &lt;br /&gt;estos últimos se los conocía normalmente con el apelativo de &amp;gt;la &lt;br /&gt;patota= y, por lo general, eran las mismas personas que habían &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;55 &lt;br /&gt;consumado los secuestros y actuaban, en algunos casos, en &lt;br /&gt;distintos centros de cautiverio...@.  &lt;br /&gt;Otro punto de interés probado en la sentencia &lt;br /&gt;13/84, capítulo XVIII, es el referido a la presentación de Aun &lt;br /&gt;gran número de hábeas corpus que fueron rechazados en razón de &lt;br /&gt;que generalmente, las autoridades militares negaron la &lt;br /&gt;detención de los beneficiarios o produjeron informes &lt;br /&gt;manifiestamente reticentes...@.  &lt;br /&gt;II. B. Por su parte la sentencia recaída en la &lt;br /&gt;causa 44/86 tuvo por acreditadas las características de los &lt;br /&gt;delitos cometidos por el terrorismo de estado y la existencia &lt;br /&gt;de los centros clandestinos de detención.  &lt;br /&gt;En el capítulo VIII de ese pronunciamiento se &lt;br /&gt;tuvo por fehacientemente comprobado que A(a) las personas &lt;br /&gt;presuntamente subversivas privadas de su libertad a través de &lt;br /&gt;la línea de Comando Jefatura se las mantenía clandestinamente &lt;br /&gt;en cautiverio en dependencias de la Dirección General de &lt;br /&gt;Investigaciones@.  &lt;br /&gt;II. C. Por último la sentencia recaída en la &lt;br /&gt;causa 1702/03 reprodujo la metodología utilizada por el &lt;br /&gt;terrorismo de estado en la época en que se sucedieron los &lt;br /&gt;hechos objeto de esta causa, fallo que también se encuentra &lt;br /&gt;firme. &lt;br /&gt;Pertinente es recordar que constituye &lt;br /&gt;jurisprudencia reiterada de la Corte Suprema de Justicia de la &lt;br /&gt;Nación que a un pronunciamiento pasado en autoridad de cosa &lt;br /&gt;juzgada se le atribuye el carácter de verdad legal, pues la &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 56 &lt;br /&gt;cosa juzgada está ligada a la seguridad jurídica, posee &lt;br /&gt;jerarquía constitucional  y no es susceptible de ser revisada &lt;br /&gt;ni aún por invocación de leyes de orden público (Fallos: &lt;br /&gt;243:465 y 273:312 entre otros). &lt;br /&gt;En ese sentido el Alto Tribunal señaló que Ala &lt;br /&gt;cosa juzgada busca amparar más que el texto formal del fallo la &lt;br /&gt;solución real prevista por el juzgador@ (Fallos: 297:383; &lt;br /&gt;298:673; 308:1150; 311:1458 y 321:562) e indicó que Aconocida &lt;br /&gt;jurisprudencia de este Tribunal ha conferido jerarquía &lt;br /&gt;constitucional a la cosa juzgada (Fallos: 224:657; 250:435; &lt;br /&gt;252:370; 259:289), en razón de que la inalterabilidad de los &lt;br /&gt;derechos definitivamente adquiridos por sentencia firme &lt;br /&gt;reconoce fundamento en los derechos de propiedad y defensa en &lt;br /&gt;juicio (Fallos: 199:466; 258:220; 281:421) y que la estabilidad &lt;br /&gt;de las decisiones jurisdiccionales constituye un presupuesto &lt;br /&gt;ineludible de la seguridad@ (Fallos: 253:171). &lt;br /&gt;De ello se deriva que la sentencia pasada en &lt;br /&gt;autoridad de cosa juzgada ostenta carácter de verdad legal &lt;br /&gt;(Fallos 311:1007) y Aconstituye uno de los principios esenciales &lt;br /&gt;en que se funda la seguridad jurídica y debe respetarse salvo &lt;br /&gt;supuestos en que no haya existido un auténtico y verdadero &lt;br /&gt;proceso judicial, puesto que aquélla supone la existencia de un &lt;br /&gt;juicio regular donde se ha garantizado el contradictorio y &lt;br /&gt;fallado libremente por los jueces@ (Fallos: 315:2680, &lt;br /&gt;considerando 61). &lt;br /&gt;II. D. A la valoración precitada de las &lt;br /&gt;sentencias firmes referida, se aúna la ponderación de las &lt;br /&gt;declaraciones testimoniales prestadas durante el debate y las &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;57 &lt;br /&gt;incorporadas por lectura sin oposición de las partes que dan &lt;br /&gt;cuenta en cada caso en particular de las privaciones ilegales &lt;br /&gt;de la libertad y aplicaciones de tormentos ambas figuras &lt;br /&gt;agravadas sufridas por: &lt;br /&gt;1. Héctor Mariano Ballent, el a quo ponderó los &lt;br /&gt;dichos del nombrado (fs. 7069 vta./7071) y lo declarado en &lt;br /&gt;consonancia por Julio César Miralles, Luisa Villar, Juan &lt;br /&gt;Destéfano, Juan Miguel Paino, Rodolfo José Iaccarino Venturino, &lt;br /&gt;Alberto Liberman, en cuanto a que estuvo detenido ilegalmente &lt;br /&gt;en los centros clandestinos de detención COTI Martínez y en &lt;br /&gt;Puesto Vasco, donde fue sometido a mecanismos de tortura. &lt;br /&gt;Asimismo se incorporó por lectura la prueba detallada a fs. &lt;br /&gt;7052. &lt;br /&gt;2. Juan Ramón Nazar, el tribunal consideró su &lt;br /&gt;declaración (fs. 7072 vta./7074) y las prestadas por Héctor &lt;br /&gt;Mariano Ballent, Alberto Liberman, Julio Miralles y Juan Miguel &lt;br /&gt;Paino, todas coincidentes en cuanto a la detención sufrida en &lt;br /&gt;Puesto Vasco y las torturas padecidas por Nazar. Completa el &lt;br /&gt;plexo probatorio la documental incorporada por lectura (cfr. &lt;br /&gt;fs. 7074 y vta.). &lt;br /&gt;3. Alberto Salomón Liberman, el tribunal valoró &lt;br /&gt;sus dichos (fs. 7074 vta./7075) y los testimonios brindados por &lt;br /&gt;Héctor Mariano Ballent, Juan Ramón Nazar, Julio César Miralles, &lt;br /&gt;Luisa Villar, Alfredo Ángel Abuin, Juan Destéfano, Juan Miguel &lt;br /&gt;Paino y Rodolfo José Iaccarino Venturino. Asimismo se agregaron &lt;br /&gt;las pruebas detalladas a fs. 7076 lo que da cuenta de la &lt;br /&gt;detención ilegítima y torturas sufridas por Liberman en COT I y &lt;br /&gt;en Puesto Vasco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 58 &lt;br /&gt;4. Néstor Carlos Torbidoni, se incorporó por &lt;br /&gt;lectura la declaración prestada por el nombrado ante el Juzgado &lt;br /&gt;Federal n1 3, reproducida a fs. 7076/7077, también se valoraron &lt;br /&gt;las declaraciones de Héctor Mariano Ballent, Alberto Salomón &lt;br /&gt;Liberman, Julio César Miralles, Luisa Villar, Juan Destéfano, &lt;br /&gt;Juan Miguel Paino, Rodolfo José Iaccarino Venturino, dando &lt;br /&gt;precisiones en cuanto al cautiverio de Torbidoni y las torturas &lt;br /&gt;que le fueran aplicadas en COT I, Puesto Vasco y en &lt;br /&gt;destacamento Arana. &lt;br /&gt;5. Ramón Miralles, debido a problemas de salud no &lt;br /&gt;se presentó a declarar en el debate, por lo que se incorporó &lt;br /&gt;por lectura la declaración prestada en el Juicio por la Verdad, &lt;br /&gt;reproducida en lo esencial a fs. 7078/7080. También se &lt;br /&gt;ponderaron los testimonios de Héctor Mariano Ballent, Juan &lt;br /&gt;Ramón Nazar, Alberto Salomón Liberman, Alfredo Ángel Abuin, &lt;br /&gt;Juan Destéfano, Juan Miguel Paino, Osvaldo Jorge Papaleo, &lt;br /&gt;quienes dieron cuenta del paso y detención ilegal de Ramón &lt;br /&gt;Miralles en COT I Martínez, Arana y Puesto Vasco y de las &lt;br /&gt;torturas que le impusieron, que según se desprende del &lt;br /&gt;testimonio de Héctor Ballent fueron más intensas que con otros &lt;br /&gt;detenidos; también completan el plexo cargoso las pruebas &lt;br /&gt;incorporadas a fs. 7080 vta.. &lt;br /&gt;6. Julio César Miralles, en este caso el tribunal &lt;br /&gt;ponderó la declaración del nombrado (fs. 7081) donde entre &lt;br /&gt;otras cosas indicó que lo mantuvieron en cautiverio en COT I &lt;br /&gt;Martínez y Puesto Vasco, y que fue torturado, cuestiones &lt;br /&gt;corroboradas por las declaraciones realizadas por Carlos &lt;br /&gt;Enrique Miralles, Luisa Villar, Héctor Mariano Ballent, Alberto &lt;br /&gt;Salomón Liberman, Alfredo Ángel Abuin, Juan Destéfano, Juan &lt;br /&gt;Miguel Paino y Rodolfo José Iaccarino Venturino. Completa la &lt;br /&gt;prueba en este caso la inspección ocular realizada en Puesto &lt;br /&gt;Vasco y la declaración incorporada por lectura de Carlos Néstor &lt;br /&gt;Torbidoni obrante a fs. 1705/1707. &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;59 &lt;br /&gt;7. Jacobo Timerman, aquí el tribunal evaluó las &lt;br /&gt;testimoniales prestadas por Héctor Marcos y Javier Gustavo &lt;br /&gt;Timerman, hijos del nombrado, como así también valoró los &lt;br /&gt;relatos de Héctor Mariano Ballent, Juan Ramón Nazar, Alberto &lt;br /&gt;Salomón Liberman, Martín Antonio Alberg Cobo, Julio César &lt;br /&gt;Miralles, Carlos Enrique Miralles, Luisa Villar, Juan &lt;br /&gt;Destéfano, Luis Guillermo Taub, Julio Daich y Jorge Raúl  &lt;br /&gt;Rodríguez, Silvia Cristina Fanjul, Isidoro Graiver y Osvaldo &lt;br /&gt;Papaleo quienes en forma concordante dieron cuenta que Jacobo &lt;br /&gt;Timerman estuvo privado ilegítimamente de su libertad en Campo &lt;br /&gt;de Mayo, COT I Martínez, Puesto Vasco y en Departamento Central &lt;br /&gt;de Policía y que fue sometido a torturas, afirmando los &lt;br /&gt;testigos que hubo un especial ensañamiento con la víctima al &lt;br /&gt;ser de religión judía. Completa el cuadro probatorio de este &lt;br /&gt;caso la documental detallada a fs. 7080 vta. y la inspección &lt;br /&gt;ocular llevadas a cabo en COT I Martínez y en Puesto Vasco. &lt;br /&gt;8. Rafael Perrota, en este caso el sentenciante &lt;br /&gt;valoró la declaración prestada por Rafael María Perrota &lt;br /&gt;Bengolea, hijo del nombrado, así como los dichos de Héctor &lt;br /&gt;Mariano Ballent, Alberto Salomón Liberman y Julio Miralles &lt;br /&gt;quienes afirmaron que Rafael Perrota estuvo ilegítimamente &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 60 &lt;br /&gt;detenido en COT I Martínez y que fue víctima de la aplicación &lt;br /&gt;de tormentos; también se valoraron las manifestaciones &lt;br /&gt;formuladas por Héctor y Javier Timerman. Cabe destacar que &lt;br /&gt;Héctor Ballent compartió cautiverio con Rafael Perrota y al &lt;br /&gt;respecto relató A...tuve oportunidad de conversar con Perrota en &lt;br /&gt;un pasillo, que es donde lo invitaron a este a sacarse los &lt;br /&gt;zapatos y la ropa...y él como andaba siempre con una caja de &lt;br /&gt;zapatos llenos de medicamentos, en esa oportunidad me dio una &lt;br /&gt;gragea de color verde que yo ingerí...@, a ello agregó Aque en &lt;br /&gt;una oportunidad que estaba este: &amp;gt;viene un vigilante que yo no &lt;br /&gt;puedo recordar quien era, le dijo: &amp;gt;=viejo sacate la ropa y los &lt;br /&gt;zapatos que no los vas a precisar más=&amp;gt;@. Por su parte Jacobo &lt;br /&gt;Timerman -según la copia certificada obrante en el Anexo 3, &lt;br /&gt;causa 2506/07 ALegajos Conadep nros. 1577, 634, 1277, 5608, &lt;br /&gt;3944, 3757" Documentación desclasificada Dpto de Estado EE.UU.: &lt;br /&gt;Caso Timerman@- declaró: ...AYo estaba en la segunda &lt;br /&gt;(habitación), sin estar vendado, de modo que podía ver entrar y &lt;br /&gt;salir y escuchar las llamadas telefónicas, y cada vez &lt;br /&gt;contestaban del mismo modo &amp;gt;Coti Martínez=...hacia la noche me &lt;br /&gt;sacan de mi celda y el teniente Roma ordena a un guardia &lt;br /&gt;llevarme a la celda de las mujeres...Me lleva el guardia a una &lt;br /&gt;celda en la que se abre y no hay nadie...Pasa un tiempo, se &lt;br /&gt;abre la puerta y entre Rafael Perrota a quien yo conocía de &lt;br /&gt;hacía mucho tiempo...yo estuve con Perrota que en realidad &lt;br /&gt;estaba destinado a estar solo...El teniente Roma vino &lt;br /&gt;nuevamente. Al abrir la puerta me dijo &amp;gt;Salga=. Cuando salimos &lt;br /&gt;cerró la puerta, me preguntó si había conocido al preso que &lt;br /&gt;estaba allí le dije que sí...@=Sí es Rafael Perrota=. Entonces me &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;61 &lt;br /&gt;dijo luego (el teniente Roma): &amp;gt;Bueno, no lo digas nunca porque &lt;br /&gt;te van a matar a vos y me van a matar a mí; nadie tiene que &lt;br /&gt;saber que está aquí=@. @En días anteriores yo tuve una serie de &lt;br /&gt;sobresaltos sin saber que se trataba de Rafael Perrota, porque &lt;br /&gt;la sala de guardia en la que yo estaba encadenado daba frente &lt;br /&gt;al dormitorio de los oficiales; ese dormitorio se usaba para &lt;br /&gt;torturar. Es decir, se torturaba en la cama, con la picana &lt;br /&gt;eléctrica y luego se cambiaban las sábanas y los oficiales &lt;br /&gt;dormían... pasé malos momentos cuando escuchaba que gritaban: &lt;br /&gt;&amp;gt;Traigan al periodista= y siempre pensé que se referían a mí. &lt;br /&gt;Luego deduje que se debían referir a Perrota precisamente. Yo &lt;br /&gt;lo encontré muy golpeado (a Perrota), muy creo &lt;br /&gt;desequilibrado...Estaba muy golpeado, muerto de frío...Recuerdo &lt;br /&gt;que tenía un traje gris, un chaleco gris, y me decía: &amp;gt;Usted &lt;br /&gt;está con suerte, tiene mantas, a mí me levantaron en la calle, &lt;br /&gt;no tengo nada=@. &lt;br /&gt;Asimismo relató el señor Timerman que en un &lt;br /&gt;momento en que se encontraba con los tenientes Roma y Ríos les &lt;br /&gt;preguntó porqué lo tenían a Perrota porque él lo conocía hacía &lt;br /&gt;más de veinte años y Aera el ser más inofensivo del mundo@ A &lt;br /&gt;nunca fue una aguerrido periodista@, AMe dijeron que habían &lt;br /&gt;descubierto que iba a ir en una misión a Europa invitado por la &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 62 &lt;br /&gt;Comisión de Derechos Humanos argentina en Madrid@ y que por eso &lt;br /&gt;lo habían arrestado. Completa la prueba la declaración de Juan &lt;br /&gt;Amadeo Gramano ante el COSUFA de fecha 10/4/1984 obrante en el &lt;br /&gt;Anexo 2 de autos y que fuera incorporada por lectura sin &lt;br /&gt;oposición de las partes.    &lt;br /&gt;9. Juan Destéfano, a su respecto el tribunal &lt;br /&gt;valoró la declaración prestada por el nombrado y los dichos &lt;br /&gt;concordantes de los testigos Héctor Mariano Ballent, Juan Ramón &lt;br /&gt;Nazar, Julio César Miralles, Luisa Villar y Osvaldo Jorge &lt;br /&gt;Papaleo, que en forma concordante afirmaron que la víctima &lt;br /&gt;estuvo detenida COT I Martínez, Puesto Vasco y Arana, y que fue &lt;br /&gt;torturado. Se agrega al plexo cargoso la prueba detallada a fs. &lt;br /&gt;7091 vta. y la inspección ocular realizada en COT I Martínez. &lt;br /&gt;10. Luis Guillermo Taub, el tribunal valoró los &lt;br /&gt;dichos del nombrado que detalló que fue privado de su libertad &lt;br /&gt;y mantenido en cautiverio en Pozo de Quilmes, Pozo de Banfield, &lt;br /&gt;en COT I Martínez; y que fue sometido a tormentos. Completa el &lt;br /&gt;cuadro probatorio la documental detallada a fs. 7093 vta.. &lt;br /&gt;11. Eva Gitnacht de Graiver, respecto de este &lt;br /&gt;caso el tribunal consideró la declaración prestada por Osvaldo &lt;br /&gt;Jorge Papaleo, quien refirió que compartió cautiverio con la &lt;br /&gt;nombrada en Puesto Vasco y que fue víctima de la aplicación de &lt;br /&gt;tormentos. Por otra parte valoró la declaración de Lidia &lt;br /&gt;Brodsky de Graiver y la prueba detallada a fs. 7094. &lt;br /&gt;12. Enrique Brodsky, el a quo ponderó la &lt;br /&gt;declaración prestada por Osvaldo Papaleo quien dio cuenta de la &lt;br /&gt;detención y aplicación de tormentos a la víctima en Puesto &lt;br /&gt;Vasco. Por otra parte valoró los dichos de Lidia Brodsky de &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;63 &lt;br /&gt;Graiver quien sostuvo que su padre fue sometido a tormentos en &lt;br /&gt;el lugar referido. Completa la prueba en este caso la &lt;br /&gt;documental reseñada a fs. 7094 vta.. &lt;br /&gt;13. Osvaldo Jorge Papaleo, el tribunal evaluó los &lt;br /&gt;dichos del nombrado en cuanto refirió que fue privado de su &lt;br /&gt;libertad y se lo mantuvo en cautiverio en Puesto Vasco, donde &lt;br /&gt;fue torturado. Asimismo valoró las testimoniales de Julio César &lt;br /&gt;Miralles y Juan Destéfano quienes afirmaron los extremos &lt;br /&gt;indicados por Papaleo. Completa la prueba de este caso la &lt;br /&gt;documental detallada a fs. 7097. &lt;br /&gt;14. Juan Amadeo Gramano, en este caso el a quo &lt;br /&gt;consideró la declaración prestada por el nombrado ante el &lt;br /&gt;COSUFA con fecha 10/4/84 que fue reproducida en autos y obra &lt;br /&gt;agregada en el Anexo 2. Allí entre otras cosas relató que fue &lt;br /&gt;mantenido en cautiverio en COT I Martínez, Arana y Puesto &lt;br /&gt;Vasco, también afirmó que fue torturado. Por su parte los &lt;br /&gt;testigos Héctor Mariano Ballent, Juan Ramón Nazar, Alberto &lt;br /&gt;Salomón Liberman, Julio César Miralles, Alfredo Ángel Abuín, &lt;br /&gt;Juan Destéfano, Juan Miguel Paino se pronunciaron en cuanto los &lt;br /&gt;lugares en los que Juan Amadeo Gramano estuvo privado &lt;br /&gt;ilegítimamente de su libertad y que sufrió torturas en esos &lt;br /&gt;sitios. Completan la prueba la detallada a fs. 7098 vta. &lt;br /&gt;15. Rubén Fernando Schell, el tribunal valoró los &lt;br /&gt;dichos del nombrado en cuanto a que estuvo en cautiverio en la &lt;br /&gt;Brigada de Investigaciones de Quilmes lugar donde le aplicaron &lt;br /&gt;tormentos. Ponderó asimismo las declaraciones de los testigos &lt;br /&gt;Norma Leanza, Alberto Osvaldo Derman, Alcides Antonio Chiesa y &lt;br /&gt;Jorge Allega quienes se manifestaron en concordancia con lo &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 64 &lt;br /&gt;expuesto por el damnificado. Completa la prueba de este caso la &lt;br /&gt;declaración brindada por Alberto Felipe Maly (fs. 44 legajo &lt;br /&gt;111) quien indicó que estuvo detenido junto a Rubén Schell en &lt;br /&gt;la Brigada de Investigaciones de Quilmes aunándose la &lt;br /&gt;documental agregada en el Anexo legajo 111 de la causa 3/SE &lt;br /&gt;donde obra el legajo Conadep 02825. &lt;br /&gt;16. Carlos Alberto Zaidman, el tribunal valoró la &lt;br /&gt;declaración prestada por el nombrado en el debate en cuanto a &lt;br /&gt;que fue privado ilegítimamente de su libertad y que se le &lt;br /&gt;aplicaron tormentos en el centro clandestino de detención &lt;br /&gt;denominado Cuatrerismo, sito en 55 entre 13 y 14 de la ciudad &lt;br /&gt;de La Plata. También evaluó lo expuesto por los testigos José &lt;br /&gt;María Llantada, Eduardo Kirilovsky y Analía Maffeo quienes se &lt;br /&gt;expresaron en forma concordante con lo relatado por Carlos &lt;br /&gt;Alberto Zaidman. Se agrega a ello la prueba documental &lt;br /&gt;detallada a fs. 7102 vta. &lt;br /&gt;17. José María Llantada, consideró el a quo la &lt;br /&gt;declaración del nombrado durante el debate dando cuenta de la &lt;br /&gt;privación ilegal de la libertad y los tormentos sufridos en la &lt;br /&gt;Brigada de Investigaciones La Plata y en Arana. Tales extremos &lt;br /&gt;fueron corroborados por los testimonios de Eduardo Kirilovsky, &lt;br /&gt;Analía Maffeo, Carlos Alberto Zaidman, la prueba documental &lt;br /&gt;descripta a fs. 7104 y la inspección ocular realizada en el &lt;br /&gt;Destacamento de Arana. &lt;br /&gt;18. Kirilovsky, Eduardo, en este caso el tribunal &lt;br /&gt;evaluó los dichos del nombrado en cuanto refirió que estuvo &lt;br /&gt;detenido en la Brigada de Investigaciones de la Plata y fue &lt;br /&gt;varias veces traslado a Arana, asimismo dijo que en los dos &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;65 &lt;br /&gt;lugares fue torturado. Estos extremos fueron corroborados por &lt;br /&gt;los testigos Carlos Alberto Zaidman, José María Llantada y &lt;br /&gt;Analía Maffeo. Completa el cuadro probatorio la documental &lt;br /&gt;detallada a fs. 7106.  &lt;br /&gt;19. María Cristina Bustamante, el a quo valoró &lt;br /&gt;los extremos expuestos por la damnificada en lo relativo a los &lt;br /&gt;lugares donde estuvo detenida ilegalmente y fuera sometida a &lt;br /&gt;tormentos. En ese mismo sentido declararon los testigos Alberto &lt;br /&gt;José  Canziani y Osvaldo Alberto Lovazzano quienes manifestaron &lt;br /&gt;que estuvieron en la Brigada de Investigaciones de La Plata y &lt;br /&gt;en el Destacamento Arana. Por otra parte se ponderó la prueba &lt;br /&gt;detallada a fs. 7108.  &lt;br /&gt;20. Analía Maffeo, en este caso los magistrados &lt;br /&gt;evaluaron la declaración brindada por la testigo quien estuvo &lt;br /&gt;detenida ilegítimamente en la Brigada de Investigaciones de La &lt;br /&gt;Plata y en Arana donde fue torturada, también fue llevada a &lt;br /&gt;Pozo de Banfield. Que los dichos de la nombrada fueron &lt;br /&gt;corroborados por los testigos Carlos Alberto Zaidman, Eduardo &lt;br /&gt;Kirilovsky, José María Llantada y Blanca Rossini, a lo que cabe &lt;br /&gt;agregar la prueba documental especificada a fs. 7109 vta. &lt;br /&gt;21. Jorge Orlando Gilbert, el tribunal valoró los &lt;br /&gt;dichos de la víctima quien refirió que estuvo en cautiverio en &lt;br /&gt;la Brigada de Investigaciones de La Plata y en Arana donde fue &lt;br /&gt;torturado. Que lo expresado por Gilbert fue corroborado por los &lt;br /&gt;testigos Liliana Mabel Zambano y Zacarías Ángel Moutokias. &lt;br /&gt;22. Luis Velasco, los sentenciantes ponderaron la &lt;br /&gt;declaración prestada por el nombrado en cuanto a que estuvo &lt;br /&gt;detenido en la Brigada de Investigaciones de La Plata, donde &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 66 &lt;br /&gt;fue sometido a golpes y vejaciones; también fue torturado en el &lt;br /&gt;Destacamento Arana, posteriormente lo trasladaron a Pozo de &lt;br /&gt;Banfield y por último a la Comisaría 51. Completan el cuadro &lt;br /&gt;cargoso en este caso la prueba documental descripta a fs. 7114 &lt;br /&gt;vta. &lt;br /&gt;23. Luis Larralde, en lo referente a este caso se &lt;br /&gt;incorporó la declaración del nombrado obrante en el Anexo II de &lt;br /&gt;la causa 7/7768, legajo Conadep 6893. Allí señaló que estuvo &lt;br /&gt;detenido en COT I Martínez, luego fue trasladado a la Brigada &lt;br /&gt;de Investigaciones de La Plata y luego a Arana donde conoció a &lt;br /&gt;Velasco y Pérez Roig, extremo ratificado por Luis Velasco en su &lt;br /&gt;declaración ante el tribunal. &lt;br /&gt;24. Jorge Luis Andreani, en este caso se &lt;br /&gt;incorporó ad effectum videndi et probandi el expte 1596/SU &lt;br /&gt;donde consta un escrito presentado por la madre de la víctima &lt;br /&gt;en el Juicio por la Verdad. Asimismo se valoró la declaración &lt;br /&gt;de Luis Velasco quien refirió que compartió celda con Andreani &lt;br /&gt;en la Brigada de Investigaciones de La Plata, como así también &lt;br /&gt;lo manifestado por Carlos Alberto Zaidman y por Segundo Ramón &lt;br /&gt;Álvarez quien por indicios llegó a la conclusión que estuvo &lt;br /&gt;detenido con Andreani y que lo llevaban a la sala de torturas. &lt;br /&gt;Se agrega a este caso la prueba documental detallada a fs. 7116 &lt;br /&gt;vta. &lt;br /&gt;25. Ricardo San Martín y Néstor Bozzi, el &lt;br /&gt;tribunal ponderó la declaración testimonial brindada por Luis &lt;br /&gt;Velasco quien en los dos casos refirió que compartió cautiverio &lt;br /&gt;en la Brigada de Investigaciones de La Plata con Ricardo San &lt;br /&gt;Martín y con Néstor Bozzi. &lt;br /&gt;26. Osvaldo Lovazzano, en este caso los &lt;br /&gt;magistrados valoraron los dichos del nombrado en el debate en &lt;br /&gt;cuanto a que estuvo detenido en la Brigada de Investigaciones &lt;br /&gt;de La Plata y en la Comisaría 51 donde fue víctima de la &lt;br /&gt;aplicación de torturas. Estos extremos hallan consonancia con &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;67 &lt;br /&gt;lo depuesto por los testigos María Cristina Bustamante, Alberto &lt;br /&gt;José Canziani y Francisco Domingo Fanjul. &lt;br /&gt;27. Alberto José Canziani, declaró que estuvo &lt;br /&gt;detenido en la Brigada de  Investigaciones de La Plata y en el &lt;br /&gt;Destacamento Arana y que en esos dos lugares fue víctima de la &lt;br /&gt;aplicación de torturas. Los testigos Osvaldo Lovazzano,  María &lt;br /&gt;Cristina Bustamante y Zacarías Moutokias declararon en &lt;br /&gt;concordancia con los dichos de Canziani durante el debate.  &lt;br /&gt;28. Elena De la Cuadra, en este caso el a quo &lt;br /&gt;ponderó las declaraciones prestadas por la hermana de la &lt;br /&gt;víctima -Estela De la Cuadra- y por Adriana Calvo quien aseguró &lt;br /&gt;que estuvo detenida con la víctima en la Comisaría 5ta. También &lt;br /&gt;valoraron las declaraciones de María Cristina Bustamante, Luis &lt;br /&gt;Velasco, Osvaldo Lovazzano, José Alberto Canziani. Completan el &lt;br /&gt;plexo probatorio la prueba documental descripta a fs. 7124 vta. &lt;br /&gt;29. Héctor Baratti, en este caso se valoraron las &lt;br /&gt;declaraciones testimoniales prestadas por Estela De la Cuadra, &lt;br /&gt;Adriana Calvo, María Cristina Bustamante, José Alberto Canziani &lt;br /&gt;y Luis Velasco -quien relató que estuvo detenido con Héctor &lt;br /&gt;Baratti en la Comisaría 5ta y que las condiciones de detención &lt;br /&gt;de Baratti eran terribles-. Completa la prueba la documental &lt;br /&gt;detallada a fs. 7126 vta.. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 68 &lt;br /&gt;30. José Fernando Fanjul Mahía, en este caso el &lt;br /&gt;tribunal ponderó la declaración prestada en el debate por &lt;br /&gt;Francisco Domingo Fanjul, quien relató que supo que su hermano &lt;br /&gt;estuvo alojado en la Comisaría 5ta de La Plata, en la Brigada &lt;br /&gt;de Investigaciones de La Plata, y en el Destacamento de Arana, &lt;br /&gt;del mismo modo estimaron las testimoniales de María Cristina &lt;br /&gt;Bustamante y de Alberto José Canziani.  &lt;br /&gt;31. Rodolfo Emilio Pettiná, el tribunal consideró &lt;br /&gt;las declaraciones testimoniales de Julio César Pettiná -quien &lt;br /&gt;refirió entre otras cosas que su hermano desapareció el 15 de &lt;br /&gt;julio de 1977 desde la Casa de Estudiantes de Trenque Lauquen &lt;br /&gt;cita en la ciudad de La Plata- de Elena Taybo, José Daniel &lt;br /&gt;Hilgert, Juan Simón Pérez, Miguel Ángel Morán, Mery Luisa &lt;br /&gt;López, Jorge Raúl Manazi, Dolores Enriqueta Corona. Completa el &lt;br /&gt;plexo cargoso en este caso la prueba documental detallada a fs. &lt;br /&gt;7131 y vta..  &lt;br /&gt;32. Héctor Raúl Manazi, el a quo apreció la &lt;br /&gt;declaración incorporada por lectura al debate, sin oposición de &lt;br /&gt;las partes, del testigo Jorge Raúl Manazi quien relató la forma &lt;br /&gt;en que secuestraron a su hermano; también consideró lo dicho &lt;br /&gt;por Julio César Pettiná, Elena Taybo, Mary Luisa López, Juan &lt;br /&gt;Simón Pérez, José Daniel Hilgert y Miguel Ángel Morán. Completa &lt;br /&gt;la prueba de esta caso la documental enumerada a fs. 7132 &lt;br /&gt;vta./7133.  &lt;br /&gt;33. Ricardo Antonio Sanglá, los magistrados &lt;br /&gt;valoraron las testimoniales de Mery Luisa López, Julio César &lt;br /&gt;Pettiná, Elena Taybo, Jorge Raúl Manazi, Juan Simón Pérez, José &lt;br /&gt;Daniel Hilgert y Miguel Ángel Morán; y la prueba documental &lt;br /&gt;descripta a fs. 7134 y vta..  &lt;br /&gt;En cuanto a las privaciones ilegales de la &lt;br /&gt;libertad agravadas de Liliana Amanda Galarza, Pablo Joaquín &lt;br /&gt;Mainer, María Magdalena Mainer, Domingo Moncalvillo, Nilda &lt;br /&gt;Susana Salamone, Cecilia Luján Idiart, María del Carmen &lt;br /&gt;Morettini, el tribunal valoró las declaraciones testimoniales &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;69 &lt;br /&gt;prestadas por los familiares de los nombrados en cuanto a que &lt;br /&gt;estos estuvieron detenidos en la Brigada de Investigaciones de &lt;br /&gt;La Plata, circunstancias además que se encuentran probadas en &lt;br /&gt;la referida causa 13/84. &lt;br /&gt;Respecto de la vinculación del imputado con los &lt;br /&gt;hechos, se infiere de la sentencia impugnada que Christian Von &lt;br /&gt;Wernich se manejaba en Puesto Vasco, COT I Martínez, Pozo de &lt;br /&gt;Quilmes, Brigada de Investigaciones de La Plata, Comisaría &lt;br /&gt;Quinta de La Plata y Destacamento Arana con amplia autonomía, &lt;br /&gt;tanto es así que él reconoce en su declaración indagatoria que &lt;br /&gt;tenía libre acceso a las dependencias de esos lugares, que no &lt;br /&gt;tenía contratiempos y nadie le decía si podía o no entrar. &lt;br /&gt;A idéntica conclusión se arriba de la ponderación &lt;br /&gt;global de la prueba testimonial recepcionada en autos. Se &lt;br /&gt;desprende de las declaraciones de Héctor Mariano Ballent, Juan &lt;br /&gt;Ramón Nazar, Alberto Salomón Liberman, Néstor Carlos Torbidoni, &lt;br /&gt;Ramón Miralles, Julio César Miralles, Juan Destéfano, Luis &lt;br /&gt;Guillermo Taub, Osvaldo Jorge Papaleo, Rubén Fernando Schell, &lt;br /&gt;José María Llantada, Eduardo Kirilovsky, María Cristina &lt;br /&gt;Bustamante, Analía Maffeo, Jorge Orlando Gilbert, Luis Velasco, &lt;br /&gt;Osvaldo Lovazzano y de Alberto José Canziani que cada vez que &lt;br /&gt;llegaba el imputado a las celdas, generalmente después de las &lt;br /&gt;torturas que le inflingieran a muchos de los detenidos los que &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 70 &lt;br /&gt;se encontraban en condiciones infrahumanas -vendados, atados, &lt;br /&gt;sin higiene, visiblemente torturados- les decía que se quitaran &lt;br /&gt;la venda y los inquiría sobre cuestiones generales; &lt;br /&gt;posteriormente muchos de esos dichos eran motivo de &lt;br /&gt;interrogatorio en las sesiones de tortura. &lt;br /&gt;II. E. En efecto, se lee en el pronunciamiento &lt;br /&gt;impugnado que los testigos dieron cuenta de la presencia del &lt;br /&gt;imputado en los distintos lugares clandestinos de detención de &lt;br /&gt;la siguiente forma:  &lt;br /&gt;1) Héctor Mariano Ballent refirió que: A...el &lt;br /&gt;padre Von Wernich estuvo en Puesto Vasco... En otra oportunidad &lt;br /&gt;que volvió a aparecer, les preguntó cómo estaban y les dijo &lt;br /&gt;AUstedes tienen que hablar para que no los castiguen más@, que &lt;br /&gt;él respondió preguntándole A&amp;gt;cómo siendo ministro de la iglesia &lt;br /&gt;aceptaba que los castiguen, y le reprochó porqué no lo ponía a &lt;br /&gt;la luz=@. Mencionó el testigo que en ese momento estaban con él &lt;br /&gt;@los Miralles, Torbidoni, Juan Gramano, Silvio Has, Juan &lt;br /&gt;Destéfano, Alberto Bujía y otros más... Apuntó que durante la &lt;br /&gt;visita de Von Wernich, Nazar se encontraba postrado, en un &lt;br /&gt;estado de debilidad total y no comía...@. &lt;br /&gt;2) Juan Ramón Nazar AComentó que un día, en su &lt;br /&gt;celda de 2 x 1 metros, &amp;gt;más cerca de la muerte que de la vida= &lt;br /&gt;vio a una persona en el umbral vestida de sacerdote y tuvo &lt;br /&gt;sentimientos encontrados &amp;gt;porque la esperanza era de afuera y se &lt;br /&gt;contradecía con la situación de un sacerdote en ese lugar=; que &lt;br /&gt;el sacerdote le manifestó que le iba &amp;gt;a dar asistencia &lt;br /&gt;espiritual= por la situación en la que se encontraba;... Destacó &lt;br /&gt;que le dijo al cura que le sorprendía la presencia de un &lt;br /&gt;sacerdote en un lugar clandestino de detención ...Agregó que &lt;br /&gt;cuando Von Wernich ingresó a su celda no había guardias y que &lt;br /&gt;sospechó que se trataba de algo que no estaba nada claro, que &lt;br /&gt;no venía a darle auxilio espiritual. Asimismo, señaló que no &lt;br /&gt;existía posibilidad de que Von Wernich, pudiera desconocer el &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;71 &lt;br /&gt;estado en que estaban las personas detenidas en Puesto &lt;br /&gt;Vasco...@. &lt;br /&gt;3) Alberto Liberman ADestacó que en ese lugar &lt;br /&gt;hubo un sacerdote, que concurrió una vez vestido con un hábito, &lt;br /&gt;allí estaban Ballent, Torbidoni, Nazar, y no recuerda si Paino. &lt;br /&gt;Timerman estaba en su celda pero pidió que venga un rabino, no &lt;br /&gt;se acuerda si dejó entrar al cura. Refirió que Von Wernich &lt;br /&gt;entró a la celda de él, y habló con algunos, a él le aconsejó &lt;br /&gt;que dijera la verdad ... al sacerdote le abrieron la reja los  &lt;br /&gt;guardias y entró solo@. &lt;br /&gt;4) Néstor Carlos Torbidoni dijo que AAAAfue &lt;br /&gt;trasladado tabicado con otras personas a ... Puesto Vasco &lt;br /&gt;...Ahí también vio a Timerman, Papaleo, Churrinche, Juan &lt;br /&gt;Destéfano, Nazar y Rubinstein... Refirió que un día fue el &lt;br /&gt;Capitán Trimarco con un sacerdote, quien les dijo que iba a &lt;br /&gt;estar todo bien y que cuando llegaron Trimarco y el cura, &lt;br /&gt;fueron sometidos a torturas nuevamente Ramón Miralles, Gramano &lt;br /&gt;y Timerman@. &lt;br /&gt;5) Ramón Miralles recordó que cuando estuvo &lt;br /&gt;detenido en Cot 1 Martínez Apreviamente a la primer tortura a &lt;br /&gt;cara descubierta &amp;gt;le presentaron a un señor que piensa que &lt;br /&gt;estaría en una asistencia eclesiástica=, no sabe el nombre, fue &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 72 &lt;br /&gt;la única vez que lo vio y que &amp;gt;le aconsejaba que lo que él tenía &lt;br /&gt;que hacer era acusar de algún hecho grave, de negociados, al &lt;br /&gt;que había sido Gobernador, Calabró,= o con algunos de los otros &lt;br /&gt;hombres que lo acompañaban y que &amp;gt;en la medida que yo denunciara &lt;br /&gt;hechos y personas eso me iba a crear una situación favorable, &lt;br /&gt;iba a ser considerado porque sino me iban a ocurrir cosas &lt;br /&gt;terribles=. Narró que este sacerdote, trataba de utilizar a la &lt;br /&gt;gente, no cumplía con su misión y que: &amp;gt;yo se lo reproché un día &lt;br /&gt;y me dijo: yo también... de todas maneras estoy prestando un &lt;br /&gt;servicio a Dios=. Agregó que reconoció a Christian Von Wernich, &lt;br /&gt;como el sacerdote anteriormente nombrado, en fotos@. &lt;br /&gt;6) Julio César Miralles relató que AAAA...en Puesto &lt;br /&gt;Vasco... vio a Von Wernich, que los fue a visitar: llevó una &lt;br /&gt;sillita a la celda y les pidió que colaboraran; &amp;gt;para ellos era &lt;br /&gt;un momento de terror, ya que el hecho de que fuera alguien de &lt;br /&gt;la iglesia parecía que Dios les daba una mano, pero sin embargo &lt;br /&gt;era el Diablo=. Mencionó que Ballent en una oportunidad dijo &lt;br /&gt;&amp;gt;este no será un comisario disfrazado= y que la voz cantante (en &lt;br /&gt;ese lugar) era el secreto de confesión famoso, lo que hablaban &lt;br /&gt;en esas charlas con el cura, después lo pasaban y llegaba a la &lt;br /&gt;tortura. Von Wernich les preguntó cómo estaban, les dijo que &lt;br /&gt;tenían que colaborar para que no los torturen más, porque eso &lt;br /&gt;era &amp;gt;a beneficio de Dios y de la Patria=. Señaló que al imputado &lt;br /&gt;le abrieron la celda, le dieron una silla y se quedó con &lt;br /&gt;ellos... estaba a cara descubierta siempre... Con ellos estuvo &lt;br /&gt;una o dos veces en COTI Martínez y luego estuvo con él en &lt;br /&gt;Puesto Vasco y con su padre@. &lt;br /&gt;7) Juan Destéfano: sostuvo que A...en Puesto &lt;br /&gt;Vasco habló muchas veces con Jacobo Timerman, y una vez le vino &lt;br /&gt;a hablar el cura Von Wernich y le manifestó que era conveniente &lt;br /&gt;que hablara para que no le pegaran más, para que no le dieran &lt;br /&gt;más &amp;gt;máquina=... Destacó que Von Wernich estaba como en su casa, &lt;br /&gt;participaba de la patota de los torturadores, con Tarela, &lt;br /&gt;Cozzani, Etchecolatz y el Correntino; &amp;gt;era parte del grupo, era &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;73 &lt;br /&gt;un partícipe más del grupo que torturaba y detenía=. Respecto de &lt;br /&gt;la periodicidad con la que concurría el sacerdote, señaló que &lt;br /&gt;&amp;gt;muy seguido=, cree que era un integrante más del grupo, que la &lt;br /&gt;identidad y el nombre del imputado lo supo en ese momento, lo &lt;br /&gt;llamaban por el nombre, dado que había una impunidad total... &lt;br /&gt;Von Wernich se movía con entera libertad por el lugar@. &lt;br /&gt;8) Luis Guillermo Taub: declaró que @... cuando &lt;br /&gt;estuvo con ellos (en COT I Martínez), Von Wernich los llamó por &lt;br /&gt;el apellido, que les preguntó si estaban bien como si ellos &lt;br /&gt;estuvieran paseando por el lugar. Que ellos contestaron que &lt;br /&gt;estaban muy mal, que fueron torturados; que su papá estaba &lt;br /&gt;lastimado y no podía caminar y el comentario de él fue &amp;gt;algo &lt;br /&gt;habrán hecho, ustedes=. Destacó que Von Wernich visitó a todos &lt;br /&gt;los detenidos que estaban ahí y que éste tenía profundamente &lt;br /&gt;claro que eso eran patotas que se dedicaban a torturar y &lt;br /&gt;secuestrar gente. Afirmó que iba como &amp;gt;un cura que apoya a sus &lt;br /&gt;tropas=; ... y actuaba corporativamente, como una fuerza armada. &lt;br /&gt;La gente de la patota les dijo quién era, el nombre y que era &lt;br /&gt;el capellán de Policía@. &lt;br /&gt;9) Osvaldo Jorge Papaleo: expresó que Aun día &lt;br /&gt;apareció junto con la patota y que en esa ocasión estaba &lt;br /&gt;vestido con una campera y cuello de sacerdote; que tenía libre &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 74 &lt;br /&gt;acceso para poder pasar a verlos al lugar en que estaban &lt;br /&gt;detenidos, ... Destacó que ellos no creían que Von Wernich &lt;br /&gt;trajera afecto o contención, por el contrario &amp;gt;tenían la &lt;br /&gt;sensación de que él ya era parte de la patota que interrogaba y &lt;br /&gt;que la misma estaba de recorrida, que él andaba libremente por &lt;br /&gt;allí=... mencionó que Von Wernich conversaba con ellos y les &lt;br /&gt;hacía preguntas. Sus visitas se repitieron 2 o 3 veces mientras &lt;br /&gt;estuvo Timerman...La sensación era que Von Wernich era parte de &lt;br /&gt;todo, porque no estaba en los interrogatorios pero estaba al &lt;br /&gt;tanto de lo que había pasado en ellos y generalmente aparecía &lt;br /&gt;las veces que estaba la patota torturando,...que su actitud era &lt;br /&gt;la de un &amp;gt;agente de inteligencia= ... era un hábil &lt;br /&gt;interrogador,...=Von Wernich era parte del operativo de conocer &lt;br /&gt;lo que pensaban y decían, tenía un buen nivel intelectual, &lt;br /&gt;detectaba contradicciones=. Era como si hubiera &amp;gt;un cuerpo &lt;br /&gt;colegiado de la tortura porque cada uno tenía su rol=@.  &lt;br /&gt;10) Rubén Fernando Schell: @@@@Describió que... lo &lt;br /&gt;pusieron frente a &amp;gt;El Cuervo=, y que pese a las torturas, &amp;gt;esa &lt;br /&gt;fue la peor tortura que sufrió y la sufrió de parte de él (del &lt;br /&gt;sacerdote), era la tortura moral y le duele que un sacerdote &lt;br /&gt;haga esas cosas=; que se sentó delante de él, teniendo una risa &lt;br /&gt;cínica, y le preguntó por qué estaba en ese lugar, a lo que él &lt;br /&gt;le dijo: &amp;gt;Por pelotudo= a lo que el cura le respondió: &amp;gt;No me &lt;br /&gt;cabe ninguna duda, pero qué cagadas hiciste, )no estarás &lt;br /&gt;poniendo bombas?=, le repreguntó y que él contestó que hacía &lt;br /&gt;política de base. Refirió que el sacerdote le preguntó si sabía &lt;br /&gt;que estaba haciendo las cosas mal y él le indicó que él sabía &lt;br /&gt;que lo que hacía estaba bien... Agregó que esa persona (el &lt;br /&gt;cura) le preguntó si era católico y él le refirió que un tío de &lt;br /&gt;su padre era obispo, que iba a la iglesia y que, por ese &lt;br /&gt;motivo, entró a &amp;gt;sonsacarle= qué hacía en la iglesia y él le dijo &lt;br /&gt;que estaba en un grupo de jóvenes por lo que el cura le &lt;br /&gt;preguntó si hacía política allí -en la iglesia-. Le preguntaba &lt;br /&gt;cómo se llamaba el cura, quiénes eran sus amigos. Recordó que &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;75 &lt;br /&gt;después esta persona le preguntó si estaba de novio, y le dijo &lt;br /&gt;&amp;gt;cagaste, te va a cerrar la puerta en la cara, no te va a querer &lt;br /&gt;más=,... El sacerdote le dijo que la familia de su novia lo iba &lt;br /&gt;a echar, que los vecinos le iban a cerrar la puerta en la cara, &lt;br /&gt;cuando saliera, &amp;gt;si salís=... Destacó que se movía libremente por &lt;br /&gt;el lugar de detención; que cuando se fue lo hizo libremente, &lt;br /&gt;como &amp;gt;pancho por su casa=, no llamó a nadie para que lo fueran a &lt;br /&gt;buscar@.  &lt;br /&gt;11) Carlos Alberto Zaidman: AManifestó que el &lt;br /&gt;sacerdote no era tratado como uno más, se le rendía pleitesía, &lt;br /&gt;como a un superior; que los guardias (decían) &amp;gt;ahí viene el &lt;br /&gt;padre=, &amp;gt;ahí viene el cura=, era como que se preparaban para la &lt;br /&gt;visita, como que iba a verlos alguien que tenía cierto mando o &lt;br /&gt;poder sobre ellos; al escucharlo se notaba que tenía dominio &lt;br /&gt;del lugar, tenía acceso a los lugares sin necesidad de que &lt;br /&gt;alguien lo acompañe, conocía el lugar...Agregó que en los dos &lt;br /&gt;casos en que escuchó al sacerdote, sus palabras eran instando a &lt;br /&gt;la gente a que colaborara, porque así les iría mejor@. &lt;br /&gt;12) José María Llantada: dijo respecto de las &lt;br /&gt;visitas de Von Wernich a la Brigada de Investigaciones de La &lt;br /&gt;Plata @Que la primera vez que se presentó no lo vio; lo vio en &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 76 &lt;br /&gt;la segunda. Recordó que le dijo si &amp;gt;aprendieron la lección= y él &lt;br /&gt;se dijo &amp;gt;aaah=. El diálogo fue así: Von Wernich les dijo que se &lt;br /&gt;sacaran la venda, pero como no sabían si era un &amp;gt;milico= no se la &lt;br /&gt;sacó; lo que menos pensó era que hubiese un sacerdote en ese &lt;br /&gt;lugar. Agregó que hablaron de temas generales, cómo estaban, &lt;br /&gt;cómo se sentían, le dieron el número de teléfono del padre de &lt;br /&gt;Eduardo Kirilovsky para que le avisara que estaban bien y no &lt;br /&gt;llamó. La segunda vez también hablaron temas generales; aclaró &lt;br /&gt;el testigo que estaban atados y vendados. Aclaró que cuando lo &lt;br /&gt;vio no estaba con la ropa de sacerdote, estaba de civil y que &lt;br /&gt;en las dos entrevistas estaba con Eduardo  &lt;br /&gt;Kirilovsky@... Refirió que Ael sacerdote se movía con &lt;br /&gt;libertad... Aclaró que cuando el sacerdote habló con ellos lo &lt;br /&gt;hizo dentro de la celda, que abrió la puerta y entró. Señaló &lt;br /&gt;que estaba muy lastimado en la zona genital por las sesiones de &lt;br /&gt;&amp;gt;máquina=...@. &lt;br /&gt;13) Eduardo Kirilovsky: A...señaló que en alguna &lt;br /&gt;oportunidad fue a verlos un sacerdote, que le decían &amp;gt;el Padre=; &lt;br /&gt;que fue 3 ó 4 veces; que por comentarios supo que era Von &lt;br /&gt;Wernich. Que habló con él; le informó al sacerdote su condición &lt;br /&gt;de judío, y la charla era normal. En un momento les  &lt;br /&gt;preguntó si habían aprendido la lección, si les quedaba claro &lt;br /&gt;qué tenían que hacer al salir; aclaró que ellos estaban con los &lt;br /&gt;ojos vendados y con las manos atadas. La intención de ellos era &lt;br /&gt;que informara a alguien en su casa: le dieron los datos y él &lt;br /&gt;les dijo que sí, que se iba a poner en contacto, y nunca &lt;br /&gt;avisó... Con ellos charlaba de trivialidades, no de política, &lt;br /&gt;no de militancia y resaltó que los guardias lo trataban con &lt;br /&gt;mucho respeto, como si fuera un superior; decían &amp;gt;viene el &lt;br /&gt;Padre=... señaló que el sacerdote sabía que iban a salir en &lt;br /&gt;libertad y que cuando los vio ya habían pasado las sesiones de &lt;br /&gt;tortura, destacó que ellos le informaron que habían sido &lt;br /&gt;torturados y él no respondió nada@. &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;77 &lt;br /&gt;14) María Cristina Bustamante: recordó que &lt;br /&gt;Aveinticuatro horas después (de haberla torturado) le dijeron &lt;br /&gt;&amp;gt;hoy te vas, vino a verte el cura=. La sacaron del calabozo y &lt;br /&gt;llegó hasta una puerta y le sacaron la venda y le dijeron =al &lt;br /&gt;cura no le gusta verla puesta=. Refirió que entró a un despacho &lt;br /&gt;donde había un escritorio y frente a él estaba sentado un cura &lt;br /&gt;con su camisa celeste y el cuello blanco; le dijo &amp;gt;esto se &lt;br /&gt;acabó, ya te vas, tenés que olvidarte de todo lo que pasó, no &lt;br /&gt;tenés que hablar con nadie=, ella le preguntó por qué le había &lt;br /&gt;pasado todo eso y el cura expresó que &amp;gt;los caminos de Dios a &lt;br /&gt;veces son difíciles de entender= y agregó que si quería ayudar a &lt;br /&gt;los humildes fuera a Cáritas, y la despidió... El sacerdote le &lt;br /&gt;dijo que tenía que perdonar@.  &lt;br /&gt;15) Analía Maffeo: relató que A(e)stando en esa &lt;br /&gt;celda, entró una persona y le dijo &amp;gt;Maffeo, yo conozco a tu &lt;br /&gt;padre, sacáte la venda= y luego les pidió lo mismo a todos. &lt;br /&gt;Cuando se la sacó, había un sacerdote. No recuerda mucho el &lt;br /&gt;diálogo, sí frases o palabras claves: La Gallita dijo &amp;gt;)usted &lt;br /&gt;cree que vamos a salir?= y esta persona le contestó &amp;gt;hoy estamos, &lt;br /&gt;mañana no estamos= y se miraron todas... tuvieron nuevamente la &lt;br /&gt;visita del cura; agregó que Lidia le pidió una Biblia y el le &lt;br /&gt;contestó &amp;gt;Para qué, si son comunistas=; y ella le contestó que &lt;br /&gt;eran peronistas. Nunca les llevó la Biblia... &lt;br /&gt;Precisó que cuando lo vio la primera vez, estando en &lt;br /&gt;cautiverio, él entró a la celda y en ese momento eran 6 &lt;br /&gt;personas; describió el aspecto que entonces tenían: a ella le &lt;br /&gt;robaron una campera y unas botitas de gamuza, estaba con una &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 78 &lt;br /&gt;campera de lana; La Gallita estaba con un par de alpargatas; &lt;br /&gt;nunca se habían cambiado de ropa durante todo el cautiverio, la &lt;br /&gt;dejaron bañarse uno o dos días antes de que la liberaran, la &lt;br /&gt;celda era para una persona y había seis, además tenía una &lt;br /&gt;puerta que estaba habitualmente cerrada y que el sacerdote vio &lt;br /&gt;que estaban todas juntas en ese espacio. La segunda vez que lo &lt;br /&gt;vio, estaban cinco de las mismas seis, la otra no volvió más y &lt;br /&gt;agregó que Lidia había sido torturada, mostraba quemaduras de &lt;br /&gt;cigarrillo; también la esposa del de el PST. El sacerdote &lt;br /&gt;estaba parado, hablaba, estaba sonriente, como gozándolas; se &lt;br /&gt;movía con naturalidad, llegaba y se iba sin problemas@.  &lt;br /&gt;16) Jorge Orlando Gilbert: ADestacó que en esta &lt;br /&gt;situación de cautiverio un día se apareció una persona que &lt;br /&gt;manifestaba ser cura de la iglesia católica; que fue una &lt;br /&gt;situación particular porque cuando se dirigió a él y le dijo &lt;br /&gt;que había nacido en la ciudad de Concordia el cura demostró &lt;br /&gt;interés en él: le levantó la venda y tuvo un intercambio de &lt;br /&gt;palabras; el sacerdote le manifestó que tenía familiares en esa &lt;br /&gt;ciudad... La celda estaba siempre cerrada y cuando llegó el &lt;br /&gt;cura la abrió y los vio a ellos vendados y con las manos &lt;br /&gt;atadas, situación que nunca se modificó. Señaló que el &lt;br /&gt;encuentro con el cura fue después de haber sido torturado...Un &lt;br /&gt;guardia les permitió antes de irse estar sin venda e &lt;br /&gt;higienizarse, les acercó algo dulce para comer y en ese momento &lt;br /&gt;entró el sacerdote e hizo una especie de broma, diciendo &lt;br /&gt;&amp;gt;cuidado con la máquina, se va a repetir lo de la máquina= en &lt;br /&gt;tono irónico; él lo vio a través de un espejo, ese sacerdote es  &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;79 &lt;br /&gt;a quien identificó como Von Wernich. Destacó que para ellos esa &lt;br /&gt;situación distaba mucho de ser un comentario de complicidad, &lt;br /&gt;era más bien un comentario de horror@. &lt;br /&gt;17) Luis Velasco: AContó al Tribunal su primer &lt;br /&gt;contacto con el señor Christian Von Wernich; un día escuchó &lt;br /&gt;pasos, comentarios, se abrió la celda y entró un señor que &lt;br /&gt;preguntó &amp;gt;)este quién es= (en referencia a él) y sus compañeros &lt;br /&gt;le dijeron que era nuevo y San Martín le dijo que le habían &lt;br /&gt;dado mucho en la tortura (a él); entonces, este señor le dijo &lt;br /&gt;que se sacara la venda, que quería mirarlo, le dijo &amp;gt;no seas &lt;br /&gt;boludo conmigo no hay problema= le sacó la venda. Le sorprendió &lt;br /&gt;el trato amistoso que se tenía con von Wernich, se hablaba de &lt;br /&gt;cualquier tema; en un momento, &amp;gt;le tocó los pelitos del pecho y &lt;br /&gt;empezó a hacer bromas sobre que en la tortura se los habían &lt;br /&gt;quemado=. En esa ocasión Nestor Bozzi, se arrodilló, le agarró &lt;br /&gt;la mano a Von Wernich y le dijo &amp;gt;padre, no quiero morir= y él le &lt;br /&gt;contestó &amp;gt;hijo mío la vida de los hombres la decide Dios y tu &lt;br /&gt;colaboración=; Bozzi tuvo una actitud ejemplar ya que cuando Von &lt;br /&gt;Wernich se fue dijo &amp;gt;Cura hijo de puta=. Von Wernich le preguntó &lt;br /&gt;a Ricardo San Martín &amp;gt;vos cómo te metiste en la joda= y San &lt;br /&gt;Martín le dijo que a través de una parroquia de General Roca, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 80 &lt;br /&gt;que Von Wernich sabía el nombre del párroco y le dijo &amp;gt;ah, el &lt;br /&gt;curita ese metió a un montón de montoneros=... En ese lugar &lt;br /&gt;(Pozo de Banfield) lo vio por segunda vez a Christian Von &lt;br /&gt;Wernich, que un día entró a la celda y empezó a darle datos muy &lt;br /&gt;precisos de su familia, de su madre y tía y hermanos, que él se &lt;br /&gt;asustó muchísimo, y Von Wernich se acercó a su oído y le dijo &lt;br /&gt;&amp;gt;tranquilo soy primo de Monona=, aclaró el testigo que Monona es &lt;br /&gt;la segunda mujer de un tío carnal suyo. La tercer entrevista &lt;br /&gt;con Von Wernich fue en presencia de Baratti, Malbrán, &lt;br /&gt;Fraccaroli y Bonin; el cura les dijo &amp;gt;Ustedes no tienen que &lt;br /&gt;odiar cuando los torturan= y él le dijo &amp;gt;a ver si usted teniendo &lt;br /&gt;cinco tipos torturándolo si no puede sentir odio= a lo que le &lt;br /&gt;respondió: &amp;gt;ustedes tienen que pagar por los daños que le han &lt;br /&gt;hecho a la patria con muerte, con tortura=. Destacó que Héctor &lt;br /&gt;Baratti le preguntó qué culpa tenía su hija, que acababa de &lt;br /&gt;nacer en cautiverio, y él (el imputado) dijo &amp;gt;Los hijos deben &lt;br /&gt;pagar por la culpa de sus padres, qué quieren que se los  &lt;br /&gt;demos a sus abuelos para que críen terroristas, como a ustedes=. &lt;br /&gt;Señaló que Von Wernich tenía conocimiento sobre ese nacimiento &lt;br /&gt;en concreto...Continuó su relato aclarando que Von Wernich &lt;br /&gt;aparecía en una situación en la que todo era oscuro, no sólo &lt;br /&gt;por la tortura física que era lo más terrible, sino además &lt;br /&gt;porque comían atados y vendados@. &lt;br /&gt;18) Luis Larralde: se incorporó por lectura la &lt;br /&gt;declaración prestada ante la Conadep legajo 6893, donde en lo &lt;br /&gt;que aquí interesa dijo Aque estando en la Brigada de &lt;br /&gt;Investigaciones de La Plata... El padre Christian Von Wernich &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;81 &lt;br /&gt;concurría todos los días a la Brigada de Investigaciones y &lt;br /&gt;hablaba con los allí detenidos@.  &lt;br /&gt;19) Osvaldo Lovazzano: recordó que en la Brigada &lt;br /&gt;de Investigaciones de La Plata Avio tres veces a Von Wernich: un &lt;br /&gt;día, estaba la puerta del calabozo abierta, se acercó, estaba &lt;br /&gt;con la chica Lidia Fernández. Ella tenía las piernas todas &lt;br /&gt;lastimadas y cuando daba el sol en la puerta se acercaba para &lt;br /&gt;que le cicatrizaran las lastimaduras. La primera vez que se &lt;br /&gt;acercó quien luego supo que era Von Wernich, les preguntó cómo &lt;br /&gt;estaban, se paró en la puerta y él le dijo que tenía problemas &lt;br /&gt;en el oído. No vio que efectuara una tarea sacerdotal. Canziani &lt;br /&gt;le preguntó si tenía una estampita y el cura le respondió &amp;gt;eso &lt;br /&gt;ya no se usa más=... Canziani, quien había sido torturado, le &lt;br /&gt;dijo que estaba muy dolorido, a lo que Von Wernich contestó &amp;gt;son &lt;br /&gt;dolores musculares, eso pasa porque los músculos se contraen &lt;br /&gt;con el paso de la corriente=. Le aconsejó que se quedara quieto, &lt;br /&gt;que en 2 o 3 días se le pasaría... cuando el sacerdote los vio, &lt;br /&gt;no podía desconocer la situación respecto de la tortura a &lt;br /&gt;Canziani... Expresó que Von Wernich tenía autoridad sobre la &lt;br /&gt;tropa y los carceleros, por cómo se movía. Entraba y salía sin &lt;br /&gt;ningún problema, nadie lo acompañaba, iba con esa gente de &lt;br /&gt;civil que estaba frente a su calabozo. La gente del lugar lo &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 82 &lt;br /&gt;trataba con respeto. No podía entrar cualquier persona si no &lt;br /&gt;era conocida. La segunda vez que lo vio, Von Wernich le dijo al &lt;br /&gt;comisario detenido que lo suyo &amp;gt;estaba solucionado=, que su &lt;br /&gt;señora &amp;gt;había empezado a cobrar=, que esperara un tiempito que lo &lt;br /&gt;soltarían; el comisario contó que le habían arrancado la piel. &lt;br /&gt;Von Wernich estaba en conocimiento de las heridas del comisario &lt;br /&gt;porque se veían. A él le dio un frasco de gotas para el oído. &lt;br /&gt;Von Wernich le dijo que le dolían los oídos por los golpes que &lt;br /&gt;había recibido y le prescribió dos o tres gotitas cada tantas &lt;br /&gt;horas@.  &lt;br /&gt;20) José Alberto Canziani: ARecordó que ...tuvo &lt;br /&gt;el &amp;gt;lamentable= encuentro con el sacerdote, que un día estando  &lt;br /&gt;en la Brigada, dijeron &amp;gt;ahí viene el cura, va a darle la &lt;br /&gt;bendición a estos hijos de... para sacarles el demonio de &lt;br /&gt;encima=; que el cura entró, les sacaron los tabiques, y les &lt;br /&gt;preguntó nombre, apellido y agrupación; explicó que él contestó &lt;br /&gt;que era &amp;gt;JP= y el sacerdote le dijo &amp;gt;montonero= que él dijo que no &lt;br /&gt;y el cura le dijo &amp;gt;como, )dividís las aguas?=, a lo que él &lt;br /&gt;refirió &amp;gt;las aguas no estuvieron juntas nunca, ustedes las &lt;br /&gt;juntaron=. Agregó que después le preguntó si le dolían los &lt;br /&gt;músculos y cuando le dijo que sí Von Wernich les señaló que se &lt;br /&gt;aliviaran entre ellos, que cada cual tratara de hacerle pasar &lt;br /&gt;el dolor al de al lado y que a él le dijo &amp;gt;te va a doler un poco &lt;br /&gt;porque es de la picana pero ya se te va a pasar=. Expresó que &lt;br /&gt;luego le pidió una estampita y el cura le dijo que eso no se &lt;br /&gt;usaba más y él le refirió &amp;gt;será por eso que me sacaron el &lt;br /&gt;escapulario, el escudo de la Acción Católica Argentina y una &lt;br /&gt;cadena de oro que tenía colgada= y que el cura le dijo &amp;gt;cuando &lt;br /&gt;termine el Proceso, te lo van a devolver a vos o a alguien=; que &lt;br /&gt;esta frase él la tomó como una amenaza. Destacó que cuando fue &lt;br /&gt;el cura ya había sido la segunda tortura y que por el reclamo &lt;br /&gt;del escapulario, no sabe si por orden del cura u otro, lo &lt;br /&gt;pasaron de nuevo por la picana y le dijeron &amp;gt;yo te voy a dar a &lt;br /&gt;vos reclamándole al cura las cosas=. Señaló que el sacerdote &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;83 &lt;br /&gt;entraba como si fuera su casa y que lo hizo así todas las &lt;br /&gt;veces. Explicó que Von Wernich &amp;gt;mandaba a todos=, que todos lo &lt;br /&gt;obedecían; que se creían que eran Dios, que él decidía. Agregó &lt;br /&gt;que el cura hizo un alegato de que estaban ahí porque habían  &lt;br /&gt;cometido delitos graves contra la sociedad y que iban a ser &lt;br /&gt;juzgados como correspondía y que advirtió que al sacerdote no &lt;br /&gt;le gustaba entrar en discusiones religiosas...Señaló que el &lt;br /&gt;cura fue otras veces pero que no quiso hablar más (con el cura) &lt;br /&gt;porque habían tenido ese entredicho...Refirió que el único &lt;br /&gt;lugar en el que vio a Von Wernich, fue en la Brigada de La &lt;br /&gt;Plata y que allí concurría asiduamente...@ &lt;br /&gt;21) Jacobo Timerman: En este caso cabe resaltar &lt;br /&gt;que la privación ilegal de la libertad del nombrado y el &lt;br /&gt;conocimiento de esa situación por el imputado surge sin &lt;br /&gt;hesitación de las declaraciones prestadas, entre otros, por los &lt;br /&gt;testigos Juan Ramón Nazar, Alberto Salomón Liberman, Néstor &lt;br /&gt;Carlos Torbidoni, Ramón Miralles, Julio César Miralles e &lt;br /&gt;Isidoro Graiver quien señaló que Aestuvo detenido con Timerman &lt;br /&gt;en Puesto Vasco y que éste le mencionó que había estado un &lt;br /&gt;sacerdote@. El testigo Osvaldo Papaleo relató que en Puesto &lt;br /&gt;Vasco AVon Wernich se presentó dos o tres veces mientras estuvo &lt;br /&gt;Timerman, y que habló con todos los que estaban ahí; refirió &lt;br /&gt;que Ale llamó la atención que von Wernich tuviera tanta &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 84 &lt;br /&gt;información cuando hablaban, como si hubiera estado sin que &lt;br /&gt;ellos lo vieran, ya que conocía lo dicho por Timerman en un &lt;br /&gt;careo con Jara (otro periodista)@, asimismo refirió que Aestuvo &lt;br /&gt;presente en una la discusión entre ambos: a Timerman, Von &lt;br /&gt;Wernich le preguntaba en cuanto a la participación del diario &lt;br /&gt;La Opinión como formador de ideología subversiva@. También se &lt;br /&gt;encuentra probado el conocimiento de Von Wernich de la &lt;br /&gt;privación ilegal de la libertad agravada sufrida por Jacobo &lt;br /&gt;Timerman en el libro incorporado como prueba documental ACaso &lt;br /&gt;Timerman. Punto Final@ de Ramón J. A. Camps en el que obra una &lt;br /&gt;carta del imputado dirigida a Camps donde expresa haber &lt;br /&gt;visitado a Timerman durante su detención en dos oportunidades. &lt;br /&gt;22) Rafael Perrota: Julio César Miralles relató &lt;br /&gt;que en COT I Martínez A...lo vio a Perrota y...que allí vio a &lt;br /&gt;Von Wernich, que los fue a visitar: llevó una sillita a la &lt;br /&gt;celda y les pidió que colaboraran... Señaló que al imputado le &lt;br /&gt;abrieron la celda, le dieron una silla y se quedó con ellos@. La &lt;br /&gt;sentencia dictada en la causa 13/84, caso n1 253, dio por &lt;br /&gt;probado que Rafael Perrota estuvo privado ilegítimamente de su &lt;br /&gt;libertad en el Comando de Operaciones Tácticas I, conocida como &lt;br /&gt;COTI Martínez, desde el 13 de junio de 1977. &lt;br /&gt;23) Eva Gitnacht de Graiver y Enrique Brodsky: el &lt;br /&gt;testigo Osvaldo Papaleo Aindicó que estando cautivo en &amp;gt;Puesto &lt;br /&gt;Vasco=,... llegaron a ese centro varias personas, entre las que &lt;br /&gt;mencionó a la víctima. Indicó que Eva Gitnacht le dijo a Von &lt;br /&gt;Wernich que habían sido torturados Timerman y otros@ y que &lt;br /&gt;AEnrique Brodsky estaba demolido, había salido del régimen de &lt;br /&gt;comidas (y) de remedios@. Ello debe aunarse a que se halla &lt;br /&gt;fehacientemente probada la presencia del imputado en Puesto &lt;br /&gt;Vasco durante el tiempo en que estuvieron Eva Gitnacht de &lt;br /&gt;Graiver y Enrique Brodsky en ese centro clandestino de &lt;br /&gt;detención. Asimismo Lidia Brodsky de Graiver, declaró que ella &lt;br /&gt;y su padre fueron detenidos y conducidos a Puesto Vasco, que &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;85 &lt;br /&gt;allí Enrique Brodsky Apasó por cosas muy terribles,.. que lo &lt;br /&gt;castigaban con duchas de agua helada@. &lt;br /&gt;Por otra parte, en la declaración de Omar Amilcar &lt;br /&gt;Espósito prestada en el juicio a las juntas, quien fue detenido &lt;br /&gt;el 19 de abril de 1977 y traslado a Puesto Vasco, surge que &lt;br /&gt;allí escuchó Aen algún momento a la señora de Graiver, ...Eva &lt;br /&gt;Gitnacht, y al señor Brodsky, que eran dos personas de &lt;br /&gt;...bastante mayores, y bastante mal de salud@ (cfr. fs. 2544).  &lt;br /&gt;24) Juan Amadeo Gramano: el testigo Héctor &lt;br /&gt;Ballent señaló que Aestuvo en el misma celda que Gramano en Coti &lt;br /&gt;Martínez y que al ser entrevistado por el imputado estaba con &lt;br /&gt;él@, también indicó que Von Wernich los visitó en Puesto Vasco y &lt;br /&gt;en ese momento Aestaban los Miralles, Torbidoni, Juan Gramano, &lt;br /&gt;Silvio Has, Juan Destéfano, Alberto Bujía y algunos más@, y que &lt;br /&gt;ello fue Adespués del 13 de julio de 1977". Ramón Nazar expuso &lt;br /&gt;que en el tiempo que estuvo en cautiverio en Puesto Vasco &lt;br /&gt;compartió la detención con Gramano y en ese momento y lugar se &lt;br /&gt;presentó el acusado en la celda donde ellos estaban. Néstor &lt;br /&gt;Carlos Torbidoni manifestó que estuvo detenido conjuntamente &lt;br /&gt;con Gramano en Puesto Vasco y que Aun día fue el Capitán &lt;br /&gt;Trimarco con un sacerdote, quien les dijo que iba a estar todo &lt;br /&gt;bien y que cuando llegaron Trimarco y el cura, fueron sometidos &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 86 &lt;br /&gt;a torturas, nuevamente Ramón Miralles, Gramano y Timerman@. &lt;br /&gt;Julio César y Ramón Miralles relataron haber compartido &lt;br /&gt;cautiverio con Gramano en Puesto Vasco donde recibieron las &lt;br /&gt;visitas de Von Wernich en sus celdas en momentos en que los &lt;br /&gt;signos de las torturas y las condiciones de detención eran &lt;br /&gt;simplemente visibles. &lt;br /&gt;25) Héctor Baratti: relató Luis Velasco el &lt;br /&gt;encuentro entre Baratti y el imputado en los siguientes &lt;br /&gt;términos: Aque pasado un tiempo, entró un señor que los sacó a &lt;br /&gt;él y a Malbrán, también a Blanca Rossini y a Georgina Martínez, &lt;br /&gt;y los depositaron en la comisaría 5ta. allí los metieron en una &lt;br /&gt;celda grande y de la penumbra salieron tres figuras  &lt;br /&gt;fantasmagóricas, que eran Héctor Baratti, Eduardo Bonin y &lt;br /&gt;Humberto Fraccaroli...La tercer entrevista con Von Wernich fue &lt;br /&gt;en presencia de Baratti, Malbrán, Fraccaroli y Bonin; el cura &lt;br /&gt;les dijo &amp;gt;Ustedes no tienen que odiar cuando los torturan= y él &lt;br /&gt;le dijo &amp;gt;a ver si usted teniendo cinco tipos torturándolo si no &lt;br /&gt;puede sentir odio= a lo que le respondió: &amp;gt;ustedes tienen que &lt;br /&gt;pagar por los daños que le han hecho a la patria con muerte, &lt;br /&gt;con tortura=@. Destacó que Héctor Baratti le preguntó qué culpa &lt;br /&gt;tenía su hija, que acababa de nacer en cautiverio, y él (el &lt;br /&gt;imputado) dijo A(l)os hijos deben pagar por la culpa de sus &lt;br /&gt;padres, qué quieren que se los demos a sus abuelos para que &lt;br /&gt;críen terroristas, como a ustedes@. Señaló que AVon Wernich &lt;br /&gt;tenía conocimiento sobre ese nacimiento en concreto, que no &lt;br /&gt;supo si sobre otros nacimientos también. Él supo del nacimiento &lt;br /&gt;de la hija de Baratti y de Elena de la Cuadra por el mismo &lt;br /&gt;Baratti, y que le habían puesto por nombre Ana Libertad; &lt;br /&gt;aclarando que Ana era por el nombre que habían pensado para su &lt;br /&gt;hija y Libertad porque era la reivindicación más preciada para &lt;br /&gt;el matrimonio Baratti-de la Cuadra@.  &lt;br /&gt;26) Elena de la Cuadra: Adriana Calvo dio cuenta &lt;br /&gt;de su detención junto a la víctima -embarazada- en la Comisaría &lt;br /&gt;Quinta, lugar donde nació una niña hija de la nombrada y Héctor &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;87 &lt;br /&gt;Baratti. Cabe colegir de lo reseñado supra, -punto 25- que el &lt;br /&gt;imputado concurría a la Comisaría Quinta y que conocía del &lt;br /&gt;cautiverio y las condiciones de detención sufridas por Elena de &lt;br /&gt;la Cuadra en ese lugar. Por otra parte, el espacio temporal en &lt;br /&gt;que Velasco refirió la presencia de Von Wernich en la Comisaría &lt;br /&gt;Quinta, es decir en los meses de julio y agosto de 1977, es &lt;br /&gt;coincidente con las visitas detalladas por Analía Maffeo del &lt;br /&gt;imputado en ese lugar.    &lt;br /&gt;27) Jorge Luis Andreani, Ricardo San Martín y &lt;br /&gt;Nestor Bozzi: Luis Velasco indicó que A...en la Brigada, lo &lt;br /&gt;depositaron en una celda pequeña, donde estaban Néstor Bozzi, &lt;br /&gt;Ricardo San Martín, Jorge Andreani y Gustavo Malbrán...Contó al &lt;br /&gt;Tribunal su primer contacto con el señor Christian Von Wernich; &lt;br /&gt;un día escuchó pasos, comentarios, se abrió la celda y entró un &lt;br /&gt;señor que preguntó &amp;gt;)este quién es= (en referencia a él) y sus &lt;br /&gt;compañeros le dijeron que era nuevo y San Martín le dijo que le &lt;br /&gt;habían dado mucho en la tortura@;... AVon Wernich le preguntó a &lt;br /&gt;Ricardo San Martín &amp;gt;vos cómo te metiste en la joda= y San Martín &lt;br /&gt;le dijo que a través de una parroquia de General Roca, que Von &lt;br /&gt;Wernich sabía el nombre del párroco y le dijo &amp;gt;ah, el curita ese &lt;br /&gt;metió a un montón de montoneros=...Jamás vio a Von Wernich &lt;br /&gt;repartir ningún sacramento, sólo iba a charlar@. Segundo Ramón &lt;br /&gt;Álvarez relató que Aestando cautivo en la Brigada &amp;gt;una vez &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 88 &lt;br /&gt;trajeron a una persona que escuchó que tenía filiación política &lt;br /&gt;con la agrupación en la que él militaba: era &amp;gt;Yiyo=, (Jorge &lt;br /&gt;Andreani) del PCR. Eso le quedó grabado, era donde él -el &lt;br /&gt;testigo- militaba=@. &lt;br /&gt;28) José Fernando Fanjul Mahía: María Cristina &lt;br /&gt;Bustamante manifestó que compartió cautiverio con la víctima en &lt;br /&gt;Robos y Hurtos, en la Comisaría Quinta y en Arana, lugar éste &lt;br /&gt;último donde la testigo dio cuenta del encuentro con Von &lt;br /&gt;Wernich. También de la declaración prestada por Osvaldo &lt;br /&gt;Lovazzano surge que el imputado conocía de la privación ilegal &lt;br /&gt;de la libertad de José Fanjul Mahía, puesto que indicó que &lt;br /&gt;estuvo detenido con el nombrado en la Brigada de &lt;br /&gt;Investigaciones de La Plata y expresó que allí AVon Wernich &lt;br /&gt;tenía autoridad sobre la tropa y los carceleros, por como se &lt;br /&gt;movía. Entraba y salía sin ningún problema, nadie lo &lt;br /&gt;acompañaba, iba con esa gente de civil que estaba frente a su &lt;br /&gt;calabozo. La gente del lugar lo trataba con respeto. No podía &lt;br /&gt;entrar cualquier persona si no era conocida@. &lt;br /&gt;II. F. De los testimonios reseñados &lt;br /&gt;precedentemente surge sin hesitación alguna que Christian Von &lt;br /&gt;Wernich tenía conocimiento pleno de las detenciones ilegales de &lt;br /&gt;los nombrados y de las torturas a que fueron sometidos; &lt;br /&gt;asimismo ha quedado debidamente probado en autos que el &lt;br /&gt;imputado se conducía con amplia autonomía en los centros &lt;br /&gt;clandestinos de detención y ello se evidencia de los distintos &lt;br /&gt;testimonios recepcionados y en especial del de María Cristina &lt;br /&gt;Bustamante quien declaró que AEl 9 -de marzo-, nuevamente fue &lt;br /&gt;torturada, volvieron a aparecer los interrogadores y enseguida &lt;br /&gt;la torturaron, con picana;...Veinticuatro horas después le &lt;br /&gt;dijeron &amp;gt;hoy te vas, vino a verte el cura=. La sacaron del &lt;br /&gt;calabozo y llegó hasta una la puerta y le sacaron la venda y le &lt;br /&gt;dijeron &amp;gt;al cura no le gusta verla puesta=. Refirió que entró a &lt;br /&gt;un despacho donde había un escritorio y frente a él estaba &lt;br /&gt;sentado un cura con su camisa celeste y el cuello blanco; le &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;89 &lt;br /&gt;dijo &amp;gt;esto se acabó, ya te vas, tenés que olvidarte de todo lo &lt;br /&gt;que pasó, no tenés que hablar con nadie=@.  &lt;br /&gt;En primer término sostuvo el tribunal a fin de &lt;br /&gt;fundar la responsabilidad penal de Christian Von Wernich por el &lt;br /&gt;delito de privación ilegal de la libertad agravadas sostuvo: ASe &lt;br /&gt;desprende de los testimonios analizados que Von Wernich entre, &lt;br /&gt;los años 1976 y 1978, fue visto en los Centros Clandestinos de &lt;br /&gt;Detención, conformando el aparato represivo. Y no fue &lt;br /&gt;controvertido el hecho de que haya estado tanto en &amp;gt;COT1 &lt;br /&gt;Martínez= y &amp;gt;Puesto Vasco=, como en la &amp;gt;Brigada de Investigaciones &lt;br /&gt;de Quilmes= (o &amp;gt;Pozo De Quilmes=) y en la &amp;gt;Brigada de &lt;br /&gt;Investigaciones de La Plata=. Tampoco se discutió su presencia &lt;br /&gt;en la &amp;gt;Comisaría 5ta de La Plata= y en &amp;gt;Arana=. A su vez ha &lt;br /&gt;quedado probado que dentro de este sistema de detención, la &lt;br /&gt;clandestinidad en que se hallaban las víctimas constituye el &lt;br /&gt;carácter ilegal de la privación de la libertad...La pertenencia &lt;br /&gt;activa de Von Wernich al aparato represivo, lo vincula de &lt;br /&gt;manera irrefutable a la responsabilidad por las privaciones &lt;br /&gt;ilegales de la libertad sufridas por las víctimas de autos; en &lt;br /&gt;algunos casos por haberse contactado directamente con ellas y &lt;br /&gt;en otros, por la sola circunstancia de su presencia comprobada &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 90 &lt;br /&gt;en forma contemporánea con los detenidos y la circulación libre &lt;br /&gt;del imputado por dichos centros@. &lt;br /&gt;II. G. El tribunal a quo en base a las pruebas &lt;br /&gt;colectadas en autos, que resultaron unívocas, demostró &lt;br /&gt;razonablemente que Von Wernich cumplía un rol preponderante &lt;br /&gt;dentro de los centros clandestinos supra indicados. &lt;br /&gt;Quedó demostrado con abundancia probatoria que el &lt;br /&gt;imputado tenía cabal conocimiento de que los lugares donde &lt;br /&gt;cumplía la alegada función  pastoral eran centros clandestinos &lt;br /&gt;de detención, que las personas allí detenidas eran víctimas de &lt;br /&gt;la aplicación de diferentes tormentos, que abarcaba tanto &lt;br /&gt;violencia física y/o la incertidumbre misma de la posibilidad &lt;br /&gt;de ser sometido a torturas físicas -pasaje de electricidad por &lt;br /&gt;zonas sensibles del cuerpo, asfixia, etc-, las condiciones &lt;br /&gt;inhumanas y oprobiosas de detención -sin higiene, sin comida, &lt;br /&gt;vendados, atados, entre otros tratos inenarrables-, las &lt;br /&gt;vejaciones, la tortura psicológica entre otras graves &lt;br /&gt;circunstancias que han sido descriptas por las víctimas de &lt;br /&gt;autos. &lt;br /&gt;Ahora bien, la defensa técnica alega que el &lt;br /&gt;tribunal de juicio incurrió en un error in procedendo, ante la &lt;br /&gt;carencia de una suficiente fundamentación del fallo en cuanto a &lt;br /&gt;los delitos imputados al no haberse respetado la sana crítica &lt;br /&gt;racional y al realizarse -a su entender- una arbitraria &lt;br /&gt;valoración de circunstancias decisivas.  &lt;br /&gt;Expusieron los impugnantes que la falta de &lt;br /&gt;fundamentación está dada en tanto que la sentencia se basó en &lt;br /&gt;una transcripción de testimonios y en la condena recaída en la &lt;br /&gt;causa n1 13, concluyendo que la mención global de medios de &lt;br /&gt;prueba no es una motivación legal y debe considerarse &lt;br /&gt;equivalente a la falta de ella.  &lt;br /&gt;En lo relativo a la motivación que debe contener &lt;br /&gt;un fallo, y sin desconocer la obligación que tienen los jueces &lt;br /&gt;del mérito de expresar los motivos en los que fundan sus &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;91 &lt;br /&gt;convicciones, se debe mencionar que cuando han Aindicado la &lt;br /&gt;prueba en razón de la cual se han convencido y esa prueba era &lt;br /&gt;racionalmente apta para generar tal convencimiento, sus &lt;br /&gt;conclusiones son inatacables@ (S.T.J., Córdoba, s.20/9/56, &lt;br /&gt;AB.J.C.@, t. II, pág. 53); pues Aa pesar de que la motivación de &lt;br /&gt;la sentencia esté realizada de manera generalizante, ya que &lt;br /&gt;después del relato del hecho se limita a mencionar las &lt;br /&gt;declaraciones que la justifican, si se trata de testimonios de &lt;br /&gt;la instrucción introducidos en el debate sin objeción de las &lt;br /&gt;partes, y en ellos se encuentra el material que funda de manera &lt;br /&gt;clara y sin contradicción esas conclusiones de hecho de la &lt;br /&gt;sentencia, el recurso debe ser rechazado@ (S.T.J., Córdoba, &lt;br /&gt;s.3/5357, AB.J.C.@, t. II, pág. 307); más aún, Aes inobjetable &lt;br /&gt;la motivación de la sentencia que hace una referencia y &lt;br /&gt;remisión a la prueba recibida en el debate a cuya acta se &lt;br /&gt;remite@ (S.T.J., Córdoba, s. 12/03/62, N° 1, AB.J.C@, t. VI, pág. &lt;br /&gt;237), pues no es nula la sentencia que Arealiza una enumeración &lt;br /&gt;de los distintos elementos probatorios que a su criterio &lt;br /&gt;demuestran la existencia del hecho y la culpabilidad del &lt;br /&gt;acusado@ (S.T.J, Córdoba, s. 21/9/62, N° 23, AB.J.C.@, t. VI, &lt;br /&gt;pág. 519). &lt;br /&gt;Pero además, el hecho de que el pronunciamiento &lt;br /&gt;no mencione o transcriba in extenso las probanzas en que se &lt;br /&gt;funda, ni examine en forma minuciosa y particularizada cada &lt;br /&gt;prueba, Ano significa necesariamente que (los magistrados) no &lt;br /&gt;haya(n) tenido en cuenta todos sus detalles y pormenores para &lt;br /&gt;formular juicio; de ello se desprende que no existe ninguna &lt;br /&gt;razón valedera para afirmar, fundadamente, que la motivación de &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 92 &lt;br /&gt;la sentencia es insuficiente y que no han sido analizados  &lt;br /&gt;debidamente los distintos elementos de convicción@ (S.T.J., &lt;br /&gt;Córdoba, s. 29/12/64, N° 38, AB.J.C@, t. IX, p. 33; id., s. &lt;br /&gt;23/9/69, N° 24).  &lt;br /&gt;En el sub examine, la sentencia atacada se apoya &lt;br /&gt;en elementos probatorios identificados y referidos &lt;br /&gt;específicamente a los hechos y circunstancia a probar, lo que &lt;br /&gt;descarta la llamada fundamentación global, alegada por la &lt;br /&gt;defensa, en la que dichos elementos se mencionan en forma &lt;br /&gt;general, indeterminada o meramente descriptiva (cfr. AGuerrero, &lt;br /&gt;Leonardo y otros s/ recurso de casación@, causa n1 3455, reg. n1 &lt;br /&gt;4435, rta. el 26/6/2001, de esta Sala I). &lt;br /&gt;Por otra parte, vale aclarar que para arribar a &lt;br /&gt;un juicio de incriminación penal resulta necesario, de acuerdo &lt;br /&gt;con las reglas de la sana crítica establecidas en el artículo &lt;br /&gt;398, segundo párrafo, del Código Procesal Penal de la Nación, &lt;br /&gt;evidenciar la responsabilidad del enjuiciado en el hecho que se &lt;br /&gt;le hubo imputado con pruebas indubitables, que ponderadas en &lt;br /&gt;conjunto conduzcan de manera inequívoca a la conclusión (cfr. &lt;br /&gt;AVisillac, Oscar Hérnan s/recurso de casación@, causa n1 6927, &lt;br /&gt;Reg. n1 9044, rta. el 15/6/2006, de esta Sala I). &lt;br /&gt;A esta decisión, sin duda alguna, se llega si se &lt;br /&gt;evalúan con detenimiento y profundidad los relatos de los &lt;br /&gt;hechos recreados en la audiencia de debate por los testigos. &lt;br /&gt;Por lo que si las declaraciones tenidas en cuenta por el órgano &lt;br /&gt;sentenciante se interconectan armónicamente no puede arribarse &lt;br /&gt;a una conclusión distinta que la que indica que el imputado &lt;br /&gt;Christian Von Wernich participó activamente en esos episodios &lt;br /&gt;juzgados. &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;93 &lt;br /&gt;Como corolario, justo es subrayar que la prueba &lt;br /&gt;fue evaluada conforme lo establece el art. 398 del C.P.P.N., y &lt;br /&gt;esa valoración, no hace más que descartar la duda en cuanto a &lt;br /&gt;la activa intervención que en los centros clandestinos de &lt;br /&gt;detención denominados ACOT I Martínez@, ABrigada de &lt;br /&gt;Investigaciones de  La Plata@, APozo de Quilmes@, APozo de &lt;br /&gt;Banfield@, AArana@, AComisaría Quinta@ y APuesto Vasco@ tuvo el &lt;br /&gt;imputado y sobre los hechos demostrados en perjuicio de las &lt;br /&gt;víctimas mencionadas. Por ende, la sentencia se encuentra a &lt;br /&gt;cubierto de la tacha de arbitrariedad, desde que ella no &lt;br /&gt;aparece determinada por la sola voluntad del juez, no adolece &lt;br /&gt;de manifiesta irrazonabilidad o desacierto total, no exhibe una &lt;br /&gt;ausencia palmaria de fundamentos, no se sustenta en &lt;br /&gt;afirmaciones dogmáticas, no exhibe un fundamento aparente, ni &lt;br /&gt;se apoya en conceptos imprecisos o excesivamente latos, &lt;br /&gt;genéricos y conjeturales que impidan verificar de qué manera se &lt;br /&gt;llega a la solución del litigio (cfr. Lino E. Palacio, AEl &lt;br /&gt;recurso Extraordinario Federal, Teoría y Técnica@, Ed. Abeledo- &lt;br /&gt;Perrot, Bs. As., 1992, págs, 221/228 y ASimón, Julio Héctor &lt;br /&gt;s/recurso de casación@, causa n° 7758, Reg. N° 10.470, rta. el &lt;br /&gt;15/5/2007, de esta Sala I). &lt;br /&gt;En razón de ello, y por no haber demostrado la &lt;br /&gt;defensa ni advertido este Tribunal los vicios señalados &lt;br /&gt;corresponde el rechazo del presente agravio. &lt;br /&gt;II. H. Por otra parte puede inferirse del recurso &lt;br /&gt;casatorio en el apartado titulado Ac) JACOBO TIMMERMAN@ que la &lt;br /&gt;defensa postula que Christian Von Wernich no participó en las &lt;br /&gt;torturas impuestas al nombrado, al indicar que los hijos de &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 94 &lt;br /&gt;éste, Atestigos de oídas@, se han pronunciado de forma &lt;br /&gt;contrapuesta a lo relatado por su padre.  &lt;br /&gt;De modo previo es necesario señalar que en cuanto &lt;br /&gt;al delito de torturas el a quo refirió que de Ala prueba &lt;br /&gt;enunciada... respecto de cada uno de los casos de torturas que &lt;br /&gt;se le imputan al acusado, y se tienen en cuenta los ámbitos en &lt;br /&gt;los que los mismos transcurrieron -todos centros clandestinos &lt;br /&gt;de detención de condiciones inhumanas ya probadas y descriptas- &lt;br /&gt;su responsabilidad como coautor de las mismas, surge palmaria. &lt;br /&gt;No tiene en ese sentido ninguna importancia lo dicho por la &lt;br /&gt;defensa en cuanto a que Von Wernich llegaba &amp;gt;después= de la &lt;br /&gt;tortura. Era precisamente esa la tarea asignada en el grupo que &lt;br /&gt;integraba. En efecto, es tan torturador el que enchufa el cable &lt;br /&gt;en la pared como el que enciende la radio para que no se &lt;br /&gt;escuchen los gritos, el que pasa la picana por los genitales de &lt;br /&gt;la víctima, o el que llega después a &amp;gt;aconsejarle= que hable para &lt;br /&gt;no ser torturado nuevamente. Ahora bien, cuando el que llega &lt;br /&gt;después a dar esos consejos, es además un sacerdote que se &lt;br /&gt;maneja con autoridad ante los carceleros entrando y saliendo a &lt;br /&gt;su antojo de las celdas, no es un torturador cualquiera, es uno &lt;br /&gt;calificado@.  &lt;br /&gt;Necesario es observar que el tribunal llegó a la &lt;br /&gt;conclusión antes transcripta valorando todos los testimonios &lt;br /&gt;colectados en autos y tomó en consideración como parte &lt;br /&gt;integrante de la prueba reunida los dichos de los hijos de &lt;br /&gt;Jacobo Timerman como un elemento más del plexo probatorio por &lt;br /&gt;lo que la responsabilidad del incuso no reposa sólo en los &lt;br /&gt;dichos de los hijos del damnificado.    &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;95 &lt;br /&gt;A raíz del planteo esgrimido por la defensa creo &lt;br /&gt;conveniente recordar que la finalidad del proceso penal se &lt;br /&gt;orienta a la reconstrucción histórica de los sucesos &lt;br /&gt;presuntamente delictivos, que constituyen su objeto procesal. &lt;br /&gt;El juez penal tiene la obligación de investigar la verdad real, &lt;br /&gt;objetiva, sustancial de los hechos sometidos a enjuiciamiento; &lt;br /&gt;para llegar a ese fin dispone de un amplio catálogo de medios &lt;br /&gt;probatorios que son los que le permiten reconstruir &lt;br /&gt;intelectualmente acontecimientos del pasado, esto es, la &lt;br /&gt;existencia o no del hecho que se investiga y, en su caso, la &lt;br /&gt;participación del imputado en él. Prueba es, entonces, todo &lt;br /&gt;elemento o dato objetivo que se introduzca legalmente en el &lt;br /&gt;proceso y sea susceptible de producir en el ánimo de los &lt;br /&gt;sujetos procesales un conocimiento cierto o probable acerca de &lt;br /&gt;los extremos fácticos de la imputación delictiva; es la fuente &lt;br /&gt;legítima de conocimiento de la verdad real o efectiva (en &lt;br /&gt;oposición a la verdad formal o aparente) que el proceso penal &lt;br /&gt;aspira a descubrir (finalidad inmediata) para dar base a la &lt;br /&gt;actuación justa de la ley sustantiva, que es la finalidad &lt;br /&gt;mediata del proceso (cfr. Vélez Mariconde, Alfredo; ADerecho &lt;br /&gt;Procesal Penal@, 2da. edición, Tomo I, Buenos Aires, 1969, pág. &lt;br /&gt;341). &lt;br /&gt;De la exigencia de que la prueba esté constituida &lt;br /&gt;por Aelementos objetivos@, deriva la necesidad que la misma &lt;br /&gt;provenga del mundo externo; ello así pues las decisiones del &lt;br /&gt;órgano jurisdiccional -principal destinatario de la prueba- no &lt;br /&gt;pueden basarse válidamente en un conocimiento privado de los &lt;br /&gt;elementos probatorios, ni en meras conjeturas o impresiones que &lt;br /&gt;surjan de su imaginación, o en opiniones carentes de base &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 96 &lt;br /&gt;externa. El vicio de una resolución de estas características &lt;br /&gt;afectaría al mismo tiempo los principios fundamentales sobre la &lt;br /&gt;verdad real y la inviolabilidad de la defensa en juicio &lt;br /&gt;(artículo 18 de la Constitución Nacional). La prueba en que se &lt;br /&gt;funda la decisión del tribunal debe ser la misma que tuvieron a &lt;br /&gt;disposición las partes. ALa evaluación de la prueba no es obra &lt;br /&gt;exclusiva del juzgador. Ella importa un examen crítico que el &lt;br /&gt;Ministerio Público y las partes deben estar en condiciones de &lt;br /&gt;efectuar. Los destinatarios de la prueba son todos los sujetos &lt;br /&gt;de la relación procesal, aunque el principal sea, el juez. &lt;br /&gt;Todos deben tener la posibilidad de valorarlos, aunque la &lt;br /&gt;discusión no sea perfecta o exhaustiva. Por eso se habla del &lt;br /&gt;ánimo de todos, aludiéndose así a un aspecto de la comunidad de &lt;br /&gt;la prueba@ (Vélez Mariconde, Alfredo; ob. cit., pág. 344). &lt;br /&gt;El digesto procedimental, en el artículo 239 &lt;br /&gt;define como testigo a toda persona que conozca los hechos &lt;br /&gt;investigados, cuya declaración pueda ser útil para descubrir la &lt;br /&gt;verdad. Otras definiciones señalan que es Ala persona física, &lt;br /&gt;distinta de los sujetos de la relación procesal, que, con &lt;br /&gt;finalidad probatoria, declara ante el juez, positiva o &lt;br /&gt;negativamente, sobre modificaciones en el mundo exterior que &lt;br /&gt;pudieran haber sido percibidas por intermedio de cualquiera de &lt;br /&gt;sus sentidos@ (cfr. Oderigo, Mario A.; ADerecho Procesal Penal@, &lt;br /&gt;Tomo  I, Buenos Aires, 1952, pág. 270); Apersona distinta de los &lt;br /&gt;sujetos procesales, llamada a exponer al juez sus propias &lt;br /&gt;observaciones de hechos acaecidos que tienen importancia en el &lt;br /&gt;pleito@ (Chiovenda, APrincipios de Derecho Procesal Civil@, Tomo &lt;br /&gt;II, 306); Apersona distinta de los sujetos principales del &lt;br /&gt;proceso, que presta declaración de verdad, positiva o negativa, &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;97 &lt;br /&gt;ante el magistrado, sobre percepciones sensoriales percibidas &lt;br /&gt;fuera del proceso, relativa a un hecho pasado y dirigida a la &lt;br /&gt;finalidad de la prueba, o sea, el acercamiento de la verdad@ &lt;br /&gt;(Manzini, V. ATrattato di diritto processuale...@, Tomo III, &lt;br /&gt;pág. 183); Apersona que comprueba, con sus propios sentidos, un &lt;br /&gt;hecho del que no participa, y que refiere las percepciones &lt;br /&gt;habidas, con el fin de probar la verdad del hecho percibido@ &lt;br /&gt;(Rossi, ATestimoni e prova testimoniale@, en ADigesto Italiano@, &lt;br /&gt;XXIII, part. 1°, 1032); Apersona capaz, extraña al juicio, que &lt;br /&gt;es llamada a declarar sobre hechos que han caído bajo el &lt;br /&gt;dominio de sus sentidos@ (Alsina, ATratado teórico práctico de &lt;br /&gt;derecho procesal civil y comercial@, II, pág. 395); Apersona &lt;br /&gt;llamada al proceso a declarar lo que conoce en torno a los &lt;br /&gt;hechos por los cuales se procede@ (Sabatini, AInstituzioni di &lt;br /&gt;diritto processuale penale@, pág. 237); Apersona llamada a &lt;br /&gt;declarar en el proceso lo que sabe sobre el objeto del mismo, &lt;br /&gt;con fines de prueba@ (Florián, AElementos de derecho procesal &lt;br /&gt;penal@, pág. 343) -cfr. Oderigo, Mario A.;  ob. cit., pág. 270, &lt;br /&gt;nota al pie n° 322-  &lt;br /&gt;De la reseña precedente que por cierto no agota &lt;br /&gt;el tema, puede advertirse que hay autores que consideran &lt;br /&gt;esencial en la determinación del concepto de testigo la &lt;br /&gt;circunstancia de que haya tenido un conocimiento personal y &lt;br /&gt;directo sobre los hechos materia de pesquisa (Chiovenda, &lt;br /&gt;Rossi); otros consideran como punto esencial el aporte que el &lt;br /&gt;testigo puede realizar en aras de descubrir la verdad real de &lt;br /&gt;los hechos objeto del proceso, sin distinción alguna sobre el &lt;br /&gt;modo en que dichos hechos han sido conocidos por el testigo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 98 &lt;br /&gt;Esta segunda postura, a la que adhiero, reconoce la potestad &lt;br /&gt;del juez de valorar en su debida dimensión los dichos de los &lt;br /&gt;denominados testigos Ade oídas@ como un medio más para arribar a &lt;br /&gt;aquella finalidad de averiguación de los sucesos históricos. Es &lt;br /&gt;posible concebir ciertos casos en los que personas que depongan &lt;br /&gt;sobre hechos o circunstancias conocidas mediante los dichos de &lt;br /&gt;otros pueden efectuar aportes trascendentes, tanto para &lt;br /&gt;facilitar como para obstaculizar la investigación (cfr. mi voto &lt;br /&gt;in re: ARamírez, Carlos Alberto s/recurso de casación@, causa n1 &lt;br /&gt;7410, reg. n1 9824, rta. el 22/11/06). &lt;br /&gt;Ahora bien, establecido lo anterior, cabe &lt;br /&gt;mencionar en primer término que la defensa no niega que Jacobo &lt;br /&gt;Timerman fue víctima de la imposición de tormentos en los &lt;br /&gt;centros clandestinos en los que estuvo privado ilegítimamente &lt;br /&gt;de su libertad, sino que aduce que Christian Von Wernich no &lt;br /&gt;tuvo intervención, fundando su postura en que el damnificado  &lt;br /&gt;al declarar en el juicio a las juntas no refiere habérsele &lt;br /&gt;caído la venda y haber visto a su asistido. &lt;br /&gt;De las pruebas obrantes en autos, se colige sin &lt;br /&gt;hesitación que Christian Von Wernich era parte del sistema &lt;br /&gt;represivo encubierto imperante en ese momento en el país, que &lt;br /&gt;cumplía funciones asignadas por Camps en varios centros &lt;br /&gt;clandestinos entre los que se encuentran Puesto Vasco y COT I &lt;br /&gt;Martínez, lugares éstos en los que estuvo privado &lt;br /&gt;ilegítimamente de su libertad Jacobo Timerman. &lt;br /&gt;Lo expuesto encuentra aval en la declaración &lt;br /&gt;realizada por Juan Amadeo Gramano el 28 de marzo de 1984 ante &lt;br /&gt;la Conadep cuando relató que: AEn Martínez recuerda entre el &lt;br /&gt;personal de seguridad a: Tarella, Pretti, alias Saracho, Roma, &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;99 &lt;br /&gt;&amp;gt;el mercenario=. Tarela, alias Trimarco era el más sádico de los &lt;br /&gt;torturadores. En Puesto Vasco, Darío Rojas, Tarela o Trimarco, &lt;br /&gt;el Padre Christian@. (cfr. copia certificada del legajo 3944 &lt;br /&gt;obrante en el Anexo 3, causa 2506/07 ALegajos Conadep nros. &lt;br /&gt;1577, 634, 1277, 5608, 3944, 3757" Documentación desclasificada &lt;br /&gt;Dpto de Estado EE.UU.: Caso Timerman@).  &lt;br /&gt;Por su parte Ramón Juan Alberto Camps sostuvo en &lt;br /&gt;la declaración indagatoria prestada el 29 de febrero de 1984 &lt;br /&gt;ante las preguntas respecto del caso de Jacobo Timerman que Aen &lt;br /&gt;repetidas oportunidades TIMMERMAN fue trasladado al &lt;br /&gt;Departamento de Policía de La Plata, porque el lugar impuesto &lt;br /&gt;El Vasco o Puesto Caminero, o Destacamento de Cuatrerismo, esa &lt;br /&gt;es la verdadera denominación, Cuatrerismo; estuvo también &lt;br /&gt;detenido en el Puesto Caminero de Martínez; era llevado &lt;br /&gt;normalmente a la Jefatura de Policía de la Provincia de Buenos &lt;br /&gt;Aires, donde se les efectuaban los interrogatorios. Mire yo &lt;br /&gt;tengo una persona que puede dar fe, de los distintos lugares &lt;br /&gt;que estuvo el señor TIMMERMAN, porque lo visitó en todos esos &lt;br /&gt;lugares, es el Padre: CRISTIAN VONWERNICH, era el sacerdote que &lt;br /&gt;yo tenía porque los detenidos recibían asistencia espiritual y &lt;br /&gt;quien era el encargado de suministrar la misma de los detenidos &lt;br /&gt;era el sacerdote VONWERNICH, incluso el sacerdote fue &lt;br /&gt;condecorado por la acción que tuvo y/o desarrolló con los &lt;br /&gt;detenidos@ (cfr. Anexo 2, causa n1 2506/07, declaraciones &lt;br /&gt;testimoniales e indagatorias enviadas por Juzgado Federal n1 3 &lt;br /&gt;La Plata@).    &lt;br /&gt;En la misma línea se expresó el Comisario &lt;br /&gt;Valentín Milton Pretti en la declaración informativa prestada &lt;br /&gt;ante el Consejo Suprema de las Fuerzas Armadas el 30/5/84 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 100 &lt;br /&gt;cuando manifestó que a Jacobo Timerman lo vio en el &lt;br /&gt;Destacamento de Policía de Martínez (COT I Martínez) y que Ael &lt;br /&gt;como otros recibía una ayuda espiritual...venía un &lt;br /&gt;sacerdote...el sacerdote nuestro sí me acuerdo un hombre grande &lt;br /&gt;de policía, sacerdote...Un Capellán de policía, sí@ (cfr. Anexo &lt;br /&gt;2, supra citado).  &lt;br /&gt;Sólo resta mencionar que de las declaraciones &lt;br /&gt;testimoniales valoradas por el tribunal oral surge claramente &lt;br /&gt;que Christian Von Wernich contribuyó dentro su rol en las &lt;br /&gt;torturas impuestas a Jacobo Timerman. &lt;br /&gt;A modo de epígrafe el damnificado en su libro AEl &lt;br /&gt;caso Camps, punto inicial. Preso sin nombre, Celda sin número@ &lt;br /&gt;(incorporado como prueba en autos) respecto de su vivencia &lt;br /&gt;relató AEn los largos meses de encierro pensé muchas veces en &lt;br /&gt;cómo podría transmitir el dolor que siente el hombre torturado. &lt;br /&gt;Y siempre concluía que era imposible. Es un dolor que no tiene &lt;br /&gt;puntos de referencia, ni símbolos reveladores, ni claves que &lt;br /&gt;puedan servir de indicadores. El ser humano es llevado tan &lt;br /&gt;rápidamente de un mundo a otro, que no tiene forma de encontrar &lt;br /&gt;algún resto de energía para afrontar esa violencia desatada. &lt;br /&gt;Ésa es la primera parte de la tortura: caer sorpresivamente &lt;br /&gt;sobre el ser humano sin permitirle crear algún reflejo, aunque &lt;br /&gt;sólo fuera psicológico, de defensa. Nadie dice una palabra. Los &lt;br /&gt;golpes llueven sobre el ser humano. Es colocado en el suelo y &lt;br /&gt;cuenta hasta diez, pero no se lo mata. El ser humano es luego &lt;br /&gt;rápidamente llevado hasta lo que puede ser una cama de lona, o &lt;br /&gt;una mesa, o la mesa con las manos y piernas abiertas. Y &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;101 &lt;br /&gt;comienza la aplicación de descargas eléctricas. La cantidad de &lt;br /&gt;electricidad que transmiten los electrodos -o como se llamen- &lt;br /&gt;se gradúa para que sólo duela, queme, o destruya. Es imposible &lt;br /&gt;gritar, hay que aullar. Cuando comienza el largo aullido del &lt;br /&gt;ser humano, alguien de manos suaves controla el corazón, &lt;br /&gt;alguien hunde la mano en la boca y tira la lengua para afuera &lt;br /&gt;para evitar que el ser humano se ahogue...Breve paréntesis. Y &lt;br /&gt;todo recomienza. Ahora con insultos. Breve paréntesis. Ahora &lt;br /&gt;con preguntas. Breve paréntesis. Ahora con palabras de &lt;br /&gt;esperanza...El ser humano pasa días encerrado en una celda sin &lt;br /&gt;ventanas, sin luz, sentado o acostado. También pasa días atado &lt;br /&gt;al pie de una escalera para que no pueda estar parado; sólo &lt;br /&gt;arrodillado, sentado o estirado. El ser humano -yo en este &lt;br /&gt;caso- pasa un mes sin poder lavarse, es trasladado en el piso &lt;br /&gt;de un automóvil a diferentes lugares para el interrogatorio, se &lt;br /&gt;alimenta mal, apesta. Al ser humano lo dejan encerrado en una &lt;br /&gt;pequeña celda 48 horas, los ojos vendados, las manos atadas a &lt;br /&gt;la espalda, para que no escuche ninguna voz, no vea ningún &lt;br /&gt;indicio de vida, tenga que hacer sus necesidades sobre su &lt;br /&gt;cuerpo@.        &lt;br /&gt;Asimismo, Jacobo Timerman sostiene en el libro &lt;br /&gt;citado ADesde el primer interrogatorio, estimaron que habían &lt;br /&gt;encontrado lo que hacía tanto tiempo buscaban: uno de los &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 102 &lt;br /&gt;Sabios de Zion, eje central de la conspiración judía contra la &lt;br /&gt;Argentina. Pregunta: )Es usted judío? Respuesta: Sí. Pregunta: &lt;br /&gt;)Es usted sionista?. Respuesta: Sí. Pregunta: )=La Opinión= es &lt;br /&gt;sionista?. Respuesta: &amp;gt;La Opinión= apoya al sionismo porque &lt;br /&gt;considera que es el movimiento de liberación del pueblo judío. &lt;br /&gt;Considera al sionismo como un movimiento de altos valores &lt;br /&gt;positivos, cuyo estudio permite comprender muchos problemas de &lt;br /&gt;la construcción de la unidad nacional en la &lt;br /&gt;Argentina..Pregunta: )Viaja a menudo a Israel?. Respuesta: &lt;br /&gt;Sí@....El tema judío dominó todos los interrogatorios, todo mi &lt;br /&gt;período de cárcel. Y si bien el gobierno, sus funcionarios, los &lt;br /&gt;militares, en mil y una ocasión intentaron las más disímiles &lt;br /&gt;explicaciones de los motivos de mi arresto...la magnitud de &lt;br /&gt;odio irracional que había en esas explicaciones, sin relación &lt;br /&gt;alguna con las palabras utilizadas, no podían engañar a un &lt;br /&gt;judío: olía un profundo antisemitismo, y la magnitud del odio &lt;br /&gt;se acrecentaba ante la imposibilidad que tenían de expresar ese &lt;br /&gt;odio abiertamente y en los términos en que lo sentían@.     &lt;br /&gt;De ello se desprende que lo afirmado por la &lt;br /&gt;defensa cuando expresa que AJacobo Timerman en su declaración, &lt;br /&gt;desconocida para el señor Héctor Timerman, según sus propios &lt;br /&gt;dichos (sostuvo que) las preguntas eran en relación a la &lt;br /&gt;subversión, básicamente esa es la orientación del diario, si yo &lt;br /&gt;participaba en la subversión. El señor Héctor Timerman refirió, &lt;br /&gt;en contraposición a lo dicho por su padre, que el 80% del &lt;br /&gt;interrogatorio a su padre tenía que ver con su condición de &lt;br /&gt;judío y marxista@, que lo expuesto por los hijos del damnificado &lt;br /&gt;resulta concordante con las manifestaciones de Jacobo Timerman &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;103 &lt;br /&gt;que lucen en el libro citado que constituye prueba en esta &lt;br /&gt;causa.    &lt;br /&gt;Todo lo hasta aquí expuesto me conduce a concluir &lt;br /&gt;que el agravio de la defensa no puede tener favorable &lt;br /&gt;aceptación. &lt;br /&gt;III. A. La asistencia técnica de Christian Von &lt;br /&gt;Wernich sostiene que el tipo penal del delito de privación &lt;br /&gt;ilegal de la libertad exige el dolo directo de atentar contra &lt;br /&gt;la libertad de actuación ajena y requiere que el sujeto activo &lt;br /&gt;conozca todas las características necesarias del delito y a su &lt;br /&gt;entender la conducta de su asistido no queda atrapada por el &lt;br /&gt;tipo. &lt;br /&gt;De modo previo es necesario recordar que se tuvo &lt;br /&gt;por probado que: Héctor Mariano Ballent fue privado de su &lt;br /&gt;libertad y mantenido en cautiverio en el Centro de Operaciones &lt;br /&gt;Tácticas I (COT I Martínez), Comisaría Don Bosco (Puesto Vasco) &lt;br /&gt;en el período comprendido entre el 17 de mayo de 1977 y el 30 &lt;br /&gt;de septiembre de 1977, en que fue liberado (sentencias causas &lt;br /&gt;13/84, caso n1 14 y 44/85, caso n1 283). Juan Ramón Nazar fue &lt;br /&gt;detenido ilegalmente en Trenque Lauquen y trasladado a Puesto &lt;br /&gt;Vasco y a la Comisaría de Monte Grande en el período &lt;br /&gt;comprendido entre 21 de julio 1977 y 30 de noviembre de 1977, &lt;br /&gt;fecha en que fue derivado a la Comisaría de Monte Grande lugar &lt;br /&gt;de donde lo liberaron el 24 de agosto de 1978 (cfr. sentencias &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 104 &lt;br /&gt;causas 13/84 y 44/85, casos 16 y 282 respectivamente y fs. &lt;br /&gt;7072). Alberto Salomón Liberman fue secuestrado de su casa y &lt;br /&gt;alojado en COT I Martínez, Puesto Vasco y Destacamento de Arana &lt;br /&gt;en el período comprendido entre el 14 de mayo de 1977 y 30 de &lt;br /&gt;noviembre de 1977. Fue trasladado a la Comisaría de Monte &lt;br /&gt;Grande y liberado de allí el 25 de agosto de 1978 (sentencia &lt;br /&gt;causa 44/85, caso n1 274). Néstor Carlos Torbidoni fue citado al &lt;br /&gt;Cuerpo del Ejército n1 1 y detenido los primeros días de mayo de &lt;br /&gt;1977 y luego trasladado desde la Comisaría 23 de la Capital &lt;br /&gt;Federal a COT I Martínez, también estuvo privado ilegítimamente &lt;br /&gt;de su libertad en Puesto Vasco y Arana, lugar de  de donde fue &lt;br /&gt;liberado luego de aproximadamente seis meses. Ramón Miralles &lt;br /&gt;fue privado ilegítimamente de su libertad y alojado en COT I &lt;br /&gt;Martínez, Puesto Vasco y Arana en el período comprendido entre &lt;br /&gt;el 23 de junio de 1977 y el 30 de noviembre de 1977, fecha en &lt;br /&gt;que fue derivado a la Comisaría de Monte Grande donde fue &lt;br /&gt;puesto en libertad el 24 de agosto de 1978 (sentencias causa &lt;br /&gt;13/84, caso n1 11 y 44/85, caso n1 285). Julio César Miralles &lt;br /&gt;fue secuestrado de su casa el 31 de mayo de 1977 y liberado el &lt;br /&gt;30 de septiembre de 1977, período en que fue alojado en COT I &lt;br /&gt;Martínez y en Puesto Vasco (sentencias causa 13/84, caso n1 12 y &lt;br /&gt;44/85, caso n1 267). Jacobo Timerman fue secuestrado de su casa &lt;br /&gt;el 15 de abril de 1977 y privado ilegítimamente de su libertad &lt;br /&gt;en el Departamento Central de la Policía de la Provincia de &lt;br /&gt;Buenos Aires Guarnición Militar Campo de Mayo, en COT I &lt;br /&gt;Martínez y en Puesto Vasco hasta el 30 de septiembre de 1977 &lt;br /&gt;fecha en que fue trasladado a la Cárcel de Magdalena &lt;br /&gt;(sentencias causa 13/84, caso n1 251 y 44/85, caso n1 266). &lt;br /&gt;Rafael Perrota fue secuestrado el 13 de junio de 1977 en la vía &lt;br /&gt;pública en esta ciudad de Buenos Aires y mantenido en &lt;br /&gt;cautiverio en COT I Martínez (sentencia 13/84, caso n1 253 y &lt;br /&gt;44/85, caso n1 284). Juan Destéfano fue secuestrado desde la &lt;br /&gt;Unidad n1 9 en junio de 1977 y alojado en COT I Martínez, Puesto &lt;br /&gt;Vasco y Arana, hasta el 31 de diciembre de 1977 fecha en que &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;105 &lt;br /&gt;fue puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional &lt;br /&gt;(sentencia causa 44/85, caso n1 262). Luis Guillermo Taub fue &lt;br /&gt;secuestrado de su casa el día 7 de septiembre de 1977 y &lt;br /&gt;mantenido en cautiverio en la Brigada de Investigaciones de &lt;br /&gt;Quilmes (Pozo de Quilmes), Brigada de Investigaciones de &lt;br /&gt;Banfield (Pozo de Banfield) y COT I Martínez hasta el 24 de &lt;br /&gt;diciembre de 1977, fecha en que llevado al Pozo de Banfield y &lt;br /&gt;posteriormente a la cárcel de Devoto (sentencias causa n1 13/84, &lt;br /&gt;caso n1 245 y 44/85, caso n1 96). Eva Gitnacht de Graiver fue &lt;br /&gt;detenida el 1 de marzo de 1977 permaneciendo en cautiverio en &lt;br /&gt;Puesto Vasco hasta el 31 de mayo de 1977 fecha en que fue &lt;br /&gt;puesta a disposición del Poder Ejecutivo Nacional. Enrique &lt;br /&gt;Brodsky fue detenido el 1 marzo de 1977 y mantenido en &lt;br /&gt;cautiverio en Puesto Vasco hasta el 31 de mayo de 1977, fecha &lt;br /&gt;en que fue puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional. &lt;br /&gt;Osvaldo Jorge Papaleo fue secuestrado en su domicilio el 19 de &lt;br /&gt;abril de 1977 y alojado en Puesto Vasco hasta el 30 de &lt;br /&gt;septiembre de 1977 que fue puesto en libertad (sentencia causa &lt;br /&gt;44/85, caso n1 249). Juan Amadeo Gramano fue secuestrado desde &lt;br /&gt;la Unidad n1 9 y mantenido en cautiverio en COT I Martínez, en &lt;br /&gt;Arana y Puesto Vasco en el período comprendido entre el 16 de &lt;br /&gt;mayo de 1977 y el 31 de diciembre de 1977, fecha en que fue &lt;br /&gt;alojado nuevamente en la Unidad n1 9 (sentencia causa 13/84, &lt;br /&gt;caso n1 18). Rubén Fernando Schell fue secuestrado de la puerta &lt;br /&gt;de su casa el 12 de noviembre de 1977 y trasladado a la Brigada &lt;br /&gt;de Investigaciones de Quilmes hasta el 21 de febrero de 1978, &lt;br /&gt;fecha en que fue puesto en libertad (sentencia causa 44/85, &lt;br /&gt;caso n1 87). Carlos Alberto Zaidman fue secuestrado de la casa &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 106 &lt;br /&gt;de sus padres el 11 de julio de 1977 y detenido ilegalmente en &lt;br /&gt;la Brigada de Investigaciones de La Plata hasta el 8 de agosto &lt;br /&gt;de 1977, fecha en que fue puesto en libertad. José María &lt;br /&gt;Llantada fue detenido el 1 de julio de 1977 y fue alojado en la &lt;br /&gt;Brigada de Investigaciones de La Plata y en Arana hasta el 8 de &lt;br /&gt;agosto de 1977 fecha en que fue puesto en libertad. Eduardo &lt;br /&gt;Kirilovsky fue secuestrado en su domicilio el 1 de julio de &lt;br /&gt;1977 y mantenido en cautiverio en la Brigada de Investigaciones &lt;br /&gt;de La Plata y Arana hasta el 8 de agosto de 1977 fecha en que &lt;br /&gt;fue puesto en libertad. María Cristina Bustamante fue detenida &lt;br /&gt;en su domicilio y privada ilegítimamente de su libertad en la &lt;br /&gt;Brigada de Investigaciones de La Plata y Arana hasta el 24 de &lt;br /&gt;septiembre de 1977 fecha en que fue puesta en libertad. Analía &lt;br /&gt;Maffeo fue secuestrada de su casa el 6 de julio de 1977 y &lt;br /&gt;mantenida en cautiverio en la Brigada de Investigaciones de La &lt;br /&gt;Plata y Arana hasta el 8 de agosto de 1977, que fue puesta en &lt;br /&gt;libertad. Jorge Orlando Gilbert fue detenido en el domicilio de &lt;br /&gt;Liliana Zambano el día 1 de agosto de 1977 y alojado en la &lt;br /&gt;Brigada de Investigaciones de La Plata y Arana hasta el 30 de &lt;br /&gt;septiembre de 1977 que fue liberado. Luis Velasco fue &lt;br /&gt;secuestrado en su casa el 7 de julio de 1977 y alojado en la &lt;br /&gt;Brigada de Investigaciones de La Plata, Arana, Pozo de Banfield &lt;br /&gt;y Comisaría Quinta hasta el 31 de agosto de 1977 fecha en que &lt;br /&gt;fue puesto en libertad. Luis Larralde fue detenido en su casa y &lt;br /&gt;mantenido en cautiverio en la Brigada de Investigaciones de La &lt;br /&gt;Plata, Arana y COT I Martínez en el período comprendido entre &lt;br /&gt;el 5 de julio y 31 de agosto de 1977, fecha en que recuperó su &lt;br /&gt;libertad. Jorge Luis Andreani fue detenido en la vía pública el &lt;br /&gt;5 de julio de 1977 y alojado en la Brigada de Investigaciones &lt;br /&gt;de la Plata. Ricardo San Martín fue privado ilegítimamente de &lt;br /&gt;su libertad el 5 de julio de 1977 y mantenido en cautiverio en &lt;br /&gt;la Brigada de Investigaciones de La Plata. Néstor Bozzi fue &lt;br /&gt;detenido y privado ilegalmente de su libertad en la Brigada de &lt;br /&gt;Investigaciones de La Plata el 5 de julio de 1977. Osvaldo &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;107 &lt;br /&gt;Lovazzano fue detenido en su casa el 30 de agosto de 1977 y &lt;br /&gt;alojado en la Brigada de Investigaciones de la Plata y en la &lt;br /&gt;Comisaría Quinta de La Plata hasta el 21 de febrero de 1978, &lt;br /&gt;cuando fue puesto en libertad. Alberto José Canziani fue &lt;br /&gt;privado ilegítimamente de su libertad el 2 de septiembre de &lt;br /&gt;1977 y mantenido en cautiverio en la Brigada de Investigaciones &lt;br /&gt;de La Plata, Comisaría Quinta y Arana hasta el 10 de marzo de &lt;br /&gt;1978, que fue puesto en libertad. Elena De la Cuadra y Héctor &lt;br /&gt;Baratti fueron secuestrados en el consultorio odontológico de &lt;br /&gt;Norma Estela Campano de Serra el 23 de febrero de 1977 y &lt;br /&gt;mantenidos en cautiverio en la Comisaría Quinta de La Plata. &lt;br /&gt;José Fernando Fanjul Mahía fue secuestrado el 3 de octubre de &lt;br /&gt;octubre de 1977 y privado ilegítimamente de su libertad en la &lt;br /&gt;Brigada de Investigaciones de La Plata, Arana y Comisaría &lt;br /&gt;Quinta de La Plata (sentencia causa 13/84, caso n1 250). Rodolfo &lt;br /&gt;Emilio Pettiná, Héctor Raúl Manazi y Ricardo Antonio Sanglá &lt;br /&gt;fueron secuestrados desde la casa de Estudiantes de Trenque &lt;br /&gt;Lauquen de La Plata el 15 de junio de 1977. Liliana Amalia &lt;br /&gt;Galarza fue privada ilegítimamente de su libertad en noviembre &lt;br /&gt;de 1976 y mantenida en cautiverio en la Brigada de &lt;br /&gt;Investigaciones de La Plata (sentencia causa 13/84, caso n1 24 y &lt;br /&gt;causa 44/85, caso n1 56). María Magdalena Mainer fue detenida en &lt;br /&gt;la provincia de San Juan el 15 de septiembre de 1976 y &lt;br /&gt;mantenida ilegítimamente en cautiverio en La Cacha y en Brigada &lt;br /&gt;de Investigaciones de La Plata (sentencia causa 13/84, caso n1 &lt;br /&gt;25). Pablo Joaquín Mainer fue ilegítimamente privado de su &lt;br /&gt;libertad el 29 de septiembre de 1976 cuando cumplía el servicio &lt;br /&gt;militar obligatorio en el Distrito Militar de La Plata y &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 108 &lt;br /&gt;alojado en la Brigada de Investigaciones de La Plata (sentencia &lt;br /&gt;causa 13/84, caso n1 26). Cecilia Luján Idiart fue detenida el &lt;br /&gt;16 de diciembre de 1976 y mantenida ilegalmente en cautiverio &lt;br /&gt;en la Brigada de Investigaciones de La Plata (sentencia causa &lt;br /&gt;13/84, caso n1 28). Domingo Moncalvillo fue detenido en las &lt;br /&gt;inmediaciones del ferrocarril General Roca en La Plata el 18 de &lt;br /&gt;diciembre de 1976 y mantenido ilegalmente en cautiverio en la &lt;br /&gt;Brigada de Investigaciones de La Plata (sentencia causa 13/84, &lt;br /&gt;caso n1 27). Nilda Susana Salamone fue privada ilegítimamente de &lt;br /&gt;su libertad en el mes de noviembre de 1976 y mantenida en &lt;br /&gt;cautiverio en la Brigada de Investigaciones de La Plata &lt;br /&gt;(sentencia causa 13/84, caso n1 30). María del Carmen Morettini &lt;br /&gt;fue privada ilegítimamente de su libertad el 30 de noviembre de &lt;br /&gt;1976 y mantenida en cautiverio en la Brigada de Investigaciones &lt;br /&gt;de La Plata (sentencia causa 13/84, caso n1 29).  &lt;br /&gt;El tribunal oral brindo sólidos argumentos a fin &lt;br /&gt;de fundar la responsabilidad penal de Christian Von Wernich por &lt;br /&gt;el delito de privación ilegal de la libertad agravada de las &lt;br /&gt;víctimas indicas en el párrafo antecedente, fundamento que &lt;br /&gt;fuera transcripto al tratar el agravio anterior, asimismo el a &lt;br /&gt;quo concluyó que el carácter de ilegal de la privación de la &lt;br /&gt;libertad lo constituyó la clandestinidad del sistema de &lt;br /&gt;detención. &lt;br /&gt;Por otra parte ha quedado demostrado &lt;br /&gt;fehacientemente en autos que las víctimas alojadas en los &lt;br /&gt;distintos centros clandestinos de detención que integraban el &lt;br /&gt;denominado circuito Camps, fueron allí conducidas mediante la &lt;br /&gt;actividad de grupos operativos fuertemente armados. De la misma &lt;br /&gt;manera se encuentra plenamente acreditado con las pruebas &lt;br /&gt;colectadas que Christian Von Wernich cumplía funciones dentro &lt;br /&gt;de esos centros clandestinos de detención conocidos como COT I &lt;br /&gt;Martínez, Puesto Vasco, Destacamento de Arana, Pozo de Quilmes, &lt;br /&gt;Pozo de Banfield, Comisaría Quinta y Brigada de Investigaciones &lt;br /&gt;de la Plata en la época en que las víctimas estuvieron &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;109 &lt;br /&gt;ilegalmente detenidas en esos lugares, tal como se infiere de &lt;br /&gt;las diferentes testimoniales reseñadas. Por otra parte surge de &lt;br /&gt;la declaración indagatoria de Ramón Camps supra citada el &lt;br /&gt;imputado era un hombre de su confianza; de ello se infiere &lt;br /&gt;entonces que el imputado era integrante de uno de los grupos de &lt;br /&gt;tareas que ejecutaban las operaciones en el marco de la &lt;br /&gt;denominada lucha antisubversiva. &lt;br /&gt;Por otra parte quedó comprobado con las contestes &lt;br /&gt;declaraciones de todos los testigos víctimas del accionar &lt;br /&gt;represivo del estado, que el imputado se encontraba presente y &lt;br /&gt;actuaba en los centros de detención más arriba referidos. &lt;br /&gt;En cuanto a los casos de Liliana Galarza, María &lt;br /&gt;Magdalena Mainer, Pablo Joaquín Mainer, Nilda Susana Salamone, &lt;br /&gt;María del Carmen Morettini, Cecilia Luján Idiart y Domingo &lt;br /&gt;Héctor Moncalvillo, surge de los testimonios de los familiares &lt;br /&gt;y de la prueba documental agregada en autos, la activa &lt;br /&gt;participación de Christian Von Wernich en la privación &lt;br /&gt;ilegítima de la libertad agravada de los nombrados a los que &lt;br /&gt;cabe remitirse brevitatis causae (cfr. fs. 7134 ta./7159 vta. y &lt;br /&gt;sentencia causa 13/84).      &lt;br /&gt;Tal como hiciera referencia el a quo la sentencia &lt;br /&gt;dictada en las causa 13/84 probó la privación ilegal de la &lt;br /&gt;libertad de Héctor Mariano Ballent, Juan Ramón Nazar, Ramón &lt;br /&gt;Miralles, Julio César Miralles, Jacobo Timerman, Rafael &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 110 &lt;br /&gt;Perrota, Luis Guillermo Taub, Juan Amadeo Gramano, José &lt;br /&gt;Fernando Fanjul Mahía y las víctimas referidas en el párrafo &lt;br /&gt;antecedente. Por su parte el decisorio recaído en la causa &lt;br /&gt;44/85 tuvo por probada la privación ilegítima de la libertad de &lt;br /&gt;Antonio Salomón Liberman, Juan Destéfano, Osvaldo Jorge Papaleo &lt;br /&gt;y Rubén Fernando Schell, sentencias pasadas en autoridad de &lt;br /&gt;cosa juzgada. &lt;br /&gt;El tribunal oral además de considerar las &lt;br /&gt;declaraciones testimoniales oídas en el debate, a fin de &lt;br /&gt;acreditar la privación ilegal de la libertad de cada una de las &lt;br /&gt;víctimas y el grado de participación de Christian Von Wernich &lt;br /&gt;evaluó en los casos de Néstor Torbidoni y Luis Larralde la &lt;br /&gt;testimonial brindada por el primero de los nombrados ante el &lt;br /&gt;Juzgado Federal n1 3 obrante a fs. 1705/7 y la que prestara &lt;br /&gt;Larralde ante la Conadep legajo n1 6893 obrante en el Anexo II &lt;br /&gt;de la causa 7/7768 que fueran incorporadas al debate sin &lt;br /&gt;oposición de la defensa, las que dan cuenta de los detalles del &lt;br /&gt;secuestro y cautiverio sufridos. Respecto de Eva Gitnacht de &lt;br /&gt;Graiver se ponderaron los testimonios de Osvaldo Papaleo y de &lt;br /&gt;Lidia Brodsky de Graiver quien relató que la segunda vez que &lt;br /&gt;ella fue detenida la persona a cargo del operativo le dijo que &lt;br /&gt;tenía que llevarlos al domicilio de Eva Gitnacht de Graiver -su &lt;br /&gt;suegra-, y una vez en el lugar vio que la Ametieron dentro del &lt;br /&gt;coche, y a ella la liberaron@ (fs. 7165 vta.), a ello se suma el &lt;br /&gt;decreto presidencial que pone a la nombrada a disposición del &lt;br /&gt;Poder Ejecutivo Nacional. En cuanto al caso de Enrique Brodsky &lt;br /&gt;el tribunal ponderó los dichos de Osvaldo Papaleo y de Lidia &lt;br /&gt;Brodsky quien refirió que su padre fue secuestrado el mismo día &lt;br /&gt;que ella. Por su parte los damnificados Carlos Alberto Zaidman, &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;111 &lt;br /&gt;José María Llantada, Eduardo Kirilovsky, María Cristina &lt;br /&gt;Bustamante, Analía Maffeo, Jorge Orlando Gilbert, Luis Velasco, &lt;br /&gt;Osvaldo Lovazzano y Alberto José Canziani, declararon en el &lt;br /&gt;debate oral dando cuenta detallada de la forma en que fueron &lt;br /&gt;privados ilegítimamente de su libertad, ponderando el a quo &lt;br /&gt;también las demás testimoniales respecto de cada caso en &lt;br /&gt;particular (cfr. fs. 7101/7114 vta. y 7117 vta./7122 vta.). &lt;br /&gt;Para tener por fehacientemente comprobada la &lt;br /&gt;privación ilegal de la libertad sufrida por Jorge Luis &lt;br /&gt;Andreani, Ricardo San Martín, Néstor Bozzi, Elena de la Cuadra, &lt;br /&gt;Héctor Baratti, Rodolfo Emilio Pettiná, Héctor Raúl Manazi y &lt;br /&gt;Ricardo Antonio Sanglá el a quo valoró las declaraciones &lt;br /&gt;testimoniales referidas en los apartados II. C. y II. D. a los &lt;br /&gt;que cabe remitirse a fin de evitar reiteraciones innecesarias; &lt;br /&gt;por otra parte la situación de las tres personas nombradas en &lt;br /&gt;último término será tratada posteriormente en el hecho referido &lt;br /&gt;como la Casa de Trenque Lauquen.  &lt;br /&gt;En relación a las pruebas que demuestran la &lt;br /&gt;autonomía con la que se manejaba el acusado en los diferentes &lt;br /&gt;centros clandestinos de detención, cabe remitirse a lo que &lt;br /&gt;señaló el a quo y que fue interpolado ut supra. &lt;br /&gt;Asimismo, el tribunal oral tuvo por acreditado &lt;br /&gt;más allá de toda duda razonable que Christian Von Wernich &lt;br /&gt;desempeñaba un papel preponderante en los centros clandestinos &lt;br /&gt;de detención denominados COT I Martínez, Puesto Vasco, &lt;br /&gt;Destacamento de Arana, Pozo de Quilmes, Pozo de Banfield, &lt;br /&gt;Comisaría Quinta y Brigada de Investigaciones de la Plata, ello &lt;br /&gt;se deriva del análisis de la totalidad de las pruebas reunidas &lt;br /&gt;de lo que lleva a concluir que, pese a ser un sacerdote de la &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 112 &lt;br /&gt;Iglesia Católica en alegada función pastoral, el imputado &lt;br /&gt;disponía de autonomía y poder de decisión respecto de los &lt;br /&gt;detenidos que estaban alojados en los distintos centros que &lt;br /&gt;recorría. Tal conclusión surge como natural derivación de los &lt;br /&gt;testimonios recepcionados en el debate, en tanto que las &lt;br /&gt;víctimas hacen referencia que Von Wernich ingresaba a las &lt;br /&gt;celdas para Acharlar@ o Abrindarles apoyo espiritual@ donde estas &lt;br /&gt;estaban atados, vendados, sin higiene, visiblemente lastimados, &lt;br /&gt;hacinados, es decir en condiciones oprobiosas, indignas, &lt;br /&gt;inhumanas, por lo que no se puede aceptar como posibilidad &lt;br /&gt;cierta lo alegado por la defensa en cuanto a que no se probó el &lt;br /&gt;dolo directo de atentar contra la libertad y que su defendido &lt;br /&gt;desconocía los elementos del tipo penal. No cabe duda que las &lt;br /&gt;circunstancias apuntadas no constituyen condiciones normales de &lt;br /&gt;detención emanadas de una autoridad competente. En síntesis las &lt;br /&gt;objeciones de la defensa no alcanzan a conmover este aspecto de &lt;br /&gt;la sentencia. &lt;br /&gt;III. B. Por otra parte la defensa entiende que &lt;br /&gt;Ael bien jurídico protegido en este caso es la libertad, tal &lt;br /&gt;como surge del artículo 19 de la Constitución, esto es, la &lt;br /&gt;posibilidad de hacer o no hacer lo que el ser humano quiera, en &lt;br /&gt;cuanto no esté prohibido...@ (fs. 7258 vta.). Agregó que @para &lt;br /&gt;la doctrina argentina, existe un elemento subjetivo del tipo, &lt;br /&gt;que consiste en la tendencia de atentar contra la libertad de &lt;br /&gt;actuación que exige el tipo como finalidad esencial@. &lt;br /&gt;Establecido lo anterior, en primer término he de &lt;br /&gt;indicar que ALa tipificación penal de la privación ilegal de la &lt;br /&gt;libertad releva algo más que la faz ambulatoria en el sentido &lt;br /&gt;negativo del liberalismo clásico, porque remite a la garantía &lt;br /&gt;del art. 18 de la Constitución Nacional@. La exposición de &lt;br /&gt;motivos del proyecto de ley de 1891 que introduce el tipo penal &lt;br /&gt;en cuestión reza AEsta disposición es necesaria para asegurar la &lt;br /&gt;garantía declarada en el art. 18 de la Constitución Nacional, &lt;br /&gt;de que nadie puede ser arrestado sino en virtud de una orden &lt;br /&gt;escrita de autoridad competente@ (cfr. Baigún- Zaffaroni, &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;113 &lt;br /&gt;ACódigo Penal y normas complementarias, Análisis doctrinal y &lt;br /&gt;jurisprudencial@, Tomo 3, Buenos Aires, 2007, pág. 351).     &lt;br /&gt;Esta figura legal protege las garantías &lt;br /&gt;constitucionales, en especial la libertad de la persona frente &lt;br /&gt;a los abusos de poder de los funcionarios públicos. Tutela la &lt;br /&gt;libertad como bien jurídico o interés jurídico y no como mero &lt;br /&gt;presupuesto conceptual de la norma, por cuanto para el derecho &lt;br /&gt;merece protección el libre despliegue de la actividad humana &lt;br /&gt;como tal. Habrá ofensa no solamente cuando de modo directo se &lt;br /&gt;impida hacer lo que la ley manda, sino cuando se creen &lt;br /&gt;condiciones tales que en ellas el sujeto se vea privado de &lt;br /&gt;hacer lo que la ley no prohíbe; se ofenderá, además cuando &lt;br /&gt;abusivamente se entre en el esfera de reserva y secreto que &lt;br /&gt;rodea a toda persona o abusivamente se viole algo que &lt;br /&gt;pertenezca a esa zona (cfr. ob. cit., págs. 352/353 con cita de &lt;br /&gt;Soler). &lt;br /&gt;Considero necesario, de modo previo, hacer &lt;br /&gt;algunas precisiones en tanto que el art. 144 bis, inc. 11, del &lt;br /&gt;Código Penal como delito especial, exige como requisito típico &lt;br /&gt;que el autor sea funcionario público. La doctrina coincide en &lt;br /&gt;cuanto a que la acción debe consistir en privar a una persona &lt;br /&gt;de su libertad mediante un abuso funcional o mediando &lt;br /&gt;incumplimiento de las formalidades exigidas por la ley &lt;br /&gt;atentando contra el artículo 18 de la Carta Magna.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 114 &lt;br /&gt;La defensa sostiene que Von Wernich como capellán &lt;br /&gt;policial estaba asimilado administrativamente a la policía &lt;br /&gt;bonaerense para justificar el ingreso a ella y por lo tanto no &lt;br /&gt;revestía calidad de funcionario público. &lt;br /&gt;En este tema refiere Ricardo C. Núñez que el art. &lt;br /&gt;77 del texto legal de fondo designa con los términos &lt;br /&gt;Afuncionario público@ y Aempleado público@ a todo el que &lt;br /&gt;participa accidental o permanentemente del ejercicio de &lt;br /&gt;funciones públicas, sea por elección popular o por nombramiento &lt;br /&gt;de autoridad competente. Con esto considera sinónimos ambos &lt;br /&gt;términos, y no equipara el concepto penal de funcionario o &lt;br /&gt;empleado público al concepto administrativo de empleado &lt;br /&gt;público, pues éste no participa del ejercicio de las funciones &lt;br /&gt;públicas, sino que presta un servicio vinculado a ese &lt;br /&gt;ejercicio. Así, una persona participa del ejercicio de &lt;br /&gt;funciones públicas si el Estado ha delegado en ella, de modo &lt;br /&gt;exclusivo o en participación con otras, la facultad de expresar &lt;br /&gt;o ejecutar la voluntad estatal en el ámbito de cualquiera de &lt;br /&gt;los tres poderes de gobierno nacional, provincial o municipal@ &lt;br /&gt;(cfr. ADerecho Penal Argentino@, Bs. As., 1974, T. VII, pág. &lt;br /&gt;18/9 y ALópez, Hugo Luis s/ recurso de casación@, causa n1 2256, &lt;br /&gt;reg. n1 2933 de la Sala II, rta. el 5/11/99). &lt;br /&gt;En ese mismo sentido en anterior oportunidad como &lt;br /&gt;integrante de la sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones en &lt;br /&gt;lo Criminal y Correccional sostuve que Alo que determina el &lt;br /&gt;carácter de funcionario o empleado público para la ley penal es &lt;br /&gt;la realización de la voluntad del Estado en el ámbito de la &lt;br /&gt;Administración pública; esto es lo que Núñez señala como &lt;br /&gt;&amp;gt;participación en el ejercicio de la función pública= (vid &amp;gt;El &lt;br /&gt;significado del concepto de funcionario público en el Código &lt;br /&gt;Penal=, en J.A., doctrina, 1970, p. 545) sin que quepa hacer &lt;br /&gt;distinciones entre la Administración central y las entidades &lt;br /&gt;autárquicas o mixtas (cfr. De la Rúa, Jorge, ACódigo Penal &lt;br /&gt;Argentino@, p. 894, núm. 36)@ (cfr. mi voto in re ARomero, Raúl &lt;br /&gt;O.@, fallo 76.126, rta. el 23/12/1977, publicado en L.L. 1978 C, &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;115 &lt;br /&gt;págs. 378/380, y en similar sentido cfr. C.N.Crim., Sala V, &lt;br /&gt;AChirkes, Norberto J.@, rta. el 4/8/81, Fallo n1 31.639). &lt;br /&gt;En lo relativo Aa los &amp;gt;funcionarios de hecho=, en &lt;br /&gt;el concepto del art. 77 entran los funcionarios de un gobierno &lt;br /&gt;de facto y los designados como tales por éste@ (cfr. Núñez, &lt;br /&gt;Ricardo;  AEl significado del concepto de &amp;gt;funcionario público= &lt;br /&gt;en el Código Penal@; Jurisprudencia Argentina, Doctrina, pág. &lt;br /&gt;546).  &lt;br /&gt;Así entonces a la luz de tales parámetros no &lt;br /&gt;vacilo en asignar al imputado el carácter de funcionario &lt;br /&gt;público en atención al desempeño funcional y a la jerarquía que &lt;br /&gt;ostentaba de Oficial Subinspector -Profesional- (cfr. informe &lt;br /&gt;elevado por la Policía de la Provincia de Buenos Aires, cuya &lt;br /&gt;copia fiel del legajo Conadep 683 obra en el Anexo II causa &lt;br /&gt;7/7768 Von Wernich). Asimismo surge del informe referido que en &lt;br /&gt;la época de los hechos aquí juzgados Christian Federico Von &lt;br /&gt;Wernich estuvo asignado a la Comisaría de 9 de Julio y en la &lt;br /&gt;Dirección General de Investigaciones, y luego a partir del 17 &lt;br /&gt;de marzo de 1983 en la Capellanía de la Unidad Regional Junín.  &lt;br /&gt;Por lo demás, la  Corte Suprema de Justicia de la &lt;br /&gt;Nación indicó que los agentes dependientes de la institución &lt;br /&gt;policial son funcionarios (C.S.J.N. Fallos 317:1006, &lt;br /&gt;considerando 71). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 116 &lt;br /&gt;Determinado lo precedente, merece hacerse &lt;br /&gt;referencia al aspecto subjetivo del delito de privación ilegal &lt;br /&gt;de la libertad en tanto que con esfuerzo puede colegirse del &lt;br /&gt;recurso  que la defensa sostiene que no se encuentra probado el &lt;br /&gt;aspecto subjetivo de la figura. &lt;br /&gt;Como delito doloso requiere el conocimiento de &lt;br /&gt;que se está privando de la libertad a otra persona, abusando de &lt;br /&gt;la función o por defectos en las formalidades prescriptas por &lt;br /&gt;la ley para privar a alguien de la libertad (cfr. Donna, &lt;br /&gt;Edgardo Alberto; ADerecho Penal. Parte Especial@, Tomo II-A; &lt;br /&gt;Santa Fe, 2001, págs. 176/177). &lt;br /&gt;En consecuencia, reitero, el imputado conocía de &lt;br /&gt;la privación ilegal de la libertad sufrida por cada una de las &lt;br /&gt;víctimas de autos, ello surge de los dichos de los propios &lt;br /&gt;damnificados que declararon en el juicio, de los testimonios &lt;br /&gt;referidos a aquellas personas que han fallecido en el curso de &lt;br /&gt;estos años y también de los familiares, amigos y compañeros de &lt;br /&gt;cautiverio de los que fueron víctimas del terrorismo de Estado. &lt;br /&gt;Todo ello confluye en determinar sin lugar a dudas la presencia &lt;br /&gt;activa de Christian Von Wernich en los diferentes centros &lt;br /&gt;clandestinos de detención que da cuenta la sentencia recurrida. &lt;br /&gt;En virtud de lo expuesto es que los agravios de &lt;br /&gt;la defensa precedentemente analizados no tendrán favorable &lt;br /&gt;acogida.  &lt;br /&gt;IV. AGRAVIOS DE LA DEFENSA DENOMINADOS AAAALA CASA &lt;br /&gt;DE  TRENQUE LAUQUEN@@@@. &lt;br /&gt;En el acápite del recurso de casación titulado &lt;br /&gt;ALa casa de Trenque Lauquen@ la defensa se agravia de la &lt;br /&gt;imputación a su asistido como coautor en la privación ilegal de &lt;br /&gt;la libertad de Rodolfo Emilio Pettiná, Héctor Oscar Manazzi y &lt;br /&gt;Ricardo Antonio Sanglá. &lt;br /&gt;Como primera aclaración es necesario puntualizar &lt;br /&gt;que yerra la defensa al indicar que se imputa a Christian Von &lt;br /&gt;Wernich la coautoría en las privaciones ilegales de la libertad &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;117 &lt;br /&gt;de los nombrados en tanto que surge de la sentencia puesta en &lt;br /&gt;crisis que se le reprocha al imputado su calidad de partícipe &lt;br /&gt;necesario. &lt;br /&gt;Para llegar a la conclusión referida el tribunal &lt;br /&gt;valoró:  &lt;br /&gt;a) Respecto del caso de Rodolfo Emilio Pettiná, &lt;br /&gt;los dichos de su hermano Julio César quien relató que Aél &lt;br /&gt;escribía a todos lados, incluyendo el Episcopado, el &lt;br /&gt;Presidente, el Regimiento, el Primer Cuerpo del Ejército, &lt;br /&gt;Primatesta; pero no obtuvieron noticias. Mas a raíz de dichas &lt;br /&gt;gestiones, el Obispado de La Plata les concedió una entrevista &lt;br /&gt;donde los trataron muy mal diciendo que si habían desaparecido &lt;br /&gt;de esa forma por algo habría sido, por alguna vinculación con &lt;br /&gt;el terrorismo. Recordó que en una oportunidad él le había &lt;br /&gt;escrito al obispo Gilligan a 9 de Julio, y muy rápido, a los &lt;br /&gt;pocos días de haber escrito la carta, concurrió un sacerdote; &lt;br /&gt;que fue dos veces, la primera preguntó por el testigo, ya que &lt;br /&gt;había firmado la carta, que junto con Jorge Manazi habían ido a &lt;br /&gt;Buenos Aires; se reunió con su madre y los demás, quedando en &lt;br /&gt;que volvería cuando estuviera él. Por la noche, ya habían &lt;br /&gt;regresado desde Buenos Aires, volvió el cura vestido de traje &lt;br /&gt;oscuro con un cuellito de los que usan &amp;gt;los padres= y una cosa de &lt;br /&gt;sacerdote, diciendo ser el padre Christian. Expresó que &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 118 &lt;br /&gt;dialogaron en el lugar que los chicos llamaban &amp;gt;la matera=, al &lt;br /&gt;fondo de la casa. Que, habiéndose identificado como quien &lt;br /&gt;escribiera la carta, el sacerdote le preguntó qué había pasado &lt;br /&gt;para luego decir que &amp;gt;hay gente mala que se aprovecha de los &lt;br /&gt;chicos buenos del interior=; en tono de buena conversación. &lt;br /&gt;Afirmó que al término de la reunión salieron todos, y él junto &lt;br /&gt;con el sacerdote fueron los últimos; al quedar solos, el &lt;br /&gt;sacerdote le preguntó &amp;gt;)cómo te fue en Buenos Aires?=, él dijo &lt;br /&gt;que bien, que había ido a buscar una máquina de escribir a lo &lt;br /&gt;de una amiga y, de paso, a un organismo de Derechos Humanos a &lt;br /&gt;hacer una denuncia. Indicó que el sacerdote se enojó y le dijo: &lt;br /&gt;&amp;gt;Ah, ustedes se juntan con esos, olvidáte de tu hermano y de los &lt;br /&gt;otros dos chicos=. Que él se quedó mal por lo dicho, el cura &lt;br /&gt;siguió caminando, frenó en donde estaban todos los que habían &lt;br /&gt;salido de la reunión, y la señora Sanglá junto a su madre le &lt;br /&gt;preguntaron &amp;gt;)Ahora qué hacemos, padre?=, a lo que les dijo &amp;gt;Yo &lt;br /&gt;les aconsejo que vuelvan a Trenque Lauquen y si tienen otros &lt;br /&gt;hijos cuídenlos, que les puede pasar algo= y se retiró... &lt;br /&gt;Expresó que las dos veces que el sacerdote visitó la casa de &lt;br /&gt;Trenque Lauquen lo hizo como &amp;gt;padre Christian=@.  &lt;br /&gt;Los magistrados también evaluaron la declaración &lt;br /&gt;de Elena Taybo, madre de Rodolfo Emilio Pertiná quien dijo que &lt;br /&gt;Ala única persona que concurrió a la casa de Trenque Lauquen fue &lt;br /&gt;Christian von Wernich Bsupo luego cómo se llamaba-, ya que su &lt;br /&gt;hijo le había escrito al obispo Gilligan, quien enviaba al &lt;br /&gt;sacerdote de su parte. Que el cura preguntó si estaban los &lt;br /&gt;chicos y le dijeron que faltaban su hijo, Jorge Manazi y otros &lt;br /&gt;que estaban en la Universidad. Indicó que von Wernich regresó &lt;br /&gt;por la noche, a hablar, y le hizo una amenaza diciendo &amp;gt;señora, &lt;br /&gt;le pido que se vaya a Trenque Lauquen y lleve a sus hijos, &lt;br /&gt;porque a usted le puede pasar algo y sus hijos pueden &lt;br /&gt;desaparecer=;... Señaló que la señora de Sanglá había recibido &lt;br /&gt;una carta de von Wernich con la imagen de una virgen diciendo &lt;br /&gt;que no había noticias, que no sabía nada y que rezara@.  &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;119 &lt;br /&gt;El testigo Juan Simón Pérez ARecordó que una &lt;br /&gt;tarde, en la casa de Trenque Lauquen, sonó el timbre, abrió la &lt;br /&gt;puerta y alguien se identificó como el Padre Christian, de &lt;br /&gt;parte del Obispo de 9 de Julio, quien dijo &amp;gt;vengo por la suerte &lt;br /&gt;de tres hijos de la diócesis=. Que la señora de Pettiná luego le &lt;br /&gt;contó que ese sacerdote les dijo que se volvieran a su lugar de &lt;br /&gt;origen, a cuidar a sus hijos. El testigo afirmó que una &lt;br /&gt;sugerencia amistosa no era, era una zona gris@.  &lt;br /&gt;b) En relación al caso de Héctor Oscar Manazi: el &lt;br /&gt;a quo evaluó la declaración transcripta supra, de Julio César &lt;br /&gt;Pettiná, la de Elena Taybo y la de Juan Simón Pérez e incorporó &lt;br /&gt;al debate la declaración prestada por Jorge Raúl Manazi obrante &lt;br /&gt;a fs. 46/52 del Anexo I de la causa 7/7768 donde relató que &lt;br /&gt;Aestaba con la madre de Pettiná y los chicos estaban estudiando &lt;br /&gt;cuando apareció el cura, diciendo que lo había mandado el &lt;br /&gt;obispo de 9 de Julio. Era von Wernich, Christian von Wernich, &lt;br /&gt;dijo. Que en el transcurso de la conversación, a la señora de &lt;br /&gt;Pettiná le preguntó cuántos hijos tenía y cuando le contestó &lt;br /&gt;que tenía tres más, le dijo Abueno señora preocúpese por los &lt;br /&gt;tres@. Que además Von Wernich les dijo que ya había tres grupos &lt;br /&gt;actuando, AGrupo Escuadrón Los Lagartos@ era uno, los otros &lt;br /&gt;también tenían nombres de animales, y él ya sabía perfectamente &lt;br /&gt;que los chicos no aparecerían más. Señaló que von Wernich se &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 120 &lt;br /&gt;apareció como si lo hubiera mandado el obispo de 9 de Julio a &lt;br /&gt;averiguar; empezó una especie de interrogatorio, sobre qué &lt;br /&gt;hacían ellos, qué no hacían. &lt;br /&gt;c) En cuanto al caso de Ricardo Antonio Sanglá el &lt;br /&gt;tribunal consideró lo declarado por Mery Luisa López, madre del &lt;br /&gt;nombrado, quien refirió que AUna buena tarde, llegó un cura &lt;br /&gt;enviado por monseñor Gilligan para ayudarlos. Era el señor von &lt;br /&gt;Wernich, quien pidió que le contaran todo lo sucedido. Estaban &lt;br /&gt;Pettiná, el hermano de Manazi y ella. Ellas le contaron y dijo &lt;br /&gt;que volvería después; lo hizo el mismo día a la noche. Les dijo &lt;br /&gt;lo mismo que Cecchi: que eran chicos inocentes, que la &lt;br /&gt;subversión se los llevaba porque eran del interior, y que se &lt;br /&gt;fueran &amp;gt;para las casas=, que cuidaran lo que les quedaba, porque &lt;br /&gt;podían pasar 3 meses, 6 meses, 1 año sin verlos, como podía &lt;br /&gt;pasar que no los vieran más. Al otro día ella se fue a Trenque &lt;br /&gt;Lauquen. Dio cuenta de que al poco tiempo volvió a escribirle a &lt;br /&gt;von Wernich, para saber si había averiguado algo: él le &lt;br /&gt;contestó con una tarjeta de la Virgen firmada por el &amp;gt;Padre &lt;br /&gt;Christian= en la que decía que siguiera esperando, que tuviera &lt;br /&gt;fe, no daba noticias@. Asimismo se valoró el testimonio de Julio &lt;br /&gt;César Pettiná en lo que respecta al encuentro y conversación &lt;br /&gt;que tuvo con el imputado. &lt;br /&gt;El planteo defensivo referido a que las &lt;br /&gt;manifestaciones de Von Wernich no constituyeron amenazas para &lt;br /&gt;que los familiares cesaran en sus averiguaciones como aporte &lt;br /&gt;destinado a mantener la situación de privación de la libertad, &lt;br /&gt;fueron abarcados por el tribunal oral en los siguientes &lt;br /&gt;términos: Aen cuanto al significado que pudieron tener para los &lt;br /&gt;familiares de las víctimas las palabras de Von Wernich se &lt;br /&gt;esclarecen con sólo tener en cuenta el contexto en el que &lt;br /&gt;dichas palabras fueron pronunciadas y por parte de quién. La &lt;br /&gt;Sra. de Sanglá, por ejemplo, como bien señaló la defensa, Avenía &lt;br /&gt;del campo@ (SIC) y acababa de ser secuestrado un hijo suyo con &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;121 &lt;br /&gt;la metodología que la propia defensa aceptó. En esos momentos, &lt;br /&gt;no hay una sola reacción, uniforme y lineal. Terror, necesidad &lt;br /&gt;de creer en el sacerdote y desorientación, son sólo algunos de &lt;br /&gt;los infinitos pensamientos que a una madre -venga o no del &lt;br /&gt;campo-, en esas circunstancias se le mezclan en la cabeza. En &lt;br /&gt;cuanto a la presentación de habeas corpus y el intercambio de &lt;br /&gt;cartas esperando información de Von Wernich sobre los que &lt;br /&gt;igualmente se interrogó la defensa, no significan de ningún &lt;br /&gt;modo que no se sintieran amenazados por él o con temor. Es sólo &lt;br /&gt;que la necesidad de las madres de las víctimas del terrorismo &lt;br /&gt;de estado de encontrar a sus hijos, siempre fue superior a &lt;br /&gt;cualquier amenaza, aunque proviniera como en este caso de un &lt;br /&gt;sacerdote. De ese modo, las reacciones diversas de las familias &lt;br /&gt;de Manazi, Sanglá y Pettiná y su lucha por encontrar la verdad &lt;br /&gt;de lo sucedido, lejos de implicar falta de responsabilidad en &lt;br /&gt;Von Wernich, confirman que su actividad en los hechos fue una &lt;br /&gt;vez más, como en los restantes, la de un calificado cuadro del &lt;br /&gt;aparato criminal en plena actividad en la época de los &lt;br /&gt;secuestros aludidos. Nótese finalmente al respecto, que el &lt;br /&gt;conocimiento de Von Wernich de los episodios  &lt;br /&gt;vividos por las víctimas del caso y su participación y &lt;br /&gt;responsabilidad en ellos era obvia. Tanto, que interrumpió su &lt;br /&gt;actividad en los centros clandestinos de detención y tortura &lt;br /&gt;para irrumpir en varias oportunidades -dos veces en un mismo &lt;br /&gt;día- con sus Aconsejos@ y Apreguntas@ en la casa de Trenque &lt;br /&gt;Lauquen en La Plata, esta vez no como oficial de la policía de &lt;br /&gt;Investigaciones que era, sino como un sacerdote de 9 de Julio &lt;br /&gt;que se preocupa por sus fieles@.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 122 &lt;br /&gt;Considero que la evaluación y valoración conjunta &lt;br /&gt;realizada en la sentencia, en base a los testimonios recogidos &lt;br /&gt;en el debate, que se conjugan entre ellos perfectamente, exhibe &lt;br /&gt;un juicio crítico sustentado en las reglas de la lógica y del &lt;br /&gt;razonamiento con sujeción a las reglas de la sana crítica; en &lt;br /&gt;tanto que con abundancia probatoria el a quo demostró que &lt;br /&gt;Christian Von Wernich tenía un amplio conocimiento de lo que  &lt;br /&gt;ocurrió con los tres estudiantes, y que pese a ello no les dio &lt;br /&gt;a sus padres ningún tipo de información valedera que les &lt;br /&gt;permitiera tomar conocimiento acerca de su verdadero destino. &lt;br /&gt;Por otra parte, los argumentos esgrimidos en esta &lt;br /&gt;instancia por la defensa resultan una reedición de &lt;br /&gt;cuestionamientos ya planteados durante el juicio oral y &lt;br /&gt;resueltos por el sentenciante con acertado criterio, por lo que &lt;br /&gt;su reiteración -sin esgrimir nuevos argumentos que avalen su &lt;br /&gt;postura- no habrá de tener favorable acogida. &lt;br /&gt;Es que el planteo de la defensa sólo se traduce &lt;br /&gt;en un intento de sustituir la evaluación del tribunal por su &lt;br /&gt;propio criterio, sin refutarla seriamente ni esgrimir &lt;br /&gt;fundamentos que autoricen a la descalificación de la &lt;br /&gt;ponderación realizada por el a quo, por lo que en rigor de &lt;br /&gt;verdad la deja incólume. &lt;br /&gt;En efecto, ha quedado plenamente demostrado con &lt;br /&gt;las testimoniales reseñadas que Christian Von Wernich estuvo en &lt;br /&gt;la Casa de estudiantes de Trenque Lauquen de La Plata, y que &lt;br /&gt;interrogó a los presentes respecto de las actividades &lt;br /&gt;realizadas en pos de dar con el paradero de los tres &lt;br /&gt;estudiantes secuestrados. Todo lo cual acredita su directa y &lt;br /&gt;necesaria intervención en el hecho juzgado pudiendo sostener &lt;br /&gt;sin ambages que el hecho se llevó a cabo con un concierto de &lt;br /&gt;voluntades y que Von Wernich tuvo una activa participación en &lt;br /&gt;él (in re ALibra, Marcelo D. y Traverso, Nancy E. s/ recurso de &lt;br /&gt;casación@, causa n1 2429, reg. n° 3007, rta. el 13/09/99, Sala &lt;br /&gt;I). &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;123 &lt;br /&gt;V. AGRAVIOS DE LA DEFENSA DENOMINADOS AAAAEL GRUPO &lt;br /&gt;DE LOS SIETE@@@@. &lt;br /&gt;V. A. En el apartado denominado por la defensa &lt;br /&gt;AEl grupo de los siete@ la defensa se agravia de la valoración &lt;br /&gt;realizada por el a quo del testimonio de Adelina Moncalvillo en &lt;br /&gt;tanto entiende que declaró en base a comentarios de su hermano &lt;br /&gt;y que esa versión se contradice con lo afirmado por Domingo &lt;br /&gt;Moncalvillo (padre) ante la Cámara Federal en el Juicio a las &lt;br /&gt;Juntas, quien manifestó en relación a las condiciones de &lt;br /&gt;detención de su hijo, que en la Brigada (de Investigaciones de &lt;br /&gt;La Plata) estaba muy bien, que trabajaba, estudiaba y que el &lt;br /&gt;trato era bueno. &lt;br /&gt;A continuación y bajo el subtítulo Ab.1) EMMED@ &lt;br /&gt;la asistencia técnica se agravia del valor probatorio dado a la &lt;br /&gt;declaración testimonial prestada por Julio Alberto Emmed ante &lt;br /&gt;la CONADEP, indicando que debe valorarse a favor del imputado &lt;br /&gt;la declaración prestada por el nombrado el día 24 de julio de &lt;br /&gt;1985 ante el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas. &lt;br /&gt;En forma preliminar cabe señalar que lo alegado &lt;br /&gt;por la defensa respecto de que la testigo Adelina Moncalvillo &lt;br /&gt;se ha pronunciado de forma mendaz, no encuentra sustento &lt;br /&gt;fáctico, en tanto que la recurrente no indicó cuáles fueron &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 124 &lt;br /&gt;esos Adiferentes estrados@ en los que la testigo aseveró cosas &lt;br /&gt;disímiles, tampoco brindó los datos necesarios para &lt;br /&gt;individualizar esas aseveraciones referidas ni los dichos que a &lt;br /&gt;su entender son falaces; asimismo el recurrente no logra &lt;br /&gt;demostrar de qué forma ello perjudica el derecho de defensa del &lt;br /&gt;imputado, en tanto que la certeza a la que arribó el tribunal &lt;br /&gt;en cuanto a la participación del imputado en el destino final &lt;br /&gt;de las víctimas del llamado Agrupo de los siete@, reposa en una &lt;br /&gt;variedad de pruebas e indicios que lo llevaron al &lt;br /&gt;convencimiento que los hechos sucedieron de esa forma y no de &lt;br /&gt;otra y el testimonio de Adelina Moncalvillo forma parte de ese &lt;br /&gt;plexo probatorio valorado y no resulta ser la única prueba en &lt;br /&gt;la que reposa el fundamento del fallo en cuanto a la &lt;br /&gt;responsabilidad de Von Wernich en esos hechos. &lt;br /&gt;Como se hiciera mención respecto del caso de la &lt;br /&gt;ACasa de Trenque Lauquen@, la defensa sólo reedita los &lt;br /&gt;argumentos vertidos en el debate, y que fueran objeto de &lt;br /&gt;tratamiento en la sentencia en los siguientes términos, los que &lt;br /&gt;comparto: @En cuanto a la afirmación efectuada por la defensa de &lt;br /&gt;que la testigo Adelina Moncalvillo, había faltado a la verdad, &lt;br /&gt;cabe señalar que para imputaciones de ese calibre, es &lt;br /&gt;imprescindible señalar razones serias, toda vez que entre otras &lt;br /&gt;cosas se pretende que el tribunal no tenga en cuenta los dichos &lt;br /&gt;en cuestión. Aquí, no sólo dichas razones no surgen de los &lt;br /&gt;alegatos efectuados, sino que por el contrario, el testimonio &lt;br /&gt;de la señora Moncalvillo resulta coherente con el resto de la &lt;br /&gt;prueba producida tanto en lo que hace a la presencia de Von &lt;br /&gt;Wernich en el centro clandestino donde se encontraba detenido &lt;br /&gt;el hermano de la testigo, como a la actividad que desarrolló &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;125 &lt;br /&gt;respecto de los familiares con los que se contactó. En igual &lt;br /&gt;sentido, cabe resaltar que los dichos de Moncalvillo son &lt;br /&gt;igualmente armónicos con lo declarado por Emmed....ante la &lt;br /&gt;CONADEP...@. &lt;br /&gt;V. B. Respecto de la declaración de Julio Alberto &lt;br /&gt;Emmed en la causa 13/84 cuya copia mecanografiada obra a fs. &lt;br /&gt;5502/5507 de esta causa, cabe indicar que no se advierte de su &lt;br /&gt;lectura la retractación a la que hace referencia la defensa, &lt;br /&gt;como tampoco surgen de los dichos del testigo los extremos &lt;br /&gt;referidos por la asistencia letrada en cuanto a que el doctor &lt;br /&gt;Aragón y la doctora Aguad le habrían realizado un ofrecimiento &lt;br /&gt;dinerario, de libertad, la salida del país y la radicación en &lt;br /&gt;el exterior junto con su familia a cambio de la incriminación &lt;br /&gt;de Etchecolatz y de Christian Von Wernich; en consecuencia no &lt;br /&gt;resulta más que un esfuerzo de la defensa por mejorar la &lt;br /&gt;situación procesal del imputado, puesto que los extremos &lt;br /&gt;referidos no pasan de ser meras afirmaciones sin sustento &lt;br /&gt;fáctico alguno, en tanto que no obra denuncia sobre las &lt;br /&gt;circunstancias apuntadas por los letrados de confianza de &lt;br /&gt;Christian Von Wernich. &lt;br /&gt;Por otra parte, lo expresado por Julio Alberto &lt;br /&gt;Emmed ante la Conadep, devino como correlato de la denuncia que &lt;br /&gt;él realizara mediante correspondencia dirigida al Presidente de &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 126 &lt;br /&gt;ese Organismo, esto se encuentra corroborado mediante la copia &lt;br /&gt;del formulario que la Conadep utilizaba, en el que consta que &lt;br /&gt;se trató de una denuncia de ilícitos y que fue formulada &lt;br /&gt;mediante correspondencia. Al presentarse el doctor Aguad y la &lt;br /&gt;doctora Aragón en la unidad penitenciaria para tomar la &lt;br /&gt;declaración al denunciante se indicó tal circunstancia en los &lt;br /&gt;siguientes términos Ase constituyen en la cárcel de Caseros U- &lt;br /&gt;16, el secretario de la Comisión Nacional sobre la Desaparición &lt;br /&gt;de Personas, Dr. Raúl Aragón y la funcionaria de la misma Dra. &lt;br /&gt;Susana Aguad. Lo hacen a requerimiento de uno de los internos &lt;br /&gt;que manifestó a través de una carta dirigida al Presidente de &lt;br /&gt;la Comisión su intención de declarar sobre hechos vinculados &lt;br /&gt;con la investigación que la misma propone@. &lt;br /&gt;En cuanto a la declaración que habría realizado &lt;br /&gt;Julio Alberto Emmed ante el Consejo Supremo de las Fuerzas &lt;br /&gt;Armadas el 24 de julio de 1985, cabe indicar que no obra en la &lt;br /&gt;causa copia de tal instrumento pese a los esfuerzos del &lt;br /&gt;juzgador para lograr tal cometido, por lo que cabe concluir que &lt;br /&gt;la defensa que sostiene tal tesitura debió allegar a la causa &lt;br /&gt;una réplica del testimonio; en ese sentido no puede esta &lt;br /&gt;instancia revisora verificar los extremos señalados por la &lt;br /&gt;defensa por resultar materialmente imposible y exceder el &lt;br /&gt;ámbito del recurso. &lt;br /&gt;En esa inteligencia considero que el tribunal &lt;br /&gt;oral valoró adecuadamente y en virtud de la sana crítica &lt;br /&gt;racional el testimonio de Julio Alberto Emmed prestado ante las &lt;br /&gt;autoridades de la Conadep el día 10 de febrero de 1984, el que &lt;br /&gt;fue analizado junto a indicios que revisten una orientación &lt;br /&gt;inequívoca hacia una sola dirección, resultan concordantes &lt;br /&gt;entre sí y de entidad suficiente. Estos indicios están &lt;br /&gt;constituidos por diversas declaraciones testimoniales, por los &lt;br /&gt;dichos de los familiares directos de las víctimas, las diversas &lt;br /&gt;misivas adjuntadas como prueba, el relato realizado por la &lt;br /&gt;testigo Susana Aguad en el debate respecto de las formalidades &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;127 &lt;br /&gt;del acto y la impresión que le causó el testigo, lo expuesto &lt;br /&gt;por la testigo Rosa Graciela Castagnola en cuanto a cómo se &lt;br /&gt;llegó a vincular la declaración de la madre de Cecilia Idiart &lt;br /&gt;ante la CONADEP y los extremos referidos por Emmed y su natural &lt;br /&gt;derivación hacia el llamado grupo de los siete. &lt;br /&gt;Las cuestiones referidas en el párrafo &lt;br /&gt;antecedente serán ampliadas a continuación en tanto que sobre &lt;br /&gt;estas pruebas reposa la responsabilidad del imputado en los &lt;br /&gt;homicidios triplemente calificados por los que resultó &lt;br /&gt;condenado y toda vez que la defensa se agravia de la &lt;br /&gt;calificación mencionada y a fin de evitar repeticiones &lt;br /&gt;innecesarias se tratarán a continuación. &lt;br /&gt;V. C. Estimo necesario recordar los extremos &lt;br /&gt;manifestados por Julio Alberto Emmed a los funcionarios de la &lt;br /&gt;Conadep:...Aen el año 77 revistaba en calidad de agente de la &lt;br /&gt;POLICÍA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES -SECCIÓN DIRECCIÓN &lt;br /&gt;GENERAL DE INVESTIGACIONES- En ese momento ingresa en la &lt;br /&gt;custodia personal del Director general de Investigaciones &lt;br /&gt;Comisario General Miguel Osvaldo Etchecolatz que dependía &lt;br /&gt;directamente del jefe de Policía de ese momento Coronel Ramón &lt;br /&gt;Camps y por ende del Comandante del Primer Cuerpo del Ejército, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 128 &lt;br /&gt;Guillermo Suárez Masson..., el total general de la custodia &lt;br /&gt;integraba el grupo operativo III...En este grupo operativo III &lt;br /&gt;se integraban el I que dependía del Secretario Privado Norberto &lt;br /&gt;Cossani, el II que dependía del Oficial Principal Milton Pretti &lt;br /&gt;y el III a cargo del Oficial Principal Ondané Roig...La &lt;br /&gt;jerarquía no tenía nada que ver. Lo que importaba era el grado &lt;br /&gt;de experiencia de cada uno y la prueba concreta de que podía &lt;br /&gt;servir para determinadas cosas delicadas...Cuando Cossani le &lt;br /&gt;pregunta si está dispuesto a luchar contra la subversión, el &lt;br /&gt;declarante le acepta, le dice que sí. El alias de Cossani es &lt;br /&gt;ABeto@. Seguidamente Emmed hace la tramitación correspondiente, &lt;br /&gt;en quince días se le da el alta de policía y pasa a ser &lt;br /&gt;custodio del Director General de Investigaciones de la &lt;br /&gt;Provincia de Buenos Aires ETCHECOLATZ. Siempre con el grado de &lt;br /&gt;agente. Luego de probarlo a través de trabajos especiales, como &lt;br /&gt;para tener la certeza de que el declarante servía para estas &lt;br /&gt;cosas, le entregan una credencial de OFICIAL SUBINSPECTOR, pero &lt;br /&gt;no con su nombre sino con el nombre de RICARDO MARTÍNEZ...En &lt;br /&gt;los primeros días cuando se presentó a investigaciones se &lt;br /&gt;estaba en los últimos días de la investigación del caso &lt;br /&gt;Graiver, se estaba investigando también el caso del ex &lt;br /&gt;gobernador Calabró y había varios detenidos...Se turnaban para &lt;br /&gt;cuidarlos, en turnos de dos horas. Les daban la comida. No se &lt;br /&gt;les permitía bañarse. Estaban esposados en las camas. Se &lt;br /&gt;encontraban en el subsuelo de Investigaciones, en una &lt;br /&gt;habitación que se usaba para eso. La primera noche que le tocó &lt;br /&gt;hacer guardia se saca a uno de ellos y al Sargento Pérez le &lt;br /&gt;corresponde pasarlo por la máquina. Esa noche se dio la sesión &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;129 &lt;br /&gt;en la armería. La armería estaba entre la habitación de la &lt;br /&gt;custodia y las piezas adonde se ponían a los detenidos. El &lt;br /&gt;Sargento Pérez era el encargado de la máquina y el &lt;br /&gt;interrogatorio respondía al que le había encomendado el &lt;br /&gt;Comisario General, las preguntas estaban preestablecidas y se &lt;br /&gt;referían al grado que tenían en la subversión y cuál era su &lt;br /&gt;función. Esto ocurrió a mediados de junio de 1977...Entre &lt;br /&gt;Róspide, Camps y el Director General de Investigaciones había &lt;br /&gt;un hombre clave que era EROS AMÍLCAR TARELA -...-estaba a cargo &lt;br /&gt;... de todos los interrogatorios de los subversivos que se &lt;br /&gt;recibieran. Aclaro que en ese momento en Jefatura no se tenía a &lt;br /&gt;cualquier subversivo sino a jefes. Se estaba en ese momento &lt;br /&gt;trabajando activamente en Puesto Vasco- Martínez y Arana. Esos &lt;br /&gt;eran los lugares claves que teníamos nosotros para realizar la &lt;br /&gt;tarea por su emplazamiento geográfico...La primera prueba de &lt;br /&gt;confianza que dí fue a mediados de junio del 77 en un &lt;br /&gt;enfrentamiento en Berisso cuando cubrí a un soldado con fuego &lt;br /&gt;granado de ametralladora. Allí en un departamento que se &lt;br /&gt;encontraba frente a la estación de Berisso había dos mujeres y &lt;br /&gt;un hombre. Todos terminaron muertos. La última mujer que bajaba &lt;br /&gt;las escaleras con un brazo roto y que estaba agonizando fue &lt;br /&gt;terminada por el Comisario General Etchecolatz. Después de este &lt;br /&gt;enfrentamiento se me entregan las credenciales y la ropa. Según &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 130 &lt;br /&gt;el Código Militar cuando se usan ropas o credenciales falsas &lt;br /&gt;para delinquir corresponde el máximo de las penas. Ahora bien, &lt;br /&gt;a mí me las proporcionan, me las da el Comisario General y &lt;br /&gt;sobre esta base es que después se me inculpa y se me da el &lt;br /&gt;máximo de la pena... La segunda misión que se le encomienda en &lt;br /&gt;este carácter es secreta. Se le entregan a los dos, a mí y al &lt;br /&gt;cabo Norberto Montechiari, dos sobres cerrados. Es &amp;gt;Beto= Cossani &lt;br /&gt;quien les entrega los sobres estando presente el comisario &lt;br /&gt;general y en el despacho del mismo. La orden consistía en &lt;br /&gt;retirar de Jefatura un NN corlarle los pies y las manos y &lt;br /&gt;quemar luego los restos...Que como Secretario Privado del &lt;br /&gt;comisario general Etchecolatz, Cossani tenía plenos poderes y &lt;br /&gt;ambos el dicente y Cossani podían actuar en todo el ámbito de &lt;br /&gt;la Provincia de Buenos Aires junto con todo el grupo de la &lt;br /&gt;custodia del Comisario Etchecolatz. Tenían más poder a veces &lt;br /&gt;que los altos oficiales de la Policía...Quiere aclarar que &lt;br /&gt;tanto COSSANI como ETCHECOLATZ, era personas enemigas de todo &lt;br /&gt;manejo deshonesto de dinero...Inclusive el dicente sabe que &lt;br /&gt;cuando el comisario ETCHECOLATZ sabía de personal policial que &lt;br /&gt;operaba &amp;gt;por izquierda= en secuestros extorsivos, robos, etc, en &lt;br /&gt;su propio beneficio actuaba con suma dureza. Por ejemplo en el &lt;br /&gt;caso del oficial subinspector Gerosa y suboficial Bidegain &lt;br /&gt;ambos muertos que aparecieron atados de pies y manos en la &lt;br /&gt;subcomisaría de Villa Galicia, fueron ultimados por personal &lt;br /&gt;policial de la Brigada de Avellaneda por orden directa de &lt;br /&gt;Etchecolatz. Que el dicente tiene conocimiento por haber &lt;br /&gt;investigado los hechos delictivos de Bidegain y Gerosa,...Que &lt;br /&gt;verificaron una cantidad de objetos de la Policía en una &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;131 &lt;br /&gt;vivienda precaria que tenía el suboficial Bidegain...Esto jamás &lt;br /&gt;se llegó a saber salvándose el buen nombre de ambos todo se &lt;br /&gt;disimuló inculpando a dos delincuentes comunes...@. &lt;br /&gt;Más adelante relató los siguientes hechos en los &lt;br /&gt;que fue partícipe: AQue a fines del 77 o principios del 78 se me &lt;br /&gt;llama al despacho del Comisario General Etchecolatz, y ahí, en &lt;br /&gt;presencia del Comisario General, del Coronel Rospide, de Eros &lt;br /&gt;Amílcar Tarela ...del padre Cristian von Wernich y del cabo &lt;br /&gt;primero Norberto Cossani, y se me pregunta si con un golpe de &lt;br /&gt;judo era yo capaz de dormir a una persona dentro de la &lt;br /&gt;incomodidad del pequeño espacio de la parte trasera de un &lt;br /&gt;vehículo. Yo pido que se me den las características físicas de &lt;br /&gt;la persona y se le dice que es una persona de sexo femenino de &lt;br /&gt;contextura media. Respondo que en esas condiciones era difícil &lt;br /&gt;dar un golpe de esas características pero que yo lo iba a &lt;br /&gt;intentar. Dos días después se hace una reunión en presencia de &lt;br /&gt;los jefes de los grupos, en que estaban Milton Prety, Daniel &lt;br /&gt;Roig -jefes de dos grupos que trabajan en zona Sur y Norte &lt;br /&gt;&amp;gt;patota volante= y Norberto Cossani. Esta reunión se hace en el &lt;br /&gt;despacho del Subdirector de Investigaciones pero el mismo no &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 132 &lt;br /&gt;está presente. Estaban los integrantes de los grupos que &lt;br /&gt;habríamos de participar, unas diez personas. Allí se nos &lt;br /&gt;explica de que se iban a retirar de BRIGADA DE LA PLATA, tres &lt;br /&gt;subversivos &amp;gt;quebrados=, los cuales habían cooperado con la &lt;br /&gt;represión, para ser trasladados al exterior -según se les había &lt;br /&gt;prometido-. Irían a Brasil previo paso por Uruguay o Paraguay y &lt;br /&gt;tenían todo previsto, lugares de hospedaje, etc. Las familias &lt;br /&gt;debían esperarlos en Brasil. Ya se les habían fabricado &lt;br /&gt;documentos de identidad, como pasaportes y documentación &lt;br /&gt;correspondiente, pero si bien los mismos estaba a nombre de los &lt;br /&gt;ex subversivos, las fotos correspondían a miembros de la &lt;br /&gt;policía. En el primer viaje, con estos documentos, viajan el &lt;br /&gt;cabo primero Cossani y dos oficiales de la Policía femenina, y &lt;br /&gt;dejaron establecidos los lugares donde presuntamente se habrían &lt;br /&gt;de hospedar los exsubversivos. Es así como comienza a &lt;br /&gt;realizarse el primer operativo. Salimos de Jefatura con tres &lt;br /&gt;vehículos uno con tres hombres y en los otros cuatro hombres &lt;br /&gt;cada uno. En la Brigada de Investigaciones de La Plata nos &lt;br /&gt;esperaba el padre Christian von Wernich quien había hablado y &lt;br /&gt;bendecido a los ex subversivos, y les había hecho una despedida &lt;br /&gt;en la misma Brigada, la familia les había mandado flores, etc. &lt;br /&gt;El jefe de la Brigada de La Plata en ese momento era el &lt;br /&gt;Comisario o Subinspector Páez. Los tres, dos mujeres y un &lt;br /&gt;hombre -salen en libertad de acción, sin esposas, porque para &lt;br /&gt;ellos nosotros eramos simplemente custodios que teníamos que &lt;br /&gt;llevarlos a Aeroparque y embarcarlos- se nos habían dado &lt;br /&gt;expresas instrucciones de que no portáramos armas, pero por &lt;br /&gt;temores que teníamos de que se hiciera un ardid para disimular &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;133 &lt;br /&gt;un enfrentamiento y llegar a liquidarnos a nosotros mismos, &lt;br /&gt;decidimos desobedecer la orden y llevar las armas de la &lt;br /&gt;repartición y un arma personal. En el coche donde yo iba -el &lt;br /&gt;móvil número tres- se encontraban el padre Christian von &lt;br /&gt;Wernich, el cabo primero Francisco Avellaneda, y en el asiento &lt;br /&gt;trasero Giménez -alias &amp;gt;el TataB el NN que era un joven de &lt;br /&gt;veintidós años aproximadamente, cutis blanco, pelo castaño de &lt;br /&gt;setenta y cinco kilos aproximadamente, y un metro setenta y &lt;br /&gt;cinco de estatura, que había vivido en las cercanías de La &lt;br /&gt;Plata. Salimos de La Plata hasta el camino General Belgrano y &lt;br /&gt;después que pasamos la entrada de Gutiérrez -se iban a pedir &lt;br /&gt;las condiciones de cada móvil por &amp;gt;handy=, y éste significaría la &lt;br /&gt;señal para iniciar el golpe. Cada móvil estaba reconocido con &lt;br /&gt;un número: móvil 1, dos y tres. Al llegar a móvil tres yo debía &lt;br /&gt;pegar el golpe que adormecería a la persona. Pego el golpe &lt;br /&gt;cerca de la mandíbula pero no llego a desvanecer al joven. &lt;br /&gt;Giménez saca la pistola -el arma reglamentaria- cuando el NN ve &lt;br /&gt;el arma se precipita contra ella misma y se entabla una lucha, &lt;br /&gt;un forcejeo que me obliga a tomarlo del cuello con la mano &lt;br /&gt;izquierda y es entonces cuando extraigo el arma reglamentaria &lt;br /&gt;mía le descargo varios golpes en la cabeza con la culata del &lt;br /&gt;arma. Se le producen varias heridas en la cabeza, sangra &lt;br /&gt;abundantemente, y en grado tal que tanto el cura como el chofer &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 134 &lt;br /&gt;y los dos que estábamos con él quedamos manchados. El joven &lt;br /&gt;queda desvanecido por los golpes pero no llega a morir, sino &lt;br /&gt;que sólo está desvanecido, pasadas cinco o cuatro cuadras de la &lt;br /&gt;entrada de Gutiérrez, los tres vehículos entran por una calle &lt;br /&gt;lateral de tierra y aproximadamente a unas dos cuadras de la &lt;br /&gt;ruta en un paraje arbolado con mucha vegetación, entran los &lt;br /&gt;tres vehículos. En el lugar nos encontramos con varios &lt;br /&gt;vehículos, una camioneta de la Brigada de Investigaciones de La &lt;br /&gt;Plata -era una Dodge- la única que tenía en el momento la &lt;br /&gt;Brigada de La Plata -allí estaba Norberto Cossani, el oficial &lt;br /&gt;subinspector médico, doctor Bergé- este doctor Bergé había &lt;br /&gt;participado en torturas, y se dedicaba a todo este tipo de &lt;br /&gt;cosas habiendo operado también en COTI MARTÍNEZ -y estaba el &lt;br /&gt;ayudante y chofer del doctor Bergé cabo Antonio Tejera- ...en &lt;br /&gt;el lugar encontramos a otros integrantes de la custodia que &lt;br /&gt;habían viajado en vehículos aparte. Se descienden los tres &lt;br /&gt;cuerpos de los exsubversivos que en ese momento estaban todos &lt;br /&gt;vivos. Los tiran a los tres sobre el pasto, el médico Bergé les &lt;br /&gt;aplica dos inyecciones a cada uno, directamente al corazón de &lt;br /&gt;un líquido rojizo que era veneno. Dos mueren, pero el médico da &lt;br /&gt;a los tres como muertos. Se los carga en la camioneta de la &lt;br /&gt;Brigada, y los llevan a Avellaneda. Esta camioneta sale sola a &lt;br /&gt;Avellaneda con los tres cuerpos, el chofer y Montechiari atrás. &lt;br /&gt;Por los dichos de Montechiari, supe que en el trayecto de &lt;br /&gt;Gutiérrez a Avellaneda, una de las mujeres da señales de vida. &lt;br /&gt;Y es en ese momento cuando Montechiari la mata de un tiro al &lt;br /&gt;corazón. Por los mismos dichos de Montechiari me enteré de que &lt;br /&gt;los cuerpos fueron quemados en la morgue o en el cementerio de &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;135 &lt;br /&gt;Avellaneda. La gente que quedó en Gutiérrez principalmente el &lt;br /&gt;grupo que se encontraba en el móvil donde yo viajaba salvo el &lt;br /&gt;padre Christian von Wernich que se retiró en otro vehículo, - &lt;br /&gt;tuvimos que ir a asearnos y cambiarnos de ropa porque estábamos &lt;br /&gt;manchados de sangre. Fuimos a la casa del suboficial Giménez &lt;br /&gt;donde nos aseamos y nos cambiamos de ropa. Inmediatamente nos &lt;br /&gt;trasladamos a la Jefatura de Policía donde nos esperaba el &lt;br /&gt;Comisario General Etchecolatz, el padre Christian von Wernich y &lt;br /&gt;todos los integrantes de los grupos que habían participado en &lt;br /&gt;el operativo. Allí el comisario Etchecolatz nos felicitó &lt;br /&gt;efusivamente por nuestra acción, por el operativo, y el cura &lt;br /&gt;Christian von Wernich me habla de una forma especial por la &lt;br /&gt;impresión que me había causado lo ocurrido. El cura me dice que &lt;br /&gt;lo que habíamos hecho era necesario, para el bien de la Patria, &lt;br /&gt;que era un acto patriótico y que Dios sabía que lo que se &lt;br /&gt;estaba haciendo era para el bien del país. Estas son las &lt;br /&gt;textuales palabras del cura. Entre este operativo y el otro que &lt;br /&gt;debíamos hacer de los otros tres subversivos, regresa Cossani y &lt;br /&gt;los otros que habían viajado en el lugar de los subversivos a &lt;br /&gt;Brasil@. &lt;br /&gt;ASe comienza este segundo operativo, con los &lt;br /&gt;preparativos preliminares. Se trataba de otros tres subversivos &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 136 &lt;br /&gt;de iguales características -dos femeninas y uno masculino- se &lt;br /&gt;vuelve entonces a preparar la documentación y se realizan todos &lt;br /&gt;los preparativos sobre la forma que debían salir los &lt;br /&gt;subversivos. Salimos un día a las cinco de la mañana eramos los &lt;br /&gt;integrantes de la custodia, entre ellos yo. Se había cambiado &lt;br /&gt;completamente el procedimiento, y se había pedido un colectivo &lt;br /&gt;Mercedes Benz a Infantería -que era un móvil para traslado de &lt;br /&gt;la policía- este vehículo fue solicitado para efectuar el &lt;br /&gt;supuesto traslado de los subversivos desde la Brigada de La &lt;br /&gt;Plata hasta Aeroparque con un móvil de custodia -un Torino- &lt;br /&gt;eran dos mujeres y un hombre, entre 25 y 30 años que salieron &lt;br /&gt;por sus propios medios de la Brigada de La Plata. Una de las &lt;br /&gt;mujeres, de baja estatura tenía un pie más corto que el otro. &lt;br /&gt;Ya tenían todas sus pertenencias, valijas, bolsos, etc. Y se &lt;br /&gt;les había entregado la documentación y el dinero para el viaje, &lt;br /&gt;cruzeiros, dólares y pesos. Salen de la Brigada de La Plata y &lt;br /&gt;el colectivo siempre acompañado por el Torino. Yo iba en el &lt;br /&gt;colectivo. Cuando pasamos el cruce Echeverri, los esposamos y &lt;br /&gt;les vendamos los ojos. En ese momento los tres jóvenes sabían &lt;br /&gt;lo que había de ocurrirles y no dijeron palabra. Parecían &lt;br /&gt;totalmente resignados a lo que venía. Una de las mujeres se &lt;br /&gt;largó a llorar. Pero no dijo tampoco palabra. Habremos hechos &lt;br /&gt;unos quince o veinte minutos de viaje, cuando entramos por un &lt;br /&gt;camino lateral de tierra, y nos encontramos en pleno &lt;br /&gt;descampado. Serían las seis o las seis y treinta de la mañana. &lt;br /&gt;Se los hizo descender a los tres del colectivo, se les quitaron &lt;br /&gt;las esposas, se los hizo desnudar completamente, se retiraron &lt;br /&gt;todas las prendas que habían dejado y con resto de las &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;137 &lt;br /&gt;pertenencias se amontonaron a un costado. El sargento Miguel &lt;br /&gt;Ángel Pérez que estaba a cargo, les ordenó que se tiraran sobre &lt;br /&gt;la tierra y allí los ultimaron el sargento Pérez, el cabo &lt;br /&gt;Alfredo Teico, y el sargento Vara. Los tres al mismo tiempo &lt;br /&gt;descargaron sus armas sobre los cuerpos a aproximadamente un &lt;br /&gt;metro de distancia, con armas calibre 32 y 38, dieron varios &lt;br /&gt;impactos de bala en el corazón. Las armas no eran de la &lt;br /&gt;repartición. Aparentemente estaban todos muertos, cuando una de &lt;br /&gt;las mujeres, la más baja con el defecto en el pie, pidió que la &lt;br /&gt;mataran. El sargento Pérez le descarrejó un tiro a quemarropa, &lt;br /&gt;de 38m. Se verificó que los tres estaban muertos y antes de &lt;br /&gt;subirlos al colectivo nuevamente se quemó todo, las &lt;br /&gt;pertenencias, absolutamente todo. Se los cargó en el micro, y &lt;br /&gt;se los trasladó hasta la morgue de la Jefatura de la Provincia &lt;br /&gt;donde quedaron depositados en la cámara de la morgue. A los &lt;br /&gt;tres días se nos ordena retirar la camioneta -concretamente fui &lt;br /&gt;yo que recibió la orden- y juntamente con Montechiari tuvimos &lt;br /&gt;que retirar de la morgue los tres cadáveres. Con dos móviles de &lt;br /&gt;custodia los trasladamos hasta Puesto Vasco. Entramos la &lt;br /&gt;camioneta y en un pozo que ya estaba hecho en Puesto Vasco, &lt;br /&gt;previo arrojar unas cubiertas de autos y gasoil mezclado con &lt;br /&gt;nafta, se introdujeron los tres cuerpos, se los tapó con &lt;br /&gt;cubiertas y combustible y se los quemó totalmente. Estuvimos &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 138 &lt;br /&gt;quemándolos durante casi cinco horas...quedó personal del &lt;br /&gt;puesto para finalizar el trabajo...@  &lt;br /&gt;La parte recurrente sostiene que la declaración &lt;br /&gt;de Julio Alberto Emmed fue ideada para incriminar a Miguel &lt;br /&gt;Ángel Etchecolatz y a Christian Von Wernich, sin embargo los &lt;br /&gt;extremos  de la declaración del nombrado resultan concordantes &lt;br /&gt;y coincidentes con el relato brindado por Carlos Alberto Hours &lt;br /&gt;ex miembro de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en la &lt;br /&gt;causa 13/84 -agregada en autos a fs. 2757- quien sostuvo que en &lt;br /&gt;un momento le extendieron a él y otros oficiales de policía &lt;br /&gt;unas credenciales falsas, Acon nombres supuestos, o sea que mi &lt;br /&gt;nombre en esa credencial figuraba Carlos Alberto Auers... otros &lt;br /&gt;integrantes si cambiaron su apellido y desde ese momento cuando &lt;br /&gt;nos entregan las credenciales nos llevan al 601 de &lt;br /&gt;Inteligencia..., nos hacen una ficha y nos mandan al Regimiento &lt;br /&gt;III de Infantería que era la unión o la conjunción de distintas &lt;br /&gt;fuerzas...@, también dio cuenta, como refiriera Emmed, que el &lt;br /&gt;destino de los cuerpos de las víctimas era el cementerio de &lt;br /&gt;Avellaneda (fs. 2765); asimismo refirió el caso de un agente de &lt;br /&gt;policía de apellido Badel, quien habría realizado un informe &lt;br /&gt;sobre el grupo Graiver y que fue muerto por Etchecolatz &lt;br /&gt;indicando que en ese momento y lugar estaba Emmed, también &lt;br /&gt;relató cómo eran llevados a cabo los procedimientos por la &lt;br /&gt;fuerzas de seguridad y las formas en que se instrumentaban los &lt;br /&gt;interrogatorios y las torturas, resultando todo lo expuesto por &lt;br /&gt;Hours concordante con lo relatado en esta causa por los &lt;br /&gt;distintos testigos.  &lt;br /&gt;Por otra parte son veraces los datos aportados &lt;br /&gt;por Julio Alberto Emmed respecto de los funcionarios policiales &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;139 &lt;br /&gt;que actuaban en la Dirección General de Investigaciones, en el &lt;br /&gt;tiempo en que él estaba allí lo que se puede colegir de la &lt;br /&gt;prueba documental agregada en autos en el Anexo II, causa &lt;br /&gt;7/7768 Von Wernich, -copia fiel de la obrante en el legajo 683 &lt;br /&gt;de la Conadep- en cuanto a la situación de revista de los &lt;br /&gt;agentes referidos por el nombrado, en ese sentido también &lt;br /&gt;resultan unívocos los extremos en torno a los policías Bidegain &lt;br /&gt;y Gerosa. &lt;br /&gt;Otra cuestión de trascendencia que arroja la &lt;br /&gt;declaración de Julio Alberto Emmed es la referencia a que Auna &lt;br /&gt;de las mujeres, de baja estatura tenía un pie más corto que el &lt;br /&gt;otro@, cuestión que se encuentra confirmada por la madre de &lt;br /&gt;Cecilia Idiart ante la Conadep en cuanto a que su hija tenía &lt;br /&gt;una secuela en la pierna izquierda en virtud de haber padecido &lt;br /&gt;poliomelitis. Además dio cuenta que Cecilia Idiart junto a &lt;br /&gt;María del Carmen Morettini, María Magdalena Mainer, Pablo &lt;br /&gt;Joaquín Mainer, Domingo Moncalvillo, Susana Salamone y Liliana &lt;br /&gt;Galarza estaban alojados en la Brigada de Investigaciones de La &lt;br /&gt;Plata y tenían allí condiciones de detención especiales; &lt;br /&gt;asimismo que estos jóvenes eran visitados entre otras &lt;br /&gt;autoridades policiales y militares por el Apadre Cristian de la &lt;br /&gt;Catedral de 9 de Julio@ en forma semanal y también recibían &lt;br /&gt;visitas de sus familiares, cuestiones corroboradas por diversos &lt;br /&gt;testigos de autos. &lt;br /&gt;Otras circunstancias probadas acabadamente en el &lt;br /&gt;sub examine son  las relativas a la falsa promesa realizada al &lt;br /&gt;Grupo de los Siete en cuanto a que saldrían del país y que el &lt;br /&gt;día 30 de noviembre de 1977 es la última vez que los familiares &lt;br /&gt;de los nombrados tuvieron noticias sobre ellos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 140 &lt;br /&gt;Por otra parte surge de la lista de la Flota &lt;br /&gt;Fluvial del Estado Argentino de fecha 30 de noviembre de 1977 &lt;br /&gt;como pasajeros: Lujan Idiart Cecilia, argentina, nacida el &lt;br /&gt;28/8/55, DNI 11.631.484; Morettini, María del C., argentina, &lt;br /&gt;nacida el 28/8/55, D.N.I 12.158.883 y Moncalvillo, Domingo, &lt;br /&gt;argentino, nacido 11/4/46, DNI 8.346.207. Sin embargo los datos &lt;br /&gt;referidos a los números de los documentos de identidad de &lt;br /&gt;Idiart y de Morettini no resultan coincidentes con los reales, &lt;br /&gt;como tampoco respecto de esta última es afín la fecha de &lt;br /&gt;nacimiento. Tales circunstancias llevan a que puedan inferirse &lt;br /&gt;conclusiones sobre los dichos de Emmed en cuanto a que Aen lugar &lt;br /&gt;de los ex subversivos viajaron Norberto Cozani y dos miembros &lt;br /&gt;de la policía femenina@, si a ello se suma la prueba documental &lt;br /&gt;que informa que a los integrantes de este llamado grupo de los &lt;br /&gt;siete no se les extendió ni se le renovó cédula o pasaporte, y &lt;br /&gt;los dichos de Adelina Moncalvillo respecto de que en una de las &lt;br /&gt;visitas a su hermano vio las cédulas de identidad sin las fotos &lt;br /&gt;correspondientes. &lt;br /&gt;V. D.  Dentro de este acápite del recurso &lt;br /&gt;interpuesto, la defensa aduce que Ael derecho probatorio y &lt;br /&gt;específicamente en materia penal, la valoración de las pruebas &lt;br /&gt;no es libre, es reglada, tanto en cuanto se refiere al objeto &lt;br /&gt;de apreciación que no es libre, pues está constituido por todo &lt;br /&gt;el haber probatorio legalmente aducido en el proceso, como en &lt;br /&gt;relación al método con el cual debe llevarse a efecto esa &lt;br /&gt;valoración, que como se ha visto, es, salvo excepción en &lt;br /&gt;contrario, el de la sana crítica@ (cfr. 7270 vta.).   &lt;br /&gt;Tal como se expresara en este voto el sistema de &lt;br /&gt;valoración de la prueba adoptado por nuestro sistema es el de &lt;br /&gt;la sana crítica racional y no existe en nuestro derecho &lt;br /&gt;excepción alguna a esta regla, resultando en consecuencia &lt;br /&gt;errónea la afirmación de la defensa precedentemente &lt;br /&gt;transcripta. &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;141 &lt;br /&gt;La Corte Suprema de Justicia de la Nación in re &lt;br /&gt;AC. 1757. XL. Casal, Matías Eugenio y otro y otro s/ robo simple &lt;br /&gt;en grado de tentativa@ -causa n1 1681- sostuvo que Ael art. 398 &lt;br /&gt;establece que las pruebas deben ser valoradas conforme a las &lt;br /&gt;reglas de sana crítica. Una sentencia que no valorase las &lt;br /&gt;pruebas conforme a estas reglas o que las aplicase erróneamente &lt;br /&gt;carecería de fundamentación...La doctrina en general rechaza en &lt;br /&gt;la actualidad la pretensión de que pueda ser válida ante el &lt;br /&gt;derecho internacional de los Derechos Humanos una sentencia que &lt;br /&gt;se funde en la llamada libre o íntima convicción, en la medida &lt;br /&gt;en que por tal se entienda un juicio subjetivo de valor que no &lt;br /&gt;se fundamente racionalmente y respecto del cual no se pueda &lt;br /&gt;seguir (y consiguientemente criticar) el curso de razonamiento &lt;br /&gt;que lleva a la conclusión de que un hecho se ha producido o no &lt;br /&gt;o se ha desarrollado de una u otra manera. Por consiguiente, se &lt;br /&gt;exige como requisito de la racionalidad de la sentencia, para &lt;br /&gt;que ésta se halle fundada, que sea reconocible el razonamiento &lt;br /&gt;del juez. Por ello se le impone que proceda conforme a la sana &lt;br /&gt;crítica, que no es más que la aplicación de un método racional &lt;br /&gt;en la reconstrucción de un hecho pasado@. &lt;br /&gt;En esa línea de pensamiento agregó que el AEl &lt;br /&gt;juez penal, por ende, en función de la regla de la sana crítica &lt;br /&gt;funcionando en armonía con otros dispositivos del propio código &lt;br /&gt;procesal y de las garantías procesales y penales establecidas &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 142 &lt;br /&gt;en la Constitución, dispone de menor libertad para la &lt;br /&gt;aplicación del método histórico en la reconstrucción de los &lt;br /&gt;hechos pasado, pero no por ello deja de aplicar ese método, &lt;br /&gt;sino que lo hace condicionado por la precisión de las reglas &lt;br /&gt;impuestas normativamente. Que conforme a lo señalado, la regla &lt;br /&gt;de la sana crítica se viola cuando directamente el juez no la &lt;br /&gt;aplica en la fundamentación de la sentencia &amp;gt;hay violación a las &lt;br /&gt;reglas de la sana crítica&amp;gt;=cuando no puede reconocerse en la &lt;br /&gt;sentencia la aplicación del método histórico en la forma en que &lt;br /&gt;lo condicionan la Constitución y la ley procesal, corresponde &lt;br /&gt;entender que la sentencia no tiene fundamento=@. &lt;br /&gt;De la reseña realizada en los párrafos &lt;br /&gt;antecedentes, surge con meridiana claridad que los señores &lt;br /&gt;magistrados de la instancia anterior arribaron a su decisión &lt;br /&gt;luego de realizar un análisis crítico, razonado y &lt;br /&gt;circunstanciado de las constancias del proceso, que les &lt;br /&gt;permitió llegar a la certeza apodíctica requerida para &lt;br /&gt;sustentar una sentencia de condena. &lt;br /&gt;Es que las probanzas de la causa no pueden ser &lt;br /&gt;consideradas aisladamente sino valoradas en su conjunto, &lt;br /&gt;tratando de vincular armoniosamente sus distintos elementos de &lt;br /&gt;confrontación, conforme con las reglas de la sana crítica (cfr. &lt;br /&gt;AMárquez Martín, E. R. y otro@, causa n1 7874, reg. n1 10.298, &lt;br /&gt;rta. el 11/4/07; AVillalba, A. D.@, causa n1 7727, reg. n1 9895, &lt;br /&gt;rta. el 6/12/06; ACáceres, J.C. y otros@, causa n1 7232, reg. n1 &lt;br /&gt;9480, rta. el 26/9/06; todas de esta Sala I, entre muchas &lt;br /&gt;otras). Y los jueces han valorado las pruebas colectadas y han &lt;br /&gt;dado razones acerca de cómo con ellas han llegado a la decisión &lt;br /&gt;impugnada. &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;143 &lt;br /&gt;En este orden de ideas, y en cuanto al agravio &lt;br /&gt;formulado respecto de la valoración efectuada por el a quo &lt;br /&gt;sobre lo declarado por la testigo Adelina Moncalvillo y la &lt;br /&gt;prestada por Julio Alberto Emmed, la defensa demuestra sólo una &lt;br /&gt;discrepancia acerca de la valoración de los hechos y la &lt;br /&gt;manifestación aducida en el recurso no logra conmover los &lt;br /&gt;fundamentos brindados por el a quo.  &lt;br /&gt;V. E. Se agravia asimismo la defensa por las &lt;br /&gt;agravantes que califican el delito de homicidio por el que &lt;br /&gt;resultó condenado Christian Von Wernich. &lt;br /&gt;En ese sentido indicó que Ala comprobación de los &lt;br /&gt;actos externos o hechos patentes que suponen la alevosía, debe &lt;br /&gt;realzarse con la mayor fidelidad histórica en defensa de los &lt;br /&gt;intereses del inculpado tanto como del interés público, &lt;br /&gt;llegándose a ello únicamente cuando el juzgador demuestra &lt;br /&gt;lógicamente como existentes, una a una, las circunstancias que &lt;br /&gt;condicionan la calificación legal escogida@ y respecto de la &lt;br /&gt;agravante del concurso premeditado de dos o más personas adujo &lt;br /&gt;que debe descartarse Aporque los agentes debe(n) concurrir de &lt;br /&gt;algún modo a la producción del resultado con acuerdo previo &lt;br /&gt;para matar, circunstancia que no se ha acreditado en el caso@ &lt;br /&gt;(cfr. fs. 7259 y vta.). &lt;br /&gt;Previo a todo es necesario indicar que el &lt;br /&gt;tribunal tuvo por acreditada la participación de Christian Von &lt;br /&gt;Wernich en estos hechos, luego de realizar una síntesis de los &lt;br /&gt;testimonios brindados por los familiares de las víctimas &lt;br /&gt;respecto de la relación entablada por el imputado con ellos, en &lt;br /&gt;los siguientes términos: A... nada excluye la actividad intensa &lt;br /&gt;y probada que tuvo Von Wernich en todo lo relativo al &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 144 &lt;br /&gt;cautiverio de las aludidas víctimas. Actividad que se mantuvo &lt;br /&gt;hasta el momento previo al de su desaparición...Todo lo &lt;br /&gt;señalado sobre el caso y la remisión efectuada a los &lt;br /&gt;testimonios valorados a lo largo del presente, permiten &lt;br /&gt;concluir que el grupo de siete personas asesinadas que refirió &lt;br /&gt;Emmed se corresponde con el que componían Liliana Amalia &lt;br /&gt;Galarza, María Magdalena Mainer, Pablo Joaquín Mainer, Domingo &lt;br /&gt;Moncalvillo, Nilda Susana Salamone, Cecilia Idiart y María del &lt;br /&gt;Carmen Morettini quienes se encontraban detenidas en la Brigada &lt;br /&gt;de Investigaciones de La Plata, cosa que también refirió Emmed. &lt;br /&gt;Como así también que el final de este grupo de personas en nada &lt;br /&gt;puede diferir de lo aquí expuesto. A su vez su relato es un &lt;br /&gt;indicio más en el acervo probatorio que lleva a determinar la &lt;br /&gt;responsabilidad que le cupo a Christian Federico Von Wernich en &lt;br /&gt;la planificación, cooptación y posterior ejecución del plan que &lt;br /&gt;terminó con la vida de este grupo de personas privadas de su &lt;br /&gt;libertad, a quienes el mismo les había asegurado, luego de &lt;br /&gt;ganarse su confianza y usando como ardid su calidad de &lt;br /&gt;sacerdote, que serían conducidos a otros países. A esto hay que &lt;br /&gt;sumarle que el quebrantamiento de la voluntad de los detenidos &lt;br /&gt;del que se aprovechó el acusado, fue logrado a través de las &lt;br /&gt;más terribles torturas, conforme surge de los testimonios de &lt;br /&gt;los familiares de este grupo a los que cabe remitirse...@.  &lt;br /&gt;En cuanto al Avalor de los relatos efectuados &lt;br /&gt;ante la CONADEP, así como de los testimonios en el debate de &lt;br /&gt;las aludidas testigos Aguad y Castagnola, corresponde citar lo &lt;br /&gt;dicho al respecto por la Cámara Federal de Apelaciones en la &lt;br /&gt;sentencia de la citada causa 13/84 en el Capítulo X &lt;br /&gt;considerando 3. Allí, refirió que la Comisión Nacional sobre &lt;br /&gt;Desaparición de Personas &amp;gt;constituyó un ente de carácter público &lt;br /&gt;y que sus miembros revistieron la calidad de funcionarios &lt;br /&gt;públicos, con lo cual las actuaciones labradas por ellos &lt;br /&gt;constituyen instrumentos de igual carácter=@. Añadió luego el &lt;br /&gt;tribunal que A...las pruebas recogidas por la CONADEP &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;145 &lt;br /&gt;introducidas a través, de un medio apto, son de utilidad para &lt;br /&gt;crear un estado de certeza en el juzgador, cuando se encuentran &lt;br /&gt;acompañadas de un marco probatorio que las refuerce, sin tener &lt;br /&gt;como base exclusiva de prueba proveniente de dicho organismo@. &lt;br /&gt;Agregaron que AVon Wernich no era sólo el nexo de &lt;br /&gt;las siete víctimas con las familias respectivas. Surge de las &lt;br /&gt;pruebas recabadas -testimonios y cartas agregadas-, que cumplió &lt;br /&gt;un rol específico y siniestro consistente en un fluido contacto &lt;br /&gt;con los familiares a fin de mantenerlos tranquilos y &lt;br /&gt;esperanzados hasta que se consumaran los homicidios y &lt;br /&gt;desentenderse -como hizo hasta el día de la fecha-de cualquier &lt;br /&gt;vinculación con lo finalmente sucedido, la muerte de los siete, &lt;br /&gt;logrando así la impunidad de la que gozó durante 30 años@.  &lt;br /&gt;Para aplicarle a Christian Von Wernich la &lt;br /&gt;cuestionada agravante prevista en el inciso 21 del artículo 80 &lt;br /&gt;del Código Penal -alevosía-, el a quo indicó que las tres &lt;br /&gt;agravantes surgen claramente de las pruebas citadas y &lt;br /&gt;analizadas a lo largo de la sentencia (fs. 7211 vta./7212). &lt;br /&gt;Sin embargo considero necesario reseñar en primer &lt;br /&gt;término que si bien en nuestro ordenamiento sustantivo el &lt;br /&gt;término alevosía no se encuentra definido por el legislador, la &lt;br /&gt;mayor parte de la doctrina abordó el tema remitiéndose a las &lt;br /&gt;fuentes del Derecho Español de donde proviene la agravante, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 146 &lt;br /&gt;señalando que la esencia de su significado gira alrededor de la &lt;br /&gt;idea de marcada ventaja en favor del que mata, como &lt;br /&gt;consecuencia de la oportunidad elegida (cfr. Fontán Balestra, &lt;br /&gt;Carlos; ATratado de Derecho Penal@, Tomo IV, Parte Especial, &lt;br /&gt;segunda edición, Buenos Aires, 1992, pág. 94). En ese sentido &lt;br /&gt;la agravante exige un componente distinto del homicidio, más &lt;br /&gt;intenso que éste y que guarda relación estrecha con el ánimo &lt;br /&gt;del agente frente a la situación que conoce y en la que decide &lt;br /&gt;actuar y está integrada por tres elementos: el ocultamiento del &lt;br /&gt;agresor o de la agresión misma, la falta de riesgo para la &lt;br /&gt;persona del autor y el estado de indefensión de la víctima &lt;br /&gt;(cfr. mi voto in re APereyra, Lorena Elizabeth y Alonso Williams &lt;br /&gt;Domingo s/ recurso de casación@, causa nE 5218 reg. n1 7282, &lt;br /&gt;rta. el 21/12/2004 y sus citas).  &lt;br /&gt;El motivo de la agravante está dado por la menor &lt;br /&gt;posibilidad de defensa de la víctima y el mayor temor que el &lt;br /&gt;suceso despierta debido al modo en que se ejecuta el hecho. El &lt;br /&gt;autor a fin de lograr una situación ventajosa se vale de &lt;br /&gt;distintos medios, dirigidos cada uno de ellos a evitar que la &lt;br /&gt;víctima perciba sus intenciones, es decir las oculta.     &lt;br /&gt;En cuanto a la situación o condición objetiva de &lt;br /&gt;indefensión requerida por el tipo penal, resulta menester que &lt;br /&gt;el autor haya intencionalmente buscado y logrado ese estado, y &lt;br /&gt;luego la muerte; resulta además imprescindible que la víctima &lt;br /&gt;posea Aaptitud de defensa@, en tanto se obra sobre seguro ante &lt;br /&gt;la ausencia de riesgo (Buompadre, Jorge E., ADerecho Penal, &lt;br /&gt;Parte Especial@, tomo 1, segunda edición, Buenos Aires, año &lt;br /&gt;2003, pág. 138). &lt;br /&gt;La gravedad de la alevosía deriva del hecho de &lt;br /&gt;que la indefensión de la víctima es producto de la confianza &lt;br /&gt;que ella depositó en el autor, no hay sólo un aprovechamiento &lt;br /&gt;de la indefensión del sujeto pasivo, sino que se quebranta la &lt;br /&gt;confianza que le brindó, poniéndose Aprácticamente en sus &lt;br /&gt;manos@. La mayor punibilidad está dada porque los medios &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;147 &lt;br /&gt;empleados por el autor impiden que la víctima pueda precaverse &lt;br /&gt;o defenderse (cfr. Baigún- Zaffaroni, ACódigo Penal y normas &lt;br /&gt;complementarias, Análisis doctrinal y jurisprudencial@, Tomo 3, &lt;br /&gt;Buenos Aires, 2007, págs. 172/3 y sus citas). &lt;br /&gt;En la faz subjetiva, y aquí reside la esencia de &lt;br /&gt;la alevosía, el autor debe querer obrar sobre seguro o sea sin &lt;br /&gt;el riesgo de una reacción por parte de la víctima, lo cual &lt;br /&gt;requiere una preordenación para actuar con dicha seguridad &lt;br /&gt;(cfr. Creus, Carlos; "Derecho Penal", Parte Especial, tomo 1, &lt;br /&gt;Buenos Aires, pág. 27 y ss. y Núñez, Ricardo; "Derecho Penal &lt;br /&gt;Argentino", Parte Especial, Tomo III, pág. 37 y ss.). Ello no &lt;br /&gt;equivale a premeditación, desde que Apuede haber premeditación &lt;br /&gt;sin alevosía y alevosía sin premeditación@ (cfr. Levene, &lt;br /&gt;Ricardo; "El delito de homicidio", Buenos Aires, 1977, pág. &lt;br /&gt;230). El agresor se vale de distintos medios dirigidos cada uno &lt;br /&gt;de ellos a evitar que la víctima perciba sus intenciones (cfr. &lt;br /&gt;Baigún- Zaffaroni, ob. cit., pág. 173). &lt;br /&gt;Ahora bien, en el caso de autos se dan los &lt;br /&gt;requisitos expuestos para considerar que el imputado actuó con &lt;br /&gt;alevosía. En efecto, objetivamente las víctimas Liliana Amalia &lt;br /&gt;Galarza, Pablo Joaquín Mainer, María Magdalena Mainer, Domingo &lt;br /&gt;Moncalvillo, Nilda Susana Salamone, Cecilia Luján Idiart y &lt;br /&gt;María del Carmen Morettini; salieron desde la Brigada de &lt;br /&gt;Investigaciones de La Plata con valijas bajo la falsa creencia &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 148 &lt;br /&gt;que saldrían del país, previo a ello el imputado había ganado &lt;br /&gt;la confianza de las víctimas lo que le permitió fortalecer el &lt;br /&gt;estado de vulnerabilidad en que se encontraban, en tanto que &lt;br /&gt;ellas lo tenían como referente espiritual, lo que lejos de que &lt;br /&gt;ese estado detuviera el impulso delictivo que traía, capitalizó &lt;br /&gt;la situación y se valió de las circunstancias para llevar a &lt;br /&gt;término el operativo concebido ejecutando impiadosamente a las &lt;br /&gt;personas a las que les habría dado contención espiritual y &lt;br /&gt;promesas -que resultaron falsas- en cuanto a que saldrían del &lt;br /&gt;país a modo de recompensa por haber colaborado con el régimen &lt;br /&gt;imperante en ese momento en el país, incluso organizó una &lt;br /&gt;fiesta de despedida, todo ello durante la detención ilegal &lt;br /&gt;sufrida por los nombrados en la Brigada de Investigaciones de &lt;br /&gt;La Plata. &lt;br /&gt;A su vez, desde la faz subjetiva, la alevosía &lt;br /&gt;está dada en la acción preordenada de matar, es decir sin &lt;br /&gt;peligro para los autores aprovechando la imposibilidad de las &lt;br /&gt;víctimas de oponer alguna defensa. La falsa promesa sostenida &lt;br /&gt;por el imputado constituyó la trampa o emboscada que aseguró la &lt;br /&gt;ejecución de las muertes sin riesgo ocultando el ataque. Era &lt;br /&gt;cabal el conocimiento de la desigual y favorable situación en &lt;br /&gt;la que se encontraba para perpetrar los homicidios (cfr. ALesta, &lt;br /&gt;Luis Emilio y Pereyra, Daniel Augusto s/recurso de casación@, &lt;br /&gt;causa n1 8648, reg. n1 11.727, rta. el 18/3/08, de esta Sala I). &lt;br /&gt;Teniendo ello presente, se advierte que el &lt;br /&gt;agravio formulado por la defensa confronta con los hechos &lt;br /&gt;tenidos por ciertos, en los que se encuentran  configurados &lt;br /&gt;tanto el aspecto objetivo como el subjetivo que reclama la &lt;br /&gt;agravante en juego.  &lt;br /&gt;V. F. En cuanto al agravio relativo a la &lt;br /&gt;agravante prevista por el inc. 61 del artículo 80 del código de &lt;br /&gt;fondo la defensa indicó que debe descartarse su aplicación &lt;br /&gt;Aporque los agentes debe(n) concurrir de algún modo a la &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;149 &lt;br /&gt;producción del resultado con acuerdo previo para matar, &lt;br /&gt;circunstancia que no se ha acreditado en el caso@. &lt;br /&gt;Es del caso poner de resalto que se advierte del &lt;br /&gt;agravio defensista que no le ha dado una fundamentación clara y &lt;br /&gt;concreta que permita mediante una argumentación razonadamente &lt;br /&gt;expuesta señalar palmariamente el error de interpretación o en &lt;br /&gt;la aplicación de la ley atribuido al tribunal a quo. El &lt;br /&gt;recurrente no sólo no consigue demostrar el error de derecho &lt;br /&gt;que alega, sino que expuso simplemente en apoyo de su postura &lt;br /&gt;una cita jurisprudencial de un tribunal provincial. &lt;br /&gt;No obstante lo expresado en el párrafo que &lt;br /&gt;antecede y en virtud de la preeminencia del derecho de defensa &lt;br /&gt;en juicio daré respuesta al tema traído a consideración por la &lt;br /&gt;impugnante. &lt;br /&gt;El fundamento de la agravante del homicidio &lt;br /&gt;cuando se lleva a cabo con el concurso premeditado de dos o más &lt;br /&gt;personas, responde también a las menores posibilidades de &lt;br /&gt;defensa de la víctima ante la actividad de varios agentes (cfr. &lt;br /&gt;Informe de la Comisión revisora al anteproyecto Soler, Buenos &lt;br /&gt;Aires, 1961, citado por Laje Anaya, Justo AHomicidios &lt;br /&gt;calificados@, Buenos Aires, 1970, pág. 125; D= Alessio, Andrés &lt;br /&gt;José (Director), Divito, Mauro A. (Coordinador); AEl Código &lt;br /&gt;Penal Comentado y Anotado@, Parte Especial arts. 79 a 306, &lt;br /&gt;Buenos Aires, 2007, pág. 17; ACreus, Carlos; ADerecho Penal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 150 &lt;br /&gt;Parte Especial@, Tomo I, 31 edición actualizada, Buenos Aires, &lt;br /&gt;1991, pág. 33). &lt;br /&gt;Desde el punto de vista objetivo la figura exige &lt;br /&gt;que el sujeto mate con el concurso premeditado de dos o más &lt;br /&gt;personas, sea realizando actos materiales o por medio de actos &lt;br /&gt;de carácter moral (cfr. D= Alessio, Andrés José, ob. Cit., pág. &lt;br /&gt;17). En similar sentido Carlos Fontán Balestra indica que no es &lt;br /&gt;necesario que las dos o más personas intervengan en la &lt;br /&gt;ejecución del hecho como autores, bastando con que tengan esa &lt;br /&gt;calidad o la de partícipes (cfr. ADerecho Penal, Parte &lt;br /&gt;Especial@, Buenos Aires, 1991, pág. 46), coincidiendo con &lt;br /&gt;Sebastián Soler quien expuso que Ael texto hoy vigente no exige &lt;br /&gt;que la actividad de los partícipes se haya producido en la &lt;br /&gt;ejecución misma del hecho, bastando su concierto anterior como &lt;br /&gt;coautores, cómplices necesarios o secundarios, o con el fin de &lt;br /&gt;matar@ (cfr. ADerecho Penal Argentino@, Tomo III, Buenos Aires, &lt;br /&gt;2000, pág. 42). Roberto A. M. Terán Lomas explica que en el &lt;br /&gt;homicidio como en todo delito, pueden intervenir además del &lt;br /&gt;autor o coautor, de autoría directa o mediata, instigadores y &lt;br /&gt;cómplices, primarios, secundarios y subsequens; y que con el &lt;br /&gt;texto vigente no excluye ninguna forma de participación para la &lt;br /&gt;aplicación de la agravante (cfr. ADerecho Penal, Parte &lt;br /&gt;Especial@, Tomo III, págs. 119/122). &lt;br /&gt;Subjetivamente la ley exige que las personas se &lt;br /&gt;reúnan a los efectos de matar, lo que implica que exista una &lt;br /&gt;premeditación con el fin de realizar el homicidio y con ello &lt;br /&gt;aprovechar la disminución de la defensa de la víctima (cfr. &lt;br /&gt;Donna, Edgardo A.; ADerecho Penal. Parte Especial@, Tomo I, &lt;br /&gt;Santa Fe, 2002, pág. 49). El inc. 61 del art. 80 del código de &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;151 &lt;br /&gt;fondo requiere la premeditación entendida en el concurso, es &lt;br /&gt;decir no se trata de una mera concurrencia sino de un acuerdo &lt;br /&gt;para ejecutar el delito (cfr. Soler, Sebastián, ob. Cit., pág. &lt;br /&gt;42). El concurso es premeditado si responde a una convergencia &lt;br /&gt;de voluntades que es previa donde la acción de cada uno de los &lt;br /&gt;agentes aparezca subjetiva y objetivamente vinculada con la de &lt;br /&gt;los otros partícipes y no un simple reunión ocasional (cfr. &lt;br /&gt;Estrella, Oscar Alberto y Godoy Lemos, Roberto; ACódigo Penal. &lt;br /&gt;Parte Especial. De los delitos en particular@, Análisis &lt;br /&gt;doctrinario. Jurisprudencia seleccionada, Tomo I, arts. 79/139, &lt;br /&gt;págs. 88/89). &lt;br /&gt;Establecido el marco doctrinario respecto de la &lt;br /&gt;agravante prevista por el inc. 61 del art. 80, según ley 21.338, &lt;br /&gt;cabe concluir que en el caso se configura sin hesitación la &lt;br /&gt;agravante en cuestión en tanto que surge del relato &lt;br /&gt;pormenorizado de Julio Alberto Emmed que hubo acuerdo previo &lt;br /&gt;(premeditación) es decir la intención previa, preordenada y &lt;br /&gt;directa de dar muerte al denominado grupo de los siete con el &lt;br /&gt;concurso de varios agentes entre los que era parte integrante &lt;br /&gt;Christian Von Wernich; se colige asimismo de la declaración &lt;br /&gt;precitada que contrariamente a los que afirma la defensa, el &lt;br /&gt;imputado tuvo intervención en los hechos, por lo que el agravio &lt;br /&gt;no tendrá favorable acogida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 152 &lt;br /&gt;VI. A. La defensa se agravia respecto del grado &lt;br /&gt;de participación criminal que le cupo al imputado, en los &lt;br /&gt;siguientes términos: A(l)a participación como coautores debe, a &lt;br /&gt;entender de esta defensa, rechazarse por cuanto el punto de &lt;br /&gt;partida para determinar la delimitación entre el autor y el &lt;br /&gt;partícipe no puede descansar únicamente sobre los intereses o &lt;br /&gt;ánimos de los sujetos actuantes para con el hecho, sin contar &lt;br /&gt;para esto con un parámetro objetivo, primordialmente basado en &lt;br /&gt;la estructura y modo de comisión que exhibe el tipo delictivo &lt;br /&gt;en particular. Basta que un individuo demuestre, cierta &lt;br /&gt;animosidad o ausencia de interés hacia la realización conjunta &lt;br /&gt;para que se diluya el tema de la coautoría@. &lt;br /&gt;Agregó a ello que Aa raíz de los recursos &lt;br /&gt;presentados ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación en &lt;br /&gt;la causa 13, la misma se expidió poniendo en tela de juicio la &lt;br /&gt;teoría del dominio del hecho, e incluso rechazó, de acuerdo al &lt;br /&gt;lineamiento seguida en ella, la aplicación de la autoría &lt;br /&gt;mediata a través de un aparato organizado de poder, concepto &lt;br /&gt;que fuera analizado y utilizado por la Cámara Federal con base &lt;br /&gt;en el artículo 514 del Código de Justicia Militar@. &lt;br /&gt;V. B. Al respecto el tribunal oral sostuvo que &lt;br /&gt;de Ala prueba enunciada... respecto de cada uno de los casos de &lt;br /&gt;torturas que se le imputan al acusado, y se tienen en cuenta &lt;br /&gt;los ámbitos en los que los mismos transcurrieron -todos centros &lt;br /&gt;clandestinos de detención de condiciones inhumanas ya probadas &lt;br /&gt;y descriptas-, su responsabilidad como coautor de las mismas, &lt;br /&gt;surge palmaria. No tiene en ese sentido ninguna importancia lo &lt;br /&gt;dicho por la defensa en cuanto a que Von Wernich llegaba &lt;br /&gt;&amp;gt;después= de la tortura. Era precisamente esa la tarea asignada &lt;br /&gt;en el grupo que integraba. Finalmente, cabe recordar que el &lt;br /&gt;siniestro Jefe de la Policía de la época, luego condenado por &lt;br /&gt;torturador y asesino, Ramón Camps, no designó a cualquier &lt;br /&gt;sacerdote para esa tarea sino a uno de toda su confianza, tanta &lt;br /&gt;como para saber que podía contar con él para integrar la patota &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;153 &lt;br /&gt;de torturadores itinerantes -como señaló entre otros el testigo &lt;br /&gt;Papaleo-, tarea que fue en última instancia la que realizó &lt;br /&gt;Christian Federico Von Wernich en los centros clandestinos en &lt;br /&gt;los que actuó@.  &lt;br /&gt;En cuanto a la responsabilidad en las privaciones &lt;br /&gt;ilegales de la libertad el sentenciante aseguró que: Ase &lt;br /&gt;desprende de los testimonios analizados que Von Wernich entre, &lt;br /&gt;los años 1976 y 1978, fue visto en los Centros Clandestinos de &lt;br /&gt;Detención, conformando el aparato represivo... La pertenencia &lt;br /&gt;activa de Von Wernich al aparato represivo, lo vincula de &lt;br /&gt;manera irrefutable a la responsabilidad por las privaciones &lt;br /&gt;ilegales de la libertad sufridas por las víctimas de autos; en &lt;br /&gt;algunos casos por haberse contactado directamente con ellas y &lt;br /&gt;en otros, por la sola circunstancia de su presencia comprobada &lt;br /&gt;en forma contemporánea con los detenidos y la circulación libre &lt;br /&gt;del imputado por dichos centros@. &lt;br /&gt;Prosiguió el a quo refiriendo que: Ase lo &lt;br /&gt;consideró partícipe necesario de diversas privaciones ilegales &lt;br /&gt;de la libertad y tormentos y a su vez coautor de también &lt;br /&gt;diversos tormentos, privaciones ilegales de la libertad y &lt;br /&gt;homicidios. Respecto de los grados de participación que tuvo &lt;br /&gt;Von Wernich en esos hechos, caben algunas reflexiones debido a &lt;br /&gt;las particularidades que presentan los casos juzgados (que) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 154 &lt;br /&gt;fueron cometidos en el contexto ya descripto del Terrorismo de &lt;br /&gt;Estado@.  &lt;br /&gt;A ello agregó el tribunal que: Alas figuras en &lt;br /&gt;las que se encuadró la conducta de Von Wernich son las dos &lt;br /&gt;primeras hipótesis previstas en el mentado art. 45 del C.P.@ &lt;br /&gt;puesto que Asurgen claras si se recuerda el contexto en el que &lt;br /&gt;produjo su intervención y que fuera citado supra: &amp;gt;Se otorgó a &lt;br /&gt;los cuadros inferiores, una gran discrecionalidad para privar &lt;br /&gt;de libertad a quienes aparecieran, según información de &lt;br /&gt;inteligencia, como vinculados a la subversión; se dispuso que &lt;br /&gt;se los interrogara bajo tormento y que se los sometiera a &lt;br /&gt;regímenes inhumanos de vida, mientras se los mantenía &lt;br /&gt;clandestinamente en cautiverio. Se concedió, por fin, una gran &lt;br /&gt;libertad para apreciar el depósito final de cada víctima, es &lt;br /&gt;decir, el ingreso al sistema legal (puesta a disposición del &lt;br /&gt;Poder Ejecutivo Nacional o de la Justicia Militar o Civil), la &lt;br /&gt;libertad, o simplemente, la eliminación física ...El sistema &lt;br /&gt;puesto en práctica -secuestro, interrogatorio bajo tormentos, &lt;br /&gt;clandestinidad e ilegitimidad de la privación de libertad y, en &lt;br /&gt;muchos casos eliminación de las víctimas-, fue sustancialmente &lt;br /&gt;idéntico en todo el territorio de la Nación y prolongado en el &lt;br /&gt;tiempo (capítulo XX causa 13/84)@.  &lt;br /&gt;En ese aspecto sostuvo que Ala conducta de Von &lt;br /&gt;Wernich en el contexto en el que se produjeron los hechos, y &lt;br /&gt;con las reflexiones al respecto efectuadas en el punto anterior &lt;br /&gt;al tratar su responsabilidad, es obvio que no sólo tenía pleno &lt;br /&gt;conocimiento del exterminio en curso, sino que además participó &lt;br /&gt;activa y entusiastamente de él como verdadero &amp;gt;cuadro= que era@, &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;155 &lt;br /&gt;en ese sentido indicó que @quedó plenamente acreditado que Von &lt;br /&gt;Wernich tuvo un rol destacado en el plan criminal que se llevó &lt;br /&gt;a cabo. Piénsese que su calidad de religioso le permitió tanto &lt;br /&gt;la utilización de los hábitos y símbolos característicos, como &lt;br /&gt;los conocimientos que la formación de su oficio, le brindaron. &lt;br /&gt;En ese sentido, el manejo de las implicancias profundas de los &lt;br /&gt;sacramentos, en su vinculación con las víctimas católicas, era &lt;br /&gt;indispensable. Recuérdese el efecto de su presencia y sus &lt;br /&gt;palabras ante Schell, Nazar y Destéfano, por solo nombrar &lt;br /&gt;algunos. Respecto de las víctimas que pertenecían a otro credo, &lt;br /&gt;quedó demostrado a su vez que, por ejemplo, los judíos recibían &lt;br /&gt;torturas y vejámenes adicionales por dicha condición, esto &lt;br /&gt;surge claramente de los testimonios de Jacobo Timerman, Carlos &lt;br /&gt;Alberto Zaidman, Isidoro Graiver y Luis Guillermo Taub, en &lt;br /&gt;cuanto a las aludidas consecuencias. Finalmente, cabe una &lt;br /&gt;reflexión respecto de los no creyentes, ya que en las &lt;br /&gt;condiciones de vulnerabilidad que se encuentra una persona &lt;br /&gt;secuestrada, torturada y vejada, el poder de intimidación de un &lt;br /&gt;sacerdote -el único-, que se mueve con naturalidad por ese &lt;br /&gt;siniestro ámbito, es obvia. En ese sentido cabe mencionar el &lt;br /&gt;testimonio de Analía Maffeo cuando relató que una de las &lt;br /&gt;detenidas le pidió una biblia a Von Wernich y este le respondió &lt;br /&gt;&amp;gt;Para qué, si son comunistas= y nunca se la llevó@.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 156 &lt;br /&gt;Añadió el a quo que Afue asimismo el único &lt;br /&gt;sacerdote que frente al secuestro de los tres jóvenes de &lt;br /&gt;Trenque Lauquen &amp;gt;apareció= en la casa de donde fueron &lt;br /&gt;secuestrados, alegando que fue enviado por el obispo de 9 de &lt;br /&gt;Julio; que fue el mismo Von Wernich quien hizo referencia a &lt;br /&gt;ello en su indagatoria. Esto coincide con los testimonios de &lt;br /&gt;Julio Cesar Pettiná, Elena Taybo, José Daniel Hilgert, Juan &lt;br /&gt;Simón Pérez, Jorge Raúl Manazi y Mery Luisa López. Fue a su vez &lt;br /&gt;el único sacerdote que Camps, conforme su declaración en el &lt;br /&gt;legajo 88/SE mencionada ut supra, indicó como de su confianza y &lt;br /&gt;al que le encomendó asistir a los detenidos en los centros &lt;br /&gt;clandestinos...En síntesis, el rol que tuvo en el plan criminal &lt;br /&gt;fue específico y trascendente (y en distintos aspectos, más &lt;br /&gt;importante aún que el de muchos de los demás criminales que &lt;br /&gt;actuaron en los centros de concentración o de exterminio según &lt;br /&gt;el caso). Es por eso que en aquéllos hechos en los que no &lt;br /&gt;resultó ejecutor directo de los mismos, en los términos de la &lt;br /&gt;doctrina citada, se calificó su conducta como la de partícipe &lt;br /&gt;necesario@.  &lt;br /&gt;Los magistrados refirieron que Alas razones para &lt;br /&gt;considerarlo coautor surgen de... las particularidades de los &lt;br /&gt;delitos juzgados en esta causa y en especial el contexto ya &lt;br /&gt;aludido en el que se produjeron los mismos, resulta con &lt;br /&gt;similitudes a otros casos de violación masiva de derechos &lt;br /&gt;humanos que tuvieron lugar en distintas partes del mundo a lo &lt;br /&gt;largo del siglo pasado. Esas reiteraciones llevaron a los &lt;br /&gt;especialistas de la comunidad internacional a diseñar distintas &lt;br /&gt;estructuras de imputación que permitieran atribuir con justicia &lt;br /&gt;las responsabilidades que pudieran converger sobre los mismos &lt;br /&gt;hechos. Así, surgieron y se aplican hoy en día, teorías como la &lt;br /&gt;del autor mediato en función del dominio de la acción mediante &lt;br /&gt;aparatos de poder organizados, o de autor por el dominio &lt;br /&gt;funcional del hecho -...-, como así también, aquellas &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;157 &lt;br /&gt;inspiradas en la responsabilidad por el mando y la omisión, la &lt;br /&gt;conspiración, o bien, la pertenencia a una organización &lt;br /&gt;criminal. Esto ha permitido superar las dificultades derivadas &lt;br /&gt;de la aplicación del concepto de autoría, desde la perspectiva &lt;br /&gt;del derecho penal tradicional, adaptando la interpretación a &lt;br /&gt;los nuevos estándares en materia de violación a los derechos &lt;br /&gt;humanos que surgen de la normativa protectora contenida en la &lt;br /&gt;Constitución Nacional (arts. 18, 74 inc. 22 y 118)@.  &lt;br /&gt;En esa línea el a quo agregó: Acomo señala Righi &lt;br /&gt;respecto de la coautoría funcional a la que considera la &lt;br /&gt;modalidad verdaderamente relevante, &amp;gt;se presenta en los casos en &lt;br /&gt;que es posible la división del trabajo, cuando los &lt;br /&gt;intervinientes se distribuyeron los aportes necesarios para la &lt;br /&gt;consumación en función de un plan y los realizaron durante la &lt;br /&gt;etapa de ejecución. Es decir que cada coautor se ha reservado &lt;br /&gt;un dominio funcional, pues el aporte de cada uno es &lt;br /&gt;imprescindible para que el delito pueda cometerse del modo &lt;br /&gt;previsto...= (Conf. Esteban Righi, Obra citada)@.  &lt;br /&gt;A continuación refirió que Aen la jurisprudencia &lt;br /&gt;penal internacional la intervención criminal fue entendida &lt;br /&gt;tradicionalmente como toda clase de ayuda fáctica o jurídica o &lt;br /&gt;favorecimiento a la comisión del hecho, considerándose, al &lt;br /&gt;respecto, a las aportaciones individuales al mismo, como &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 158 &lt;br /&gt;independientes entre sí y de un mismo valor. Es por ello que en &lt;br /&gt;el caso de la intervención de varias personas (en coautoría) &lt;br /&gt;tiene lugar una imputación mutua de las aportaciones de cada &lt;br /&gt;uno, si estas están funcionalmente vinculadas en razón de una &lt;br /&gt;meta común y/o plan común del hecho o de otro modo -doctrina &lt;br /&gt;del &amp;gt;Common desing=-(Kai Ambos, ALa Parte General del Derecho &lt;br /&gt;Penal Internacional@, traducida al español por Ezequiel &lt;br /&gt;Malariño, ed. Konrad-Adenauer-Stiftunge E. V, Uruguay, &lt;br /&gt;Montevideo, 2005, páginas 73 y ss.)... Al respecto, Kai Ambos &lt;br /&gt;refiere que también en los crímenes internacionales la teoría &lt;br /&gt;de Roxin del Adominio funcional del hecho@ es la más indicada &lt;br /&gt;para aplicar. Esto es así en virtud de que ofrece la &lt;br /&gt;fundamentación más convincente de la responsabilidad por &lt;br /&gt;coautoría, pues no ocurre autónomamente o bien de propia mano, &lt;br /&gt;por el contrario los coautores actúan conjuntamente en base a &lt;br /&gt;una división funcional del trabajo, de modo tal que el &lt;br /&gt;funcionar de cada interviniente individual representa un &lt;br /&gt;presupuesto indispensable de la realización del hecho total. &lt;br /&gt;Los intervinientes son los &amp;gt;co-autores del todo=, poseen el co- &lt;br /&gt;dominio, lo que los convierte en &amp;gt;co-dueños del hecho total=, &lt;br /&gt;coautoría y realización colectiva del tipo. (conf. Kai Ambos, &lt;br /&gt;ob. cit., págs. 180 y 181)@.  &lt;br /&gt;En cuanto al rol que tuvo el imputado en los &lt;br /&gt;hechos investigados el tribunal expuso que se encuentra probado &lt;br /&gt;en las causas 13 y 44 que: Ala base de la estructura del aparato &lt;br /&gt;de poder organizado para llevar el plan criminal autodenominado &lt;br /&gt;AProceso de Reorganización Nacional@, se sustentó en un sistema &lt;br /&gt;de órdenes que se diseminaron en una escala jerárquica &lt;br /&gt;descendente, y que -las más de las veces-generó una &lt;br /&gt;segmentación o fraccionamiento de las funciones llevadas a cabo &lt;br /&gt;por aquellas personas que participaron en dicha organización. &lt;br /&gt;Esa distribución de funciones, que surge de las abundantes &lt;br /&gt;pruebas reseñadas ... así como de las valoraciones hechas al &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;159 &lt;br /&gt;tratar la responsabilidad ..., permiten fundamentar con &lt;br /&gt;claridad la calidad de coautor atribuida a Von Wernich en &lt;br /&gt;aquellos delitos discriminados al comienzo, en los términos de &lt;br /&gt;la primera hipótesis del art. 45 del Código Penal@.  &lt;br /&gt;V. C. En primer término he de indicar que la &lt;br /&gt;defensa estima que el tribunal oral ha realizado una &lt;br /&gt;interpretación subjetiva de la teoría de la participación en &lt;br /&gt;materia penal; teoría que por otra parte no luce aplicada en la &lt;br /&gt;sentencia puesta en crisis. La actual doctrina penal sostiene &lt;br /&gt;que la teoría subjetiva es insostenible teórica y político- &lt;br /&gt;criminalmente puesto que debilita la función de garantía de la &lt;br /&gt;ley penal ya que en el ámbito de lo prohibido no se vincula al &lt;br /&gt;tipo de acción desplegada en el mundo real, sino al valor que &lt;br /&gt;le atribuye el autor a sus propios actos (cfr. David Baigún- &lt;br /&gt;Eugenio Raúl Zaffaroni (dirección), ACódigo Penal y normas &lt;br /&gt;complementarias. Análisis doctrinal y jurisprudencial@, Buenos &lt;br /&gt;Aires, 2007, págs. 256/257). &lt;br /&gt;La asistencia letrada de Christian Von Wernich  &lt;br /&gt;sostiene que la Corte Suprema al resolver los recursos &lt;br /&gt;interpuestos en la causa 13, resolvió poniendo en tela de &lt;br /&gt;juicio la teoría del dominio del hecho y rechazó la aplicación &lt;br /&gt;de la autoría mediata. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 160 &lt;br /&gt;En este punto es necesario aclarar que más allá &lt;br /&gt;de lo resuelto por la Corte Suprema en la causa referida, han &lt;br /&gt;transcurrido más de treinta años, desde la fecha de la &lt;br /&gt;sentencia de indicada, tiempo en el que la doctrina penal en el &lt;br /&gt;campo de la autoría y la participación ha evolucionado y la &lt;br /&gt;tesis dominante en la actualidad es la del dominio del hecho  y &lt;br /&gt;conjuntamente con esta teoría ha evolucionado el desarrollo del &lt;br /&gt;concepto del autor mediato. &lt;br /&gt;Ahora bien, en lo relativo a la autoría mediata  &lt;br /&gt;en oportunidad de pronunciarme en la causa AEtchecolatz, Miguel &lt;br /&gt;Osvaldo s/ recurso de casación e inconstitucionalidad@, causa n1 &lt;br /&gt;7896, reg. n1 10.488 de esta Sala I, resuelta el 18/5/07, &lt;br /&gt;sostuve que Ael punto de partida para la determinación de la &lt;br /&gt;autoría mediata es el dominio del hecho (cfr. Donna, Edgardo &lt;br /&gt;Alberto AEl Concepto de Autoría y la Teoría de los Aparatos de &lt;br /&gt;Poder de Roxin@, Nuevas Formulaciones en las Ciencias Penales - &lt;br /&gt;Homenaje al profesor Claus Roxin-, Córdoba 2001, pág 298), &lt;br /&gt;circunstancia fáctica que ... en el caso ha sido demostrada. &lt;br /&gt;Sostiene Roxin que autor mediato &amp;gt;es todo aquel que está &lt;br /&gt;colocado en la palanca de un aparato de poder -sin importar en &lt;br /&gt;nivel de la jerarquía- y que a través de las órdenes puede dar &lt;br /&gt;lugar a delitos en los cuales no importa la individualidad del &lt;br /&gt;ejecutante= y que la &amp;gt;fungibilidad= del autor inmediato &amp;gt;es lo que &lt;br /&gt;garantiza al hombre de atrás la ejecución del hecho y le &lt;br /&gt;permite dominar los acontecimientos=. En estos casos el autor &lt;br /&gt;inmediato es sólo &amp;gt;un engranaje= reemplazable en la maquinaria &lt;br /&gt;del aparato de poder=  (Conf. Roxin, Claus, ALa autoría mediata &lt;br /&gt;por dominio en la organización@ en Revista de Derecho Penal &lt;br /&gt;2005- 2 pág. 9 y sgte.)@. &lt;br /&gt;ALa teoría de Roxin sobre el dominio de la &lt;br /&gt;voluntad por medio de una fuerza organizada de poder como una &lt;br /&gt;manifestación más de dominio mediato del hecho, es respuesta &lt;br /&gt;jurídica a aquéllas situaciones en las que no media dominio del &lt;br /&gt;hecho por medio de dominio de la voluntad en virtud de acción o &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;161 &lt;br /&gt;de error. Señala el profesor alemán que los &amp;gt;crímenes de guerra, &lt;br /&gt;de estado y de organizaciones -como los que aquí se analizan- &lt;br /&gt;no pueden aprehenderse adecuadamente con los solos baremos del &lt;br /&gt;delito individual. De donde se deduce que las figuras jurídicas &lt;br /&gt;de autoría, inducción y complicidad, que están concebidas a la &lt;br /&gt;medida de los hechos individuales, no pueden dar debida cuenta &lt;br /&gt;de tales sucesos colectivos, contemplados como fenómenos global= &lt;br /&gt;(cfr. Roxin, Claus; AAutoría y Dominio del Hecho en Derecho &lt;br /&gt;Penal@, Traducción de la séptima edición alemana por Joaquín &lt;br /&gt;Cuello Contreras y José Luis Serrano González de Murillo, &lt;br /&gt;Madrid 2000, pág. 270)@. &lt;br /&gt;Más allá de lo expuesto supra, cabe indicar que  &lt;br /&gt;el tribunal a quo consideró que Von Wernich actuó en base a una &lt;br /&gt;división funcional de trabajo, actuando dentro del rol que &lt;br /&gt;tenía asignado, en ese sentido puede afirmarse que tuvo el &lt;br /&gt;dominio funcional del hecho, vale decir, que su aporte fue &lt;br /&gt;conforme al plan concreto. Es que como quedó fehacientemente &lt;br /&gt;comprobado en este proceso no sólo desarrolló actos &lt;br /&gt;materialmente ejecutivos sino que también asumió, mediante su &lt;br /&gt;presencia, la modalidad de una actuación en expectativa de &lt;br /&gt;vital importancia para amedrentar más efectivamente a las &lt;br /&gt;víctimas de autos (cfr. AAgüero, Carlos Ricardo y otro s/recurso &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 162 &lt;br /&gt;de casación@, causa n1 5122, reg. n1 6863, rta. el 31/8/2004, &lt;br /&gt;Sala II y sus citas).  &lt;br /&gt;Ad abundantiam y para dar acabada respuesta a los &lt;br /&gt;planteos defensistas, cabe recordar que el Tribunal &lt;br /&gt;Internacional creado para juzgar a los presuntos responsables &lt;br /&gt;de graves violaciones del derecho internacional humanitario &lt;br /&gt;cometidas en la ex Yugoslavia trabajó la idea de la empresa &lt;br /&gt;criminal conjunta, en ese sentido sostuvo en el caso AMilan &lt;br /&gt;Martic ́@ que existe tal empresa cuando una pluralidad de &lt;br /&gt;personas participan en un designio criminal conjunto, sin que &lt;br /&gt;sea necesario que estén organizados en una estructura militar, &lt;br /&gt;política o administrativa, sino que sólo se requiere la &lt;br /&gt;asistencia de un propósito común que involucre la comisión de &lt;br /&gt;uno o más crímenes que da cuenta el artículo 7.1 del Estatuto &lt;br /&gt;de ese Tribunal -crímenes de lesa humanidad- (cfr. Case n1 I T- &lt;br /&gt;95-11-T; parágrafos 434 y 435; del 12/6/2007).       &lt;br /&gt;Es por ello que los agravios de la defensa no &lt;br /&gt;alcanzan a conmover el sólido fundamento dado por el a quo. &lt;br /&gt;VI. Por último se agravia la defensa de la pena &lt;br /&gt;impuesta a su asistido. En lo que atañe a este punto cabe &lt;br /&gt;señalar que el Tribunal Oral ha expuesto con contundencia las &lt;br /&gt;razones que determinaron el monto de la sanción impuesta a &lt;br /&gt;Christian Federico Von Wernich, en consonancia con las pautas &lt;br /&gt;de valoración establecidas en los artículos 40 y 41 del Código &lt;br /&gt;Penal, y por otra parte se encuentra suficientemente fundado en &lt;br /&gt;orden a su decisión relativa a la individualización de la &lt;br /&gt;sanción impuesta al imputado. &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;163 &lt;br /&gt;El sistema de determinación de la pena en nuestro &lt;br /&gt;derecho determina que se deben tomar en cuenta las &lt;br /&gt;circunstancias atenuantes o agravantes particulares de cada &lt;br /&gt;caso (art. 40 C.P.) y valorarlas de acuerdo con las pautas &lt;br /&gt;enunciadas por el art. 41 del mismo cuerpo normativo. Este &lt;br /&gt;último enumera cuáles son algunos de los criterios decisivos &lt;br /&gt;para fijar la pena. El primero de sus incisos se refiere a la &lt;br /&gt;naturaleza de la acción, los medios empleados para ejecutarla y &lt;br /&gt;la extensión del daño  y el peligro causados, por su parte el &lt;br /&gt;segundo inciso prevé la edad, educación, conducta precedente &lt;br /&gt;del sujeto, calidad de los motivos que lo determinaron a &lt;br /&gt;delinquir, su participación en el hecho, reincidencias y demás &lt;br /&gt;circunstancias que demuestren su peligrosidad (cfr. Ziffer, &lt;br /&gt;Patricia; ALineamientos de la determinación de la pena@, Buenos &lt;br /&gt;Aires, 2005, pág. 115). &lt;br /&gt;Respecto de la modalidad del accionar ponderado &lt;br /&gt;por el a quo cabe referir que el hecho es el primer punto de &lt;br /&gt;partida para graduar la sanción donde resulta decisivo saber &lt;br /&gt;cuáles fueron los medios que empleó el autor y el lugar; esas &lt;br /&gt;circunstancias (art. 41, inc. 2, del C.P.) sirven para &lt;br /&gt;demostrar la gravedad del suceso.  &lt;br /&gt;El a quo consideró que Ala presencia de un &lt;br /&gt;sacerdote católico en un centro de detención clandestino, pudo &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 164 &lt;br /&gt;inducir al detenido a pensar que su prisión no era ilegal, como &lt;br /&gt;no podría serlo ningún delito cometido bajo la vista directa de &lt;br /&gt;un ministro religioso lo que, por fuerza, debía alentar su fe &lt;br /&gt;en su pronta liberación no estando bajo juicio; más aún, la &lt;br /&gt;palabra del capellán, incluso de consuelo, bien pudo encender &lt;br /&gt;en el detenido la esperanza de su salvación que nunca le llegó &lt;br /&gt;o lo hizo muy tarde o con enormes e insanables daños@.   &lt;br /&gt;AA su vez, el daño ocasionado a las víctimas es &lt;br /&gt;de una magnitud que no permite ser cuantificado. No es posible &lt;br /&gt;tarifar el dolor de los tormentos de todo tipo a los que fueron &lt;br /&gt;sometidas las víctimas que fueron escuchadas en debate o cuyos &lt;br /&gt;testimonios se leyeron en él. O aquél de quienes fueron &lt;br /&gt;asesinados y ni siquiera contamos con sus restos, o finalmente &lt;br /&gt;el daño a sus familiares, muchos de los cuales pudimos ver y &lt;br /&gt;escuchar en el debate. Sometidos la mayoría a interminables &lt;br /&gt;peregrinaciones tratando de saber algo de sus seres queridos &lt;br /&gt;cuando como hoy se sabe, fueron asesinados mientras a la &lt;br /&gt;familia se le decía que estaban más o menos en un viaje de &lt;br /&gt;placer@.  &lt;br /&gt;Lo anteriormente transcripto constituye la &lt;br /&gt;valoración negativa que formuló el a quo, en cuanto a la &lt;br /&gt;naturaleza y modalidad empleada en el accionar delictivo y la &lt;br /&gt;extensión del daño causado. &lt;br /&gt;Así entonces luce en este aspecto los fundamentos &lt;br /&gt;jurídicos necesarios y suficientes, que impiden la &lt;br /&gt;descalificación del fallo como acto jurisdiccional válido &lt;br /&gt;(Fallos: 293:294; 299:226; 300:92; 301:449; 303:888, entre &lt;br /&gt;muchísimos otros). &lt;br /&gt;Por tanto, al no haberse  demostrado la &lt;br /&gt;concurrencia de un supuesto de arbitrariedad o apartamiento de &lt;br /&gt;las normas sustantivas que rigen la gradación de la pena, no se &lt;br /&gt;advierten razones que permitan modificar lo decidido en la &lt;br /&gt;instancia anterior. &lt;br /&gt;Tal es mi voto. &lt;br /&gt;Causa N° 9517 -Sala I- &lt;br /&gt;VON WERNICH, Christian &lt;br /&gt;Federico s/ &lt;br /&gt;recurso de &lt;br /&gt;casación  &lt;br /&gt;Cámara Nacional de Casación Penal &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;165 &lt;br /&gt;Los señores jueces doctores Juan C. Rodríguez &lt;br /&gt;Basavilbaso y Juan E. Fégoli dijeron: &lt;br /&gt;Que se adhieren al voto del doctor Madueño.   &lt;br /&gt;Por ello, y a mérito del acuerdo alcanzado, el &lt;br /&gt;Tribunal RESUELVE: Rechazar el recurso de casación interpuesto &lt;br /&gt;por la defensa particular de Christian Federico Von Wernich con &lt;br /&gt;costas (arts. 470 y 471 -a contrario sensu-, 475, 530 y 531 del &lt;br /&gt;C.P.P.N.). &lt;br /&gt;Regístrese, notifíquese y oportunamente &lt;br /&gt;devuélvase al tribunal de origen sirviendo la presente de &lt;br /&gt;atenta nota de envío. &lt;br /&gt;Fdo. Raúl R. Madueño, Juan C. Rodríguez Basavilbaso y Juan E. &lt;br /&gt;Fégoli. Ante mí: Javier E. Reyna de Allende. Secretario de &lt;br /&gt;Cámara.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-//- 166&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1633960401387724971-7257965421899526319?l=casapueblos-alegatos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/feeds/7257965421899526319/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1633960401387724971&amp;postID=7257965421899526319' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default/7257965421899526319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default/7257965421899526319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/2010/01/fallo-causa-von-wernich.html' title='Fallo Causa Von Wernich'/><author><name>Casapueblos - AEDD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08655130300651914347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='13' src='http://bp1.blogger.com/_iVNHJE2Cu2g/SATtKcQ-BAI/AAAAAAAAAkA/ulEFUCVUXaQ/S220/LOGO+CASAPUEBLOS-AEDD.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1633960401387724971.post-6468780988045515047</id><published>2010-01-22T07:06:00.001-08:00</published><updated>2010-01-22T07:06:39.077-08:00</updated><title type='text'>ALEGATO QUERELLA UNIFICADA JUSTICIA YA! Causa Von Wernich</title><content type='html'>&lt;meta content="" name="Titre"&gt;&lt;/meta&gt; &lt;meta content="" name="Mots clés"&gt;&lt;/meta&gt; &lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt; &lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt; &lt;meta content="Microsoft Word 11" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt; &lt;meta content="Microsoft Word 11" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt; &lt;link href="file://localhost/Users/michelle/Library/Caches/TemporaryItems/msoclip1/01/clip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;  &lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */ @font-face 	{font-family:"Times New Roman"; 	panose-1:0 2 2 6 3 5 4 5 2 3; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:50331648 0 0 0 1 0;} @font-face 	{font-family:Arial; 	panose-1:0 2 11 6 4 2 2 2 2 2; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:50331648 0 0 0 1 0;} @font-face 	{font-family:"Courier New"; 	panose-1:0 2 7 3 9 2 2 5 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:50331648 0 0 0 1 0;} @font-face 	{font-family:Wingdings; 	panose-1:0 5 2 1 2 1 8 4 8 7; 	mso-font-charset:2; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:0 0 256 0 -2147483648 0;} @font-face 	{font-family:Tahoma; 	panose-1:0 2 11 6 4 3 5 4 4 2; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:50331648 0 0 0 1 0;} @font-face 	{font-family:Batang; 	panose-1:0 0 0 0 0 0 0 0 0 0; 	mso-font-alt:바탕; 	mso-font-charset:129; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-format:other; 	mso-font-pitch:fixed; 	mso-font-signature:1 151388160 16 0 524288 0;} @font-face 	{font-family:"Nimbus Roman No9 L"; 	panose-1:0 0 0 0 0 0 0 0 0 0; 	mso-font-alt:"Times New Roman"; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:roman; 	mso-font-format:other; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:3 0 0 0 1 0;}  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES;} p.MsoBodyText, li.MsoBodyText, div.MsoBodyText 	{margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	text-align:justify; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:14.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES; 	mso-fareast-language:ES;} table.MsoNormalTable 	{mso-style-parent:""; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} p.HTMLBody, li.HTMLBody, div.HTMLBody 	{mso-style-name:"HTML Body"; 	mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:Arial; 	layout-grid-mode:line; 	mso-ansi-language:ES; 	mso-fareast-language:ES;} p.Predeterminado, li.Predeterminado, div.Predeterminado 	{mso-style-name:Predeterminado; 	mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:none; 	mso-layout-grid-align:none; 	text-autospace:ideograph-other; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Nimbus Roman No9 L"; 	mso-ansi-language:EN-US;} @page Section1 	{size:21.0cm 842.0pt; 	margin:3.0cm 3.0cm 3.0cm 3.0cm; 	mso-header-margin:35.45pt; 	mso-footer-margin:35.45pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;}  /* List Definitions */ @list l0 	{mso-list-id:1246845778; 	mso-list-type:hybrid; 	mso-list-template-ids:1210088002 68618 199690 330762 68618 199690 330762 68618 199690 330762;} @list l0:level1 	{mso-level-number-format:bullet; 	mso-level-text:; 	mso-level-tab-stop:45.0pt; 	mso-level-number-position:left; 	margin-left:45.0pt; 	text-indent:-18.0pt; 	font-family:Symbol;} @list l1 	{mso-list-id:1862162515; 	mso-list-type:hybrid; 	mso-list-template-ids:1662425576 1117194 1641482 1772554 986122 1641482 1772554 986122 1641482 1772554;} @list l1:level1 	{mso-level-text:"%1\)"; 	mso-level-tab-stop:36.0pt; 	mso-level-number-position:left; 	text-indent:-18.0pt;} @list l2 	{mso-list-id:1899976835; 	mso-list-type:hybrid; 	mso-list-template-ids:-1794883074 -209179984 1641482 1772554 986122 1641482 1772554 986122 1641482 1772554;} @list l2:level1 	{mso-level-text:"%1\)"; 	mso-level-tab-stop:36.0pt; 	mso-level-number-position:left; 	text-indent:-18.0pt; 	font-weight:bold;} @list l3 	{mso-list-id:2124835587; 	mso-list-type:hybrid; 	mso-list-template-ids:470562724 153143468 197642 328714 66570 197642 328714 66570 197642 328714;} @list l3:level1 	{mso-level-number-format:bullet; 	mso-level-text:; 	mso-level-tab-stop:22.7pt; 	mso-level-number-position:left; 	margin-left:22.7pt; 	text-indent:-22.7pt; 	font-family:Symbol;} ol 	{margin-bottom:0cm;} ul 	{margin-bottom:0cm;} --&gt; &lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Primera Parte (alegada por Myriam Bregman)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Como hicimos en aquel primer juicio desde la declaración de la nulidad de las leyes de impunidad que se llevó adelante contra Miguel Osvaldo Etchecolatz, un colectivo de abogados vamos a alegar en representación de una &lt;b&gt;querella unificada&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, integrada por: 7 víctimas y familiares de víctimas, 30 querellantes particulares y 8 organismos de derechos humanos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Alegaremos uno a continuación del otro los siguientes abogados: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;1) Quién les habla Myriam Bregman, del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos CeProDH&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;2) Elea Peliche, de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;3) Guadalupe Godoy, de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;4) Liliana Mazea, de Fundación Investigación y Defensa Legal Argentina FIDELA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;5) Liliana Molinari, del Comité para la Defensa de la Salud, la Ética y los Derechos Humanos &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;6) y Verónica Bogliano, de la Agrupación HIJOS, Regional La Plata&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Ya al inicio del presente debate oral y en virtud del art. 376 Código Procesal Penal de la Nación, manifestamos nuestra pretensión y queremos reiterarla en esta oportunidad para &lt;b&gt;exigir condena&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Entiende esta querella unificada que los delitos que aquí se juzgan, esto es 42 Privaciones ilegales de la libertad, 31 casos de torturas y 7 homicidios, fueron parte de un proceso más amplio que vivió la Argentina, un plan sistemático, ya probado y cuyas &lt;b&gt;consecuencias planificadas de impunidad&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; alcanzan al día de hoy y tienen como resultado no sólo las amenazas a testigos, abogados y jueces, sino la desaparición de JORGE JULIO LÓPEZ, hasta la fecha impune. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Por ello, en base a nuestras profundas convicciones y manteniendo la plataforma fáctica, venimos a solicitar un &lt;b&gt;cambio de calificación&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;. Exigimos que a Christian Federico Von Wernich se lo condene por el delito de &lt;b&gt;GENOCIDIO&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Una vez más, vamos a demostrar en este alegato que los hechos aquí tratados &lt;b&gt;no son delitos aislados&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; sino que son parte de un plan sistemático de exterminio: un genocidio que se llevó a cabo como parte de un &lt;b&gt;proyecto económico, político y social&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; que tenía como &lt;b&gt;objetivo &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;cambiar la &lt;b&gt;estructura del país&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, disciplinar y aumentar la explotación de la &lt;b&gt;clase trabajadora&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, muestra de lo cual es que a un año de implantada la dictadura de Jorge Rafael Videla y su ministro José Alfredo Martínez de Hoz, los salarios reales sufrieron una de las mayores caídas de la historia nacional. Esto, a la vez que al mismo ritmo se &lt;b&gt;redoblaban&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; las ataduras con los países imperialistas.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En pos de ese objetivo es que las Fuerzas Armadas y de Seguridad, &lt;b&gt;auspiciadas y alentadas&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; por parte de otros sectores como el gran EMPRESARIADO Y LA IGLESIA, se hicieron del poder del Estado para &lt;b&gt;aniquilar&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; a otro grupo nacional. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En este sentido, la historia familiar que relató la testigo &lt;b&gt;ESTELA DE LA CUADRA&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; es una terrible muestra de este &lt;b&gt;apoyo civil&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;. La Sra. de la Cuadra relató que su hermano Roberto José De la Cuadra, era obrero de YPF y &lt;i&gt;“fue denunciado por el sindicalismo prodictatorial de la época” &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;y agregó dando cuenta del plan conjunto &lt;i&gt;“la represión era centralizada: sindicalismo, directivos de fábrica y fuerzas represivas”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;También testimonió cómo su madre recurrió a la Iglesia en busca de su otra hija desaparecida, Elena de la Cuadra, y fue recibida por &lt;b&gt;Monseñor Emilio Grasselli&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, quién recibía a los familiares de desaparecidos en la Iglesia Stella Maris, sede del &lt;b&gt;Vicariato Castrense&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Él en la segunda entrevista que tienen, demuestra haber tomado conocimiento que Elena, detenida desaparecida, estaba embarazada, siendo que ello no había sido mencionado en la entrevista anterior por la mamá. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;La testigo reconoce que más bien el rol de Graselli fue contenerlas y orientarlas para otro lado. Dijo con una frase que emocionó a todos &lt;b&gt;&lt;i&gt;“uno va despacito reconstruyendo, dado el silencio de ellos”…&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;y preguntó &lt;b&gt;&lt;i&gt;“¿sigue Christian Von Wernich siendo sacerdote? ¿no sabe nada eso Jorge Bergoglio?”,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;exigiendo respuesta así al actual Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;A ustedes les consta Sres. Jueces, que hemos sido muy críticos de cómo llega a esta instancia el presente proceso, de esta administración de justicia en cuentagotas, parcializada, distorsionada, tan es así que lo hemos encuadrado como parte de la &lt;b&gt;nueva construcción de impunidad&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;Es por ello, que creemos que si en algo puede aportar nuestro alegato es en dar cuenta de la verdad histórica que a 30 años no podemos soslayar, y señalar cuáles serían las elementales medidas a tomar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Sostiene esta querella unificada que sería un error de proporciones seguir mirando los procesos históricos en forma parcializada, simplista o directamente justificadora del plan de exterminio como se ha hecho desde la Justicia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Es así que nuestra visión del papel que cumplía Von Wernich en el plan represivo intentará &lt;b&gt;ser incluida en el proceso social&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; que por aquella época vivían las Fuerzas Armadas y de Seguridad pero también las instituciones civiles que tuvieron un rol fundamental en dicho proceso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;De otro modo no se puede comprender la impunidad y alevosía con la que Christian Federico &lt;b&gt;Von Wernich&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; se movía por los campos de concentración del denominado “Circuito Camps”. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;El &lt;b&gt;genocidio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;b&gt;es un&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;b&gt;proceso&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; que como tal tiene etapas de preparación, desarrollo y justificación y planificación de impunidad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Por eso una práctica social genocida es tanto aquella &lt;b&gt;que colabora&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;b&gt;en el desarrollo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; del genocidio como aquella que lo &lt;b&gt;justifica&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;b&gt;ideológicamente&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Como se concluye en el libro “IGLESIA Y DICTADURA”, aportado como prueba en este debate, &lt;i&gt;“El proceso militar que asoló el país pudo triunfar y mantenerse merced al apoyo o el consentimiento de importantes sectores de la sociedad argentina. Entre ellos, por su importancia, merece destacarse el otorgado por la jerarquía católica. ¿Ha sido este un traspié innecesario en su actuación o por el contrario su actitud se desprende de la naturaleza de la Iglesia en nuestro país, de su relación con el poder político, de su conformación e ideología dominante? &amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Surgió claro de este debate el INVOLUCRAMIENTO INSTITUCIONAL de la Iglesia Católica argentina, en la actividad de sus miembros en los campos de concentración. Las declaraciones de apoyo y justificación le dieron un marco al régimen genocida, que para legitimarse y ganar consenso social basó su discurso en la “OCCIDENTALIDAD CRISTIANA”, cuya defensa planteó como eje de su “misión”, de su “cruzada”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Varios testigos han relatado durante el transcurso de las audiencias de debate cómo Von Wernich les aconsejaba hablar, “colaborar” según sus palabras y justificaba el accionar de las fuerzas represivas haciendo alusión a que esa tarea represiva la desarrollaban &lt;b&gt;&lt;i&gt;“por Dios y por la Patria”&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;. &amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;La dictadura se autodenominó como &lt;b&gt;“Proceso de Reorganización Nacional”&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, pues sus objetivos no se agotaban en los políticos y económicos, sino que perseguía un quiebre y una reconstitución de las relaciones sociales que afectaba la moral, la ideología, la familia y las instituciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Allí el rol de la institución Iglesia se volvió fundamental.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Incluso el método de exterminio basado en arrojar personas vivas al mar &lt;i&gt;“había sido consultado con la jerarquía eclesiástica que lo aprobó por considerarlo una forma cristina de muerte”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; (según consta en el libro Doble Juego, prueba en el presente). &amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;También se afirma allí que ya mucho antes, desde principios del siglo XX, -y cito textual- &lt;i&gt;“La Argentina sería el laboratorio donde se pondría a prueba la predicción de Donoso Cortés de que a medida que los pueblos se volvieran ingobernables la Iglesia y los Ejércitos serían el único sostén de la civilización contra la barbarie socialista y comunista.”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Entonces, Sres. Jueces, SUBVERSIVO era aquel que desafiaba a la “OCCIDENTALIDAD CRISTIANA”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En la Argentina, no hubo una "represión indiscriminada" sino discriminada. El aniquilamiento no es casual, ni irracional. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Se trata de la destrucción sistemática de una "parte sustancial" del grupo nacional que tenía ciertas formas de &lt;b&gt;organización y de participación&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;. Destruir esas dos cosas: la organización y la participación, era uno de los objetivos a más largo plazo de la dictadura, cuyas consecuencias padecemos hasta hoy. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;La actitud de la mayoría de los Obispos y la influencia de la cúpula de la Conferencia Episcopal decidieron la posición de la institución frente al terrorismo de Estado instaurado por la dictadura militar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;RUBÉN CAPITANIO&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, cuyo testimonio fue propuesto por Justicia Ya!, refiriéndose a los obispos de la época de la dictadura relató en este debate: &lt;i&gt;“De casi 80, sólo 4 0 5 eran excepciones. Los demás tenían una prudencia muy parecida a la cobardía”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Él también decía cuando tuvimos la oportunidad de recibir su testimonio: &lt;i&gt;“el 14 de mayo de 1976 el Episcopado saca el primer documento haciendo mención a los detenidos desaparecidos y pidiéndole a la dictadura; bastante vergonzoso para la Iglesia porque era como pedir un favor, que se fuera suavizando, los crímenes no se suavizan”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Por eso él concluía, &lt;i&gt;“La actitud de la iglesia fue escandalosamente cercana a la dictadura, con un grado de complicidad pecaminosa”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Se ha tenido que soportar esta impunidad bastante más allá de los límites de la dictadura. Establecido ya el régimen constitucional, el presidente &lt;b&gt;RAÚL ALFONSÍN&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; decidió que se publique la lista de víctimas de la dictadura elaborada por la CONADEP, pero se &lt;b&gt;opuso&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; a que se haga pública la lista de represores también compilada por la CONADEP. Señores Jueces; todavía seguimos reclamando esa lista, en la que no estaba sólo Christian Von Wernich.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;El testigo &lt;b&gt;OSVALDO PAPALEO&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; indicó con referencia a Von Wernich y la patota de Etchecolatz: &lt;i&gt;“Era un cuerpo colegiado de la tortura, cada uno cumplía su rol”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, pero agregó algo fundamental, en referencia a la aparición de un cura como Von Wernich en los centros clandestinos: &lt;i&gt;“cuando estuve detenido en 1976… recibíamos la visita del vicario castrense Tortolo… por eso la presencia de un miembro de la Iglesia no nos llamó la atención”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;A su vez, &lt;b&gt;VICENTE ROMERO,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; relató que en una entrevista en enero de 1983 el mismo &lt;b&gt;Gral. Ramón Camps&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; le contó que había enviado un informe sobre desaparecidos al Vaticano a través de la Nunciatura, dijo textual&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;i&gt;“hacía evidente que el más alto nivel de Roma tenía conocimiento hasta de los enterramientos clandestinos”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; . &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Y contó como el general Camps hablaba elogiosamente de Von Wernich. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Tal era el papel asignado a la institución en el &lt;b&gt;plan&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; que ni siquiera vacilaron en &lt;b&gt;avalar y acallar&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; la desaparición, el asesinato, la tortura, el sometimiento de a los vuelos de la muerte, de miembros de la propia Iglesia como es el caso la &lt;b&gt;Masacre de San Patricio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, o las mojas francesas&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Leonie Duquet&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; y&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Alice Domon &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;(secuestrada de la Iglesia de la Santa Cruz con un grupo de familiares de detenidos desaparecidos)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, de&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;l obispo de San Nicolás &lt;b&gt;Carlos Horacio Ponce de León&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, de los sacerdotes &lt;b&gt;Carlos y Gabriel&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; asesinados en el Chamical, del Obispo &lt;b&gt;Enrique Angelelli&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, de quién aun en la actualidad un documento oficial de la Iglesia sigue hablando de que &lt;i&gt;“encontró la muerte en el camino”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, usando un eufemismo para dar cuenta del brutal asesinato. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Todo lo dicho, da cuenta de una intencionalidad claramente política en el accionar del imputado Von Wernich.&lt;b&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Da cuenta también&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;de la planificación y conciencia plena de sus actos como parte de un plan establecido a nivel país, en el cual a Von Wernich le tocó ser un engranaje fundamental de una &lt;b&gt;única maquinaria genocida&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;. &amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Esa intencionalidad política y el señorío fáctico que Christian Federico Von Wernich tenía sobre los Campos de concentración y exterminio confirma que no es autor ni partícipe de una serie de delitos comunes, sino que fue una pieza clave en el genocidio que se desarrolló en la Argentina. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Es por ello que exigimos que, manteniendo la plataforma fáctica, se cambie la calificación legal y se condene al imputado como autor de genocidio, por todos y cada uno de los casos por los que fue traído a este debate oral.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Son decenas las citas que podríamos traer en este momento para magnificar lo que estamos diciendo, pero hay una extraída del libro de Emilio Mignone, que es representativa de lo que aquí sostenemos: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;MONSEÑOR CARLOS MARIANO PÉREZ, en enero de 1984 sostuvo ante la prensa “&lt;b&gt;&lt;i&gt;Hay que erradicar a las Madres de Plaza de Mayo. Sin duda pensaría evangélicamente en la utilización de Cámara de gases&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;”. (pág, 116)&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Una de esas Madres estuvo aquí como testigo. &lt;b&gt;MARÍA DEL ROSARIO CERRUTI&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, Madre de Plaza de Mayo nos contaba cómo las Madres volvían llorando de sus entrevistas con el Monseñor Grasselli. Sres. Jueces, que esas lágrimas no hayan caído en vano, que se condene a Christian Federico Von Wernich por genocidio es parte de esa reparación histórica. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Hoy las cenizas de otra madre, de &lt;b&gt;Azucena Villaflor&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, están en la Plaza de Mayo acompañadas de un cerámico que hicieron hace pocos días los obreros de la fábrica recuperada Cerámica Zanon, donde exigimos, otra vez, &lt;b&gt;la Aparición con Vida Ya de un compañero&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, de &lt;b&gt;JORGE JULIO LÓPEZ&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;br clear="ALL" style="page-break-before: always;" /&gt; &lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Segunda Parte (Alegada por Elea Peliche)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Terminada la contextualización histórico política en que se insertan los hechos objeto del debate, desarrollaremos las consideraciones que hacen a la calidad de autor que atribuimos al imputado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Previamente debemos repensar el sentido de este juicio así como de otras causas contra los genocidas que están hoy en curso. En ese camino nos preguntamos si se trata de que en el debate oral se pruebe cada caso particular, cada hecho, cada delito.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Es nuestra responsabilidad dejar aquí sentado que no es ese el objeto de nuestra búsqueda, de nuestra lucha. El objetivo esencial es otro y es mucho más ambicioso, es lograr que se juzgue y se condene a todos y cada uno de los genocidas y que se los juzgue y condene por todos y cada uno de los compañeros secuestrados, torturados, asesinados o desaparecidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En el debate ha quedado probado que el sacerdote Cristian Federico Von Wernich fue parte de la estructura represiva montada por el terrorismo de estado, fue uno más entre tantos otros funcionarios. CVW fue una pieza más del circuito represivo de la provincia de Buenos Aires, una pieza &lt;b&gt;&lt;i&gt;fungible e intercambiable por cualquier otra del aparato estatal puesto al servicio de la represión.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Sin duda su carácter de sacerdote lo distingue del común de los represores y, tal como fuera expresado por varios testigos –entre ellos, Rubén Capitanio-, muestra en concreto el papel de la jerarquía eclesiástica en la represión ilegal ya que sin su aval, CVW no hubiera podido desarrollar su tarea. Sin embargo, no debe perderse de vista que aún así, se trata de una pieza más del engranaje de la dictadura, como ya dijera, una pieza intercambiable. Uno más entre cientos de represores responsables de los delitos que aquí se investigaron y sin embargo, es el único imputado en este juicio oral. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Al igual que los otros dos genocidas condenados, Miguel Osvaldo Etchecolatz y Julio Héctor Simón, CVW ha llegado como único imputado a este juicio oral y solo por su responsabilidad en un puñado de casos, cuando aquí, durante el debate, quedó demostrado que debió ser imputado por los delitos cometidos contra centenares de víctimas más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Ante ello cabe preguntarnos si esta forma de juzgar a los genocidas -que se reproduce en prácticamente la totalidad de los juzgados del país-, no se impone por ser funcional a los intereses políticos tanto de aquellos que pretenden mantener la impunidad absoluta como de quienes pregonan que es suficiente con juzgar a unos pocos asesinos paradigmáticos. &lt;b&gt;Los primeros son los responsables de que Julio López no esté hoy en esta Sala, los segundos de que aún hoy esté desaparecido y sus secuestradores en la impunidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Ya hemos dicho ante cada instancia judicial e incluso ante los demás poderes del Estado, que estas causas deben ser sustanciadas en un marco conjunto, dada la evidente &lt;b&gt;&lt;i&gt;masividad, planificación e interrelación&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; de los gravísimos delitos que se ventilan. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Exigimos expresamente la necesidad de &lt;b&gt;&lt;i&gt;un único proceso para juzgar todos los hechos acontecidos en un mismo centro clandestino de detención&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, porque esa fue la unidad propia del aparato represivo montado por las fuerzas del estado terrorista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Porque inevitablemente, el que se sigan innumerables causas en las que se investigan los mismos delitos, como hechos aislados e independientes, imputando solo a uno o a unos pocos responsables en cada oportunidad, reproduce y es funcional a la impunidad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Bajo esta perspectiva, no puede dejar de recordarse la voz de los sobrevivientes que al deponer ante el Tribunal, no ya las partes, sino los propios sobrevivientes/testigos, preguntaron y dejaron el interrogante: ¿no es absurdo acaso juzgar a UNA sola persona, que como parte del engranaje represivo, llevó a cabo la práctica genocida objeto de este juicio? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;El fraccionamiento de las causas desdibuja, diluye una y otra vez el plan sistemático de exterminio, conspira contra el análisis de los esquemas de responsabilidades de los imputados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Juzgando en forma aislada, fraccionada, empezando siempre de cero, se requiere cada vez que los sobrevivientes digan lo que vivieron y sufrieron. Se los revictimiza cuando se toma un solo elemento aislado de un relato plagado de crímenes, porque se está banalizando el relato, y también cuando se condena a uno solo de los responsables y por unos pocos de los innumerables delitos por él cometidos. Y en este caso la víctima no es solo el sobreviviente o el familiar, es toda una sociedad, que convive con la impunidad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Estos reclamos, téngase presente, no se dirigen solo al tribunal o al poder judicial. La mirada crítica y la demanda que aquí formulamos se dirigen con el mismo énfasis al poder político pues, ante esta práctica judicial, no genera soluciones reales sino que reitera un discurso vacío. Una de esas soluciones reales que venimos exigiendo al Gobierno es la apertura inmediata de todos los archivos de la represión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Por todo ello y en cumplimiento de la representación de las organizaciones querellantes, de las víctimas directas e indirectas, y haciendo nuestro el reclamo hecho por los sobrevivientes, &lt;b&gt;dejamos expresamente peticionado al Tribunal que se expida sobre el sentido de continuar con juicios como éste, y en su caso, arbitre las medidas que considere apropiadas a fin de obtener de las autoridades políticas una solución real al conflicto planteado: es su obligación evitar que se pierda la dimensión del genocidio acontecido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Sentado ello y adentrándome en el carácter en que serán atribuidos los hechos a CVW, adelanto que los delitos imputados integran el plan genocida descripto -ya probado largamente en las causas 13, 44, y 2251 entre otras-, y la ejecución de los hechos atribuidos merecen serlo en calidad de coautor, de acuerdo a las siguientes consideraciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 22.7pt; text-align: justify; text-indent: -22.7pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol; letter-spacing: 1pt;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Cristian Federico Von Wernich era Capellán de la Dirección de Investigaciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y según la información reunida hasta ahora, fue visto y reconocido en siete de los centros clandestinos de detención del circuito Camps, dependientes de tres áreas represivas diferentes, y de las tres Direcciones de la Policía Provincial. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 22.7pt; text-align: justify; text-indent: -22.7pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol; letter-spacing: 1pt;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;De las pruebas colectadas en el debate surge que &lt;b&gt;entre septiembre de 1976 y febrero de 1978&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; concurrió asiduamente a la Brigada de Investigaciones de La Plata y al CCD conocido como Puesto Vasco. Se ha mostrado también que en ese mismo período fue reconocido en la Comisaría Quinta de la Plata, COTI Martínez, Pozo de Quilmes y en el Destacamento de Arana. En ese lapso temporal estuvieron detenidas-desaparecidas en esos seis campos clandestinos el escalofriante número de &lt;b&gt;mil doscientos treinta y ocho compañeras y compañeros. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 22.7pt; text-align: justify; text-indent: -22.7pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol; letter-spacing: 1pt;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Ahora bien, si se sostiene la absurda idea de que CVW solo es imputable por los delitos cometidos contra aquellas personas que estaban recluidas en un CCD exactamente en el período en que él fue visto allí; aún así, debió ser acusado por &lt;b&gt;doscientos setenta y un &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;víctimas. Este número surge de los trabajos de investigación que la AEDD aportó a la causa en su etapa inicial. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 22.7pt; text-align: justify; text-indent: -22.7pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol; letter-spacing: 1pt;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Sin embargo, &lt;b&gt;solo cuarenta y dos víctimas tuvieron “la fortuna” de ser seleccionadas &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;por la instrucción al elevar a juicio este tramo, s&lt;b&gt;olo cuarenta y dos casos integran el objeto de este juicio y por consiguiente, el límite de esta acusación.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Detengámonos un momento en estos &lt;b&gt;cuarenta y dos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; casos. Se hace necesario precisar que las privaciones ilegales de la libertad de &lt;b&gt;veintidós de esas víctimas, ya fueron dadas por probadas en la causa 13 y/o en la causa 44, sustanciadas hace 22 y 21 años respectivamente. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Ese es el caso respecto de &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Héctor &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Ballent&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Juan &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;D&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;estéfano&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;José Fernando &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Fanjul Mahía&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Liliana &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Galarza&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, Jorge Orlando Gilbert, Juan Amadeo Gramano, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Cecilia &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Idiart&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Alberto &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Liberman&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;María Magdalena &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Mainer&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, Pablo&amp;nbsp; Mainer, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Ramón&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Miralles&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Julio César &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Miralles&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, María Mercedes&amp;nbsp; Molina Galarza, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Domingo Moncalvillo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;María del Carmen &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Morettini&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Juan Ramón &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Nazar&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Osvaldo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Papaleo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Rafael Perrota&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Nilda Susana &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Salomone&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Rubén Fernando &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Schell&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Luis Guillermo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Taub&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; y &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Jacobo &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Timerman&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;. Respecto de ellas, solo restaba probar la participación de Cristian Von Wernich en los ílicitos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Sin embargo, hoy nos encontramos con que los mismos testigos que fueron citados hace más de 20 años para demostrar que estas 22 personas fueron secuestradas, privadas ilegalmente de su libertad, torturadas y en algunos casos, desaparecidas o asesinadas; tuvieron que declarar en este juicio exactamente con el mismo objetivo: demostrar que compartieron cautiverio con la víctima cuya situación se investigaba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Tal es el caso de Jorge Allega, sobreviviente de varios campos de concentración, quien fue convocado y para declarar debió viajar desde Italia donde reside, o el Alcides Chiesa, con el agravante de que este último es además, querellante en esta causa. Ambos repitieron una vez más lo que vienen diciendo desde hace más de 20 años y que la justicia ya ha dado por probado: que Rubén Schell estuvo secuestrado en el Pozo de Quilmes. Lo hicieron una vez más y lo harán tantas veces como se les pida, pero ambos se preguntaron (y nos preguntaron): “sólo por Schell se lo acusa?” Porque ninguno de los dos, ni Allega ni Chiesa, tuvieron, repetimos, la “fortuna” de ser seleccionados por el juez de instrucción para imputar al imputado por su responsabilidad en los sufrimientos a los que fueron sometidos en el Pozo de Quilmes mientras compartían la celda con Schell. Celda que los tres ocupaban exactamente el día en que, según relató Schell, “luego de un gran alboroto un guardia nos dice: “&lt;i&gt;guarden todo, ordenen, viene el Cuervo. Vení Alemán, hoy es con vos la cosa&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;” y allí aparece CVW y lo somete según el mismo testigo a “&lt;i&gt;la peor tortura… que un sacerdote haga estas cosas&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Tampoco las restantes 59 personas que estaban detenidas-desaparecidas en el Pozo de Quilmes en ese mismo período tuvieron la “gracia” de que a CVW se le atribuya responsabilidad alguna por sus casos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Muy particularmente queremos referirnos a la presencia del testigo Zacarías Moutoukias ante este Tribunal. Moutoukias reside en Europa desde hace muchísimos años, testimonió en la CONADEP, se presentó como querellante en esta causa y reiteró su declaración para precisar su acusación contra VW. Sin embargo, su caso no se incluyó en la elevación a juicio. Por ese motivo entre otros, esta querella se opuso a dicha elevación. El juez no hizo lugar a nuestro pedido de ampliar la acusación. Escuchamos en esta Sala el relato de Zacarías Moutoukias recordando que cuando él y Jorge Gilbert estaban a punto de ser liberados de la Brigada de Investigaciones de La Plata, ingresó VW a la sala y los amenazó con “darles máquina nuevamente”. Por ese hecho VW está imputado en este juicio por la privación ilegal de la libertad y los tormentos que sufrió Jorge Gilbert, &lt;b&gt;pero no lo está por los que sufrió Moutoukias&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;. El propio testigo concluyó su declaración con una pregunta: “¿Por qué no se lo está juzgando por mí ni por Lidia Fernández que está desaparecida?”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 8.5pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;El Tribunal usó largos minutos para intentar contestar una pregunta para la que no tiene respuesta…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Volviendo a las consideraciones sobre por qué entendemos que el imputado es coautor de todos los delitos que aquí se ventilaron y, en definitiva, del delito de Genocidio, haremos nuestras en primer lugar, algunas de las definiciones que hace cinco años sostenía el fiscal Felix Crous (“Crous, Félix Pablo s/denuncia - Circuito Arana” &lt;b&gt;causa N°16015 - Sec.1&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="HTMLBody" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;i&gt;“… a todos y cada uno de los policías que revistaron en los CCD en ese tiempo funesto debe reprochárseles su contribución a la comisión de los hechos que nos ocupan, puesto que efectuaron su aporte mediante la custodia de los detenidos, brindado seguridad al local para la continuidad del secuestro tanto como para los demás aspectos del aparato de aniquilamiento, que requerían que los secuestrados permanecieran detenidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="HTMLBody" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;i&gt;…. al ingresar en cada nuevo turno a tomar servicio a la seccional o cumplir cualquier misión que contribuyera, por mínimo que fuera el aporte, al funcionamiento del aparto de terror, han renovado la decisión de colaborar, con el cumplimiento de la misión que les era asignada, al funcionamiento del CCD, y con ello al mantenimiento -cuanto menos- de la condiciones de detención ilegal gravísimas, tormentos en sí mismas y en tantos casos antesala del asesinato. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="HTMLBody" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;i&gt;A la luz de la magnitud de los crímenes que en esos recintos se cometían, a la vista de todo quien no fuera víctima, ninguna participación debe parecer banal, puesto que su significación se agiganta frente a la jerarquía de los bienes jurídicos afectados y a la intensidad de la afectación, y también por el máximo disvalor que entraña la decisión de actuar en crímenes aberrantes de lesa humanidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="HTMLBody" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;i&gt;Y, yendo más lejos, creo que nadie que razone de buena fe a esta altura de las pacientes y minuciosas pesquisas realizadas, puede conjeturar que quien asistiera a tan dantesco panorama podía soslayar que esas dependencia infernales fueran centros de exterminio; y que la muerte fuera el destino más que probable de los cautivos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="HTMLBody" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;i&gt;…quien haya trabajado en ese lugar, por discreto que fuera y cumpliera las funciones que cumpliese, no podía desconocer lo que sucedía.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Compartimos plenamente estas consideraciones y sostenemos que todos y cada uno de esos engranajes deben ser acusados y condenados como autores del genocidio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;La definición de autoría -como gran parte de los conceptos jurídicos– parten de lo empírico, de lo real, es decir, que la elaboración de los mismos tiene su origen en lo fáctico y poseen una nota ontológica ineludible. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En este sentido, la construcción jurídico-penal del concepto de autor parte del reconocimiento de límites ónticos. El derecho penal no puede inventar o modificar la realidad a su antojo, y aquello que desde el sentido común aparece, sin lugar a dudas, como una coautoría, no puede ser negado o desconocido por aquél. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Una &lt;i&gt;valoración desde la esfera del profano&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; de hechos como los de marras nos lleva necesariamente&amp;nbsp; a la conclusión de que un sujeto que realiza tareas en un Centro Clandestino de Detención del terrorismo de Estado, que tiene acceso a las celdas en las cuales centenares de personas –definidas por el poder de facto como “subversivos”- eran mantenidas en cautiverio en condiciones infrahumanas, muchas de las cuales posteriormente fueron asesinadas o desaparecidas, &lt;i&gt;acuerda previamente&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; y &lt;i&gt;realiza en común&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; junto con los otros represores hechos que constituyen, desde la valoración jurídico-penal, los delitos de privación ilegal de la libertad, torturas y homicidios agravados, en definitiva, &lt;b&gt;que es coautor – y no cómplice – de un Genocidio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Y precisamente la valoración jurídico-penal coincide en este caso con la perspectiva del lego, con la visión que de los hechos tiene cualquier ciudadano. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En efecto, si bien son muchas las teorías que para definir al autor –y distinguirlo del cómplice– se han esbozado en la dogmática penal, la mayoría de ellas, no obstante los errores conceptuales de que adolecen en algunos aspectos, nos dan una idea de la figura del autor en el derecho penal y nos llevan a considerar al imputado como &lt;i&gt;coautor, en el sentido jurídico-penal del término,&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; de los hechos objeto del presente debate.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Así, las denominadas &lt;i&gt;teorías subjetivas&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; hacen hincapié en la voluntad del autor (&lt;i&gt;animus auctoris&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;), mas precisamente, en la circunstancia de que el &lt;i&gt;autor quiere el hecho común como propio&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, tiene un &lt;i&gt;interés personal&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; en la realización del delito.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Christian Von Wernich quería como propios, sin lugar a dudas, los hechos que constituyen objeto de la presente acusación, es decir, &lt;u&gt;quería como propios los secuestros, la tortura y la desaparición forzada de personas a la cual contribuía con propio aporte&lt;/u&gt;, tenía un evidente interés personal en la comisión de los delitos que se le atribuyen, &lt;u&gt;porque era un engranaje mas –voluntario, por supuesto– del aparato represivo estructurado por la última dictadura militar&lt;/u&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Como ha quedado plenamente acreditado a lo largo del presente juicio oral, Von Wernich cumplía tareas en distintos Centros Clandestinos de Detención del denominado “Circuito Camps”, amenazaba y torturaba psicológicamente a las víctimas alojadas en los campos de concentración de la dictadura, hacía uso de su condición de sacerdote para obtener información de aquéllas, participaba en operativos de los grupos de tareas, presenciaba sesiones de torturas. Por ello &lt;b&gt;ninguna duda tiene esta querella de que el ex-capellán policial actuaba en los Centros Clandestinos de Detención de la dictadura conforme a un &lt;i&gt;&lt;u&gt;acuerdo&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt; &lt;i&gt;previo &lt;/i&gt;&lt;/u&gt;&lt;i&gt;y a un &lt;u&gt;plan criminal común&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt; con los demás represores &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;(requisitos del aspecto subjetivo de la coautoría)&lt;b&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;También ha quedado demostrado en el presente debate que la actuación de Von Wernich respondía, fundamentalmente en virtud de su condición de sacerdote, &lt;b&gt;a una &lt;i&gt;&lt;u&gt;división de la tarea criminal&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;, conforme a la cual el imputado hacía uso de su investidura para ganarse la confianza de las víctimas y así procuraba obtener informaciones útiles a los fines del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;(requisito del aspecto objetivo de la coautoría)&lt;b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Por otro lado, su conducta constituyó un &lt;i&gt;aporte relevante&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; a la ejecución y mantenimiento en cautiverio, en condiciones de detención que configuran por sí solas el delito de torturas, de las víctimas de autos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Sin embargo, no sólo co-intervino en la ejecución de los delitos que se le atribuyen sino también en la planificación y preparación de los mismos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;. Como correctamente expresara el Dr. Schiffrin al confirmar el procesamiento del imputado respecto de los homicidios de María del Carmen Morettini, Cecilia Luján Idiart, Domingo Héctor Moncalvillo, María Magdalena Mainer, Pablo Joaquín Mainer, Liliana Galarza y Nilda Susana Salomone, las pruebas obrantes en autos revelan “&lt;i&gt;por un lado que, …, el aporte de Von Wernich en los distintos tramos del hecho - que comenzó a realizarse con las falsas promesas de libertad que efectuó el imputado – resultó&amp;nbsp; de fundamental importancia y, por el otro, que tuvo claro codominio del hecho desde los actos preparatorios…&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;”, por ello el imputado “&lt;i&gt;no resulta partícipe secundario sino… coautor de los referidos ilícitos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;.”.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Todo ello demuestra que Von Wernich co-dominó los hechos junto con los demás represores que cumplieron tareas en los campos de concentración de la dictadura militar, que participó de un dominio colectivo del hecho en virtud de su intervención en la planificación, preparación y ejecución de los crímenes que se le imputan en el presente juicio oral &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;(aspecto objetivo de la coautoría).&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Lo expuesto no es sino la conclusión que se desprende del hecho de que un sujeto -en el caso, el imputado Von Wernich- cumplió funciones en distintos Centros Clandestinos de Detención del terrorismo de Estado, conforme a un plan sistemático de desaparición forzada de personas y de apropiación de menores, contribuyó a mantener en cautiverio, interrogar, torturar, asesinar y desaparecer a centenares de víctimas de la dictadura, definidos por ella como subversivos, todo lo cual nos lleva a decir, con la mas íntima convicción y seguridad, &lt;b&gt;que el ex – capellán policial es coautor y no cómplice de los delitos por los que fue acusado y del delito de Genocidio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;br clear="ALL" style="page-break-before: always;" /&gt; &lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Tercera Parte (Alegada por Guadalupe Godoy)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;1) Decía la Dra. Peliche que tenemos la mas íntima convicción y la seguridad de &lt;b&gt;que el ex–capellán policial es coautor y no cómplice de los delitos de derecho interno por los que fue acusado y del delito de Genocidio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Amerita un párrafo especial uno de esos delitos de derecho interno: el de tormentos. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Y es necesario desarrollarlo porque, entre otras cosas la Fiscalía en su requerimiento de elevación a juicio no ha incluido la co-autoría de VW en las torturas sufridas por Moncalvillo, los hermanos Mainer, Morettini, Salomone, Idiart y Galarza, cosa solicitada por esta querella. Tampoco ha calificado como tortura el caso de Maria Mercedes Galarza Molina. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Reiteradamente en esta sala se habló de tortura asimilando el concepto a la forma más paradigmática que utilizó el aparato de exterminio: la picana eléctrica.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; Y entonces varios sobrevivientes dijeron: “no, a mí no me torturaron”.&amp;nbsp; En parte, esta construcción que realiza el testigo-sobreviviente se debe a la propia producción del sistema judicial, que en las causas 13, 44 y sucesivas negaron la existencia del delito en el caso de no poder probarse la aplicación de algunos tormentos específicos.&amp;nbsp; Esta parte querellante sostiene en cambio que &lt;b&gt;las condiciones generales de detención constituyen tormentos en sí mismas.&amp;nbsp; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Vale la pena recordar los testimonios oídos: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;Para &lt;b&gt;Julio César Miralles&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; no hubo peor tormento que escuchar la tortura de su padre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Papaleo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; describió el terror que se tenía a los traslados, la sensación de que era un viaje a la nada, a lo incierto. &lt;i&gt;“Uno se habitúa a la cara del verdugo, del torturador, y se pone nervioso si eso cambia”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; dijo. Hablando de Brodsky describió &lt;i&gt;“estaba demolido, en su imaginario era inconcebible, podía imaginarse ser Sandokán pero no estar ahí.”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Carlos Zaidman &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;describió como tortura&amp;nbsp; el llanto del bebé que escuchaba en Brigada, y el estar esperando que abran la celda para torturar o matar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En este sentido, es necesario recordar que la asimilación de las condiciones inhumanas de detención a los tormentos ha sido sostenida ya en diversas resoluciones de este fuero, pero queremos remarcar su importancia porque el &amp;nbsp;reconocimiento de esta circunstancia es necesaria para dimensionar el papel de V.W. en el aparato represivo, pero también para entender la magnitud del plan criminal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;El rol del capellán abarcaba todos los matices de la tortura: lo vemos como productor y legitimador al banalizarla cuando le dice a Velazco “te quemaron los pelitos”, en la ruptura moral que genera en &lt;b&gt;Schell&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, católico practicante, en el diálogo que sostiene con &lt;b&gt;Héctor Baratti&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; al decirle que su hija tenía que pagar por la culpa de sus padres, al decirle a &lt;b&gt;Néstor Bozzi&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;i&gt;“la vida de los hombres la decide dios y tu colaboración”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Vemos su rol legitimador del exterminio&amp;nbsp; ante los represores&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;: el testimonio de Vicente Romero donde afirma que&amp;nbsp; Camps era un hombre católico, que consideraba que&amp;nbsp; estaba haciendo una tarea cristiana, y que el hecho que en sus actuaciones estaba presente un miembro del clero que tranquilizaba su conciencia, le aseguraba que no estaba haciendo nada en contra de su fe. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Ni hablar del testimonio de Emmed&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, incorporado por lectura a estos autos, donde describe el consuelo que VW les dio, la justificación y la absolución por las ejecuciones que acababan de realizar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Es precisamente en este caso, del llamado &lt;b&gt;Grupo de los Siete,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp; donde claramente se ve el papel de VW en todos y cada uno de los&amp;nbsp; pasos del plan sistemático de exterminio Inicialmente, su rol fundamental al momento de quebrar sus voluntades, y su papel en el supuesto plan de “recuperación”, llevado a cabo luego de meses de tortura.&amp;nbsp; Así lo acreditan los testimonios de los detenidos en Brigada, quienes refieren que el cura iba al lugar a entrevistarse con ellos, y los familiares que al entrevistarse con sus seres queridos lo hacían bajo el control de Von Wernich y otros miembros de la Brigada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Los familiares refieren también las secuelas que las torturas habían dejado, meses después, en los miembros del grupo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; Las marcas en las muñecas de Mainer, luego de intentar suicidarse, los tobillos en carne viva de Moncalvillo, cuatro meses después de ser torturado, el nacimiento de Mercedes Galarza Molina en un piso, iluminada por las luces de un auto, su cuna dentro de un calabozo, la tortura de Liliana Galarza teniendo que soportar en absoluta situación de indefensión, la farsa de un bautismo a su hija, detenida-desaparecida junto a ella, con quienes eran los dueños de su vida y de su muerte. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Von Wernich participó en todos los actos preparatorios del homicidio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, convenciendo a los familiares, utilizando su investidura para lograr su confianza. El carácter absolutamente planificado de estos homicidios se ve en el testimonio de de los familiares, a los cuales se les pide que destruyan todas las cartas y la documentación que acredita el&amp;nbsp; paso por la Brigada de Investigaciones, lo acredita también que una semana después de los homicidios, cambian abruptamente las autoridades de Brigada y que Von Wernich elude sistemáticamente a los familiares que reclamaban explicaciones por ser el nexo y garante de la supuesta salida del país.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;La documentación a la que remite la sentencia de causa 44, donde se hace firmar un recibo a cada uno manifestando su voluntad de salir del país, con intervención en esta operatoria de Camps y Suarez Mason, demuestra que solo se intentaba borrar los rastros del homicidio de aquellos que por diversos motivos, estando ilegalmente detenidos, habían sido vistos por sus familiares dentro del Centro Clandestino de detención. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Girard&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; dice,&amp;nbsp; al relatar su descreimiento sobre la posible libertad de Cecilia Idiart y que era necesario que la blanquearan&amp;nbsp; ante el PEN,&amp;nbsp; que no pudo convencer a la familia&lt;i&gt;. “Un hombre con poder de llegada a la gente, sumado al componente religioso de mi suegra, el tema de la fe, contra eso no se puede, por mas que yo tratara de darle una visión mas política.”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Al preguntarse a &lt;b&gt;Maricel Mainer&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; si luego de la supuesta libertad de su hermana había vuelto a Brigada para saber qué había pasado, dijo que no, porque ella siempre desconfió, una&amp;nbsp; sensación absolutamente biológica. Al no tener noticias era obvio que no hubo viaje. No iba a poner la cabeza en la boca del león.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Adelina Moncalvillo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;i&gt;dijo “ellos creyeron que un hombre de la Iglesia podía ampararlos, pero su propósito era otro, era un servicio encubierto”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Vemos finalmente el rol de VW en la ejecución y en el ocultamiento posterior del delito. Allí su tarea, también en clara utilización de la confianza que generaba su carácter de sacerdote. Las cartas de los familiares dan cuenta de cómo operaba para impedir el reclamo y la búsqueda, y en definitiva, la tortura que ejerció sobre ellos al mantener la esperanza, que paraliza e inmoviliza, siempre a la espera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;El 20 de agosto del 78 dice la esposa de Moncalvillo, “otra cosa que pienso es que si este Padre no supiera nada realmente no diría cualquier cosa, y no actuaría así como lo hace, alimentando vanas esperanzas”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;La mamá de Moretini, el 4 de abril del 79 “nuestros días son tan iguales, pasa hoy y esperamos mañana y nunca la noticia esperada, es desesperante…ojalá Dios se apiade de todos nosotros y sepamos algo, es el ruego de todos los días, tener alguna noticia” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Similar tarea cumple en el caso de &lt;b&gt;Pettiná, Sangla y Manazzi:&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; concurre a ver a sus familiares y les aconseja que no hagan nada, que &lt;i&gt;“piensen en los hijos que les quedan”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, luego de demostrar que tenía conocimiento del lugar donde se encontraban alojados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Todo esto es lo que muestra que su conducta no era aislada sino parte del plan criminal: la doctrina de seguridad nacional, con el modelo de guerra irregular que marcaban las doctrinas contrainsurgentes francesas, fue de clara influencia en los represores argentinos. En esta lectura del represor, el nudo de la supuesta guerra planteada era conseguir información. Mantener al prisionero vivo, romper las barreras para extraer la información. Quebrarlo para que diga todo. En ese esquema, el papel de&amp;nbsp; VW es netamente de inteligencia y de producción de tortura, quebrando voluntades y vendiendo la esperanza de&amp;nbsp; poder salir del campo y vendiendo la misma esperanza a los familiares a cambio de su pasividad e inacción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En definitiva, es necesario remarcar que solicitamos la condena de VW por los 39 casos de&amp;nbsp; tortura aquí demostrados, invocando para esto la doctrina fijada por la Corte Suprema de Justicia en el Fallo Santillán, y reiterada en su nueva composición en el fallo Sarvio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;2) Ya lo dijimos hace un año, el &lt;b&gt;genocidio no hubiera sido posible sin la participación, aprobación y colaboración de instituciones y sectores civiles. En este debate quedó nuevamente claro:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;a) &lt;b&gt;En primer lugar, el rol de Iglesia. El punto fue descripto ampliamente por la Dra Bregman, &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En este juicio, como dijo Pérez Esquivel, se vio claramente el rol que le cupo. Las luces y las sombras de esta institución. Difícil es explicar lo que se sintió en esta sala cuando Rubén Capitanio dijo “la iglesia fue la única madre que no buscó a sus hijos”, en un país donde la mayor parte de la población profesa la fe católica. Ominoso escuchar al sacerdote Pedro Trasevet, manifestando que nunca vio, escuchó ni supo que existía un desaparecido en el país. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En este punto no podemos soslayar la actual existencia de instituciones&amp;nbsp; nefastas en su simbología, contenido y su rol legitimador del genocidio: el vicariato castrense&amp;nbsp; y las capellanías. Rubén capitanio y Dri plantearon claramente su innecesariedad, pero debemos agregar que dado el rol que le cupo no solo a VW sino a los demás capellanes durante&amp;nbsp; la dictadura y la matriz ideológica que al día de hoy sus integrantes siguen sustentando, su actual existencia resulta cuanto menos, una provocación, y si el Estado verdaderamente pretende comenzar a reparar los efectos del genocidio, punto de partida sería su disolución. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;b) Poder Judicial &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Se ha escuchado aquí diversos testimonios sobre la absoluta pasividad y en muchos casos complicidad del poder judicial ante lo que estaba sucediendo. Tal es el caso relatado por la familia Miralles. Ramón Miralles había presentado un hábeas corpus preventivo ante el juez Sarmiento, lo cual no impidió su secuestro y detención ilegal, y la posterior inacción del magistrado al saber esta circunstancia.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Y el de Iaccarino, a quien le tomó declaración el Juez Russo y su secretaria Aparicio dentro de la Brigada de Lanús, ignorando sus evidentes signos de tortura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Asimismo, tanto de la prueba documental como de los testimonios de familiares y de los sobrevivientes surge que los habeas corpus presentados siempre tuvieron resultado negativo demostrando que el Poder Judicial los realizaba como una mera formalidad. En muchos casos, se les cobraban las costas, gesto claramente dirigido a desalentar la vía judicial. Y aquí debemos decir, cuando hablamos de los efectos y las continuidades del genocidio,&amp;nbsp; tal como advertimos el año pasado, que un estado moroso termina cristalizando la impunidad. Y esto debe ser receptado necesariamente por el Poder Judicial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Durrie conjuez de esta cámara&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;c) Medios de comunicación:&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; debemos detenernos aquí en el testimonio prestado por Osvaldo Papaleo. En él, se muestra claramente los intereses de los sectores hegemónicos, y el rol que cumplieron dentro del plan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Papaleo refirió&amp;nbsp; que días antes de su secuestro, un artículo de la revista Somos sobre el grupo Graiver, ameritó que enviara una carta documento a Editorial Atlántida para que corrigieran o rectificaran la publicación. Unas horas después, fue detenido y cuando llevaba unos días de cautiverio en Puesto Vasco, Dario Rojas le mostró una copia de la carta documento y le dijo que eso había sido el comienzo de sus problemas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Pero además, denunció que&amp;nbsp; Somos publicó declaraciones suyas sobre su hermana Lidia Papaleo que&amp;nbsp; habían sido sacadas con torturas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En cuanto a la Revista Cabildo, aseguró que periodistas de esa publicación "estuvieron presentes en sesiones de torturas a Jacobo Timerman, en Puesto Vasco. Cuando terminaba la tortura le daban un ejemplar de la revista para que lo leyera".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Esto también su manifestado por el hijo de Timerman, quien testificó en esta Sala, y afirmó que el diario La Nueva Provincia, de Bahía Blanca, propiedad de Vicente Massot (también director de la Revista Cabildo), reproducía, durante el cautiverio de Timerman, supuestos testimonios de su padre. Lo que le hace preguntarse que o bien ellos participaban (de los interrogatorios) o alguien le pasaba datos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;d) Finalmente, se habló aquí de quienes desempeñaron funciones en las instituciones del estado El tema fue desarrollado por el Dr Ramos Padilla, con referencia al caso Timerman. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Escuchamos también de la presencia en los interrogatorios de miembros del Banco Central.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Queremos resaltar que, si enmarcamos este caso en la lógica de la concreción de un genocidio y siguiendo lo expresado por Mignone y Conte Mc Donnell en el C&lt;i&gt;oloquio de París sobre la desaparición forzada de personas de París &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;ya en el año 1981&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, el rol de los funcionarios fue el de legitimar y colaborar desde la estructura legal del Estado, aplicando y dando forma a una normativa de carácter público de excepción diseñada para enmarcar la acción represiva ilegal. Son, en definitiva, NO cómplices sino ejecutores del plan de exterminio.-&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;3) &lt;b&gt;El genocidio tiene alcances hasta hoy&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Dijimos al comienzo de este alegato “&lt;i&gt;Esta querella entiende que los delitos que aquí se juzgan fueron parte de un proceso más amplio que vivió la Argentina, un plan sistemático –un genocidio-&amp;nbsp; ya probado y cuyas consecuencias planificadas de impunidad alcanzan al día de hoy.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Nos detendremos en esta última afirmación: &lt;b&gt;“&lt;i&gt;un genocidio cuyas consecuencias alcanzan al día de hoy.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Una primera consecuencia que ha quedado probada en el debate es la instalación en nuestro pueblo de lecturas erróneas sobre lo que sucedió en nuestro país. Todavía hoy se plantea que en la Argentina de los ´70 hubo una guerra (así lo piensan los genocidas y así lo plasma la teoría de los dos demonios), todavía hay quienes categorizan a las víctimas en inocentes y culpables. Aquí, al igual que en el genocidio nazi, las voces de los sobrevivientes fueron desacreditadas e ignoradas, se los señaló como delatores, traidores o cómplices. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Esta querella sostuvo hace un año y reafirma hoy que en la Argentina no hubo guerra ni tampoco represión indiscriminada, en nuestro país se perpetró –como bien lo admitió este mismo tribunal en la sentencia en el juicio contra MOE- un genocidio. Y en esa lectura no hay posibilidad de confusión entre el rol de la víctima y el del victimario.&amp;nbsp; La sociedad resulta víctima de los genocidas, y éstos son los que conforman el aparato represivo y los que lo sustentan y se alimentan de él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Sin embargo, aquí en esta sala, se instaló nuevamente el genocidio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Se instaló porque&amp;nbsp; &lt;b&gt;VW volvió a torturar a&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;b&gt;Luis Velasco &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;al acusarlo de delator. Y reactivó con esa afirmación, la mirada que los genocidas quisieron instalar sobre los sobrevivientes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Lo hizo también cuando en su indagatoria, sostuvo,&amp;nbsp; 30 años después, que aquellas siete personas a quienes torturó y ejecutó salieron del país y están vivos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;VW, en definitiva, continúa cumpliendo su rol, su papel en el plan criminal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Pero es nuestra obligación preguntarnos ¿por qué esto es posible? ¿Por qué la voz del represor sigue siendo escuchada, receptada y reproducida? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;¿Por qué ni el juez de primera instancia ni el fiscal acusaron a VW de tormentos en los casos de estas siete víctimas ni en el de la hija de una de ellas nacida en cautiverio? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Más aún, ¿por qué exactamente hace una semana,&amp;nbsp; a más 30 años de los hechos después de 30 años de ausencia, de sufrimiento, de impunidad, la fiscalía pide que se cite a una persona que habría dicho que vio a una de esas víctimas con vida?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;La respuesta es: porque las consecuencias del genocidio siguen vigentes&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;¿Cómo negar esta afirmación cuando hoy, aquí, en esta sala, hay una silla vacía? Cuando esa silla -vacía de Julio López- está, en realidad, ocupada por certezas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Ocupada por la certeza de que los represores están libres, organizados, con capacidad operativa y convicción ideológica para secuestrar y desaparecer a una persona, para asegurar el último eslabón del plan sistemático: la impunidad. Ocupada por la certeza de que el Gobierno no ha hecho nada para que Julio aparezca con vida ni para terminar con la impunidad de sus secuestradores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Lo &lt;b&gt;dijo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; el testigo Miralles: “…declarar en este contexto…,&amp;nbsp; con López desaparecido…, que no se sabe nada y mientras tanto Tarella sin condena”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Lo &lt;b&gt;dijo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; Adriana Calvo: “dar testimonio es un esfuerzo grande, físico y psíquico, mucho más cuando hace un año estaba Julio López sentado aquí, detrás. Hoy está desaparecido y sus secuestradores&amp;nbsp; están gozando de la más absoluta impunidad.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Lo &lt;b&gt;vivimos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; en la insoportable reiteración de reconocimientos a los centros clandestinos, cuando fuimos a la Comisaría 5ta y a Arana y nos recibieron los carteles&amp;nbsp; de recompensa por López. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Terminamos diciendo que también en esta sala se mostró que no lograron el objetivo, ningún testigo se negó a declarar, a pesar del miedo, todos asumieron el deber de seguir reclamando justicia, porque en definitiva &lt;b&gt;López es la certeza de la imperiosa necesidad de nuestro pueblo de poner fin a la impunidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Por todo lo expuesto, Sr. Presidente, para arribar a una sentencia justa no basta la mera subsunción de los hechos aquí descriptos (y acabadamente probados) en las figuras típicas del Código Penal. Estimamos como imprescindible, de acuerdo a los aberrantes sucesos relatados en los trascendentes testimonios desarrollados a lo largo de las audiencias, efectuar un cambio de calificación en el presente proceso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En efecto: los crímenes investigados, además de revestir las calidades de homicidios, privaciones ilegítimas de libertad y tormentos, son (tanto en los hechos, como el derecho) un claro caso de GENOCIDIO. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;br clear="ALL" style="page-break-before: always;" /&gt; &lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Cuarta Parte (Alegada por Liliana Molinari)&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Quiero agregar a lo que ya expuso mi colega en su alegato con relación a la solicitud de condena por GENOCIDIO por parte de estas querellas, que la CSJN en el caso “Colalillo” (238:550) &lt;u&gt;estableció que los jueces deben utilizar todos los poderes asignados para llegar a la verdad jurídica objetiva&lt;/u&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En ese sentido afirmamos que la verdad jurídica objetiva es que este pedido de condena por GENOCIDIO no implica un cambio de la plataforma fáctica de la causa, sino exclusivamente un cambio de calificación legal de los hechos. &amp;nbsp;Tal como surge de la descripción y consignación de circunstancias de modo, tiempo y lugar, estos hechos presentan una extensión lo suficientemente amplia como para abarcar la distinta calificación hoy propuesta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;VV.EE. establecieron en fallo &lt;b&gt;“Etchecolatz&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;”:&lt;i&gt; “Por la trascendencia que tiene el planteo, corresponde un breve análisis sobre la cuestión que permita fundamentar el criterio sustentado por el Tribunal y adelantado en el fallo, además de dejar planteada la necesidad ética y jurídica de reconocer que en la Argentina tuvo lugar un genocidio.”….” Entiendo que esa demanda se satisfizo sólo en parte con la condena a la cual arribó el Tribunal por unanimidad al considerar probados los hechos enrostrados al imputado. Se tuvieron en cuenta para ello aquellos tipos penales en base a los que se indagó, procesó, requirió y finalmente condenó a Etchecolatz. Ese razonamiento es en última instancia el que se ajusta con mayor facilidad al principio de congruencia sin poner en riesgo la estructura jurídica del fallo.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;SEÑOR PRESIDENTE: con el más alto respeto que nos merece este Tribunal, no podemos dejar de manifestar que no acordamos con este aspecto de la sentencia&amp;nbsp; ya que, a nuestro juicio y luego de un prolijo análisis, sostenemos, tal como lo hiciéramos en causa 2251/06, que no se está violando el principio procesal de congruencia, como así tampoco se está afectando la defensa en juicio, cuando no se verifica una diferencia esencial entre el hecho descripto en la acusación y el que sustenta la condena. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Este &lt;b&gt;principio de congruencia implica necesariamente una relación entre lo pretendido en autos y lo resuelto por el juzgador.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Podemos definir el principio de congruencia, también llamado principio de consonancia o no contradicción, como aquel según el cual la sentencia debe ajustarse a la pretensión; el juez debe conceder o denegar lo que la parte le pide. Por lo que &lt;b&gt;la congruencia no es más que la correspondencia entre lo pedido por la parte y lo otorgado por el magistrado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En este sentido, hace a la esencia del principio de congruencia que los hechos en que se fundan pretensiones y defensas sean arrimados exclusivamente por las partes, y el juez, en su tarea de reconstrucción de la realidad fáctica, debe limitar su decisión a los hechos alegados por las partes y probados dentro de la sustanciación del proceso, debiendo en este marco, dictar sentencia según lo alegado y probado (&lt;i&gt;“secundum allegato et probato”).&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Por ello, la correlación debe darse en el triple orden de los sujetos, del objeto y de la causa pretensa.&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Este requisito de correlación, en el particular que nos ocupa, está presente en todas y cada una de las pretensiones planteadas en estos actuados, por lo que no vemos alterado el principio procesal en cuestión, como tampoco lo dispuesto en el art. 18 de la Constitución Nacional, respecto de la inviolabilidad de la defensa en juicio de las personas y de sus derechos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;El cambio de calificación legal no responde sino al diverso grado de conocimiento y certeza adquirido durante el proceso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;El proceso penal supone un camino progresivo en el cual la incertidumbre inicial va siendo gradualmente despejada hasta arribarse eventualmente a la certeza necesaria para sustentar un pronunciamiento condenatorio como el solicitado por estas querellas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Ello no implica&amp;nbsp; detrimento a garantía alguna si al cambiar la calificación no se excede la primitiva extensión del hecho, que derive de un conocimiento más profundo e intensivo del mismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Tan es así, que la facultad de cambiar de calificación está contemplada por el art. 401 del Código Procesal de la Nación, en cuanto establece que &lt;b&gt;&lt;i&gt;“En la sentencia, el tribunal podrá dar al hecho una calificación jurídica distinta a la contenida en el auto de remisión a juicio o en el requerimiento fiscal, aunque deba aplicar penas más graves o medidas de seguridad”&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; Es decir, el Tribunal tiene plena facultad para modificar el encuadre jurídico penal del hecho recogido en la acusación. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Al igual que &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;en el proceso llevado a cabo contra Etchecolatz, pedimos condena por GENOCIDIO para Christian Federico Von Wernich. Porque tanto entonces como en las presentes actuaciones &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;n&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;o han existido variaciones fácticas entre la acusación y el pedido de nuestra parte ni tampoco se ha impedido u obstaculizado a la Defensa ejercer su ministerio ni al imputado defenderse adecuadamente. En ambos casos, la acusación -tanto en el requerimiento cuanto durante el debate y el alegato- ha sido correctamente formulada, describiéndose los hechos de modo claro, detallando pormenores precisos del accionar del imputado, lo que configura la calificación solicitada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Sres. Jueces, no podemos dejar de hacer un paréntesis para reflexionar acerca de que mientras todas las garantías del ahora condenado Miguel Osvaldo Etchecolatz y del imputado Christian Von Wernich se cumplieron minuciosamente, las de Jorge Julio López se violaban y se siguen violando escandalosamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En definitiva, estamos ante un caso de identidad fáctica aunque jurídicamente calificado de modo diverso por estas querellas, y como pacífica y reiteradamente ha entendido la CSJN, la regla no se extiende a la subsunción de los hechos bajo conceptos jurídicos, pudiendo el tribunal que falla adjudicar al hecho acusado una calificación jurídica distinta a la expresada en la acusación (Fallos: 247:202; 276:364; 302:328; 302: 482, entre otros).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Lo que interesa es el acontecimiento histórico imputado y no la subsunción de los hechos bajo conceptos jurídicos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;El principio de congruencia, en su vinculación al derecho de defensa en juicio (art. 18, Const. Nac.) se refiere a la introducción de cuestiones de hecho en forma sorpresiva de manera que las partes no hubieran podido ejercer su plena y oportuna defensa (conf. L. 39.606, sent. del 10-V-1988, L. 41.927, sent. del 2-V-1989 y otras).&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-right: 2pt; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;No es esto lo sucedido en autos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-right: 2pt; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Concretamente, el principio d&amp;nbsp; congruencia nos impone que el núcleo fáctico que se somete a juzgamiento sea el mismo a lo largo de todo el proceso. En el caso, las circunstancias de tiempo, modo y lugar que lo rodearon han permanecido incólumes, siendo que no hubo ninguna alteración de ellas, sino tan sólo una mayor exactitud acerca de la conducta del procesado. Y, justamente, tal exactitud se halla más cerca de garantizar el derecho de defensa que de afectarlo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Por otro lado lo principios de legalidad y del debido proceso son también un instrumento de justicia y no un instrumento de la impunidad. Se debe tener en cuenta que el &lt;b&gt;proceso&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; no sólo debe aportar garantías al imputado, sino que también debe ser un medio de defensa social.&amp;nbsp; Muchas veces los sectores autoritarios se amparan en el garantismo para desacreditar el &lt;b&gt;debido&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;b&gt;proceso y consagrar la impunidad&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;El Considerando VII punto 6 correspondientes a la Sentencia de Causa 13, señala: &lt;i&gt;“Los sucesos juzgados en esta causa no son el producto de la errática y solitaria decisión individual de quienes los ejecutaron, sino que constituyeron el modo de lucha que los comandantes en jefe de las fuerzas armadas impartieron a sus hombres. Es decir que los hechos fueron llevados a cabo a través de la compleja gama de factores (hombres, órdenes, lugares, armas, vehículos, alimentos, .etc.), que supone toda operación militar.” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En la oportunidad de contestar la vista conferida en función del art. 346 del CPPN, estas querellas expusieron la necesidad que las investigaciones penales y los juicios a los genocidas deben ser efectuados en un marco conjunto, no sólo por las evidentes características de &lt;b&gt;&lt;i&gt;masividad, planificación e interrelación&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; de los gravísimos crímenes que en ellas se debaten, sino también porque se reproduce la victimización de los testigos en cuanto mayor sea la atomización de las causas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;También reafirmamos nuestra exigencia de imputación por GENOCIDIO al manifestar: &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;i&gt;“&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;i&gt;Todo ello, realzado en la especie por el primer reconocimiento jurídico efectuado en nuestro país acerca de la existencia de un GENOCIDIO durante los años referidos, &lt;b&gt;lo cual afecta todas las actuaciones en trámite interrelacionándolas de una manera irrefutable”&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;i&gt;.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Es decir, ya en ese momento afirmábamos que a partir del reconocimiento de este Tribunal de la existencia de un GENOCIDIO todas las causas debieran tramitarse con esta calificación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Sin embargo, la realidad es que estamos encerrados en un círculo vicioso, ya que una y otra vez, nos obligan a recorrer el siguiente camino:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 41.7pt 0.0001pt 45pt; text-align: justify; text-indent: -36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol; letter-spacing: 1pt;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Esta querella pide al juez de 1ra. Instancia que indague a los imputados por genocidio &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 41.7pt 0.0001pt 45pt; text-align: justify; text-indent: -36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol; letter-spacing: 1pt;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;El juez no lo hace pero eleva igualmente la causa a juicio oral&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 41.7pt 0.0001pt 45pt; text-align: justify; text-indent: -36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol; letter-spacing: 1pt;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;La querella se niega a que se eleve porque no se indagó por genocidio pero igualmente se clausura el sumario &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 41.7pt 0.0001pt 45pt; text-align: justify; text-indent: -36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol; letter-spacing: 1pt;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;El Tribunal Oral Federal recibe las actuaciones y no ordena la nulidad parcial del auto de elevación a juicio &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 41.7pt 0.0001pt 45pt; text-align: justify; text-indent: -36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol; letter-spacing: 1pt;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Cuando llega el momento de la sentencia, el Tribunal dice que correspondería condenar por genocidio pero que lo impide el hecho de que el imputado no haya sido indagado por ese delito….&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 41.7pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Y así se cierra el círculo perverso de un genocidio sin autores…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Para romper ese círculo perverso es que hoy pedimos nuevamente que se condene a Christina Von Wernich por GENOCIDO, ya que entendemos, Sr. Presidente, que se han dado argumentos válidos que ameritan esa condena sin infringir el derecho de defensa ni alterar el principio de congruencia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En este sentido, reafirmamos nuestra solicitud en el cambio de calificación, tal como lo hiciéramos en la causa Nº 2251/06, en el convencimiento de que la misma no se aparta de preceptos jurídicos reconocidos, nacional e internacionalmente, respetando las garantías del debido proceso, y respondiendo de manera acabada y satisfactoria al reclamo de una sociedad que, luego de 30 años de lucha en pos de hacer efectivo su derecho de acceso a la verdad y la justicia, merece el más amplio reconocimiento a sus derechos desde los órganos jurisdiccionales competentes, fortaleciendo los aspectos reparatorios frente a los más aberrantes delitos cometidos en el marco del terrorismo de estado llevado adelante entre los años 1976 y 1983, cuyas heridas, aún hoy, permanecen abiertas en el seno de la sociedad, traducido en el hecho más doloroso que hoy pesa sobre todos nosotros: la ausencia en este recinto de nuestro compañero Jorge Julio López, en un día en que la justicia argentina tiene nuevamente la oportunidad de ponerse de pie. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;br clear="ALL" style="page-break-before: always;" /&gt; &lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Quinta Parte (Alegada por Liliana Mazea)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Demostraremos a continuación que los hechos aquí investigados configuran efectivamente el crimen de genocidio, en tanto formaron parte de la ejecución de un plan criminal que tuvo por objeto perseguir y destruir a grupos humanos residentes en la república Argentina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;Los hechos objeto de esta causa configuran el delito de genocidio descripto en la Convención sobre la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, crimen que se configura con una serie de actos cuya comisión tiene por objeto la destrucción total o parcial de ciertos grupos de personas. Es esta intención lo que distingue el genocidio de otros crímenes de lesa humanidad. Tales actos son: a) matanza, b) lesión grave a la integridad física o mental, c) sometimiento intencional a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, d) imposición de medidas destinadas a impedir nacimientos, e) traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En principio adherimos a los fundamentos de la Sentencia de este Tribunal dictada en la causa Etchecolatz, en especial cuando especificó:&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;i&gt;…“ Entiendo que de todo lo señalado surge irrebatible que no estamos como se anticipara ante una mera sucesión de delitos sino ante algo significativamente mayor que corresponde denominar “genocidio”… “Se abrió a partir de allí y especialmente respecto de lo sucedido en nuestro país durante la dictadura militar comenzada en 1976, una interesante cuestión acerca de si las decenas de miles de víctimas de aquel terrorismo de Estado integran o no el llamado “grupo nacional” al que alude la Convención”….“Entiendo que la respuesta afirmativa se impone, que no hay impedimento para la categorización de genocidio respecto de los hechos sucedidos en nuestro país en el período en cuestión, mas allá de la calificación legal que &lt;b&gt;en esta causa&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;i&gt; se haya dado a esos hechos a los efectos de imponer la condena&lt;b&gt; y la pena”.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Como planteamos en el juicio citado,&amp;nbsp; lo que caracteriza al Genocidio es la intención de destrucción total o parcial de ciertos grupos de personas.&amp;nbsp; El grupo no existe en la naturaleza, sino que es una construcción intelectual, por lo que la construcción del grupo como tal es puramente subjetiva: es un recorte de la realidad. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Por lo tanto, surge claramente que en la definición el sujeto pasivo del genocidio es el “grupo” y que quien constituye o categoriza al "grupo" sobre el que recae el obrar genocida, es el represor.-&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para que se configure el grupo sólo basta que el represor defina y decida cómo se integra el colectivo de sujetos, de seres humanos, sobre los que se ejercerá el obrar destructivo, eliminatorio, de aniquilamiento.- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Así recordamos que en Argentina el grupo perseguido fue definido por su oposición o incompatibilidad con el ideal que la dictadura militar se había propuesto.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;No era la nacionalidad del grupo agredido lo que motivó el propósito de su destrucción sino las características comunes que unían a sus integrantes y los conformaban como grupos humanos de y dentro de la nación.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Por lo tanto, resultan indudables e incuestionables que los ilegalismos investigados en esta causa forman parte de ese plan criminal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Predeterminado" style="line-height: 150%; margin: 0cm 0.9pt 0.0001pt 9.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: 1pt;"&gt; También debemos destacar&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: 1pt;"&gt; la diferencia que existe entre el genocidio como crimen específico de lesa humanidad y el crimen contra la humanidad considerado en forma genérica. Éste se caracteriza por ser cometido en el marco de un ataque generalizado o sistemático contra la población civil. La intención del represor es delinquir contra múltiples individuos. Por lo tanto, los individuos, son los sujetos pasivos del delito. En el genocidio, como ya he expresado, ese sujeto pasivo es el grupo y sus miembros son objeto de exterminio en cuanto miembros de tal grupo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Predeterminado" style="line-height: 150%; margin: 0cm 0.9pt 0.0001pt 9.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 0cm 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Así, el 4 de Noviembre de 1998 el “Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional” de España, con la firma de sus diez magistrados integrantes, al intervenir en la causa donde luego se condenó a Adolfo Francisco Scilingo, consideró que los hechos sucedidos en Argentina constituían genocidio: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 0cm 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;“La represión no pretendió cambiar la actitud del grupo en relación con el nuevo sistema político, sino que quiso destruir el grupo, mediante las detenciones, las muertes, las desapariciones, sustracción de niños de familias del grupo, amedrentamiento de los miembros del grupo. Esto hechos imputados constituyen delito de genocidio&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Imputación&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;: De los hechos aquí investigados e imputados a CVW surge con claridad que los procedimientos utilizados formaban parte de un plan sistemático cuya finalidad consistía en la eliminación total de una categoría de la población, denominada por los represores como “subversivos”. Así es que no pueden considerarse los hechos imputados como “hechos aislados”, sino un conjunto de hechos que se llevaron a cabo en el marco de la represión ilegal y que, teniendo en cuenta la colaboración que el acusado prestó para tales fines, es razonable concluir que ejecutó los ilícitos con conocimiento de este plan.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; En este sentido, puede citarse un pasaje de la sentencia de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal dictada el 9 de diciembre de 1985 en la "Causa 13", que en su punto XX dice: "... que el gobierno militar estuvo en el poder desde el 24/3/76 al 10/12/83 y que llevó a cabo una política sistemática que resultó en miles de víctimas de desapariciones, ejecuciones sumarias o extrajudiciales, y tortura... que el gobierno empleó todos los medios para la eliminación física de los disidentes....".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En este juicio oral los casos investigados por homicidio, tortura y privación ilegítima de la libertad se subsumen&amp;nbsp; en las disposiciones del art. 2do. de la presente Convención, por lo que las personas que hayan cometido &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;genocidio o cualquiera de los otros actos enumerados en el art. 3 (asociación, complicidad, tentativa para cometer genocidio), serán castigadas, ya se trate de gobernantes o funcionarios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Por lo que consideramos que es esencial e ineludible una sentencia que permita a nuestro país cumplir con el mandato impuesto por la citada Convención y por la Constitución para proceder a la condena por comisión del delito&amp;nbsp; de genocidio.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A su vez, es dable destacar que la no punición se enfrenta, además, con el derecho de las víctimas o de los damnificados indirectos a lograr la efectiva persecución penal de los delitos de lesa humanidad. Y la impunidad representaría consagrar la protección de los criminales de lesa humanidad que supone, al mismo tiempo, dar una licencia eventual a los futuros criminales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Mencionaremos especialmente en este tema que tantos años de impunidad como así también la atomización de las causas contra los genocidas, permiten todavía que hoy se amenace y se atormente a los testigos o que la desaparición forzada de ellos se naturalice, por lo que exigimos a las máximas autoridades nacionales la aparición con vida de Jorge Julio López, y la protección efectiva a todos los testigos en los juicios donde se investigue delitos de lesa humanidad, evitando su exposición mientras los imputados no sean condenados y derivados a cárceles comunes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Considerando que el delito de genocidio, previsto en la Convención no prevé una pena específica, y toda vez que las conductas criminales allí descriptas tienen, por su lado, una pena individualizada en nuestro derecho penal interno,&amp;nbsp; deben aplicarse para el caso particular, las penas que correspondan según las prescripciones del Código Penal argentino para la sumatoria por concurso real de los delitos que converjan en la tipificación global del genocidio, por lo que basta que la Sentencia judicial reconozca esa adecuación típica y aplique la pena cuyo monto se determinará por la existencia del concurso delictivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En el presente caso, se están investigando una pluralidad de hechos delictivos, cometidos por un funcionario del Estado por medio de la aplicación de un plan sistemático criminal. Tales hechos están tipificados tanto en la Convención como en el derecho interno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 0cm 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Y así el tribunal debe resolver ya que&amp;nbsp; la Convención&amp;nbsp; era norma positiva nacional con anterioridad a la producción de los hechos ventilados en esta causa. Más aún cuando la reforma constitucional de 1994 al incorporar la Convención en el art. 75 le otorga vigencia e imperatividad a dicha norma. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 0cm 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 0cm 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ya VVEE dijeron en la citada Sentencia: &lt;i&gt;“Es en ese punto donde radica la mayor importancia de tener en cuenta los hechos sucedidos como genocidio. La vigencia de la Convención en la materia está fuera de toda discusión, como también lo está la del resto de las Convenciones sobre Derechos Humanos contenidas en el art. 75 inc. 22 de la Constitución Nacional. Considerar de ese modo -genocidio- y bajo ese trascendente paraguas legal las causas en trámite permitirá a mi entender ubicar los hechos investigados en el contexto adecuado, cumpliendo de ese modo la obligación contenida en el célebre fallo Velazquez Rodriguez en cuanto a investigar con seriedad y no como una simple formalidad.”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 0cm 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 0cm 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Conclusión&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estimamos entonces que los estados nacionales tienen el deber de investigar las violaciones de los derechos humanos y procesar a los responsables y evitar la impunidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Insistimos que la solicitud de condena por genocidio no es un cambio de la base fáctica que conforma la causa, sino que se orienta exclusivamente a una cuestión relativa a la calificación legal del hecho; y tal como surge del relato y la descripción efectuada por el tribunal, así como las circunstancias de tiempo, modo y lugar donde se desarrollaron, se considera lo suficientemente amplia como para abarcar la distinta calificación propuesta por estas querellas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La misma Corte en su Opinión Consultiva 14 de 1994 estableció “que&lt;b&gt; &lt;u&gt;las obligaciones para el estado no sólo alcanzan a los poderes legislativos, sino al conjunto de los órganos estatales&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;”&amp;nbsp; y que “&lt;b&gt;&lt;u&gt;el cumplimiento por parte de agentes o funcionarios del Estado de una ley manifiestamente violatoria de la Convención produce responsabilidad internacional del Estado. En caso de que el acto de cumplimiento constituya un crimen internacional, genera también la responsabilidad internacional de los agentes o funcionarios que lo ejecutaron&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;” (Opinión Consultiva OC-14/94, 9 de diciembre de 1994, sin destacado en el original).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En la misma línea se ha pronunciado el Procurador General de la Nación: "También considero necesario destacar que el deber de no impedir la investigación y sanción de las graves violaciones de los derechos humanos, como toda obligación emanada de tratados internacionales y de otras fuentes del Derecho internacional, no sólo recae sobre el Legislativo, sino sobre todos los poderes del Estado y obliga, por consiguiente, también al Ministerio Público y al Poder Judicial a no convalidar actos de otros poderes que lo infrinjan" ( Dictamen del 29 de agosto de 1992). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En este sentido, afirmamos enfáticamente, que tal como ha sido desarrollado a lo largo de este alegato –y como por otra parte surge de los contenidos expuestos en las causas seguidas tanto a los Ex-comandantes (Causa n° 13), los juicios por la verdad (sustanciados desde hace años ante la Cámara Federal de la Plata), el mismo contenido de la causa n° 44 –hoy causa 1°-, el informe de la CONADEP, titulado “Nunca Más”, el Informe prohibido de la CIDH, la resolución del 01/11/2000 dictada en la causa “Poblete” , por el Dr. Cavallo, el fallo de este mismo Tribunal en causa Etchecolatz, el procesamiento reciente por genocidio en causa Bussi, Luciano B. Menéndez y ot., de Tucumán y los hechos investigados en la presente causa constituyen lisa y llanamente conductas prohibidas por la Convención sobre la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 0cm 0.9pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Por eso señores Jueces, este Tribunal tiene también hoy la obligación como parte del Estado de condenar –así lo aspiramos- como autor de genocidio a CVW y lo&amp;nbsp; deberá hacer como dijo en su anterior fallo porque: “Se trata de hechos criminales cometidos por individuos que si bien por momentos parecen alejarse de la condición humana, son lo suficientemente “humanos” en términos jurídicos como para estar sentados ante un tribunal, ser imputados y como en el caso (de Miguel Etchecolatz) condenados a perpetuidad por la justicia de otros humanos” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;br clear="ALL" style="page-break-before: always;" /&gt; &lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Sexta y última parte (Alegada por Verónica Bogliano)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;Concluyendo lo manifestado por las demás representantes de esta querella unificada, queremos expresar en esta parte final del alegato nuestro pedido de condena.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;Considerando entonces el carácter del plan sistemático de exterminio, su modo aberrante de comisión, su masividad, los efectos devastadores que esto produjo en toda la sociedad y en las nuevas generaciones, la naturaleza de crímenes de lesa humanidad de los mismos y la evidencia de la comisión del delito de GENOCIDIO, no cabe otra posibilidad que condenar al imputado, a la pena máxima prevista por el sistema penal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;Ha quedado suficientemente acreditada la responsabilidad penal de VW en los TODOS los casos aquí juzgados. Como capellán policial, como sacerdote fue miembro de la estructura represiva anteriormente descripta, siendo autor de los diversos hechos que hoy están siendo juzgados. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;VW utilizó su&amp;nbsp; rol de capellán como elemento de quiebre moral de los detenidos ilegales en los CCD y de sus familiares, haciendo abuso de la influencia que ejercía su función sacerdotal para manipular, torturar, secuestrar y asesinar a los detenidos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Esta querella quiere resaltar que el imputado no sólo no cumplió con su deber como integrante de la Iglesia, de denunciar las torturas que ocurrían en los CCD a los que él concurría habitualmente; sino que &lt;b&gt;su aval ante estos hechos se corresponde con su calidad de autor de los mismos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;.&amp;nbsp; De esta manera debe entenderse que si bien VW, al igual que el resto de los miembros de las distintas fuerzas (independientemente del cargo en que se desempeñaban), &lt;b&gt;podría ser considerado un elemento fungible e intercambiable dentro del engranaje genocida, ello no implica que no sea también&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&amp;nbsp; necesario para llevar a cabo el genocidio perpetrado en nuestro país. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt;Señores Jueces, ustedes tienen la oportunidad de poner fin a la&amp;nbsp; impunidad de ese aparato represivo, que como sociedad desde hace 31 años y hasta el día de hoy padecemos. Tienen la responsabilidad de dejar constancia de que el GENOCIDIO en Argentina fue posible, porque tanto miembros de la Iglesia, como grupos económicos y grupos de civiles fueron parte articulada y esencial del mismo.&amp;nbsp; Es fundamental que a través de esta sentencia se abra camino para &lt;b&gt;que en los procesos judiciales de una vez por todas se llame a las cosas por su nombre&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt; y se juzguen los hechos de acuerdo a su verdadera naturaleza. Y que si ya este mismo Tribunal receptó nuestra demanda de reconocer la existencia de un GENOCIDIO, califique a sus autores como lo que son: GENOCIDAS.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Así nos encontramos hoy juzgando a otro criminal impune. Con la firme convicción de la necesidad de su condena, pero también con la profunda tristeza de tener que vivirlo con la desaparición de Julio Lopez a cuestas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;No caben dudas de que este juicio es indispensable, como tampoco caben dudas de que la falta de justicia y castigo durante tanto tiempo, ha permitido que la desaparición se siga ejerciendo en la Argentina como herramienta de terror.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt; letter-spacing: 1pt;"&gt; Por eso resulta imprescindible terminar con la frustración permanente que significan&amp;nbsp; estas prácticas judiciales que revictimizan a los testigos y los ponen en riesgo, a merced de sus victimarios,&amp;nbsp;&amp;nbsp; que se mueren de viejos, en libertad, impunes y sin &lt;span style="text-transform: uppercase;"&gt;confesar&lt;/span&gt; dónde están nuestros hermanos apropiados, o nuestros padres desaparecidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;VW no sólo es responsable de 42 privaciones ilegales de la libertad, de 39 tormentos y de 7 homicidios, sino que como miembro del engranaje genocida, es responsable también por todas las víctimas de este plan sistemático de exterminio, y por todos y cada uno de los que pasaron por los CCD a los que tuvo acceso.&amp;nbsp; Es por esto que en nombre de&amp;nbsp; ellas&amp;nbsp; resulta evidente que no puede caber otra pena para el imputado VW&amp;nbsp; que la de &lt;b&gt;&lt;u&gt;reclusión perpetua&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Aclaramos que este pedido de pena para el caso de Genocidio, es el mismo que pudiera corresponderle de acuerdo a una eventual sentencia condenatoria por aplicación de la pena prevista para los delitos de homicidio calificado, privación ilegítima de la libertad y tormentos, consideradas en concurso real.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Estamos convencidos que en el presente proceso se han respetado todas las garantías constitucionales y procedimentales del imputado. Y consideramos –por todo lo que se ha dicho esta mañana- que el cambio de calificación propuesto respecto de la acusación inicial, se enmarca en los términos de las facultades que el artículo 401 del C.P.P.N. le otorga al Tribunal y no altera de ninguna manera la congruencia procesal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Por último, queremos dejar claro que los argumentos jurídicos vertidos durante este alegato, responden de manera única e inequívoca a las particularidades que posee el Delito de Genocidio, como &lt;b&gt;crimen contra el derecho de gentes y de lesa humanidad&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, cuya comisión sólo es posible mediante la utilización de la estructura represiva &lt;b&gt;del Estado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;Petitorio:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;1)&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Es por ello que el planteo de esta parte querellante consiste en la condena a reclusión perpetua de VW por la comisión en calidad de &lt;b&gt;&lt;u&gt;autor&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; del Delito de Genocidio, conforme a lo normado en los arts. 2º y 3º inc. “a” de la CPSDG.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;2)&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;A todo evento, si el tribunal entiende que sí es necesaria la indagatoria previa por genocidio, solicitamos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 41.7pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;a)&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; que deje constancia expresa y clara en la sentencia de que así lo establece, encomendando a los jueces de 1ra. instancia que lo hagan en todas las causas y contra todos los represores. De otra forma no se romperá el círculo perverso en que nos vemos encerrados hoy: &lt;b&gt;un genocidio sin autores…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 41.7pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;b)&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; En particular, que ordene que -en el marco de las causas que están en curso sobre cada uno de los CCD donde CVW fue reconocido: COTI Martínez, Comisaría 5ta. de La Plata, Destacamento de Arana, Pozo de Quilmes, Brigada de Investigaciones de La Plata- se indague a CVW &lt;b&gt;por genocidio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; y por los delitos cometidos contra todas las víctimas por las que no se lo procesó y que estuvieron secuestradas en esos CCD contemporáneamente.&lt;b&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 41.7pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;Como antecedente históricamente trascendental de lo solicitado en este ítem, recordamos que el punto 30 de la parte dispositiva de la sentencia de la causa 13 en que se juzgó a los integrantes de las tres primera Juntas Militares que gobernaron nuestro país durante la dictadura, &lt;b&gt;dispuso enjuiciar a los oficiales superiores que ocuparon los comandos de zona y subzona de Defensa durante la lucha contra la subversión, y a todos aquellos que tuvieron responsabilidad operativa en las acciones. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 41.7pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;c)&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt; que deje expresa constancia en el fallo de que el Tribunal no abrirá su jurisdicción o bien, decretará la nulidad de todo auto de elevación a juicio oral en el que los imputados no hayan sido indagados por genocidio y/o que no hayan sido indagados por todos los delitos que surgen de la simple lectura del expediente, en los términos del art. 351 de CPPN.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 41.7pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 0cm 2.2pt 0.0001pt 9pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;Sólo así se podrá romper el perverso círculo de obstáculos que nos viene imponiendo el laberinto judicial, terminar con el evidente retardo o denegación de justicia que significan los juicios actuales y -como bien lo sentenció este mismo Tribunal hace un año- “&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;cumplir de ese modo la obligación contenida en el célebre fallo Velazquez Rodriguez en cuanto a investigar con seriedad y no como una simple formalidad.”&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 41.7pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;3)&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;En cualquiera de los dos supuestos, el imputado deberá ser alojado en una &lt;b&gt;cárcel común y ordinaria&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;, atendiendo a la gravedad de los delitos perpetrados y a los antecedentes registrados durante este mismo debate. Debemos recordar que la actitud de este genocida frente al Tribunal y frente a la sociedad misma denotan a todas luces la improcedencia de otorgar cualquier tipo de beneficio excepcional en la ejecución de la condena. No es admisible que sigan existiendo privilegios procesales selectivos en cabeza de quienes ha cometidos los más graves crímenes contra la humanidad, como sostuviera el tribunal en el fallo a Etchecolatz, “Un criminal de esa envergadura no puede pasar un día de los que le resta de su vida fuera de la cárcel”. Es por eso que decimos: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-top: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;► Condena a todos los genocidas, justicia por todos los compañeros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 6pt 2pt 0.0001pt 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1633960401387724971-6468780988045515047?l=casapueblos-alegatos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/feeds/6468780988045515047/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1633960401387724971&amp;postID=6468780988045515047' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default/6468780988045515047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default/6468780988045515047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/2010/01/alegato-querella-unificada-justicia-ya.html' title='ALEGATO QUERELLA UNIFICADA JUSTICIA YA! Causa Von Wernich'/><author><name>Casapueblos - AEDD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08655130300651914347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='13' src='http://bp1.blogger.com/_iVNHJE2Cu2g/SATtKcQ-BAI/AAAAAAAAAkA/ulEFUCVUXaQ/S220/LOGO+CASAPUEBLOS-AEDD.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1633960401387724971.post-2681402945823959391</id><published>2010-01-21T10:13:00.001-08:00</published><updated>2010-01-21T10:20:28.582-08:00</updated><title type='text'>Alegatos de Justicia Ya! en el juicio por Floreal Avellaneda</title><content type='html'>&lt;div style="line-height: 12pt; margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Alegato de la Dra. Myriam Bregman &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;en representación de la querella unificada en la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, integrada por AEDD, MEDH, Fidela y LADH, que integramos Justicia Ya! &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Para comenzar este alegato, creemos importante mencionar que si estamos acá hoy, acusando a estos imputados, en este juicio, es producto de la &lt;b&gt;lucha enorme que han dado las organizaciones defensoras de los derechos humanos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, y todos los que durante estos años hemos luchado incansablemente contra la impunidad de los crímenes cometidos desde el aparato del estado. Testimonió aquí Nora de Cortiñas quien dio de cuenta de esta larga pelea que comenzó bajo la propia dictadura.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;A 33 años de los hechos, alegaremos en representación de la querella unificada en la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, y especialmente intentando reflejar la voz de esta Asociación que reúne a aquellos que fueron &lt;b&gt;víctimas directas&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; del plan sistemático de exterminio y desaparición implementado en el país. De allí, Señores Jueces, que algunos elementos a plantear en este alegato, en el análisis de la prueba producida, tengan &lt;b&gt;la particular visión de las víctimas&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. Ellas, padecieron la dictadura primero y la impunidad después, teniendo que convivir todos estos años con sus torturadores en la calle, libres.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Hoy, esperan que se condene a los responsables de uno de los más CRUENTOS GENOCIDIOS QUE LLEVARON ADELANTE LAS FUERZAS REPRESIVAS DEL PAÍS, desde aquel otro genocidio que desplegaron contra los pueblos originarios para apropiarse de sus tierras. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Dos siglos, dos genocidios, ambos impunes, ambos perpetrados por las fuerzas represivas con el objetivo de reestructurar las relaciones sociales existentes. El primero para “&lt;b&gt;organizar&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;” el estado-nación argentino. El segundo, para implementar lo que los genocidas denominaron como “Proceso de &lt;b&gt;Reorganización&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Nacional”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Desde el Estado se implementó el terror a través de la persecución, el hostigamiento, la desaparición forzada, la tortura, el asesinato, la apropiación, el encarcelamiento, y el exilio de miles de personas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Sres. Jueces, ante el genocidio no existe la indiferencia; ni tampoco la posibilidad de ponerse por sobre él. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Al genocidio se lo &lt;b&gt;investiga y se lo juzga&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;b&gt;y se lo condena&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Si no, se lo reproduce, pues los genocidas dejaron mandatos a cumplirse. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;El plan genocida tuvo un eje estratégico en el accionar clandestino, a través del secuestro y la desaparición de aquellos a los que se definió pertenecientes al grupo a exterminar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Evidentemente, el relato del horror, según el plan represivo, debía quedar en boca de un puñado de sobrevivientes, que enteraran a la sociedad de lo que le sucedía a las personas que, de pronto, dejaban de ir al trabajo, al colegio, a su propia casa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;A los sobrevivientes:&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; les dieron el mandato de relatar lo sucedido y transmitir el horror.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Pero el objetivo del genocidio, no era solo el &lt;b&gt;exterminar&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; al “Grupo”, sino también &lt;b&gt;cambiar las relaciones socioculturales&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; de los sectores que se desenvolvían alrededor del grupo a exterminar, que en el caso que nos atañe era el pueblo todo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Para ello necesitaban que el horror que se vivía sea contado, con un único objetivo: sembrar el &lt;b&gt;terror para inmovilizar&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Para que nadie se volviera a juntar con el otro, porque era peligroso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Si a él le paso lo que le pasó, ¿qué me podrá pasar a mí si me reúno con el otro? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;¿Qué otro objetivo tiene la imagen brutal del cuerpito del Negrito Avellaneda? Este hecho fue mencionado como imagen del terror por &lt;b&gt;Rodolfo Walsh &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;cuando en su “Carta Abierta” denunció la “magnitud genocida” del gobierno de la Junta Militar y se detuvo particularmente en la atrocidad del caso del Negrito Floreal Avellaneda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Como parte del "plan", los genocidas contemplaron sembrar la desconfianza, ese fue el mandato para el pueblo argentino: &lt;b&gt;desconfiar&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;i&gt;“Por algo será”. “Si se lo llevaron, por algo será”. “Si Apareció, por algo será”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;i&gt;“Si está vivo, por algo será”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;¿Qué quiere decir esto, qué todos los que estamos vivos, por algo será?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;La desconfianza rompe el tejido social y la perspectiva de volver a recrear lazos de solidaridad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Con terror y desconfianza los genocidas se aseguraban un largo período de desarticulación social, permitiendo a la dictadura su permanencia en el poder, y a posteriori la continuidad de la impunidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Sin embargo, los sobrevivientes se impusieron &lt;b&gt;dar testimonio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;b&gt;para&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;b&gt;generar conciencia&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. Y de esta forma rompieron el mandato genocida, peleando por el castigo a los responsables. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;CAUSA 13&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Como mención previa, queremos destacar que los hechos aquí analizados, ya fueron tratados en &lt;b&gt;Causa 13&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, el llamado “Juicio a las Juntas”, hace 24 años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;A ello se referirá la Dra. Mazea posteriormente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Aquí sólo destacaremos que el tiempo transcurrido &lt;b&gt;no ha sido utilizado para perfeccionar&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; este proceso judicial, sino que en nuestro alegato tenemos que dar cuenta de las profundas limitaciones con que nos encontramos a la hora de analizar la atribución de responsabilidades: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;En primer lugar el número limitadísimo de represores que aquí se juzga&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;En segundo lugar el acotado número de víctimas que contempla&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;MAGNITUD DEL ATAQUE&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Por que estos procesos parcializados hacen perder de vista un elemento central para nuestra querella: entender la magnitud del ataque, entender por qué tanta brutalidad, entender por qué tanta impunidad posterior, entender por qué al día de hoy viene como testigo el ex policía bonaerense CELIA y se refiere al golpe de estado como la &lt;i&gt;“revolución del 76”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Primero habló de &lt;i&gt;“cambio de gobierno” &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;y luego dijo &lt;i&gt;“todo esto fue días antes de la revolución”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; para referirse al golpe.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Los padecimientos de Iris Pereyra de Avellaneda y de su hijo Floreal Edgardo Avellaneda, el Negrito, tenemos que ponerlos en el &lt;b&gt;contexto&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; correspondiente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Hay que decirlo claramente, LA MAGNITUD DEL ATAQUE, sólo puede entenderse si se piensa en el nivel de organización y en la militancia de los trabajadores, del movimiento estudiantil, social, cultural de aquella época.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;El plan de exterminio tuvo tal magnitud, porque lo que tenían que aniquilar era muy grande, era un amplio sector popular organizado, que defendía sus derechos y no se quedaba allí: iba por más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;En ese marco se desarrollaron los crímenes que&amp;nbsp; hoy se nos presentan como delitos aislados, casi como obra del infortunio personal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;PLAN CONTINENTAL – JUNTA INTERAMERICANA- DOCTRINA FRANCESA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Como testigos declararon aquí los coroneles retirados &lt;b&gt;Horacio Ballester y José Luis García&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, miembros del CEMIDA (Centro de Militares para la Democracia), quienes describieron el rol de la &lt;b&gt;Junta Interamericana de Defensa&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, de la que Santiago Omar Riveros fue parte. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Se nos instruyó que durante la dictadura, la doctrina de seguridad nacional alcanzó su plenitud. &lt;i&gt;“Es el resultado de una serie de acuerdos internacionales que comenzaron por 1942, cuando EEUU entra en la segunda guerra y convoca a una reunión para organizar la defensa del continente: La Junta Interamericana de Defensa, donde se nos indica quién es el enemigo e hipótesis de conflicto.” &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;tenían que mantener el orden en el interior del país &lt;b&gt;combatiendo la “infiltración Comunista”.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Para eso existían lugares donde se realizaban los cursos, como la Escuela de las Américas, en Panamá.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;También se relató cómo se basaban en la doctrina francesa de “&lt;b&gt;guerra contra la guerrilla”. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Precisamente los&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;métodos que indicaba dicha doctrina eran: la división del país en zonas, subzonas, áreas y subáreas. “&lt;i&gt;Las consecuencias eran el control integral de la población y de los poderes económicos; todo aquel que buscara una mejora en las remuneraciones, estaba atentando.”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Es de interés especial de esta querella resaltar el contexto geopolítico, el carácter de plan continental en que se desarrolló el plan criminal que estamos analizando en el presente debate oral. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;El imputado Riveros se despidió en un discurso en la Junta Interamericana de defensa el 24 de enero de 1980 diciendo: &lt;i&gt;"Hicimos la guerra con la doctrina en la mano, con las órdenes escritas de los Comandos Superiores".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;(TRIPLE A)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Debemos mencionar que este plan sistemático tuvo una antesala. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Una frase que retumbó en esta sala de audiencias, que&amp;nbsp; aparece a lo largo de la causa es aquella pronunciada por Arsinoe Avellaneda cuando llega la patota a la casa que compartían, ella atribuye los hechos rápidamente a una de las bandas fascistas que funcionó en la Argentina previo al golpe y alerta a Floreal diciendo &lt;i&gt;“vino la Triple A”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Queremos mencionar este hecho para demostrar que el ataque a los sectores más organizados ya había comenzado previamente a marzo del ’76, y que la justicia argentina todavía no ha investigado esas responsabilidades.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;GENOCIDIO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Cuando ha &lt;b&gt;concluido la etapa de la recepción de pruebas&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; en el juicio podemos afirmar a partir de todos los testimonios escuchados en esta sala que la mayoría de los testigos ofrecidos por los propios represores ha &lt;b&gt;reconocido&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; los &lt;b&gt;operativos conjuntos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, la metodología de hacer inteligencia ilegal sobre las fábricas y el trabajo político y gremial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Por eso, a continuación, queremos analizar brevemente cómo se demostró en este debate la aplicación de ese plan continental al interior del país. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Los aquí imputados eran parte de un plan. &lt;b&gt;No cometieron delitos aislados&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, sino algo mucho mayor, que tenía por objetivo central cambiar la estructura económica del país. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;El genocidio implementado implicó un plan sistemático de represión, dirigido a aniquilar un &lt;b&gt;grupo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; previamente definido de personas, ese grupo como dijimos fue construido por los represores. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Con claros objetivos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;: implantar un proyecto económico, político y social, que perseguía &lt;b&gt;cambiar la estructura del país,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; disciplinar y aumentar la explotación de la clase trabajadora; evitando la transformación revolucionaria de los trabajadores y sectores oprimidos de la sociedad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;De allí que la dictadura se autodenominó como &lt;b&gt;&lt;i&gt;“Proceso de Reorganización Nacional”&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, pues sus objetivos &lt;b&gt;no se agotaban en los políticos y económicos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, sino que perseguía un quiebre y una reconstitución de las relaciones sociales que afectaba la moral, la ideología, la familia y las instituciones, como ya dijimos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;En la Argentina, no hubo una "represión indiscriminada". El aniquilamiento no es casual, ni irracional. No hubo &lt;i&gt;loquitos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;i&gt;sueltos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, ni &lt;i&gt;errores&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, ni &lt;i&gt;excesos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Se trató de la &lt;b&gt;destrucción sistemática de una "parte sustancial" de un grupo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; nacional que tenía &lt;b&gt;ciertas formas de organización y de participación&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. Destruir esas dos cosas: &lt;b&gt;la organización y la participación, era uno de los objetivos a más largo plazo de la dictadura&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, cuyas consecuencias padecemos hasta hoy. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Por eso sostenemos, Señores Jueces, que este juicio&lt;b&gt;, no es un juicio del pasado&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, sino un juicio de presente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Y por eso nos negamos a ver este proceso como el juzgamiento de meros delitos comunes, aislados. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Como parte de ese plan que venimos describiendo, &lt;b&gt;los imputados, fueron concientes&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; que sólo podrían imponerlo aniquilando a todo aquel que fuera un &lt;b&gt;obstáculo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; para sus objetivos y sembrando terror en el resto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;CIVILES&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Otro elemento que queremos destacar en estos alegatos, tal como quedó demostrado en el debate, es que en el genocidio implementado en el país, no participaron sólo las fuerzas represivas, sino que hubo &lt;b&gt;ideólogos, impulsores y beneficiarios civiles&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;: la clase dominante, el gran empresariado, los que se beneficiaron económicamente con la &lt;b&gt;imposición del plan económico y el aniquilamiento de ese grupo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Escuchamos sobre ello en estas audiencias largamente, Incluso de los propios policías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;El policía Landriel, de la Comisaría de Villa Martelli, relató que &lt;i&gt;“Villa Martelli era una de las zonas fabriles más grandes de Buenos Aires, casi como Avellaneda”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, y nombró a las empresas &lt;i&gt;Algodón Estrella, Champion&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, y otras como aquellas &lt;i&gt;que “pedían protección”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Contó también que cuando había &lt;i&gt;“una reunión frente a la fábrica tal… el comisario ordenaba e iba yo”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. Relató que la idea era &lt;i&gt;pacificar&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, por supuesto… Que las empresas “&lt;i&gt;los llamaban directamente”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;También los escuchamos atribuirse responsabilidades cruzadas sobre a qué jurisdicción le correspondía la represión en la fábrica TENSA, y relatar cómo eran llamados desde las mismas empresas para poner fin a los conflictos obreros – patronales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Obviamente que aquí, los policías se presentaban como meros “gestores del Ministerio de Trabajo”, pero en realidad estaban dando cuenta de los operativos coordinados con las empresas y el Ejército, de cómo se iniciaba una tarea que terminaba con la desaparición de los trabajadores en cuestión.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;La testigo &lt;b&gt;Scheiner de Cafure&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, esposa del ex detenido desaparecido Antonio Artemio Cafure, relató en esta sala que su marido fue perseguido y secuestrado el 7 de abril del 76, que estuvo en Campo de Mayo y en Devoto, que ella denunció el hecho en la comisaría de Villa Martelli, donde vivían.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Preguntada a qué atribuye la desaparición de su marido respondió que el trabajaba en Hidrófila de Argentina, que &lt;i&gt;“fue gremialista, por eso desapareció”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; y que hubo otros desaparecidos de esa fábrica. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;¿Pero por qué perseguían a Floreal Avellaneda, porque secuestraron a su mujer e hijo? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;El punto 7 del Acta para el Proceso de Reorganización Nacional da la respuesta:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;inhibió todas las &lt;b&gt;actividades gremiales&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;La Junta intervino la &lt;b&gt;CGT&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Intervino de inmediato 15 de los principales &lt;b&gt;sindicatos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;subordinó a las cortes castrenses a los trabajadores de los servicios públicos, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;prohibió las huelgas y todas las medidas capaces de afectar la producción, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;anuló la convocatoria para discutir nuevas convenciones colectivas,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;derogó el Estatuto del Docente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;dictó la llamada ley de prescindibilidad que autorizó el despido de cualquier trabajador sin fundamentar las causas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Las enmiendas a la Ley de Contrato de Trabajo: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;eliminaron el principio que en la duda consagraba la norma más favorable al trabajador &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;y suprimieron obligaciones y penalidades para los empleadores&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;los facultaron a exigir de sus obreros renuncias firmadas sin fecha en blanco,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;les permitieron el despido de mujeres embarazadas y de huelguistas,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;los liberaron de sanciones por accidentes a menores de edad en lugares de trabajo inadecuados. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;los obreros estaban obligados a revelar sus ideas políticas, religiosas y sindicales, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Muchas de esas modificaciones continúan vigentes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;La &lt;b&gt;Ley de Seguridad Industrial&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;b&gt;militarizó a los trabajadores en huelga&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. El Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea controlaron los ritmos de producción en las grandes fábricas después del secuestro centenares de delegados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Para imponer esa normativa, era necesario desaparecer de las fábricas a todos aquellos que eran un obstáculo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;En la propia declaración del imputado &lt;b&gt;Aneto&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; pudimos escuchar que &lt;i&gt;“esa era una zona conflictiva”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, más específicamente también dijo que &lt;i&gt;“Tensa era una fábrica conflictiva”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Completando luego con relación a los conflictos laborales: &lt;i&gt;“mi jefe de calle hacía inteligencia”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Dijo que ellos proponían un arreglo y &lt;i&gt;“si no concordaba el arreglo, tenía que llamar a los militares”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;CONTEXTO: CIRCUITO - CAMPO DE MAYO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Ahora nos queremos referir a la interrelación represiva&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;¿Por qué Iris Pereyra de Avellaneda y su hijo pasan de una comisaría bonaerense a Campo de Mayo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;La respuesta es porque &lt;b&gt;funcionaban circuitos represivos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, que esta forma de juzgamiento parcializada desdibuja. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;La dictadura dividió el país en 5 zonas militares, correspondientes a los cinco cuerpos en que se dividía el ejército. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;u&gt;Policía&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;En cuanto al rol de la policía en el circuito la testigo &lt;b&gt;Claudia BERLINGERI&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; explicó que las conclusiones que pudieron sacar a partir de los legajos obrantes en la Comisión Provincial por la Memoria, es que las fuerzas represivas tenían &lt;b&gt;acción combinada desde el ’75&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Beatriz AREVALO&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; (Ex Comisión Interna de Hidrófila): fue secuestrada en el 75&amp;nbsp; cuando salía de la fábrica con su compañero, es conducida a Comisaría de de Villa Martelli, los interrogan sobre quiénes más estaban en la Comisión Interna. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Ella lo asocia a que estaban organizando una marcha por 2 obreros de &lt;u&gt;FATE&lt;/u&gt; que habían desaparecido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Contó que la llevan a la Brigada Femenina, de ahí a Olmos, Luego a Devoto y la liberan en octubre del 77. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;i&gt;“Pensaba que eran las 3 A cuando me secuestran”,&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; relató &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;u&gt;Campo de Mayo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Campo de Mayo era parte del circuito represivo que funcionó en la zona IV cuya jefatura estuvo a cargo del Comando de Institutos Militares.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Tal vez sea esta la zona donde el inventario de centros clandestinos crece más rápidamente según avanzan las investigaciones, y en la que &lt;b&gt;la diversidad de lugares sea más singular&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;: desde cuarteles, comisarías y fábricas militares, pasando por un club y una reserva natural, hasta un barco como el Murature.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;DE TODO ESE CIRCUITO CON MILES DE VÍCTIMAS, PARTOS CLANDESTINOS, VUELOS DE LA MUERTE, …&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;SE ESTÁ JUZGADO AQUÍ A UNA MÍNIMA PARTE DE LOS CO-AUTORES DE ESE GENOCIDIO.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;DESMEMBRAMIENTO &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Esta querella no encuentra explicación desde el punto de vista jurídico para que las causas que se deberían &lt;b&gt;instruir y llevar a debate considerando los centros clandestinos y el circuito represivo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, se parcelen en decenas de casos individuales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Esta situación violenta el principio elemental que indica que la &lt;b&gt;unidad represiva organizada por la dictadura&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, debería corresponderse con la unidad jurisdiccional en la instrucción y juzgamiento de los crímenes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;En estos casi 6 años de anuladas las leyes que impedían el juzgamiento de estos delitos, no encontramos razón jurídica alguna que explique cuál es el extraño motivo –extrajurídico seguramente- que provoca que un mismo represor esté procesado en múltiples causas o por múltiples hechos y ello no devenga siquiera como en cualquier caso en que está implicado un &lt;i&gt;hijo de vecino&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; que una causa atrae al resto por conexidad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Pero a pesar de ese fraccionamiento que desdibuja responsabilidades y la coordinación represiva, surge una y otra vez el funcionamiento planificado y la organización de CIRCUITOS REPRESIVOS por los que se debería estar juzgando en este momento y en este lugar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;LIDIA BISCARTE&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, era delegada gremial de Maestranza, del puente Zárate Brazo Largo declaró aquí. Fue secuestrada y trasladada a la &lt;b&gt;Comisaría&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; de Zárate. De allí a &lt;b&gt;Prefectura&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; de Zárate. Al cabo de dos o tres días, la sacaron amordazada e hicieron un recorrido que terminó en el &lt;b&gt;Arsenal&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; de Zárate. Los subieron al &lt;b&gt;“Murature”,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Luego los trasladaron en camiones al &lt;b&gt;Tiro Federal de Campana.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; De allí la llevaron en camión a la &lt;b&gt;Cría. de Campana&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;; Allí los tienen en una especie de pileta, y luego los llevan a la &lt;b&gt;Cría. de Escobar&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. Cruzaron en una barcaza a la isla (delta), y los llevan a una &lt;b&gt;casa&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; donde los vuelven a torturar. “Me torturaron tanto, que no podía hablar”. La tiraron a una pileta de natación “donde había muchos compañeros muertos”. La subieron a otro camión, que hizo un recorrido. “Esto pasó en Escobar, y escucho que uno le dice al otro: &lt;i&gt;entrá por la puerta 4”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Los llevaron a &lt;b&gt;Campo de Mayo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Después la llevaron a Olmos, después a Devoto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;REPRESORES COMO IMPUTADOS NO TESTIGOS&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Para hacer funcionar tremenda maquinaria represiva fueron necesarios miles de miembros del aparato represivo en donde cada uno era un engranaje necesario.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Muchos de estos “engranajes” pasaron por esta sala en calidad de simples testigos, cuando tendrían que haberlo hecho en calidad de IMPUTADOS.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Confesaron incansablemente, ante ustedes Sres. Jueces, haber prestado una colaboración indispensable al genocidio, y sin embargo, entraron&amp;nbsp; y salieron por la misma puerta.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;Víctor Ibáñez, &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;en&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;su rol de arrepentido&lt;b&gt;. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Juan Carlos Solís&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; quien contó con detalle como visitaba a las prisioneras claramente en funciones de inteligencia &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Oscar Edgardo Rodríguez&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; fotógrafo aéreo y foto-intérprete del batallón de inteligencia que entraba a Campo de Mayo y usaba nombres “de cobertura”: Rotela, Acuña, pero “todos sabían que yo era Rodríguez.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Ferrari:&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; “Hacíamos servicio adicional en empresas como la Hidrófila”, dijo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Rodolfo Wanuffelen&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;: agente de Martelli en el 76, actualmente vigilador privado, Recordó que traían gente a la comisaría, eran llevadas por el Ejército. A los detenidos los llevaban a los calabozos, los traían con la cara cubierta, los retiraban encapuchados. A los presos comunes los llevaron a otras comisarías después del golpe. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;José Barrionuevo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, estuvo en Villa Martelli en la época que allí funcionó un CCD&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Pedro Pablo Carballo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, que habló de los detenidos de la fábrica Orletti, mientras estuvo en el CCD Campo de Mayo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Oscar Alfredo Bisignano&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, de la Comisaría de Villa Martelli&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Alberto Incarbone&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, también de Villa Martelli, el supuestamente cortaba el pelo mientras al lado se torturaba y no escuchó nada…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Héctor Oscar Landriel&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, de Villa Martelli, quién nos ilustró sobre cómo “era normal que detengan a la noche y se lo lleven a la mañana”, dando cuenta de los traslados. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Héctor Ventura Basualdo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, se burló de las víctimas diciendo que el general Riveros a quién él custodiaba sólo salía para ir a desfiles y fiestas.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Walter Alfredo Polidori,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; comisario, traído aquí para debatir sobre su peluca, contó cómo estaba implicado en una causa por desaparecidos uruguayos, cómo entraba y salía de Campo de Mayo. Y como casi, casi alcanza del rango de jefe de policía durante el gobierno de Alfonsín. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Los instructores policiales&lt;b&gt; Maztieri y Tejeira&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Jorge Hasan&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Horacio Michelone&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Víctor Manuel Pérez&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, otro bonaerense custodio de Riveros, también relató la participación en fiestas de Riveros&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Pedro Lisandro Nieva&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, otro chofer, de los tantos choferes que aparecen ahora, ninguno vio, ninguno oyó nada, cuando él mismo dijo que dos veces por semana al menos salían en operativos. Habló que “había diligencias que las hacían de noche”. Y llegó a decir que “los presos se atendían solos”. Tan ridículo como se oye…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Heriberto Justo Auel, &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;quien directamente negó los campos de concentración, cuando él por ejemplo estuvo como Teniente Coronel jefe del Regimiento 8 de Comodoro Rivadavia años 79/80&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;El propio Aneto, &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;nombró a Celia, Osvaldo Bajo, Said, Polidori, &lt;i&gt;Caracachuk &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;como implicados en el plan represivo.&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Symbol;"&gt;·&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Y tantos otros…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Algunos no lo hicieron sencillamente porque no fueron ubicados como Serafín Schestopalek. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Esto es la consecuencia mas palpable de la forma de juzgar, los casos de manera aislada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;REVICTIMIZACIÓN&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Derivado de esta forma de analizar hechos y responsabilidades se habló aquí también de la “revictimización” de los sobrevivientes hoy puestos en el lugar de testigos de un hecho ajeno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Podemos decir sin temor a equivocarnos que tanto los integrantes de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos que represento en esta querella como cientos de sobrevivientes, &lt;b&gt;declararan una y mil veces&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; para dar cuenta del cautiverio de sus compañeros que hoy no pueden hacerlo producto de ese plan criminal de desaparición y exterminio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Pero de eso no se trata cuando hablamos de revictimización, concepto aparecido en estos juicios a partir de la desaparición de nuestro compañero Jorge Julio López, hace ya 33 años de la primera vez, y 33 meses de la segunda desaparición. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Tratar los casos de Iris y el Negrito como si fueran un drama familiar aislado, parcelando sus padecimientos de los de sus compañeros de cautiverio, poniéndolos en un lugar opuesto al que eligieron como opción de vida, aquí está Iris luchando por todos y cada uno de los desaparecidos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Si en cualquier caso esto es trágico pues impide concretamente alcanzar la justicia, en este caso se magnifica. Por Campo de Mayo pasaron unas 5000 personas, número sólo comparable al de la Escuela de Mecánica de la Armada, de esos miles de casos, se despedazaron en unos 400 incidentes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Esta forma errónea de entender la revictimización es el motivo profundo por el cual se nos cercenó prueba fundamental en una instancia procesal completamente extemporánea para ello. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Que no pueda declarar &lt;b&gt;Héctor Ratto&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, obrero de Mercedes Benz, perseguido por la misma causa por la que fueron a buscar a Floreal padre; resolución tomada 24 hs antes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;O la prohibición de que declare &lt;b&gt;Alberto Calvo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, otro sobreviviente de Campo de Mayo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Su testimonio fue impedido el mismo día que tenía que declarar, seguramente luego de que en su cabeza se reviviera una y otra vez el horror en el que hay que sumergirse para preparar un testimonio de estas características. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Después de horas, no se lo deja declarar para protegerlo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Esta no es la protección que los testigos necesitan, nos atrevemos a decirles señores jueces. La primera y elemental protección que necesitan es que las personas que van a identificar con su declaración estén presas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;¿Cuándo se abrirán los archivos oficiales y los de los centros de exterminio para que las pruebas dejen de recaer exclusivamente en las víctimas?, se preguntaba hace unos días el abogado &lt;b&gt;Carlos Slepoy&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; querellante en las causas por terrorismo de estado en Argentina, Chile y el Estado Español. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Tanto esta querella como las que me antecedieron en la palabra nos opusimos a que esta causa se eleve en forma parcializada en oportunidad de responder la vista del art. 346, negándonos que llegue a debate por 2 víctimas seleccionadas entre 5000 y por 6 acusados seleccionados entre otros cientos.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Incluso a la &lt;b&gt;Cámara del fuero&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; le solicitamos audiencia que nos fue concedida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Iris Avellaneda dijo ante ella: &lt;i&gt;“Si el Negrito estuviera acá, estaría pidiendo lo mismo que yo: justicia no solo para él sino para todos sus compañeros”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Esta forma de juzgar a los genocidas -que se reproduce en prácticamente la totalidad de los juzgados del país- es funcional a los intereses políticos tanto de aquellos que: pretenden &lt;b&gt;mantener la impunidad absoluta, &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;como de quienes pregonan que es suficiente con &lt;b&gt;juzgar a unos pocos casos paradigmáticos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Mientras, los ejecutores del genocidio: entraron y salieron como si nada pasara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;A 33 años de los hechos, después de dos reconocimientos en rueda de personas se pidió a Iris y Arsinoe que describan a Aneto repetidas veces. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Nos preguntamos ¿Por qué? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Y la respuesta es: por esta forma de juzgamiento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Porque sólo Aneto está imputado en esta causa de toda la plantilla de personal que prestó funciones en una comisaría donde funcionó un centro clandestino de detención.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Donde todos y cada uno cumplía un rol en ese engranaje de la maquinaria genocida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Si está probado que Iris y Floreal estuvieron en la comisaría de Villa Martelli, si está probado que funcionó como un centro clandestino de detención: ¿por qué sólo Aneto? ¿Por qué es necesario que la víctima reconozca a Aneto? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;¿Alguien se puso a pensar cuál es el nivel de conciencia que puede tener una persona después de la tortura? ¿Después de la picana?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Al contrario, se le preguntó de qué material era el piso de la sala de tortura… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Esta mecánica retorcida de parcializar las causas por hechos y en cada uno de ellos “elegir” sólo a los represores identificados por las víctimas,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;• obliga a la realización de infinitos juicios orales en los que se investiga un grupo minúsculo de delitos como hechos aislados e independientes, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;• desdibuja, diluye una y otra vez el plan sistemático de exterminio y &lt;b&gt;conspira contra el análisis de los esquemas de responsabilidades de los imputados.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Este modo de juzgamiento, hace que una vez más toda la responsabilidad quede sobre las espaldas de los sobrevivientes. Pero ahora por oposición tanto el Poder Judicial como el poder político &lt;b&gt;los ponen en un lugar de responsabilidad de la impunidad de la inmensa mayoría de los secuestradores y los torturadores.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Traen a juicio solo a Aneto de todo el personal de Villa Martelli porque fue reconocido por la víctima. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;La encrucijada es de hierro: si reconocen indubitablemente a uno de ellos, ése será –quizás- juzgado, pero eso significará la impunidad de todos los demás. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Pero, mucho peor que eso, se transforma a los sobrevivientes en “testigos claves”, en &lt;b&gt;blancos móviles de los genocidas que fueron&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; reconocidos con su testimonio.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Señores jueces, a 33 años de los hechos, tienen ustedes la responsabilidad de generar las condiciones para que no haya testigos en peligro, para que no haya blancos móviles, para que los responsables de un genocidio no convivan con todos nosotros en la impunidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Señores jueces:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Así como hablábamos al comienzo de este alegato, sobre el mandato que los perpetradores planificaron imponer a los sobrevivientes, debemos decir que también los genocidas dejaron un mandato a los gobiernos constitucionales posteriores y al poder Judicial: &lt;b&gt;garantizar la impunidad&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Esa impunidad que garantiza que se puedan cometer los crímenes más aberrantes, como los que aquí se juzgan, sin que pase nada, nada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Esa impunidad que cajoneaba y rechazaba habeas corpus. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Esa impunidad que asistió y asiste aún a los jueces, fiscales y miembros del Poder Judicial que participaron de interrogatorios y sesiones de torturas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Esa impunidad que durante años rigió avalada por el propio poder judicial, impidiendo el juzgamiento del genocidio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Esa impunidad que continúa -anuladas las leyes de obediencia debida y punto final, y con el mandato represor vigente-, cuando se parcializan las causas hasta el infinito, cuando se presentan los casos como crímenes aislados, cuando se niega la verdad histórica al oponerse a juzgar y condenar lo sucedido como lo que fue: un genocidio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Señores jueces,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Desde hace 33 años Iris Avellaneda viene luchando contra la impunidad. Por su hijo, que le fue arrancado desgarrando desde lo más profundo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Por el Negrito, por ella misma, por sus compañeros de cautiverio, por los 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos; con todo el dolor y con todo el horror, con su condición de MADRE, de MILITANTE, y de EX DETENIDA-DESAPARECIDA, Iris Avellaneda rompió con el mandato de los represores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Hoy, es éste Tribunal quien tiene que romper con el mandato de la impunidad. Porque creemos que la entrega de Jorge Julio López, el Negrito Avellaneda y los 30.000 &amp;nbsp;compañeros detenidos desaparecidos no fue en vano, continuaremos luchando por un país sin explotadores ni explotados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 14pt;"&gt;&lt;b&gt;Alegato de la Dra. Liliana Mazea, de FIDELA y el equipo jurídico de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, patrocinante de la querella unificada de Justicia Ya!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Antes de pasar a desarrollar el tema específico de este alegato que es la calificación legal que pretendemos, mencionaré que antes de este juicio ya han sido acreditadas numerosas circunstancias relevantes para este proceso. Se trata de Sentencias firmes pasadas en autoridad de cosa juzgada y que representan por lo tanto, realidades jurídicas indiscutibles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Así la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la ciudad de Buenos Aires, tuvo oportunidad de investigar este y otros hechos y al dictar sentencia el 9 de diciembre de 1985 en la causa 13/84, tuvo por acreditado el plan criminal de exterminio, donde el hoy caso 145 es una parte, y que por estar incorporada como prueba al presente juicio sólo recordaré que en el&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Capítulo XI punto 1) se señaló que :&amp;nbsp; &lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;i&gt; “Los secuestradores eran integrantes de las FFAA, policiales o de seguridad y si bien, en la mayoría de los casos, se proclamaban genéricamente como pertenecientes a algunas de dichas fuerzas, normalmente adoptaban precauciones para no ser identificados, apareciendo en algunos casos disfrazados con burdas indumentarias o pelucas” Y en el punto 4)  se hace referencia a que los secuestros ocurrían durante la noche, en los domicilios de las víctimas y siendo acompañados en muchos casos por el saqueo de los bienes de la vivienda. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;En el Capítulo XII se señaló&lt;i&gt;: “Las personas secuestradas eran llevadas de inmediato a lugares situados dentro de unidades militares o policiales o que dependían de ellas, que estaban distribuidos en el territorio del país, y cuya existencia era ocultada al conocimiento público.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;i&gt;Los principales centros clandestinos de detención se encontraban distribuidos en diversas zonas del país, dependiendo de las Fuerzas Armadas y Organismos de Seguridad, y en la forma que a continuación se detalla:…&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;i&gt; Punto 7:…&lt;u&gt;CAMPO DE MAYO&lt;/u&gt; Situados dentro de la guarnición de Campo de Mayo se han constatado tres centros clandestinos de detención: El primero ubicado en la plaza de tiro, próximo al campo de paracaidismo, conocido como El Campito" o "Los tordos"; el segundo, perteneciente a Inteligencia, ubicado en la ruta 8, frente a la Escuela de Suboficiales "Sargento Cabral"; y el tercero: la prisión militar de Campo de Mayo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;i&gt;Y en el CONSIDERANDO&amp;nbsp; V punto III. En el &lt;b&gt;casos 102,&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;i&gt; se ha podido acreditar la muerte de Floreal Edgardo Avellaneda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;i&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;i&gt; Asimismo por &lt;b&gt;el caso 103, Iris Pereyra de Avellandea fue condenado Videla por los tormentos y la privación ilegal que sufrió la querellante del juicio, y también por robo de sus bienes en su domicilio..&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; La Corte Suprema de Justicia de la Nación en diciembre de 1986, al confirmar el fallo también caracterizó el plan criminal y en el punto e) mencionó: “realizar todas esas acciones con la más absoluta clandestinidad, para lo cual los secuestradores ocultaban su identidad, obraban preferentemente de noche, mantenían incomunicadas a las víctimas negando a cualquier autoridad, familiar o allegado el secuestro o el lugar de alojamiento. (Fallos 309:1689) Exactamente lo sucedido en las presentes actuaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Desde la óptica de la querella, consideramos necesario la adopción de un punto de vista diferente del escogido en instancias judiciales anteriores con relación a los tipos penales seleccionados para calificar las conductas investigadas. Con ello &lt;b&gt;no propugnamos una modificación de los hechos atribuidos sino un cambio del encuadre típico de los mismos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, con lo que se resguarda plenamente el derecho de defensa de los aquí imputados. Todo ello en función del desarrollo sobre la materialidad de los hechos realizada por las querellas que nos precedieron, y&amp;nbsp; que adherimos en su totalidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Antes de entrar a los tipos penales escogitados debemos mencionar que los conceptos sobre Autoría desarrollados en la Sentencia causa 13 son los que propugnaremos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; L&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;a doctrina penal asienta sus categorías de autor, en el dominio del hecho o del suceso: es autor, quien domina el hecho, quien puede decidir sobre el sí y el cómo del hecho, quien tiene la posibilidad de decidir la configuración central del acontecimiento o bien detener o impedir la concreción del mismo.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Con posterioridad, con la aparición de nuevas formas de criminalidad que no podían ser abarcadas dentro de los límites marcados por la teoría del dominio del hecho,&amp;nbsp; correspondía la búsqueda de nuevos criterios. Es Claus Roxin en 1963&amp;nbsp; que formula como "teoría del dominio de la voluntad a través de aparatos&amp;nbsp; organizados de poder", desarrollada y precisada en sus límites y contenidos en su obra&lt;i&gt; Autoría y dominio del hecho en Derecho Penal &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;(Ed. Marcial Pons, Madrid, Edición 2000).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp; Se trata de la imputación por autoría mediata para el hombre de atrás, siendo su factor decisivo la fungibilidad del ejecutor, quien también será autor responsable.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;  Así, serán autores mediatos, los que dieron la orden de matar, secuestrar o torturar, porque controlaban la organización y tuvieron en el hecho incluso más responsabilidad que los ejecutores directos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; El fundamento de la autoría mediata en este caso deviene de la “fungibilidad” de los miembros de la organización criminal, que son también meros instrumentos de los que se encuentran en la cúpula del aparato cuando les ordenan la comisión de delitos. A su vez la responsabilidad de los ejecutores se funda en que la comisión de los delitos se realizó de manera libre y con perfecta conciencia de lo que sucedía, sin imposición coactiva o violenta por parte de los mandos superiores, y porque lejos de actuar con error sobre la antijuridicidad de las conductas que se les encomendaban –secuestrar, encerrar en mazmorras, torturar, matar– realizaban las mismas guardando el más absoluto secreto, lo que evidencia la plena conciencia de encontrarse desarrollando acciones de naturaleza criminal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &amp;nbsp;De acuerdo a la misma, en circunstancias como las de autos, son autores tanto el mediato como el ejecutor. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;El hombre de atrás controla el resultado típico a través del aparato, sin considerar a la persona que entra en escena como ejecutor. El hombre de atrás tiene el "dominio" propiamente dicho, y por lo tanto es autor mediato. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Por lo que las actividades desplegadas por los ejecutores de los secuestros, tormentos, homicidios, son la consecuencia necesaria de las órdenes impartidas desde el estamento superior, y retransmitidas por la cadena de mandos establecidas al efecto&amp;nbsp; para la lucha de la llamada “subversión”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Por eso los procesados &lt;i&gt;conocían &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;la forma de funcionamiento del aparato represivo y &lt;i&gt;quisieron &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;los crímenes ejecutados por sus integrantes como el producto de su propio comportamiento.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Desde el punto de vista subjetivo, actuaron dolosamente: se representaron el resultado y lo quisieron.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;PRIVACION ILEGAL DE LA LIBERTAD: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Sólo podrá ser considerado autor en sentido jurídico-penal quien revista la condición de funcionario público. De las constancias de autos y de las propias declaraciones de los imputados, todos revestían dicho carácter conforme las previsiones del art. 77 del Código Penal, al momento de los sucesos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;   El delito acaecerá allí cuando las facultades conferidas al sujeto activo por la función que el mismo desempeña,&amp;nbsp; sean utilizadas de modo arbitrario o abusivo; afectando -en lo que aquí interesa- la libertad del individuo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;   Es de instantánea realización, ya que se consuma formalmente en el primer momento de efectiva privación de la libertad personal, siempre que el ofendido&amp;nbsp; se vio impedido de disponer de su libertad de locomoción en los límites queridos por el autor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A partir de dicho momento, el delito ya se encuentra técnicamente consumado, ya que concurren todos los elementos objetivos y subjetivos del tipo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;   Sebastián &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Soler, destaca que el delito &lt;i&gt;“puede ser cometido por omisión, consistiendo en este caso, en no hacer cesar una situación de privación de libertad preexistente, estando obligado a ello conforme con la ley o a causa de la propia conducta anterior...”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Carlos Creus coincide en ese punto al señalar que: &lt;i&gt;“...La consumación puede realizarse mediante omisión , cuando el agente no hace cesar la situación de privación de la libertad preexistente en que se encuentra la víctima por obra de un tercero, o cuando no hace cesar la que habiendo sido&amp;nbsp; legítima se convirtió en ilegitima, teniendo la obligación de hacerlo. Es delito permanente -la acción se prolonga mientras no cesa la privación de la libertad-.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En cuanto al aspecto subjetivo del tipo, es del caso señalar que se trata de un delito doloso, que se satisface con la comprobación de, al menos, dolo eventual (cfr. C.C.C., Sala IV, in re: “López, Norberto J.” rta. 21/12/89, publicada en: J.A., 1990-IV-92).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;La clandestinidad con que los imputados realizaron las capturas, el ocultamiento de la existencia misma de los centros clandestinos de detención son claras evidencias no sólo de la ilegalidad de las detenciones y cautiverios de las dos víctimas de autos, sino de la conciencia de esa ilicitud por parte de los imputados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Por su parte, se vuelve condición necesaria, el conocimiento del carácter abusivo de la privación ilegal de la víctima por parte del agente y la voluntad de restringirla en esa calidad, circunstancia que también se verifica en este proceso.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  &lt;b&gt;&lt;u&gt;Agravantes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;  Uso de violencias o amenazas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La privación ilegal de la libertad sufrida por los secuestrados, conforme se desprende de los testimonios reseñados en la causa, se ve agravada, en razón de haber sido cometida bajo violencia, con empleo de fuerza física directa sobre los aprehendidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En concreto, media violencia cuando ésta se aplica sobre el cuerpo de la víctima o sobre terceros que intentan impedir la misma, sea mediante el empleo de energía física o por un medio que pueda equipararse; la amenaza puede estar dirigida hacia la víctima o hacia cualquier otro que trate o posea capacidad para impedir tal hecho, y se configura en la medida en que se intimide a la víctima o al tercero, anunciándole un mal que puede provenir de la actividad del agente o de un tercero a su instancia (cfr. Creus, Carlos: Derecho Penal. Parte Especial, Ed. Astrea, Buenos Aires, 1992, Tomo I, p. 301).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;No cabe duda alguna respecto de que los detenidos-desaparecidos de los centros clandestinos de detención eran “presos” en los términos del Código Penal. Efectivamente, dicha condición surge de su aprehensión y encierro por funcionarios públicos, y tal como señalara la Excma. Cámara en la citada causa nº 13/84, &lt;i&gt;“... La circunstancia de que esas detenciones no hubiesen sido llevadas a cabo de acuerdo con las prescripciones legales...no cambia la categoría de “presos”...”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;TORMENTOS &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;b&gt;A UN PERSEGUIDO POLITICO&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: 1pt;"&gt;.    &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: 1pt;"&gt;   &amp;nbsp; En este aspecto se encuentra acreditado en las presentes actuaciones que, en ocasión de encontrarse privados de su libertad, las dos víctimas secuestradas fueron sometidos a tormentos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: 1pt;"&gt;   &amp;nbsp;&amp;nbsp;  &amp;nbsp;Sujeto pasivo del delito, es una persona privada de su libertad.&amp;nbsp; Sujeto activo del delito es un funcionario público. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: 1pt;"&gt;   &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En este orden de ideas, tal como se ha acreditado ut supra, a raíz de numerosos documentos y testimonios que se han colectado sobre el tema, las víctimas del centro de detención, fueron sistemáticamente y por el sólo hecho de ingresar al campo clandestino, objeto de desnudamiento, amenazas constantes, palizas, tabicamiento, condiciones de salud e higiene deplorables, inanición, aislamiento tanto del entorno como del exterior, prohibición del uso de la palabra o de cualquier otra forma de comunicación, aplicación de picana eléctrica, entre otros graves sufrimientos físicos y psíquicos, sustitución de su identidad por un código alfanumérico; simulacro de fusilamiento, todo lo cual evidencia la presencia de un padecimiento permanente respecto de las dos víctimas, tanto en la Comisaría de Villa Martelli como en el centro clandestino de detención, desde su ingreso hasta su salida o traslado; los interrogatorios sobre su militancia política sin lugar a dudas y en cada uno de los casos, el encuadre típico es del art. 144 ter, segundo párrafo del C.P. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: 1pt;"&gt;   &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En relación al análisis del tipo subjetivo, consiste en el conocimiento por parte del sujeto activo, de que la persona a la cual se tortura está privada de su libertad y que la actividad desplegada respecto de ésta, le causa padecimiento e intenso dolor. Condición que resultaba al momento del hecho a todas luces conocida por los imputados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: 1pt;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: 1pt;"&gt;Es de advertir que cuando el legislador estableció la agravante del tormento calificado por su aplicación a un perseguido político, el fundamento de la punición no estuvo dado por la ideología o práctica real del represaliado, sino por la subjetividad del sujeto activo, que selecciona a su víctima en razón de la motivación política (tenga esta sustento o no en la realidad histórica). Como bien enseña Ricardo Nuñez &lt;i&gt;“perseguido político no es sólo el imputado de un delito por causa política, sino también el individuo arrestado o detenido por motivo político, como es el de ser opositor al régimen establecido o a las personas que ejercen el gobierno”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; letter-spacing: 1pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Homicidio agravado por alevosía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Sostiene Edgardo Alberto Donna que el homicidio cometido con alevosía consiste en dar muerte a otro empleando medios, modos o formas en la ejecución que tiendan directa y especialmente a asegurar el homicidio, sin riesgo para el autor. Es un modo traicionero de matar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Constituye un actuar sobre seguro y sin riesgo, con ánimo cobarde. No es necesario que la indefensión de la víctima haya sido provocada por el autor, bastando que éste se aproveche de la situación. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;El dolo del autor debe comprender que tanto los medios, el modo y las circunstancias, son aprovechados de manera que tiendan directamente a asegurar la muerte de la persona, con el fin de lograr una muerte sin riesgo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; En las presentes actuaciones en el caso de Floreal Avellaneda concurren las circunstancias objetivas que autorizan a tener por configurada la alevosía: el estado de indefensión de la víctima.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Sin dudas, estar secuestrado, torturado y atado acarrearon indefectiblemente una ausencia total de la capacidad defensiva del sujeto pasivo, máxime si tal situación es conjugada en un contexto en el que este tipo de actividades se realizaban en función de un “plan sistemático de represión” llevado a cabo durante la última dictadura militar; donde el destino de los secuestrados quedaban libradas al exclusivo arbitrio y señorío de los encargados de mantener en funcionamiento este inmenso aparato exterminador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Es una figura dolosa, donde el agravante radica en las particulares circunstancias en que el agente despliega su accionar; consistente en un obrar sobre seguro y sin riesgo, con la pretensión de evitar de esa manera, cualquier acción defensiva que pueda ser llevada a cabo por la víctima o por un tercero haciendo uso, por ejemplo, de la legítima defensa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;L&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;a Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal en el marco de la causa n° 13/84, estableció que “los homicidios deben considerarse como alevosos tomando en cuenta un doble aspecto: objetivo, el primero, al verificar que la víctima estuvo en estado de total indefensión; el otro, subjetivo, atendiendo a la acción preordenada de matar sin que el ejecutor corriera riesgo en su persona...” (C.S.J.N Fallos: 309-2: 1527, Consid. IV).&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt; La otra forma de agravamiento del homicidio que se le imputa a los encartados consistente en&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;b&gt;“la participación premeditada de dos o más personas”. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  La doctrina en general, ha sostenido que el fundamento de la agravante consiste en que, al matar mediante el concurso de personas se disminuye la&amp;nbsp;&amp;nbsp; defensa&amp;nbsp;&amp;nbsp; de&amp;nbsp;&amp;nbsp; la&amp;nbsp; víctima. Para&amp;nbsp; FONTAN BALESTRA, &lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;en su obra&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;“Tratado de Derecho Penal, Parte especial”, Edit.&amp;nbsp; Abeledo-Perrot, T. IV, pág. 120: “… bastan dos personas que intervengan en el hecho. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Respecto del concurso de dos o más personas en la ejecución del&amp;nbsp; homicidio de Floreal Avellaneda, agravante prevista por el inc. 6 del art. 80 C.P., cabe señalar que se encuentra plenamente acreditado en las presentes actuaciones.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;  De la propia planificación señalada de los hechos, y la distribución de roles se colige el concurso premeditado con anterioridad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;ROBO AGRAVADO POR EL USO DE ARMAS, EN POBLADO Y EN BANDA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Quedó acreditado desde la Sentencia en Causa 13/84 como en el presente juicio oral que al momento del ingreso al domicilio de las víctimas fueron despojadas de diversas pertenencias, lo que se encuadra en el delito previsto en el art. 166 inc. 2 y 167 inc. 2 CP que se les imputa a todos los procesados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;ALLANAMIENTO ILEGAL&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;  &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;También quedó demostrado que no mediaron órdenes de detención ni de allanamiento expedidas por autoridad competentes, por lo que debe también se les atribuye a los encartados.&amp;nbsp; Delito previsto en el art. 151 CP.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;RELACION ENTRE LAS FIGURAS  &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Toda vez que resultan material y jurídicamente escindibles las figuras de privación ilegal de la libertad, tormentos agravados y homicidio agravado, corresponde aplicar las reglas del concurso real, art. 55 del C. Penal con su redacción al momento de los hechos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;DELITOS DE LESA HUMANIDAD&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;  &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Del simple repaso de los testimonios vertidos en el debate y de las constancias de autos, permiten designar a los hechos investigados como lesivos para la humanidad, denominados también crímenes contra el derecho de gentes, con independencia de que estén o no tipificados en el derecho interno. &lt;b&gt;Es más, no es necesaria su imputación en las indagatorias de los encartados, ya que l&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;os procesados son indagados sobre hechos delictivos,&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;b&gt;no sobre la calificación jurídica que corresponde a los mismos.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Ésta debe ser propuesta y fundamentada por las partes y, en definitiva, &lt;b&gt;en base a las pruebas producidas es este tribunal quien debe calificar jurídicamente. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Así, tanto la doctrina como las convenciones los definen como un ataque generalizado o sistemático contra la población civil, con conocimiento de dicho ataque,&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; y &lt;i&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;el ataque debe haber sido llevado a cabo de conformidad con la política de un Estado o parte de él &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;y que es un delito genérico ya que de él se derivan otros específicos&amp;nbsp; como el genocidio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Entonces se pueden cometer diversos delitos sin que se tenga una específica intencionalidad por parte del represor, como los de lesa humanidad o bien tener la intención de reprimir a determinadas personas &lt;b&gt;con el objetivo de destruir&amp;nbsp; sus grupos de pertenencia&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;, como en el genocidio. &lt;span style="color: black;"&gt;Y en ninguno de los dos&amp;nbsp;casos se viola garantía constitucional alguna en la aplicación de las convenciones internacionales, ya que no se solicita condena por acciones lícitas al momento de su comisión, ni se aplican penas más graves.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Floreal Avellaneda, en su declaración testimonial en el debate dijo: No vinieron a buscar específicamente a los Avellaneda. Estábamos incluidos en el grupo por ser opositor a la dictadura, por nuestra militancia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Ahora bien, la Argentina ha adherido a diversas Convenciones, incorporadas a nuestra Carta Magna luego con la reforma constitucional de 1994 al art. 75 inc. 22, con independencia que los delitos de lesa humanidad como el genocidio se encontraban al momento de los hechos como norma imperativa del derecho consuetudinario. Entre ellas la Convención para la Prevención y Sanción del crimen de Genocidio que fue ratificada por ley 14.467 en setiembre de 1958. La misma establece, según su art. 2do. [...] se entiende por crimen de &lt;b&gt;genocidio&lt;/b&gt;&amp;nbsp; cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la&amp;nbsp; intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial, o religioso como tal: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;a) Matanza de miembros del grupo; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno&amp;nbsp; del grupo; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;e) Traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo.” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; Por lo que entendemos que los hechos que aquí se investigan y las conductas descriptas por los procesados se encuadran en los incisos a) y b) y c) del art. 2do. de dicha Convención ya que los responsables de su desaparición y/o asesinato tenían la intención &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;de destruir, total o parcialmente, a un único sujeto que es el grupo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; de pertenencia de las víctimas, con independencia de su pertenencia política partidaria. Hay numerosos ejemplos fácticos, como la militancia social, barrial, sindical o estudiantil de la mayoría de las víctimas del universo reprimido, que no implicaban una disidencia política individual, y entonces cabe la pregunta &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;¿en qué grupo político habría que incluir a los cientos de niños secuestrados o asesinados?). &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Por supuesto que tanto los delitos de lesa humanidad en su sentido genérico como el específico de genocidio conducen a idénticos resultados desde el punto de vista de sus consecuencias jurídicas, en lo que hace a la capacidad de ceder o renunciar a las garantías de prescripción, territorialidad y obediencia, por ser violaciones a la propia existencia de la humanidad y que, por tanto, no pierden su efecto con el tiempo, no pueden ser dejadas sólo en manos de las justicias nacionales y no pueden ser excusadas por la situación de obediencia. &lt;b&gt;No se&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt; incorporó a la ley interna el tipo penal de crímenes de lesa humanidad ni, en consecuencia, pena alguna para los mismos, aplicando las penas que prevé el Código Penal Argentino. Igual situación sucede con en el delito de Genocidio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Pero si privilegiamos al Derecho como constructor de verdad y no como hacedor o fabricante de penalidades, donde ya las sentencias dictadas en procesos por violación a los ddhh se vuelven cada más simbólicas, atento la edad de los procesados y también la de las víctimas,&amp;nbsp; la distinción entre los delitos de lesa humanidad en forma genérica y el específico como el genocidio cobra mucha importancia para la sociedad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Como señalamos, es evidente que todo genocidio implica también la comisión de crímenes contra la humanidad, pero no es así a la inversa, ya que éste último &lt;b&gt;representa el ataque “discriminado” a determinados grupos de dicha población a fines de lograr la destrucción parcial del propio grupo, que produce con su ausencia la transformación de la sociedad de acuerdo a los valores que querían implantar los represores&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. El grupo los nominaba o señalaba el represor sin que los incluidos en el mismo tuvieran generalmente relación entre sí. Y lo conformaban todos los que se oponían filosóficamente al nuevo orden político-económico que los dictadores querían instaurar. Como dijo el Presidente de facto “Además de combatir la subversión hay que gobernar, y gobernar empieza por poner en claro los valores tradicionales de nuestro estilo de vida”. Videla, Jorge Rafael, en La Prensa, 13 de mayo de 1976. O el tan conocido&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; “hay que destruir a quienes se oponen a la civlización occidental y cristiana". Anticipándose al genocidio venidero &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;en el diario &lt;i&gt;Clarín&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; del día 24 de octubre de 1975, el general Videla dijo: &lt;i&gt;“Si es preciso, en Argentina deberán morir todas las personas que sean necesarias para lograr la seguridad del país”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Para comprender la dimensión del grupo estigmatizado recordemos la famosa arenga&amp;nbsp; el Gobernador militar de la Provincia de Buenos Aires General Ibérico Saint-Jean “Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después... a sus simpatizantes, enseguida... a aquellos que permanecen indiferentes, y finalmente a los tímidos”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Señaló el Dr. Carlos Slepoy, abogado especialista en la materia y acusador en la Audiencia Nacional de Madrid con relación a estos mismos delitos: “Los torturados, asesinados y desaparecidos, los hijos de las Madres, los padres de los niños secuestrados, los sobrevivientes de los centros de exterminio, los presos políticos, los exiliados, todos eran militantes sindicales, estudiantiles, políticos, sociales, culturales y estaban organizados. La dictadura no dirigió un ataque generalizado o sistemático contra la población civil. Su propósito fue destruir los grupos en que aquéllos se integraban y perpetró, en consecuencia, un genocidio.” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Sea entonces que el represor los nomine como "delincuente subversivo", "subversivo", "delincuente terrorista", "terrorista", "guerrillero" “activista sindical” etc., no se trata de una identidad innata, sólo basta que el represor los constituya en grupo; en grupo como tal, convirtiéndolos por esa sola denominación o identificación en el sujeto pasivo de la destrucción o eliminación que desata el represor.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Lo que configura el crimen del genocidio es que el represor defina y decida cómo se integra el colectivo de sujetos, de seres humanos, sobre los que se ejercerá el obrar destructivo, eliminatorio, de aniquilamiento.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Corrobora lo expuesto con relación al oponente que integraba el grupo elegido por los represores, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;el Plan del Ejército elaborado en 1975, firmado por Videla como Comandante General del Ejército, fechado en febrero de 1976 y distribuido en ese mismo mes a los distintos Cuerpos de Ejército. En el Anexo 2 de dicho Plan se define al oponente del siguiente modo: " se considera oponente a todas las organizaciones o elementos integrados en ellas existentes en el país o que pudieran surgir del proceso, que de cualquier forma se opongan a la toma del poder y/u obstaculicen el normal desenvolvimiento del gobierno Militar a establecer". Las organizaciones aludidas son detalladas en el Anexo 3 (Inteligencia) del Plan. Se incluyen las que se consideran como oponentes activas y potenciales. Entre las primeras, además de las organizaciones político-militares, una larga serie de organismos y asociaciones políticas, sindicales, estudiantiles, religiosas y de derechos humanos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;En la Directiva Secreta 504/77 se estableció: &lt;i&gt;“Por elementos subversivos no solamente debían entenderse las personas vinculadas a algún tipo de actividad armada sino también aquellas que pregonaran una forma de vida contraria a nuestro sentir nacional&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;...&lt;i&gt;”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. De tal forma queda evidenciado el carácter amplio y difuso del concepto "&lt;i&gt;enemigo&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;", hasta límites imposibles de advertir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Todo lo expuesto se desarrolló&amp;nbsp; dentro de la concepción sustentada a mediados del siglo XX, Doctrina de Seguridad Nacional mediante, donde la &lt;b&gt;opresión&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; se dio por los&amp;nbsp; ejércitos nacionales de cada uno de los Estados, que funcionaron como “ejércitos de ocupación” de sus propios territorios.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Si bien, como advertimos anteriormente, el grupo lo semantiza el represor, algunos tribunales consideran &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;que no habría sido un grupo nacional el afectado. Por ejemplo la Sentencia dictada el 4 de setiembre de 2008 &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;u&gt;"Vargas Aignasse Guillermo&amp;nbsp; S/Secuestro y Desaparición".-&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp; Expte. V - 03/08.- dijo: “Este Tribunal reconoce que el grado de reproche de los delitos cometidos contra Guillermo Claudio Vargas Aignasse&amp;nbsp; es el mismo que el que merecen las acciones que tipifican el delito internacional de genocidio previsto por la CONUG y en este sentido configuran prácticas genocidas y, asimismo, que sus autores mediatos son claramente &lt;i&gt;genocidaires&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; en el marco de una definición no jurídica del genocidio&amp;nbsp; pero, por las consideraciones ut supra expuestas, entiende que la víctima no puede incluirse en ninguno de los grupos que tipifican la figura.” Luego recomienda una serie de estrategias que “permitirían especialmente en Latinoamérica resignificar jurídicamente los delitos cometidos en el curso de sus dictaduras del último tercio del siglo XX en su alcance más justo”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Entonces es preciso analizar qué debe entenderse por grupo nacional.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Como dice el Dr. Slepoy en su artículo “Genocidio y Grupos Nacionales” “Lo cierto y revelador es destacar que en toda sociedad existen, y conviven, distintos grupos humanos con ideas, proyectos e intereses diversos que los diferencian de otros. Cuando uno de ellos decide que alguno de los otros sobra en la Nación y resuelve destruirlos, total o parcialmente,&amp;nbsp; y para ello quiere y produce los distintos crímenes que señala la Convención para la Sanción y Prevención del Genocidio, estamos en presencia de un genocidio”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Es importante recordar el genocidio cometido por los jemeres rojos camboyanos entre 1975 y 1979 contra millones de otros camboyanos, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;donde &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;unos miembros del grupo nacional camboyano decidieron que otros miembros del mismo grupo nacional no tenían derecho a la existencia y se propusieron erradicarlos, exterminándolos. Siendo evidente que los grupos exterminados no lo habían sido por ninguna de las características que menciona la Convención, ya que en general las compartían con el grupo agresor, el Relator especial de las Naciones Unidas para Camboya, Benjamín Whitaker, emitió un informe donde estimó que el grupo nacional camboyano que ejerció la represión había decidido la eliminación de una parte de sí mismo. No habría dos grupos humanos diferenciados -constituidos cada uno de ellos por múltiples subgrupos -, sino que las diferencias se producirían en el propio seno del grupo. Recordar la consigna de Pol Pot, similar a las descriptas con anterioridad: El que protesta es un enemigo, el que se opone un cadáver. El grupo nacional escogido por los jemeres fue la población que vivía en las ciudades y el grupo que podía sobrevivir era el campesinado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Y finaliza diciendo el Dr. Carlos Slepoy en el mencionado artículo: “El de Argentina, como el de Camboya, fue un genocidio &lt;b&gt;porque el grupo que lo perpetró tuvo la intención de destruir grupos humanos que formaban parte de la sociedad argentina compuestos en su mayoría por personas de nacionalidad argentina, pero también de otras nacionalidades&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. Lo que motivó el propósito de su destrucción fueron las características comunes que unían a sus integrantes y los conformaban como grupos humanos de la nación argentina. Ya fuera que sus integrantes se identificaran a si mismos en esa común pertenencia, ya que les fuera atribuida por el grupo agresor, &lt;b&gt;era necesario destruirlos para depurar la nación y, sin ellos, construir la sociedad que los represores querían&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. &lt;b&gt;En definitiva un grupo nacional argentino decidió la destrucción de otro grupo nacional argentino, que era la mayoría del pueblo argentino en cuanto a su oposición a la dictadura y sus concepciones filosóficas&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. Lo mismo que ha ocurrido en todos los genocidios que en el mundo han habido y, desde luego, el que con similares características e iguales propósitos que en nuestro país se cometió en América Latina&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Debemos por último señalar que con algunas limitaciones el Tribunal Oral Federal nro. 1 de La Plata en la Sentencia hoy firme contra Migual Etchecolatz, realizó el reconocimiento judicial de genocidio en el período que nos convoca, e igualmente en la Sentencia del mismo Tribunal contra Crhistian Von Wernich, donde señala: “Surgen de lo desarrollado las principales razones por las que se afirmó en el fallo que los delitos por los que se condenó a Von Wernich eran de lesa humanidad y cometidos en el marco del genocidio que tuvo lugar en nuestro país entre los años 1976 y 1983”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;  Imputación&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;:&lt;span style="letter-spacing: -0.15pt;"&gt; &lt;/span&gt;En el presente caso, se están investigando una pluralidad de hechos delictivos, cometidos por&amp;nbsp; funcionarios del Estado por medio de la aplicación de un plan sistemático criminal. Tales hechos están tipificados tanto en la Convención como en el derecho interno.&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Y así el tribunal debe resolver ya que más allá de su origen en el ius cogens, la Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio era norma positiva nacional con anterioridad a la producción de los hechos ventilados en esta causa. El supuesto obstáculo de que la Convención Internacional no fija una pena para el delito de genocidio, sino que delega en la legislación interna del país ratificante la fijación del monto de la pena, debemos&amp;nbsp; poner de relieve sin embargo que los cinco incisos que tipifican el obrar genocida, conforme el Art. II de la Convención, se encuentran contenidos en las figuras típicas de nuestro Código Penal, por lo que basta que la sentencia judicial reconozca esa adecuación típica y aplicar la pena cuyo monto se determinará por la existencia del concurso delictivo (art. 55&amp;nbsp; del C. Penal).- &lt;b&gt;Recordar que &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;no se incorporó a la ley interna el tipo penal de crímenes de lesa humanidad ni, en consecuencia, pena alguna para los mismos. Si se está empleando esta calificación es, como sabemos, por remisión directa del derecho internacional. y se están aplicando las penas que prevé el Código Penal argentino para cada delito. ¿Porqué no habría de hacerse exactamente lo mismo calificando a los hechos como genocidio?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;. Por lo que este Tribunal, al entender de esta querella, debe calificar los ilícitos y aplicar la Convención Internacional que fue diseñada para hechos como los investigados en la presente causa, y no exhibir un catálogo de derechos sin aplicación concreta.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Ya en la causa “SIMON” la cámara federal porteña estableció la necesidad de subsumir&amp;nbsp;los hechos y&amp;nbsp; determinar la pena en los tipos penales vigentes en el código penal argentino, ya que las conductas estaban prohibidas en nuestro ordenamiento a la época de su comisión. No hay ausencia de ley penal al respecto.&amp;nbsp;“...&lt;b&gt;Los tipos penales vigentes en la legislación argentina ya prohibían, y continuaron haciéndolo, las conductas que integraron el plan sistemático de represión y son aptos para subsumir los hechos y determinar la pena que les cabe a los autores y partícipes en los crímenes contra la humanidad cometidos en nuestro país..&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;.En síntesis, las conductas que conforman los crímenes contra la humanidad cometidas en el marco de la represión política sistemática (1976-1983) estaban prohibidas por la legislación penal argentina vigente en aquel momento&lt;b&gt;. En consecuencia, dado que no se da un supuesto de ausencia de ley penal al respecto, cabe aplicar esos tipos penales para juzgar dichos crímenes, toda vez que ellos permiten concretar su persecución y, en caso de condena, determinar la pena que cabe imponerles a quienes sean hallados culpables. Aplicando los tipos penales de su legislación, la República Argentina puede, entonces, juzgar los crímenes contra la humanidad&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; ocurridos en su territorio y satisfacer de este modo el interés que la comunidad internacional tiene en la persecución penal de los crímenes contra el derecho de gentes cualquiera sea el lugar de su comisión...” (cfr. &lt;b&gt;causa&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; n° 8686/2.000,c. Julio Simón, Juan Antonio del Cerro y otros por sustracción de menores).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  Por lo que entonces &lt;b&gt;pasamos a imputar a los procesados&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; que esta querella requirió por los delitos de privación ilegal de la libertad agravada en dos oportunidades (art. 144 bis inc.1º y último párrafo en función del art. 142 inc. 1º&amp;nbsp; ley vigente al momento de los hechos) que concurren entre sí, en concurso real con torturas agravadas y reiteradas en 2 oportunidades (art. 144 ter 2do. párrafo), que concursan entre sí, y en concurso real con el delito de homicidio agravado por alevosía y por la participación premeditada de dos o más personas (art. 80 incs. 2 y 6 CP) en una oportunidad, en concurso material con el delito de robo agravado en una oportunidad (art. 166 y 167 inc. 2) y también en concurso real con el delito de allanamiento ilegal en una oportunidad (art. 151 C.P.) conformando parte del obrar genocida descripto por el art. II de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio. Todos (Fragni, Harsich y Aneto) en calidad de co-autores directos y en el caso de Osvaldo García como coautor mediato de los delitos descriptos, solicitando&amp;nbsp; la pena de reclusión perpetua., inhabilitación absoluta perpetua, demás accesorias legales y costas. En cuanto a la atenuación o agravación, atento a la penalidad señalada no es posible efectuar ningún análisis al respecto.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="color: black; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;Inexistencia de causales de justificación o inculpabilidad.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Esta querella no ha encontrado la existencia de causales que puedan justificar&amp;nbsp; o impidan la culpabilidad de los acusados.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; En los otros tópicos adherimos a la querella que nos precedió.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;Para finalizar, entonces, penalizar según la normativa del derecho interno pero considerando a los delitos cometidos como de lesa humanidad, en su sentido específico de genocidio, habilitará un reconocimiento jurídico por los hechos sucedidos en el país. Con este reconocimiento del Genocidio por la Justicia argentina permitirá a toda la sociedad no sólo prevenir, rearticularse y solidarizarse con hechos que como en la presente causa&amp;nbsp; ofenden a toda la humanidad, sino que también posibilitará la resistencia firme a cualquier intento de reinstalación de estas prácticas. Este reconocimiento judicial y la condena hoy solicitadas se realiza con la aquiescencia de&amp;nbsp; los sobrevivientes y familiares de los que estuvieron en los centros clandestinos detención, en nombre de los desaparecidos, asesinados y de los organismos defensores de los derechos humanos. También en representación de aquellos que como consecuencia del genocidio hoy viven en el desamparo o mueren producto de la miseria. Y también por el Negrito y Jorge Julio López, para que no sea en vano su martirio y por los 30.000 es que exigimos luego de la Sentencia cárcel común y efectiva a todos los procesados en este juicio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 12pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1633960401387724971-2681402945823959391?l=casapueblos-alegatos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/feeds/2681402945823959391/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1633960401387724971&amp;postID=2681402945823959391' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default/2681402945823959391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default/2681402945823959391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/2010/01/alegato-de-la-dra-mazea-querella.html' title='Alegatos de Justicia Ya! en el juicio por Floreal Avellaneda'/><author><name>Casapueblos - AEDD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08655130300651914347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='13' src='http://bp1.blogger.com/_iVNHJE2Cu2g/SATtKcQ-BAI/AAAAAAAAAkA/ulEFUCVUXaQ/S220/LOGO+CASAPUEBLOS-AEDD.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1633960401387724971.post-6056180890566276415</id><published>2010-01-21T09:48:00.000-08:00</published><updated>2010-01-21T09:48:19.056-08:00</updated><title type='text'>SENTENCIA DICTADA EN EL JUICIO POR FLOREAL "EL NEGRITO" AVELLANEDA</title><content type='html'>Poder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;USO OFICIAL &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Olivos,  de agosto de 2009.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y VISTOS: &lt;br /&gt;Se reúnen los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal &lt;br /&gt;Federal No.1 de San Martín, Dra. Lucila E. Larrandart, quien presidiera el &lt;br /&gt;debate y como Vocales los Dres. Marta I. Milloc y Héctor O. Sagretti, con las &lt;br /&gt;Secretarias Dras. Gabriela Basualdo y Déborah Damonte, para dictar &lt;br /&gt;sentencia en la causa No. 2005 y su acumulada No. 2044, seguidas por los &lt;br /&gt;delitos de allanamiento ilegal, robo agravado, privación ilegal de la libertad, &lt;br /&gt;reiterada en dos oportunidades y tormentos reiterado en dos oportunidades, &lt;br /&gt;uno de ellos seguido de muerte y homicidio, en concurso real, a SANTIAGO &lt;br /&gt;OMAR RIVEROS, argentino, nacido el 4 de agosto de 1923 en Villa Dolores, &lt;br /&gt;Córdoba, hijo de Arturo y de María Ester Castro, casado, militar retirado, &lt;br /&gt;titular de la Libreta de Enrolamiento No. 3.083.907, con domicilio en Tres de &lt;br /&gt;Febrero 1950, piso 4, Ciudad de Buenos Aires; a OSVALDO JORGE &lt;br /&gt;GARCÍA, argentino, nacido el 28 de marzo de 1927 en Charata, Chaco, hijo &lt;br /&gt;de Leandro Jorge y de Virginia Barreto, casado, militar retirado, titular del &lt;br /&gt;DNI No. 4.775.188, domiciliado en Avda. Las Heras 1703, piso 7, Depto. &lt;br /&gt;“B”, Ciudad de Buenos Aires; a CÉSAR AMADEO FRAGNI, argentino, &lt;br /&gt;nacido el 14 de mayo de 1944 en la Ciudad de Buenos Aires, hijo de César &lt;br /&gt;Clemente y de Juana Catalina Vallebellia, casado, militar retirado, titular del &lt;br /&gt;DNI No. 4.433.548, con domicilio en Virrey Olaguer y Feliú 3340, piso 8 &lt;br /&gt;Depto.”A”, Ciudad de Buenos Aires; a RAÚL HORACIO HARSICH, &lt;br /&gt;argentino, nacido el 2 de marzo de 1947 en la Ciudad de Buenos Aires, &lt;br /&gt;casado, militar retirado, titular del DNI 7.784.164, hijo de Raúl y de María &lt;br /&gt;Cialceta, domiciliado en calle 109 No. 443 de Navarro, Pcia. de Buenos &lt;br /&gt;Aires; a ALBERTO ÁNGEL ANETO, argentino, nacido el 5 de noviembre de &lt;br /&gt;1944 en la Ciudad de Buenos Aires, hijo de Natalio y de Julia María &lt;br /&gt;Margarita Rossi, casado, policía retirado, titular del DNI No. 7.752.191, &lt;br /&gt;domiciliado en Mariano Moreno 5150, Villa Dominico, Avellaneda, Pcia. de &lt;br /&gt;Buenos Aires y a FERNANDO EXEQUIEL VERPLAETSEN, argentino, &lt;br /&gt;nacido el 19 de octubre de 1925 en la Ciudad de Buenos Aires, hijo de &lt;br /&gt;Fernando Emilio y de Soledad Alcaraz, casado, militar retirado, titular de la &lt;br /&gt;2 &lt;br /&gt;Cédula de Identidad No. 4.021.499, domiciliado en Olazábal 2046, piso 3 &lt;br /&gt;Depto. “A”, Ciudad de Buenos Aires. Intervinieron en el debate &lt;br /&gt;representando al Ministerio Público Fiscal los Dres. Marcelo García Berro, &lt;br /&gt;Javier de Luca y Patricio Murray; por la querella de las víctimas los Dres. &lt;br /&gt;Jorge Brioso de Armas y Melina Mahamud, por la de la Federación Juvenil &lt;br /&gt;Comunista los Dres. Carlos Zamorano y Pedro Dinani, por la de la Asociación &lt;br /&gt;de Ex Detenidos Desaparecidos las Dras. Liliana Mazea, Miriam Bregman, &lt;br /&gt;Sabrina Dentone y el Dr. Luis Bonomi, por la de la Secretaría de Derechos &lt;br /&gt;Humanos los Dres. Ciro Anicchiarico y Mariana Maurer; en la Defensa de &lt;br /&gt;Aneto los Dres. Elda Berasain, Ángel R. Salguero, Graciela L. Mastrángelo y &lt;br /&gt;Rafael E. Fernández Grenno y en la de los demás imputados los Defensores &lt;br /&gt;Oficiales Dres. Carlos D. Palermo, Juan Carlos Tripaldi y Mariano Galletta y, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RESULTANDO: &lt;br /&gt;I.-  LOS REQUERIMIENTOS DE ELEVACIÓN A JUICIO. &lt;br /&gt;1.- Que el Agente Fiscal requirió la elevación a juicio &lt;br /&gt;considerando que en la causa 13/84 estaba probado que Floreal Edgardo &lt;br /&gt;Avellaneda fue privado de su libertad el 15 de abril de 1976 en su domicilio &lt;br /&gt;ubicado en la calle Sargento Cabral 2385 de Vicente López, por un grupo &lt;br /&gt;armado que dependía operacionalmente del ejército y que en ocasión de su &lt;br /&gt;cautiverio fue sometido a algún mecanismo de tortura, que le produjo la &lt;br /&gt;muerte. &lt;br /&gt;Que asimismo se había reputado probado que Iris Etelvina &lt;br /&gt;Pereyra de Avellaneda fue privada de su libertad en la misma fecha señalada y &lt;br /&gt;en el mismo domicilio por un grupo armado que dependía operacionalmente &lt;br /&gt;del ejército. Asimismo que le fueron sustraídos de su domicilio efectos &lt;br /&gt;personales, estando probado que fue secuestrada y mantenida &lt;br /&gt;clandestinamente en cautiverio por las señaladas fuerzas, como también que &lt;br /&gt;en ocasión de su cautiverio fue sometida a algún mecanismo de tortura, &lt;br /&gt;siendo puesta a disposición del Poder Ejecutivo el 23 de abril de 1976, &lt;br /&gt;recuperando su libertad el 30 de junio de 1978. &lt;br /&gt;Consideró que la responsabilidad penal atribuida a los &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;encausados obedecía a conductas desplegadas en ejercicio de la concreta &lt;br /&gt;incumbencia funcional que a cada uno les cupo en la estructura militar y &lt;br /&gt;policial en la que revestían, atento los cargos desempeñados a la fecha de los &lt;br /&gt;hechos. Así para Riveros tuvo en cuenta que era Comandante a cargo del &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares con asiento en Campo de Mayo entre los &lt;br /&gt;años 1976 a 1978, el que tenía jurisdicción sobre el domicilio de los &lt;br /&gt;Avellaneda; en tal carácter consideró que era responsable de todos los hechos &lt;br /&gt;que se realizaron en su jurisdicción y de lo que sucedió dentro del Comando &lt;br /&gt;de Institutos Militares de Campo de Mayo. Era quien daba al personal bajo su &lt;br /&gt;mando las órdenes para que efectuaran procedimientos ilegales y privaciones &lt;br /&gt;ilegítimas de la libertad. Asimismo leS facilitaba los medios materiales a su &lt;br /&gt;alcance para el alojamiento de los cautivos en condiciones inhumanas de vida, &lt;br /&gt;para lograr algún tipo de información con uso de torturas y tratos brutales. &lt;br /&gt;Que todos los hechos que damnificaron a Iris y a Floreal Avellaneda fueron &lt;br /&gt;realizados por subalternos de Riveros dentro del sistema que se implementó &lt;br /&gt;para combatir la subversión bajo sus órdenes y supervisión directa, aportando &lt;br /&gt;los medios necesarios, como los recursos humanos y materiales para que sus &lt;br /&gt;subordinados llevaran a cabo el procedimiento donde fueron privados de su &lt;br /&gt;libertad y luego torturados, tanto en la Comisaría de Villa Martelli como en el &lt;br /&gt;Comando de Campo de Mayo y luego, en el caso de Floreal, fuera muerto. &lt;br /&gt;Para García  valoró su desempeño como Director de la &lt;br /&gt;Escuela de Infantería – que dependía del Comando de Institutos Militares de &lt;br /&gt;Campo de Mayo- durante abril de 1976, tiempo durante el cual se encontraba &lt;br /&gt;a cargo del Área Vicente López, teniendo autoridad militar en el momento de &lt;br /&gt;los hechos. Que tenía autoridad sobre el Teniente Coronel Arévalo, &lt;br /&gt;subdirector de la Escuela de Infantería, para la ejecución de las operaciones y &lt;br /&gt;también se encontraban bajo su mando el Capitán Fragni y el Teniente &lt;br /&gt;Harsich. &lt;br /&gt;En cuanto a Fragni y Harsich tuvo en cuenta que en la época &lt;br /&gt;de los hechos se desempeñaban en la Escuela de Infantería, bajo las órdenes &lt;br /&gt;de Arévalo y García como Subdirector y Director, respectivamente, de la &lt;br /&gt;Escuela, siendo el superior jerárquico de todos Riveros y que suscribieron la &lt;br /&gt;documental de fs. 106/9. &lt;br /&gt;4 &lt;br /&gt;Respecto de Aneto expuso que se encontraba en funciones en &lt;br /&gt;el mes de abril de 1976 en la Comisaría de Villa Martelli, que estaba bajo &lt;br /&gt;control operacional del Comando de Institutos Militares. &lt;br /&gt;Señaló que en la particular estructura jerárquica dispuesta por &lt;br /&gt;las fuerzas armadas en la llamada “lucha antisubversiva”, son imputables &lt;br /&gt;como autores inmediatos los que hayan cometido los hechos por “propia &lt;br /&gt;mano” y como autores mediatos los jefes y autoridades de los centros &lt;br /&gt;clandestinos de detención, los Jefes de Área, los Jefes de Subzona y el Jefe de &lt;br /&gt;Zona. También considera autor mediato a quien es “eslabón intermedio” pues &lt;br /&gt;cada instancia sigue dirigiendo gradualmente la parte de la cadena  y desde su &lt;br /&gt;posición tiene dominio del hecho. &lt;br /&gt;Así consideró a Riveros y García como autores mediatos y &lt;br /&gt;como coautores inmediatos a Fragni, Harsich y Aneto, el primero como Jefe &lt;br /&gt;del Comando de Institutos Militares, jefe de la Zona de Defensa, en cuya &lt;br /&gt;jurisdicción operó el centro clandestino de detención de Campo de Mayo. En &lt;br /&gt;tanto García por haberse desempeñado como Director de la Escuela de &lt;br /&gt;Infantería, que dependía del Comando de Institutos Militares de Campo de &lt;br /&gt;Mayo, durante el mes de abril de 1976 y en la estructura de poder fue Jefe del &lt;br /&gt;Área 450- Vicente López. &lt;br /&gt;A Riveros y García les imputa la autoría mediata de los &lt;br /&gt;delitos de allanamiento ilegal, robo agravado, privación ilegal de la libertad, &lt;br /&gt;reiterada en dos oportunidades y tormentos reiterado en dos oportunidades, &lt;br /&gt;agravado por haber sido la víctima un perseguido político y homicidio &lt;br /&gt;calificado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso &lt;br /&gt;premeditado de dos o más personas, todos en concurso real, conforme los arts. &lt;br /&gt;151, 164 –ley 11179-; 166 inc.2 –ley 20642-; 167 inc.2 –ley 20642-; 144 bis &lt;br /&gt;inc. 1 –ley 20642-, 144 ter, 2o párrafo –ley 14616- y 80 inc.2 y 6 y art. 55 &lt;br /&gt;Código Penal. &lt;br /&gt;Con relación a Harsich, Fragni y Aneto los consideró como &lt;br /&gt;co-autores inmediatos de haber privado de la libertad y dada su condición de &lt;br /&gt;eslabones necesarios en el plan sistemático les imputa la totalidad de las &lt;br /&gt;conductas ilícitas probadas, constituyendo los delitos de allanamiento ilegal, &lt;br /&gt;robo agravado, privación ilegal de la libertad, reiterada en dos oportunidades &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y tormentos reiterado en dos oportunidades, agravado por haber sido la &lt;br /&gt;víctima un perseguido político y homicidio calificado por haber sido &lt;br /&gt;cometido con ensañamiento y con el concurso premeditado de dos o más &lt;br /&gt;personas, todos en concurso real, conforme los arts. 151, 164 –ley 11179-; &lt;br /&gt;166 inc.2 –ley 20642-; 167 inc.2 –ley 20642-; 144 bis inc. 1 –ley 20642-, 144 &lt;br /&gt;ter, 2o párrafo –ley 14616- y 80 inc.2 y 6 y 55 Código Penal. &lt;br /&gt;Expuso el Agente Fiscal que se apartaba de la calificación &lt;br /&gt;asignada en la causa 13 respecto de la muerte de Floreal E. Avellaneda, por &lt;br /&gt;considerar que el fallecimiento de la víctima al menos se representó en la &lt;br /&gt;mente de los coautores y no fue una consecuencia no querida de los tormentos &lt;br /&gt;aplicados. Que ello no afectaba el principio de congruencia por haber &lt;br /&gt;identidad entre la plataforma fáctica que se le reprocha en la imputación &lt;br /&gt;inicial de la indagatoria y el procesamiento y en este requerimiento de &lt;br /&gt;elevación a juicio.  &lt;br /&gt;En cuanto al requerimiento de Fernando Exequiel &lt;br /&gt;Verplaetsen en la causa 2044, al describir los hechos transcribió lo ya dicho &lt;br /&gt;respecto de los otros procesados. Del mismo modo en cuanto a los &lt;br /&gt;fundamentos de la petición y la “materialidad del hecho”, afirmando &lt;br /&gt;asimismo que la responsabilidad penal atribuida a Verplaetsen obedecía a la &lt;br /&gt;conducta desplegada por él en ejercicio de la concreta incumbencia funcional &lt;br /&gt;que le cupo en la estructura militar que revestía, atento al cargo desempeñado &lt;br /&gt;en la fecha de los hechos. En tal sentido valoró su calidad de Jefe del &lt;br /&gt;Departamento de Inteligencia II del Comando de Institutos Militares de &lt;br /&gt;Campo de Mayo desde antes del 24 de marzo de 1976 hasta el 4 de diciembre &lt;br /&gt;de 1977. &lt;br /&gt;Que por ello entendía que los sucesos delictivos sufridos por &lt;br /&gt;Iris E. Pereyra de Avellaneda y Floreal E. Avellaneda fueron realizados por &lt;br /&gt;subalternos de Verplaetsen, dentro del sistema que se implementó para &lt;br /&gt;combatir la subversión bajo sus órdenes y supervisión directa. Que asimismo &lt;br /&gt;aportó los medios necesarios, como los recursos humanos y materiales para &lt;br /&gt;que sus subordinados interrogaran para la obtención de información, mediante &lt;br /&gt;la imposición indiscriminada de torturas físicas a las víctimas, dentro del &lt;br /&gt;centro clandestino denominado “El Campito” u otro lindante a éste, ubicado &lt;br /&gt;6 &lt;br /&gt;dentro del Comando de Institutos Militares de Campo de Mayo y luego –en el &lt;br /&gt;caso de Floreal Avellaneda- se le quitara la vida. &lt;br /&gt;Que, a su vez, deberá responder por el hecho que los &lt;br /&gt;nombrados fueron alojados en condiciones inhumanas de detención, lo que &lt;br /&gt;implica un grave menoscabo físico y psíquico, dentro del centro clandestino &lt;br /&gt;ubicado en Campo de Mayo, conducta equiparada a la imposición de &lt;br /&gt;tormentos. Tal procedimiento fue habitual en la alegada lucha contra la &lt;br /&gt;subversión siendo los medios más simples y eficaces para lograr la &lt;br /&gt;información necesaria, con el uso de tormentos, las vejaciones y el trato &lt;br /&gt;inhumano a las víctimas, lo que adquiría importancia fundamental porque &lt;br /&gt;permitía la individualización y posterior captura de los elementos &lt;br /&gt;supuestamente subversivos. Las torturas podían variar con el pasaje de &lt;br /&gt;corriente eléctrica, golpes, simulacros de ahogamiento, de fusilamiento, etc., &lt;br /&gt;sufridas por los detenidos ilegítimamente. &lt;br /&gt;Por ello entiende que el personal del Departamento de &lt;br /&gt;Inteligencia II del Comando de Institutos Militares de Campo de Mayo y los &lt;br /&gt;del Batallón de Inteligencia 601, actuaban conjuntamente bajo órbita de &lt;br /&gt;decisión del titular de la Zona de Defensa IV. La función militar asignada a &lt;br /&gt;Verplaetsen implicaba el conocimiento y la disposición de los métodos &lt;br /&gt;utilizados para obtener la información con la que se abastecía a la &lt;br /&gt;dependencia bajo su mando, para a su vez, retransmitirla a las diferentes &lt;br /&gt;dependencias destinadas a ubicar a los supuestos subversivos y detenerlos. &lt;br /&gt;Respecto a la participación transcribió lo ya dicho respecto de &lt;br /&gt;los otros procesados en cuanto a la autoría mediata y afirmó que, en la &lt;br /&gt;particular estructura jerárquica dispuesta por las Fuerzas Armadas en el marco &lt;br /&gt;de la represión ilegal, son coautores mediatos quienes han constituido los &lt;br /&gt;eslabones de la estructura de poder ilegal, por lo que lo consideró como &lt;br /&gt;coautor mediato, calificando el accionar como privación ilegal de la libertad, &lt;br /&gt;reiterada en dos oportunidades y tormentos reiterados en dos oportunidades, &lt;br /&gt;agravado por haber sido la víctima un perseguido político y homicidio &lt;br /&gt;calificado por haber sido cometido con ensañamiento y en concurso &lt;br /&gt;premeditado de dos o más personas, en concurso real, con cita de los arts. 144 &lt;br /&gt;bis inc. 1 y último párrafo –ley  14616-, en función del art. 142 inc.1 –ley &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20642-, 144 ter, 2o párrafo –ley 14616- y 80 inc. 2 y 6 del Código Penal. &lt;br /&gt;2.- Las querellas unificadas de la Asociación de Ex Detenidos &lt;br /&gt;Desaparecidos, de la Federación Juvenil Comunista y de los querellantes &lt;br /&gt;particulares Iris P. de Avellaneda y Floreal Avellaneda requirieron la &lt;br /&gt;elevación a  juicio respecto de Osvaldo J. García, Raúl H. Harsich, César a. &lt;br /&gt;Fragni y Alberto A. Aneto, no lo hicieron en relación con Santiago O. Riveros &lt;br /&gt;y Federico E. Verplaetsen. &lt;br /&gt;Afirmaron que en la madrugada del 15 de abril de 1976, &lt;br /&gt;aproximadamente a las 2 horas, es allanada la vivienda de la familia &lt;br /&gt;Avellaneda sita en Sargento Cabral 2385 de Vicente López por un grupo de &lt;br /&gt;varios hombres armados, que tenía la intención de capturar a Floreal &lt;br /&gt;Avellaneda, quien huyó saltando por la ventana. Que con suma violencia &lt;br /&gt;luego de robar los jornales de la Sra. Avellaneda y su esposo y otras &lt;br /&gt;pertenencias, se llevan a la Sra. Avellaneda y su hijo Floreal Edgardo. Ambos &lt;br /&gt;son conducidos a la Comisaría de Villa Martelli. En dicha dependencia la Sra. &lt;br /&gt;Avellaneda es torturada, escuchando además cuando torturaban a su hijo. Al &lt;br /&gt;día siguiente es trasladada a un centro de detención en Campo de Mayo, &lt;br /&gt;donde es sometida a tratos inhumanos y a torturas, hasta que el 23 de abril de &lt;br /&gt;1976 es puesta a disposición del Poder Ejecutivo. Que antes de ello recibió un &lt;br /&gt;simulacro de fusilamiento en el que, entre otros, participó el imputado Aneto &lt;br /&gt;y el día 30 de abril es trasladada a la unidad penitenciaria de Olmos, siendo &lt;br /&gt;puesta finalmente en libertad el 13 de julio de 1978. Que el día 15 de mayo de &lt;br /&gt;1976 aparece el cadáver del menor en las costas uruguayas con signos de &lt;br /&gt;haber sufrido terribles vejaciones físicas. &lt;br /&gt;En cuanto a las imputaciones consideraron que García era &lt;br /&gt;director de la Escuela de Infantería del Comando de Institutos Militares con &lt;br /&gt;asiento en la Guarnición de Campo de Mayo y que en ese rol cumplió &lt;br /&gt;funciones como jefe del área Vicente López a partir de abril de 1976, donde &lt;br /&gt;se encontraba la dependencia policial de Villa Martelli, la que estaba dentro &lt;br /&gt;del ámbito de competencia del imputado. Que dada su posición en la cadena &lt;br /&gt;de mando, recibió órdenes y las retransmitió a sus subordinados para que &lt;br /&gt;éstos llevaran adelante las acciones. &lt;br /&gt;Respecto de Harsich y Fragni señalaron que ambos prestaban &lt;br /&gt;8 &lt;br /&gt;servicios al momento de los hechos en la Escuela de Infantería de Campo de &lt;br /&gt;Mayo, con los cargos de Teniente 1o y Capitán, respectivamente, bajo las &lt;br /&gt;órdenes de García, considerándolos responsables de los delitos previstos en &lt;br /&gt;los arts. 144 bis y 144 ter inc. 1 y 2, en concurso real. &lt;br /&gt;En relación a Aneto consideraron que se desempeñaba como &lt;br /&gt;oficial de Asuntos Judiciales de la Comisaría 4a de Vicente López y que, si &lt;br /&gt;participó en el allanamiento y posterior secuestro de Floreal E. Avellaneda e &lt;br /&gt;Iris P. de Avellaneda, debía presumirse que quienes secuestraron a las dos &lt;br /&gt;víctimas fueron también quienes los torturaron en Villa Martelli, quienes &lt;br /&gt;trasladaron al menos a la madre a Campo de Mayo, quienes asesinaron a &lt;br /&gt;Floreal e intentaron ocultar su cadáver, por lo que no podía excluirse su &lt;br /&gt;responsabilidad en el homicidio del menor. Que Aneto formó parte de un &lt;br /&gt;aparato criminal cuya intención última era la eliminación de personas y por &lt;br /&gt;consiguiente no era necesario que hubiera ejecutado personalmente a Floreal &lt;br /&gt;E. Avellaneda para que se lo considerara coautor de la muerte del menor. Por &lt;br /&gt;ello consideraron que era también responsable de las figuras previstas en los &lt;br /&gt;arts. 144 bis y 144 tercero inc. 1 y 2. &lt;br /&gt;Que les imputaban los delitos de allanamiento ilegal, robo &lt;br /&gt;agravado, privación ilegal de la libertad y tormentos, ambos reiterados en dos &lt;br /&gt;oportunidades, uno de ellos agravado por la muerte de la víctima, todos en &lt;br /&gt;concurso real, conforme los arts. 151, 164 de la ley 11.179; arts. 166 inc. 2 y &lt;br /&gt;167 inc. 2 de la ley 20.642; art. 144 bis, inc. primero y último párrafo de la ley &lt;br /&gt;14.616, en función del art. 142 inc. 1 de la ley 20.642 y 144 ter primero y &lt;br /&gt;último párrafo de la ley 14.616. &lt;br /&gt;3.- La querella de la Liga Argentina por los Derechos del &lt;br /&gt;Hombre, requirió la elevación a juicio sólo respecto de Osvaldo J. García, &lt;br /&gt;César A. Fragni, Raúl H. Harsich y Alberto A. Aneto, considerando que Iris &lt;br /&gt;Pereyra de Avellaneda y su hijo Floreal Edgardo Avellaneda fueron privados &lt;br /&gt;ilegítimamente de su libertad el 14 de abril de 1976, cuando se hallaban en su &lt;br /&gt;vivienda de la calle Sargento Cabral 2385 de Munro, adonde ingresó de &lt;br /&gt;manera ilegal un grupo armado que dependía operacionalmente del Ejército. &lt;br /&gt;Ambos fueron secuestrados y mantenidos clandestinamente en cautiverio por &lt;br /&gt;fuerzas del ejército, primero en la comisaría de Villa Martelli y luego en &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Campo de Mayo. Que asimismo se los sometió a diversos mecanismos de &lt;br /&gt;tortura, que en el caso del menor le provocó la muerte.  &lt;br /&gt;Respecto de García dijo que era director de la Escuela de &lt;br /&gt;Infantería  y estuvo a cargo del área Vicente López, que los hechos fueron &lt;br /&gt;llevados a cabo por subordinados dentro del sistema implementado; que &lt;br /&gt;aportó los recursos necesarios para llevarlos a cabo desde su comienzo hasta &lt;br /&gt;su finalización, que los hechos fueron realizados por agentes de la Escuela de &lt;br /&gt;Infantería con apoyo de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, que &lt;br /&gt;dependían de García, quien debía responder como autor. &lt;br /&gt;Que Harsich y Fragni dependían de García, siendo oficiales &lt;br /&gt;durante abril de 1976 con funciones en la Escuela de Infantería y que &lt;br /&gt;participaron directamente en los hechos, que fueron llevados a cabo por &lt;br /&gt;agentes de la Escuela de Infantería, siendo ambos autores materiales de los &lt;br /&gt;delitos de privaciones ilegales de la libertad, de tormentos y causaron la &lt;br /&gt;muerte del menor Avellaneda. Que ambos estuvieron a cargo de los hechos y &lt;br /&gt;decidieron la suerte corrida por las dos víctimas, por lo que debían responder &lt;br /&gt;como coautores. &lt;br /&gt;Que Aneto prestó funciones en la Comisaría de Villa Martelli &lt;br /&gt;durante abril de 1976, la que se hallaba subordinada a las operaciones del &lt;br /&gt;Ejército. Que integró el grupo que ingresó violentamente en la vivienda de los &lt;br /&gt;Avellaneda, secuestrando a Iris Pereyra y a su hijo Floreal, que las víctimas &lt;br /&gt;comenzaron a ser torturadas dentro de la Comisaría de Villa Martelli, donde &lt;br /&gt;se desempeñaba el imputado, debiendo responder como coautor. &lt;br /&gt;Expuso que los imputados debían responder por el delito &lt;br /&gt;previsto en los arts. 151 –por haber ingresado violentamente en la vivienda-; &lt;br /&gt;164, robo, agravado por haber sido cometido en poblado y en banda, según &lt;br /&gt;los arts. 166 inc.2 y 167 inc.2 del Código Penal. En cuanto a la privación de &lt;br /&gt;libertad la encuadró en el art. 144 bis, dada su condición de funcionarios &lt;br /&gt;públicos, agravado por haber sido cometido con violencia y amenazas, según &lt;br /&gt;el art. 144 bis en función del art. 142 CP. Respecto de los tormentos de los &lt;br /&gt;que fue víctima Iris Pereyra, los encuadró en el art. 144 ter del CP y, respecto &lt;br /&gt;de Floreal Avellaneda, en el art. 144 ter, primer párrafo, agravado por el &lt;br /&gt;último párrafo, por haber resultado la muerte, todos en concurso real, &lt;br /&gt;10 &lt;br /&gt;considerando a los imputados como coautores mediatos. &lt;br /&gt;4.- La querella de la Secretaría de Derechos Humanos &lt;br /&gt;requirió la elevación a juicio respecto de García, Harsich, Fragni, Aneto y &lt;br /&gt;Verplaetsen. &lt;br /&gt;Expuso que Iris E. Pereyra de Avellaneda y su hijo Floreal &lt;br /&gt;fueron secuestrados de su domicilio particular, el 15 de abril de 1976 en horas &lt;br /&gt;de la madrugada, por personas pertenecientes al Ejército y a la policía de la &lt;br /&gt;Provincia de Buenos Aires, siendo conducidos a la Comisaría de Villa &lt;br /&gt;Martelli, donde se los sometió a tormentos y ella fue trasladada al centro &lt;br /&gt;clandestino de detención que funcionaba en Campo de Mayo, oyendo los &lt;br /&gt;gritos de su hijo cuando la sacaban de la comisaría. El 30 de abril fue &lt;br /&gt;trasladada al penal de Olmos siendo legalizada al colocarla a disposición del &lt;br /&gt;Poder Ejecutivo. Mientras que Floreal Avellaneda fue asesinado en cautiverio &lt;br /&gt;y su cadáver apareció en las costas uruguayas del Río de La Plata con &lt;br /&gt;diferentes hematomas, signos de desnucamiento y violencia externa. &lt;br /&gt;Respecto de García merituó que fue Jefe de Área de Vicente &lt;br /&gt;López y que ejercía la Dirección de la Escuela de Infantería de Campo de &lt;br /&gt;Mayo al momento del hecho. Que los hechos fueron realizados por &lt;br /&gt;subordinados suyos dentro del sistema represivo implementado y que García &lt;br /&gt;ordenó y facilitó, considerando que era partícipe primario. &lt;br /&gt;En cuanto a Harsich expuso que cumplía funciones como &lt;br /&gt;oficial del Ejército –Teniente Primero-, en la Escuela de Infantería, a las &lt;br /&gt;órdenes de García. Que participó en forma directa de los hechos, al haber &lt;br /&gt;integrado el grupo de personas que irrumpieron en el domicilio de las &lt;br /&gt;víctimas, considerándolo coautor material. En relación con Fragni dijo que &lt;br /&gt;cumplía funciones como Capitán del Ejército y que también integró la &lt;br /&gt;“patota” que irrumpió en la casa de los Avellaneda, por lo que también era &lt;br /&gt;coautor directo de los hechos. &lt;br /&gt;Calificó los hechos para estos tres imputados como &lt;br /&gt;allanamiento ilegal, robo agravado y privación ilegal de la libertad, reiterada &lt;br /&gt;en dos oportunidades; tormentos reiterados, uno de ellos agravado por haber &lt;br /&gt;ocasionado la muerte de la víctima, todos en concurso real, conforme con los &lt;br /&gt;arts. 151; 164 (ley 11.719); 166 inc. 2, 167 inc. 2 (ley 20.642); 144 bis inc. 1 &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y último párrafo (ley 14.616), en función del art. 142 inc.1 (ley 20.642) y art. &lt;br /&gt;144 ter primero y último párrafo (ley 14.616) del Código Penal. &lt;br /&gt;Por último, para Aneto merituó su desempeño como Oficial &lt;br /&gt;de policía, en la Comisaría de Villa Martelli –Vicente López 4ta.- prestando &lt;br /&gt;funciones en abril de 1976, habiendo integrado el grupo que irrumpió en el &lt;br /&gt;domicilio de los Avellaneda, por lo que también era autor directo. En cuanto a &lt;br /&gt;su responsabilidad en la figura de tormentos seguidos de muerte del art. 144 &lt;br /&gt;tercero inc. 2o, expuso que si bien cabía imputarle el delito de torturas por las &lt;br /&gt;acciones realizadas en el momento de la privación de libertad y durante la &lt;br /&gt;breve estancia en la Comisaría de Villa Martelli, las torturas que ocasionaron &lt;br /&gt;su muerte fueron posteriores, cuando el dominio absoluto sobre la suerte de la &lt;br /&gt;víctima estaba en manos de personal del Ejército. Encuadró los hechos en los &lt;br /&gt;delitos de allanamiento ilegal, robo agravado y privación ilegal de la libertad, &lt;br /&gt;reiterados en dos oportunidades; tormentos reiterados, en concurso real, &lt;br /&gt;conforme los arts. 151, 164 (ley 11.719), 166 inc.2, 167 inc. 2 (ley 20.642), &lt;br /&gt;144 bis inc.1 y último párrafo (ley 14.616) en función del art. 142 inc.1 (ley &lt;br /&gt;20.642) y 144 ter primer párrafo (ley 14.616) y arts. 45 y 55, del Código &lt;br /&gt;Penal. &lt;br /&gt;En relación con Fernando E. Verplaetsen expuso que cumplió &lt;br /&gt;funciones como Jefe del Departamento de Inteligencia II, dependiente del &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares con asiento en Campo de Mayo desde antes &lt;br /&gt;del 24 de marzo de 1976 y hasta el 4 de diciembre de 1977. &lt;br /&gt;Destacó la importancia de la actividad de inteligencia dentro &lt;br /&gt;del organigrama operacional implantado por las fuerzas armadas, en virtud de &lt;br /&gt;que tal actividad permitió la individualización y posterior captura de las &lt;br /&gt;víctimas, quienes eran interrogadas, mediante torturas, con el fin de obtener &lt;br /&gt;información para capturar a más víctimas. Por ello dentro de la Zona de &lt;br /&gt;Defensa el personal de inteligencia cumplía una función esencial y dependían &lt;br /&gt;del procesado, quien aportó los recursos humanos, materiales y necesarios que &lt;br /&gt;se encontraban a su alcance para la consumación de los hechos. Entonces &lt;br /&gt;como Jefe del Departamento de Inteligencia referido, estableció los medios &lt;br /&gt;necesarios para que personal bajo su órbita privara ilegalmente de su libertad &lt;br /&gt;a las víctimas, las interrogara, las torturara y las alojara en algún centro &lt;br /&gt;12 &lt;br /&gt;clandestino de detención situado dentro de la Guarnición Militar de Campo de &lt;br /&gt;Mayo, ocupando un lugar relevante en la estructura del aparato de poder, por &lt;br /&gt;lo que debía responsabilizárselo de la totalidad de los hechos que soportaron &lt;br /&gt;las víctimas. &lt;br /&gt;En cuanto a la calificación legal consideró que había &lt;br /&gt;privación ilegal de la libertad cometida por abuso funcional dado el carácter &lt;br /&gt;de funcionario público que revestía, agravada por violencia y amenazas, arts. &lt;br /&gt;144 bis inc.1 y último párrafo –ley 14.616-, en función del art. 142 inc. 1 y 5 &lt;br /&gt;–ley 20.642-. Asimismo la privación de libertad registraba la agravante de &lt;br /&gt;haber permanecido Iris Pereyra detenida por más de un mes.  En cuanto a las &lt;br /&gt;condiciones de alojamiento en el centro clandestino ubicado dentro de la &lt;br /&gt;citada Guarnición Militar, implicaba un grave menoscabo físico y psíquico &lt;br /&gt;equiparado a la imposición de tormentos, del mismo modo que las torturas &lt;br /&gt;físicas y psíquicas a las que fueron sometidas las víctimas, con cita de los arts. &lt;br /&gt;144 ter, primer párrafo, del Código Penal, según ley 14.616. Respecto de &lt;br /&gt;Floreal Avellaneda le imputó la agravante de haber resultado la muerte de la &lt;br /&gt;víctima como consecuencia de las torturas padecidas, con cita del art. 144 ter &lt;br /&gt;último párrafo CP, siendo que todos los delitos concurrían en forma real, &lt;br /&gt;considerándolo coautor mediato. &lt;br /&gt;II.- LOS ALEGATOS: &lt;br /&gt;1.- El representante de la querella de la víctima expuso que en &lt;br /&gt;la causa 13, en los casos 102 y 103, se acreditó el hecho, que se trataba de un &lt;br /&gt;operativo ilegal del ejército y la policía perteneciente a Villa Martelli, siendo &lt;br /&gt;que un grupo de entre diez a quince personas dispararon contra la cerradura &lt;br /&gt;de la puerta de entrada e ingresaron al domicilio, que tenían medias en sus &lt;br /&gt;rostros, barbas y pelucas y uno de ellos era policía con uniforme y que &lt;br /&gt;portaban armas largas. Que Azucena Avellaneda observó la cara de uno de &lt;br /&gt;ellos y Arsinoe Avellaneda oyó que uno del grupo le dice a otro “no pasa &lt;br /&gt;nada Rolo”. Apreció los testimonios de Floreal Avellaneda, Azucena y &lt;br /&gt;Arsinoe Avellaneda y el de Pedro López.  &lt;br /&gt;Que llevaron a Floreal y a Iris Avellaneda a la Comisaría de &lt;br /&gt;Villa Martelli, de donde es trasladada a Campo de Mayo, allí la torturaron y la &lt;br /&gt;dejaron en un lugar en el que había muchas personas. Que “Rolo” le hizo a &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iris Pereyra un simulacro de fusilamiento. Que luego la suben a un celular y la &lt;br /&gt;conducen al penal de Olmos. Que el 22 de abril de 1976 se pide la puesta a &lt;br /&gt;disposición del Poder Ejecutivo de Iris Avellaneda, por ser activista del PC y &lt;br /&gt;estar vinculada a “Montoneros”. Que en Olmos fue revisada por la Dra. &lt;br /&gt;Bernal y que Arévalo y Vega describieron el estado en que se encontraba, &lt;br /&gt;como también Arsinoe Avellaneda. &lt;br /&gt;Expuso que Víctor Ibáñez vio en Campo de Mayo a Floreal &lt;br /&gt;Avellaneda y que este apareció en las costas de Uruguay. Que Arsinoe &lt;br /&gt;Avellaneda identificó al llamado “Rolo”. Apreció los testimonios de Miguel, &lt;br /&gt;Arévalo, Guzmán, Rodríguez, Echave, Leiva, Dorch, Alcibíades Gómez, &lt;br /&gt;Barrionuevo, Landriel, Castellanos, Ferrari, Wanufflen y Polidori. Dijo que &lt;br /&gt;Aneto mintió en su declaración y que era integrante del grupo que llegó al &lt;br /&gt;domicilio, que fue interrogador y torturador en Villa Martelli y en Campo de &lt;br /&gt;Mayo en el centro de detención “Los Tordos”. &lt;br /&gt;Respecto de Harsich y Fragni merituó las constancias de fs. &lt;br /&gt;106/9, afirmando que Aneto, Fragni y Harsich eran autores y que García era &lt;br /&gt;autor mediato, conforme lo expuesto por Roxin en cuanto al manejo de un &lt;br /&gt;aparato organizado de poder. Citó el art, 144 bis, inc.1 por ser funcionarios &lt;br /&gt;públicos y el último párrafo en función del art. 142, según ley 20642.  &lt;br /&gt;En cuanto a los tormentos a Iris Avellaneda lo encuadró en el &lt;br /&gt;art. 144 ter, párrafo 2. Respecto de la muerte de Floreal Avellaneda lo &lt;br /&gt;encuadró en los arts. 79 y 80 inc.2, afirmando que no se trataba de tormento &lt;br /&gt;seguido de muerte, sino de homicidio alevoso y además agravado por el &lt;br /&gt;concurso premeditado de dos o más personas, citando los incs. 3 y 7 del art. &lt;br /&gt;80 CP. &lt;br /&gt;Asimismo que fueron despojados de pertenencias, lo que se &lt;br /&gt;trataba de un robo agravado conforme lo previsto en el art. 166 inc.2 y dado &lt;br /&gt;que no mediaba orden de detención concurría el tipo de allanamiento ilegal &lt;br /&gt;previsto en el art. 151, todos ellos en concurso real. &lt;br /&gt;Que los hechos fueron consecuencia de las órdenes &lt;br /&gt;impartidas por García, Fragni y Harsich. Agregó que no mediaba obediencia &lt;br /&gt;debida, que no había atenuantes y sí agravantes tomando en cuanta la acción y &lt;br /&gt;los medios empleados, así como la peligrosidad de los procesados, el pacto de &lt;br /&gt;14 &lt;br /&gt;silencio y las consecuencias físicas y psicológicas para la víctima. Que &lt;br /&gt;Fragni, Harsich y Aneto eran coautores. &lt;br /&gt;Acusó entonces por comisión de los delitos previstos en los &lt;br /&gt;arts. 144 bis inc.1, 142 inc.1, dos hechos; así como las torturas previstas en el &lt;br /&gt;art. 144 ter 2o párrafo, homicidio agravado, robo art.166 inc.2 y allanamiento &lt;br /&gt;ilegal. Asimismo consideró que se trataba de un genocidio citando el art. 2 de &lt;br /&gt;la Convención respectiva.  &lt;br /&gt;2.- La querella de la Federación Juvenil Comunista también &lt;br /&gt;se refirió a la causa 13, casos 102 y 103, en la que se le endilgaron tres delitos &lt;br /&gt;a Videla. Que era aplicable el art. 144 ter por tratarse de un perseguido &lt;br /&gt;político. Se refirió a la Directiva 1/75 afirmando que se diseñó un plan que &lt;br /&gt;asegurara la impunidad, a través del dictado de la autoamnistía y se incineró &lt;br /&gt;toda la documentación.  &lt;br /&gt;Aludió al contexto en que sucedieron los hechos y a los fines &lt;br /&gt;y objetivos de la dictadura. Citó la Directiva 404/75 y a sus anexos de &lt;br /&gt;inteligencia y de detención de personas, donde se señalaba como prioridad 2 &lt;br /&gt;al Partido Comunista. Se refirió a la declaración de Riveros y al testimonio de &lt;br /&gt;Auel. Dijo que García, Harsich y Fragni pertenecían  la zona IV y que desde &lt;br /&gt;el 14 de marzo de 1976 el Comando de Institutos Militares tenía el control &lt;br /&gt;operacional. Que Iris Avellaneda fue conducida a Olmos desde el Comando &lt;br /&gt;de Institutos Militares. Que García declaró en 1984 que las actas de fs. 106/9 &lt;br /&gt;se asemejaban a los formularios que utilizaban. &lt;br /&gt;Consideró que García era autor mediato. Se refirió a las &lt;br /&gt;declaraciones de Aneto de 1984, de 2004 y la prestada en la audiencia &lt;br /&gt;señalando contradicciones. Dijo que las conductas se encuadraban en el art. &lt;br /&gt;151 como allanamiento ilegal; en el art. 144 bis ya que hubo violencia; en el &lt;br /&gt;art. 144 ter, tratándose de tormento agravado por ser un perseguido político, &lt;br /&gt;todos de la ley 14616. Asimismo robo agravado por el uso de armas y &lt;br /&gt;cometerse en banda, citando los arts. 167 y 166 inc.2. Que el homicidio no fue &lt;br /&gt;una consecuencia no querida, encuadrándolo en el art. 80 inc. 2, 6 y 7. &lt;br /&gt;Solicitó la aplicación del art. 2 de la Convención contra el &lt;br /&gt;Genocidio. Que se exige el propósito de destruir a un grupo nacional, y si &lt;br /&gt;bien el grupo era heterogéneo, ello estaba expuesto en la directiva 404/75. &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que no bastaba con calificar la conducta como crimen de lesa humanidad. &lt;br /&gt;Que la materialidad de los hechos se encontraba en la causa &lt;br /&gt;13, adhiriendo a lo expuesto por la querella de la víctima y que había que &lt;br /&gt;tomar como agravante para la fijación de la pena la naturaleza de la acción, &lt;br /&gt;que se trataba de hechos aberrantes y la calidad de los motivos, como &lt;br /&gt;asimismo la peligrosidad. &lt;br /&gt;Se refirió al Plan Contribuyente al Plan de Seguridad en su &lt;br /&gt;anexo de inteligencia. Que había una decisión de acabar con una parte de la &lt;br /&gt;sociedad argentina. Que se había usado la comisaría de Villa Martelli y el &lt;br /&gt;centro de detención de Campo de Mayo para torturar y que se había utilizado &lt;br /&gt;aparato estatal. Adhirió a la calificación de los hechos efectuado por la &lt;br /&gt;querella de la víctima. Que se trataba de un crimen de lesa humanidad y de &lt;br /&gt;genocidio, no concurriendo la eximente de obediencia debida. &lt;br /&gt;Encuadró la conducta en los arts. 144 inc.1 y último párrafo &lt;br /&gt;por el 142 inc.1; 144 ter, segundo párrafo; 80 incs. 2, 6 y 7; 166 inc.2 y 151, &lt;br /&gt;todos del Código penal y en el art. 2 de la Convención sobre Genocidio. &lt;br /&gt;Consideró que Fragni, Harsich y Aneto eran coautores y que &lt;br /&gt;García era autor mediato, solicitando la imposición de las penas de reclusión &lt;br /&gt;perpetua, inhabilitación perpetua y que su cumplimiento fuera en una unidad &lt;br /&gt;del Servicio Penitenciario Federal. &lt;br /&gt;3.- Por su parte la querella unificada, planteó que se trataba &lt;br /&gt;de genocidio. Que los hechos estaban probados en la causa 13. Merituó lo &lt;br /&gt;declarado por Cella, Ballester y José L. García. Se refirió al contexto &lt;br /&gt;geopolítico y que el objetivo era la destrucción de un grupo nacional. Que se &lt;br /&gt;dividió al país en cinco zonas correspondiendo cada una a un cuerpo de &lt;br /&gt;ejército, que la Zona IV pertenecía al Comando de Institutos Militares de &lt;br /&gt;Campo de Mayo. Apreció los testimonios recibidos en el debate.  Se &lt;br /&gt;remitieron a la causa 13, en cuanto a las características del plan criminal, con &lt;br /&gt;cita de los capítulos XI y XII de la sentencia, así como a los casos 102 y 103, &lt;br /&gt;por los que Videla fuera condenado. Que la privación de libertad por un &lt;br /&gt;funcionario público puede ser por omisión y que requiere dolo, aún eventual. &lt;br /&gt;Que mediaba una agravante por el uso de violencia y amenazas. Que se &lt;br /&gt;trataba de tormentos a perseguidos políticos. Apreció los testimonios de Lega, &lt;br /&gt;16 &lt;br /&gt;Arévalo y Arsinoe Avellaneda, se refirió a las condiciones en que Iris &lt;br /&gt;Avellaneda llegó a la unidad de Olmos, al simulacro de fusilamiento, a la &lt;br /&gt;privación de comida y aseo y al uso de picana eléctrica, señalando que se la &lt;br /&gt;interrogaba sobre su militancia política. &lt;br /&gt;En cuanto al homicidio dijo que era alevoso y con el &lt;br /&gt;concurso de dos o más personas; el robo estaba agravado por ser en poblado y &lt;br /&gt;en banda, arts. 166 inc.2 y 167 inc.2, como también había allanamiento ilegal &lt;br /&gt;previsto en el art. 151, todos en concurso real. &lt;br /&gt;Que se trataba de crímenes de lesa humanidad y del ataque a &lt;br /&gt;una población civil, del que se deriva el delito de genocidio, pues se había &lt;br /&gt;hecho con la intención de reprimir determinadas personas para destruir su &lt;br /&gt;grupo de pertenencia, pero que ello no implicaría que iba a solicitar pena más &lt;br /&gt;grave. Citó el art. 2 incs. a), b) y c) de la Convención sobre genocidio. Por &lt;br /&gt;último solicitó la imposición de las penas de reclusión perpetua, &lt;br /&gt;inhabilitación absoluta perpetua, accesorias y costas y que su cumplimiento &lt;br /&gt;fuera en “cárcel común”. &lt;br /&gt;4.- La querella de la Secretaría de Derechos Humanos, &lt;br /&gt;expuso que había cosa juzgada en la causa 13. Que hubo normas secretas y &lt;br /&gt;planificación, que en el decreto 404/75 se preveía la eliminación física y que &lt;br /&gt;se trataba de un plan sistemático y de crímenes de estado de lesa humanidad. &lt;br /&gt;Afirmó que no se puede aplicar el delito de genocidio pues no &lt;br /&gt;estaba incorporado al orden jurídico interno, que se requería un reproche &lt;br /&gt;penal concreto. Que los delitos de lesa humanidad estaban contemplados en el &lt;br /&gt;derecho de gentes y en nuestro país desde 1853, por lo que no era una &lt;br /&gt;aplicación retroactiva, citando los fallos de la CSJN “Arancibia Clavel” y &lt;br /&gt;“Simón”. &lt;br /&gt;Expuso en cuanto a los hechos, que se probó que en el marco &lt;br /&gt;del plan sistemático, el 15 de abril de 1976, cerca de las dos de la madrugada, &lt;br /&gt;un grupo de entre cinco a ocho personas, compuesto por integrantes del &lt;br /&gt;ejército -un grupo de tareas del Comando de Institutos Miliares- y por &lt;br /&gt;miembros de la policía de la provincia de Buenos Aires, llegaron en varios &lt;br /&gt;vehículos a la vivienda de la calle Sargento Cabral en Munro, rodearon la &lt;br /&gt;finca, ametrallaron la puerta, encontrándose disfrazados con medias en la &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;17 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cara, pelucas y que había uno llamado “Rolo”. Que se usó una inusitada &lt;br /&gt;violencia, siendo el fin la captura de Floreal Avellaneda padre, que era &lt;br /&gt;miembro del PC y delegado gremial y que, no encontrándolo, se llevaron a &lt;br /&gt;Iris y a Floreal E. Avellaneda, apoderándose además de dinero, un grabador, &lt;br /&gt;un proyector y una escopeta. Que en la casa también estaban Arsinoe y &lt;br /&gt;Azucena Avellaneda. Que sacan a Iris Pereyra y a su hijo a la calle, les hacen &lt;br /&gt;apoyar las manos sobre el techo de un auto, les vendan los ojos y los &lt;br /&gt;encapuchan. Los llevan a la Comisaría de Villa Martelli, una vez adentro los &lt;br /&gt;hacen subir por una escalera y los separan. Iris Pereyra oye música y gritos, la &lt;br /&gt;llevan a un lugar donde es atada al caño de una pileta, oyendo que al atender &lt;br /&gt;el teléfono decían “Comisaría de Villa Martelli, buenas noches”. Luego es &lt;br /&gt;interrogada, despojada de sus ropas, rociada con agua y le aplican picana &lt;br /&gt;eléctrica, mientras en otro sector estaba su hijo Floreal, escuchando la víctima &lt;br /&gt;los gritos del mismo. Seis horas después la empujan dentro de un auto, se &lt;br /&gt;dirigen por una autopista hasta llegar a Campo de Mayo, es identificada con &lt;br /&gt;el No. 527 y llevada a un lugar donde había otras personas, indicándole que &lt;br /&gt;caminara con cuidado para no pisarlas. Se trataba del lugar denominado “El &lt;br /&gt;Campito”. &lt;br /&gt;En ese lugar estuvo quince días, siendo sometida &lt;br /&gt;reiteradamente a torturas, en una de ellas reconoció la voz del tal “Rolo”. &lt;br /&gt;Estuvo en ese lugar con Silvia Ingenieros, siendo que el 30 de abril de 1976 &lt;br /&gt;es trasladada a la unidad 8 de Olmos, encontrándose en un estado deplorable &lt;br /&gt;y a disposición del Poder Ejecutivo por Decreto 203, situación en la que &lt;br /&gt;permaneció 1 año y 6 meses. De Olmos es trasladada a la Unidad 2 de &lt;br /&gt;Devoto, donde estuvo hasta el 13 de junio de 1978. &lt;br /&gt;Que también Floreal Edgardo Avellaneda estuvo en Campo &lt;br /&gt;de Mayo, siendo sometido a tormentos atroces que le provocaron la muerte, &lt;br /&gt;apareciendo su cuerpo el 14 de mayo de 1976 en Trouville, Uruguay, &lt;br /&gt;En cuanto a las pruebas merituó la causa 13 respecto de los &lt;br /&gt;casos 102 y 103. Destacó el valor de los testimonios de las víctimas, Iris, &lt;br /&gt;Arsinoe, Azucena y Floreal Avellaneda, las presentaciones escritas en las &lt;br /&gt;causas, siendo sus dichos totalmente veraces para generar convicción. &lt;br /&gt;Asimismo el reconocimiento de los lugares y personas, el testimonio de Illuzi &lt;br /&gt;18 &lt;br /&gt;y los incorporados por lectura de fs. 214 y 215. Respecto de los lugares, en &lt;br /&gt;relación a la Comisaría de Villa Martelli, valoró las inspecciones oculares de &lt;br /&gt;fs. 217/8 y la realizada en la instrucción suplementaria y la coincidencia con &lt;br /&gt;la descripción efectuada por la víctima. Asimismo que dicha dependencia &lt;br /&gt;estaba bajo control operacional de las fuerzas armadas, que había áreas &lt;br /&gt;restringidas, que formaba parte de una unidad de inteligencia que reportaba al &lt;br /&gt;COT. Valoró las declaraciones de los policías, en cuanto afirmaron que a &lt;br /&gt;partir del 24 de marzo de 1976 había militares en la dependencia y tenían un &lt;br /&gt;sector exclusivo, señalando que quienes no dieron mayores detalles lo &lt;br /&gt;hicieron por espíritu corporativo o bien por temor a los superiores o a una &lt;br /&gt;imputación. &lt;br /&gt;En relación a la participación se refirió al testimonio de &lt;br /&gt;Bellingeri, al caso 2703 de la DIPBA. Asimismo el de José García en relación &lt;br /&gt;a la existencia del Comando de Institutos Militares y la zona que comprendía. &lt;br /&gt;Expuso que la policía tuvo participación activa, apreciando los testimonios &lt;br /&gt;recibidos en la audiencia. Rechazó la pretensión exculpatoria acerca de que &lt;br /&gt;hubiera sido otra Comisaría la que participara, destacando lo declarado por &lt;br /&gt;Miguel, Gómez y Lúpiz Rodríguez, desechando lo declarado por Aneto. &lt;br /&gt;Asimismo merituó el testimonio de Cella. Expuso que también estaba probado &lt;br /&gt;el secuestro de Floreal E. Avellaneda y su permanencia en Villa Martelli y en &lt;br /&gt;“El Campito”. Asimismo destacó que la zona IV correspondiente al Comando &lt;br /&gt;de Institutos Militares se había creado por el decreto 405/75 y la Directiva &lt;br /&gt;1/75 e incluía al partido de Vicente López. Merituó lo dicho por Ballesteros, &lt;br /&gt;José L. García y Horacio Cella. Que la existencia del centro clandestino de &lt;br /&gt;detención ubicado en el campo de tiro de Campo de Mayo estaba acreditada, &lt;br /&gt;valorando especialmente los dichos de Ibáñez, Solís y Oscar E. Rodríguez. &lt;br /&gt;Que la víctima estuvo en ese lugar desde el que fue trasladada a Olmos se &lt;br /&gt;acreditaba con la causa 28976 y con las fs. 1861 y 1869 de la presente causa &lt;br /&gt;2005, que el jefe de la custodia era Sánchez Negrette, quien pertenecía al &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares. Asimismo señaló que el testigo Solís había &lt;br /&gt;visto a Iris Avellaneda en Campo de Mayo, como también a la lista que la &lt;br /&gt;incluía. Que en Campo de Mayo fue sometida a torturas, un simulacro de &lt;br /&gt;fusilamiento y a  condiciones inhumanas de detención, valorando lo dicho por &lt;br /&gt;la víctima y lo testimoniado por sus compañeras de Olmos.  &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;19 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la permanencia de Floreal E. Avellaneda en Campo de &lt;br /&gt;Mayo señaló lo declarado por las víctimas y  por Víctor Ibáñez quien lo vio y &lt;br /&gt;lo confirmó con su nombre en una lista y por los comentarios que relatara, así &lt;br /&gt;como por el hecho de que por jurisdicción correspondía a la zona IV. &lt;br /&gt;Asimismo el vínculo a través de la forma de aparición del cuerpo, siendo que &lt;br /&gt;en Campo de Mayo había una pista de aviones y helicópteros, valorando lo &lt;br /&gt;dicho por Solís, Auel, los planos aéreos y también señaló el testimonio de &lt;br /&gt;Oscar Rodríguez. Destacó que estaba acreditado que su cuerpo apareció con &lt;br /&gt;signos de brutales torturas el 15 de mayo de 1976, a través del expediente &lt;br /&gt;3282 fs. 132. Que entonces estaba probada la relación directa entre la &lt;br /&gt;detención y la muerte, señalando la gravedad de las lesiones de las que daban &lt;br /&gt;cuenta las fotos de fs. 1000/20, señalando que la finalidad era la persecución &lt;br /&gt;política. &lt;br /&gt;En cuanto a la responsabilidad de los procesados dijo que &lt;br /&gt;Verplaetsen y García tenían dominio del hecho mediante el dominio de la &lt;br /&gt;voluntad continuando la cadena de órdenes, mientras que Harsich, Fragni y &lt;br /&gt;Aneto tenían dominio de la acción. Señaló que Verplaetsen era jefe del &lt;br /&gt;departamento de inteligencia desde antes de marzo de 1976 y hasta diciembre &lt;br /&gt;de 1977, lo que surgía de su legajo personal. Asimismo merituó lo dicho por &lt;br /&gt;Riveros a fs. 3642/7, 7045/7100 y 7648/64 de la causa 4012. Que la &lt;br /&gt;inteligencia tenía un rol vital en el plan para la individualización y captura de &lt;br /&gt;las personas, por lo que su función fue determinante, siendo por ello autor &lt;br /&gt;mediato. Que Voso, el Jefe de “el Campito” recibía órdenes de Verplaetsen, &lt;br /&gt;valorando el testimonio de Ibáñez y el de Solís, por lo que co-determinó el &lt;br /&gt;procedimiento llevado a cabo en la casa de las víctimas, siendo autor mediato &lt;br /&gt;de allanamiento ilegal, robo, privación ilegítima de la libertad, torturas y &lt;br /&gt;muerte. &lt;br /&gt;Respecto de García dijo que era el jefe del área Vicente &lt;br /&gt;López, la que dependía de la Escuela de Infantería, concluyendo que García &lt;br /&gt;co-determinó el procedimiento de los que fueron víctimas los Avellaneda, &lt;br /&gt;siendo responsable de allanamiento ilegal, robo, privación ilegítima de la &lt;br /&gt;libertad, torturas y muerte. &lt;br /&gt;En relación a Harsich y Fragni afirmó que integraron la &lt;br /&gt;20 &lt;br /&gt;estructura de la Escuela de Infantería que controlaba el área 450, que &lt;br /&gt;comprendía el domicilio de Avellaneda. Destacó lo actuado a fs. 106/9 de la &lt;br /&gt;causa 28976 sobre sus actuaciones durante el procedimiento, concluyendo &lt;br /&gt;que integraron el grupo de tareas que llevó a cabo el hecho el 15 de abril de &lt;br /&gt;1976, la coincidencia de la documentación con los hechos y personas, lo &lt;br /&gt;declarado por Sánchez Negrete, afirmando la autenticidad de tales &lt;br /&gt;documentos. Por todo ello concluyó en que ambos procesados formaban parte &lt;br /&gt;del grupo que, cumpliendo directivas, fue a la casa el 15 de abril de 1976, por &lt;br /&gt;lo que eran responsables de robo, privación ilegítima de la libertad, tormentos &lt;br /&gt;y muerte. &lt;br /&gt;Respecto de Aneto afirmó que integró el grupo que intervino &lt;br /&gt;en la casa de la calle Sargento Cabral, señalando que prestó funciones en &lt;br /&gt;Villa Martelli en ese período y valorando lo declarado por los policías en la &lt;br /&gt;audiencia. Afirmó que era co-autor, que había sido reconocido en tres &lt;br /&gt;oportunidades: a fs. 417 de la causa 28976 por Arsinoe; por la víctima a fs. &lt;br /&gt;339 de la causa 28976, en el escrito de fs. 341, siendo que además la víctima &lt;br /&gt;reconoció su voz en Campo de Mayo como la de “Rolo”. Desechó la versión &lt;br /&gt;que diera Aneto, señalando asimismo las contradicciones de Aneto con &lt;br /&gt;anteriores declaraciones que prestara en la causa. &lt;br /&gt;En cuanto a la calificación y a las penas dijo que no &lt;br /&gt;concurrían atenuantes y sí agravantes por el hecho de ser funcionarios, &lt;br /&gt;haberse ensañado, solazado con el dolor, como también la naturaleza de las &lt;br /&gt;acciones, el peligro común y los daños causados. &lt;br /&gt;Acusó a Verplaetsen como autor mediato de los delitos de &lt;br /&gt;allanamiento ilegal, art. 151; robo agravado, art. 166 inc.2; privación ilegítima &lt;br /&gt;de la libertad –dos hechos-, art. 144 bis inc.1 y último párrafo de la ley 14616, &lt;br /&gt;en función del art, 142 inc. 1 de la ley 20642; tormentos agravados –dos &lt;br /&gt;hechos-, art. 144 ter 1o y 2o párrafo de la ley 14616 y homicidio agravado, art. &lt;br /&gt;80 incs. 2, 6 y 7, todos del Código Penal, en concurso real, solicitando la &lt;br /&gt;imposición de las penas de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta &lt;br /&gt;perpetua. Respecto de García afirmó que era co-autor mediato utilizando igual &lt;br /&gt;calificación y solicitando la misma pena. &lt;br /&gt;A Harsich, Fragni y Aneto los consideró co-autores directos &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;21 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de los mismos delitos y solicitó las mismas penas. &lt;br /&gt;Por último pidió que en todos los casos que el cumplimiento &lt;br /&gt;fuera efectivo y en una cárcel común, conforme lo previsto por la ley 24660. &lt;br /&gt;5.- La Fiscalía en primer lugar consideró que, de acuerdo a la &lt;br /&gt;sentencia dictada en la causa 13, se tuvo por acreditada la ocurrencia de los &lt;br /&gt;sucesos que damnificaron a Iris Pereyra de Avellaneda y a Floreal Edgardo &lt;br /&gt;Avellaneda, así como que los mismos fueron parte de un plan sistemático. &lt;br /&gt;Citó los Decretos 2770. 2771 y 2772, las Directivas 1/75 y 404/75; el &lt;br /&gt;Reglamento de Organización y Funcionamiento de los Estados Mayores (RC- &lt;br /&gt;3-30) y el Reglamento RV-200-10. &lt;br /&gt;Asimismo citó el fallo de la CSJN en la causa “Simón” y el &lt;br /&gt;Plan del Ejército Contribuyente al Plan de Seguridad Nacional-Secreto de &lt;br /&gt;febrero de 1976. Señaló que, formando parte del plan, las autoridades de facto &lt;br /&gt;dispusieron el secreto de su accionar y otorgaron impunidad a sus agentes, &lt;br /&gt;citando como ejemplo lo actuado a fs. 46 de la presente causa, así como el &lt;br /&gt;Decreto 2726 del 19 de octubre de 1983 y la ley 23040. Asimismo que &lt;br /&gt;deliberadamente ocultaron lo que sucedía a los jueces, familiares, entidades y &lt;br /&gt;organizaciones nacionales y extranjeras, a la iglesia, a gobiernos extranjeros y &lt;br /&gt;a la sociedad en general y que la Cámara Federal tuvo por probada la &lt;br /&gt;existencia de órdenes secretas e ilegales. &lt;br /&gt;Expuso que los Centros Clandestinos de Detención era &lt;br /&gt;secretos, que tal como se afirmó en las causas 13 y 44, el secuestrado llegaba &lt;br /&gt;encapuchado o “tabicado” y así permanecía todo el tiempo de su permanencia, &lt;br /&gt;se le daba un número, la alimentación era deficiente y faltaba la higiene. Allí &lt;br /&gt;eran sometidos a torturas, señalando que no sólo eran torturas las prácticas &lt;br /&gt;sobre el físico de los detenidos, sino también las que derivaban de las &lt;br /&gt;condiciones generales de la detención, como el encapuchamiento, la falta de &lt;br /&gt;alimentación, de atención sanitaria, de asesoramiento jurídico, la &lt;br /&gt;incomunicación prolongada, la incertidumbre sobre su destino y el hacerlos &lt;br /&gt;percibir las operaciones realizadas sobre terceros para influir en su psiquismo. &lt;br /&gt;Consideró probado que dentro de la guarnición Campo de &lt;br /&gt;Mayo funcionó un Centro Clandestino de Detención desde antes del 15 de &lt;br /&gt;abril de 1976, compuesto de galpones y otros inmuebles, en el predio &lt;br /&gt;22 &lt;br /&gt;denominado Plaza de tiro, “El Campito” o “Los Tordos”, el cual fue un campo &lt;br /&gt;de concentración de detenidos, donde se los torturaba, mantenía en &lt;br /&gt;condiciones infrahumanas y exterminaba, citando la causa 13 y los &lt;br /&gt;testimonios de Rodríguez, Solís  e Ibáñez, destacando que éste último había &lt;br /&gt;visto en el centro clandestino de detención al menor Floreal  Avellaneda, &lt;br /&gt;mientras que Solís tuvo contacto con Iris Avellaneda y Silvia Ingenieros, &lt;br /&gt;refiriendo además el reconocimiento de Riveros en cuanto a la existencia del &lt;br /&gt;LRD y lo que surgía del Legajo personal del teniente coronel Alberto José &lt;br /&gt;Voso, agregado a la causa 4012. &lt;br /&gt;Afirmó que el Comando de Institutos Militares operó como &lt;br /&gt;una gran unidad de combate a partir de octubre de 1975. Que en el Plan del &lt;br /&gt;Ejército previo al golpe del 24 de marzo de 1976, en el anexo 10 de &lt;br /&gt;jurisdicciones se determinaban los partidos de la provincia que se encontraban &lt;br /&gt;bajo su jurisdicción y que posteriormente, el 21 de mayo de 1976, cuando se &lt;br /&gt;transforma en Zona IV se le agregan más partidos. Que el partido de Vicente &lt;br /&gt;López, al que pertenecía el domicilio de la calle Sargento Cabral 2385 de &lt;br /&gt;Munro y la Comisaría de Villa Martelli, pertenecían al Área de Defensa 450. &lt;br /&gt;Que en el Plan del Ejército la jurisdicción de Campo de Mayo &lt;br /&gt;comprendía los partidos mencionados en el Plan de Capacidades para el año &lt;br /&gt;1972 (PFE-PC MI72), que comprendía los de San Fernando, San Isidro, &lt;br /&gt;Vicente López, San Martín, Tres de Febrero y General Sarmiento. También &lt;br /&gt;citó la Directiva del Comandante General del Ejército PON No. 217/76 y el &lt;br /&gt;informe firmado por el Jefe de Estado Mayor General del Ejército, que obra a &lt;br /&gt;fs. 176 de la causa 28976, que da cuenta que el imputado García durante abril &lt;br /&gt;de 1976 era Jefe del Área de Vicente López y además era Director de la &lt;br /&gt;Escuela de Infantería, así como la fotocopia de fs. 107 en la que aparece el &lt;br /&gt;Subdirector Arévalo. &lt;br /&gt;Expuso que, conforme las normas citadas, la actividad de los &lt;br /&gt;imputados implicaba el control sobre la Jefatura de la Policía de la Provincia &lt;br /&gt;y todas sus seccionales, así como de las otras dependencias, como los LRD &lt;br /&gt;dentro de la guarnición militar de Campo de Mayo. &lt;br /&gt;Valoró los testimonios de Iris Avellaneda, Floreal &lt;br /&gt;Avellaneda, Azucena Avellaneda de López, Arsinoe Avellaneda, Ethel Estela &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;23 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avellaneda, Pedro Joaquín López, Francisco Illuzi, Mario Vicente Niemal y &lt;br /&gt;Alba Margarita López, las constancias del acta agregada a fs. 3 de la causa &lt;br /&gt;28976, considerando acreditada la privación de libertad de Iris Pereyra de &lt;br /&gt;Avellaneda y su hijo Floreal Edgardo por parte de un grupo armado mediante &lt;br /&gt;el uso de violencias físicas y psicológicas y la sustracción de bienes por parte &lt;br /&gt;de los captores. Que el grupo dependía operacionalmente del Ejército, &lt;br /&gt;apreciando lo actuado a fs. 38, 46 y cctes. de la misma causa, donde consta &lt;br /&gt;que Iris Avellaneda había sido trasladada a la Cárcel de Olmos desde el &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares. &lt;br /&gt;Asimismo que se acreditó que, luego de ser apresados en la &lt;br /&gt;madrugada del 15 de abril de 1976, ambos fueron conducidos con sus rostros &lt;br /&gt;cubiertos por un pelotón que dependía operacionalmente del Ejército a la &lt;br /&gt;Comisaría 4ta. de Vicente López (Villa Martelli) donde Iris Pereyra fue &lt;br /&gt;sometida a interrogatorios bajo tormentos por personal dependiente del &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares, lo que también sucedió con el menor Floreal &lt;br /&gt;Avellaneda. &lt;br /&gt;Refirió lo acreditado en la causa 13, las declaraciones de la &lt;br /&gt;víctima y de Arsinoe Avellaneda y lo declarado por el personal policial que &lt;br /&gt;entonces trabajaba en la citada Comisaría. Señaló que el testigo Julio &lt;br /&gt;Insaurralde no ratificó la versión de Aneto, apreciando lo declarado por el &lt;br /&gt;Subcomisario Echeverría. &lt;br /&gt;Valoró lo actuado a fs. 519 de la causa 28976, de donde surge &lt;br /&gt;que en la Escuela de Infantería en 1976 había revistado el Teniente Coronel &lt;br /&gt;Svencionis, siendo que tal Escuela tenía asignado el territorio donde se &lt;br /&gt;ubicaba la Comisaría de Villa Martelli. También apreció el testimonio de &lt;br /&gt;Horacio Cella. &lt;br /&gt;Asimismo consideró acreditado que Iris Pereyra de &lt;br /&gt;Avellaneda, el mismo día de su aprehensión y luego de su paso por la &lt;br /&gt;Comisaría de Villa Martelli, fue trasladada a un Centro clandestino de &lt;br /&gt;detención ubicado en el interior de Campo de Mayo, donde fue despojada de &lt;br /&gt;su reloj y sometida a tratos denigrantes e inhumanos, siendo golpeada, &lt;br /&gt;sometida al pasaje de corriente eléctrica, a un simulacro de fusilamiento y a &lt;br /&gt;interrogatorios por parte del personal de inteligencia. Que las personas que le &lt;br /&gt;24 &lt;br /&gt;administraron malos tratos y  torturas dependían muchos de ellos del Área o &lt;br /&gt;Departamento de Inteligencia, y en todos los casos del Comando de Institutos &lt;br /&gt;Militares.   &lt;br /&gt;Valoró lo actuado a fs. 145, 148, 155 y 158 de la presente &lt;br /&gt;causa 2005, así como la declaración de Sánchez Negrette de fs. 270/1, el &lt;br /&gt;legajo 267 de la causa 4012, las fotocopias de fs. 106/109 de la causa 28976, &lt;br /&gt;las que coinciden con lo probado en el debate y con la documental de fs. &lt;br /&gt;1875/9. A ello agregó las indagatorias de García de fs. 2779/84, 2785/88 y &lt;br /&gt;2789/92, lo que acreditaba que la víctima ingresó a Olmos proveniente del &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares. &lt;br /&gt;En cuanto a las torturas padecidas por Iris Pereyra de &lt;br /&gt;Avellaneda, ponderó sus dichos, así como los testimonios de Arsinoe &lt;br /&gt;Avellaneda, Cristina B. Arévalo, Alicia Lega, Natalia Ratcheff y Ethel Estela &lt;br /&gt;Avellaneda, el Decreto de fs. 89/91, el informe de fs. 92 y lo que consta a fs. &lt;br /&gt;101 y 34 vta., considerando que las torturas ocurrieron desde el 15 al 23 de &lt;br /&gt;abril de 1976, fecha en la que fue colocada a disposición del Poder Ejecutivo. &lt;br /&gt;Del mismo modo respecto de Floreal Edgardo Avellaneda que ocurrieron &lt;br /&gt;entre el 15 de abril hasta el 14 de mayo, cuando fue hallado muerto. &lt;br /&gt;En relación a la muerte de Floreal afirmó que ocurrió por &lt;br /&gt;homicidio. Que su cuerpo fue hallado el 14 de mayo de 1976 en la costa &lt;br /&gt;uruguaya del Río de la Plata atado de pies y manos, con lesiones propias de &lt;br /&gt;torturas físicas y expuso que ante la ausencia de autopsia resultaba difícil &lt;br /&gt;saber si fue arrojado con vida o ya muerto, pero que en cualquier caso la &lt;br /&gt;muerte debe ser imputada al accionar doloso de quienes tenían dominio sobre &lt;br /&gt;su cautiverio y destino final, es decir la decisión sobre su vida o su muerte. &lt;br /&gt;Valoró lo actuado a fs. 16 de la causa 28976, las constancias de fs. 35 vta. y &lt;br /&gt;36 y el cotejo dactiloscópico de fs. 128/32 de la causa 28479; el parte &lt;br /&gt;informativo de fs. 399/400; el legajo “NN Identificación de Cadáver Sub- &lt;br /&gt;Prefectura de Trouville 14 de mayo de 1976, Juzgado Ltdo. de Instrucción de &lt;br /&gt;3er. Turno” que corre agregado a la causa 28976, donde se encuentran las &lt;br /&gt;fotos y el detalle de las lesiones que presentaba el cuerpo. &lt;br /&gt;Expuso que en la sentencia de la causa 13 se concluyó que la &lt;br /&gt;muerte de Floreal había sido resultado de las torturas inferidas, hecho por el &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;25 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cual fue condenado Videla, que revela que las torturas continuaron en Campo &lt;br /&gt;de Mayo, donde fue visto por Ibáñez, afirmando que fue víctima de un &lt;br /&gt;homicidio, en condiciones de indefensión procuradas y aprovechadas por los &lt;br /&gt;victimarios, es decir alevosía y con el concurso premeditado de todos ellos, &lt;br /&gt;considerando que no está acreditado que la muerte haya sido causada por las &lt;br /&gt;torturas, tratándose de un hecho independiente, agregando que el haberlo &lt;br /&gt;arrojado atado al Río de la Plata y los signos de desnucamiento podrían &lt;br /&gt;indicar que la muerte se produjo fuera del contexto de los tormentos. &lt;br /&gt;Nuevamente valoró los dichos de Ibáñez y de Solís, de Claudia Bellingeri y &lt;br /&gt;de Pedro P. Carballo. &lt;br /&gt;En cuanto a la calificación de los hechos afirmó que había &lt;br /&gt;allanamiento ilegal, previsto en el art. 151 para el ingreso al domicilio de la &lt;br /&gt;calle Sargento Cabral.  En segundo lugar que al domicilio ingresó un grupo de &lt;br /&gt;más de dos personas, munidos de armas de fuego que dispararon, que &lt;br /&gt;sustrajeron diversas cosas muebles ajenas, considerando que se encuadraba en &lt;br /&gt;el art. 167 inc.2 y 166 inc.2 texto ley 20642. En cuanto a las privaciones &lt;br /&gt;ilegítimas de la libertad, fueron realizadas por funcionarios públicos, con &lt;br /&gt;abuso de sus funciones y sin las formalidades legales, encuadrando la &lt;br /&gt;conducta  en el art. 144 bis inc.1, agravado por una de las circunstancias del &lt;br /&gt;art. 142 inc. 1, texto según ley 20642, por haberse cometido con violencias o &lt;br /&gt;amenazas. Consideró que esas dos privaciones de la libertad son más graves &lt;br /&gt;por haberse transformado en desapariciones forzadas, lo que tomaría en &lt;br /&gt;cuenta para la graduación de la pena. Agregó que si no se tuviesen por &lt;br /&gt;probadas las intervenciones de los imputados en los tipos activos señalados, &lt;br /&gt;deberá considerarse la aplicación de las figuras del art. 143 incs. 2 y 6, texto &lt;br /&gt;según ley 14616, por ser acontecimientos posteriores al inicio de las &lt;br /&gt;privaciones de la libertad. Que las privaciones de libertad subsistieron en el &lt;br /&gt;caso de Floreal hasta la aparición de su cadáver y la de Iris Pereyra hasta que &lt;br /&gt;fue puesta a disposición del Poder Ejecutivo y remitida a Olmos, &lt;br /&gt;concurriendo en forma real con los delitos de robo agravado y de &lt;br /&gt;allanamiento ilegal. &lt;br /&gt;Respecto a los tormentos señala que en la causa 13 se lo &lt;br /&gt;encuadró en el art. 144 ter, primer párrafo, según texto ley 14616. Sostiene &lt;br /&gt;26 &lt;br /&gt;que en el caso de Floreal Avellaneda no corresponde su agravamiento por &lt;br /&gt;muerte de la víctima, sino que éste fue un hecho independiente, es decir &lt;br /&gt;homicidio agravado. Aclaran que se apartan de la causa 13 pero que se respeta &lt;br /&gt;la congruencia, dada por la descripción de los hechos imputados en las &lt;br /&gt;indagatorias, procesamiento y requerimientos de elevación a juicio que &lt;br /&gt;satisface ambas calificaciones, no obstante lo cual advierte que formulará una &lt;br /&gt;acusación alternativa y subsidiaria. Que la muerte como consecuencia de los &lt;br /&gt;tormentos estaba tipificada en el art. 144 ter, último párrafo, según ley 14616. &lt;br /&gt;Que la otra posibilidad es la del homicidio, agravado por alevosía y por el &lt;br /&gt;concurso de dos o más personas, art.80. &lt;br /&gt;Para el imputado Riveros merituó que el domicilio de la &lt;br /&gt;familia Avellaneda estaba bajo su poder, lo que él mismo admitiera; que &lt;br /&gt;reconoció que los Directores de Escuelas cumplieron la doble función de &lt;br /&gt;Jefes de Áreas. Que el Plan del Ejército asignó al Comandante de Institutos &lt;br /&gt;Militares distintas misiones a cumplir desde el 24 de marzo de 1976, con la &lt;br /&gt;misma categoría que los Cuerpos de Ejército. Afirmó que al haber sido el Jefe &lt;br /&gt;del Comando de Institutos Militares con asiento en Campo de Mayo entre los &lt;br /&gt;años 1976 a 1978 -con cita del informe de fs. 499/505 de la causa 4012-, tenía &lt;br /&gt;bajo su jurisdicción diferentes áreas que se encontraban a las órdenes de los &lt;br /&gt;Directores de las diferentes Escuelas, citando fs. 533/40, como la de &lt;br /&gt;Infantería que por medio de varios de sus integrantes propició y llevó a cabo &lt;br /&gt;los actos materiales en juzgamiento y aportó los medios, recursos humanos y &lt;br /&gt;materiales para que sus subordinados llevaran a cabo los procedimientos bajo &lt;br /&gt;sus órdenes y supervisión directa, por lo cual lo considera responsable de los &lt;br /&gt;hechos. &lt;br /&gt;En cuanto a Verplaetsen, valoró el reconocimiento de haber &lt;br /&gt;estado a cargo del área de inteligencia al momento de los hechos, con cita de &lt;br /&gt;fs. 11.762/771 de la causa 4012. Afirmó que era el responsable por el área de &lt;br /&gt;inteligencia asignada al mencionado ámbito territorial e integraba el Estado &lt;br /&gt;Mayor del Comando de Institutos Militares; que el estudio de los &lt;br /&gt;antecedentes y la decisión de las personas a detener se tomaban en una “mesa &lt;br /&gt;chica” de la que era parte imprescindible; que el fin de esas detenciones era el &lt;br /&gt;interrogatorio bajo tormentos, lo cual estaba a su cargo directo o indirecto. &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;27 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apreció el legajo personal en que consta que era Jefe de Inteligencia en &lt;br /&gt;Campo de Mayo, siendo calificado por Riveros; que Harsich dijo que todo &lt;br /&gt;detenido debía ser entregado al personal de inteligencia del Comando y que &lt;br /&gt;los testimonios de Solís, Carballo, Rodríguez e Ibáñez lo ponen en Campo de &lt;br /&gt;Mayo y a cargo de las mencionadas tareas, afirmando que el Comando de &lt;br /&gt;Institutos Militares tuvo su Departamento de Inteligencia (D2) y que el &lt;br /&gt;imputado había admitido que, por inidoneidad del Jefe del Departamento de &lt;br /&gt;Inteligencia del Comando de Institutos Militares, fue llamado por Riveros &lt;br /&gt;para que se hiciera cargo del mismo, teniendo bajo sus órdenes a oficiales de &lt;br /&gt;inteligencia. &lt;br /&gt;Consideró por ello que debe responder por todos los hechos &lt;br /&gt;de los que fueran víctimas Iris Pereyra de Avellaneda y Floreal E. Avellaneda, &lt;br /&gt;por haber conformado el Estado Mayor del Comando en su calidad de vértice &lt;br /&gt;de Inteligencia de esa unidad de combate, donde se disponía el destino de las &lt;br /&gt;personas desde la preparación de su secuestro en adelante, y entre cuyas &lt;br /&gt;dependencias se encontraba el Centro de Detención donde estuvieron las &lt;br /&gt;víctimas, así como el resto de la jurisdicción, entre ellos la Comisaría de Villa &lt;br /&gt;Martelli, donde fueron privados de su libertad y torturados. &lt;br /&gt;En relación a Osvaldo Jorge García, valoró su declaración de &lt;br /&gt;fs. 258 de la causa 28976, donde refiriera que en abril de 1976 era Director de &lt;br /&gt;la Escuela de Infantería y haber sido jefe del Área Vicente López, asimismo &lt;br /&gt;se refiere a fs. 427/9 y 848/55 de la causa 4012 de donde surge que era Jefe de &lt;br /&gt;dicha Escuela, como asimismo el informe de fs. 176 de la causa 28976 por el &lt;br /&gt;cual a la fecha de los hechos era el Jefe de Área. Consideró acreditado que &lt;br /&gt;estaba a cargo del Área de Vicente López por lo que le atribuyó &lt;br /&gt;responsabilidad en el allanamiento ilegal, las privaciones de libertad, el robo &lt;br /&gt;agravado y los tormentos en la Comisaría de Villa Martelli, ya que tenía &lt;br /&gt;autoridad sobre el personal perteneciente a la Escuela de Infantería –Arévalo, &lt;br /&gt;Fragni y Harsich-, ejecutores directos de esos hechos. Después su &lt;br /&gt;responsabilidad pasa a ser la de disponer sus entregas a quienes estaban a &lt;br /&gt;cargo de “El Campito” con los tres posibles destinos ya conocidos, pero sin &lt;br /&gt;un dominio total sobre esa porción del sistema, porque estaba a cargo de &lt;br /&gt;otros. Por ello su aporte, respecto a los tormentos que siguieron en el Campito &lt;br /&gt;28 &lt;br /&gt;y los relacionados a la muerte del menor, sólo puede considerarse como una &lt;br /&gt;participación necesaria. &lt;br /&gt;Al referirse a César Amadeo Fragni, analizó sus &lt;br /&gt;declaraciones de fs. 828/31 de ésta causa 2005 y la de fs. 264 de la 28976 y al &lt;br /&gt;hacerlo respecto de Raúl Horacio Harsich refirió sus declaraciones de &lt;br /&gt;fs.927/30 y la de fs. 268 de la causa 28976. Analiza conjuntamente la &lt;br /&gt;situación de ambos, valorando que se desempeñaban en la Escuela de &lt;br /&gt;Infantería bajo las órdenes del Comando de Institutos Militares, con Arévalo &lt;br /&gt;como subdirector y García como Director, a su vez, subjefe y jefe del Área &lt;br /&gt;Vicente López. &lt;br /&gt;Valoró lo actuado a fs. 106/9 y afirmó que cuando aparecen &lt;br /&gt;firmando esa documentación ello indica que fueron ellos quienes se &lt;br /&gt;encargaron de ejecutar esa parte de la maquinaria. Los considera parte de un &lt;br /&gt;engranaje por lo que sus responsabilidades no se agotan cuando entregaban a &lt;br /&gt;los detenidos a otras dependencias, tales como el campo de concentración de &lt;br /&gt;Campo de Mayo, siendo que todos estaban al tanto de cómo funcionaba esa &lt;br /&gt;maquinaria, así como los destinos que tenían los detenidos: a disposición del &lt;br /&gt;PEN, libertad o eliminación física. Pero consideró que tiene una significación &lt;br /&gt;distinta la imputación, pues pasan a ser partícipes en los hechos que ocurren &lt;br /&gt;desde que son alojados en el “Campito” y hasta su destino final, previsible y &lt;br /&gt;asentido. &lt;br /&gt;En relación a Alberto A. Aneto analizó sus declaraciones y &lt;br /&gt;afirmó que se encuentra acreditado que se encontraba en funciones en el mes &lt;br /&gt;de abril de 1976 en la Comisaría de Villa Martelli, valorando los informes de &lt;br /&gt;fs. 327 y 372/3 de la causa 28976 y sus dichos. Que dicha dependencia se &lt;br /&gt;encontraba operacionalmente subordinada al Comando de Institutos Militares, &lt;br /&gt;al Área 450 y era frecuentada por personal de la Escuela de Infantería, &lt;br /&gt;apreciando lo dicho  por Ferreño a fs. 347/8 de la causa 28976 y fs. 281/2, así &lt;br /&gt;como el testimonio de Arsinoe Avellaneda y lo declarado por Iris Avellaneda. &lt;br /&gt;Sostuvo que se encontraba de servicio desde la tarde del 14 de abril hasta la &lt;br /&gt;mañana del 15 de abril de 1976 y que aparece en todos los tramos del suceso, &lt;br /&gt;como un ejecutor, con dominio de los hechos a su cargo y que el Estado &lt;br /&gt;Mayor y el Comando no podía decidir la suerte de los detenidos sin la &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;29 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;información que extrajesen de ellos los ejecutores de las detenciones y de los &lt;br /&gt;tormentos. &lt;br /&gt;Señaló que quienes se encontraban en la cúpula del aparato &lt;br /&gt;organizado de poder, analizaban y decidían los cursos de acción, con dominio &lt;br /&gt;por sobre la estructura que de ellos dependía, fueron Riveros y Verplaetsen, &lt;br /&gt;quienes deben responder como autores mediatos de los delitos de &lt;br /&gt;allanamiento ilegal, en concurso ideal con robo agravado por armas y en &lt;br /&gt;banda, en concurso real con privación ilegal de la libertad agravada por &lt;br /&gt;violencias,  amenazas y por no poner a los detenidos a disposición de &lt;br /&gt;autoridad competente ni dar cuenta de ello, reiterada en dos oportunidades, &lt;br /&gt;tormentos reiterados en dos oportunidades y homicidio calificado por haber &lt;br /&gt;sido cometido con alevosía y con el concurso premeditado de dos o más &lt;br /&gt;personas, los que concurren materialmente o, en el último supuesto, &lt;br /&gt;alternativa y subsidiariamente, por tormentos seguidos de muerte. &lt;br /&gt;A Osvaldo Jorge García le reprochan acciones en una &lt;br /&gt;posición inferior, ya que era Jefe del Área 450 Vicente López, superior de &lt;br /&gt;Arévalo, de Harsich y de Fragni que ejecutaron las órdenes por su intermedio, &lt;br /&gt;pero que no integraba el Estado Mayor del Comando de Institutos Militares, &lt;br /&gt;por lo que le imputa autoría en los delitos que se desarrollaron bajo su &lt;br /&gt;dominio de esa porción del aparato: allanamiento ilegal en concurso ideal con &lt;br /&gt;robo agravado por armas y en banda, en concurso real con privación ilegal de &lt;br /&gt;la libertad agravada por violencias, amenazas y por no poner a los detenidos a &lt;br /&gt;disposición de autoridad competente ni dar cuenta de ello, reiterada en dos &lt;br /&gt;oportunidades, tormentos reiterados en dos oportunidades y, en grado de &lt;br /&gt;partícipe necesario, homicidio calificado por haber sido cometido con &lt;br /&gt;alevosía y en concurso premeditado de dos o más personas, los que concurren &lt;br /&gt;materialmente o, en el último supuesto, alternativa y subsidiariamente, por &lt;br /&gt;tormentos seguidos de muerte. &lt;br /&gt;A Raúl. H. Harsich y César A. Fragni los califica como &lt;br /&gt;autores inmediatos de las órdenes recibidas, en sus calidades de Teniente &lt;br /&gt;Primero y Capitán, de los delitos de allanamiento ilegal en concurso ideal con &lt;br /&gt;robo agravado por armas y en banda, en concurso real con privación ilegal de &lt;br /&gt;la libertad agravada por violencias,  amenazas y por no poner a los detenidos &lt;br /&gt;30 &lt;br /&gt;a disposición de autoridad competente ni dar cuenta de ello, reiterada en dos &lt;br /&gt;oportunidades, tormentos reiterados en dos oportunidades y, en grado de &lt;br /&gt;partícipe necesario, homicidio calificado por haber sido cometido con &lt;br /&gt;alevosía y en concurso premeditado de dos o más personas, los que concurren &lt;br /&gt;materialmente o, en el último supuesto, alternativa y subsidiariamente, por &lt;br /&gt;tormentos seguidos de muerte. &lt;br /&gt;A Alberto A. Aneto lo considera en igual situación que los &lt;br /&gt;anteriores, por haber intervenido como ejecutor en el allanamiento ilegal en &lt;br /&gt;concurso ideal con robo agravado por armas y en banda, en concurso real con &lt;br /&gt;privación ilegal de la libertad agravada por violencias,  amenazas y por no &lt;br /&gt;poner a los detenidos a disposición de autoridad competente ni dar cuenta de &lt;br /&gt;ello, reiterada en dos oportunidades, tormentos reiterados en dos &lt;br /&gt;oportunidades y, en grado de partícipe necesario, homicidio calificado por &lt;br /&gt;haber sido cometido con alevosía y con el concurso premeditado de dos o más &lt;br /&gt;personas, los que concurren materialmente o, en el último supuesto, &lt;br /&gt;alternativa y subsidiariamente, por tormentos seguidos de muerte.  &lt;br /&gt;Para graduar las sanciones la Fiscalía tuvo en cuenta la &lt;br /&gt;altísima responsabilidad que detentaban Riveros, Verplaetsen y García, los &lt;br /&gt;gravísimos perjuicios a las víctimas, el mecanismo perverso desplegado y el &lt;br /&gt;sadismo de imponer tormentos a un menor de 15 años y a su madre, a quien se &lt;br /&gt;colocó de modo que escuchase los gritos de su hijo. En cuanto a Fragni, &lt;br /&gt;Harsich y Aneto, tiene en cuenta que contaban con menor responsabilidad en &lt;br /&gt;la cadena de mando. &lt;br /&gt;Con cita de los arts. 2, 12, 19, 45, 55, 80 inc. 2 y 6, 143 inc.2 &lt;br /&gt;y 6 (según ley 14616); 144 bis inc.1 con la agravante del art. 142 inc.1 (según &lt;br /&gt;ley 20642); 144 ter (según ley 14616), 151, 166 inc.2 y 167 inc.2 (según ley &lt;br /&gt;20642) del Código Penal, solicitó para Riveros y Verplaetsen las penas de &lt;br /&gt;prisión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua, accesorias legales y &lt;br /&gt;costas. Alternativamente, para el caso de que uno de los hechos no fuera &lt;br /&gt;calificado como homicidio sino como tormentos seguidos de muerte, se les &lt;br /&gt;impongan las penas de 25 años de prisión e inhabilitación absoluta perpetua, &lt;br /&gt;accesorias y costas. &lt;br /&gt;Para García las penas de prisión perpetua e inhabilitación &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;31 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;absoluta perpetua, accesorias legales y costas. Alternativamente, para el caso &lt;br /&gt;de que uno de los hechos no fuera calificado como homicidio sino como &lt;br /&gt;tormentos seguidos de muerte, se le imponga la pena de 18 años de prisión e &lt;br /&gt;inhabilitación absoluta perpetua, accesorias y costas.  &lt;br /&gt;Para Harsich y Fragni las penas de prisión perpetua e &lt;br /&gt;inhabilitación absoluta perpetua, accesorias legales y costas. &lt;br /&gt;Alternativamente, para el caso de que uno de los hechos no fuera calificado &lt;br /&gt;como homicidio sino como tormentos seguidos de muerte, se les impongan &lt;br /&gt;las de 15 años de prisión e inhabilitación absoluta perpetua, accesorias y &lt;br /&gt;costas.  &lt;br /&gt;Para Aneto pidió se le impusieran las penas de prisión &lt;br /&gt;perpetua e inhabilitación absoluta perpetua, accesorias legales y costas. &lt;br /&gt;Alternativamente, para el caso de que uno de los hechos no fuera calificado &lt;br /&gt;como homicidio sino como tormentos seguidos de muerte, se le imponga la &lt;br /&gt;pena de 17 años de prisión e inhabilitación absoluta perpetua, accesorias y &lt;br /&gt;costas.  &lt;br /&gt;6.- La Defensa de Aneto, en primer lugar, hizo un análisis de &lt;br /&gt;los testimonios de Arsinoe y Azucena Avellaneda y los de Pedro y Alba &lt;br /&gt;López, incluyendo los que no habían sido incorporados al debate y los &lt;br /&gt;prestados ante la policía, lo que por ello no será valorado. Dijo que Arsinoe &lt;br /&gt;Avellaneda había afirmado que poco podía decir de la fisonomía de las &lt;br /&gt;personas, al igual que Azucena Avellaneda. Planteó que el hecho pudo &lt;br /&gt;haberse llevado a cabo por la Comisaría de Munro y no en la de Villa &lt;br /&gt;Martelli. Objetó el reconocimiento de su pupilo, negó que tuviera como apodo &lt;br /&gt;“Rolo”, afirmando que su defendido tramitaba las causas judiciales y las &lt;br /&gt;contravenciones, siendo esta su tarea en la dependencia, lo que estaba &lt;br /&gt;acreditado por la causa seguida a Insaurralde, en la que trabajó desde el 14 de &lt;br /&gt;abril de 1976, por lo que no pudo haber participado en los hechos.  &lt;br /&gt;Asimismo objetó la acusación por homicidio agravado, &lt;br /&gt;considerando que se afectaba el principio de congruencia, ya que no había &lt;br /&gt;sido indagado ni procesado por  tal delito. Concluyó en que su defendido era &lt;br /&gt;ajeno a los hechos que se le endilgaran, por lo que debía ser absuelto. &lt;br /&gt;7.- La Defensa oficial comenzó la primera parte de su alegato &lt;br /&gt;32 &lt;br /&gt;efectuando una suerte de monografía crítica de los fallos de la Corte &lt;br /&gt;Interamericana de Derechos Humanos y de la Corte Suprema de la Nación, &lt;br /&gt;intentando descalificar lo resuelto en las causas “Mazzeo”. “Arancibia &lt;br /&gt;Clavel”, “Simón”, “Videla” “Velásquez Rodríguez”, “Barrios Altos”, &lt;br /&gt;“Almonacid” y otras y tratando que el Tribunal no aplique lo sustentado en &lt;br /&gt;dichos fallos. &lt;br /&gt;Dijo que se trataba de un proceso irregular y que era nulo, &lt;br /&gt;habiéndose violado las garantías de los procesados; que se había violado el &lt;br /&gt;art. 8 párrafo 1 de la Convención Americana de Derechos Humanos y el art. &lt;br /&gt;18 CN, afirmando que se había violado la igualdad de armas, la cosa juzgada, &lt;br /&gt;el principio del juez natural, la igualdad ante la ley y el plazo razonable, entre &lt;br /&gt;otros. Así se refirió al principio de la cosa juzgada y al non bis in idem, &lt;br /&gt;afirmando que dicha garantía no está disponible en la Argentina para los &lt;br /&gt;procesos por delitos de lesa humanidad, criticando fallos de la CSJN y de la &lt;br /&gt;Corte Interamericana. De igual modo consideró la no aplicación de la &lt;br /&gt;prescripción. Igual consideración tuvo en cuanto al principio del juez natural &lt;br /&gt;afirmando que sus defendidos hubiesen estado mejor si los juzgaban sus &lt;br /&gt;pares, criticando los fallos “Nicolaides” y “Mazzeo”, como asimismo el &lt;br /&gt;dictamen de la Procuración General de la Nación.  &lt;br /&gt;Se quejó también de que no se otorgara la excarcelación en &lt;br /&gt;los delitos de lesa humanidad y el hecho de que se hubiera dejado sin efecto la &lt;br /&gt;detención domiciliaria antes del debate. También apuntó a que se había &lt;br /&gt;violado el derecho al juzgamiento en un plazo razonable, que luego de las &lt;br /&gt;declaraciones de Riveros y García se habían dictado las leyes de punto final y &lt;br /&gt;de obediencia debida. Que en 1987 la Cámara Federal de San Martín &lt;br /&gt;extinguió la causa por prescripción y sobreseyó a Riveros y a García y que &lt;br /&gt;luego se indultó a Riveros lo que fue convalidado por la Corte, que luego se &lt;br /&gt;dicta la ley 25779 anulando las mencionadas leyes, por lo que se los vuelve a &lt;br /&gt;indagar y a procesar. Criticó asimismo  el fallo “Espósito”.  &lt;br /&gt;Afirmó que los fallos de la Corte Interamericana han &lt;br /&gt;modificado el art. 14 de la ley 48 en contra de los derechos de los imputados, &lt;br /&gt;considerando que se aplicaba el derecho penal del enemigo. Finalmente pide &lt;br /&gt;la nulidad con cita del art. 167 incs. 1 y 2 y 168 CPPN, del Preámbulo &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;33 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;constitucional en cuanto a “afianzar la justicia”, el art. 18 CN y art. 8.1 de la &lt;br /&gt;Convención Americana de Derechos Humanos. &lt;br /&gt;Luego efectúa lo que llama el segundo planteo, para el caso &lt;br /&gt;que no prospere el anterior, que es la excepción de prescripción de la acción &lt;br /&gt;penal. Plantea que entre el hecho y  el primer llamado a indagatoria pasaron &lt;br /&gt;más de 10 o 12 años. Critica el fallo “Arancibia Clavel” y afirma que la &lt;br /&gt;imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad aplicada a este juicio &lt;br /&gt;implicaba una aplicación retroactiva de la ley penal, dado que los &lt;br /&gt;instrumentos internacionales no habían sido ratificados por el Estado &lt;br /&gt;argentino a la época de los hechos. Cita las leyes 26200, 25390 y 26298. &lt;br /&gt;Consideró que el recurrir al derecho de gentes no es adecuado. &lt;br /&gt;La Defensa se manifestó en contra de los juicios de &lt;br /&gt;Nuremberg, los que en su opinión no merecerían el aplauso del mundo. &lt;br /&gt;Asimismo, dijo que en el orden jurídico interno no hay regla escrita que &lt;br /&gt;señale cuando un crimen es contra la humanidad de la cual se pueda derivar la &lt;br /&gt;imprescriptibilidad. &lt;br /&gt;En el tercer planteo, para el caso que los anteriores no fueran &lt;br /&gt;admitidos, pide que el tribunal se aparte de los precedentes de la Corte y &lt;br /&gt;declare válidas las leyes de punto final y de obediencia debida, así como el &lt;br /&gt;indulto a Riveros y absuelva a los procesados.  &lt;br /&gt;Señala nuevamente que Riveros fue indultado y sobreseído, &lt;br /&gt;fallo que estaba firme, que se trata de la cosa juzgada y del non bis in idem, &lt;br /&gt;garantía derivada de la inviolabilidad de la defensa del art. 18 CN y arts. 14.7 &lt;br /&gt;del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y 8.4 de la &lt;br /&gt;Convención Americana de Derechos Humanos, criticando nuevamente el fallo &lt;br /&gt;“Mazzeo” y el dictamen de la Procuración, apoyando el voto de Fayt y &lt;br /&gt;preguntándose por qué vale más el castigo que las garantías de los imputados, &lt;br /&gt;creyendo que se trata de un justificativo moral y no jurídico. Señala que tanto &lt;br /&gt;la Convención Americana de Derechos Humanos como el Pacto Internacional &lt;br /&gt;de Derechos Civiles y Políticos habilitan amnistiar o indultar delitos sin &lt;br /&gt;distinción alguna, cosa que la Corte no tuvo en cuenta. Critica nuevamente el &lt;br /&gt;fallo “Simón” que modificó el fallo “Camps”, considerando que la Corte &lt;br /&gt;interpretó erróneamente la recomendación 28/92, como asimismo volvió a &lt;br /&gt;34 &lt;br /&gt;objetar el fallo “Barrios Altos”. &lt;br /&gt;Para el caso que no se admitieran tales planteos, aduce la &lt;br /&gt;Defensa que el proceso excedió el plazo razonable, reseñando nuevamente la &lt;br /&gt;sanción de las leyes de punto final y de obediencia debida, los indultos y la &lt;br /&gt;ley 25779. Dijo que el Estado dictó decretos, leyes y fallos con incidencia en &lt;br /&gt;el trámite de la causa, siendo que a veces le interesó perseguir y otras veces &lt;br /&gt;no, mezclándose política con justicia, considerando lesionado el derecho a ser &lt;br /&gt;juzgado en un plazo razonable. &lt;br /&gt;Pide al Tribunal que declare la violación a la mencionada &lt;br /&gt;garantía y se declare la nulidad de la imputación que recae sobre los &lt;br /&gt;imputados y su absolución o bien que se declare la nulidad del proceso o la &lt;br /&gt;insubsistencia de todo lo actuado o bien otro mecanismo que el Tribunal &lt;br /&gt;considere que conduzca a la absolución. &lt;br /&gt;Luego agregó que en abril la entonces Defensora de &lt;br /&gt;Verplaetsen había pedido la suspensión del trámite a su respecto, con &lt;br /&gt;fundamento en el art. 77 CPPN y se había rechazado el pedido. Dijo que &lt;br /&gt;replanteaba el tema por incapacidad sobreviniente, pidiendo la suspensión del &lt;br /&gt;trámite en relación con Verplaetsen, así como la nulidad de todas las &lt;br /&gt;actuaciones a su respecto, considerando que no tiene aptitud para defenderse &lt;br /&gt;en el juicio, con cita de los arts. 167 inc.3 y 168, segundo párrafo CPPN. Esto &lt;br /&gt;lo basó en los estudios periciales ya realizados a Verplaetsen en la causa, &lt;br /&gt;reiterando planteos ya efectuados. &lt;br /&gt;Por otra parte dijo que se había violado el “fair play”, en base &lt;br /&gt;a lo cual pediría las absoluciones de Harsich, Fragni y Verplaetsen, lo que no &lt;br /&gt;haría respecto de Riveros y de García porque habían sido intimados por los &lt;br /&gt;hechos de la causa 13. Que a Verplaetsen se lo había indagado en el año 2008 &lt;br /&gt;y a Harsich y Fragni se les había tomado declaración testimonial en 1984, y &lt;br /&gt;no habían sido citados en otros términos, no habiendo nuevas pruebas por las &lt;br /&gt;cuales se los citara a indagatoria posteriormente, no pudiendo ser citados a &lt;br /&gt;indagatoria cuando se habían valido de ellos como testigos, quebrándose la &lt;br /&gt;igualdad de armas entre acusador e imputado y el juicio justo o “fair play”. &lt;br /&gt;Afirmó que se vulneró el principio de igualdad, lesionándose el juego limpio. &lt;br /&gt;Que para la requisitoria y la acusación se cita la sentencia de la causa 13 &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;35 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;respecto de los casos 102 y 103 y que no había cosa juzgada para Harsich, &lt;br /&gt;Fragni y Verplaetsen y se los había traído a juicio “por efecto de la inercia”.  &lt;br /&gt;Apuntó que los testigos habían agregado en la audiencia &lt;br /&gt;temas no declarados antes. Objetó así la declaración de Víctor Ibáñez quien &lt;br /&gt;refirió circunstancias nuevas y afirmó que mintió en cuanto dijo haber visto a &lt;br /&gt;Floreal Avellaneda y a Verplaetsen en Campo de Mayo, acusándolo de falso &lt;br /&gt;testimonio, art. 275, segundo párrafo, CP. Asimismo atacó el testimonio de &lt;br /&gt;Solís, pidiendo la absolución de Harsich, Fragni y Verplaetsen por violación &lt;br /&gt;del debido proceso, con cita de los arts. 18 CN y 8.1 de la Convención &lt;br /&gt;Americana de Derechos Humanos, debiendo por ello nulificarse el proceso. &lt;br /&gt;En otro planteo pidió que se unificaran todos los casos de &lt;br /&gt;Campo de Mayo en un único juicio oral y público, que todos eran hechos de &lt;br /&gt;la causa 4012, que tiene más de 400 casos y se preguntó por qué el Estado &lt;br /&gt;luego de 33 años no puede decirles a los imputados cuántos juicios deberán &lt;br /&gt;enfrentar, manifestando que si se esperaba un año y medio podían tomarse &lt;br /&gt;juntas todas las causas. Consideró que ello afecta el derecho de defensa, que &lt;br /&gt;afecta la salud de los procesados, con cita del art. 360 del rito y de la &lt;br /&gt;Acordada 42/02 CSJN y que los procesados debían tener un único juicio ante &lt;br /&gt;un mismo tribunal, que así había sucedido en la causa 13. &lt;br /&gt;Luego afirmó que no estaba probado que existiera la zona IV &lt;br /&gt;al momento del hecho; tampoco que fueran afiliados al Partido Comunista; &lt;br /&gt;que el Comando de Institutos Militares hubiera participado en los hechos; que &lt;br /&gt;las víctimas hubieran estado en Campo de Mayo, como tampoco que hubieran &lt;br /&gt;sido torturados;  que había indicios de que Floreal Avellaneda hubiera estado &lt;br /&gt;en al ESMA; que no estaba acreditado que el cadáver hallado fuera el de &lt;br /&gt;Floreal Avellaneda y que la fotocopia de fs. 108 no fue firmada por Harsich y &lt;br /&gt;Fragni. &lt;br /&gt;En relación con Riveros dijo que, de acuerdo a decreto &lt;br /&gt;404/75 existían sólo las zonas de defensa 1, 2, 3 y 5, no existiendo la zona IV, &lt;br /&gt;que la creación de ésta zona fue posterior a los hechos y esa zona &lt;br /&gt;correspondía entonces al Primer Cuerpo. Respecto de la inteligencia dijo que &lt;br /&gt;el batallón 601 dependía del Estado Mayor General del Ejército, no del &lt;br /&gt;Comando; que el Departamento de Inteligencia asesoraba al Comandante de &lt;br /&gt;36 &lt;br /&gt;Institutos Militares, no teniendo tareas específicas de inteligencia y que &lt;br /&gt;Verplaetsen no era Jefe del destacamento de inteligencia.  &lt;br /&gt;En cuanto a García dijo que en su declaración expuso las &lt;br /&gt;funciones que cumplía antes de la creación de la zona IV. Asimismo que no &lt;br /&gt;había una imputación concreta, sólo su cargo por lo que se trataba de &lt;br /&gt;imputación objetiva prohibida por el derecho penal. Consideró que lo único &lt;br /&gt;que se le imputaba era su condición de militar. &lt;br /&gt;Pidió como conclusión que se absolviera a Riveros, &lt;br /&gt;Verplaetsen y García por el beneficio de la duda. &lt;br /&gt;En cuanto a Harsich y Fragni, citó distintos escritos &lt;br /&gt;presentados a lo largo de la causa por Iris y Arsinoe Avellaneda y señaló que &lt;br /&gt;ni ellas ni nadie de quienes estuvieron en el procedimiento reconocieron a &lt;br /&gt;Harsich o a Fragni. Objetó asimismo las copias agregadas a fs. 106/8, dijo que &lt;br /&gt;se trataba de copias simples, que no tenían fecha cierta, que nadie había visto &lt;br /&gt;que se llevara una máquina de escribir al procedimiento en la casa de la calle &lt;br /&gt;Sargento Cabral, que no tenía membrete, ni sello ovalado, que las firmas de &lt;br /&gt;los testigos estaban en la misma línea y quien da la orden firma debajo, que &lt;br /&gt;sus defendidos no habían reconocido las firmas y que la pericia de fs. 1729/30 &lt;br /&gt;tampoco afirmaba su autenticidad. Afirmó que no estuvieron en el &lt;br /&gt;allanamiento, que no fueron reconocidos, que no estaba creada la zona IV y &lt;br /&gt;que en sus legajos no constaba que hubieran estado en comisión en el Primer &lt;br /&gt;Cuerpo, resultando absurdo que si el grupo que entró lo hizo con pelucas y &lt;br /&gt;medias en la cara para ocultarse, hicieran firmar el acta a alguno de ellos para &lt;br /&gt;que se conociera su identidad, afirmando que los posibles interesados en que &lt;br /&gt;así aparecieran los hechos eran la Comisaría de Munro y la Escuela de &lt;br /&gt;Mecánica de la Armada; que la única prueba que había merituado la &lt;br /&gt;acusación era la señalada fotocopia, por lo que no estando probada la &lt;br /&gt;participación de Harsich y de Fragni solicitaba sus absoluciones. &lt;br /&gt;Respecto de las torturas a Iris Avellaneda dijo que, de &lt;br /&gt;acuerdo a la historia clínica, sólo tenía conjuntivitis y que en la pericia no se &lt;br /&gt;constatan lesiones. Que se consideraron tormentos las condiciones de &lt;br /&gt;detención e invocando a Jakobs, pareció que la defensa quería justificar la &lt;br /&gt;tortura cuando de su resultado dependiera la vida de la persona. &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;37 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como otro punto objetó la identificación del cadáver de &lt;br /&gt;Floreal Avellaneda y, a través del análisis de actuaciones en la causa 28976 y &lt;br /&gt;28479, concluyó en que no estaban satisfechas las exigencias de la &lt;br /&gt;dactiloscopía, que no se había hecho reconocer las fotos de cadáver a los &lt;br /&gt;familiares, que no estaba acreditado que las huellas del mismo pertenecieran &lt;br /&gt;al menor y que nunca se había hecho autopsia, por lo que no se había &lt;br /&gt;acreditado la causa de la muerte, que podría haberse tratado de un accidente o &lt;br /&gt;haber sido arrojado desde una nave. Dijo que era estéril la discusión acerca de &lt;br /&gt;si se trataba de tormento seguido de muerte o de un homicidio, porque no se &lt;br /&gt;había probado ni lo uno ni lo otro. &lt;br /&gt;Afirmó que el menor había estado en la Escuela de Mecánica &lt;br /&gt;de la Armada, adonde habría sido entregado pues en un momento había &lt;br /&gt;querido ingresar a dicha escuela y por lo que constaba en una carta de &lt;br /&gt;Rodolfo Walsh, señalando que se trataba de un periodista y escritor, &lt;br /&gt;refiriendo su currículo, que había pertenecido a las Fuerzas Armadas &lt;br /&gt;Peronistas, luego a Montoneros con grado de oficial mayor y jefe de &lt;br /&gt;inteligencia, por lo que se trataba de una opinión autorizada. Asimismo dijo &lt;br /&gt;que no se había probado la permanencia de ninguna de las víctimas en Campo &lt;br /&gt;de Mayo y que podrían haber estado en la Brigada Güemes o Puente 12. &lt;br /&gt;Asimismo objetó los testimonios de Ibáñez, de Solís, de &lt;br /&gt;Rodríguez, de Bellingeri, de José L. García, como también el de Carballo por &lt;br /&gt;haberse incorporado su declaración por lectura.  &lt;br /&gt;Agregó que Ibáñez, Rodríguez, Solís, Echeverría, Ferrari, &lt;br /&gt;Pedersoli, Cella y Svencionis debían concurrir al juzgado instructor en otros &lt;br /&gt;términos, pidiendo la remisión de los antecedentes y que sus testimonios no &lt;br /&gt;fueran valorados ni aún como indicios. &lt;br /&gt;Dijo que agradecía a la Corte Suprema por su continua &lt;br /&gt;evolución  por la que adaptaba las decisiones a los tiempos que corren.  &lt;br /&gt;Por último solicitó que se mantuviera la detención &lt;br /&gt;domiciliaria de Riveros, García y Verplaetsen, con cita del art. 32 de la 24660 &lt;br /&gt;y 26462; que los fundamentos para pedir el cumplimiento de la pena en la &lt;br /&gt;cárcel, efectuado por los querellantes, estaban basados en la peligrosidad, que &lt;br /&gt;la Fiscalía no había pedido esa forma de cumplimiento y que, por lo dispuesto &lt;br /&gt;38 &lt;br /&gt;en el art. 491 del rito, el único autorizado para la solicitud era el Fiscal. Luego &lt;br /&gt;citó el art. 18 CN, los arts. 5 de la Declaración Universal de Derechos &lt;br /&gt;Humanos, 7 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y 5 de la &lt;br /&gt;Convención Americana de Derechos Humanos, solicitando que se tengan en &lt;br /&gt;cuenta sus perspectivas de vida, sus faltas de antecedentes, los informes &lt;br /&gt;ambientales y médicos, la necesidad de tratamientos médicos y que la prisión &lt;br /&gt;traía también efectos nocivos para sus familias, como así también el tiempo &lt;br /&gt;transcurrido desde los hechos y la sentencia, y que habían actuado con base &lt;br /&gt;emotiva creyendo estar ante una gesta patriótica, siendo alentados por el &lt;br /&gt;Estado, el que ahora los juzga; que no eran peligrosos siendo imposible que &lt;br /&gt;vuelvan a cometer delitos por sus edades, su salud y porque ya no cumplen &lt;br /&gt;funciones en cargos del Estado, considerando que no podían emplearse &lt;br /&gt;criterios de “mano dura” en una sentencia, señalando que el Tribunal a través &lt;br /&gt;de las sentencias que ha dictado ha garantizado el debido proceso y las &lt;br /&gt;garantías. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III.- RÉPLICAS Y DÚPLICAS. &lt;br /&gt;1.- El Fiscal aclaró que no replicaría el alegato de la Defensa &lt;br /&gt;de Aneto en función de lo dispuesto en el art. 393 del rito y que replicaría el &lt;br /&gt;alegato de la Defensa Oficial de los imputados Riveros, Verplaetsen, García, &lt;br /&gt;Harsich y Fragni. &lt;br /&gt;En cuanto a la primera parte del alegato consideró que todos &lt;br /&gt;los argumentos que diera la Defensa ya habían sido tratados y decididos por la &lt;br /&gt;Corte Suprema en la causa “Mazzeo”, que fue dictada en la causa 4012, es &lt;br /&gt;decir en ésta causa, fallo en el cual se resolvieron las mismas cuestiones que &lt;br /&gt;las planteadas sea en forma expresa o por remisión a las causas “Arancibia &lt;br /&gt;Clavel” y “Simón”. Señaló que el Tribunal no tiene competencia para rever lo &lt;br /&gt;resuelto por la Corte, que no había argumentos novedosos respecto de lo ya &lt;br /&gt;resuelto y que se debía acatamiento a dichos fallos por seguridad jurídica y, &lt;br /&gt;además, porque sería inútil revisar dichas decisiones porque nuevamente &lt;br /&gt;llegarían a la Corte, con cita de los arts. 116 y 177 de la Constitución. Que &lt;br /&gt;sólo cabe la posibilidad de rever dichas decisiones cuando hubiera &lt;br /&gt;argumentos nuevos y en una causa en la que la Corte no hubiera fallado, no &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;39 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cuando se trata de la misma causa y que, si se discutiera lo decidido por la &lt;br /&gt;Corte, el Tribunal se arrogaría competencia para revocar los &lt;br /&gt;pronunciamientos de la misma. &lt;br /&gt;Asimismo respecto a la inimputabilidad sobreviviente &lt;br /&gt;alegada,  dijo que la única inimputabilidad que guarda relación con el objeto &lt;br /&gt;del proceso es la del art. 34 CP, que debe medirse al momento del hecho.  Que &lt;br /&gt;si durante el debate el imputado deviene incapaz el resultado no es la nulidad, &lt;br /&gt;ni la absolución, sino la suspensión del debate. Que el tema no puede ser &lt;br /&gt;objeto de alegato, ni de réplica, ni de la sentencia, con cita de los arts. 393, &lt;br /&gt;398, 399 y cc. del rito, tratándose de una cuestión incidental, con cita del art. &lt;br /&gt;77 del Código Procesal y que dicho incidente ya había sido resuelto en la &lt;br /&gt;causa. Que, por otra parte, la consecuencia de ello no puede ser la nulidad, de &lt;br /&gt;acuerdo a los arts. 166 y 167 del mismo Código que fueran invocados por la &lt;br /&gt;defensa.  &lt;br /&gt;En cuanto a lo planteado por la Defensa oficial respecto de la &lt;br /&gt;tortura manifestó su desagrado de que se trajeran ejemplos acerca de grados &lt;br /&gt;de tortura en determinadas circunstancias, ya que la tortura estaba proscripta &lt;br /&gt;desde la Asamblea de 1813, no habiendo casos en que fuera legítima. &lt;br /&gt;Con relación al argumento acerca de que no se había &lt;br /&gt;acreditado la afiliación de los Avellaneda al Partido Comunista dijo que poco &lt;br /&gt;importaba si lo eran o no.         &lt;br /&gt;2.- La querella de la Secretaría de Derechos Humanos de la &lt;br /&gt;Nación, en primer lugar respondió a la Defensa de Aneto respecto de que la &lt;br /&gt;calificación como homicidio hubiera alterado el principio de congruencia, &lt;br /&gt;señalando que habían sido requeridos por los delitos por los que se los &lt;br /&gt;acusara. Que, de acuerdo al art. 401 del rito, el Tribunal podía dar una &lt;br /&gt;calificación distinta a los hechos juzgados, que distinto era el caso de que en &lt;br /&gt;el debate surgieran hechos diferentes y que el principio de congruencia era &lt;br /&gt;por hechos. &lt;br /&gt;Luego pasó a considerar lo argumentado por el Dr. Tripaldi &lt;br /&gt;en la Defensa de Verplaetsen respecto a la violación del principio del juez &lt;br /&gt;natural, citando los fallos “Videla” y “Mazzeo” de la Corte Suprema y el art. 9 &lt;br /&gt;de la Convención sobre Desaparición Forzada de Personas. &lt;br /&gt;40 &lt;br /&gt;Respecto a los delitos de lesa humanidad citó lo dicho por la &lt;br /&gt;Corte en los fallos “Arancibia Clavel” y “Simón”. Para el planteo de violación &lt;br /&gt;de la igualdad ante la ley y de los derechos de los imputados se refirió a las &lt;br /&gt;normas de derecho humanitario, citó el art. 55 de la Carta de Naciones Unidas &lt;br /&gt;y el art. 118   CN. Que el Estado tenía la obligación de esclarecer los hechos y &lt;br /&gt;sancionar a los responsables, y que eran inadmisibles las amnistías. Que se &lt;br /&gt;trataba de castigar a los responsables, no a los que no lo sean, se debate sobre &lt;br /&gt;la autoría y responsabilidad de quienes fueran autores. &lt;br /&gt;En relación con la violación a la cosa juzgada y al ne bis in &lt;br /&gt;idem,  afirmó que tiene por fin impedir la doble persecución penal, pero ello &lt;br /&gt;tiene las excepciones de las sentencias fraudulentas, cuando no ha habido un &lt;br /&gt;verdadero proceso judicial. Respecto de la prescripción, el tema ya había sido &lt;br /&gt;resuelto en “Priebke” y en “Arancibia Clavel”.  &lt;br /&gt;En cuanto a la descalificación de los testigos Solís e Ibáñez &lt;br /&gt;dijo que sólo se trataba de meras afirmaciones de la parte y señaló que durante &lt;br /&gt;el debate no fueron puestas en evidencia por las Defensas y que resultaba &lt;br /&gt;inexplicable que si pretende que a Solís se lo impute y se le reciba &lt;br /&gt;indagatoria, a la vez pretendiera la absolución de sus defendidos que tenían &lt;br /&gt;más altos cargos. Para el agravio por la incorporación por lectura del &lt;br /&gt;testimonio de Carballo señaló que la Defensa no manifestó su oposición en la &lt;br /&gt;audiencia y que esa era la oportunidad para hacerlo. &lt;br /&gt;Al argumento de que no se había probado la afiliación &lt;br /&gt;comunista  contestó que se había acreditado que los hechos habían sido por &lt;br /&gt;motivos políticos y gremiales. Por otra parte consideró como una enormidad &lt;br /&gt;la afirmación sobre la tortura y el ejemplo que puso citando a Jakobs, que &lt;br /&gt;nada tenía que ver el caso del niño secuestrado en Alemania con este caso, &lt;br /&gt;que la tortura es contraria a principios constitucionales y que la misma debía &lt;br /&gt;ser sancionada en todos los casos. En cuanto a que no estaba probada la &lt;br /&gt;tortura a Iris Avellaneda, afirmó que estaba acreditada no solo por su &lt;br /&gt;testimonio, sino también en la causa 13 y por las declaraciones de sus &lt;br /&gt;compañeras de cautiverio. &lt;br /&gt;Respecto a que el cuerpo hallado no hubiera sido el de &lt;br /&gt;Floreal Avellaneda, la inexistencia de autopsia se debía a que la dictadura &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;41 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;uruguaya había hecho desaparecer el cadáver. Que estaba acreditado que &lt;br /&gt;había sido llevado a Campo de Mayo con su madre, que fue visto allí y que es &lt;br /&gt;la primera vez que escucha que se le resta valor probatorio al examen &lt;br /&gt;dactiloscópico. &lt;br /&gt;Señaló que Verplaetsen reconoció haber sido jefe de &lt;br /&gt;inteligencia, que el dominio funcional no implicaba imputación objetiva, sino &lt;br /&gt;facultad de disponer y de dictar las órdenes y que la imputación a García no &lt;br /&gt;era por el cargo. Asimismo respecto de Harsich y Fragni y lo asentado a fs. &lt;br /&gt;106/9 sostuvo que se probó su autenticidad &lt;br /&gt;Al planteo acerca de la forma de cumplimiento de la pena, &lt;br /&gt;efectuado por el Dr. Galleta, señaló que las condiciones de detención eran las &lt;br /&gt;de todos los casos que se daban para los presos, que no existen lugares &lt;br /&gt;distintos a los regulados por la ley 24660 y que resolver una cosa distinta &lt;br /&gt;sería un privilegio y violaría el principio de igualdad. Afirmó asimismo la &lt;br /&gt;existencia de peligrosidad concreta de los procesados dado que hasta hoy han &lt;br /&gt;negado el genocidio y no han aclarado qué hicieron con los desaparecidos, ni &lt;br /&gt;dónde están los niños que entregaron. &lt;br /&gt;3. La querella de la víctima en primer lugar replicó a la &lt;br /&gt;defensa de Aneto en tanto señalara que había contradicciones en los relatos de &lt;br /&gt;los testigos, que se trataba de apreciaciones subjetivas. &lt;br /&gt;En cuanto a la defensa oficial adhirió a lo expuesto por la &lt;br /&gt;Fiscalía en el sentido que se trataba de cuestiones resueltas. Asimismo &lt;br /&gt;también objetó el ejemplo de la tortura, señalando que en este caso los &lt;br /&gt;torturadores sabían dónde estaba el niño y lo torturaron ellos, que no han &lt;br /&gt;dicho donde están los desaparecidos y los bebés de los que se apropiaron y &lt;br /&gt;que las víctimas no pedían que se los torturara para que dijeran donde están.  &lt;br /&gt;4. La querella representante de la Federación Juvenil &lt;br /&gt;Comunista respecto a la imprescriptibilidad dijo que ya estaba admitida por el &lt;br /&gt;jus cogens. Asimismo señaló que era la primera vez que se los juzgaba y que &lt;br /&gt;si ello no fuera así otro Estado tomaría la jurisdicción para su juzgamiento. &lt;br /&gt;En cuanto a Campo de Mayo como zona de defensa se refirió &lt;br /&gt;a la capacidad operativa del Comando de Institutos Militares, a los decretos &lt;br /&gt;42 &lt;br /&gt;404 y 405 y que efectivamente la Zona IV funcionaba, que ello estaba &lt;br /&gt;probado, como también que la familia Avellaneda era del Partido Comunista y &lt;br /&gt;que estuvieron secuestrados en Campo de Mayo siendo salvajemente &lt;br /&gt;torturados. &lt;br /&gt;5. La querella representante de la Asociación de Ex &lt;br /&gt;Detenidos Desaparecidos replicó lo expuesto por el Defensor Tripaldi &lt;br /&gt;señalando que la presunta violación de las garantías del non bis in idem, del &lt;br /&gt;debido proceso y de la cosa juzgada, así como de la imprescriptibilidad, se &lt;br /&gt;trataba de cuestiones ya tratadas por la Corte Suprema por lo que eran &lt;br /&gt;improcedentes.  &lt;br /&gt;En cuanto al argumento de que el paso del tiempo había &lt;br /&gt;atentado al derecho de defensa porque no había podido solventar un abogado &lt;br /&gt;de confianza, dijo que había estado resguardado el derecho de defensa &lt;br /&gt;técnica, que la habían tenido durante todo el juicio, señalando el esfuerzo y el &lt;br /&gt;empeño puesto por la defensa oficial para lograr la impunidad de sus &lt;br /&gt;defendidos. No obstante destacó que ésta había introducido cuestiones &lt;br /&gt;impropias de un funcionario público que represente a la Defensoría General &lt;br /&gt;de la Nación, pidiendo se rechace el planteo de violación de la defensa en &lt;br /&gt;juicio. Consideró que la Defensa había hecho planteos más allá de lo &lt;br /&gt;razonable para su función negando la existencia de las torturas a Iris Pereyra y &lt;br /&gt;a Floreal Avellaneda y la muerte de éste y atribuirlo a la posibilidad de un &lt;br /&gt;accidente implicaba negar la realidad. Que existían hechos probados en la &lt;br /&gt;causa 13 siendo que había un exceso en la función de la defensa pública al &lt;br /&gt;llegar al extremo de justificar la tortura, la que era injustificable.  &lt;br /&gt;Asimismo dijo que se trataba de una imputación concreta y &lt;br /&gt;que más allá de la teoría que se tomare para determinar la autoría ninguna de &lt;br /&gt;ellas llevaba a la impunidad.  &lt;br /&gt;6. La Defensa oficial dijo que no habían sido contestados &lt;br /&gt;todos sus planteos.  En relación con el acatamiento a los fallos de la Corte &lt;br /&gt;expuso que había introducido nuevos argumentos y que había leyes &lt;br /&gt;posteriores a los fallos “Simón” y “Arancibia Clavel”; que la Corte en la &lt;br /&gt;causa se había expedido dos veces y que podía revisar el precedente &lt;br /&gt;“Mazzeo”; que sus defendidos no habían contado con todas las garantías. &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;43 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Planteó nuevamente que se había afectado el derecho de defensa porque el &lt;br /&gt;defensor oficial no era el defensor de confianza; reiteró el planteo de la &lt;br /&gt;violación al plazo razonable y de la falsedad de la declaración de Ibáñez. &lt;br /&gt;Asimismo señaló que el planteo acerca de Verplaetsen no era incidental; &lt;br /&gt;reiteró la falta de pruebas de que Iris Avellaneda hubiera sido torturada, como &lt;br /&gt;también que no estaba acreditado que el cadáver fuera el de Floreal &lt;br /&gt;Avellaneda. &lt;br /&gt;Por su parte la Defensa de Aneto señaló contradicciones entre &lt;br /&gt;las distintas declaraciones de Iris Avellaneda. Asimismo que en el hecho no &lt;br /&gt;había intervenido la Comisaría de Villa Martelli; que el reconocimiento de su &lt;br /&gt;defendido por parte de Arsinoe Avellaneda no era tal; que no había prueba de &lt;br /&gt;que su defendido hubiera estado en Campo de Mayo  y afirmó que se fueron &lt;br /&gt;variando las declaraciones para inculpar a un inocente y que sólo se contaba &lt;br /&gt;con el testimonio de la víctima. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y CONSIDERANDO: &lt;br /&gt;I.-  LOS PLANTEOS DE LA DEFENSA. &lt;br /&gt;En cuanto al primer planteo del Defensor Oficial, &lt;br /&gt;pretendiendo la nulidad del proceso, basado en argumentos referentes a &lt;br /&gt;cuestiones que debieron haber sido planteadas como cuestiones preliminares y &lt;br /&gt;no como causales de nulidad del juicio, pues no citó ninguna norma de las que &lt;br /&gt;ocasionan tal sanción procesal, como también interponiendo excepción de &lt;br /&gt;prescripción y, asimismo, pidiendo “nulidad de la imputación” o &lt;br /&gt;“insubsistencia de todo lo actuado”, deben rechazarse los pedidos los que, &lt;br /&gt;además de no poder formar parte de un alegato, traen nuevamente planteos &lt;br /&gt;definitivamente resueltos por el más Alto Tribunal, en ésta causa y en otras &lt;br /&gt;similares. Por eso procederemos a recordarlo. &lt;br /&gt;En esta causa, precisamente, tenemos el precedente &lt;br /&gt;“Mazzeo”, en el cual ya el Procurador General en su dictamen, señalara que &lt;br /&gt;ya en un principio, la Comisión y la Corte interamericanas reprobaron el &lt;br /&gt;dictado del decreto presidencial 1002/89, en la inteligencia de que su texto &lt;br /&gt;resultaba inconciliable con las obligaciones asumidas por la República &lt;br /&gt;44 &lt;br /&gt;Argentina en su carácter de Estado parte de la Convención. Mediante su &lt;br /&gt;informe n° 28/92, del 2 de octubre de 1992, la Comisión se pronunció &lt;br /&gt;conjuntamente sobre la compatibilidad de las leyes 23.492 y 23.521 y del &lt;br /&gt;indulto 1002/89 con la Convención, y concluyó que tales disposiciones &lt;br /&gt;“...son incompatibles con el artículo XVIII (Derecho de Justicia) de la &lt;br /&gt;Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y los &lt;br /&gt;artículos 1, 8 y 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos” y &lt;br /&gt;recomendó al Estado argentino “la adopción de medidas necesarias para &lt;br /&gt;esclarecer los hechos e individualizar a los responsables de las violaciones &lt;br /&gt;de derechos humanos ocurridas durante la pasada dictadura militar”.  &lt;br /&gt;A su vez la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la &lt;br /&gt;citada causa  “Mazzeo”, resuelta el 13 de julio de 2007, al declarar la &lt;br /&gt;inconstitucionalidad del decreto 1002/89 que dispuso el indulto a Riveros, &lt;br /&gt;expuso que, “en cuanto a lo sustancial de la cuestión, referente a la &lt;br /&gt;interpretación adecuada de los delitos de lesa humanidad, cabe señalar que &lt;br /&gt;esta Corte los ha definido y examinado exhaustivamente en los precedentes &lt;br /&gt;‘Arancibia Clavel’ (Fallos: 327:3312) y ‘Simón’ (Fallos: 328:2056) a cuyas &lt;br /&gt;consideraciones cabe remitirse”. Agregó que, “sobre la base de tal premisa, &lt;br /&gt;cabe tener presente que el derecho internacional humanitario y de los &lt;br /&gt;derechos humanos, en diversos tratados y documentos prescriben la &lt;br /&gt;obligación por parte de toda la comunidad internacional de ‘perseguir’, &lt;br /&gt;‘investigar’ y ‘sancionar adecuadamente a los responsables’ de cometer &lt;br /&gt;delitos que constituyen graves violaciones a los derechos humanos”. Señaló &lt;br /&gt;que “Las cláusulas concernientes a la protección de los derechos humanos &lt;br /&gt;insertas en la Declaración se sustentan, además, en la Carta de las Naciones &lt;br /&gt;Unidas”, con cita de los arts. 55 y 56. Enfatizó que “la importancia de esa &lt;br /&gt;tradición jurídica fue recogida por el art. 102 de la Constitución Nacional (el &lt;br /&gt;actual art. 118)”, por lo que “desde sus mismos orígenes se ha considerado &lt;br /&gt;que la admisión de la existencia de los delitos relacionados con el derecho de &lt;br /&gt;gentes dependía del consenso de las naciones civilizadas, sin perjuicio, claro &lt;br /&gt;está, de las facultades de los diversos estados nacionales de establecer y &lt;br /&gt;definir los delitos castigados por aquel derecho...”. &lt;br /&gt;En consecuencia expuso que “la consagración positiva del &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;45 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;derecho de gentes en la Constitución Nacional permite considerar que existe &lt;br /&gt;un sistema de protección de derechos que resulta obligatorio &lt;br /&gt;independientemente del consentimiento expreso de las naciones que las &lt;br /&gt;vincula y que es conocido actualmente dentro de este proceso evolutivo como &lt;br /&gt;ius cogens. Se trata de la más alta fuente del derecho internacional que se &lt;br /&gt;impone a los estados y que prohíbe la comisión de crímenes contra la &lt;br /&gt;humanidad, incluso en épocas de guerra. No es susceptible de ser derogada &lt;br /&gt;por tratados en contrario y debe ser aplicada por los tribunales internos de &lt;br /&gt;los países independientemente de su eventual aceptación expresa...”, con cita &lt;br /&gt;de los precedentes “Arancibia Clavel” y  “Simón”.  &lt;br /&gt;Señaló que, a la fecha de promulgación del Decreto 1002/89, &lt;br /&gt;“existía un orden normativo formado por tales convenciones y por la práctica &lt;br /&gt;consuetudinaria internacional, que consideraba inadmisible la comisión de &lt;br /&gt;delitos de lesa humanidad ejecutados por funcionarios del Estado y que tales &lt;br /&gt;hechos debían ser castigados por un sistema represivo que no &lt;br /&gt;necesariamente se adecuara a los principios tradicionales de los estados &lt;br /&gt;nacionales para evitar la reiteración de tales aberrantes crímenes &lt;br /&gt;(considerando 57 del voto del juez Maqueda in re: ‘Arancibia Clavel’ -fallos: &lt;br /&gt;327:3312-)” y que “tales principios se vieron fortificados y cristalizados, &lt;br /&gt;entre otros tratados, por la Convención Americana sobre Derechos &lt;br /&gt;Humanos, así como por el Pacto Internacional de Derechos Civiles y &lt;br /&gt;Políticos, que establecían los mismos principios, proclamando derechos &lt;br /&gt;básicos de las personas y deberes de los Estados para respetarlos”.  &lt;br /&gt;Aseveró que la preeminencia de los tratados sobre las leyes &lt;br /&gt;ya había sido justificada por la Corte con anterioridad en el caso &lt;br /&gt;"Ekmekdjian" (Fallos: 315:1492), donde se sostuvo que la interpretación de la &lt;br /&gt;Convención Americana sobre Derechos Humanos debe guiarse por la &lt;br /&gt;jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la que se &lt;br /&gt;trata de una insoslayable pauta de interpretación a los efectos de resguardar &lt;br /&gt;las obligaciones asumidas por el Estado argentino en el sistema &lt;br /&gt;interamericano de protección de los derechos humanos.   &lt;br /&gt;Expuso que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ya &lt;br /&gt;en el caso "Barrios Altos" consideró "inadmisibles las disposiciones de &lt;br /&gt;46 &lt;br /&gt;amnistía, las disposiciones de prescripción y el establecimiento de &lt;br /&gt;excluyentes de responsabilidad que pretendan impedir la investigación y &lt;br /&gt;sanción de los responsables de las violaciones graves de los derechos &lt;br /&gt;humanos tales como la tortura, las ejecuciones sumarias, extralegales o &lt;br /&gt;arbitrarias y las desapariciones forzadas, todas ellas prohibidas por &lt;br /&gt;contravenir derechos inderogables reconocidos por el Derecho &lt;br /&gt;Internacional de los Derechos Humanos" (CIDH - Serie C N° 75, Caso &lt;br /&gt;Barrios Altos, sentencia del 14 de marzo de 2001, párr. 41). Recordó que el &lt;br /&gt;juez García Ramírez, en su voto concurrente, señaló que las "disposiciones de &lt;br /&gt;olvido y perdón no pueden poner a cubierto las más severas violaciones a los &lt;br /&gt;derechos humanos" (párr. 11).  &lt;br /&gt;Señaló que, tal como la Corte Interamericana afirmara en &lt;br /&gt;“Almonacid”, “...los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad, &lt;br /&gt;dondequiera y cualquiera que sea la fecha en que se hayan cometido, serán &lt;br /&gt;objeto de una investigación, y las personas contra las que existan pruebas de &lt;br /&gt;culpabilidad en la comisión de tales crímenes serán buscadas, detenidas, &lt;br /&gt;enjuiciadas y, en caso de ser declaradas culpables, castigadas”. &lt;br /&gt;Recordó que la Convención de Naciones Unidas contra la &lt;br /&gt;Tortura fue suscripta por nuestro país en 1984 y ratificada en septiembre de &lt;br /&gt;1986, es decir previamente al dictado del decreto 1002 y que el “Comité &lt;br /&gt;contra la Tortura también se ha expedido en contra de las medidas de &lt;br /&gt;impunidad en la Argentina (Comunicaciones 1/1988; 2/1988; 3/1988), y en &lt;br /&gt;recientes precedentes ha recordado su jurisprudencia según la cual los &lt;br /&gt;Estados Partes tienen la obligación de sancionar a las personas &lt;br /&gt;consideradas responsables de la comisión de actos de tortura, y que la &lt;br /&gt;imposición de penas menos severas y la concesión del indulto son &lt;br /&gt;incompatibles con la obligación de imponer penas adecuadas (‘Sr. Kepa &lt;br /&gt;Urra Guridi v. Spain’, Comunicación N° 212/2002, U.N.  Doc. &lt;br /&gt;CAT/C/34/D/212/2002 [2005])”. &lt;br /&gt;Destacó que sobre la base de esos presupuestos dispuso &lt;br /&gt;“...reconocer el carácter imprescriptible de los delitos de lesa humanidad &lt;br /&gt;(‘Arancibia Clavel’, Fallos: 327:3312); ... declarar la inconstitucionalidad &lt;br /&gt;de las leyes de obediencia debida y punto final (‘Simón’, Fallos: 328:2056); &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;47 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... reconocer el derecho a la verdad sobre los hechos que implicaron graves &lt;br /&gt;violaciones de los derechos humanos (‘Urteaga’, Fallos: 321: 2767); ... &lt;br /&gt;otorgar rol protagónico de la víctima en este tipo de procesos (‘Hagelin’, &lt;br /&gt;Fallos: 326:3268); y también a replantear el alcance de la garantía de cosa &lt;br /&gt;juzgada compatible con los delitos investigados (‘Videla’ Fallos: 326:2805)”. &lt;br /&gt;En cuanto a la declaración de inconstitucionalidad del decreto &lt;br /&gt;1002/89 dijo el Alto Tribunal que “le corresponde a esta Corte declarar la &lt;br /&gt;imposibilidad constitucional de indultar a autores y partícipes de esa clase &lt;br /&gt;de delitos, pues dicho acto de gobierno conlleva de modo inescindible la &lt;br /&gt;renuncia a la verdad, a la investigación, a la comprobación de los hechos, a &lt;br /&gt;la identificación de sus autores y a la desarticulación de los medios y &lt;br /&gt;recursos eficaces para evitar la impunidad”. &lt;br /&gt;Expresó que si bien el art. 99 de la Constitución Nacional – &lt;br /&gt;previsto anteriormente en el inc. 6° del art. 86- establece que el Presidente &lt;br /&gt;puede indultar, sin embargo “los delitos que implican una violación de los &lt;br /&gt;más elementales principios de convivencia humana civilizada, quedan &lt;br /&gt;inmunizados de decisiones discrecionales de cualquiera de los poderes del &lt;br /&gt;Estado que diluyan los efectivos remedios de los que debe disponer el Estado &lt;br /&gt;para obtener el castigo”. Precisó que tratándose de delitos de lesa humanidad, &lt;br /&gt;“cualquiera sea la amplitud que tenga el instituto del indulto, él resulta una &lt;br /&gt;potestad inoponible para este tipo de proceso, pues para el supuesto que se &lt;br /&gt;indultara a procesados partícipes de cometer delitos de lesa humanidad, ello &lt;br /&gt;implicaría contravenir el deber internacional que tiene el Estado de &lt;br /&gt;investigar, y de establecer las responsabilidades y sanción; del mismo modo, &lt;br /&gt;si se trata de indultos a condenados, igualmente se contraviene el deber que &lt;br /&gt;tiene el Estado de aplicar sanciones adecuadas a la naturaleza de tales &lt;br /&gt;crímenes”. Señaló que, en síntesis, al momento de la promulgación del &lt;br /&gt;decreto 1002/89  “existía un doble orden de prohibiciones de alto contenido &lt;br /&gt;institucional que rechazaba toda idea de impunidad respecto de los Estados &lt;br /&gt;Nacionales. Por un lado, un sistema internacional imperativo que era &lt;br /&gt;reconocido por todas las naciones civilizadas y, por otra parte, un sistema &lt;br /&gt;internacional de protección de los derechos humanos constituido, entre otros, &lt;br /&gt;por la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto &lt;br /&gt;48 &lt;br /&gt;Internacional de Derechos Civiles y Políticos” (conf. considerando 32); y que &lt;br /&gt;“De este modo, la decisión de cerrar los procesos criminales cercenó las &lt;br /&gt;obligaciones internacionales destinadas a comprobar los delitos &lt;br /&gt;denunciados, de identificar a sus autores, cómplices y encubridores, y de &lt;br /&gt;imposición de las sanciones correspondientes, así como el derecho de las &lt;br /&gt;víctimas a un recurso eficaz para lograr tal cometido”.  &lt;br /&gt;En cuanto a la presunta aplicación retroactiva en “Arancibia &lt;br /&gt;Clavel” se señaló que la Convención sobre Imprescriptibilidad de los &lt;br /&gt;Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa Humanidad “constituye la &lt;br /&gt;culminación de un largo proceso que comenzó en los primeros años de la &lt;br /&gt;década de 1960 cuando la prescripción amenazaba con convertirse en fuente &lt;br /&gt;de impunidad de los crímenes practicados durante la segunda guerra &lt;br /&gt;mundial, puesto que se acercaban los veinte años de la comisión de esos &lt;br /&gt;crímenes”. “Que esta convención sólo afirma la imprescriptibilidad, lo que &lt;br /&gt;importa el reconocimiento de una norma ya vigente (ius cogens) en función &lt;br /&gt;del derecho internacional público de origen consuetudinario. De esta &lt;br /&gt;manera, no se fuerza la prohibición de irretroactividad de la ley penal, sino &lt;br /&gt;que se reafirma un principio instalado por la costumbre internacional, que ya &lt;br /&gt;tenía vigencia al tiempo de comisión de los hechos”.  &lt;br /&gt;“Que en rigor no se trata propiamente de la vigencia &lt;br /&gt;retroactiva de la norma internacional convencional, toda vez que su carácter &lt;br /&gt;de norma consuetudinaria de derecho internacional anterior a la ratificación &lt;br /&gt;de la convención de 1968 era ius cogens, cuya función primordial ‘es &lt;br /&gt;proteger a los Estados de acuerdos concluidos en contra de algunos valores e &lt;br /&gt;intereses generales de la comunidad internacional de Estados en su conjunto, &lt;br /&gt;para asegurar el respeto de aquellas reglas generales de derecho cuya &lt;br /&gt;inobservancia puede afectar la esencia misma del sistema legal’ (Fallos: &lt;br /&gt;318:2148, voto de los jueces Nazareno y Moliné O'Connor). Desde esta &lt;br /&gt;perspectiva, así como es posible afirmar que la costumbre internacional ya &lt;br /&gt;consideraba imprescriptibles los crímenes contra la humanidad con &lt;br /&gt;anterioridad a la convención, también esta costumbre era materia común del &lt;br /&gt;derecho internacional con anterioridad a la incorporación de la convención &lt;br /&gt;al derecho interno” y “Que al momento de los hechos, el Estado argentino ya &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;49 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;había contribuido a la formación de la costumbre internacional a favor de la &lt;br /&gt;imprescriptibilidad de los crímenes contra la humanidad (conf. Fallos: &lt;br /&gt;318:2148, voto del juez Bossert, considerando 88 y siguientes)”.  &lt;br /&gt;También la Cámara Federal en la causa 35.543 “Riveros, &lt;br /&gt;Santiago s/excepción de prescripción de la acción”, en la que la Defensa había &lt;br /&gt;planteado que la imprescriptibilidad de los ilícitos imputados implicaría la &lt;br /&gt;retroactividad de leyes penales más gravosas y aplicación arbitraria de la ley &lt;br /&gt;violando de esa manera el principio del debido proceso de jerarquía &lt;br /&gt;constitucional, en la resolución del 7 de agosto de 2003, expuso que ya había &lt;br /&gt;sostenido en la causa 30.514 de 1999 que la evolución del derecho ha &lt;br /&gt;experimentado una modificación sustancial a partir de la incorporación del &lt;br /&gt;derecho internacional en las consideraciones del derecho interno de cada &lt;br /&gt;nación y, de acuerdo con el mismo, los crímenes contra la humanidad tienen &lt;br /&gt;indudablemente el carácter de imprescriptibles. &lt;br /&gt;Asimismo debe tenerse como referencia que la aparición en el &lt;br /&gt;ámbito internacional de la discusión sobre imprescriptibilidad de los crímenes &lt;br /&gt;de lesa humanidad se remonta, por lo menos, a 1965, cuando la Comisión de &lt;br /&gt;Derechos Humanos de la ONU aprobó la resolución 3 (XXI) en la que &lt;br /&gt;estableció que “las Naciones Unidas deben contribuir a la solución de los &lt;br /&gt;problemas que plantean los crímenes de guerra y los crímenes de lesa &lt;br /&gt;humanidad, que constituyen graves violaciones del derecho de gentes y que &lt;br /&gt;deben especialmente estudiar la posibilidad de establecer el principio de que &lt;br /&gt;para tales crímenes no existe en el derecho internacional ningún plazo de &lt;br /&gt;prescripción”. (Comisión de Derechos Humanos, Informe sobre el 21o &lt;br /&gt;periodo de sesiones (22/3-15/4/1965). Asimismo se encuentra la Convención &lt;br /&gt;sobre Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de &lt;br /&gt;Lesa Humanidad, aprobada por ley 24.584 y que fuera adoptada por la &lt;br /&gt;Asamblea General de la ONU en 1968, cuyo texto permite afirmar que el &lt;br /&gt;derecho internacional público admite la aplicación retroactiva de normas que &lt;br /&gt;determinen la imprescriptibilidad de ciertos crímenes. Ello se desprende del &lt;br /&gt;art. I que enuncia: “Los crímenes siguientes son imprescriptibles, cualquiera &lt;br /&gt;sea la fecha en que se hayan cometido”. En el art. IV dispone que los &lt;br /&gt;“Estados Partes se comprometen a adoptar, con arreglo a sus respectivos &lt;br /&gt;50 &lt;br /&gt;procedimientos constitucionales, las medidas legislativas o de otra índole que &lt;br /&gt;fueran necesarias para que la prescripción  de la acción penal o de la pena &lt;br /&gt;establecida por ley o de otro modo, no se aplique a los crímenes mencionados &lt;br /&gt;en los arts. I y II de la presente convención y, en caso de que exista, sea &lt;br /&gt;abolida”. &lt;br /&gt;En “Bulacio” la Corte Interamericana afirmó que “De &lt;br /&gt;acuerdo a las obligaciones convencionales asumidas por los Estados, &lt;br /&gt;ninguna disposición o instituto de derecho interno, entre ellos la &lt;br /&gt;prescripción, podrían oponerse al cumplimiento de las decisiones de la Corte &lt;br /&gt;en cuanto a la investigación y sanción de los responsables de violaciones de &lt;br /&gt;los Derechos Humanos. Si así no fuera, los derechos consagrados en la &lt;br /&gt;Convención Americana, estarían desprovistos de protección”· &lt;br /&gt;Bacigalupo (“Jurisdicción Penal Nacional y Violaciones Masivas de &lt;br /&gt;Derechos Humanos Cometidas en el Extranjero”), señala que los derechos humanos &lt;br /&gt;tienen una clara tendencia a superar toda clase de fronteras estatales, pues &lt;br /&gt;llevan en sí la pretensión de validez universal, mientras que el derecho penal &lt;br /&gt;tiene, en principio, los límites territoriales de la autoridad de cada Estado y &lt;br /&gt;que estos conceptos, a primera vista contradictorios, pueden traducirse al &lt;br /&gt;lenguaje jurídico y ser estudiados desde esta perspectiva. Señala que la &lt;br /&gt;tradicional concepción de la soberanía tenía que sufrir una cierta &lt;br /&gt;transformación cuando en diciembre de 1948, después de los horrores de la &lt;br /&gt;segunda guerra mundial, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó &lt;br /&gt;la declaración general sobre derechos humanos y cuando a partir de 1950 se &lt;br /&gt;aprobaron las convenciones internacionales de derechos humanos, por las &lt;br /&gt;cuales se convirtió en una materia que los Estados sometían a la jurisdicción &lt;br /&gt;de un tribunal supranacional, cuyas sentencias se obligaron a acatar. &lt;br /&gt;Esa nueva situación tenía inmensas implicaciones. En primer &lt;br /&gt;lugar los derechos humanos reconocidos en las convenciones internacionales &lt;br /&gt;constituyen un límite interno a la legitimidad del ejercicio del poder estatal &lt;br /&gt;frente a las personas, el que debe reconocer una frontera interna en el respeto &lt;br /&gt;de los derechos inherentes a las personas. Las fronteras internas ya no serán &lt;br /&gt;los únicos límites del poder que emerge de la soberanía, la pretensión de &lt;br /&gt;legitimidad reconoce también límites internos en el respecto de los derechos &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;51 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;humanos y la comunidad internacional los garantiza mediante tribunales &lt;br /&gt;supranacionales. &lt;br /&gt;Destaca que el ámbito del derecho más afectado por esta &lt;br /&gt;nueva situación de los derechos humanos fue sin duda el derecho penal, por la &lt;br /&gt;posibilidad de intervención de la comunidad internacional en decisiones &lt;br /&gt;internas de un Estado, lo que por otra parte ya había sido contemplado en el &lt;br /&gt;Tratado de Versailles y en el Pacto de la Sociedad de las Naciones y, después &lt;br /&gt;de la segunda guerra mundial, los Tribunales de Nüremberg y de Tokio dieron &lt;br /&gt;lugar a un precedente de decisiva importancia respecto de la intervención de &lt;br /&gt;la comunidad internacional en la represión de las personas que tomaron &lt;br /&gt;decisiones en el ámbito de la soberanía de un Estado. &lt;br /&gt;Señala el autor que la cuestión de la punibilidad, anterior a la &lt;br /&gt;comisión del hecho, debe regirse por la interpretación correcta posterior a &lt;br /&gt;los hechos de los tribunales del Estado que juzga, que “un cambio retroactivo &lt;br /&gt;de la interpretación de la ley del Estado en el que se cometieron los hechos &lt;br /&gt;no afecta la prohibición de aplicación retroactiva de la ley”. &lt;br /&gt;Asimismo y referente al tema encontramos que Alejandro &lt;br /&gt;Carrió (“Principio de legalidad y crímenes aberrantes: una justificación alternativa a su &lt;br /&gt;imprescriptibilidad”) plantea que la prescripción es un límite temporal del &lt;br /&gt;Estado de su poder represivo, es  auto limitativo del poder estatal. En cuanto a &lt;br /&gt;los alcances del principio de legalidad, cita a Fuller quien refiere que la &lt;br /&gt;obligación moral de las personas de acomodar sus conductas a los mandatos &lt;br /&gt;de la ley, se apoya en una suerte de reciprocidad, un gobierno dice a sus &lt;br /&gt;ciudadanos que esas son las reglas a observar y el compromiso para juzgar su &lt;br /&gt;conducta, si ese compromiso de reciprocidad se rompe por el Estado, no hay &lt;br /&gt;base para exigir al ciudadano el cumplimiento de las normas. El Estado no &lt;br /&gt;puede exigir a los habitantes que observen la ley penal, si él es el primero en &lt;br /&gt;violar las garantías que lo protegen contra la extralimitación del propio &lt;br /&gt;Estado.  El recaudo de ley anterior contenido en el art. 18 CN para la &lt;br /&gt;aplicación de una pena tiene por fundamento permitirle a las personas adecuar &lt;br /&gt;su conducta a los mandatos del legislador. El principio de legalidad se apoya &lt;br /&gt;en el acuerdo tácito entre el Estado y los particulares en el sentido de que la &lt;br /&gt;autoridad moral del primero para aplicar penas, se basa en su compromiso de &lt;br /&gt;52 &lt;br /&gt;no modificar las reglas de conducta previamente impuestas y se  pregunta &lt;br /&gt;¿qué sucede en los casos donde los individuos, con aprovechamiento de una &lt;br /&gt;estructura estatal, se valen de las prerrogativas del poder para cometer delitos &lt;br /&gt;si se quiere prohijados desde el propio Estado? Si el Estado mismo, o &lt;br /&gt;personas actuando a su nombre, se involucran en delitos del tipo de los &lt;br /&gt;juzgados en “Riveros”, es claro que ese involucramiento implica deshacer el &lt;br /&gt;fundamento mismo de la “reciprocidad” que subyace en el principio de &lt;br /&gt;legalidad. La coherencia que es dable exigir de todo orden legal, impide que &lt;br /&gt;funcionarios de un gobierno monten un aparato de represión estatal, y luego &lt;br /&gt;reclamen del mismo Estado cuya autoridad subvirtieron, que éste continúe &lt;br /&gt;autolimitándose.   &lt;br /&gt;Por otra parte cabe recordarle a la Defensa, en relación con &lt;br /&gt;Verplaetsen, que durante la instrucción la entonces Defensora particular ya &lt;br /&gt;había interpuesto la excepción de falta de acción por prescripción, planteando &lt;br /&gt;que la Convención sobre Imprescriptibilidad había sido incorporada con &lt;br /&gt;posterioridad a la comisión de los hechos endilgados en ésta causa, por lo que &lt;br /&gt;su aplicación afectaría el principio consagrado en el art. 18 CN, lo cual fue &lt;br /&gt;rechazado por el a quo teniendo en cuenta que en el marco de la causa 4012, &lt;br /&gt;de la que se desprende la presente como caso 145, ya había sido resuelto el &lt;br /&gt;tema, inclusive por la Corte Suprema, en el sentido que se trataba de delitos &lt;br /&gt;de lesa humanidad y por ende imprescriptibles. &lt;br /&gt;En relación a las leyes de punto final y de obediencia &lt;br /&gt;debida, que pretende sean aplicadas por el Tribunal, recordamos lo afirmado &lt;br /&gt;en “Simón”, en el voto del Dr. Maqueda respecto de que “las leyes de punto &lt;br /&gt;final y obediencia debida, son incompatibles con diferentes cláusulas de &lt;br /&gt;nuestra Constitución Nacional (arts. 16, 18, 116). Pero la invalidez de tales &lt;br /&gt;leyes también proviene de su incompatibilidad con diversos tratados &lt;br /&gt;internacionales de derechos humanos suscriptos por el Estado argentino, &lt;br /&gt;pues al momento de sancionarse las leyes 23.492 y 23.521 el orden jurídico &lt;br /&gt;argentino otorgaba primacía a los tratados por sobre las leyes del Congreso &lt;br /&gt;(art. 27 Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, suscripta el &lt;br /&gt;27 de enero de 1980)”(consid. 68). &lt;br /&gt;Recordaba lo dispuesto por la Convención Americana de &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;53 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derechos Humanos en el art. 4 sobre derecho a la vida; en art. 5.1 en cuanto &lt;br /&gt;al derecho a la integridad y a no ser sometido a torturas; en el art.7.1 respecto &lt;br /&gt;al derecho a la libertad personal, como asimismo los arts. 2 y 1.1 en cuanto al &lt;br /&gt;compromiso del Estado de respetar y garantizar los derechos. Como así &lt;br /&gt;también lo establecido en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y &lt;br /&gt;Políticos, también vigente en el derecho interno al tiempo de sanción de esas &lt;br /&gt;leyes, en el que además de establecer iguales derechos al tratado &lt;br /&gt;interamericano, a través de los arts. 2.1 y 14.1, el Estado argentino también &lt;br /&gt;asumió la obligación de garantía. &lt;br /&gt;Agregaba que, la Convención contra la Tortura y Otros &lt;br /&gt;Tratos o Penas Crueles Inhumanos o Degradantes, estableció el deber del &lt;br /&gt;Estado de perseguir esa clase de delitos, así como el deber de imponer penas &lt;br /&gt;adecuadas (art. 4.2), y la imposibilidad de que pueda "invocarse una orden de &lt;br /&gt;un funcionario superior o de una autoridad pública como justificación de la &lt;br /&gt;tortura" (art. 2.3). El principio de buena fe obligaba al Estado argentino a &lt;br /&gt;obrar conforme a los fines allí establecidos. &lt;br /&gt;“Que, consecuentemente, la sanción y vigencia de las leyes &lt;br /&gt;23.492 y 23.521, en tanto impedían llevar adelante las investigaciones &lt;br /&gt;necesarias para identificar a los autores y partícipes de graves delitos &lt;br /&gt;perpetrados durante el gobierno de facto (1976-1983) y aplicarles las &lt;br /&gt;sanciones penales correspondientes, resultaban claramente violatorias de la &lt;br /&gt;Convención Americana sobre Derechos Humanos, y del Pacto Internacional &lt;br /&gt;de Derechos Civiles y Políticos”. &lt;br /&gt;Afirmaba que las Naciones Unidas, en el informe conocido &lt;br /&gt;como "Joinet", señala que la obediencia debida no puede exonerar a los &lt;br /&gt;ejecutores de su responsabilidad penal; a lo sumo puede ser considerada como &lt;br /&gt;circunstancia atenuante (Principio 29). La prescripción no puede ser opuesta a &lt;br /&gt;los crímenes contra la humanidad (Principio 24), y la amnistía no puede ser &lt;br /&gt;acordada a los autores de violaciones en tanto las víctimas no hayan obtenido &lt;br /&gt;justicia por la vía de un recurso eficaz (Principio 25) (U.N. E/CN. 4/Sub. &lt;br /&gt;2/1997/20/Rev. 1). Por su parte el Comité de Derechos Humanos, creado por &lt;br /&gt;el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, específicamente al &lt;br /&gt;referirse al caso argentino, sostuvo que la ley de punto final y de obediencia &lt;br /&gt;54 &lt;br /&gt;debida y el indulto presidencial de altos oficiales militares, son contrarios a &lt;br /&gt;los requisitos del Pacto, pues niegan a las víctimas de las violaciones de los &lt;br /&gt;derechos humanos durante el período del gobierno autoritario de un recurso &lt;br /&gt;efectivo, en violación de los arts. 2 y 9 del Pacto (Comité de Derechos &lt;br /&gt;Humanos, Observaciones Finales del Comité de Derechos Humanos: &lt;br /&gt;Argentina, 5/04/95, CCPR/C/79/Add 46; A/50/40, párr. 144-165). También &lt;br /&gt;ha señalado que “Las violaciones graves de los derechos civiles y políticos &lt;br /&gt;durante el gobierno militar deben ser perseguibles durante todo el tiempo &lt;br /&gt;necesario y con toda la retroactividad necesaria para lograr el &lt;br /&gt;enjuiciamiento de sus autores" (Observaciones finales del Comité de &lt;br /&gt;Derechos Humanos: Argentina. 03/11/2000 CCPR/CO/70/ARG). &lt;br /&gt;Que más recientemente el Comité de Derechos Humanos &lt;br /&gt;sostuvo que "en los casos en que algún funcionario público o agente estatal &lt;br /&gt;haya cometido violaciones de los derechos reconocidos en el Pacto, los &lt;br /&gt;Estados no podrán eximir a los autores de responsabilidad jurídica personal, &lt;br /&gt;como ha ocurrido con ciertas amnistías y anteriores inmunidades. Además, &lt;br /&gt;ningún cargo oficial justifica que se exima de responsabilidad jurídica a las &lt;br /&gt;personas a las que se atribuya la autoría de estas violaciones. También &lt;br /&gt;deben eliminarse otros impedimentos al establecimiento de la &lt;br /&gt;responsabilidad penal, entre ellos la defensa basada en la obediencia a &lt;br /&gt;órdenes superiores o los plazos de prescripción excesivamente breves, en los &lt;br /&gt;casos en que sean aplicables tales prescripciones" (Comité de Derechos &lt;br /&gt;Humanos, Observación General No 31, Naturaleza de la Obligación Jurídica &lt;br /&gt;General impuesta a los Estados parte en el Pacto, aprobada en la 2187a &lt;br /&gt;sesión, celebrada el 29 de marzo de 2004, págs. 17 y 18). &lt;br /&gt;Concluía que en tal marco surgía claramente que las leyes de &lt;br /&gt;"punto final" y "obediencia debida" dirigidas a procurar la impunidad de &lt;br /&gt;crímenes contra la humanidad, frente al derecho internacional al que el Estado &lt;br /&gt;se encontraba vinculado, resultaban ineficaces. &lt;br /&gt;En el Informe del Comité de Derechos Humanos sobre &lt;br /&gt;Argentina de 1995 se manifestó que: “El Comité nota que los compromisos &lt;br /&gt;hechos por el Estado parte con respecto a su pasado autoritario reciente, &lt;br /&gt;especialmente la ley de Obediencia Debida y la ley de Punto Final y el &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;55 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;indulto presidencial de altos oficiales militares, son contrarios a los &lt;br /&gt;requisitos del Pacto”(ver “Human Rights Committee, Comments on &lt;br /&gt;Argentina, U.N. Doc. CCPR/C/79/Add.46 [1995]. Entre sus “Principales &lt;br /&gt;Temas de Preocupación” expuso que: “El Comité ve con preocupación que &lt;br /&gt;las amnistías e indultos han impedido las investigaciones sobre denuncias de &lt;br /&gt;crímenes cometidos por las fuerzas armadas y agentes de los servicios de &lt;br /&gt;seguridad nacional incluso en casos donde existen suficientes pruebas sobre &lt;br /&gt;las violaciones a los derechos humanos tales como la desaparición y &lt;br /&gt;detención de personas extrajudicialmente, incluyendo niños. El Comité &lt;br /&gt;expresa su preocupación de que el indulto como así también las amnistías &lt;br /&gt;generales puedan promover una atmósfera de impunidad por parte de los &lt;br /&gt;perpetradores de violaciones de derechos humanos provenientes de las &lt;br /&gt;fuerzas de seguridad. El Comité expresa su posición de que el respeto de los &lt;br /&gt;derechos humanos podría verse debilitado por la impunidad de los &lt;br /&gt;perpetradores de violaciones de derechos humanos”. &lt;br /&gt;Es por ello que no haremos lugar al pedido de la Defensa &lt;br /&gt;oficial acerca de que se declare la validez de las leyes de punto final, de &lt;br /&gt;obediencia debida y del indulto y se absuelva a los procesados. &lt;br /&gt;En relación al non bis in idem y a la cosa juzgada, que &lt;br /&gt;planteara también la Defensa, la Corte en “Mazzeo” afirmó que “en el &lt;br /&gt;derecho humanitario internacional los principios de interpretación &lt;br /&gt;axiológicos adquieren plena preeminencia, tanto al definir la garantía del ne &lt;br /&gt;bis in idem como la cosa jugada”. Que esto es así “en la medida en que tanto &lt;br /&gt;los estatutos de los tribunales penales internacionales como los principios &lt;br /&gt;que inspiran la jurisdicción universal, tienden a asegurar que no queden &lt;br /&gt;impunes hechos aberrantes. Por ello, sin perjuicio de dar prioridad a las &lt;br /&gt;autoridades nacionales para llevar a cabo los procesos, si tales procesos &lt;br /&gt;locales se transforman en subterfugios inspirados en impunidad, entra a &lt;br /&gt;jugar la jurisdicción subsidiaria del derecho penal internacional con un &lt;br /&gt;nuevo proceso”. Al respecto, afirmó que “el Estatuto de la Corte Penal &lt;br /&gt;Internacional otorga un carácter acotado a la cosa juzgada. En efecto en su &lt;br /&gt;art. 20 señala que el tribunal internacional entenderá igualmente en aquellos &lt;br /&gt;crímenes aberrantes, cuando el proceso llevado a cabo en la jurisdicción &lt;br /&gt;56 &lt;br /&gt;local tuviera como finalidad sustraer de su responsabilidad al imputado, o el &lt;br /&gt;proceso no haya sido imparcial o independiente, o hubiera sido llevado de un &lt;br /&gt;modo tal que demuestre la intención de no someter al acusado a la acción de &lt;br /&gt;la justicia”.  &lt;br /&gt;Con remisión al caso “Barrios Altos” de la Corte &lt;br /&gt;Interamericana de Derechos Humanos, recordó que se ha dicho que“... ‘a &lt;br /&gt;partir de lo resuelto por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el &lt;br /&gt;caso 'Barrios Altos' CIDH - Serie C 75, del 14 de marzo de 2001, han &lt;br /&gt;quedado establecidas fuertes restricciones a las posibilidades de invocar la &lt;br /&gt;defensa de cosa juzgada para obstaculizar la persecución penal respecto de &lt;br /&gt;conductas como [las aquí investigadas]’ (considerando 12 del voto del juez &lt;br /&gt;Petracchi en ‘Videla’; considerando 16 del voto del juez Maqueda en &lt;br /&gt;‘Videla’). Y, citando el fallo “Almonacid”, señaló que: “En lo que toca al &lt;br /&gt;principio ne bis in idem, aun cuando es un derecho humano reconocido en el &lt;br /&gt;artículo 8.4 de la Convención Americana, no es un derecho absoluto y, por &lt;br /&gt;tanto, no resulta aplicable cuando: i) la actuación del tribunal que conoció el &lt;br /&gt;caso y decidió sobreseer o absolver al responsable de una violación a los &lt;br /&gt;derechos humanos o al derecho internacional obedeció al propósito de &lt;br /&gt;sustraer al acusado de su responsabilidad penal; ii) el procedimiento no fue &lt;br /&gt;instruido independiente o imparcialmente de conformidad con las debidas &lt;br /&gt;garantías procesales, o iii) no hubo la intención real de someter al &lt;br /&gt;responsable a la acción de la justicia. Una sentencia pronunciada en las &lt;br /&gt;circunstancias indicadas produce una cosa juzgada 'aparente' o &lt;br /&gt;'fraudulenta'. Por otro lado, dicha Corte considera que si aparecen nuevos &lt;br /&gt;hechos o pruebas que puedan permitir la determinación de los responsables &lt;br /&gt;de violaciones a los derechos humanos, y más aún, de los responsables de &lt;br /&gt;crímenes de lesa humanidad, pueden ser reabiertas las investigaciones, &lt;br /&gt;incluso si existe una sentencia absolutoria en calidad de cosa juzgada, puesto &lt;br /&gt;que las exigencias de la justicia, los derechos de las víctimas y la letra y &lt;br /&gt;espíritu de la Convención Americana, desplazan la protección del ne bis in &lt;br /&gt;idem”. Recordó que el Tribunal Interamericano finalmente resolvió que “el &lt;br /&gt;Estado no podrá argumentar prescripción, irretroactividad de la ley penal, ni &lt;br /&gt;el principio ne bis in idem, así como cualquier excluyente similar de &lt;br /&gt;responsabilidad, para excusarse de su deber de investigar y sancionar a los &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;57 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;responsables (caso ‘Almonacid’, CIDH - Serie C N° 154, del 26 de &lt;br /&gt;septiembre de 2006, parágrafo 154)”. Precisó que “los principios que, en el &lt;br /&gt;ámbito nacional, se utilizan habitualmente para justificar el instituto de la &lt;br /&gt;cosa juzgada y ne bis in idem no resultan aplicables respecto de este tipo de &lt;br /&gt;delitos contra la humanidad porque, ‘los instrumentos internacionales que &lt;br /&gt;establecen esta categoría de delitos, así como el consiguiente deber para los &lt;br /&gt;Estados de individualizar y enjuiciar a los responsables, no contemplan, y &lt;br /&gt;por ende no admiten, que esta obligación cese por el transcurso del tiempo, &lt;br /&gt;amnistías o cualquier otro tipo de medidas que disuelvan la posibilidad de &lt;br /&gt;reproche...’ (voto de la jueza Argibay in re: ‘Simón’ -Fallos: 328:2056-)”. &lt;br /&gt;Finalmente aseveró, al declarar la inconstitucionalidad del &lt;br /&gt;decreto presidencial que contemplaba el indulto a Riveros (en virtud de los &lt;br /&gt;arts. 18, 31, 75, inc. 22, 99, inc. 5, 118 de la Constitución Nacional; 1°, 8.4 y &lt;br /&gt;25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos; y 14.7 del Pacto &lt;br /&gt;Internacional de Derechos Civiles y Políticos), que “si bien la declaración de &lt;br /&gt;inconstitucionalidad de una disposición legal es un acto de suma gravedad &lt;br /&gt;institucional que impone a la Corte la mayor mesura al ejercer el elevado &lt;br /&gt;control de constitucionalidad de las leyes (Fallos: 311:394; 312:122, 1437, &lt;br /&gt;entre otros), lo cierto es que a través de tal decisión se pretende cumplir con &lt;br /&gt;el deber que tiene el Estado de organizar las estructuras del aparato &lt;br /&gt;gubernamental a través de las cuales se manifiesta el ejercicio del poder &lt;br /&gt;público, de manera tal que sean capaces de asegurar jurídicamente el libre y &lt;br /&gt;pleno ejercicio de los derechos humanos (CIDH Serie C N° 7 ‘Velásquez &lt;br /&gt;Rodríguez’)”. &lt;br /&gt;En sintonía con lo anterior, se afirmó que el decreto en &lt;br /&gt;cuestión fue dictado con posterioridad a la aprobación de nuestro país de &lt;br /&gt;varios pactos internacionales, tales como la Convención Americana sobre &lt;br /&gt;Derechos Humanos (ley 23.054), la Convención contra la Tortura y otros &lt;br /&gt;Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes (ley 23.338) y la Convención para &lt;br /&gt;la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio (decreto-ley 6286/56, &lt;br /&gt;ratificado por ley 14.467). &lt;br /&gt;Se ha señalado (Di Corletto “El derecho de las víctimas al castigo a &lt;br /&gt;los responsables de violaciones graves a los derechos humanos”) que el aceptar que un &lt;br /&gt;58 &lt;br /&gt;organismo internacional revoque sentencias dictadas a favor del imputado &lt;br /&gt;pasadas en autoridad de cosa juzgada hace frente a dos fuertes &lt;br /&gt;cuestionamientos: la garantía del non bis in idem y el principio de &lt;br /&gt;inmutabilidad de las sentencias firmes, de cosa juzgada. Acá hay una tensión &lt;br /&gt;entre los derechos de los imputados y los de las víctimas. La tensión existiría &lt;br /&gt;respecto del Estado como garante de la persecución penal y del sometido a &lt;br /&gt;proceso. La seguridad jurídica que se traduce en la estabilidad de las &lt;br /&gt;decisiones judiciales prohíbe la revisión incesante de lo resuelto, pero no por &lt;br /&gt;razones de justicia. Entre los fundamentos de la cosa juzgada se han &lt;br /&gt;mencionado la paz, la seguridad y la certeza, como presupuesto del derecho. &lt;br /&gt;Sin embargo la inmodificabilidad de la cosa juzgada no hace a la esencia del &lt;br /&gt;derecho y se corresponde más con una exigencia política que con una &lt;br /&gt;propiamente jurídica (Hitters). Así frente a decisiones de órganos del sistema &lt;br /&gt;interamericano que cuestionen la validez de los procedimientos locales, el &lt;br /&gt;principio non bis in idem y el valor de la cosa juzgada no debería ser &lt;br /&gt;imperturbable. &lt;br /&gt;Nuestra Corte en la “Causa originariamente instruida por el &lt;br /&gt;Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas en cumplimiento del decreto &lt;br /&gt;158/83”, en la cual Massera había sido sobreseído por el Consejo Supremo de &lt;br /&gt;las Fuerzas Armadas e invocó violación al art. 17 CN, el 30 de diciembre de &lt;br /&gt;1986,  declaró inválida esa decisión. En el caso seguido a María Estela &lt;br /&gt;Martínez de Perón el Procurador dijo que no había existido “persecución &lt;br /&gt;penal”. &lt;br /&gt;Por su parte Andrés Gil Domínguez (“Constitución, Indultos, &lt;br /&gt;Crímenes de Lesa Humanidad: Habrá más Penas y no Olvidos”) afirma que la &lt;br /&gt;institución de la cosa juzgada debe ser analizada y construida sobre pilares &lt;br /&gt;compatibles con los derechos y garantías constitucionales, no pudiendo &lt;br /&gt;reconocerse como inmutable toda sentencia que no ha respetado sino &lt;br /&gt;avasallado la defensa en juicio y el acceso a la jurisdicción. Una resolución &lt;br /&gt;judicial adoptada por un tribunal nacional que responda a una mera aplicación &lt;br /&gt;de una ley o decreto cuya constitucionalidad y validez ha sido fundadamente &lt;br /&gt;objetada, que viola por acción u omisión, obligaciones internacionales del &lt;br /&gt;Estado o vulnera derechos humanos internacionalmente protegidos, no puede &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;59 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;invocarse con el carácter de inmutabilidad que otorga el instituto jurídico de &lt;br /&gt;la res judicata. El instituto jurídico de la cosa juzgada constituye una garantía &lt;br /&gt;judicial estrechamente enlazada con el principio del non bis in idem, pero su &lt;br /&gt;análisis no puede ser elemental, formal, superficial y automático sino fruto de &lt;br /&gt;examen sustancial y de fondo, la validez de la cosa juzgada está subordinada &lt;br /&gt;y condicionada al cumplimiento de los requisitos y a la observancia de los &lt;br /&gt;estándares sobre  el debido proceso o proceso justo. &lt;br /&gt;Más allá de la disconformidad de la Defensa respecto a la &lt;br /&gt;aplicación del derecho de gentes, la Corte Suprema ha sostenido que el &lt;br /&gt;derecho de gentes forma parte del derecho interno argentino y para su &lt;br /&gt;aplicación siempre ha tenido en cuenta la evolución paulatina que fue &lt;br /&gt;registrando esa rama del derecho. En el caso “Priebke” consideró que los &lt;br /&gt;principios del derecho de gentes ingresaban a nuestro ordenamiento jurídico &lt;br /&gt;interno a través del art. 118 CN y realizó una interpretación de dichos &lt;br /&gt;principios conforme la evolución que registraron en las últimas décadas. De &lt;br /&gt;este modo, consideró incluidos a los crímenes contra la humanidad, al &lt;br /&gt;genocidio y a los crímenes de guerra, calificó los hechos que se le imputaban &lt;br /&gt;a Priebke de acuerdo a dichas categorías del derecho internacional penal y &lt;br /&gt;entendió que, sobre la base de tal definición, los hechos eran imprescriptibles. &lt;br /&gt;Como señalaron los Dres. Boggiano, López y Fayt “la &lt;br /&gt;calificación de los delitos contra la humanidad no depende de la voluntad de &lt;br /&gt;los estados requirente o requerido...sino de los principios del ius cogens del &lt;br /&gt;derecho internacional”. Asimismo afirmó categóricamente que no hay &lt;br /&gt;prescripción para tales delitos, como consecuencia de su carácter aberrante.  &lt;br /&gt;También encontramos el concepto de ius coggens en un caso &lt;br /&gt;resuelto en 1983, donde lo ha definido como “norma imperativa de Derecho &lt;br /&gt;Internacional General, aceptada y reconocida por la comunidad &lt;br /&gt;internacional de Estados” conforme la terminología usada por el art. 53 de la &lt;br /&gt;Convención de Viena sobre derecho de los tratados (C.S.J.N., 5/12/1983, &lt;br /&gt;“Cabrera, Washington Julio Efraín v. Comisión Técnica Mixta de Salto &lt;br /&gt;Grande”) &lt;br /&gt;En cuanto al planteo referente a que no estaban tipificados en &lt;br /&gt;nuestro derecho los crímenes de lesa humanidad cabe recordarle a la Defensa &lt;br /&gt;60 &lt;br /&gt;que los delitos de privación ilegítima de la libertad, torturas, homicidios y &lt;br /&gt;otros estaban tipificados como delitos y que en “Arancibia Clavel” la Corte &lt;br /&gt;Suprema afirmó que los delitos como el genocidio, la tortura, la desaparición &lt;br /&gt;forzada de personas, el homicidio y cualquier otro tipo de actos dirigidos a &lt;br /&gt;perseguir y exterminar opositores políticos -entre los que debemos contar el &lt;br /&gt;formar parte de un grupo destinado a llevar adelante esta persecución-, &lt;br /&gt;pueden ser considerados crímenes contra la humanidad, porque atentan contra &lt;br /&gt;el derecho de gentes tal como lo prescribe el art. 118 de la Constitución &lt;br /&gt;Nacional. &lt;br /&gt;Asimismo que “se tratan de supuestos que no han dejado de &lt;br /&gt;ser vivenciados por la sociedad entera dada la magnitud y la significación &lt;br /&gt;que los atañe. Ello hace que no sólo permanezcan vigentes para las &lt;br /&gt;sociedades nacionales sino también para la comunidad internacional &lt;br /&gt;misma”. En este sentido se ha dicho que "Tanto los 'crímenes contra la &lt;br /&gt;humanidad' como los tradicionalmente denominados 'crímenes de guerra" &lt;br /&gt;son delitos contra el 'derecho de gentes' que la comunidad mundial se ha &lt;br /&gt;comprometido a erradicar" (Fallos: 318:2148, voto de los jueces Nazareno y &lt;br /&gt;Moliné O'Connor). Que “los crímenes contra la humanidad son generalmente &lt;br /&gt;practicados por las mismas agencias de poder punitivo operando fuera del &lt;br /&gt;control del derecho penal, es decir, huyendo al control y a la contención &lt;br /&gt;jurídica. Las desapariciones forzadas de personas en nuestro país las &lt;br /&gt;cometieron fuerzas de seguridad o fuerzas armadas operando en función &lt;br /&gt;judicial; los peores crímenes nazis los cometió la Gestapo (Geheiminis &lt;br /&gt;Staatspolizei o policía secreta del Estado); la KGB estalinista era un cuerpo &lt;br /&gt;policial. No es muy razonable la pretensión de legitimar el poder genocida &lt;br /&gt;mediante un ejercicio limitado del mismo poder con supuesto efecto &lt;br /&gt;preventivo”.  &lt;br /&gt;También en el fallo “Simón” se trató el tema, recordando que &lt;br /&gt;en el voto del Dr. Maqueda se dijo que “los crímenes contra la humanidad &lt;br /&gt;habían sido considerados ya en el Prólogo a la Convención de La Haya de &lt;br /&gt;1907 en cuanto se señalaba que hasta que se haya creado un más completo &lt;br /&gt;código de leyes de la guerra, las Altas Partes Contratantes consideran &lt;br /&gt;conveniente declarar que en casos no incluidos en las regulaciones &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;61 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;adoptadas por ellas, los habitantes y beligerantes quedan bajo la protección &lt;br /&gt;y la regla de los principios del derecho de las naciones (law of nations), &lt;br /&gt;como resultan de los usos establecidos entre los pueblos civilizados, de las &lt;br /&gt;leyes de la humanidad, y los dictados de la conciencia pública (un lenguaje &lt;br /&gt;similar había sido usado en el punto 9 del preámbulo de la Convención de la &lt;br /&gt;Haya de 1899 y posteriormente fue utilizado en los Protocolos I y II de 1977 &lt;br /&gt;de la Cuarta Convención de Ginebra)” y  que  tales delitos se los reputa &lt;br /&gt;como cometidos "...contra el 'derecho de gentes' que la comunidad mundial &lt;br /&gt;se ha comprometido a erradicar, porque merecen la sanción y la reprobación &lt;br /&gt;de la conciencia universal al atentar contra los valores humanos &lt;br /&gt;fundamentales" (considerandos 31 y 32 del voto del juez Bossert en Fallos: &lt;br /&gt;318:2148)”.  &lt;br /&gt;Asimismo que “de acuerdo con lo expresado, las fuentes del &lt;br /&gt;derecho internacional imperativo consideran como aberrantes la ejecución &lt;br /&gt;de cierta clase de actos y sostienen que, por ello, esas actividades deben &lt;br /&gt;considerarse incluidas dentro del marco normativo que procura la &lt;br /&gt;persecución de aquellos que cometieron esos delitos. Es posible señalar que &lt;br /&gt;existía, a la fecha de comisión de los actos precisados un orden normativo - &lt;br /&gt;formado por tales convenciones y por la práctica consuetudinaria &lt;br /&gt;internacional- que consideraba inadmisible la comisión de delitos de lesa &lt;br /&gt;humanidad ejecutados por funcionarios del Estado y que tales hechos debían &lt;br /&gt;ser castigados por un sistema represivo que no necesariamente se adecuara a &lt;br /&gt;los principios tradicionales de los estados nacionales para evitar la &lt;br /&gt;reiteración de tales aberrantes crímenes”. &lt;br /&gt;En la citada sentencia de la Cámara Federal en la causa  &lt;br /&gt;35.543 “Riveros” se recordaba que ya el 8 de agosto de 1945 se concluyó el &lt;br /&gt;“Acuerdo de Londres” firmado por las potencias aliadas que actuaron “en &lt;br /&gt;interés de todas las Naciones Unidas”, mediante el cual se anunció la creación &lt;br /&gt;de un Tribunal Militar Internacional y en cuyo Estatuto se definieron los actos &lt;br /&gt;que se consideraban crímenes, clasificándolos en tres categorías (art. 6): &lt;br /&gt;“crímenes contra la paz”; “crímenes de guerra” y “crímenes contra la &lt;br /&gt;humanidad”, estos últimos definidos como “asesinatos, exterminio, &lt;br /&gt;sometimiento a esclavitud, deportación y otros actos inhumanos cometidos &lt;br /&gt;62 &lt;br /&gt;contra cualquier población civil antes de, o durante la guerra; o &lt;br /&gt;persecuciones por motivos políticos, raciales o religiosos en ejecución de o &lt;br /&gt;en conexión con cualquier crimen de la jurisdicción del Tribunal, sean o no &lt;br /&gt;una violación de la legislación interna del país donde hubieran sido &lt;br /&gt;perpetrados” (Cfr. Mattarollo, Rodolfo, “La jurisprudencia argentina reciente &lt;br /&gt;y los crímenes de lesa humanidad”, en  Revista Argentina de Derechos &lt;br /&gt;Humanos, Año 1- Número 0, Ad-Hoc, Buenos Aires, 2001, p. 117).  &lt;br /&gt;Bacigalupo, en la obra ya citada, enseña que “el problema de &lt;br /&gt;la ley previa y de la irretroactividad de la ley penal ha sido objeto de &lt;br /&gt;importantes contribuciones jurídicas tendentes a justificar una cierta &lt;br /&gt;relativización de estos principios”, señalando en tal sentido la posición de &lt;br /&gt;Radbruch, para quien la seguridad jurídica no es el único valor ni el decisivo &lt;br /&gt;que el derecho debe realizar, junto a ella se deben considerar también otros &lt;br /&gt;dos valores: la adecuación al bien común y la justicia, planteando la idea de la &lt;br /&gt;ilicitud legal. Señala que tal idea fue aplicada por el Tribunal Supremo &lt;br /&gt;alemán en la sentencia de noviembre de 1992 respecto del caso de los &lt;br /&gt;disparos del muro de Berlín, en el que se citó a Radbruch y se afirmó que &lt;br /&gt;“una causa de justificación existente en el momento del hecho sólo puede ser &lt;br /&gt;inaplicada por su contradicción de un derecho de rango superior, si esta &lt;br /&gt;vulneración del derecho pone de manifiesto una infracción grave y manifiesta &lt;br /&gt;la idea de justicia y humanidad; la infracción debe tener un peso tal que &lt;br /&gt;lesione la convicción jurídica respecto del valor y dignidad de las personas, &lt;br /&gt;común a todos los pueblos”. Que por ello era posible aplicar el Pacto de &lt;br /&gt;Derechos Civiles y Políticos de diciembre de 1966, el que había sido suscripto &lt;br /&gt;por la República Democrática Alemana pero no había sido ratificado por la &lt;br /&gt;Cámara Popular, no obstante lo cual el Tribunal sostuvo que ello no afectaba &lt;br /&gt;el vínculo de derecho internacional asumido por dicha República, por lo tanto &lt;br /&gt;estaba obligada a respetar el Pacto, en cuanto establecía que todos tienen &lt;br /&gt;derecho a salir de un Estado, inclusive del propio, así como el derecho a no &lt;br /&gt;ser privado arbitrariamente de su vida, por lo que la antijuridicidad derivaría &lt;br /&gt;de la infracción de deberes internacionales y no de la ley del Estado en el que &lt;br /&gt;los hechos fueron cometidos. Asimismo rechazó también la posibilidad de &lt;br /&gt;una infracción de la prohibición de aplicación retroactiva de la ley penal, &lt;br /&gt;prevista en la Constitución, debiendo interpretarse de tal forma que resultara &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;63 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;compatible con las obligaciones de derecho internacional asumidas por el &lt;br /&gt;estado con relación a los derechos humanos. &lt;br /&gt;Tampoco acordamos con que se hubiera violado la garantía &lt;br /&gt;del juez natural, lo que sí hubiera sucedido de haber sido juzgado por jueces &lt;br /&gt;militares,  fuero notoriamente inconstitucional hoy derogado. Con lo que sí &lt;br /&gt;concordamos con la Defensa es cuando expresara que sus defendidos &lt;br /&gt;“hubiesen estado mejor si los juzgaban sus pares”. &lt;br /&gt;Con relación a la pretensión de la Defensa acerca de que este &lt;br /&gt;Tribunal se pronuncie en un sentido totalmente distinto a los precedentes de la &lt;br /&gt;Corte Interamericana de Derechos Humanos, recordamos a la Defensa que en &lt;br /&gt;el caso “Almonacid” dicha Corte ha señalado que “...es consciente que los &lt;br /&gt;jueces y tribunales internos están sujetos al imperio de la ley y, por ello, &lt;br /&gt;están obligados a aplicar las disposiciones vigentes en el ordenamiento &lt;br /&gt;jurídico. Pero cuando un Estado ha ratificado un tratado internacional como &lt;br /&gt;la Convención Americana, sus jueces, como parte del aparato del Estado, &lt;br /&gt;también están sometidos a ella, lo que les obliga a velar porque los efectos de &lt;br /&gt;las disposiciones de la Convención no se vean mermadas por la aplicación de &lt;br /&gt;leyes contrarias a su objeto y fin, que desde un inicio carecen de efectos &lt;br /&gt;jurídicos. En otras palabras, el Poder Judicial debe ejercer una especie de &lt;br /&gt;‘control de convencionalidad’”...”En esa tarea, el Poder Judicial debe tener &lt;br /&gt;en cuenta no solamente el tratado, sino también la interpretación que del &lt;br /&gt;mismo ha hecho la Corte Interamericana, intérprete última de la Convención &lt;br /&gt;Americana” (“Caso Almonacid Arellano y otros vs. Chile”, sentencia del 26 &lt;br /&gt;de septiembre de 2006, considerando 124). &lt;br /&gt;En cuanto a la similar pretensión defensista, relacionada a que &lt;br /&gt;este Tribunal no tome en cuenta lo asentado en los fallos de la Corte Suprema &lt;br /&gt;de Justicia de la Nación, tampoco ha de ser acogida favorablemente, en &lt;br /&gt;primer lugar porque acordamos con el contenido de los mismos y en segundo &lt;br /&gt;lugar recordamos al letrado que ya hace mucho tiempo el más Alto tribunal &lt;br /&gt;afirmó que “La Corte Suprema es el tribunal en último resorte para todos los &lt;br /&gt;asuntos contenciosos en que se le ha dado jurisdicción, como pertenecientes &lt;br /&gt;al Poder Judicial de la Nación. Sus decisiones son finales. Ningún tribunal &lt;br /&gt;las puede revocar. Representa en la esfera de sus atribuciones, la soberanía &lt;br /&gt;64 &lt;br /&gt;nacional, y es tan independiente en su ejercicio, como el Congreso en su &lt;br /&gt;potestad de legislar, y como el Poder Ejecutivo en el desempeño de sus &lt;br /&gt;funciones ... Esta es la doctrina de la Constitución, la doctrina de la ley, y la &lt;br /&gt;que está en la naturaleza de las cosas” (Fallos: 12:134 del 8/8/1872). &lt;br /&gt;Por todas las razones expuestas no se hará lugar a lo &lt;br /&gt;planteado en la primera parte de la Defensa. &lt;br /&gt;Con relación al planteo respecto del imputado Verplaetsen, &lt;br /&gt;en el sentido que se suspenda la tramitación del juicio a su respecto y se &lt;br /&gt;declare la nulidad de lo actuado por no estar en condiciones para estar en &lt;br /&gt;juicio, la Defensa viene a reiterar un planteo ya efectuado por la anterior &lt;br /&gt;Defensora y que fuera resuelto oportunamente el pasado 20 de abril a fs. &lt;br /&gt;475/77 de la causa 2044. Tal planteo lo hace sobre la base de los exámenes &lt;br /&gt;periciales efectuados antes de tal resolución y que, por ende, fueron evaluados &lt;br /&gt;en esa oportunidad y reiterando los mismos argumentos de la anterior &lt;br /&gt;Defensa, por lo que no corresponde su replanteo en el debate. Que por ello, &lt;br /&gt;tratándose de la reiteración de un planteo ya resuelto por el Tribunal y sin que &lt;br /&gt;del debate haya surgido prueba alguna que sustente lo expuesto en el alegato, &lt;br /&gt;no se hace lugar y se está a lo resuelto en la citada resolución. &lt;br /&gt;En cuanto al argumento relativo al “fair play”, respecto a &lt;br /&gt;Verplaetsen, Harsich y Fragni, le recordamos a la Defensa que Verplaetsen &lt;br /&gt;fue llamado a indagatoria luego de 32 años por causa de las leyes de &lt;br /&gt;obediencia debida y de punto final que impidieron continuar la investigación &lt;br /&gt;respecto de los responsables de las graves violaciones a los derechos humanos &lt;br /&gt;y no por lentitud de la justicia. Igual situación se dio respecto de Harsich y de &lt;br /&gt;Fragni, a quienes sólo se les había tomado declaración testimonial cuando se &lt;br /&gt;comenzara la investigación, la que no continuó por las mismas razones y que &lt;br /&gt;de ninguna norma surge que quien fue llamado como testigo no pueda ser &lt;br /&gt;posteriormente citado a indagatoria, no tratándose de “manipulaciones &lt;br /&gt;dirigidas a doblegar al imputado” como pretende la defensa, la que desconoce &lt;br /&gt;la sanción de las señaladas leyes y omite los resultados a que las mismas &lt;br /&gt;dieran lugar. No se advierte entonces que se hubiera quebrantado la igualdad &lt;br /&gt;de armas entre acusador e imputado y por ende el juicio justo como pretende &lt;br /&gt;la Defensa.  &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;65 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En relación con la pretendida violación del derecho de &lt;br /&gt;defensa por no haber sido asistidos por defensores de confianza, tal planteo &lt;br /&gt;carece de sustento alguno, los procesados contaron con sus defensores y, de &lt;br /&gt;seguir el criterio planteado por el Dr. Tripaldi, en más del 90% de los juicios &lt;br /&gt;que ha llevado a cabo éste Tribunal, se habría afectado el derecho de defensa &lt;br /&gt;puesto que en ese porcentaje los procesados han contado con defensor oficial. &lt;br /&gt;El Defensor Oficial no es un  mero “defensor de pobres y ausentes”, sino un &lt;br /&gt;órgano del Estado que existe precisamente para garantizar el derecho de &lt;br /&gt;defensa y como tal ha actuado en este juicio.   &lt;br /&gt;De otra parte y más allá de las citas a lo probado en la causa &lt;br /&gt;13, efectuadas en las requisitorias, los procesados han sido convocados a &lt;br /&gt;juicio oral y público, se han recibido las pruebas en base a las peticionadas &lt;br /&gt;por las partes y la resolución que se adopte respecto de todos los imputados &lt;br /&gt;tendrá como base tales pruebas. Han tenido todos la oportunidad de declarar &lt;br /&gt;ante el Tribunal, derecho que no ejercieron los defendidos de quien interpone &lt;br /&gt;el reclamo, seguramente por consejo de la Defensa, se les han asegurado &lt;br /&gt;ampliamente sus derechos y garantías en el curso del debate, de modo que el &lt;br /&gt;planteo de nulidad de la Defensa resulta inmotivado e inaceptable, por lo cual &lt;br /&gt;se lo rechaza. &lt;br /&gt;En cuanto al pedido de unificación de todos los juicios, en &lt;br /&gt;primer lugar cabe señalar que el mismo no puede formar parte del alegato, &lt;br /&gt;atento que ello no fue planteado por la parte antes del debate, no resulta &lt;br /&gt;consecuencia del juicio, ni puede interponerse para impedir un &lt;br /&gt;pronunciamiento, como tampoco se basa en norma alguna del Código ritual y, &lt;br /&gt;además, en otra causa ya fue resuelto por el Tribunal. &lt;br /&gt;Más allá de ello la pretensión defensista provocaría un grave &lt;br /&gt;retardo y resultaría contraria al derecho a tener sentencia en un plazo &lt;br /&gt;razonable, lo que así es reconocido por el propio Defensor cuando manifiesta &lt;br /&gt;que si se esperara un año y medio más se podría hacer un único juicio. Por &lt;br /&gt;otra parte recordamos, respecto al argumento de que así se hizo en el juicio en &lt;br /&gt;la causa 13, que el mismo respondió a una norma procesal distinta, ya que lo &lt;br /&gt;fue por avocamiento de la Cámara Federal en la causa que se encontraba ante &lt;br /&gt;la justicia militar. Asimismo le recordamos a la Defensa que el art. 360 del &lt;br /&gt;66 &lt;br /&gt;rito que citara, establece claramente que  la acumulación de juicios se podrá &lt;br /&gt;ordenar “siempre que ella no determine un grave retardo”. &lt;br /&gt;El hecho de que se tomen distintos juicios a medida que los &lt;br /&gt;casos estén listos para el requerimiento y que sean elevados a éste Tribunal, &lt;br /&gt;se adecua a lo preceptuado en el Código Procesal Penal y a las normas &lt;br /&gt;constitucionales, en ninguna norma se establece que sea un derecho que se &lt;br /&gt;acumulen los casos en un único juicio cuando se trata de distintos hechos, &lt;br /&gt;como pretende el Defensor. Si son muchos los casos será porque los &lt;br /&gt;procesados están sospechados de haber cometido muchos delitos y por los &lt;br /&gt;mismos serán juzgados oportunamente, más allá de que para el Tribunal lo &lt;br /&gt;pretendido ahorraría esfuerzo y trabajo, pero se trata de cumplir con las &lt;br /&gt;normas y no de adecuarlas para disminuir los costos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II.- LOS DERECHOS DE LAS VÍCTIMAS Y LAS &lt;br /&gt;GARANTÍAS DE LOS IMPUTADOS. &lt;br /&gt;Evidentemente en esta clase de delitos que implican graves &lt;br /&gt;violaciones a los derechos humanos pueden existir aparentes contradicciones &lt;br /&gt;entre algunos principios del derecho procesal penal y las obligaciones que &lt;br /&gt;tiene el Estado frente a la comunidad internacional. Se trata de conciliar &lt;br /&gt;ambas perspectivas, de modo de garantizar los derechos de los imputados, los &lt;br /&gt;derechos de las víctimas y el deber del Estado. &lt;br /&gt;Se ha señalado acertadamente (Julieta Di Corletto  “El derecho &lt;br /&gt;de las víctimas al castigo a los responsables de violaciones graves a los derechos humanos”) &lt;br /&gt;que el derecho procesal penal promueve un enfoque orientado más hacia el &lt;br /&gt;acusado, que hacia las víctimas, busca, por un lado, hacer efectiva la sanción, &lt;br /&gt;y por el otro, limitar la magnitud del poder punitivo estableciendo un marco &lt;br /&gt;de garantías que protegen al imputado. Por su parte el derecho internacional &lt;br /&gt;de los derechos humanos se orienta hacia la víctima de violaciones a los &lt;br /&gt;derechos humanos, por ello puede estar en conflicto con los objetivos &lt;br /&gt;tradicionales del proceso penal. &lt;br /&gt;El derecho procesal penal está pensado para la investigación &lt;br /&gt;de crímenes comunes y no para las graves violaciones a los derechos &lt;br /&gt;humanos, mientras que en el derecho internacional el afectado es siempre una &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;67 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;víctima del Estado y no de una persona individual. Según la jurisprudencia de &lt;br /&gt;la Corte Interamericana de Derechos Humanos el Estado debe dar a las &lt;br /&gt;víctimas y a sus familiares la oportunidad de ejercer, no sólo el derecho a la &lt;br /&gt;verdad, sino el derecho a la justicia (“Barrios Altos”). En “Castillo Páez” y en &lt;br /&gt;“Bulacio” afirmó que la investigación y sanción penal es un elemento &lt;br /&gt;reparador a los derechos de la víctima. Y que toda  persona que se considere &lt;br /&gt;víctima o bien sus familiares tienen derecho de acceder a la justicia para &lt;br /&gt;conseguir que se cumpla el deber del Estado de investigar las violaciones de &lt;br /&gt;los derechos y sancionar a los autores y a quienes encubran dichas &lt;br /&gt;violaciones, en su beneficio y en el del conjunto de la sociedad.  &lt;br /&gt;Asimismo la investigación y castigo a los responsables de &lt;br /&gt;esas graves violaciones es un deber del Estado. Ese deber del Estado de &lt;br /&gt;investigar, perseguir y castigar esas violaciones comprende, además, el deber &lt;br /&gt;de multiplicar los mecanismos para controlar que esas investigaciones sean &lt;br /&gt;desarrolladas por órganos imparciales y eficientes. Se trata  de una forma de &lt;br /&gt;garantizar la vigencia de los derechos y reparar los daños sufridos. En cuanto &lt;br /&gt;a este deber del Estado la Corte Interamericana ha señalado que el art. 63.1 de &lt;br /&gt;la CADH recoge uno de los principios básicos del derecho internacional. “Al &lt;br /&gt;producirse un hecho ilícito imputable a un Estado, surge la responsabilidad &lt;br /&gt;internacional de éste por la violación de la norma internacional, con el &lt;br /&gt;consecuente deber de reparar y hacer cesar las consecuencias de la &lt;br /&gt;violación” (“Bulacio”). &lt;br /&gt;Si bien entre ambos puede existir una aparente tensión, &lt;br /&gt;ambos sistemas coinciden cuando pretenden la investigación, persecución y &lt;br /&gt;castigo de las personas responsables de violaciones graves a los derechos &lt;br /&gt;humanos, pues la persecución penal de esas violaciones sustenta el Estado de &lt;br /&gt;Derecho, facilita los procesos de transición y consolidación de la democracia &lt;br /&gt;y previene la repetición de hechos similares. El desafío entonces es el de &lt;br /&gt;interactuar armoniosamente cuando en un proceso penal se investigan esos &lt;br /&gt;graves hechos.  &lt;br /&gt;Bacigalupo, en la obra citada afirma que “La protección de &lt;br /&gt;bienes jurídicos como la vida de las personas, su integridad corporal y la &lt;br /&gt;libertad personal deja de ser una cuestión regida por el derecho interno y se &lt;br /&gt;68 &lt;br /&gt;convierte en una cuestión internacional cuando existen múltiples afectados y &lt;br /&gt;cuando los hechos son cometidos con prevalimiento del poder Estatal &lt;br /&gt;(genocidio, tortura, etc.)”, casos en que la justificación no depende sólo de &lt;br /&gt;derecho positivo interno “sino de la compatibilidad de éste con el orden de &lt;br /&gt;valores fundamentales de la comunidad internacional expresado en las &lt;br /&gt;convenciones internacionales de derechos humanos”. &lt;br /&gt;Las reglas que rigen los procesos penales en el orden &lt;br /&gt;doméstico pueden ser modificadas por la influencia del derecho internacional &lt;br /&gt;de los derechos humanos y por las decisiones de sus órganos de aplicación. &lt;br /&gt;Esto puede marcar el surgimiento de un modelo de proceso penal orientado a &lt;br /&gt;garantizar las necesidades de las víctimas, y en consecuencia, traer aparejada &lt;br /&gt;la redefinición de ciertas garantías constitucionales para el imputado. &lt;br /&gt;Si la Corte Interamericana está facultada para declarar la &lt;br /&gt;responsabilidad internacional de un Estado porque la investigación y &lt;br /&gt;juzgamiento de una violación grave a los Derechos Humanos condujo a la &lt;br /&gt;impunidad de sus autores, sería contrario a las normas de la Convención que &lt;br /&gt;no pudiera garantizar la reparación a esas infracciones al ordenamiento &lt;br /&gt;internacional.  &lt;br /&gt;Como señala Di Corletto “Para la consecución de los &lt;br /&gt;objetivos del derecho internacional, el derecho procesal penal local – &lt;br /&gt;generalmente pensado para la persecución de crímenes comunes- aporta sus &lt;br /&gt;reglas específicas, no siempre adecuadas para la investigación y sanción de &lt;br /&gt;hechos de suma gravedad. En el diálogo entre esos dos sistemas de leyes que &lt;br /&gt;tienen iguales objetivos pero distintos métodos para alcanzarlos, tiene &lt;br /&gt;preeminencia el derecho internacional de los Derechos Humanos”. &lt;br /&gt;Y bien, se trata entonces de conciliar los derechos de los &lt;br /&gt;imputados, los de las víctimas y de resguardar -a través de la decisión judicial &lt;br /&gt;a adoptar en esta causa- el deber y la responsabilidad del Estado ante la &lt;br /&gt;comunidad internacional. &lt;br /&gt;Esto es lo que, como Jueces de un Estado de Derecho, hemos &lt;br /&gt;tratado de hacer en el curso de este proceso, aún a costa de planteos de &lt;br /&gt;algunos querellantes quienes, pareciendo no pertenecer a organismos &lt;br /&gt;defensores de derechos humanos, trataron de obstruir el derecho de defensa, &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;69 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;consagrado en todos los pactos de Derechos Humanos, objetando que se &lt;br /&gt;permitiera a la Defensa de uno de los imputados ejercer su derecho a &lt;br /&gt;interrogar a los testigos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III.- LA PRUEBA &lt;br /&gt;Tratándose de hechos muy particulares, en el sentido que se &lt;br /&gt;distinguen de los que comúnmente son objeto de juicio, atento el &lt;br /&gt;ocultamiento y el secreto que cubrieron a los hechos sucedidos durante el &lt;br /&gt;denominado “proceso de reorganización nacional”, tendientes a lograr la &lt;br /&gt;impunidad de los mismos, los parámetros probatorios tienen necesariamente &lt;br /&gt;que tener una particularidad y su apreciación también adecuarse a tales &lt;br /&gt;características, como bien ha sido señalado en la jurisprudencia. &lt;br /&gt;La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha dicho que &lt;br /&gt;“...una política de desapariciones, auspiciada o tolerada por el Gobierno, &lt;br /&gt;tiene como verdadero propósito el encubrimiento y la destrucción de la &lt;br /&gt;prueba relativa a las desapariciones de los individuos objeto de la misma. &lt;br /&gt;Cuando la existencia de tal práctica o política haya sido probada, es &lt;br /&gt;posible, ya sea mediante prueba circunstancial o indirecta, o ambas, o por &lt;br /&gt;inferencias lógicas pertinentes, demostrar la desaparición de un individuo &lt;br /&gt;concreto, que de otro modo sería imposible, por la vinculación que ésta &lt;br /&gt;última tenga con la práctica general” (“Godínez Cruz”). &lt;br /&gt;Se sostuvo que la práctica de los tribunales &lt;br /&gt;internacionales e internos demuestra que la prueba directa, ya sea &lt;br /&gt;documental o testimonial, no es la única que puede legítimamente &lt;br /&gt;considerarse para fundar la sentencia y que la prueba indiciaria o &lt;br /&gt;presuntiva resulta de especial importancia cuando se trata de denuncias &lt;br /&gt;sobre desaparición, ya que esta forma de represión se caracteriza por &lt;br /&gt;procurar la supresión de todo elemento que permita comprobar el &lt;br /&gt;secuestro, el paradero y la suerte de las víctimas. &lt;br /&gt;Así señaló en varios precedentes que, en adición a la prueba &lt;br /&gt;directa de carácter testimonial, pericial y documental, “la prueba &lt;br /&gt;circunstancial, los indicios y las presunciones, pueden utilizarse, siempre &lt;br /&gt;70 &lt;br /&gt;que de ellos puedan inferirse conclusiones consistentes sobre los hechos, en &lt;br /&gt;particular cuando ha sido demostrada una práctica gubernamental de &lt;br /&gt;violaciones a los derechos humanos”. (en “Velásquez Rodríguez”, “Godínez &lt;br /&gt;Cruz”, “Fairén Garbi y “Solís Corrales”, entre otros). &lt;br /&gt;En la causa 13 se expresaba que “...los procesados &lt;br /&gt;deliberadamente ocultaron lo que sucedía a los jueces, a los familiares de &lt;br /&gt;las víctimas, a entidades y organizaciones nacionales y extranjeras, a la &lt;br /&gt;Iglesia, a gobiernos de países extranjeros y, en fin, a la sociedad toda. Esta &lt;br /&gt;garantía de impunidad para los autores materiales de los procedimientos &lt;br /&gt;ilegales, a través del ocultamiento de prueba, de la omisión de denuncia y &lt;br /&gt;de la falsedad o reticencia en las informaciones dadas a los jueces, &lt;br /&gt;constituyó un presupuesto ineludible del método ordenado. Integró también &lt;br /&gt;la impunidad asegurada, la no interferencia de las autoridades encargadas &lt;br /&gt;de prevenir los delitos, la que también dependía operacionalmente de los &lt;br /&gt;enjuiciados”. &lt;br /&gt;Que “La  declaración  testimonial es un medio de  prueba &lt;br /&gt;que se privilegia frente a modos particulares de ejecución en los que &lt;br /&gt;deliberadamente se borran las huellas, o bien se trata de delitos que no dejan &lt;br /&gt;rastros de su perpetración, o se cometen al amparo de su privacidad. En tales &lt;br /&gt;supuestos a los testigos se los llama necesarios. En la especie, la manera &lt;br /&gt;clandestina en que se encaró la represión, la deliberada destrucción de &lt;br /&gt;documentos y de huellas, el anonimato en que procuraron escudarse sus &lt;br /&gt;autores, avala el aserto. No debe extrañar, entonces, que la mayoría de &lt;br /&gt;quienes actuaron como órgano de prueba revistan la calidad de parientes o &lt;br /&gt;de víctimas. Son testigos necesarios”. &lt;br /&gt;Asimismo, se afirmó que la Comisión Nacional sobre &lt;br /&gt;Desaparición de Personas “constituyó un ente de carácter público y que sus &lt;br /&gt;miembros revistieron la calidad de funcionarios públicos, con lo cual las &lt;br /&gt;actuaciones labradas por ellos constituyen instrumentos de igual carácter”. &lt;br /&gt;Agregó luego el tribunal que “...las pruebas recogidas por la CONADEP &lt;br /&gt;introducidas a través de un medio apto, son de utilidad para crear un estado &lt;br /&gt;de certeza en el juzgador, cuando se encuentran acompañadas de un marco &lt;br /&gt;probatorio que las refuerce, sin tener como base exclusiva la prueba &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;71 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;proveniente de dicho organismo”. &lt;br /&gt;En la causa 44, en el capítulo Tercero, referente a &lt;br /&gt;“Introducción al tratamiento de los casos”, se dijo, respondiendo a planteos de &lt;br /&gt;las defensas, que se trataba “del cuestionamiento genérico de testigos sobre la &lt;br /&gt;base de que, en muchas ocasiones declaran de oídas, o a veces, aseverando &lt;br /&gt;haber estado con los ojos vendados o en condiciones de cautiverio que &lt;br /&gt;impedían la comunicación con terceros, luego testifican sobre hechos que, en &lt;br /&gt;esas condiciones no podrían haber caído bajo la apreciación de sus &lt;br /&gt;sentidos”, y que “esos testimonios, sin perjuicio de los casos individuales que &lt;br /&gt;puedan caer por la efectiva comprobación de una falsedad, mendacidad o &lt;br /&gt;sustancial contradicción, son válidos”, señalando que ello se debía a la &lt;br /&gt;naturaleza de los hechos investigados; por la clandestinidad con que se &lt;br /&gt;llevaron a cabo; por la destrucción de la prueba que pudiera haberse &lt;br /&gt;mantenido; por la notoriedad de los episodios sobre los que se declara, en fin, &lt;br /&gt;por el conjunto de probanzas de otra naturaleza que los corrobora. Se cita lo &lt;br /&gt;expuesto por Devis Echandía en su “Teoría general de la prueba judicial”, en &lt;br /&gt;relación a que no debe exagerarse el requisito de la concordancia de los &lt;br /&gt;diversos testimonios, hasta exigir que resulte en todos los detalles, porque es &lt;br /&gt;contrario a la psicología y a la experiencia que diversas personas capten un &lt;br /&gt;mismo acontecimiento con absoluta fidelidad, como si su cerebro y sus &lt;br /&gt;sentidos fueran máquinas de fotografiar, siendo por el contrario que los &lt;br /&gt;desacuerdos son más signos de espontaneidad y sinceridad en los testimonios. &lt;br /&gt;Señalaba asimismo la Cámara que es útil puntualizar que &lt;br /&gt;“frente a testigos que han sido llamados a declarar reiteradamente ante este &lt;br /&gt;u otros tribunales del país, resulta francamente comprensible que incurran &lt;br /&gt;en alguna diferencia de matiz entre uno y otro dicho, el olvido de un aspecto &lt;br /&gt;en un relato y su recuerdo en otro”, añadiendo que tampoco era razonable &lt;br /&gt;invalidar o tan siquiera enervar el valor probatorio de los testimonios porque &lt;br /&gt;los presten personas afectadas por la misma situación, cuyos dichos sirven de &lt;br /&gt;comprobación recíproca y múltiple. &lt;br /&gt;En la causa “Olivera Róvere” la Cámara Federal señaló que &lt;br /&gt;existen casos en que, si bien no se cuenta con testigos presenciales de las &lt;br /&gt;circunstancias, en tales supuestos, la convicción respecto de la ocurrencia de &lt;br /&gt;72 &lt;br /&gt;la  hipótesis  delictiva se logra a través de otros medios probatorios o, &lt;br /&gt;básicamente, mediante indicios (en su mayoría, testigos de oídas). Asimismo &lt;br /&gt;que el reproche en torno a un importante conjunto de casos puede formularse &lt;br /&gt;a partir de una serie de indicios, en su mayoría anfibológicos, que tornan &lt;br /&gt;verosímil la ocurrencia de estos hechos tal como fueron imputados; que &lt;br /&gt;convergen una serie de indicios que valorados integralmente permiten &lt;br /&gt;alcanzar el nivel de convicción requerido y, consecuentemente, probar la &lt;br /&gt;materialidad de tales hechos y la responsabilidad penal de su autor. &lt;br /&gt;En una sentencia de la Corte Suprema de Justicia, dictada el &lt;br /&gt;18 de abril de 1977, cuando estaban sucediendo los hechos, en una &lt;br /&gt;presentación de 405 personas desaparecidas -“Pérez de Smith s/privación de &lt;br /&gt;justicia”-, se afirmaba: “Que si, tal como plantean los presentantes, fuesen &lt;br /&gt;numerosos los recursos de hábeas corpus en los que las autoridades han &lt;br /&gt;contestado que las personas a cuyo favor se han interpuesto no están &lt;br /&gt;registradas como detenidas, podría verse configurada una situación que, de &lt;br /&gt;hecho, equivaldría a una efectiva privación de justicia, y ello, por causas &lt;br /&gt;totalmente ajenas a las funciones y competencia específica de los &lt;br /&gt;magistrados, a cuyo alcance no está poner remedio a aquella situación”.  &lt;br /&gt;Que “esta Corte estima su deber poner en ejercicio los &lt;br /&gt;poderes implícitos que hacen a la salvaguarda de la eficacia de la función &lt;br /&gt;judicial, principalmente en cuanto se refiere a la protección de los derechos y &lt;br /&gt;garantías consagrados en la Constitución Nacional”. Que “Sobre tales &lt;br /&gt;bases, el Tribunal considera oportuno dirigirse al Poder Ejecutivo Nacional &lt;br /&gt;a fin de encarecerle intensifique, por medio de los organismos que &lt;br /&gt;correspondan la investigación sobre el paradero y la situación de las &lt;br /&gt;personas cuya desaparición se denuncia judicialmente y que no se &lt;br /&gt;encuentran registradas como detenidas, a fin de que los magistrados estén en &lt;br /&gt;condiciones de ejercer su imperio constitucional resolviendo, con la &lt;br /&gt;necesaria efectividad que exige el derecho, sobre los recursos que se intenten &lt;br /&gt;ante sus estrados en salvaguarda de la libertad individual y sobre las &lt;br /&gt;eventuales responsabilidades en caso de delito”. Por lo que resolvió librar &lt;br /&gt;oficio al Poder Ejecutivo Nacional en tales términos adjuntando copia de la &lt;br /&gt;resolución. &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;73 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entre los casos que se consideraban se encontraba el de &lt;br /&gt;“Floreal Edgardo Avellaneda: 15 años. Desaparición el 15-4-76. Se &lt;br /&gt;desconoce su paradero. Hábeas corpus presentado en el Juzgado Federal &lt;br /&gt;No. 1 de San Martín”. &lt;br /&gt;El ocultamiento y desaparición de las pruebas y el accionar &lt;br /&gt;tendiente a lograr la total impunidad se evidencia también en esta causa.  &lt;br /&gt;Así en la causa 28976, a fs.6 hay un oficio del Encargado de &lt;br /&gt;Servicio Externo de la Comisaría de Munro del 22 de abril de 1976, dirigido &lt;br /&gt;al Comisario, en el que informa que “pese a las múltiples averiguaciones &lt;br /&gt;efectuadas por el suscripto y personal a sus órdenes, tendientes a lograr el &lt;br /&gt;paradero de las víctimas y secuestro del dinero sustraído, como así la &lt;br /&gt;detención de los autores del hecho, las mismas hasta la fecha, han resultado &lt;br /&gt;infructuosas”, pero que continuaban. A fs. 12 vta. el Comisario Américo V. &lt;br /&gt;Ferreño de la Comisaría de Villa Martelli, el 18 de mayo de 1976, informa al &lt;br /&gt;Juez que Iris Pereyra y Floreal Avellaneda no se encuentran detenidos en esa &lt;br /&gt;dependencia, ni lo han estado en momento alguno. Respecto de un oficio &lt;br /&gt;librado por el Juez, en el que se pedía se informara si Iris Pereyra de &lt;br /&gt;Avellaneda se encontraba detenida a disposición del Ministerio de Defensa, &lt;br /&gt;desde qué fecha e identidad de las personas que procedieron a trasladarla a &lt;br /&gt;Olmos, destino donde se desempeñaban las mismas o cualquier otro dato que &lt;br /&gt;permita ubicarlos, a fs.29 se encuentra el teletipograma del Comando General &lt;br /&gt;del Ejército, en el que informan que Iris Pereyra se encuentra a disposición &lt;br /&gt;del PEN por Dec.203/76 y alojada en Unidad 8 Olmos, agregando que el &lt;br /&gt;“resto de la información no se evacua en razón del secreto operacional &lt;br /&gt;militar amparado en el Decreto 2772/75 y Nro. 97 de la reglamentación de &lt;br /&gt;la justicia militar”. &lt;br /&gt;En la causa 28479 s/ hábeas corpus a fs. 6, el 4 de mayo de &lt;br /&gt;1976, obra una nota actuarial de la Secretaria del Juzgado Federal de San &lt;br /&gt;Martín, en la que se informa que se recibió nota de la Delegación de la Policía &lt;br /&gt;Federal en la que consta que no se encuentran detenidos Iris Pereyra y Floreal &lt;br /&gt;Avellaneda. A fs. 8, el 30 de abril de 1976, la Policía de la Provincia de &lt;br /&gt;Buenos Aires informa que no se encuentran detenidos en su jurisdicción. A &lt;br /&gt;fs.10 hay un informe actuarial del 12 de mayo de 1976 en el que se asienta &lt;br /&gt;74 &lt;br /&gt;que no existen antecedentes en el Comando en Jefe del Ejército de Floreal &lt;br /&gt;Edgardo Avellaneda. A fs. 28, el 29 de mayo de 1976, el Comisario Américo &lt;br /&gt;Ferreño informa que no estuvieron detenidos en la comisaría de Vicente &lt;br /&gt;López 4a Villa Martelli.  A fs. 51, el 28 de septiembre de 1976, informan que &lt;br /&gt;en el Comando General del Ejército no hay antecedentes de Floreal Edgardo &lt;br /&gt;Avellaneda. A fs. 72 el Comando de la Zona de Defensa IV informa que &lt;br /&gt;“respecto al paradero del Menor Floreal Avellaneda este Cdo. Zona Def 4 no &lt;br /&gt;dispone de antecedentes”. A fs. 77 se informa al Juez Federal que en el &lt;br /&gt;Comando en Jefe del Ejército no existen antecedentes del ciudadano Floreal &lt;br /&gt;Edgardo Avellaneda. A fs.142, 31 de marzo de 1978, después de las &lt;br /&gt;infructuosas averiguaciones, se desestima el habeas. &lt;br /&gt;En la causa 1640 del Tribunal de Menores No.3 de San &lt;br /&gt;Isidro, incoada por privación de la libertad de Floreal Avellaneda, a fs. 7 vta. &lt;br /&gt;el Juez, el 23 de abril de 1976, pide informe a las Unidades Regionales de &lt;br /&gt;Tigre y San Martín y a la Brigada de investigaciones de la zona norte para que &lt;br /&gt;informen si Floreal Avellaneda está detenido. Las respuestas son negativas y &lt;br /&gt;a fs. 18, el 13 de mayo de 1976, la jueza pide informes a la Jefatura de Policía &lt;br /&gt;de la Provincia de Buenos Aires para averiguar si el menor estaba detenido y &lt;br /&gt;libra exhorto al Juez de Menores de Capital para que pida dicho informe a la &lt;br /&gt;Policía Federal. A fs. 21/2 y 30 los informes son negativos. Finalmente a fs. &lt;br /&gt;31, el 31 de mayo de 1976, la Jueza sólo ordena la búsqueda del menor. &lt;br /&gt;En el legajo 13692, exhorto del Juez de Menores del 17 de &lt;br /&gt;junio de 1976 al Juez de Instrucción de Menores de Capital para que se recabe &lt;br /&gt;información al Ministerio del Interior acerca de si Floreal Avellaneda está a &lt;br /&gt;disposición del PEN y al Servicio Nacional del Menor para ver si está &lt;br /&gt;internado, a fs. 4 el 25 de junio de 1976 el Ministerio contesta negativamente. &lt;br /&gt;A fs. 10 el 29 de junio del citado año el Comisario Jefe de la División &lt;br /&gt;Minoridad, en la averiguación de paradero de Floreal Avellaneda, contesta &lt;br /&gt;que no han obtenido resultados positivos y a fs. 11 el 2 de julio el Director del &lt;br /&gt;Registro General de Menores informa que no cuenta con antecedentes &lt;br /&gt;asistenciales ni internativos. &lt;br /&gt;En la fotocopia de la causa 11542 s/habeas corpus de Floreal &lt;br /&gt;Avellaneda del Juzgado Federal 2 de Capital vemos que a fs. 1/2, el 17 de &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;75 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mayo de 1976, Arsinoe Avellaneda denuncia lo sucedido e informa acerca de &lt;br /&gt;la aparición de cadáveres. El 8 de junio el juez ordena informes a la Policía &lt;br /&gt;Federal y al Ministerio del Interior. Los informes son negativos y a fs. 10 vta., &lt;br /&gt;el 18 de junio de 1976, se desestima el hábeas corpus y se da intervención al &lt;br /&gt;Juzgado Federal de San Martín por los apremios de Iris Avellaneda, lo que &lt;br /&gt;recién se efectiviza a fs. 14 el 18 de abril de 1978.  &lt;br /&gt;Así se forma la causa 30296 en abril de 1978, a raíz de lo que &lt;br /&gt;Arsinoe Avellaneda manifestara en el hábeas corpus respecto de los apremios &lt;br /&gt;sufridos por Iris Pereyra de Avellaneda cuando la detuvieron, a fs. 32 el 27 de &lt;br /&gt;diciembre de 1978 el juez pide a la Comisaría de Villa Martelli informe si en &lt;br /&gt;abril  de 1976 se detuvo a Iris Pereyra de Avellaneda y a su hijo. A fs.36 el &lt;br /&gt;Comisario de Vte López 3 Munro informa, el 4 de enero de 1979, que el 15 de &lt;br /&gt;abril de 1976 se instruyó sumario s/robo y privación libertad “Arsinoe &lt;br /&gt;Avellaneda y otros” con intervención del Juzgado 2 de San Isidro. A fs. 57, el &lt;br /&gt;4 de abril de 1979, la Comisaría de Vte. López 4a Villa Martelli informa que &lt;br /&gt;no hay constancia del procedimiento llevado a cabo en abril 1976. Dando &lt;br /&gt;todos los informes negativos, a fs. 58 el 26 de abril de 1979 se dicta el &lt;br /&gt;sobreseimiento.   &lt;br /&gt;Asimismo en el  Expte. 526,  exhorto del Juez de San Martín &lt;br /&gt;a La Plata en denuncia de apremios, en marzo de 1979 el Juez pide informe a &lt;br /&gt;la Comisaría de Villa Martelli acerca de si se realizó un procedimiento en &lt;br /&gt;abril del 76, la causa y si fue por orden de la autoridad militar y a fs. 25 se &lt;br /&gt;responde que en los libros no hay constancia del procedimiento. &lt;br /&gt;En el Legajo correspondiente al expte. 11427, del Juzgado &lt;br /&gt;Federal 2 de Capital s/hábeas corpus, Iris Pereyra de Avellaneda se presenta &lt;br /&gt;para solicitar el cese del arresto a disposición del PEN el 10 de junio de 1977, &lt;br /&gt;el mismo se rechaza y se apela. En la Cámara se pide informe al Ministerio &lt;br /&gt;del Interior y se contesta a fs. 43, el 11 de mayo de 1978, informando que los &lt;br /&gt;motivos de la detención fueron la vinculación con la subversión y que se &lt;br /&gt;ordenó el arresto en el entendimiento que de encontrarse en libertad podría &lt;br /&gt;coadyuvar a mantener o expandir las causas que originaron la implantación &lt;br /&gt;del estado de sitio. A fs. 44 se pide informe respecto vinculaciones con la &lt;br /&gt;subversión y a fs. 45/6, el 22 de junio de 1978, el Ministro del Interior Albano &lt;br /&gt;76 &lt;br /&gt;Harguindeguy, responde que “Como es obvio –y no escapará al criterio de V. &lt;br /&gt;E., no siempre es fácil determinar con exactitud la ubicación de determinada &lt;br /&gt;persona en ese contexto general de la ‘organización’, dados los múltiples &lt;br /&gt;cambios e interconexiones existentes. Por otra parte, en mérito a la lucha que &lt;br /&gt;todavía se lleva a cabo en este campo, en caso de poder efectuarse en &lt;br /&gt;concreto esa determinación, la información reunida al respecto debe &lt;br /&gt;mantenerse en estricto secreto, dentro de la esfera de Gobierno, por las &lt;br /&gt;implicancias que su divulgación traería aparejadas con respecto a la &lt;br /&gt;seguridad nacional. En este último aspecto, debo señalar que el Poder &lt;br /&gt;Ejecutivo es respetuoso de las facultades y atribuciones del Poder Judicial, &lt;br /&gt;que es, nada más ni nada menos, que uno de los tres Poderes del Estado, &lt;br /&gt;cuya preservación está confiada a todos por igual. Pero, en este caso, se &lt;br /&gt;encuentra en juego algo tan esencial como lo es, por una parte, la &lt;br /&gt;seguridad del Estado frente a la situación interna del país, y, por el otro, la &lt;br /&gt;necesidad de llevar hasta el final la lucha contra aquella subversión, en la &lt;br /&gt;que se encuentran empeñados ambos Poderes como medio de lograr los &lt;br /&gt;objetivos básicos del Proceso de Reorganización Nacional”. A fs.47 el &lt;br /&gt;abogado informa el 23 de agosto que fue dejada en libertad, por lo que a fs.48 &lt;br /&gt;el 28 de diciembre de 1978 se declara cuestión abstracta. &lt;br /&gt;En cuanto a la destrucción de las pruebas en la presente causa &lt;br /&gt;2005 a fs. 1998 y 1744 obra agregado el decreto 2726, del 19 de octubre de &lt;br /&gt;1983, en el que teniéndose en cuenta lo dispuesto por ley 22.924 y &lt;br /&gt;considerando específicamente el art. 5 de la citada ley que disponía: “Nadie &lt;br /&gt;podrá ser interrogado, investigado, citado a comparecer o requerido de &lt;br /&gt;manera alguna por imputaciones o sospechas de haber cometido delitos o &lt;br /&gt;participado en las acciones a que se refiere el artículo 1o de esta ley o por &lt;br /&gt;suponer de su parte un conocimiento de ellos, de sus circunstancias, de sus &lt;br /&gt;autores, partícipes, instigadores, cómplices o encubridores”, en consonancia &lt;br /&gt;con ello se disponía “ARTÍCULO 1o.- Dénse de baja las constancias de &lt;br /&gt;antecedentes relativos a la detención de las personas arrestadas a &lt;br /&gt;disposición del Poder Ejecutivo Nacional durante la vigencia del estado de &lt;br /&gt;sitio...”. &lt;br /&gt;En el informe del Estado Mayor General del Ejército del 12 &lt;br /&gt;de febrero de 1987, de fs. 533/40 de la causa 4012, en el punto g) del Anexo I, &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;77 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;se señala que “como quedó demostrado en el juicio contra los Ex- &lt;br /&gt;Comandantes las órdenes correspondientes a la guerra contra la subversión &lt;br /&gt;fueron recibidas verbalmente, por lo tanto no hay registro ni antecedentes &lt;br /&gt;de las mismas lo que influye negativamente en la obtención de la &lt;br /&gt;información requerida a través de la CAI por las Cámaras Federales u &lt;br /&gt;otras autoridades judiciales tanto civiles como militares”. &lt;br /&gt;A fs. 1718 se encuentra un informe de la Comisaría 4ta. Villa &lt;br /&gt;Martelli, del 20 de diciembre de 2008, en el que consta que, luego de haberse &lt;br /&gt;realizado una “minuciosa compulsa en la oficina de archivos de esta &lt;br /&gt;Seccional Policía”, no fue factible hallar constancias de elevación “a la &lt;br /&gt;Dirección general de Seguridad de la Policía de la Provincia de Buenos &lt;br /&gt;Aires, del libro de guardia y novedades correspondiente al año 1976 de esta &lt;br /&gt;Comisaría. Tampoco fue factible hallar libros de guardia ni actas de &lt;br /&gt;incineración de la fecha en cuestión”, como asimismo a fs. 1795 hay otro &lt;br /&gt;informe de la misma dependencia, del 2 de enero de 2009, en el que consta &lt;br /&gt;que “Habiéndose realizado una amplia compulsa en los archivos de la &lt;br /&gt;presente Dependencia, el mismo arrojó resultado negativo, no se &lt;br /&gt;encuentran archivos del año (1976) solicitado” y a fs. 1800 el Ministerio de &lt;br /&gt;Seguridad de la Provincia de Buenos Aires responde al requerimiento de &lt;br /&gt;remisión de los libros de guardia y novedades correspondientes al año 1976, &lt;br /&gt;informando que “luego que las distintas áreas de este Ministerio tomaran &lt;br /&gt;intervención” la Superintendencia de Coordinación Operativa informa “la &lt;br /&gt;falta de la documentación requerida”. &lt;br /&gt;Igualmente a fs. 1677 se agrega el oficio del Ministerio de &lt;br /&gt;Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, del 17 de diciembre de 2008, en &lt;br /&gt;el que se informa, respecto del libro de guardia del 15 de abril de 1976 de la &lt;br /&gt;Comisaría Vicente López 3a Munro, que la tarea “arrojó un resultado &lt;br /&gt;negativo, tanto de la existencia del Libro aludido, como de acta de  &lt;br /&gt;incineración, desconociéndose si el mismo fue o no incinerado”. &lt;br /&gt;Asimismo a fs. 1827 obra un oficio del 30 de enero de 2009, &lt;br /&gt;remitido por el Ejército, en el que consta que “en los archivos de la &lt;br /&gt;Institución no se han localizado libros y/o documentos donde conste el &lt;br /&gt;ingreso y egreso de personas y vehículos a la Guarnición Militar de Campo &lt;br /&gt;78 &lt;br /&gt;de Mayo correspondientes al mes de abril de 1976, como así tampoco de los &lt;br /&gt;relacionados a cada uno de los ingresos o puertas existentes en dicho &lt;br /&gt;predio”.  &lt;br /&gt;A fs. 2021 encontramos el informe del Ejército, del 19 de &lt;br /&gt;febrero de 2009, librado en respuesta a la solicitud del Tribunal de remisión &lt;br /&gt;del Libro de Guardia del 15 de abril de 1976 de la Escuela de Infantería- &lt;br /&gt;Campo de Mayo del Comando de Institutos Militares, en el que se manifiesta &lt;br /&gt;que “de acuerdo a lo informado por el Archivo General de Ejército, no se &lt;br /&gt;ha localizado el libro de guardia de la Escuela de Infantería que estuviera &lt;br /&gt;en uso el 15 de abril de 1976, por lo cual no se pudo determinar la nómina &lt;br /&gt;exacta del personal militar que prestó servicio en la misma durante el año &lt;br /&gt;en cuestión”. &lt;br /&gt;Durante la instrucción suplementaria asimismo se había &lt;br /&gt;solicitado al Ministerio de Defensa la remisión del Memorando de  solicitud a &lt;br /&gt;disposición del PEN de Iris Etelvina Pereyra y Silvia A. Ingenieros, el &lt;br /&gt;Apéndice 1 (Antecedentes de los detenidos a disposición del PEN) y el Acta &lt;br /&gt;Apéndice 3 (Modelo de Actuación) al PON 212/75 y actuación Decreto &lt;br /&gt;1860/75 del 15 de abril de 1976, a lo cual  a fs. 1735 el Ejército responde, el &lt;br /&gt;20 de enero de 2009, que “dentro de la órbita de esta Fuerza no se &lt;br /&gt;encuentran archivados antecedentes de documentación relacionados con lo &lt;br /&gt;que es materia del presente requerimiento”; el Archivo Nacional de la &lt;br /&gt;Memoria a fs. 1737 responde que “compulsados que fueron nuestros &lt;br /&gt;archivos, no se ha encontrado la documentación solicitada” y a fs. 1738 el &lt;br /&gt;Ministerio del Interior también contesta que ”no surgen antecedentes de la &lt;br /&gt;documentación solicitada”, agregando que por Decreto No 2726 del año &lt;br /&gt;1983 “se dispuso dar de baja las constancias de antecedentes relativos a la &lt;br /&gt;detención de personas arrestadas a disposición del Poder Ejecutivo &lt;br /&gt;Nacional”. &lt;br /&gt;A fs. 1844/5, el 4 de febrero de 2009, se informa que en el &lt;br /&gt;Servicio Penitenciario Federal no existen  constancias de la detención de Iris &lt;br /&gt;Pereyra de Avellaneda y de Silvia Ingenieros, pese a que permanecieron &lt;br /&gt;detenidas en una unidad de ese servicio. A fs. 2044 el Servicio Penitenciario &lt;br /&gt;Federal, al que se le había solicitado la remisión de la totalidad de la &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;79 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;documentación con la que contare en los registros relativa al ingreso, &lt;br /&gt;permanencia y egreso de la Unidad No.2 (Devoto) de Iris Pereyra de &lt;br /&gt;Avellaneda, alojada entre 1976 y 1978, se informa el 27 de febrero de 2009 &lt;br /&gt;que “no registra antecedentes de detención en la órbita de éste Servicio &lt;br /&gt;Penitenciario federal”. &lt;br /&gt;Ello demuestra palpablemente el plan de ocultamiento y &lt;br /&gt;destrucción de pruebas que acompañó el accionar de las fuerzas armadas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV.- EL PLAN &lt;br /&gt;Las acciones respondieron a un siniestro plan diseñado por &lt;br /&gt;las fuerzas armadas, que se patentiza en la forma de ejecución de los hechos &lt;br /&gt;los que responden a un esquema común. &lt;br /&gt;Como se afirmara en la Causa 13 “los ex Comandantes &lt;br /&gt;aprobaron un plan criminal por el cual en forma secreta y &lt;br /&gt;predominantemente verbal ordenaron a sus subordinados que: a) privaran &lt;br /&gt;de su libertad en forma ilegal a las personas que considerasen sospechosas &lt;br /&gt;de tener relación con organizaciones terroristas. b) que las condujeran a &lt;br /&gt;lugares de detención clandestinos. c) que ocultaran todos estos hechos a &lt;br /&gt;familiares de las víctimas y negaran haber efectuado la detención a los &lt;br /&gt;jueces que tramitaran hábeas corpus. d) que aplicaran torturas a las &lt;br /&gt;personas capturadas para extraer la información obtenida, dispusieran la &lt;br /&gt;libertad, la legalización de la detención o la muerte de la víctima...”  &lt;br /&gt;Se señalan las características comunes de los hechos: &lt;br /&gt;“1) los secuestradores eran integrantes de las fuerzas &lt;br /&gt;armadas, policiales o de seguridad...normalmente adoptaban precauciones &lt;br /&gt;para no ser identificados, apareciendo en algunos casos disfrazados con &lt;br /&gt;burdas indumentarias o pelucas” &lt;br /&gt;“2) Otras de las características comunes que tenían esos &lt;br /&gt;hechos, era la intervención de un número considerable de personas &lt;br /&gt;fuertemente a armadas”. &lt;br /&gt;“3) Otras de las características comunes, era que tales &lt;br /&gt;operaciones ilegales contaban frecuentemente con un aviso previo a la &lt;br /&gt;80 &lt;br /&gt;autoridad de la zona en que se producían, advirtiéndose incluso, en algunos &lt;br /&gt;casos, el apoyo de tales autoridades al accionar de esos grupos armados. El &lt;br /&gt;primer aspecto de la cuestión se vincula con la denominada ‘AREA LIBRE’, &lt;br /&gt;que permitía se efectuaran los procedimientos sin interferencia policial, ante &lt;br /&gt;la eventualidad de que pudiera ser reclamada para intervenir” &lt;br /&gt;“No sólo adoptaban esas precauciones con las autoridades &lt;br /&gt;policiales en los lugares donde debían intervenir, sino que en muchas &lt;br /&gt;ocasiones contaban con su colaboración para realizar los procedimientos &lt;br /&gt;como así también para la detención de las personas en las propias &lt;br /&gt;dependencias policiales” &lt;br /&gt;“4) El cuarto aspecto a considerar con característica común, &lt;br /&gt;consiste  en que los secuestros ocurrían durante  la noche, en los domicilios &lt;br /&gt;de las víctimas, y siendo acompañados en muchos casos por el saqueo de los &lt;br /&gt;bienes de la vivienda” &lt;br /&gt;“5) El quinto y último aspecto a considerar en cuanto a las &lt;br /&gt;características comunes que tenían esos hechos se refiere a que las víctimas &lt;br /&gt;eran introducidas en vehículos impidiéndosele ver o comunicarse, y &lt;br /&gt;adoptándose medidas para ocultarlas a la vista del público” (Cap. XI) &lt;br /&gt;Asimismo que las víctimas del secuestro eran posteriormente &lt;br /&gt;trasladadas en vehículos a centros clandestinos de detención, donde eran &lt;br /&gt;ocultadas y generalmente, torturadas; algunos de los detenidos fueron &lt;br /&gt;posteriormente liberados, otros puestos a disposición de las autoridades &lt;br /&gt;competentes, desconociéndose el destino final del resto. &lt;br /&gt;En la sentencia de la Cámara Federal de la Capital Federal en &lt;br /&gt;la “Causa 44" concordantemente describió tales circunstancias del mismo &lt;br /&gt;modo con lo que se había determinado en la “Causa 13".  &lt;br /&gt;Veremos que tales características comunes coinciden &lt;br /&gt;perfectamente con los hechos probados en esta causa. &lt;br /&gt;En el Informe de la Comisión Interamericana de Derechos &lt;br /&gt;Humanos de 1980, en el punto A. “Conclusiones” se expuso que: &lt;br /&gt;1. A la luz de los antecedentes y consideraciones expuestos &lt;br /&gt;en el presente informe, la Comisión ha llegado a la conclusión de que, por &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;81 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;acción u omisión de las autoridades públicas y sus agentes, en la República &lt;br /&gt;Argentina se cometieron durante el período a que se contrae este informe – &lt;br /&gt;1975 a 1979—numerosas y graves violaciones de fundamentales derechos &lt;br /&gt;humanos reconocidos en la Declaración Americana de los Derechos y &lt;br /&gt;Deberes del Hombre. En particular, la Comisión considera que esas &lt;br /&gt;violaciones han afectado: &lt;br /&gt;a) al derecho a la vida, en razón de que personas &lt;br /&gt;pertenecientes o vinculadas a organismos de seguridad del Gobierno han dado &lt;br /&gt;muerte a numerosos hombres y mujeres después de su detención; preocupa &lt;br /&gt;especialmente a la Comisión la situación de los miles de detenidos &lt;br /&gt;desaparecidos, que por las razones expuestas en el Informe se puede presumir &lt;br /&gt;fundadamente que han muerto; &lt;br /&gt;b) al derecho a la libertad personal, al haberse detenido y &lt;br /&gt;puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional a numerosas personas en &lt;br /&gt;forma indiscriminada y sin criterio de razonabilidad; y al haberse prolongado &lt;br /&gt;sine die el arresto de estas personas, lo que constituye una verdadera pena; &lt;br /&gt;esta situación se ha visto agravada al restringirse y limitarse severamente el &lt;br /&gt;derecho de opción previsto en el Artículo 23 de la Constitución, desvirtuando &lt;br /&gt;la verdadera finalidad de este derecho. Igualmente, la prolongada &lt;br /&gt;permanencia configura un atentado a su libertad personal, lo que constituye &lt;br /&gt;una verdadera pena; &lt;br /&gt;c) al derecho a la seguridad e integridad personal, &lt;br /&gt;mediante el empleo sistemático de torturas y otros tratos crueles, &lt;br /&gt;inhumanos y degradantes, cuya práctica ha revestido características &lt;br /&gt;alarmantes; &lt;br /&gt;d) al derecho de justicia y proceso regular, en razón de las &lt;br /&gt;limitaciones que encuentra el Poder Judicial para el ejercicio de sus &lt;br /&gt;funciones; de la falta de debidas garantías en los procesos ante los tribunales &lt;br /&gt;militares; y de la ineficacia que, en la práctica y en general, ha demostrado &lt;br /&gt;tener en Argentina el recurso de Habeas Corpus, todo lo cual se ve agravado &lt;br /&gt;por las serias dificultades que encuentran, para ejercer su ministerio, los &lt;br /&gt;abogados defensores de los detenidos por razones de seguridad y orden &lt;br /&gt;82 &lt;br /&gt;público, algunos de los cuales han muerto, desaparecido o se encuentran &lt;br /&gt;encarcelados por haberse encargado de tales defensas. &lt;br /&gt;En este punto asimismo veremos que tales derechos &lt;br /&gt;fundamentales también fueron violados en los casos que forman parte del &lt;br /&gt;objeto de esta causa. &lt;br /&gt;Asimismo la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha &lt;br /&gt;señalado que "las desapariciones forzadas implican una violación múltiple, a &lt;br /&gt;la vez que continuada, de numerosos derechos esenciales de la persona &lt;br /&gt;humana, de manera especial de los siguientes derechos: i) derecho a la &lt;br /&gt;libertad personal, por cuanto el secuestro de la persona constituye un caso &lt;br /&gt;de privación arbitraria de la libertad que vulnera además el derecho del &lt;br /&gt;detenido a ser conducido sin demora ante un juez y a interponer los recursos &lt;br /&gt;adecuados para controlar la legalidad de su detención: ii) derecho a la &lt;br /&gt;integridad personal, por cuanto el aislamiento prolongado y la &lt;br /&gt;incomunicación coactiva a los que se ve sometido la víctima representan por &lt;br /&gt;si mismos, formas de tratamiento cruel e inhumano, que constituyen lesiones &lt;br /&gt;a la integridad psíquica y moral de la persona y del derecho de todo detenido &lt;br /&gt;al respeto de su dignidad inherente al ser humano. Además, las &lt;br /&gt;investigaciones sobre desapariciones forzadas demuestran que ella incluye el &lt;br /&gt;trato despiadado a los detenidos, quienes son sometidos a todo tipo de &lt;br /&gt;vejámenes, torturas y demás tratos crueles, inhumanos o degradantes; iii) &lt;br /&gt;derecho a la vida, por cuanto la práctica de las desapariciones ha implicado &lt;br /&gt;con frecuencia la ejecución de los detenidos, en secreto y sin fórmulas de &lt;br /&gt;juicio, seguida del ocultamiento del cadáver con la finalidad de no dejar &lt;br /&gt;ningún tipo de huella de la comisión del crimen y de procurar la impunidad &lt;br /&gt;de quienes lo cometieron". (“Velásquez Rodríguez”). &lt;br /&gt;Como señalan Ambos y Grammer (“Dominio del hecho por &lt;br /&gt;organización. La responsabilidad de la conducción militar argentina por la muerte de &lt;br /&gt;Elizabeth Käsemann”) las fuerzas de seguridad cumplían una doble función, ya &lt;br /&gt;que junto con los deberes oficiales que tenían asignados, realizaban además &lt;br /&gt;tareas de represión ilegal y secreta. Para llevar a la práctica esta represión se &lt;br /&gt;recurrió a la estructura existente (legal) de las fuerzas armadas. En este &lt;br /&gt;contexto Emilio Mignone habla de un “paralelismo completo”: “Las fuerzas &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;83 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;armadas se decidieron, a pesar de que tenían a su disposición un inmenso &lt;br /&gt;arsenal represivo, por ejecutar sus operaciones en secreto y de una manera &lt;br /&gt;paralela, las cuales, sin embargo, estaban completamente bajo el control de &lt;br /&gt;la conducción militar y política del Estado”. &lt;br /&gt;En la declaración que prestara Néstor Roberto Cendón ante la &lt;br /&gt;Conadep, al referirse a la desaparición de los cadáveres de quienes hubieran &lt;br /&gt;muerto en enfrentamientos y al ocultamiento de la causa de la muerte, &lt;br /&gt;manifestó que “Esto fue normativo a partir de que la Junta Militar asumió &lt;br /&gt;el gobierno. Durante el gobierno constitucional se propagandizaba la &lt;br /&gt;existencia de los caídos en general con la intención de provocar una &lt;br /&gt;inestabilidad interna y desestabilizar al gobierno. Luego la Junta Militar &lt;br /&gt;procura obtener una imagen de pacificación en el orden interno por razón &lt;br /&gt;derivada de la intervención militar en el gobierno que brindara asimismo &lt;br /&gt;hacia el exterior una imagen de estabilidad política y paz interior”. &lt;br /&gt;Como señalara Sancinetti (“Análisis crítico del juicio a los ex- &lt;br /&gt;comandantes”) el esquema organizado de un aparato de poder tuvo un &lt;br /&gt;reconocimiento oficial por parte de la última Junta Militar, mediante el &lt;br /&gt;documento del 28 de abril de 1983 (BO del 2-5-83) que decía: “Todas las &lt;br /&gt;operaciones contra la subversión y el terrorismo, llevados a cabo por las &lt;br /&gt;fuerzas armadas y por las fuerzas de seguridad, policiales y penitenciarias &lt;br /&gt;bajo control operacional, en cumplimiento de lo dispuesto por los decretos &lt;br /&gt;261/75, 2770/75, 2771/75 y 2772/75, fueron ejecutadas conforme los planes &lt;br /&gt;aprobados y supervisados por los mandos superiores orgánicos de las &lt;br /&gt;fuerzas armadas y por la junta militar a partir del momento de su &lt;br /&gt;constitución”. Según esto, entonces, el sistema no sólo implicaba una &lt;br /&gt;estructura piramidal de subordinación dentro de cada fuerza –como es propio &lt;br /&gt;de cualquier fuerza armada-, sino también una relación de distribución de &lt;br /&gt;funciones y asistencia recíproca entre las respectivas fuerzas, conforme a un &lt;br /&gt;plan aprobado y supervisado desde las instancias superiores. &lt;br /&gt;Ilustrativo resulta acudir al llamado “Plan del Ejército &lt;br /&gt;(Contribuyente al Plan de Seguridad Nacional)” del mes de febrero de &lt;br /&gt;1976, firmado por el entonces Comandante General del Ejército Jorge Rafael &lt;br /&gt;Videla, en el que en el punto b) en el que se disponía la preparación del golpe &lt;br /&gt;84 &lt;br /&gt;militar, se asignaba como “MISIÓN: El ejército Argentino realizará a &lt;br /&gt;partir del día D a la hora H las operaciones necesarias para asegurar, &lt;br /&gt;conjuntamente con las otras FFAA, la destitución del gobierno en todo el &lt;br /&gt;ámbito del país, a fin de facilitar la asunción del gobierno Militar y &lt;br /&gt;contribuir a la consolidación del mismo”, diseñándose la ejecución en sus &lt;br /&gt;fases I de “Preparación”, II de “Ejecución” y III de “Consolidación”. &lt;br /&gt;En el anexo 2 de “Inteligencia” se efectuaba una &lt;br /&gt;determinación y caracterización del oponente y sus categorías. A tal punto era &lt;br /&gt;la determinación y caracterización que, luego de describir en el punto (5) las &lt;br /&gt;manifestaciones que se darían en las organizaciones así caracterizadas, en el &lt;br /&gt;inc. (e) se establecía que “Los elementos negativos que integran los &lt;br /&gt;nucleamientos incluidos en cada Prioridad serán adecuadamente &lt;br /&gt;seleccionados y considerados conforme las previsiones del Anexo ‘Detención &lt;br /&gt;de Personas’”, llegando a tal precisión que en el inc. (f) se refería a “Otros &lt;br /&gt;agrupamientos políticos no incluidos en el presente documento como podrán &lt;br /&gt;ser la Unión Cívica Radical y el Partido Federalista es probable no se &lt;br /&gt;opongan al proceso y hasta lleguen a apoyarlo por vía del silencio o no &lt;br /&gt;participación”, caracterizándose luego a las organizaciones gremiales, &lt;br /&gt;estudiantiles, religiosas y a “personas vinculadas”. &lt;br /&gt;En el Anexo 3 (Detención de personas), en el punto “2. &lt;br /&gt;CONCEPTO DE LA OPERACIÓN”, “a. Aspectos generales”, se establecía &lt;br /&gt;que:  &lt;br /&gt;“1) La operación consistirá en: a) Detener a partir del día D a &lt;br /&gt;la hora H a todas aquellas personas que la JCG establezca o aprueba para cada &lt;br /&gt;jurisdicción, que signifiquen un peligro cierto para el desarrollo de las &lt;br /&gt;acciones militares o sobre las que existan evidencias de que hubieran &lt;br /&gt;cometido delitos o acciones de gran notoriedad en contra de los intereses de la &lt;br /&gt;Nación y que deban ser investigados. b) Prever la detención de oponentes &lt;br /&gt;potenciales en la medida que éstos se manifiesten.  &lt;br /&gt;2) Elaboración de las listas de personas a detener. En la &lt;br /&gt;elaboración de las mismas deberá primar un concepto eminentemente &lt;br /&gt;selectivo y limitado a lo determinado en el acápite anterior. &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;85 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el “APÉNDICE 1 (Instrucciones para la detención de &lt;br /&gt;personas) AL ANEXO 3 (Detención de personas) AL PLAN DEL &lt;br /&gt;EJÉRCITO PARA EL PLAN DE SEGURIDAD NACIONAL”, en el &lt;br /&gt;punto 2 se consignan los “detalles fundamentales” que se incluirían, como &lt;br /&gt;filiación, aspecto físico, domicilio, vías de escape, gráficos y fotografías del &lt;br /&gt;lugar, entre otros, mientras que en el punto 3 se establece que “Los citados &lt;br /&gt;antecedentes serán obtenidos por vía de reconocimientos y/o por intermedio &lt;br /&gt;de los naturales medios de inteligencia de cada jurisdicción, pero siempre &lt;br /&gt;pretextando intereses distintos al verdadero motivo”. &lt;br /&gt;En el punto 5 se expresa “Los efectivos a asignar a cada CD &lt;br /&gt;deberán guardar la necesaria proporción a la capacidad del blanco, de forma &lt;br /&gt;tal que el éxito de la operación quede asegurado”. En el punto 6 que “Podrán &lt;br /&gt;establecerse lugares de reunión de detenidos los cuales dispondrán de la &lt;br /&gt;adecuada seguridad”. &lt;br /&gt;En el punto 11 se ordenaba la incomunicación de los &lt;br /&gt;detenidos y en el punto 12 que “No se permitirá la intervención de personas &lt;br /&gt;extrañas a las FF AA en defensa de los detenidos”; en el punto 13 se ordena la &lt;br /&gt;detención de “toda persona que se oponga o dificulte” el procedimiento. En el &lt;br /&gt;punto 14 se dice que “Cuando la persona a detener esté definida como &lt;br /&gt;subversiva o manifieste una actitud violenta contra la Fuerza, su domicilio &lt;br /&gt;será  minuciosamente registrado, incautándose de toda documentación de &lt;br /&gt;interés, armamento y explosivos que pudiera existir”. &lt;br /&gt;En abril de 1976 se dicta la DIRECTIVA DEL &lt;br /&gt;COMANDANTE GENERAL DEL EJÉRCITO Nro. 217/76 &lt;br /&gt;(Clasificación, normas y procedimientos relacionados con el personal &lt;br /&gt;detenido a partir del 24 Mar 76), de carácter secreto, siendo la finalidad &lt;br /&gt;“Concretar y especificar los procedimientos que deberán adoptar los distintos &lt;br /&gt;elementos de la Fuerza para con el personal detenido a partir del 24 Mar 76, &lt;br /&gt;sobre la base de las normas legales vigentes y/o a dictarse en relación al &lt;br /&gt;Proceso de Reorganización Nacional” (Punto 1), y entre las “BASES &lt;br /&gt;LEGALES Y NORMATIVAS” (punto 2) la Directiva del Cte. Gral Ej No. &lt;br /&gt;404/75 y el Plan del Ejército (Contribuyente al Plan de Seguridad Nacional), &lt;br /&gt;estableciéndose asimismo (punto 3) la “CLASIFICACIÓN A CONSIDERAR &lt;br /&gt;86 &lt;br /&gt;Y LOS PROCEDIMIENTOS A ADOPTAR CON RESPECTO A &lt;br /&gt;PERSONAS DETENIDAS SEGÚN LOS CASOS” el inc. a) referido a &lt;br /&gt;detenidos “por hechos subversivos”, b) como consecuencia de la aplicación &lt;br /&gt;del Plan del Ejército y c) concomitantes con hechos subversivos; en el punto &lt;br /&gt;1) (b) sobre “Procedimiento” en el No. (1) “Serán puestos a disposición del &lt;br /&gt;PEN”, mientras que en el inc. c) referente a los “Concomitantes con hechos &lt;br /&gt;subversivos” en el No. 1) se dice que comprende a “aquellas personas que &lt;br /&gt;deban ser detenidas por considerarse que, con su actividad, afectan la &lt;br /&gt;seguridad y/o tranquilidad públicas sin que se las pueda especificar &lt;br /&gt;estrictamente como delincuentes subversivos” se consigna en el No.2) como &lt;br /&gt;“Procedimiento” que (a) “Serán puestos a disposición del PEN”. Lo que &lt;br /&gt;sucediera con Iris Pereyra de Avellaneda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V.- EL COMANDO DE INSTITUTOS MILITARES. &lt;br /&gt;CAMPO DE MAYO. &lt;br /&gt;La existencia de una zona con funciones asignadas dentro del &lt;br /&gt;plan comandada por Institutos Militares de Campo de Mayo, con su área &lt;br /&gt;geográfica delimitada y dentro de la cual funcionaba un centro clandestino de &lt;br /&gt;detención, no sólo se acreditó en esta causa, sino que existían constancias y &lt;br /&gt;reglamentaciones anteriores. &lt;br /&gt;Así surge de la causa 13 que la distribución espacial de la &lt;br /&gt;ofensiva militar estaba a cargo, entre otros, del Comando de Institutos &lt;br /&gt;Militares, con sede en Campo de Mayo. En la sentencia se tuvo por acreditado &lt;br /&gt;que, para llevar adelante el plan criminal, las fuerzas armadas dispusieron de &lt;br /&gt;centros clandestinos de detención, entre los cuales menciona a “Campo de &lt;br /&gt;Mayo“. Que “Las personas secuestradas eran llevadas de inmediato a &lt;br /&gt;lugares situados dentro de unidades militares o policiales o que dependían de &lt;br /&gt;ellas, que estaban distribuidos en el territorio del país, y cuya existencia era &lt;br /&gt;ocultada al conocimiento público”. “Los principales centros clandestinos de &lt;br /&gt;detención se encontraban distribuidos en diversas zonas del país, &lt;br /&gt;dependiendo de las Fuerzas Armadas y Organismos de Seguridad, y en la &lt;br /&gt;forma que a continuación se detalla:... ...CAMPO DE MAYO Situados &lt;br /&gt;dentro de la guarnición de Campo de Mayo se han constatado tres centros &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;87 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;clandestinos de detención: El primero ubicado en la plaza de tiro, próximo &lt;br /&gt;al campo de paracaidismo, conocido como “El Campito" o "Los tordos"; el &lt;br /&gt;segundo, perteneciente a Inteligencia, ubicado en la ruta 8, frente a la &lt;br /&gt;Escuela de Suboficiales "Sargento Cabral"; y el tercero: la prisión militar &lt;br /&gt;de Campo de Mayo”(cap. XII). &lt;br /&gt;En la Directiva del Comandante General del Ejército No. &lt;br /&gt;404/75, cuyo propósito era la “Lucha contra la Subversión”, en el “Apartado 3 &lt;br /&gt;“Finalidad” enunciaba que: “...tiene por finalidad instrumentar el empleo de &lt;br /&gt;las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales y otros &lt;br /&gt;organismos puestos a disposición del Consejo de Defensa para la lucha contra &lt;br /&gt;la subversión, de acuerdo por lo impuesto por los Decretos Nro. 2770, 2771 y &lt;br /&gt;2772...”. En el punto 3 de “ORGANIZACIÓN”, apartado a) sobre “Elementos &lt;br /&gt;Orgánicos” aparece Institutos Militares. En el punto 5 referente a “Ideas &lt;br /&gt;Rectoras”, en el punto n)  se refiere a la Brigada MAYO y en la letra a), a su &lt;br /&gt;organización que era: - Cdo Br: a organizar por el Comando de Institutos &lt;br /&gt;Militares y - FT IIMM: a organizar por el Comando de Institutos Militares &lt;br /&gt;y el orden que debía tener. &lt;br /&gt;En el Anexo 2 (Orden de Batalla del Ejército) aparece el &lt;br /&gt;gráfico de organización, “RESERVA Cdo. Gral. Ej”, que “permanecerán a &lt;br /&gt;órdenes de sus comandos naturales para la realización de operaciones contra &lt;br /&gt;la subversión y se constituyen como reserva cuando lo ordene el &lt;br /&gt;Cdo.Gral.Ej.” y se encuentra la denominada “Mayo”, organizada por el &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares. &lt;br /&gt;En el Apéndice 5 se halla la Jurisdicción Guarnición &lt;br /&gt;“CAMPO DE MAYO”. &lt;br /&gt;A ello se agrega, lo que resulta fundamental en la presente &lt;br /&gt;causa, el Plan del Ejército (Contribuyente al Plan de Seguridad &lt;br /&gt;Nacional)” del mes de febrero de 1976, en el que en el punto sobre &lt;br /&gt;“Instrucciones de coordinación” se establecían en el inc. 1 las &lt;br /&gt;“Jurisdicciones” y se determinaba que en el Gran Buenos Aires se asignaba &lt;br /&gt;jurisdicción territorial al Comando de Institutos Militares “en los siguientes &lt;br /&gt;partidos de la Provincia de Buenos Aires: San Martín-3 de Febrero-Vicente &lt;br /&gt;López-San Isidro-San Fernando-Tigre-Gral. Sarmiento, la que regirá a partir &lt;br /&gt;88 &lt;br /&gt;de la hora H-2 del día D”, es decir el día del golpe militar. &lt;br /&gt;Asimismo, en el “ANEXO 10 (JURISDICCIONES) al &lt;br /&gt;PLAN DEL EJÉRCITO (Contribuyente al Plan de Seguridad Nacional), se &lt;br /&gt;consigna la “FINALIDAD”, que es ratificar las jurisdicciones para el ámbito &lt;br /&gt;nacional y las correspondientes a Capital y Gran Buenos Aires, “con la &lt;br /&gt;finalidad de coordinar y satisfacer las exigencias de las operaciones que &lt;br /&gt;ejecutarán las FF AA” y en el punto b. “Jurisdicción Capital Federal y Gran &lt;br /&gt;Buenos Aires” inc. 3) a) se consigna “Comando Institutos Militares. Se le &lt;br /&gt;asigna como jurisdicción la determinada por los siguientes partidos de la &lt;br /&gt;provincia de BUENOS AIRES: TIGRE – SAN FERNANDO - SAN &lt;br /&gt;ISIDRO – VICENTE LÓPEZ – SAN MARTÍN  - 3 DE FEBRERO -  &lt;br /&gt;GENERAL SARMIENTO”. &lt;br /&gt;Esto descarta las versiones dadas por los procesados respecto &lt;br /&gt;a la inexistencia del área designada como zona IV y el argumento de la &lt;br /&gt;Defensa acerca de la inexistencia de funciones asignadas al Comando de &lt;br /&gt;Institutos Militares de Campo de Mayo hasta la creación de la zona IV en &lt;br /&gt;mayo de 1976, es decir posterior a la fecha de los hechos. &lt;br /&gt;En el legajo No. 7170 de la CONADEP, Néstor Roberto &lt;br /&gt;Cendón declara explicando la conformación de los Grupos de Tareas (GT), la &lt;br /&gt;reunión de información y la división del GT 2 en tres equipos, siendo el &lt;br /&gt;equipo 3 un grupo de tareas en sentido operacional y estaba subdividido en &lt;br /&gt;Columna Capital, Columna Oeste, Columna Norte y Columna Sur, que &lt;br /&gt;correspondían a las denominaciones adoptadas por la organización &lt;br /&gt;Montoneros. La información de la columna Norte era girada al Comando de &lt;br /&gt;Institutos Militares de Campo de Mayo, el que debía informar sobre el &lt;br /&gt;resultado de los procedimientos al GT2. Este GT tenía dos delegados en &lt;br /&gt;Campo de Mayo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI.- LOS HECHOS &lt;br /&gt;En la causa 13, al analizarse los casos 102 y 103 se afirmó &lt;br /&gt;que: &lt;br /&gt;“Está probado que Floreal Edgardo Avellaneda fue privado &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;89 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de su libertad el 15 de abril de 1976 en su domicilio de Sargento Cabral &lt;br /&gt;2385 de Vte. López, por un grupo armado que dependía operacionalmente &lt;br /&gt;del Ejército Argentino”. &lt;br /&gt;“Está probado que Floreal Edgardo Avellaneda fue &lt;br /&gt;secuestrado por fuerzas que dependían operacionalmente del Ejército &lt;br /&gt;Argentino”.  &lt;br /&gt;“Está probado que Iris Etelvina Pereyra de Avellaneda fue &lt;br /&gt;privada de su libertad el 15-4-76 en su domicilio de la calle Sargento &lt;br /&gt;Cabral 2385 de Vte. López por un grupo armado que dependía &lt;br /&gt;operacionalmente del Ejército Argentino” &lt;br /&gt;“También está probado que le fueron sustraídos de su &lt;br /&gt;domicilio efectos personales” &lt;br /&gt;“Está probado que Iris Etelvina Pereyra de Avellaneda fue &lt;br /&gt;secuestrada y mantenida clandestinamente en cautiverio por fuerzas que &lt;br /&gt;dependían operacionalmente del Ejército Argentino”. &lt;br /&gt;“Está acreditado que en ocasión de su cautiverio fue &lt;br /&gt;sometida a algún mecanismo de tortura”. &lt;br /&gt;“Durante ese tiempo o parte de él se le impusieron &lt;br /&gt;condiciones infrahumanas de vida y alojamiento” &lt;br /&gt;“Está probado que fue puesta a disposición del PEN el 23- &lt;br /&gt;4-76 y recuperó su libertad el 30-6-78” &lt;br /&gt;Todo ello se reafirmó mediante la prueba recibida en la &lt;br /&gt;audiencia y se probó, además, que en la madrugada del 15 de abril de 1976, &lt;br /&gt;siendo aproximadamente la 1,30 o 2 horas de la madrugada se hizo presente &lt;br /&gt;en el domicilio de la Calle Sargento Cabral 2385 del Partido de Vicente &lt;br /&gt;López, un grupo de más de 6 personas, conformado por militares &lt;br /&gt;pertenecientes a la Escuela de Infantería del Comando de Institutos Militares &lt;br /&gt;y policía perteneciente a la Comisaría de Villa Martelli, golpeando &lt;br /&gt;violentamente la puerta de entrada y preguntando por Floreal Avellaneda &lt;br /&gt;padre, quienes luego de producir disparos en la cerradura de la puerta &lt;br /&gt;ingresaron, todos portando armas, a la vivienda en la que residían tres &lt;br /&gt;familias, una era la del nombrado, su esposa Iris Etelvina Pereyra de &lt;br /&gt;90 &lt;br /&gt;Avellaneda y su hijo Floreal Edgardo; la otra compuesta por Azucena &lt;br /&gt;Avellaneda, su esposo Pedro J. López, la hija de ambos Alba Margarita y una &lt;br /&gt;sobrina y la tercer vivienda era ocupada por Arsinoe Avellaneda. Que ésta &lt;br /&gt;última le avisa a su hermano Floreal que venían a buscarlo “los de las tres A”, &lt;br /&gt;por lo cual éste huye de la casa saltando a la casa de al lado y continuando por &lt;br /&gt;los techos. Los ponen a todos contra la pared, se apropian de dinero, una &lt;br /&gt;escopeta, una filmadora y un grabador; luego encapuchan y sacan de la casa al &lt;br /&gt;menor Floreal y a Iris Pereyra, a quien le vendan los ojos y es introducida en &lt;br /&gt;un coche y conducida primero a la comisaría de Villa Martelli, la que &lt;br /&gt;dependía operacionalmente de la Escuela de Infantería del Comando de &lt;br /&gt;Institutos Militares de Campo de Mayo, donde fue sometida a torturas &lt;br /&gt;mediante el empleo de picana eléctrica, oyendo que también torturaban a su &lt;br /&gt;hijo. De allí fue llevada a Campo de Mayo, donde le asignan un número y le &lt;br /&gt;sustraen el anillo, siendo llevada al centro clandestino de detención ubicado &lt;br /&gt;en la Plaza de tiro, denominado “El Campito” o “Los Tordos”, donde también &lt;br /&gt;fue torturada con picana eléctrica y sometida a un simulacro de fusilamiento, &lt;br /&gt;además de serle proporcionadas condiciones inhumanas de alojamiento, &lt;br /&gt;permaneciendo hasta el 30 de abril, fecha en la que es trasladada desde &lt;br /&gt;Campo de Mayo hasta la Unidad penitenciaria de Olmos, adonde se la &lt;br /&gt;condujo detenida a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.  &lt;br /&gt;Asimismo, que Floreal Edgardo Avellaneda también fue &lt;br /&gt;llevado primero a la mencionada comisaría y sometido a torturas y luego al &lt;br /&gt;mismo centro clandestino de detención de Campo de Mayo, donde también &lt;br /&gt;fue torturado, produciéndole la muerte, siendo arrojado al río y apareciendo &lt;br /&gt;su cadáver en la costa uruguaya el 14 de mayo de 1976. &lt;br /&gt;En la audiencia Iris Pereyra de Avellaneda expuso que eran &lt;br /&gt;las dos de la mañana, cuando oye que dicen “abrí o tiramos la puerta abajo”, &lt;br /&gt;apareciendo individuos que tenían pelucas, bigotes y uno a cara descubierta al &lt;br /&gt;que llamaban “Rolo”. En la calle les vendan los ojos y les ponen la capucha. &lt;br /&gt;Relató que desde que salió de su domicilio estuvo vendada, la vendan cuando &lt;br /&gt;la sacan a la calle y la suben al coche y que le robaron un grabador, una &lt;br /&gt;filmadora, dinero y una escopeta. &lt;br /&gt;Manifestó que en la Comisaría de Villa Martelli primero la &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;91 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;torturan con picana eléctrica, hasta en los genitales, ella gritaba y le colocaban &lt;br /&gt;una almohada y la radio alta. Que, mientras lo torturaban en otra habitación, &lt;br /&gt;el hijo le decía “decí que papi se escapó”. &lt;br /&gt;Afirmó que en Campo de Mayo, además de torturarla, le &lt;br /&gt;hicieron un simulacro de fusilamiento. Que finalmente la trasladaron con &lt;br /&gt;Silvia Ingenieros y cuando baja del celular en Olmos le sacan la capucha y la &lt;br /&gt;venda, tenía conjuntivitis y había un papel que la acusaba de ser comunista &lt;br /&gt;montonera. Expuso que tuvo otro hijo y no le pudo dar el pecho porque tenía &lt;br /&gt;quemadas las glándulas mamarias por la tortura. &lt;br /&gt;Por su parte Floreal Avellaneda dijo que oye ruidos y golpes, &lt;br /&gt;entonces la hermana le dice “andate, son los de las tres A”, oye disparos, &lt;br /&gt;estaban con ropa de fajina del Ejército y otros con la cara tapada.  Trata de &lt;br /&gt;saltar por una ventana con el hijo, pero le dispararon y le dijo al hijo que se &lt;br /&gt;quedara adentro, saltó a la casa de al lado y siguió por los techos. Dijo que &lt;br /&gt;afuera había bastante gente, un grupo como de 14 o 15 personas, algunos sin &lt;br /&gt;uniforme, no se les veía las caras y había varios uniformados, era gente &lt;br /&gt;armada con armas largas y había vehículos particulares Falcon y Citroen. &lt;br /&gt;Que, antes de entrar, dispararon contra la cerradura y que le robaron una &lt;br /&gt;escopeta de caza, tres mil y pico de pesos, un proyector y una cámara de fotos. &lt;br /&gt;Relató que se enteraron por “Crónica” de la aparición de un &lt;br /&gt;cadáver el 14 de mayo de 1976, que era el día que su hijo cumplía 16 años, el &lt;br /&gt;cadáver tenía una tatuaje de un corazón con las letras F y A, pero dijeron que &lt;br /&gt;tenía 30 o 35 años y lo identificaron por las huellas dactilares, de lo que se &lt;br /&gt;enteró después de varios meses. &lt;br /&gt;Arsinoe Avellaneda sostuvo que era de madrugada, &lt;br /&gt;aproximadamente la 1,30 hs., cuando oye ruido de coches, movimientos en la &lt;br /&gt;calle, mira por la ventana y ve cuatro o cinco coches grandes y personas con &lt;br /&gt;los rostros cubiertos con medias, otros con pelucas, le dicen que abra la &lt;br /&gt;puerta, ella pregunta quienes son y le preguntan si ahí vivía Avellaneda de la &lt;br /&gt;fábrica Tensa. Golpean la puerta y la balean, pasan y van al fondo. El &lt;br /&gt;hermano se había asomado por la ventana y le grita que se fuera que lo &lt;br /&gt;vinieron a buscar y que dispararon hacia arriba cuando su hermano se escapa. &lt;br /&gt;Que la ponen contra la pared y como su sobrina estaba descalza, una persona &lt;br /&gt;92 &lt;br /&gt;la acompañó al dormitorio y ve el rostro de esta persona, describiéndolo como &lt;br /&gt;de tez mate, con entradas en el cabello, nariz grande, edad media que no &lt;br /&gt;puede determinar pero que no era un chiquilín, estaba vestido de particular y &lt;br /&gt;una vez lo vio en una rueda. Los otros estaban de civil, vaquero, campera, &lt;br /&gt;ropa de fajina, borceguíes. Dijo que en un momento alguien pregunta qué &lt;br /&gt;estaba pasando y le contestan “nada Rolo”. Ve que les ponen la capucha, que &lt;br /&gt;sacan al sobrino y le preguntan si su hermano se había escapado. Cuando se &lt;br /&gt;van, como habían desconectado el teléfono, ella lo conecta y llama a la &lt;br /&gt;Comisaría de Munro. Viene policía uniformada de Munro, van a la Comisaría &lt;br /&gt;donde le dicen que ellos no intervinieron, que era el Ejército y que podía ser &lt;br /&gt;que estuvieran en Villa Martelli, donde la atiende el Comisario Ferreño y le &lt;br /&gt;dice que allí no había nadie. &lt;br /&gt;Que también fueron a Campo de Mayo, a la Escuela de &lt;br /&gt;Infantería y no les informan nada. Asimismo fueron a la Comisaría de Olivos, &lt;br /&gt;allí culparon al Ejército, “nosotros no tenemos nada que ver” le expresaron y &lt;br /&gt;le dicen que fueran al COT de la zona que funcionaba en la Municipalidad de &lt;br /&gt;Vicente López, donde le dijeron que no sabían nada y que quien la atendió, el &lt;br /&gt;Coronel González, le dijo que allí no había nadie y que él no confiaba ni en su &lt;br /&gt;propio hijo. &lt;br /&gt;Que van al Juzgado de San Martín y presentan un hábeas &lt;br /&gt;corpus y también van al Primer Cuerpo. Agregó que a su cuñada la visita a los &lt;br /&gt;veinte días en Olmos y que un mes después ven en el diario la aparición de un &lt;br /&gt;cadáver con un tatuaje. &lt;br /&gt;Azucena Avellaneda expuso que sintió disparos, que vio a un &lt;br /&gt;hombre joven que tenía el rostro descubierto, a quien luego vio en Villa &lt;br /&gt;Martelli y estaba igual. Calcula que eran diez u once personas y lo calcula por &lt;br /&gt;las voces porque no los vio. Que entraron dos o tres, pero no vio a nadie, &lt;br /&gt;salvo el que la llevó a la pieza para que su hija se pusiera unas chinelas, tenía &lt;br /&gt;jean y remera. A la mañana van primero a Munro y después a Villa Martelli y &lt;br /&gt;el Comisario les dijo que allí no había nadie y luego van a la Municipalidad. &lt;br /&gt;Que fue una vez a Campo de Mayo; finalmente su cuñada apareció en Olmos &lt;br /&gt;afirmando que “estaba a la miseria”. Agregó que les robaron anillo o joya y &lt;br /&gt;dinero. &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;93 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedro Joaquín López, cuya declaración de fs. 177/8 de la &lt;br /&gt;causa 28976, prestada en abril de 1984, fue incorporada por lectura atento su &lt;br /&gt;fallecimiento, declaró que vivía en el segundo departamento con su esposa &lt;br /&gt;Azucena Avellaneda, su hija Alba López y su sobrina Lidia López. Que a la &lt;br /&gt;una o dos de la madrugada del 15 de abril de 1976 sintió varios disparos de &lt;br /&gt;armas de fuego, alertó a su familia y les dijo que no salieran. Después de unos &lt;br /&gt;minutos sintió ruidos en la terraza y por la escalera bajaron varias personas, &lt;br /&gt;uno de ellos tenía uniforme de la policía, los otros estaban de civil, todos &lt;br /&gt;portaban armas largas y escopetas Itaka. Tres de ellos entraron a su &lt;br /&gt;dormitorio, lo sacaron afuera, lo pusieron contra la pared con las manos en &lt;br /&gt;alto y los otros ingresaron a su casa y desalojaron a toda la familia, poniendo &lt;br /&gt;a todos contra la pared. Otras dos personas golpearon la puerta del lado de &lt;br /&gt;afuera y abrió la puerta, uno estaba de civil y el otro vestido con ropa de &lt;br /&gt;fajina militar, con una boina verde con un escudo o algo parecido, era joven y &lt;br /&gt;el de uniforme policial también. El que entró con el militar era de lentes, de &lt;br /&gt;unos 45 años. El militar y el civil de lentes lo sacan fuera de la casa a la &lt;br /&gt;puerta de calle y ve que en la vereda estaban Iris y su hijo encapuchados, &lt;br /&gt;custodiándolos el personal de civil, entonces lo llevan a la vuelta de la casa y &lt;br /&gt;le dijeron que golpeara la puerta de un vecino y se hiciera a un lado, como no &lt;br /&gt;salió nadie lo llevaron a su casa, pero Iris y el hijo ya no se encontraban. El &lt;br /&gt;militar le pidió documentos, por lo que van al dormitorio y él le muestra la &lt;br /&gt;cédula y un carnet de la Comisión de Energía Atómica donde trabajaba; &lt;br /&gt;después el militar lo llama al pasillo donde se encontraba con otras personas y &lt;br /&gt;le preguntó si se hacía cargo de su familia, en ese momento las personas de &lt;br /&gt;civil y pelo largo estaban sacando a su familia a la calle. Ese día a la mañana &lt;br /&gt;la esposa y la cuñada fueron a Munro para hacer la denuncia. También en la &lt;br /&gt;puerta de acceso al departamento de Arsinoe había disparos sobre la cerradura &lt;br /&gt;de la puerta, adentro estaba todo revuelto, había signos de disparos contra la &lt;br /&gt;pared y contra la mesa y la cuñada informó que a Iris le habían sustraído &lt;br /&gt;algunos efectos y dinero. &lt;br /&gt;Alba Margarita López, cuya declaración también fue &lt;br /&gt;incorporada por su lectura por acuerdo de partes, ya que no pudo concurrir a &lt;br /&gt;la audiencia, había declarado a fs. 185/6 de la causa 28976 en abril de 1984, &lt;br /&gt;manifestando que era sobrina política de Iris y prima hermana de Floreal, que &lt;br /&gt;94 &lt;br /&gt;vivía en el segundo departamento con sus padres y una prima. Que eran tres &lt;br /&gt;departamentos, en el de adelante vivía Arsinoe y en el tercero Iris. Que el 15 &lt;br /&gt;de abril de 1976, entre la una y la dos de la madrugada, se despierta por el &lt;br /&gt;ruido de disparos de armas, va hasta la puerta de su habitación y escucha la &lt;br /&gt;voz de Arsinoe que salía gritando al patio que venían buscando a Floreal &lt;br /&gt;Avellaneda integrantes de las tres A. Su padre le gritaba que no salieran de la &lt;br /&gt;casa. Ella observó que personas, la mayoría de civil con pelucas y portando &lt;br /&gt;armas tipo Itaka, bajaban de la terraza por la escalera que lleva al patio, sacan &lt;br /&gt;a su padre y al resto de la familia y los ponen contra la pared, pudiendo ver &lt;br /&gt;unos segundos a su tío Floreal en el paredón lindante a los fondos y todos les &lt;br /&gt;peguntaban donde estaba su tío Floreal, hicieron que su padre abriera la &lt;br /&gt;puerta de entrada y entra más gente, uno vestido con ropa de fajina con una &lt;br /&gt;boina con un escudo y todos con armas enfundadas. Que vio a su primo &lt;br /&gt;Floreal discutiendo con unas personas que estaban tratando de sacarlo de la &lt;br /&gt;casa maltratándolo. Que su madre y su tía fueron a la Comisaría y les dijeron &lt;br /&gt;que no sabían nada, pero un policía que estaba en la garita les dijo que podían &lt;br /&gt;haber sido efectivos de Villa Martelli.  &lt;br /&gt;Francisco Illuzi afirmó que era vecino, vivía a una cuadra en &lt;br /&gt;la misma manzana, en la madrugada golpean su puerta, dicen que son policías &lt;br /&gt;y que buscaban terroristas, entraron, revisaron todas las habitaciones, la &lt;br /&gt;terraza y se retiraron. Eran seis o siete vestidos de civil que estaban armados y &lt;br /&gt;al otro día se enteró de las detenciones de la señora de Avellaneda y el hijo. &lt;br /&gt;Por haber fallecido también fue incorporada por lectura la &lt;br /&gt;declaración de Mario Vicente Niemal prestada a fs.141/2 de la causa 28976 &lt;br /&gt;en marzo de 1984, donde declaró que Iris era vecina, vivía a una cuadra y &lt;br /&gt;media. Que tomó conocimiento en 1976 de la detención por un vecino. Que &lt;br /&gt;en su casa estuvieron policías pasadas las 4 de la mañana eran cuatro &lt;br /&gt;personas, tres de civil y uno con uniforme de policía, éste tenía un arma y &lt;br /&gt;entró a su dormitorio, los otros tres subieron por las escaleras a la terraza &lt;br /&gt;portando ametralladoras y no los vio más. Expuso que, alrededor de la una, &lt;br /&gt;había sido despertado por el disparo de un arma, al que siguieron entre seis y &lt;br /&gt;ocho disparos más, pareciéndole que eran con ametralladora y varios días &lt;br /&gt;después vio en la cerradura de la casa de Avellaneda rastros de disparos que &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;95 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;formaban un círculo en torno a la cerradura y por los agujeros piensa que por &lt;br /&gt;el calibre podrían ser de ametralladora. &lt;br /&gt;En la causa 28976, se encuentra a fs. 1 el acta labrada por la &lt;br /&gt;comisaría Cria. Vte. López Tercera, del 15 de abril de 1976 con la denuncia &lt;br /&gt;de los hechos. A fs.3 se encuentra el acta de constatación  de la misma fecha &lt;br /&gt;en el domicilio, que consigna que alrededor de la cerradura había 7 disparos &lt;br /&gt;de grueso calibre y a fs. 4 el plano de la vivienda.  &lt;br /&gt;En la causa 1640 del Tribunal de Menores de San Isidro, &lt;br /&gt;seguida por privación de la libertad de Floreal E. Avellaneda, se asienta  fs.10 &lt;br /&gt;vta. que el 23 de abril el Juez ordena a la policía de Tigre, San Martín, y Zona &lt;br /&gt;Norte que informen si está detenido, con resultado negativo. A fs. 17 el 13 de &lt;br /&gt;mayo declara Arsinoe Avellaneda que le dijeron por teléfono que su hermana &lt;br /&gt;había sido trasladada a Olmos y que la visitó y le dijo que el 15 de abril ella y &lt;br /&gt;su hijo estuvieron en la Comisaría de Villa Martelli y luego fueron &lt;br /&gt;trasladados, que el mismo día habían sido careados preguntándoles por su &lt;br /&gt;hermano Floreal. Que hacía unos días una sobrina recibió un llamado &lt;br /&gt;anónimo que le advertía que no buscaran más al menor que no iba a aparecer &lt;br /&gt;jamás y que era mejor que se quedaran tranquilos en beneficio de la familia. &lt;br /&gt;En la causa 28479 a fs. 29 hay un informe de la Unidad &lt;br /&gt;Regional San Martín en el que se asienta que, en la madrugada del 15 de abril &lt;br /&gt;de 1976, personal de Comisaría Vicente López 3a fue al lugar y tomó &lt;br /&gt;conocimiento que personas no identificadas los detuvieron. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI. 1.- LA COMISARÍA DE VILLA MARTELLI. &lt;br /&gt;Se acreditó que esta dependencia policial estaba bajo &lt;br /&gt;comando operacional del Comando de Institutos Militares de Campo de &lt;br /&gt;Mayo, Escuela de Infantería, circunstancia que estaba prevista en la Directiva &lt;br /&gt;404/75, la que en el punto 12 sobre “Medidas de Coordinación”, en relación a &lt;br /&gt;las Policías Provinciales, en el punto f. 1) determinaba en el inc. a) que las &lt;br /&gt;policías que se encuentren emplazados en la jurisdicción de una Zona de &lt;br /&gt;Defensa, a los efectos de la lucha contra la subversión quedan bajo control &lt;br /&gt;operacional del respectivo Comandante; en el inc.c) (1) que la autoridad &lt;br /&gt;96 &lt;br /&gt;militar con el asesoramiento policial, formulará los requerimientos de los &lt;br /&gt;medios necesarios para la ejecución de cada operación, los que deberán ser &lt;br /&gt;satisfechos con carácter prioritario por la autoridad policial pertinente; en el &lt;br /&gt;(3) que los medios policiales afectados a una operación, permanecerán bajo &lt;br /&gt;control directo de la autoridad militar durante el tiempo que demande el &lt;br /&gt;cumplimiento de la misión y en el (4) que durante el desarrollo de sus &lt;br /&gt;misiones específicas ejecutarán aquellas acciones contra la subversión, que &lt;br /&gt;según la situación local, determine la autoridad militar. &lt;br /&gt;Iris Avellaneda expuso que cuando llegan, luego de ser &lt;br /&gt;sustraída de su casa, subió una escalera, primero estuvo en un baño, estaba &lt;br /&gt;vendada y encapuchada, no podía ver nada. Oía que atendían el teléfono y &lt;br /&gt;decían “Comisaría de Villa Martelli buenas noches”. &lt;br /&gt;En la diligencia que consta a fs. 146 de la causa 28976, &lt;br /&gt;llevada a cabo el 7 de marzo de 1984, cuya firma reconociera, la víctima &lt;br /&gt;concurre a la Comisaría de Villa Martelli a fin de llevar a cabo una inspección &lt;br /&gt;ocular. Allí manifiesta que “tras ingresar a un recinto con sus ojos vendados, &lt;br /&gt;fue conducida hasta una escalera por un pasillo o corredor. A esa escalera &lt;br /&gt;que estaba a la derecha de su marcha llegó rápidamente, delante de su hijo &lt;br /&gt;que la seguía, y la misma podría tratarse de la que aquí ve”, dejándose &lt;br /&gt;constancia de la existencia de una escalera cuyo comienzo se encuentra a unos &lt;br /&gt;3,20 mts. de la puerta de acceso a la seccional, a la que se llega por un pasillo &lt;br /&gt;flanqueado por oficinas. Se asciende por la escalera y al llegar al descanso la &lt;br /&gt;Sra. de Avellaneda continúa el ascenso por una bifurcación hacia la izquierda, &lt;br /&gt;al cabo de la cual se llega a la entrada de un recinto en el cual funciona un &lt;br /&gt;Casino; a la izquierda hay dos ventanales que miran hacia un techo de chapa, &lt;br /&gt;al fondo un toilette y los accesos a dos habitaciones. En cuanto al toilette &lt;br /&gt;“manifiesta que podría haber estado atada al caño de desagüe del lavatorio”. &lt;br /&gt;Asimismo se consigna la existencia de otro toilette con un caño idéntico al del &lt;br /&gt;anterior y a su izquierda una dependencia utilizada como consultorio médico, &lt;br /&gt;que posee una ventana manifestando la Sra. de Avellaneda “haber sido &lt;br /&gt;sacada por una abertura similar y depositada sobre el techo de un &lt;br /&gt;automóvil”. Finalmente el Juez le pregunta si ha reconocido el lugar, a lo que &lt;br /&gt;responde afirmativamente, acotando que “lo que es medio dudoso es el piso, &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;97 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;porque el del casino es de flexi-plast y ella entendía que el piso era de &lt;br /&gt;madera”, aclarando que tenía los ojos vendados y que por el  ruido de sus &lt;br /&gt;zapatos con taco al caminar suponía que era de madera, pero agrega que tal &lt;br /&gt;ruido no difiere del provocado por el transitar con igual calzado sobre el piso &lt;br /&gt;cubierto con flexi-plast. Asimismo, luego de describir las torturas a que fue &lt;br /&gt;sometida, agregó que finalmente fue tomada de ambos brazos, sacada por una &lt;br /&gt;ventana y colocada sobre el techo de un automotor, luego dentro del mismo y &lt;br /&gt;partieron, viajando por espacio de más o menos una hora. &lt;br /&gt;La utilización de esta dependencia policial fue confirmada &lt;br /&gt;por Cristina Beatriz Arévalo, quien declaró que fue secuestrada el 25 de &lt;br /&gt;noviembre de 1975, que policías de civil la secuestraron en la calle, que &lt;br /&gt;estuvo en la comisaría de Villa Martelli cuatro días y de ahí fue a la Brigada &lt;br /&gt;de mujeres de San Martín y, finalmente, la trasladan a la cárcel de Olmos. Que &lt;br /&gt;le preguntaban por su vinculación con elementos subversivos, que en Villa &lt;br /&gt;Martelli había un gran patio, en el primer piso distintas habitaciones y que &lt;br /&gt;ella estuvo en una, que aparentemente era donde se cambiaba el personal. &lt;br /&gt;Había otra habitación, un baño y otra habitación grande con mesa grande. &lt;br /&gt;Estuvo esposada a un elástico y en la otra habitación estaba el novio. A la &lt;br /&gt;madrugada vio alguien encapuchado, era su madre y después se enteró que &lt;br /&gt;estuvieron los padres, que de allí la llevaron a San Martín y que estuvo en &lt;br /&gt;Olmos hasta mitad de octubre de 1976, siendo trasladada a Devoto.  &lt;br /&gt;Claudia Bellingeri, Perito del archivo de la Dirección de &lt;br /&gt;Inteligencia de la Provincia de Buenos Aires, afirmó que había acción &lt;br /&gt;combinada entre comisarías y áreas con las tareas operativas desde 1975, &lt;br /&gt;instrucciones para operar información a las áreas, a las direcciones de cada &lt;br /&gt;una de las instancias. Que la Comisaría de Villa Martelli y la Dirección de &lt;br /&gt;Seguridad particularmente reportaban al COT, además de la vía &lt;br /&gt;administrativa y jerárquica común y que había grupos operativos que llevaban &lt;br /&gt;adelante las acciones. &lt;br /&gt;Por su parte Aneto, en la declaración prestada en la audiencia, &lt;br /&gt;expuso que el 24 de marzo de 1976 estaba de servicio y a la madrugada llegan &lt;br /&gt;militares, el Coronel Svencioni quien dijo que a partir de ese momento &lt;br /&gt;estaban subordinados, que había habido un golpe de estado, llamó al &lt;br /&gt;98 &lt;br /&gt;Comisario y éste les dijo que la Comisaría estaba a disposición de los &lt;br /&gt;militares. &lt;br /&gt;Asimismo los testigos ofrecidos por la Defensa, integrantes &lt;br /&gt;del plantel de la dependencia, lo corroboraron. &lt;br /&gt;Así, quien fuera segundo jefe de la dependencia, Carlos &lt;br /&gt;Echeverría dijo que estuvo en 1976 cuando el golpe de estado, que el 24 de &lt;br /&gt;marzo llegaron a la mañana las fuerzas armadas, custodiaban la entrada de la &lt;br /&gt;comisaría, había soldados a la entrada, también en la parte superior, lo &lt;br /&gt;acompañan al despacho del comisario, con el que estaba un oficial y le dicen &lt;br /&gt;que a partir de ahora el ejército se hacía cargo de la dependencia y que ellos &lt;br /&gt;continuaron sus tareas en la parte judicial y administrativa. Expuso que los &lt;br /&gt;militares realizaban operaciones, tomaron como asiento las instalaciones de la &lt;br /&gt;dependencia, no sabe que clase de operaciones hacían, que las tareas todos las &lt;br /&gt;supieron después “se había planteado una lucha con los opositores y los del &lt;br /&gt;golpe”. Que era permanente que fueran y vinieran, conversaban entre ellos, &lt;br /&gt;estaban uniformados y de civil, iban en vehículos particulares, siempre &lt;br /&gt;estaban en la comisaría, era un asiento militar, estaban en toda la comisaría, &lt;br /&gt;generalmente arriba donde había un comedor, cocina y baño, ahí estaban &lt;br /&gt;bastante y también usaban el despacho del comisario. Los militares hacían &lt;br /&gt;procedimientos en la calle y en casas, avisaban que iban a operar en tal zona y &lt;br /&gt;esos procedimientos no figuraban en los libros de la comisaría. Que en Gaspar &lt;br /&gt;Campos continuó la gente del ejército que estaba en Villa Martelli. Dijo que &lt;br /&gt;los militares estuvieron bastante tiempo en la comisaría, meses y que después &lt;br /&gt;él se fue. &lt;br /&gt;Expresó que cuando sonaba el teléfono en la dependencia se &lt;br /&gt;contestaba “Comisaría de Villa Martelli, fulano de tal atiende”.  Agregó que &lt;br /&gt;con el tiempo tuvieron conocimiento de la denuncia  acerca de que había sido &lt;br /&gt;detenido un chico y podría haber pasado por la comisaría y se preguntaban &lt;br /&gt;entre ellos. Recuerda que el nombre era Floreal, que empezó a llegar gente a &lt;br /&gt;la Comisaría y preguntaba y había recursos de habeas corpus por ese hecho, &lt;br /&gt;que estuvieron familiares de Avellaneda, y con el tiempo tomaron &lt;br /&gt;conocimiento de ese crimen horrible, ya que se enteró después que había &lt;br /&gt;desaparecido y aparecido muerto en otro lugar.  &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;99 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El testigo Juan Carlos Miguel, que pertenecía a la &lt;br /&gt;dependencia en abril de 1976, expuso que el ejército estaba en el casino de &lt;br /&gt;oficiales y que ellos no tenían acceso a la parte superior, que estaban todo el &lt;br /&gt;día. Supo que hacían patrullas para controlar la zona y que los policías salían &lt;br /&gt;con el ejército a patrullar, pero no sabía que la policía hubiera participado en &lt;br /&gt;procedimientos con el ejército, agregando que el ejército permaneció en la &lt;br /&gt;Comisaría. Que tenía que cumplir órdenes de los militares o del comisario y &lt;br /&gt;que no se asentaban los operativos militares en el libro de guardia. Manifestó &lt;br /&gt;que el casino estaba en la planta alta, había baños, con bachas; que en el &lt;br /&gt;casino había guardarropa, cocina, mesa, sillas y dos camas superpuestas y que &lt;br /&gt;el material de las camas del casino era de hierro. &lt;br /&gt;Por su parte Ernesto Lupíz Rodríguez expuso que se presentó &lt;br /&gt;cuatro o cinco días después del golpe y el comisario le dijo que la comisaría &lt;br /&gt;estaba intervenida por el Tte. Coronel Svencioni, a quien vio una vez, era muy &lt;br /&gt;alto y pertenecía a Infantería de Campo de Mayo. Que él cumplía horario &lt;br /&gt;nocturno y no habló con los militares. Que hacían operativos de &lt;br /&gt;interceptación de vehículos, pero no les avisaban de los operativos y que él no &lt;br /&gt;participó en operativos conjuntos, manifestando no saber si se pidió personal &lt;br /&gt;policial para algún procedimiento militar; que los militares usaban una &lt;br /&gt;camioneta que ellos llamaban “guerrillera”, que sólo se pedía área libre &lt;br /&gt;cuando había que salir de la jurisdicción y que había un asiento militar en &lt;br /&gt;Gaspar Campos. Afirmó que hubo intervención militar de la dependencia y &lt;br /&gt;que una vez tuvo un altercado con un suboficial; que el que estaba a cargo de &lt;br /&gt;la dependencia era un teniente coronel y se entrevistaban con el jefe de turno. &lt;br /&gt;Respecto de la llamada “área libre” expuso que el jefe de la dependencia por &lt;br /&gt;cualquier circunstancia, si el personal tenía que movilizarse para esclarecer un &lt;br /&gt;hecho, llamaba a la Unidad Regional y ésta pedía autorización a Campo de &lt;br /&gt;Mayo, que era quien autorizaba, y que los militares que iban a la &lt;br /&gt;dependencia venían de Campo de Mayo. &lt;br /&gt;Dijo que en la Comisaría de Villa Martelli había una escalera &lt;br /&gt;con un descanso y en el primer piso a la izquierda un pasillo que tenía a la &lt;br /&gt;izquierda el casino de oficiales, dormitorio de oficiales, había una cama de &lt;br /&gt;madera, bañito y cocina y también un casino de suboficiales. Que cuando &lt;br /&gt;100 &lt;br /&gt;atendían el teléfono decían “Buenas noches, Vicente López 4a. Villa Martelli. &lt;br /&gt;Alcibíades Gómez dijo que trabajaba en la Comisaría de Villa &lt;br /&gt;Martelli, que era suboficial y que cuando el golpe de estado estaban &lt;br /&gt;acuartelados a disposición de las fuerzas armadas, que estaban los militares, &lt;br /&gt;doce o catorce hombres, permanentemente en la comisaría. Cubrían los &lt;br /&gt;puestos de imaginaria, en el techo y salían solos sin personal policial. Tenían &lt;br /&gt;el primer piso, el casino de oficiales, donde ellos no podían entrar. Que a &lt;br /&gt;veces los militares hacían operativos y les daban la dirección para que se &lt;br /&gt;abstuvieran de actuar. Manifestó que hablaban con el comisario Ferreño y que &lt;br /&gt;estaban vestidos con ropas militares. &lt;br /&gt;El entonces Jefe de calle Héctor O. Landriel declaró que en &lt;br /&gt;1976 el personal militar tomó la comisaría, que cuando el golpe llegan en un &lt;br /&gt;camión y bajan ametralladoras; que desde ese momento la comisaría estaba &lt;br /&gt;tomada y que estaban bajo sus órdenes. El comisario era el que recibía las &lt;br /&gt;órdenes y las repartía, o el subcomisario o el jefe de turno; que los militares &lt;br /&gt;tenían un área restringida en la dependencia. Expuso que había un capitán y &lt;br /&gt;unas diez personas; que no documentaban nada en la comisaría; que el &lt;br /&gt;personal militar estaba de uniforme y de civil. Les informaban el área que no &lt;br /&gt;podían tocar. Que las personas detenidas podían pasar por la comisaría, pero &lt;br /&gt;no era lo normal y no los alojaban con los presos comunes. Que después los &lt;br /&gt;militares se trasladaron a Vicente López. Manifestó que la comisaría era &lt;br /&gt;pequeña, arriba había un altillo para estar y comer y cuando llegan los &lt;br /&gt;militares usaron ese lugar. Que su superior era el comisario y arriba de ellos &lt;br /&gt;estaba la Unidad Regional.  &lt;br /&gt;Oscar H. Castellanos, integrante del servicio de calle en &lt;br /&gt;1976, expuso que vino personal militar y se hicieron cargo de la comisaría. &lt;br /&gt;Que estaban todo el día y tenían un camión a su disposición, que estaban &lt;br /&gt;permanentemente en la guardia. Que no había contacto con los militares y que &lt;br /&gt;nunca salieron con ellos. Dijo que no sabía si le dieron órdenes al comisario; &lt;br /&gt;que hacían todo ellos “no querían que nosotros hiciéramos nada”, “estábamos &lt;br /&gt;en un rincón”, “venían en el camión, iban arriba y hacían y deshacían”. &lt;br /&gt;Agustín E. Rocha afirmó que había personal militar en todas &lt;br /&gt;las comisarías, entraban y salían, estaban arriba en el área restringida, &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;101 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;uniformados y de civil, no sabe qué hacían, que él no tuvo contacto y que &lt;br /&gt;había un móvil del ejército.   &lt;br /&gt;Mario Ferrari dijo que cuando el golpe llegaron los militares,  &lt;br /&gt;que estaban acuartelados por completo, no tenían horario, custodiaban &lt;br /&gt;empresas y dormían donde podían. Que los militares se hicieron cargo de una &lt;br /&gt;parte de la dependencia, estaban todo el día en la parte alta, “en la parte &lt;br /&gt;nuestra estaban ellos” dijo, no se podía entrar. Que había un montón de &lt;br /&gt;militares, todos los días, no les pedían ningún tipo de colaboración y no &lt;br /&gt;podían hablar con ellos, estaban subordinados; entraban y salían &lt;br /&gt;continuamente a toda hora, recorrían la calle, no sabe si detenían gente y no &lt;br /&gt;vio detenidos en el área restringida. Que había un general que vino una vez a &lt;br /&gt;la comisaría, era petisito. &lt;br /&gt;Rodolfo Wanuffelen declaró que en 1976 personas que &lt;br /&gt;estaban en  la subversión eran llevadas por el ejército. Que en la Comisaría de &lt;br /&gt;Villa Martelli había muchos del ejército, que hicieron una zona restringida en &lt;br /&gt;el casino de oficiales donde no pasaba nadie, estaban con ropa de combate, y &lt;br /&gt;utilizaban jeep y camioneta. Que supo que había un coronel y trataban con el &lt;br /&gt;oficial de servicio o con el comisario. Salían solos a hacer procedimientos, a &lt;br /&gt;los que detenían los ponían en los calabozos, los traían con la cara cubierta, &lt;br /&gt;encapuchados, y los retiraban en camionetas. &lt;br /&gt;Pánfilo Leiva expuso que a los pocos días del golpe hubo una &lt;br /&gt;especie de toma de la Comisaría por el ejército y estaban bajo sus órdenes, les &lt;br /&gt;indicaban lo que tenían que hacer. Así a los pocos días del golpe vino un &lt;br /&gt;grupito de militares, doce o catorce, venían con sus vehículos, como en un &lt;br /&gt;colectivo abierto, entraban a la oficina del jefe y hablaban con los jefes. El &lt;br /&gt;jefe era un teniente coronel, venía en ropa de fajina y llegaban en móviles &lt;br /&gt;militares. Manifestó que él no actuaba con ellos, “era un grupo de represión”; &lt;br /&gt;los militares le daban órdenes al jefe y éste a ellos y que los militares iban a &lt;br /&gt;Gaspar Campos donde tenían un comando.  &lt;br /&gt;David A. Dorsch dijo que después del golpe se modificó la &lt;br /&gt;manera de trabajar en la Comisaría, ya que estaban más estrictos. Los &lt;br /&gt;militares venían con el camión y hablaban con el jefe. Iban en jeep o &lt;br /&gt;camioneta y que participaban como apoyo a la interceptación de vehículos. &lt;br /&gt;102 &lt;br /&gt;Alberto B. Cabaña expuso que hubo interventores militares, &lt;br /&gt;que estaban arriba en el casino, estaban de uniforme, que no los vio de civil, &lt;br /&gt;eran militares de ejército. Afirmó que de Campo de Mayo llamaban a la &lt;br /&gt;Unidad Regional y de ésta a la comisaría, que avisaban que en su jurisdicción &lt;br /&gt;iba a haber una recorrida militar para que no los interceptaran. Que Arévalo &lt;br /&gt;era el que pasaba las áreas libres y que falleció en un accidente, supone que &lt;br /&gt;estaba a cargo de la zona de Vicente López y que el teniente coronel &lt;br /&gt;Svencioni era de Infantería. &lt;br /&gt;Alberto Jorge Guzmán a fs.310 había declarado que los &lt;br /&gt;militares que concurrían a la comisaría eran de Campo de Mayo, de Infantería. &lt;br /&gt;Carlos Guillermo Quirez expuso que cuando el 24 de marzo &lt;br /&gt;de 1976 fue a la comisaría ya estaba el personal militar y le comunicaron que &lt;br /&gt;estaba supeditado a ese personal militar. Que el personal militar entraba y &lt;br /&gt;salía, a veces estaban uniformados; que participó en procedimientos con &lt;br /&gt;personal militar, en función de apoyo, por ejemplo cortar el tráfico en una &lt;br /&gt;esquina y el personal militar interceptaba los autos e interrogaban. &lt;br /&gt;José Ismael Debaisi dijo que raras veces él colaboró con las &lt;br /&gt;fuerzas armadas, por ejemplo en parar coches, solicitando identificación de &lt;br /&gt;los ocupantes, que el procedimiento lo hacía personal militar. Que los &lt;br /&gt;militares a veces iban de uniforme y otras veces de civil, que andaban por &lt;br /&gt;toda la comisaría, iban y venían. &lt;br /&gt;Epifanio Ayala declaró que en la Comisaría de Villa Martelli &lt;br /&gt;había militares, que hacían recorridas por la zona, recorrían  y visitaban &lt;br /&gt;fábricas “para ver como se portaba la gente”; que hablaban con el oficial de &lt;br /&gt;servicio que se encontraba en la guardia y venían en camión del ejército. &lt;br /&gt;Héctor Marcelino Luna quien declarara a fs. 308/9 de la &lt;br /&gt;causa 28976, manifestó que entre el 14 y el 18 de abril de 1976 trabajaba en la &lt;br /&gt;Comisaría de Villa Martelli como Cabo, donde se desempeñaba desde 1974 y &lt;br /&gt;era chofer. Que intervino con personal militar en recorridas porque no &lt;br /&gt;conocían la zona, le decían que les indicara el parámetro de la jurisdicción, las &lt;br /&gt;calles y las fábricas más importantes. Que el personal militar iba en vehículos &lt;br /&gt;unimog, con soldados uniformados y ametralladoras de pie y él iba en auto &lt;br /&gt;policial con el suboficial de mayor jerarquía y otro agente. A él lo dirigía el &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;103 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;suboficial de mayor jerarquía, que le indicaba los lugares donde debía ir y el &lt;br /&gt;móvil militar iba atrás. Que les daban órdenes y le decían cómo debían estar &lt;br /&gt;apostados. Que el personal militar hablaba con el comisario o quien estuviera &lt;br /&gt;a cargo, el subcomisario o el oficial de servicio.  &lt;br /&gt;Respecto de la relación de las dependencias policiales con el &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares, Walter Polidori expuso que en abril de 1976 &lt;br /&gt;era Comisario de Vicente López 3a Munro. Dijo que conocía a Riveros porque &lt;br /&gt;era el jefe de Campo de Mayo y los comisarios iban a recibir órdenes a &lt;br /&gt;Campo de Mayo. Que el interventor militar de la comisaría de Munro era &lt;br /&gt;Calatayud, quien era de Infantería de Campo de Mayo, que era el área que &lt;br /&gt;correspondía y el segundo jefe estaba en Gaspar Campos. Que estaban &lt;br /&gt;subordinados a la autoridad militar, tenían efectivos en la comisaría; que &lt;br /&gt;siempre había militares y tenían una parte donde no se podía entrar, era en el &lt;br /&gt;primer piso subiendo a la derecha. Tenían que informar al COT, no al &lt;br /&gt;juzgado. Que los militares que estaban dentro de la comisaría eran de Campo &lt;br /&gt;de Mayo. Cuando intervinieron se hicieron cargo de la comisaría los militares &lt;br /&gt;y ellos tenían que mandar notas a Gaspar Campos. Las actuaciones se &lt;br /&gt;mandaban al COT, “más que intervenir y mandar los papeles al COT no &lt;br /&gt;podíamos hacer otra cosa”. Agregó que discutían todos los días por el mando &lt;br /&gt;de la comisaría, daban órdenes para coordinar y que ellos dependían de la &lt;br /&gt;Regional San Martín. &lt;br /&gt;Horacio Cella, quien fuera jefe de la Unidad Regional San &lt;br /&gt;Martín, de la que dependía, entre otras, la Comisaría Villa Martelli, afirmó &lt;br /&gt;que las Comisarías situadas en San Martín, Vicente López y San Isidro, &lt;br /&gt;dependían de Campo de Mayo, que después del golpe toda la jurisdicción &lt;br /&gt;dependía del Comando de Institutos Militares. Que los procedimientos de &lt;br /&gt;carácter militar eran dispuestos por la autoridad militar. Que Vicente López &lt;br /&gt;dependía de la Escuela de Infantería y que creía que San Isidro dependía de la &lt;br /&gt;Escuela de Comunicaciones.  Que no supo que la policía participara en las &lt;br /&gt;operaciones de los militares, pero que ello puede haber ocurrido sin su &lt;br /&gt;conocimiento. Que luego del golpe de estado era mucho el movimiento, los &lt;br /&gt;militares iban de uniforme o de civil, entonces avisaban si iban a la &lt;br /&gt;jurisdicción de una comisaría para que no hubiera interferencias. Que como &lt;br /&gt;104 &lt;br /&gt;las Comisarías dependían de las Fuerzas Armadas puede haber ocurrido que &lt;br /&gt;hubieran utilizado una Comisaría, pero que de ello no tiene conocimiento. &lt;br /&gt;Recordó que Calatayud estaba en la Comisaría de Munro, que &lt;br /&gt;esa era su área y que en la Comisaría de Villa Martelli también hubo militares. &lt;br /&gt;Que los militares tenían una casa en Gaspar Campos y también tenían gente &lt;br /&gt;en la Intendencia Municipal de Olivos. Que no tuvo conocimiento del caso &lt;br /&gt;Avellaneda, sólo se enteró que una noche fueron a buscar a una persona que &lt;br /&gt;no estaba, que se había ido y que solicitaron el envío de patrulleros para que &lt;br /&gt;recorrieran la zona y más adelante se enteró de la aparición de un cuerpo en &lt;br /&gt;Uruguay y entonces “fue atando cabos”. &lt;br /&gt;José Luis García, quien fuera perito militar en el juicio a las &lt;br /&gt;juntas, afirmó que la policía provincial tenía participación activa, estaba bajo &lt;br /&gt;control operacional de los comandantes de zona y de los jefes de área, &lt;br /&gt;operaban bajo las órdenes de éstos, para tener el comando total de las zonas. &lt;br /&gt;Había zonas, subzonas y áreas. Había zonas liberadas debido a que antes &lt;br /&gt;había sucedido que a veces había enfrentamientos porque concurrían con la &lt;br /&gt;misma información distintas fuerzas, por eso la centralización. Que Vicente &lt;br /&gt;López era el área 450 y dependía de la Escuela de Infantería.   &lt;br /&gt;La prueba se completa con la nómina del personal que &lt;br /&gt;prestaba funciones en la Escuela de infantería de Campo de Mayo durante &lt;br /&gt;1976, agregada a fs. 519 de la causa 28976, en la que aparece con el No.5 el &lt;br /&gt;Teniente Coronel José Faustino Svencionis, es decir quien fuera sindicado &lt;br /&gt;como el militar que intervino la dependencia. También en la misma nómina &lt;br /&gt;aparece con el No. 2 Arévalo y con el No. 3 Jorge Felipe Calatayud. &lt;br /&gt;Toda esta prueba deja sin sustento el planteo de la Defensa de &lt;br /&gt;Aneto acerca de que no fuera la Comisaría de Villa Martelli, sino la de Munro &lt;br /&gt;la que interviniera en el hecho, como también la de la Defensa Oficial acerca &lt;br /&gt;de que no estaba probado que personal del Comando de Institutos Militares &lt;br /&gt;hubiera participado en el procedimiento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI.2.- CAMPO DE MAYO &lt;br /&gt;Como ya se señalara, se acreditó que ambas víctimas fueron &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;105 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;conducidas desde la dependencia policial hacia Campo de Mayo, al centro  &lt;br /&gt;clandestino de detención conocido como “Los tordos” o “El Campito”  &lt;br /&gt;Iris Avellaneda declaró que en Campo de Mayo estuvo 15 &lt;br /&gt;días, primero tuvo el No. 17 y después el 527. En el lugar, que era un galpón, &lt;br /&gt;había colchones en el piso y mucha gente, teniendo que tener cuidado para no &lt;br /&gt;pisarla, siendo interrogados y torturados en otro lugar, no en el galpón. Que &lt;br /&gt;tenían que avisar cuando querían ir al baño y, en una oportunidad, uno de los &lt;br /&gt;guardias le dijo que gritara “viva Hitler” bajo amenaza de no llevarla. Expuso &lt;br /&gt;que oía ruidos de trenes y helicópteros, así como el ladrido de perros. Recordó &lt;br /&gt;que a uno lo llamaban “Padre Francisco”, a otro “Escorpio”, quien tenía una &lt;br /&gt;fusta, siendo que en una oportunidad la sacaron afuera y le pegaron un fustazo &lt;br /&gt;en la nalga. &lt;br /&gt;De modo coincidente en el legajo de la CONADEP No. 6493 &lt;br /&gt;correspondiente a Iris Pereyra de Avellaneda, se encuentra su declaración del &lt;br /&gt;16 de julio de 1984, en la que expuso que desde la Comisaría de Villa &lt;br /&gt;Martelli la llevan y alojan en Campo de Mayo, viajando encapuchada y &lt;br /&gt;vendada. Que antes de entrar al Campo el vehículo se detuvo en una guardia y &lt;br /&gt;prosiguió el viaje, que descendió en un lugar abierto, el piso era de tierra, la &lt;br /&gt;recibe una persona, le saca el reloj pulsera y le dice que si colaboraba su &lt;br /&gt;libertad sería más rápida. Que es conducida a una habitación amplia donde &lt;br /&gt;estaban alojadas muchas otras personas y tiradas en un colchón sobre el piso, &lt;br /&gt;que en ese galpón había hombres y mujeres y se oía constantemente ladridos &lt;br /&gt;de perros y ruidos de helicópteros. Durante los 15 días de cautiverio nunca se &lt;br /&gt;le suministró ningún tipo de alimentos, que le ofrecían sustento al que ella se &lt;br /&gt;negaba. Una vez por día sacaban a los detenidos y los ponían espalda contra &lt;br /&gt;espalda. Las llevaban al baño todas juntas y tomadas por la cintura en fila, los &lt;br /&gt;baños eran con inodoro a la turca y con una puerta de aproximadamente un &lt;br /&gt;metro de alto, frente a los inodoros había piletas grandes. Los perros oficiaban &lt;br /&gt;de custodios. Los sobrenombres que escuchó eran: “Escorpio”, “Cacho”, &lt;br /&gt;“Rolo” y “Padre Francisco”, que una vez al salir de la sala de torturas estando &lt;br /&gt;muy dolorida fue atendida por un hombre al que le decían “el médico”. En un &lt;br /&gt;momento escuchó que otro de los secuestrados había sido mordido por los &lt;br /&gt;perros. Una noche oyó gritos desgarradores de un hombre y luego no sintió &lt;br /&gt;106 &lt;br /&gt;más nada, al otro día escuchó una conversación entre dos guardias donde &lt;br /&gt;expresaban que con el obrero de Swift “se les había ido la mano” y había &lt;br /&gt;muerto. Se oían ruidos de armas de fuego como si estuviese cerca de un &lt;br /&gt;polígono de tiro y escuchaba ruidos de trenes. &lt;br /&gt;Víctor Ibáñez, expuso que egresó como suboficial de ejército, &lt;br /&gt;Cabo, de la Escuela Gral. Lemos a fines de 1973, fue destinado al Comando &lt;br /&gt;de Institutos Militares de Campo de Mayo, a la compañía Comando y &lt;br /&gt;Servicios dependiente del Comando, donde estuvo hasta mitad de 1978. En &lt;br /&gt;marzo de 1976, luego del golpe, estuvieron acuartelados y le ordenan &lt;br /&gt;presentarse en un lugar, que en un jeep van al lugar de detención, allí había &lt;br /&gt;ido como estudiante a hacer un ejercicio, era la plaza de tiro. Quedaba en el &lt;br /&gt;centro de Campo de Mayo, eran construcciones antiguas, le dijeron que tenía &lt;br /&gt;que atender el teléfono e ir a buscar comida para la gente que estaba detenida. &lt;br /&gt;En una construcción había 10 o 12 habitaciones, galpones, un baño, la &lt;br /&gt;caldera, pileta de natación, galpones, galponcitos y quinchos de paja. Había &lt;br /&gt;detenidos en los galpones, en el galpón mayor, que había sido un aserradero, &lt;br /&gt;eran muchos, estaban sobre un colchón, colchoneta o trapo en el piso y otros &lt;br /&gt;con la espalda contra la pared, que él repartía comida y que la Gendarmería &lt;br /&gt;custodiaba. Las mujeres estaban separadas de los hombres y la Gendarmería &lt;br /&gt;los sacaba a todos juntos, los hombres orinaban en el campo, las mujeres iban &lt;br /&gt;al baño de a dos o tres o individualmente, el baño tenía inodoro a la turca, un &lt;br /&gt;pozo. Había perros que eran de la policía militar. &lt;br /&gt;Que se agregaron otras personas, muchas, eran los &lt;br /&gt;torturadores, los suboficiales, los que atendían los perros, soldados, oficiales &lt;br /&gt;y personas desconocidas que tenían seudónimos o “nombres de guerra”. A &lt;br /&gt;algunos los conocía: capitán Martín Rodríguez, mayor Jorge Voso, de &lt;br /&gt;Gendarmería San Román segundo comandante. Los torturadores estaban de &lt;br /&gt;civil le llamaban GT 1, 2, 3 y 4, se dedicaban a torturar a la gente, no vio las &lt;br /&gt;torturas, pero vio que salían rengos, se quejaban, los ayudaban a caminar. Por &lt;br /&gt;ejemplo el GT1 se ocupaba de Montoneros. Estaban el mayor Getino, el &lt;br /&gt;mayor Tamini, el Capitán López Fader, el mayor Serenlaf, el Comandante de &lt;br /&gt;Gendarmería Casenave. A uno lo llamaban el “Padre Francisco”, él creyó que &lt;br /&gt;era un cura, pero era un torturador, también estaba “Escorpio”. En el lugar &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;107 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;había personal militar y de otras fuerzas, el Gordo 1 era de la Policía Federal &lt;br /&gt;y el Gordo 2 era civil, había un torturador Losaza de la Policía Federal. &lt;br /&gt;También “Clarinete” y “El alemán” que era de la Prefectura, lo que supo en &lt;br /&gt;un reconocimiento por fotos que hizo hace poco. &lt;br /&gt;Relató que su casilla era el paso obligado de ingreso al lugar, &lt;br /&gt;traían gente a cualquier hora, en autos de los grupos de tareas, que estaban de &lt;br /&gt;civil y eran de distintas Unidades. La radio estaba en el mismo edificio de los &lt;br /&gt;torturadores, por la radio se comunicaban para dar novedades. Había de &lt;br /&gt;montoneros, del ERP, de la juventud guevarista. &lt;br /&gt;Dijo que no vio que los perros mordieran a los detenidos, &lt;br /&gt;pero que se enteró que al chico Avellaneda lo mordió un perro. Él vio al chico &lt;br /&gt;cuando fue a llevar comida a alguien, venía con él una enfermera de primeros &lt;br /&gt;auxilios, el chico estaba en una habitación de 2,50 por 3 metros, al fondo de la &lt;br /&gt;habitación, parado, preguntó “¿y mamá?”, pensando que quizás se confundió &lt;br /&gt;porque oyó la voz de la enfermera. Estaba encapuchado. Él lo confirmó &lt;br /&gt;después de un par de días, los torturadores hacían reuniones y desplegaban &lt;br /&gt;gráficos para mostrarle a Voso el trabajo y vio el nombre de Avellaneda y &lt;br /&gt;también una mañana llevó la nota de presentismo de los detenidos, iba al &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares con la lista y lo vio en la lista, estaba la edad &lt;br /&gt;y el domicilio. La lista donde estaba Floreal Avellaneda la llevó él en papel &lt;br /&gt;oficio, hecha a mano por el oficial de servicio, el conductor de turno que &lt;br /&gt;llevaba las listas. Había comentarios de la gente, decían que era un chico; &lt;br /&gt;hubo indignación cuando se supo que había un chico y la pregunta “¿y &lt;br /&gt;mamá?”, afirmó que supo quien era por la lista, los comentarios y la &lt;br /&gt;fisonomía.  &lt;br /&gt;Agregó que dejó de pertenecer al ejército en 1994. Tuvo un &lt;br /&gt;episodio con el Gral. Riveros por rebeldía hacia lo que estaban haciendo con &lt;br /&gt;las personas y lo obligaron a firmar la baja, previa detención de 3 meses en un &lt;br /&gt;calabozo por rebeldía. Lo reincorporan a mitad de 1979 por el conflicto con &lt;br /&gt;Chile, estuvo en varios destinos, después estuvo 3 años con parte de enfermo &lt;br /&gt;y se le da la baja en 1994 por rebelde. Dijo que se desbordó emocionalmente &lt;br /&gt;por los traumas. &lt;br /&gt;Juan Carlos Solís declaró que es militar retirado, que en abril &lt;br /&gt;108 &lt;br /&gt;de 1976 estaba en el Batallón de Arsenales 101, Escuela Superior Técnica que &lt;br /&gt;dependía del Comando de Institutos Militares, donde estaba desde 1975, era &lt;br /&gt;teniente  primero. Que el 24 de marzo de 1976 estuvo en la Escuela Técnica &lt;br /&gt;como guardia, lo llevaron al Comando de Institutos Militares, a Campo de &lt;br /&gt;Mayo al Departamento de Inteligencia. En un momento le ordenaron ir a la &lt;br /&gt;Plaza de tiro a cargo de Voso. Expresó “el lugar no me gustaba, había muchas &lt;br /&gt;personas detenidas”, “no encuadraba dentro de lo que a mí me enseñaron”. &lt;br /&gt;Eran prisioneros alojados en filas en colchones en el suelo, encapuchados, las &lt;br /&gt;manos atadas. Había seis sectores en la cuadra, uno de mujeres y otro de &lt;br /&gt;hombres y otro local con cuartitos. En una ocasión vio una persona que tenía &lt;br /&gt;la cara con vendas. Adentro estaba Gendarmería y en el exterior personal &lt;br /&gt;militar. Había un camino de tierra hasta la Plaza de Tiro. En la plaza de tiro se &lt;br /&gt;oían ruidos de aviones, de vehículos por la cercanía de la ruta 202, había &lt;br /&gt;perros detrás de la cuadra. Estaba el Batallón de aviación del ejército y la &lt;br /&gt;pista, que ocupaba 3 km. &lt;br /&gt;A los detenidos los sacaban a tomar aire y a veces se &lt;br /&gt;presentaba gente de civil para retirarlos, los llevaban a otros edificios en &lt;br /&gt;Campo de Mayo o bien a otro lado, algunos retornaban y otros no, viendo que &lt;br /&gt;algunos tenían dificultades cuando volvían. &lt;br /&gt;Expuso que no le vio la cara pero pudo haber sido Iris &lt;br /&gt;Avellaneda, por la lista manuscrita con el nombre de Avellaneda, cuando &lt;br /&gt;intentó darle algo estaba gimiendo, fue aproximadamente una semana antes &lt;br /&gt;del 18 de mayo de 1976, la vio uno o dos días. También vio a Silvia &lt;br /&gt;Ingenieros, recordando que era jovencita. Que no le asignan tareas en la Plaza &lt;br /&gt;de Tiro, que estuvo pocos días antes de la semana santa de 1976, hasta el &lt;br /&gt;veinte y pico de mayo de 1976. Dijo que estaba la Dirección de Inteligencia &lt;br /&gt;del Comando de Institutos Militares, el Batallón 601 estaba en Callao y &lt;br /&gt;Viamonte, dependía del EMGE, había un destacamento en Campo de Mayo, &lt;br /&gt;el Departamento 2 de Inteligencia del Comando de Institutos Militares. &lt;br /&gt;Oscar Edgardo Rodríguez dijo que es técnico fotográfico &lt;br /&gt;aéreo. Trabajó en el Departamento de fotointerpretación, cuando no existía la &lt;br /&gt;ley secreta era supernumerario de inteligencia del ejército, que en 1977 sale la &lt;br /&gt;ley para personal civil de la SIDE y Servicios de inteligencia de las Fuerzas &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;109 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Armadas y entonces él entró en tal carácter. Expuso que en ocasión de llevar &lt;br /&gt;unos materiales fue al LRD El Campito, equivalente militar a campo de &lt;br /&gt;concentración. El LRD quedaba a la derecha del Comando de Institutos &lt;br /&gt;Militares, por un camino de tierra, salida puerta 7.  La plaza de tiro estaba en &lt;br /&gt;la parte trasera, donde estaba la pista de aviación. &lt;br /&gt;Manifestó que había declarado en la CONADEP en 1984, &lt;br /&gt;cuando estaba preso en la unidad 1 de Caseros, procesado por tenencia de una &lt;br /&gt;cédula de identidad con otro nombre que le había dado el ejército y luego en &lt;br /&gt;la causa lo negó, que él había dejado la cédula en el auto, ahí quedó y cuando &lt;br /&gt;se produjo el procedimiento se la incautaron. Era del Batallón de inteligencia &lt;br /&gt;y tenía varios nombres de cobertura.  &lt;br /&gt;A fs. 1823 se encuentra el informe de la CONADEP acerca &lt;br /&gt;de su testimonio, remitido al Juez Federal de San Martín, haciéndole saber &lt;br /&gt;que Rodríguez había manifestado su deseo de declarar sobre las actividades &lt;br /&gt;que desarrolló como delegado del Grupo de Tareas DOS en la PLAZA DE &lt;br /&gt;TIRO, lugar de detención que había funcionado dentro de Campo de Mayo, &lt;br /&gt;dependiente del Comando de Institutos Militares. &lt;br /&gt;Judith Catalina Martín Allio expuso que trabajó en la &lt;br /&gt;CONADEP  como abogada para tomar testimonios. Se le exhibe fs. 1601 &lt;br /&gt;donde consta el testimonio de Rodríguez y relató que tomaban el testimonio a &lt;br /&gt;mano, luego lo escribían y después lo pasaban. Reconoce su letra donde dice &lt;br /&gt;Campo de Mayo y Plaza de tiro, a partir de lo cual supone que ella lo tomó. &lt;br /&gt;Recuerda que eran dos personas que estaban en la cárcel donde le tomaron el &lt;br /&gt;testimonio y luego entrevistaron a la jueza que estaba a cargo. &lt;br /&gt;A fs. 371/80 se agregó la declaración como imputado de &lt;br /&gt;Oscar Edgardo Rodríguez, prestada el 22 de julio de 2002 en la que, respecto &lt;br /&gt;de los lugares de reunión de detenidos, dijo que había muchos, eran lugares de &lt;br /&gt;detención, Centros Clandestinos o LRD, algunos como el de Campo de Mayo &lt;br /&gt;era de Ejército y lo conoció, era conocido como Plaza de tiro de Campo de &lt;br /&gt;Mayo. Que “el Campito”, es la Plaza de Tiro de Campo de Mayo, según la &lt;br /&gt;denominación de la cartografía militar, que lo conoció cuando fue a llevar &lt;br /&gt;productos de oficina y había una guardia de Gendarmería. Que “El Campito” &lt;br /&gt;tenía dos caminos de acceso, uno por la entrada de Gendarmería Nacional y el &lt;br /&gt;110 &lt;br /&gt;otro por el camino que se viene desde la Estación Torcuato hacia el Caballo &lt;br /&gt;de Guerra y una conexión trasera con el Batallón de Aviación de ejército; que &lt;br /&gt;en un mapa denominado Carta Campo de Mayo, del Instituto Geográfico &lt;br /&gt;Militar, se puede indicar claramente la ubicación de la Plaza de Tiro. &lt;br /&gt;José Luis García, profesor de derechos humanos en la &lt;br /&gt;Escuela de guerra y de defensa nacional, dijo que el Comando de Institutos &lt;br /&gt;Militares era una zona desde 1975 y en mayo de 1976 se amplía la &lt;br /&gt;jurisdicción agregando Zárate, Campana, Pilar, Exaltación de la Cruz, es decir &lt;br /&gt;se amplía el área. Que la responsabilidad territorial estaba en cada una de las &lt;br /&gt;fuerzas de las zonas; que la tortura era el método de investigación.  &lt;br /&gt;Pedro Pablo Carballo declaró que es músico militar y que &lt;br /&gt;Riveros lo dio de baja. Reconoce la firma de fs. 320/1 y se incorpora por &lt;br /&gt;lectura con acuerdo de partes. En esa declaración el 18 de agosto de 2004, &lt;br /&gt;dijo que en 1976 estaba trabajando en Campo de Mayo, era sargento primero &lt;br /&gt;hacía seis años y jefe de guardia, controlaba que se cumplieran los servicios &lt;br /&gt;de turno, cuidaba que no atacaran y que no se escapara nadie. En Campo de &lt;br /&gt;Mayo había un lugar llamado LRD, cuyo significado desconoce, o Campo &lt;br /&gt;Los Tordos, ubicado detrás de Gendarmería y de Aviación de la Escuela &lt;br /&gt;Lemos. Él prestaba servicios en Gendarmería. En el campo vio a detenidos &lt;br /&gt;clandestinos encapuchados en los galpones, eran golpeados con palos, &lt;br /&gt;pateados y torturados con picana eléctrica. A los que estaban heridos los &lt;br /&gt;torturaban hasta su muerte, no los curaban, los detenidos que eran médicos &lt;br /&gt;curaban a los enfermos. Como Jefe de guardia tuvo acceso a esos lugares y &lt;br /&gt;por eso vio lo que relata. También los ahogaban en piletones y los ahorcaban &lt;br /&gt;con alambres, a algunos los hicieron matar por perros de guerra. No pudo &lt;br /&gt;conversar con los detenidos, sólo les pudo dar agua y comida. Que el apodo &lt;br /&gt;del teniente coronel Voso era “Ginebrón”; que García Cambón era capitán y &lt;br /&gt;mataba gente mediante las formas que describió. Que trabajó en Campo de &lt;br /&gt;Mayo en los años 1976 y 1977. &lt;br /&gt;Héctor Ventura Basualdo declaró que en 1976 trabajaba en &lt;br /&gt;Campo de Mayo, era custodia de Riveros. Tenía una pieza al fondo de la &lt;br /&gt;comandancia, cuando el comandante iba a salir lo llamaban por teléfono y lo &lt;br /&gt;acompañaban. Fue después del golpe. Eran cuatro custodios de la policía y &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;111 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;estaban de civil. Él no podía circular por ninguna zona del Campo.  &lt;br /&gt;La permanencia de Iris Pereyra de Avellaneda en Campo de &lt;br /&gt;Mayo está además acreditada por las siguientes pruebas documentales: &lt;br /&gt;En la causa 28479 s/hábeas corpus a fs. 31 hay un oficio del 1 &lt;br /&gt;de julio de 1976, dirigido al Juez Federal de San Martín, suscripto por el &lt;br /&gt;Subjefe de de la Unidad penitenciaria de Olmos informando acerca de Iris &lt;br /&gt;Pereyra, en el que se asienta que “la causante ingresó a esta Unidad &lt;br /&gt;Correccional, procedente del Comando de Institutos Militares (Campo de &lt;br /&gt;Mayo), acusada de pertenecer al P.C., a disposición del P.E.N. mediante Dto. &lt;br /&gt;No. 203” y que no recibió la visita de su hijo Floreal Edgardo Avellaneda, &lt;br /&gt;ignorando su paradero. Igual información la encontramos a fs.460 de la causa &lt;br /&gt;28976.   &lt;br /&gt;A fs. 49 el Juez pide al Comandante General del Ejército que &lt;br /&gt;informe si Floreal Avellaneda fue detenido por el Comando de Institutos &lt;br /&gt;Militares, haciendo saber que  el menor desapareció con su madre, quien fuera &lt;br /&gt;remitida a la Unidad Penal de Olmos, proveniente del Comando de Institutos &lt;br /&gt;Militares.  &lt;br /&gt;A fs. 53, el 26 de octubre de 1976, el juez ordena nuevamente &lt;br /&gt;oficiar a Videla y a Institutos Militares de Campo de Mayo pidiendo informe &lt;br /&gt;sobre el paradero del menor y a fs. 54 está el teletipograma dirigido al &lt;br /&gt;Comandante del Ejército solicitando información sobre el menor haciendo &lt;br /&gt;saber nuevamente que  “la madre se encuentra detenida en la Cárcel de &lt;br /&gt;Olmos, figurando que fue detenida por la Dirección de Institutos Militares &lt;br /&gt;de Campo de Mayo” y que por ello “se labraron actuaciones &lt;br /&gt;administrativas que llevaron el No. zz-60923, con fecha 15 de julio de &lt;br /&gt;1976, pasando aparentemente a Institutos Militares con el número: U 1- &lt;br /&gt;6/0298/301”, y a fs. 55 se encuentra el mismo telegrama remitido a la &lt;br /&gt;Dirección de Institutos Militares Campo de Mayo. A fs. 68  el 14 de febrero &lt;br /&gt;de 1977, el juez asimismo pide que se informe acerca de las referidas &lt;br /&gt;actuaciones administrativas, lo que se reitera a fs. 70 el 14 de febrero de 1977, &lt;br /&gt;como también el pedido de información sobre Floreal Edgardo Avellaneda, &lt;br /&gt;“cuya madre figura detenida en la Unidad carcelaria de Olmos, por ese &lt;br /&gt;Instituto Militar”.   &lt;br /&gt;112 &lt;br /&gt;A fs. 72 se asienta que el Comando de Institutos Militares por &lt;br /&gt;disposición del “Cte. IIMM informó que la ciudadana Pereyra Iris &lt;br /&gt;Etelvina se encuentra detenida a disposición del PEN en U2 Devoto por &lt;br /&gt;decreto Nro. 203/76” y que respecto del menor no dispone de antecedentes. &lt;br /&gt;En el expte. 526, que es un exhorto del Juez de San Martín al &lt;br /&gt;de La Plata en la denuncia por apremios a Iris Avellaneda para que requiera a &lt;br /&gt;la Unidad de Olmos la fecha y causa de la detención, a fs. 7 el director de la &lt;br /&gt;Unidad de Olmos informa el 18 de diciembre de 1978 que ingresó el 30-4-76 &lt;br /&gt;procedente del CIM-Campo de Mayo y fue trasladada a Devoto el 9-11-76. &lt;br /&gt;En la causa 30296, labrada por denuncia de Arsinoe &lt;br /&gt;Avellaneda por apremios ilegales, a fs. 51 bis hay un oficio del Servicio &lt;br /&gt;Penitenciario de la Provincia de Buenos Aires, con fecha 18 de diciembre de &lt;br /&gt;1978 en el que se informa al Juez Federal que “la ex D.T. PEREYRA &lt;br /&gt;MALDONADO de AVELLANEDA, Iris Etelvina, ingresó a la Unidad 8- &lt;br /&gt;Cárcel de Mujeres-Olmos, el día 30-04-1976, procedente del Comando de &lt;br /&gt;Institutos Militares-Campo de Mayo, siendo trasladada a la Unidad 2-Villa &lt;br /&gt;Devoto el día 9-11-1976”, habiendo permanecido a disposición exclusiva del &lt;br /&gt;Poder Ejecutivo Nacional, por Decreto 203/76. A fs. 53 la Unidad de Olmos &lt;br /&gt;informa el 30 de enero de 1979 que “estuvo detenida en esta Unidad &lt;br /&gt;Carcelaria desde el 30-4-76 al 9-11-76 procedente del Comando General del &lt;br /&gt;Ejército, Comando de Institutos Militares, Campo de Mayo, a disposición &lt;br /&gt;del P.E.N. mediante Decreto No 203/76 y MMC No. 4479/76 (Esmayorum), &lt;br /&gt;acusada de pertenecer al PC (responsable financiera de la Célula No.1 del &lt;br /&gt;Partido de Vte. López”.  El mismo informe se encuentra a fs. 1880 de la &lt;br /&gt;presente causa 2005. &lt;br /&gt;En la causa No. 28976, a fs. 93 se encuentra una ficha &lt;br /&gt;remitida por el Ministerio del Interior al Juez en enero de 1984, en la que &lt;br /&gt;consta nombre, documento y domicilio de Iris Avellaneda, el número de &lt;br /&gt;decreto del 23 de abril de 1976, por el que se la puso a disposición del Poder &lt;br /&gt;Ejecutivo y se asienta “causa Act. del PC conectada con la OPM &lt;br /&gt;Montoneros, Alojado en Cdo. IIMM”. A fs. 101 obra un informe del 26 de &lt;br /&gt;enero de 1984, de la Unidad 8 de Mujeres Olmos del Servicio Penitenciario &lt;br /&gt;Bonaerense al Juez Federal 1 de San Martín, donde nuevamente consta que &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;113 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iris Etelvina Pereyra de Avellaneda “ingresó a esta Unidad con fecha 30-04- &lt;br /&gt;76, procedente del Comando General del Ejército, Comando de Institutos &lt;br /&gt;Militares, Campo de Mayo, a disposición del PEN, mediante Decreto No. &lt;br /&gt;203/76, acusada de pertenecer al PC (responsable financiera de la célula &lt;br /&gt;No.1 de Vicente López)”, siendo trasladada al penal de  Devoto el 9-11-76 &lt;br /&gt;de acuerdo a Decreto 1289/76. El mismo informe se agregó a fs. 155 de la &lt;br /&gt;presente causa.  &lt;br /&gt;A fs.102 hay un informe de la misma unidad del 2 de febrero &lt;br /&gt;de 1984 dirigido al mismo juzgado, el que dice que “fue trasladada a esta &lt;br /&gt;Unidad desde el Comando de Institutos Militares de Campo de Mayo, &lt;br /&gt;siendo el jefe de la custodia portadora el Capitán Roberto Sánchez &lt;br /&gt;Negrette”, ingresando con Silvia Ingenieros. El mismo informe lo &lt;br /&gt;encontramos en la presente causa a fs. 158 y a fs.1889.   &lt;br /&gt;A fs.106 se agrega un documento del Comando General del &lt;br /&gt;Ejército. Comando de Institutos Militares que dice: “Campo de Mayo, 22 &lt;br /&gt;de abril de 1976. Objeto: Solicitar puesta a disposición del PEN personal &lt;br /&gt;detenido”, dirigido al Comandante General del Ejército para que “quiera &lt;br /&gt;tener a bien se recabe la puesta a disposición del PEN” de “PEREYRA &lt;br /&gt;Iris Etelvina”, asentándose sus datos personales y que “se la detuvo en su &lt;br /&gt;domicilio el 15 Abr76. CAUSA DE LA DETENCIÓN: activista del PC, &lt;br /&gt;conectada con la OPM Montoneros. LUGAR DE DETENCIÓN: &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares” y a Silvia Ingenieros a quien se detuvo en &lt;br /&gt;el Tribunal de Menores No.2 de San Isidro el 2 Abr76, causa: activista de &lt;br /&gt;izquierda, actúa en el PST está conectada a Montoneros y como lugar de &lt;br /&gt;detención el Comando de Institutos Militares. Igual documento se agrega a &lt;br /&gt;fs. 165 de la presente causa y asimismo se encuentra agregada a fs. 33 del &lt;br /&gt;Legajo agregado por cuerda al Expte. 366M. Y a fs. 107 en un formulario &lt;br /&gt;“Apéndice 1 (Antecedentes de los detenidos a disposición del PEN)” figura &lt;br /&gt;como lugar de alojamiento Cdo.IIMM.  &lt;br /&gt;En el Legajo 2703 “Mesa DS varios Detenidos a disposición &lt;br /&gt;del PEN”, proporcionado por el Archivo D.I.P.B.A. de la Comisión Provincial &lt;br /&gt;de la Memoria, en la foja 560 con fecha 17 de junio de 1980, se  hace constar &lt;br /&gt;que “Pereyra Iris Etelvina. Activ. del PC CONEC. Montoneros EJ Arg.  &lt;br /&gt;114 &lt;br /&gt;Decreto 00203 fecha 23-4-76 Dec 1436/78 No. de orden 14194 Alojado en &lt;br /&gt;lugar Cdo. IIMM”. &lt;br /&gt;En la presente causa, asimismo, a fs. 792 se encuentra un &lt;br /&gt;oficio del Comando Gral. del Ejército. Comando de Institutos Militares &lt;br /&gt;firmado por el Cnel. Omaechaverría, secreto, dirigido al Director del &lt;br /&gt;Servicio Penitenciario Federal. Instituto de Detención (U8) Olmos, que &lt;br /&gt;dice “Campo de Mayo, 28 de abril de 1976. Objeto: remitir detenidos” &lt;br /&gt;por el que remiten a Iris Avellaneda y a Silvia Ingenieros a la Unidad 8 &lt;br /&gt;Mujeres de Olmos, el 30/4/76 a las 13 horas, enviando asimismo la &lt;br /&gt;documentación correspondiente a cada una, que lleva el sello del Cdo IIMM &lt;br /&gt;con fecha de salida 29 Abr 76. &lt;br /&gt;A fs. 794 el Subjefe de la Unidad 8 Olmos el 30 de abril de &lt;br /&gt;1976 oficia al Director de Seguridad para informarle que “en el día de la &lt;br /&gt;fecha ingresaron a esta Unidad las detenidas PEREYRA MALDONADO &lt;br /&gt;de AVELLANEDA IRIS ETELVINA, por pertenecer al PC., é &lt;br /&gt;INGENIEROS SPIKING SILVIA AMALIA”, por pertenecer al  PST, &lt;br /&gt;procedentes del Comando de Institutos Militares (Campo de Mayo), a &lt;br /&gt;disposición del P.E.N.”. &lt;br /&gt;El mismo informe consta a fs. 795 cuando el Subjefe de la &lt;br /&gt;Unidad 8 Olmos oficia al Jefe de Informes Policiales y Judiciales, Sección &lt;br /&gt;Archivo, el 30 de abril de 1976, comunicando el ingreso de ambas detenidas.  &lt;br /&gt;A fs. 796 un oficio igual de la misma fecha dirigido al Jefe del Distrito Militar &lt;br /&gt;La Plata, en el que también consta que procedían del Comando de Institutos &lt;br /&gt;Militares (Campo de Mayo). A fs. 797 otro igual dirigido al Jefe del Rgto. &lt;br /&gt;de Infantería 7 La Plata con la constancia de la procedencia del Comando de &lt;br /&gt;Institutos Militares (Campo de Mayo) y a fs. 798 otro igual dirigido al Jefe &lt;br /&gt;de Subzona 1 Palermo Capital Federal.  &lt;br /&gt;A fs. 1881 hay otro oficio librado por la Subjefe de la Unidad &lt;br /&gt;de Olmos el 13 de diciembre de 1978 dirigido al Jefe del Servicio &lt;br /&gt;Penitenciario- Dirección de Tratamiento (DDE), en el que también consta que &lt;br /&gt;“ingresó a esta Unidad con fecha 30-4-76, procedente del Comando de &lt;br /&gt;Institutos Militares, Campo de Mayo, acusada de pertenecer al PC &lt;br /&gt;(responsable financiera célula no.1 Vicente López), a disposición del P.E.N., &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;115 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mediante Dcto. No. 203/76” y fue trasladada a Unidad 2 de Villa Devoto, el &lt;br /&gt;9-11-76 por Decreto 1.209/76. &lt;br /&gt;En la Causa 4012 a fs. 2417/31 obra un informe del Equipo &lt;br /&gt;Argentino de Antropología Forense, del 7 de septiembre de 2004, en el que se &lt;br /&gt;realiza un “bosquejo general del estado de las investigaciones relacionadas &lt;br /&gt;con la actuación del Comando de Institutos Militares  (Zona IV de Seguridad) &lt;br /&gt;durante la campaña de represión clandestina”, en el que, entre otras cosas, se &lt;br /&gt;consigna que la naturaleza clandestina de las actividades impiden conocer &lt;br /&gt;certeramente cuando comenzó a operar, pero que el 24 de marzo de 1976 &lt;br /&gt;establece un hito “Pues a partir del mismo golpe de estado un gran número &lt;br /&gt;de personas comienzan a ser llevadas en detención a Campo de Mayo, de &lt;br /&gt;una manera masiva diferente de lo que sucediera con anterioridad. Durante &lt;br /&gt;ese período resulta bastante claro el criterio extensivo de las detenciones. &lt;br /&gt;La mayoría de estas se producen en un espacio geográfico bastante &lt;br /&gt;consolidado (los partidos del norte y oeste del gran Buenos Aires) e &lt;br /&gt;involucran a personas con reconocida actividad sindical o política. Gran &lt;br /&gt;número de estas personas serán más adelante ‘legalizadas’ mediante su &lt;br /&gt;arresto a disposición del Poder Ejecutivo, lo cual marca otra de las &lt;br /&gt;características distintivas de la etapa: la coexistencia de personas cuya &lt;br /&gt;detención devendrá reconocida con otras en las que la privación de libertad &lt;br /&gt;permanecerá clandestina”. Asimismo se asienta que hacia mediados de abril &lt;br /&gt;de 1976 pueden percibirse nuevas manifestaciones, que genéricamente puede &lt;br /&gt;suponerse que gran parte de las personas secuestradas en el norte y noroeste &lt;br /&gt;del Gran Buenos Aires deben haber sido conducidas a lugares de detención &lt;br /&gt;que dependían de la Zona IV.  &lt;br /&gt;A todo ello se agrega el CD remitido por la Secretaría de &lt;br /&gt;Derechos Humanos en el que constan los mapas, fotos y planos, así como una &lt;br /&gt;construcción, hoy no existente, de la que daba cuenta los planos y mapas del &lt;br /&gt;Instituto Geográfico Militar de 1975. &lt;br /&gt;La conclusión entonces de toda la prueba colectada es que &lt;br /&gt;Iris Etelvina Pereyra de Avellaneda y Floreal Edgardo Avellaneda estuvieron &lt;br /&gt;en el centro clandestino de detención ubicado en la Plaza de Tiro, &lt;br /&gt;denominado “Los tordos” o “El  Campito”, ubicado dentro de la guarnición &lt;br /&gt;116 &lt;br /&gt;militar bordeada por las rutas 8, 9 y 202, próximo a la pista de aviación por el &lt;br /&gt;que se accedía a través de un camino que salía en forma perpendicular a la &lt;br /&gt;izquierda de la ruta que, por el interior del Campo, iba de la ruta 8 hacia Don &lt;br /&gt;Torcuato y que comienza sobre la ruta 8 frente a la entrada al Polígono de &lt;br /&gt;tiro. A la izquierda del “Campito” o “Los Tordos” hay una ruta que &lt;br /&gt;desembocaba al costado de Gendarmería Nacional y por detrás se ubicaba la &lt;br /&gt;pista de aviación. &lt;br /&gt;Las citadas pruebas dan por tierra el argumento de la Defensa &lt;br /&gt;en el sentido de que no se había acreditado que Iris Pereyra y Floreal Edgardo &lt;br /&gt;Avellaneda hubieran estado en Campo de Mayo. Lo que la Defensa tituló &lt;br /&gt;como “indicios claros” de que el menor hubiera estado en la Escuela de &lt;br /&gt;Mecánica de la Armada queda sin sustento alguno pues no surge de ninguna &lt;br /&gt;de las pruebas y resulta poco serio afirmarlo por el contenido de una carta de &lt;br /&gt;Rodolfo Walsh, más allá de la admiración del defensor por su obra y su &lt;br /&gt;militancia. &lt;br /&gt;En cuanto a las objeciones expresadas por el Defensor Oficial &lt;br /&gt;a la declaración de Víctor Ibáñez, no se coincide en absoluto con que el &lt;br /&gt;testigo haya declarado falsamente. Por el contrario su declaración fue &lt;br /&gt;consistente y creíble, explicó claramente las circunstancias en las que vio al &lt;br /&gt;menor y las razones por las que lo identificó y cabe hacerle notar a la Defensa &lt;br /&gt;que en este juicio se trataba del caso de Floreal E. Avellaneda por lo cual es &lt;br /&gt;en este juicio donde el testigo se explayó sobre esa circunstancia, más allá de &lt;br /&gt;que también lo haya expuesto ante el Juez Rafecas o se lo haya contado a &lt;br /&gt;Hebe de Bonafini, aún cuando la defensa desconozca cómo se acercó Ibáñez a &lt;br /&gt;Bonafini, la que por otra parte es una persona de actuación pública en el &lt;br /&gt;ámbito de los Derechos Humanos y ampliamente conocida.  &lt;br /&gt;En relación a la comparación que hiciera el Defensor, para &lt;br /&gt;desechar la versión de Ibáñez, respecto del ordenanza de un juzgado que no &lt;br /&gt;tiene acceso a una declaración bajo identidad reservada, para afirmar que le &lt;br /&gt;resultaba “inverosímil” que hubiera visto el nombre del menor en una lista, le &lt;br /&gt;señalamos que Campo de Mayo no era precisamente similar a un juzgado y &lt;br /&gt;que quienes allí trabajaban se movían necesariamente con pautas distintas y &lt;br /&gt;nada hay que permita sospechar de lo declarado claramente por Ibáñez. Es por &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;117 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;eso que no se hará lugar a la denuncia por falso testimonio. &lt;br /&gt;El mismo razonamiento hemos de emplear para rechazar el &lt;br /&gt;pedido respecto del testigo Solís, cuyo testimonio puso en duda la Defensa &lt;br /&gt;con el argumento del horario que cumplía, que ingresaba a las 8 y salí a las 5 &lt;br /&gt;y cuyas funciones en versión de la defensa eran entregar tarjetas, y respecto &lt;br /&gt;de su interés en contar con su legajo personal hubiera sido satisfecho de &lt;br /&gt;haberlo solicitado en el ofrecimiento de prueba.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI.3.- TORTURAS A IRIS E. PEREYRA DE &lt;br /&gt;AVELLANEDA. &lt;br /&gt;La Convención contra la Tortura y Tratos o Penas Crueles, &lt;br /&gt;Inhumanos o Degradantes, incorporada al art. 75 de la Constitución Nacional &lt;br /&gt;en 1994, la define en su art. 1.- A los efectos de la presente Convención, se &lt;br /&gt;entenderá por el término "tortura" todo acto por el cual se inflija &lt;br /&gt;intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean &lt;br /&gt;físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o &lt;br /&gt;una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que &lt;br /&gt;ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por &lt;br /&gt;cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos &lt;br /&gt;dolores o sufrimientos sean infringidos por un funcionario público u otra &lt;br /&gt;persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su &lt;br /&gt;consentimiento o aquiescencia. No se considerarán torturas los dolores o &lt;br /&gt;sufrimiento que sean consecuencia únicamente de sanciones legítimas, o que &lt;br /&gt;sean inherentes o incidentales a estas. &lt;br /&gt;En el Capítulo XIII de la sentencia en la causa 13, como se &lt;br /&gt;señalara al tratar del plan, se constató la existencia de torturas en los centros &lt;br /&gt;de detención, afirmándose que: “En los centros de cautiverio los secuestrados &lt;br /&gt;fueron interrogados en la casi totalidad de los casos bajo tormentos a través &lt;br /&gt;de métodos de tortura similares. Las conclusiones a las que se arriba &lt;br /&gt;precedentemente inician, junto con el tema de los secuestros ya tratado, uno &lt;br /&gt;de los capítulos más significativos del proceder enjuiciado, pues el tormento &lt;br /&gt;fue, en la enorme mayoría de los casos, la forma indiscriminadamente &lt;br /&gt;aplicada para interrogar a los secuestrados. No existe constancia en autos de &lt;br /&gt;118 &lt;br /&gt;algún centro de cautiverio donde no se aplicaran medios de tortura y, en casi &lt;br /&gt;todos, la uniformidad de sistemas aparece manifiesta. Sólo pueden señalarse &lt;br /&gt;pequeñas variantes de tácticas o de modos, pero al pasaje de corriente &lt;br /&gt;eléctrica, los golpes y la asfixia, se repiten en casi la totalidad de los casos &lt;br /&gt;investigados, cualquiera sea la fuerza de la que dependía el centro o su &lt;br /&gt;ubicación geográfica”.  &lt;br /&gt;Que “... a veces, los propios familiares de las víctimas &lt;br /&gt;percibían sus torturas. Así, da cuenta Iris Etelvina Pereira de Avellaneda &lt;br /&gt;que oía los apremios a que estaba siendo sometido su hijo Floreal, de &lt;br /&gt;catorce años de edad, en otro ámbito de la misma dependencia policial en &lt;br /&gt;que se encontraban. Cuenta que oyó el ruego que el menor le hacía para que &lt;br /&gt;la madre pusiera fin al castigo contando lo que sabía de la fuga del padre, &lt;br /&gt;dato éste que, en definitiva, era lo único que interesaba a los aprehensores. &lt;br /&gt;Los tormentos oídos por la madre fueron luego comprobados con el hallazgo &lt;br /&gt;del cadáver de su hijo en las costas uruguayas del Río de la Plata...”. &lt;br /&gt;“Asimismo, durante el secuestro, se imponía a los cautivos &lt;br /&gt;condiciones inhumanas de vida, que comprendían a muchos el déficit casi &lt;br /&gt;total de alimentación, el alojamiento en lugares insalubres, en los que no &lt;br /&gt;podían sustraerse a percibir los lamentos o ruidos que se producían al &lt;br /&gt;torturarse a otros cautivos y el permanente anuncio, a través de hechos y de &lt;br /&gt;palabras de que se encontraban absolutamente desprotegidos y &lt;br /&gt;exclusivamente a merced de sus secuestradores” &lt;br /&gt;“Todo ello debía seguramente crear en la víctima una &lt;br /&gt;sensación de pánico cuya magnitud no es fácil comprender ni imaginar, pero &lt;br /&gt;que, en sí, constituye un horroroso tormento”. &lt;br /&gt;Como sostienen M. Sancinetti y M. Ferrante ("El Derecho Penal &lt;br /&gt;en la protección de los derechos humanos"), "ya el primer acto de tortura era &lt;br /&gt;ejercido en el domicilio, en el momento de la aprehensión, a más tardar al &lt;br /&gt;retirar al secuestrado del domicilio, dado que se procedía siempre al llamado &lt;br /&gt;‘tabicamiento’, acción de colocar en el sujeto un tabique (vendas, trapos o &lt;br /&gt;ropas de la propia víctima) que le impidiera ver; así era introducido en un &lt;br /&gt;automóvil, donde se le hacía agachar la cabeza, que le seguía siendo &lt;br /&gt;cubierta hasta el lugar de detención, y, como regla, así quedaba durante toda &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;119 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;su detención". &lt;br /&gt;En la diligencia que consta a fs. 146 de la causa 28976, &lt;br /&gt;llevada a cabo el 7 de marzo de 1984, de reconocimiento de la Comisaría de &lt;br /&gt;Villa Martelli, Iris Avellaneda dijo que “de entrada la atan a un desagüe, la &lt;br /&gt;sacan de allí, y tras recorrer pocos pasos, la acuestan en una camilla de &lt;br /&gt;flejes donde la torturaron. Que la levantan de esa camilla y la llevan a un &lt;br /&gt;pasillo, en ese pasillo sintió los gritos de su hijo y allí fue cuando su hijo le &lt;br /&gt;pidió que dijera que su esposo se había escapado. A todo esto la declarante &lt;br /&gt;se hallaba con los ojos vendados y sobre la cabeza además una capucha”. &lt;br /&gt;En el legajo de la CONADEP No. 6493 correspondiente a Iris &lt;br /&gt;Pereyra de Avellaneda, relata que en Campo de Mayo al poco rato de estar &lt;br /&gt;tirada en el colchón le preguntan al oído si era Iris de Avellaneda, dice que sí, &lt;br /&gt;luego la llevan a una habitación distante 50 metros donde escucha música a &lt;br /&gt;muy alto volumen. En esa habitación es torturada con picana eléctrica estando &lt;br /&gt;recostada sobre un elástico, atada de pies y manos, le levantan la vestimenta y &lt;br /&gt;le echan agua., después la sacan de ahí y la vuelven al galpón. Un día la sacan &lt;br /&gt;del galpón, la hacen caminar aproximadamente 20 metros, sobre camino de &lt;br /&gt;tierra, le dicen que pida tres deseos, y expresa que uno de sus mejores deseos &lt;br /&gt;es saber dónde se encontraba su hijo, a lo que se le responde que no lo busque &lt;br /&gt;más porque lo habían matado, practicándole un simulacro de fusilamiento, &lt;br /&gt;apoyándole en la sien un revólver y gatillando, luego de lo cual fue llevada &lt;br /&gt;nuevamente al galpón.  &lt;br /&gt;Iguales circunstancias relató la víctima en la audiencia y &lt;br /&gt;respecto del señalado simulacro de fusilamiento afirmó que la voz era la del &lt;br /&gt;llamado “Rolo”. &lt;br /&gt;A fs. 42/6 del expte. 30296 sobre apremios, se encuentra &lt;br /&gt;copia de la historia clínica de Iris Pereyra de Avellaneda, proporcionada por &lt;br /&gt;el Jefe del Hospital de la Unidad 8 de Olmos, en la que consta que “presenta &lt;br /&gt;dolor e impotencia funcional en hombro izquierdo a consecuencia de &lt;br /&gt;traumatismo”. &lt;br /&gt;En las fotocopias del legajo 526 del Juzgado Federal 1 La &lt;br /&gt;Plata, que es un exhorto en la denuncia por apremios, a fs. 1, el 20 de &lt;br /&gt;noviembre de 1978, el Juez Federal de San Martín libra exhorto al Juez &lt;br /&gt;120 &lt;br /&gt;Federal de La Plata en la causa 30296 para que requiera informe a la Unidad &lt;br /&gt;Penal de Olmos si desde fines de abril del 1976 estuvo detenida y por qué y &lt;br /&gt;quien la trasladó y si fue sometida a reconocimientos médicos. A fs.5/6 se &lt;br /&gt;encuentra la historia clínica, en la que figura el ingreso el 7/5/76 y la &lt;br /&gt;constancia de dolor en hombro izquierdo. A fs. 8 el juez ordena, el 29 de &lt;br /&gt;diciembre de 1978, que se amplíe información y a fs.9/11 se encuentran los &lt;br /&gt;informes médicos y análisis del 10-5-76 y a fs. 14/8 copia de la historia &lt;br /&gt;clínica. &lt;br /&gt;Asimismo en la presente causa 2005 a fs. 148/54 hay una &lt;br /&gt;copia de la historia clínica de Iris Avellaneda en el Hospital de la Unidad 8 &lt;br /&gt;Olmos. Se consulta al kinesiólogo por “restablecimiento de la función de &lt;br /&gt;brazo izquierdo”. A fs. 152 está el examen clínico al ingreso el 7/5/76, ya &lt;br /&gt;mencionado.  &lt;br /&gt;Natalia Ratcheff dijo que conoce a Iris Avellaneda pues &lt;br /&gt;estaba detenida en Olmos, que a ella la detuvieron el 24 de marzo de 1976 &lt;br /&gt;estando embarazada. Que estuvo en la cárcel de San Nicolás y la trasladaron &lt;br /&gt;esposada a Rosario y de allí a Olmos. Expuso que conoció a Iris en un recreo &lt;br /&gt;y que estaba en un estado deplorable, tenía roto un hombro, que le contó que &lt;br /&gt;había estado en la comisaría de Villa Martelli, donde la torturaron con su hijo &lt;br /&gt;y que después la llevaron a Campo de Mayo. Le impactó el estado en que &lt;br /&gt;estaba; le contó que en Campo de Mayo le hicieron un simulacro de &lt;br /&gt;fusilamiento. Que también  conoció a Silvia Ingenieros y que Cristina Arévalo &lt;br /&gt;también estaba en Olmos. &lt;br /&gt;Cristina B. Arévalo dijo que conoció a Iris cuando llegó a &lt;br /&gt;fines de abril de 1976 a Olmos, que el aspecto era lamentable, tenía los ojos &lt;br /&gt;supurados y lloraba continuamente, parecía de 70 años y tenía 38. Refirió que &lt;br /&gt;había estado cuatro días en Villa Martelli, donde también estaba su hijo, que &lt;br /&gt;allí fue la última vez que lo vio y que después había estado en otro lugar.   &lt;br /&gt;Alicia Lega declaró que compartió con Iris el pabellón en &lt;br /&gt;Olmos y en Devoto y que estuvo detenida desde noviembre de 1975 a junio &lt;br /&gt;de 1977. Dijo que cuando Iris llegó a Olmos le llamó la atención el deterioro &lt;br /&gt;físico, tenía los ojos con conjuntivitis y le costaba caminar, le decían “la &lt;br /&gt;vieja” y tenía 30 y pico de años. Le contó que había estado en una comisaría &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;121 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;con el hijo y que buscaban al esposo; que a Silvia Ingenieros la vio, &lt;br /&gt;recordando que era la nieta de José Ingenieros.  &lt;br /&gt;Sin sustento alguno resulta el planteo de la Defensa Oficial &lt;br /&gt;acerca de que no estaba acreditado que hubiera sido torturada y que &lt;br /&gt;pericialmente no existieron las lesiones. En primer lugar resulta por lo menos &lt;br /&gt;desatinado pretender una pericia sobre las lesiones provenientes de la tortura, &lt;br /&gt;la que debiera haber sido hecha durante la dictadura y mientras estaba &lt;br /&gt;detenida a disposición del poder ejecutivo, lo que evidentemente resulta una &lt;br /&gt;pretensión absurda, pues si se encargaron de destruir todas las pruebas y de &lt;br /&gt;ocultar los hechos, no puede pretenderse eso. En cuanto a la imposición de las &lt;br /&gt;torturas las mismas quedaron certeramente acreditadas a través de las &lt;br /&gt;declaraciones testimoniales recibidas, que fueron precisas y concordantes y, &lt;br /&gt;como se señalara en el apartado III de la prueba, en estos delitos la misma no &lt;br /&gt;puede parangonarse con la de los otros delitos y deben emplearse otros &lt;br /&gt;criterios. Lo cierto es que se acreditó ampliamente y sin margen de dudas la &lt;br /&gt;existencia de las torturas, por lo que la objeción de la defensa queda sin &lt;br /&gt;sustento.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI.4.- DETENCION A DISPOSICIÓN DEL PODER &lt;br /&gt;EJECUTIVO NACIONAL. &lt;br /&gt;En la causa 28479 s/hábeas corpus a fs. 9, el 3 de mayo de &lt;br /&gt;1976, el Jefe de la Delegación San Martín de la Policía Federal informa que, &lt;br /&gt;por radiograma No.183 la Dirección General de Asuntos Policiales e &lt;br /&gt;Informaciones del Ministerio del Interior, se informó que Iris Pereyra de &lt;br /&gt;Avellaneda se encuentra detenida a disposición del PEN por decreto 203/76. &lt;br /&gt;A fs. 60/1 hay copia decreto 203 por el que se pone a disposición del Poder &lt;br /&gt;Ejecutivo, entre otros, a Iris Pereyra, el que también se encuentra agregado a &lt;br /&gt;fs. 141/3 de la presente causa 2005.  &lt;br /&gt;En la causa 28976 a fs.89/91 se encuentra el decreto 203 del &lt;br /&gt;23 de abril de 1976 poniendo a disposición del PEN a Iris Pereyra y a Silvia &lt;br /&gt;Ingenieros y a fs. 92 el decreto 1436 del 30 de junio de 1978 dejando sin &lt;br /&gt;efecto el arresto de la primera. A fs. 415 el Estado Mayor General del Ejército &lt;br /&gt;informa al Juez Federal de San Martín que Iris Pereyra de Avellaneda fue &lt;br /&gt;122 &lt;br /&gt;puesta a disposición del PEN el 23-4-76 y que cesó la detención el 30-6-78. &lt;br /&gt;A fs. 799 de la presente causa 2005 el Jefe de la Unidad 8 de &lt;br /&gt;Olmos comunica, el 28 de octubre de 1976, al Director de Tratamiento del &lt;br /&gt;Servicio Correccional que fueron trasladadas a la Unidad 2 Villa Devoto por &lt;br /&gt;Decreto 1209 (72) “internas subversivas”. Igual comunicación es cursada a fs. &lt;br /&gt;800 al Jefe del Área Operacional 113 (Regimiento 7 de Infantería), a fs. 801 &lt;br /&gt;al Jefe del Distrito Militar La Plata y a fs. 802 al Director de Seguridad del &lt;br /&gt;Servicio Correccional.  &lt;br /&gt;En el legajo de fotocopias de la causa 11427 s/ habeas corpus &lt;br /&gt;a favor de Iris Avellaneda, tramitado en el Juzgado Federal 2 Capital, a fs. 1/3 &lt;br /&gt;el 7 de junio de 1977 Iris Pereyra interpone el hábeas para que se le otorgue &lt;br /&gt;la libertad. A fs. 7/9 está el decreto 203 del 23-4-76 donde se la pone a &lt;br /&gt;disposición del PEN. A fs. 12 el 1 de julio de 1977 se rechaza el hábeas y ella &lt;br /&gt;apela. A fs. 19/30 está el memorial presentado el 12 de agosto de 1977. A &lt;br /&gt;fs.32, el 23 de agosto de 1977, el fiscal pide se confirme el auto apelado y en &lt;br /&gt;la misma fecha pasan los autos al acuerdo. A fs. 33 se pide pronto despacho el &lt;br /&gt;27 de febrero de 1978. A fs. 37 hay un auto del 10 de abril de 1978 en el &lt;br /&gt;que, para mejor proveer, piden al Ministerio del Interior informe las causas &lt;br /&gt;que motivaron la detención. A fs. 40 se reitera el pedido el 8 de mayo de &lt;br /&gt;1978. A fs. 43 está la contestación del 11 de mayo del Ministerio del Interior &lt;br /&gt;informando que los motivos de la detención fueron “las vinculaciones de la &lt;br /&gt;misma con la subversión”, “en el entendimiento que de encontrarse en &lt;br /&gt;libertad dicha persona podría coadyuvar a mantener, expandir, las &lt;br /&gt;causas que originaron la implantación del Estado de Sitio”. A fs. 44 el 23 &lt;br /&gt;de mayo de 1978 se ordena que se amplíe el informe respecto de las &lt;br /&gt;vinculaciones de Iris Pereyra con la subversión. A fs. 45/6 el 22 de junio &lt;br /&gt;Harguindeguy ratifica el anterior informe, describe cómo actúan las bandas de &lt;br /&gt;delincuentes subversivos y dice que Iris Pereyra forma parte de esa &lt;br /&gt;“organización subversiva” descripta, circunstancia que fue evaluada por el &lt;br /&gt;Poder Ejecutivo en uso de sus propias facultades, y que nada informa en &lt;br /&gt;concreto debido al “estricto secreto” de la información. Este informe es &lt;br /&gt;recibido el 23 de junio de 1978 y el 28 de junio se ordena su agregación y &lt;br /&gt;que pasen los autos al acuerdo. A fs. 47 el 23 de agosto el abogado se &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;123 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;presenta diciendo que Iris Pereyra estaba en libertad. Y a fs. 48 el 28 de &lt;br /&gt;diciembre de 1978 se declara la cuestión abstracta.  &lt;br /&gt;Así observamos las dificultades del acceso a la justicia &lt;br /&gt;durante la dictadura y la imposibilidad que había de poder tener un &lt;br /&gt;pronunciamiento judicial en un plazo razonable. &lt;br /&gt;En la presente causa 2005 a fs. 1726/7 el Servicio &lt;br /&gt;Penitenciario bonaerense remite fichas fonéticas de Iris Pereyra de &lt;br /&gt;Avellaneda y de Silvia Ingenieros detenidas en el ámbito de esa institución &lt;br /&gt;entre los años 1976 y 1978 y a fs. 1874/91 se remiten copias certificadas de &lt;br /&gt;las fichas de Iris Pereyra y la de Ingenieros. &lt;br /&gt;A fs. 1878 respecto de Iris Pereyra se le adjudica como &lt;br /&gt;“delito”: pertenecer al PC. Fecha en que fue detenido: 15-4-76. Causa: el &lt;br /&gt;marido se fugó por una ventana al realizarse el procedimiento. Pertenece a la &lt;br /&gt;célula No. 1 de Vicente López. &lt;br /&gt;En el expediente No. 331.333/92 “Pereyra de Avellaneda Iris &lt;br /&gt;Etelvina” de la Secretaría de Derechos Humanos, vemos que requiere, en &lt;br /&gt;enero de 1992, la indemnización de la ley 24043 por haber estado a &lt;br /&gt;disposición del PEN entre el 15 de abril de 1976 y el 13 de julio de 1978. A &lt;br /&gt;fs.3 se asienta que, de la compulsa del listado de detenidos a disposición del &lt;br /&gt;Poder Ejecutivo remitido por la Secretaría de Seguridad Interior, surge que &lt;br /&gt;Iris Etelvina Pereyra sufrió arresto por Dec. 203 de fecha 23-04-76 y cesó por &lt;br /&gt;Dec. 1436 del 30-06-78, lo que se tiene por acreditado a fs.5 y a fs. 11 el 24 &lt;br /&gt;de mayo de 1994 se le otorga el beneficio.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI.5.- TORTURAS Y MUERTE DE FLOREAL &lt;br /&gt;EDGARDO AVELLANEDA. &lt;br /&gt;En la causa 13 se afirmó que “Está probado que en ocasión &lt;br /&gt;de su cautiverio Floreal Edgardo Avellaneda fue sometido a algún &lt;br /&gt;mecanismo de tortura, que le produjo la muerte” &lt;br /&gt;En el Capítulo XVI de la sentencia se señaló que se &lt;br /&gt;produjeron otros hechos que adquieren especial trascendencia, pues conducen &lt;br /&gt;a inferir que los secuestrados que no fueron puestos en libertad, ni a &lt;br /&gt;124 &lt;br /&gt;disposición del Poder Ejecutivo Nacional, ni sometidos a proceso, fueron &lt;br /&gt;eliminados físicamente a saber: a) fue hallado en la costa del mar y en los ríos &lt;br /&gt;un llamativo número de cadáveres. “1. Ello ha quedado acreditado con las &lt;br /&gt;constancias de la causa “Avellaneda, Arsinoe s/ privación ilegal de la &lt;br /&gt;libertad”, del Registro del Juzgado Federal no 1 de la Ciudad de San &lt;br /&gt;Martín, de donde surge el hallazgo de ocho cadáveres en las costas de la &lt;br /&gt;República Oriental del Uruguay, uno de los cuales tenía un tatuaje en &lt;br /&gt;forma de corazón con las iniciales F. A., que permitió identificarlo con &lt;br /&gt;quien fuera en vida Floreal Avellaneda. Es de destacar, que todos los &lt;br /&gt;cadáveres, tenían lesiones y fracturas visibles, y se encontraban atados de &lt;br /&gt;pies y manos”. &lt;br /&gt;A fs.362 se encuentra la copia del diario Crónica del 16 de &lt;br /&gt;mayo de 1976 donde se refiere el hallazgo de un cadáver “de un hombre de &lt;br /&gt;mediana estatura, que aparenta tener 35 años de edad”, que “un comunicado &lt;br /&gt;oficial de la Prefectura Nacional Naval, dijo que el último cadáver hallado era &lt;br /&gt;de ‘cutis trigueño’, cabellos castaño oscuro y de una estatura de 1,70 metros y &lt;br /&gt;de complexión fuerte. Tenía un tatuaje en forma de corazón con las iniciales &lt;br /&gt;‘F’ y ‘A’” y “que se advirtieron ‘lastimaduras en la región anal y fracturas &lt;br /&gt;visibles’”y que  “al igual que los anteriores cuerpos estaba atado de pies y &lt;br /&gt;manos”. &lt;br /&gt;A fs. 379/80 hay fotos del cadáver. A fs. 389/404 obra un &lt;br /&gt;exhorto a Uruguay para que remitan las actuaciones por el hallazgo del &lt;br /&gt;cadáver y estudios que se hubieran hecho. A fs. 397 se encuentran las huellas &lt;br /&gt;digitales. A fs. 399/400 se halla un informe del 20 de mayo de 1976 dirigido &lt;br /&gt;al Juez Letrado de 1er. Turno de Montevideo, en el que informan que, siendo &lt;br /&gt;aproximadamente las 10,45 hs. del día 14 del corriente, el encargado del &lt;br /&gt;Destacamento No.1 de Mántaras, comunicó que habían atracado en el muelle &lt;br /&gt;de pescadores trayendo a una persona que fue rescatada de las aguas, que &lt;br /&gt;quien lo trajo dijo que estaba pescando y notó que un objeto estaba flotando y &lt;br /&gt;vio que era un ser humano, que lo izaron y el cuerpo fue trasladado a la &lt;br /&gt;Morgue de Trouville, quedando en depósito. De la revisión ocular se &lt;br /&gt;comprobó: 1,65 a 1,70 de estatura, entre 20 y 25 años, trigueño, hematomas &lt;br /&gt;en la cara, en antebrazo tatuaje corazón con iniciales F y A, en la espalda &lt;br /&gt;hematomas por golpes de látigo o similares, en cintura y en cadera golpes, en &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;125 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la nuca hematomas, lastimadura en región anal tal vez con algún objeto &lt;br /&gt;punzante, ataduras en pies y manos, permanencia en las aguas entre 15 a 25 &lt;br /&gt;días. &lt;br /&gt;A fs. 456/7 hay un artículo periodístico en fotocopia del &lt;br /&gt;diario “La Prensa” del 27 de abril de 1995 sobre el caso de Floreal y una &lt;br /&gt;declaración de Ibáñez de que estuvo en Campo de Mayo. &lt;br /&gt;Asimismo en el Legajo agregado I (identificación de cadáver) &lt;br /&gt;No.366 del Juzgado Federal 1 de San Martín, a fs. 1 está la carátula de la &lt;br /&gt;Dirección de Policía Técnica identificación cadáver. A fs. 2 se encuentra un &lt;br /&gt;oficio del 11 de mayo de 1977 por el cual la Policía Técnica eleva a la &lt;br /&gt;Prefectura la carpeta 682/76 con las fotos y fichas dactiloscópicas de &lt;br /&gt;identificación de cadáver del 14 de mayo de 1976 y a fs. 3/12 se encuentran &lt;br /&gt;las fotos. &lt;br /&gt;En la causa 28479 a fs. 15 está la noticia del diario sobre la &lt;br /&gt;aparición de cadáveres y a fs. 16/7 hay un escrito de Arsinoe Avellaneda del &lt;br /&gt;27 de mayo de 1976, donde da cuenta de la aparición de los cadáveres y del &lt;br /&gt;tatuaje de uno y pide se requieran informes. A fs. 18, el 28 de mayo de 1976, &lt;br /&gt;libran pedidos de informes y un exhorto al Juez penal de Montevideo. A fs. &lt;br /&gt;26 está el oficio al Ministro de Relaciones Exteriores acompañando exhorto a &lt;br /&gt;Uruguay, a fs. 27 el exhorto pidiendo información; a fs. 34 un exhorto &lt;br /&gt;ampliatorio al Uruguay del 10 de junio pidiendo remisión fichas &lt;br /&gt;dactiloscópicas cadáver. A fs. 126 se remite la ficha dactiloscópica obtenida &lt;br /&gt;en Uruguay a la Policía Federal para su identificación y a fs. 132, el 3 de &lt;br /&gt;septiembre de 1977, la División Información de Antecedentes  determina que &lt;br /&gt;la remitida y la del prontuario de Floreal Edgardo Avellaneda “se &lt;br /&gt;corresponden entre sí y por lo tanto a una sola y única persona”. &lt;br /&gt;En el Legajo del Expte. Suprema Corte de Justicia de &lt;br /&gt;Montevideo, Exhorto 2321 del Juzgado Letrado de Instrucción de Tercer &lt;br /&gt;Turno, a fs. 4 está el exhorto del juez federal de San Martín del 10 de junio de &lt;br /&gt;1976 pidiendo identificación cadáver, lugar de inhumación y fichas. A fs.6 &lt;br /&gt;hay otro exhorto del 28 de mayo describiendo el tatuaje y pidiendo informe. A &lt;br /&gt;fs.12 la Cancillería lo eleva al juez el 7 de enero de 1977. &lt;br /&gt;Asimismo en la causa 1640, del Tribunal de Menores 3 de &lt;br /&gt;126 &lt;br /&gt;San Isidro s/privación de libertad de Floreal Avellaneda, a fs. 23 hay otra &lt;br /&gt;declaración de Arsinoe Avellaneda del 19 de mayo de 1976 y dice que en &lt;br /&gt;“Última Hora” del 16 apareció una noticia sobre aparición de cadáveres en la &lt;br /&gt;costa uruguaya, que da cuenta de un cadáver de cutis trigueño, cabellos &lt;br /&gt;castaño oscuro y de 1,70 metros y fuerte complexión física, que presentaba un &lt;br /&gt;tatuaje en forma de corazón con las iniciales F y A y tenía lesiones y fracturas, &lt;br /&gt;estando atado de pies y manos, que dicha descripción concuerda exactamente &lt;br /&gt;con el aspecto físico del menor y que tenía ese tatuaje, solicitando se arbitren &lt;br /&gt;los medios para confirmar la noticia. Acompaña la noticia que está a fs. 24, el &lt;br /&gt;juez sólo ordena la búsqueda el 31 de mayo de 1976 (fs.31). &lt;br /&gt;En el Legajo del exhorto 13140 de la Cámara Criminal y &lt;br /&gt;Correccional de la Capital a fs.1 se encuentra un informe de la Prefectura de &lt;br /&gt;Uruguay, del 11 de mayo de 1977, respecto de un cuerpo y de su lugar de &lt;br /&gt;inhumación, que se eleva al Juez y éste a la embajada; a fs.3 el Ministerio de &lt;br /&gt;Relaciones Exteriores el 5 de agosto de 1977 lo eleva en la causa 28479; a fs. &lt;br /&gt;6, el 24 de agosto de 1977, el Juez Federal atento a que se pudo extraer una &lt;br /&gt;ficha dactiloscópica solicita a la Policía Federal que extraiga fotos de la &lt;br /&gt;huella. A fs. 13 el juez recibe las fotos y la remite para que digan si pertenece &lt;br /&gt;a Floreal Avellaneda. A fs. 19 se consigna que son de Floreal Avellaneda el &lt;br /&gt;30 de septiembre de 1977. &lt;br /&gt;En la causa 28976 a fs. 34 vta. hay un informe del Secretario &lt;br /&gt;Federal del 1 de septiembre de 1976, en el que certifica que se tramita el &lt;br /&gt;habeas corpus, que se comunica que Iris Avellaneda está en la Unidad de &lt;br /&gt;Olmos y que se remitió exhorto diplomático el 10 de junio de 1976 para que &lt;br /&gt;informen si el cadáver es el de Floreal Avellaneda y que estaba &lt;br /&gt;diligenciándose. A fs. 263 se encuentra un oficio del Ministerio de Relaciones &lt;br /&gt;Exteriores al Juez del 7 de junio de 1984, en el que se informa donde está &lt;br /&gt;sepultado. En el Agregado I (identificación de cadáver) al  Expte. 28976, a fs. &lt;br /&gt;3/12 se encuentran las fotos del cadáver y luego el trámite del exhorto.  &lt;br /&gt;Asimismo hay una copia a fs. 453/517 del expediente sobre la identificación. &lt;br /&gt;En el exhorto 282/84 –que es un exhorto del Juzgado Federal &lt;br /&gt;1 de San Martín del 10 de mayo de 1984 dirigido al Juzgado de 1a Instancia  &lt;br /&gt;de 6to. Turno de Montevideo, en el que solicita copia autenticada de todas las &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;127 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;actuaciones en relación al cadáver de Floreal Avellaneda hallado el 14 de &lt;br /&gt;mayo de 1976-, se encuentra la carpeta No. 682/76 de la Dirección de Policía &lt;br /&gt;Técnica de la Policía de Montevideo s/identificación de cadáver. Sub- &lt;br /&gt;prefectura de “Truville” del 14-5-76. A fs. 11/20 hay fotos del cadáver y hay &lt;br /&gt;fotocopias certificadas de todo el trámite. A fs. 83 la División Información de &lt;br /&gt;Antecedentes informa que las huellas se corresponden con las del Floreal &lt;br /&gt;Avellaneda y pertenecen a la misma persona. &lt;br /&gt;En el expte. 41807/84 del Juzgado de San Martín sobre &lt;br /&gt;reasunción de competencia -que trata de un pedido de los abogados de Iris &lt;br /&gt;Avellaneda pidiendo revisión de incompetencia en el homicidio Floreal &lt;br /&gt;Avellaneda, ya que el anterior juez había declinado la competencia por haber &lt;br /&gt;sido hallado el cadáver en las costas uruguayas-, el juez reasume la &lt;br /&gt;competencia y oficia a Uruguay. En la resolución del 19 de noviembre de &lt;br /&gt;1984 el juez dice que “no puede negarse, a esta altura de los &lt;br /&gt;acontecimientos, que la detención del menor Avellaneda –ocurrida &lt;br /&gt;indudablemente en el país- y el poco tiempo transcurrido entre tal evento y &lt;br /&gt;su posterior muerte y arrojamiento al río- que también hacen presumir en &lt;br /&gt;principio, su ocurrencia en el país-, muestran la conexidad existente entre &lt;br /&gt;todos esos hechos, relación de conexidad esta que no permite la separación &lt;br /&gt;de aquellos”, lo que torna aconsejable que reasuma la competencia en el &lt;br /&gt;homicidio. &lt;br /&gt;En el Informe del Equipo Argentino de Antropología &lt;br /&gt;Forense, glosado en la Causa 4012 a fs. 2417/31 se asienta la cuestión &lt;br /&gt;referente “al destino de las personas que estuvieron clandestinamente &lt;br /&gt;detenidas en Campo de Mayo”, señalándose que “no ha habido un &lt;br /&gt;tratamiento regular o uniforme durante todo el período estudiado”, que en &lt;br /&gt;algunos casos se apeló a la ejecución extrajudicial embozada como un &lt;br /&gt;supuesto enfrentamiento, pero que no era esta la práctica en todos los casos. &lt;br /&gt;Que “Ha habido versiones consistentes que mencionan el empleo de &lt;br /&gt;‘vuelos’ en los cuales los detenidos eran arrojados a las aguas del Río de la &lt;br /&gt;Plata desde aviones que decolaban en la pista de Campo de Mayo”, &lt;br /&gt;señalándose que al comienzo del informe se habían mencionado “las &lt;br /&gt;dificultades para recrear de manera completa la serie a) secuestro-b) &lt;br /&gt;128 &lt;br /&gt;cautiverio-c) ejecución- y d) aparición. Si bien, dadas las características del &lt;br /&gt;medio empleado son tantos los casos en los que se hayan producido &lt;br /&gt;apariciones en las costas (tanto argentinas como uruguayas) fluviales, en la &lt;br /&gt;mayoría de los que hemos conocido parece percibirse cierta relación &lt;br /&gt;posible con la Zona IV”, citando el caso de “Floreal AVELLANEDA” y &lt;br /&gt;otros, los que “comparten el hecho de haber sido secuestrados en la que &lt;br /&gt;venimos denominando como ‘zona de influencia’ de la Zona IV”. &lt;br /&gt;En el Legajo CONADEP 3674, agregado a fs.2366/70, a fs. &lt;br /&gt;2369 se refiere al batallón de aviación de combate 601 de Campo de Mayo y &lt;br /&gt;consta “operaciones  666-2755 enlace con el Mayor Rossi este estaba &lt;br /&gt;encargado de los ‘vuelos’ sin retorno vía aguas afuera”. &lt;br /&gt;En el legajo 7170 de la CONADEP, en el que consta la &lt;br /&gt;declaración de Néstor Roberto Cendón, éste relata que en caso que hubiera &lt;br /&gt;enfrentamientos en los que cayeran personas de las fuerzas de seguridad o &lt;br /&gt;armadas o sus circunstanciales oponentes debían retirarse los cuerpos de los &lt;br /&gt;caídos llevándolos a la Central de Operaciones o los lugares destinados al &lt;br /&gt;efecto, donde se ordenaba el destino ulterior del cadáver. Asimismo &lt;br /&gt;manifiesta que había varias maneras de hacer desaparecer los cuerpos, una &lt;br /&gt;posibilidad era incinerarlos en lugares destinados al efecto, por ejemplo &lt;br /&gt;Chacarita, en horarios que no fueran de acceso al público; o se los sepultaba &lt;br /&gt;en fosas comunes o individuales como N.N. en los sectores habilitados para &lt;br /&gt;ese efecto en los cementerios. Otra forma era la participación de la Fuerza &lt;br /&gt;Aérea que proporcionaba aeronaves con el objeto de arrojarlos en alta mar (fs. &lt;br /&gt;22/23). &lt;br /&gt;En el expediente No. 331.333/92 “Pereyra de Avellaneda Iris &lt;br /&gt;Etelvina” de la Secretaría de Derechos Humanos, se encuentra el acta de &lt;br /&gt;defunción, a fs. 46 obra el dictamen favorable y a fs.50 se encuentra la &lt;br /&gt;resolución declarando que se acreditó que la muerte de Floreal Edgardo &lt;br /&gt;Avellaneda “fue ocasionada por el accionar de las fuerzas armadas”, en las &lt;br /&gt;condiciones previstas por la ley 24411 y a fs. 55/7 se le otorga la &lt;br /&gt;indemnización a la familia. &lt;br /&gt;Nora Irma Cortiñas en la audiencia relató que se enteran del &lt;br /&gt;caso del Negrito Avellaneda, quien había aparecido muerto en Colonia. Que &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;129 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;luego supieron que los tiraban de los aviones, después de torturarlos, los &lt;br /&gt;adormecían y los tiraban de los aviones. &lt;br /&gt;Víctor Ibáñez dijo que a 2 kms. de la plaza de tiro estaban los &lt;br /&gt;aviones del ejército, había una pista de aviación, era enorme, como un &lt;br /&gt;aeropuerto.  Relata que una vez llevó en el jeep a dos personas de la fuerza &lt;br /&gt;aérea hasta un avión, en el que estaban cargando personas que estaban &lt;br /&gt;encapuchadas, que por comentarios supo que los llevaban a una base del sur o &lt;br /&gt;a Ushuaia o bien eran lanzados de los aviones, sobre lo que había comentarios &lt;br /&gt;en el campo y en los cuarteles, “era vox populi”. &lt;br /&gt;José Luis García afirmó que en el Comando de Institutos &lt;br /&gt;Militares se torturaba, asesinaba y los tiraban desde los aviones. &lt;br /&gt;Todo esto acredita que Floreal E. Avellaneda fue arrojado al &lt;br /&gt;Río de La Plata desde un avión proveniente de Campo de Mayo. &lt;br /&gt;La Defensa Oficial afirmó que no se había acreditado la &lt;br /&gt;imposición de torturas al menor, como tampoco que hubiera muerto por ellas &lt;br /&gt;o hubiera sido asesinado, como asimismo que no se acreditó que el cadáver &lt;br /&gt;hallado fuera el de Floreal Edgardo Avellaneda. Comencemos por esto último &lt;br /&gt;el Defensor objeta el valor del confronte dactiloscópico, lo que no puede &lt;br /&gt;aceptarse, ya que se trata del tradicional método mediante el cual se identifica &lt;br /&gt;un cadáver. Por otra parte quedaría sin explicación en el interés de quien y por &lt;br /&gt;qué se identificó la huella digital con la del menor, o bien tampoco se explica &lt;br /&gt;la coincidencia con el tatuaje igual al del menor, ninguna prueba hay que &lt;br /&gt;posibilite la duda. El otro argumento que utilizó, que podría denominarse de &lt;br /&gt;“humor negro”, ya que planteó por qué razón no se hizo reconocer el cadáver &lt;br /&gt;a través de las fotos a la familia, ya que si bien la madre estaba presa y el &lt;br /&gt;padre prófugo había otros familiares a los que se les podía haber exhibido. &lt;br /&gt;Con solo mirar las fotos surge lo atinado que resultara que no se las &lt;br /&gt;exhibieran, ya que hubiera significado un nuevo dolor e inútil, ya que la &lt;br /&gt;identidad fue establecida del modo fehaciente que significa la comparación &lt;br /&gt;con las fichas del prontuario. &lt;br /&gt;En cuanto a la duda de la causa de la muerte y a que la misma &lt;br /&gt;podría haberse producido hasta por un accidente, tal planteo resulta &lt;br /&gt;inaceptable a esta altura de la causa y huérfano de prueba alguna que pudiera &lt;br /&gt;130 &lt;br /&gt;poner en duda la muerte. Distinto es el tema de la determinación de si la &lt;br /&gt;misma fue como consecuencia de las torturas o si fue un homicidio agravado, &lt;br /&gt;lo que se evaluará al tratar la calificación y la responsabilidad de los &lt;br /&gt;procesados. Sin embargo, la Defensa planteó que tal discusión no tenía &lt;br /&gt;importancia porque no se había acreditado la causa de la muerte, cuando &lt;br /&gt;desde el punto de vista de las consecuencias de la elección de alguna de tales &lt;br /&gt;alternativas para sus defendidos dependía, nada más ni nada menos, que una &lt;br /&gt;pena temporal o una perpetua. &lt;br /&gt;Es por ello que no se hacen lugar a las objeciones de la &lt;br /&gt;Defensa en cuento a la prueba de las torturas al menor, de su muerte y de la &lt;br /&gt;identidad del cadáver. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VII.- AUTORÍA &lt;br /&gt;Kai Ambos afirma que sólo el tratamiento del pasado por &lt;br /&gt;medio de la justicia penal tiene como presupuesto –aparte de una &lt;br /&gt;comprobación exhaustiva de los hechos- la valoración jurídica de las &lt;br /&gt;relaciones de participación. &lt;br /&gt;Asimismo señala, en relación a las sentencias en el caso &lt;br /&gt;“Eichmann”, que se constató que la teoría tradicional de la participación (en &lt;br /&gt;especial inducción y complicidad) no podía aprehender de modo adecuado los &lt;br /&gt;delitos juzgados. &lt;br /&gt;Asiste razón a  Donna (“La Autoría y la participación criminal”) &lt;br /&gt;cuando expone que para pensar en este tipo de autoría se debe pensar en el &lt;br /&gt;régimen nazi, en las estructuras mafiosas de poder y en lo sucedido luego del &lt;br /&gt;golpe del 76,  supuestos en los que es difícil interpretar los hechos con los &lt;br /&gt;parámetros normales de la autoría. La doctrina está de acuerdo en que para &lt;br /&gt;explicar e interpretar estos asesinatos llevados a cabo por la maquinaria &lt;br /&gt;nacionalsocialista de exterminio no bastan, en principio, los conceptos &lt;br /&gt;corrientes de la dogmática penal, tratándose de delitos inimaginables como &lt;br /&gt;hecho individual, y es por ello que las figuras jurídicas de autoría, inducción y &lt;br /&gt;complicidad no serán aptas para adaptarse, sin más, a un acontecimiento &lt;br /&gt;delictivo así.  &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;131 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para evaluar los hechos y la responsabilidad de los imputados &lt;br /&gt;resulta fundamental acudir nuevamente al Plan del Ejército de febrero de &lt;br /&gt;1976, en el que se establecían las “Misiones: &lt;br /&gt;1) Generales (Cuerpos de Ejército I, II, III y IV e IIMM) &lt;br /&gt;“Planearán a partir de la recepción del presente plan y ejecutarán a partir del &lt;br /&gt;día D a la hora H” asignándole, entre otras misiones, en el punto b) “Las &lt;br /&gt;detenciones de personas según lo establecido por el Anexo 3”.  &lt;br /&gt;2) “Particulares”, en el punto b) a “Institutos Militares”, se le &lt;br /&gt;asigna, entre otras misiones, el bloqueo y eventualmente el ataque a la &lt;br /&gt;residencia presidencial de Olivos. &lt;br /&gt;Como ya se señalara en el apartado V, en el punto I sobre &lt;br /&gt;“Instrucciones de coordinación” se establecían en el inc. 1 las &lt;br /&gt;“Jurisdicciones” y se determinaba que en el Gran Buenos Aires se asignaba &lt;br /&gt;jurisdicción territorial al Comando de Institutos Militares “en los siguientes &lt;br /&gt;partidos de la Provincia de Buenos Aires: San Martín-3 de Febrero-Vicente &lt;br /&gt;López-San Isidro-San Fernando-Tigre-Gral. Sarmiento, la que regirá a partir &lt;br /&gt;de la hora H-2 del día D”, determinándose en el punto a) En caso que una &lt;br /&gt;fuerza requiera el empleo en su jurisdicción de efectivos de otra fuerza, la &lt;br /&gt;responsabilidad de coordinación del planeamiento y conducción de las &lt;br /&gt;operaciones será de la que ejerza el comando de la jurisdicción, la que &lt;br /&gt;asumirá el control operacional sobre los efectivos agregados. &lt;br /&gt;En el Anexo 3 (Detención de personas), en el punto 2 sobre &lt;br /&gt;“Concepto de la operación” a) Aspectos generales, en el punto 3) &lt;br /&gt;Procedimientos de detenciones se determinaba que “Estarán a cargo de &lt;br /&gt;Equipos Especiales que se integrarán y operarán conforme a cada &lt;br /&gt;jurisdicción”. &lt;br /&gt;“b) Aspectos particulares”, se determinaban las “1) &lt;br /&gt;Jurisdicciones. Las áreas de responsabilidad de los respectivos &lt;br /&gt;Comandantes de  Cuerpo e Institutos Militares son las que se determinan &lt;br /&gt;en el anexo 10”. Asimismo se establecía (punto 2) la “Organización”  y en el &lt;br /&gt;punto 3) la “Dependencia y funcionamiento”:  &lt;br /&gt;“a) Cada Comando de zona establecerá en su jurisdicción &lt;br /&gt;132 &lt;br /&gt;los Equipos Especiales que resulten necesarios de acuerdo a las &lt;br /&gt;características de la misma.  &lt;br /&gt;b) La planificación respecto a los elementos a detener se &lt;br /&gt;hará, en principio, sobre la base de las listas que cada Comando de &lt;br /&gt;jurisdicción confeccionará y que en todos los casos deberá contar con la &lt;br /&gt;aprobación de la JCG. Estas listas podrán ampliarse como producto de &lt;br /&gt;estudios y necesidades posteriores...”. &lt;br /&gt;c) Los equipos especiales de cada jurisdicción se integrarán e &lt;br /&gt;iniciarán su planeamiento de detalle a partir de la recepción del presente &lt;br /&gt;Anexo. &lt;br /&gt;“d) Cada Comandante establecerá en su jurisdicción &lt;br /&gt;lugares de alojamiento de detenidos, debiendo hacerlo sobre las siguientes &lt;br /&gt;bases: (1) “las personas de significativo grado de peligrosidad serán alojadas &lt;br /&gt;en Unidades penitenciarias de su Jurisdicción”; (2) “El resto de las personas &lt;br /&gt;serán alojadas en dependencias militares y agrupadas según el trato que &lt;br /&gt;cada Comandante de Cuerpo e Institutos Militares estime se le debe dar &lt;br /&gt;al detenido”. &lt;br /&gt;“e) Los medios de movilidad para el cumplimiento de la &lt;br /&gt;totalidad de las acciones en cada jurisdicción serán asignados por los &lt;br /&gt;respectivos Comandos.” &lt;br /&gt;“f) Los estudios de detalle de cada Equipo Especial serán &lt;br /&gt;aprobados por los respectivos Comandantes...” &lt;br /&gt;“k) El asiento de la Jefatura, Plana Mayor y efectivos que &lt;br /&gt;integren los Equipos Especiales queda librado al criterio de cada &lt;br /&gt;Comandante.” &lt;br /&gt;“m) Todo el accionar de los Equipos Especiales será &lt;br /&gt;registrado en documentos a elaborar dentro del más estricto marco de &lt;br /&gt;seguridad y secreto militar” &lt;br /&gt;“n) Un informe final de todo lo actuado en este sentido será &lt;br /&gt;confeccionado en cada Comando y elevado a su término a la JCG” &lt;br /&gt;En el punto 5) se establecían las “Prioridades” y en el inc. a) &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;133 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(2) aparece la “Prioridad II: integrada por el oponente potencial para prever su &lt;br /&gt;detención en el momento en que se evidencie”. &lt;br /&gt;En el punto 7) se encuentran las “Instrucciones de &lt;br /&gt;coordinación” y en el punto b) se establece que “En cada jurisdicción la &lt;br /&gt;confección de listas será responsabilidad exclusiva de los Comandos de &lt;br /&gt;Cuerpos, e Institutos Militares...”, mientras que en el punto e) se determina &lt;br /&gt;que “Toda acción relacionada con las otras FF AA será coordinada por el &lt;br /&gt;Comando de cada jurisdicción”. &lt;br /&gt;En el “APÉNDICE 1 (Instrucciones para la detención de &lt;br /&gt;personas) AL ANEXO 3 (Detención de personas) AL PLAN DEL &lt;br /&gt;EJÉRCITO PARA EL PLAN DE SEGURIDAD NACIONAL en el punto &lt;br /&gt;16 se determinaba que “Los Jefes de cada CD impartirán instrucciones &lt;br /&gt;especiales a los componentes de las mismas sobre normas de conducta con &lt;br /&gt;personas ajenas al procedimiento y bienes del inculpado (incautados o no)” &lt;br /&gt;En el punto 18 se establecía que “A todo personal integrante &lt;br /&gt;del Equipo Especial se le darán claras y precisas instrucciones sobre empleo &lt;br /&gt;de las armas para asegurar la detención de las personas buscadas o anular &lt;br /&gt;eficazmente toda resistencia”. &lt;br /&gt;En el “APÉNDICE 2 (Ficha individual)” se encuentra la ficha &lt;br /&gt;con los datos a consignar y en el APÉNDICE 3 (Lista de personas a detener)” &lt;br /&gt;se encuentra la planilla que debería llenarse. &lt;br /&gt;En el punto 3 de “INSTRUCCIONES PARTICULARES” &lt;br /&gt;inc. b) No.2) se establece que los puestos de comando “serán fijados por &lt;br /&gt;los comandos de Zonas de Defensa, Subzonas, Áreas y Fuerzas de &lt;br /&gt;Tareas”. &lt;br /&gt;A partir de la tarea del sector inteligencia las listas de las &lt;br /&gt;personas a detener eran confeccionadas por cada Comando de &lt;br /&gt;Jurisdicción y aprobadas por la JCG, siendo la base para planificar &lt;br /&gt;quienes serían los elementos a detener.- &lt;br /&gt;En el Anexo 2 de “Inteligencia” en el punto 3 bajo el título &lt;br /&gt;“Contrainteligencia” se dice: &lt;br /&gt;“a) Por las características del objetivo perseguido, las &lt;br /&gt;134 &lt;br /&gt;medidas de seguridad que rodearán la presente planificación deberán superar &lt;br /&gt;los niveles habituales de restricción. En la misma deberán participar los &lt;br /&gt;elementos indispensables, del más alto nivel jerárquico y debidamente &lt;br /&gt;seleccionados por los respectivos comandantes. &lt;br /&gt;b) Las actividades emergentes de esta planificación deberán &lt;br /&gt;ser encubiertas como derivadas de la lucha contra la subversión”. &lt;br /&gt;Entre las “operaciones” se consignaban: “1) Actividades de &lt;br /&gt;Inteligencia; 2) Operaciones Militares; 3) Operaciones de Seguridad; 4) &lt;br /&gt;Operaciones psicológicas; 5) Operaciones electrónicas; 6) Actividades de &lt;br /&gt;acción cívica; 7) Actividades de enlace gubernamental. Los Comandos y &lt;br /&gt;Jefaturas de todos los niveles tendrán la responsabilidad directa e &lt;br /&gt;indelegable en la ejecución de la totalidad de las operaciones.” &lt;br /&gt;En la DIRECTIVA DEL COMANDANTE GENERAL &lt;br /&gt;DEL EJÉRCITO Nro. 217/76 (Clasificación, normas y procedimientos &lt;br /&gt;relacionados con el personal detenido a partir del 24 Mar 76), de abril de &lt;br /&gt;1976, en el punto 4 referido a “INSTRUCCIONES A SEGUIR POR LOS &lt;br /&gt;COMANDOS DE ZONA DE DEFENSA Y ELEMENTOS &lt;br /&gt;DEPENDIENTES PARA CONCRETAR LOS PROCEDIMIENTOS”, se &lt;br /&gt;establece: “a. Para colocar personal detenido a disposición del PEN”, se &lt;br /&gt;procederá de acuerdo a lo establecido en el PON No. 212/75”, debiendo los &lt;br /&gt;Comandos de Zona de Defensa y Subzona solicitar la puesta a disposición &lt;br /&gt;del PEN, ratificarla a las 24 horas y en el inc. d “Para hacer cesar la situación &lt;br /&gt;de detenido a disposición el PEN” 1) los “Comandos de Zona y/o  Subzona &lt;br /&gt;de Defensa”: (a) Solicitarán  al Comando General de Ejército el cese a &lt;br /&gt;disposición del PEN, consignando los datos de nombre, filiación, No. de &lt;br /&gt;Decreto por el que se los detuviera y las causas que motivan la solicitud. &lt;br /&gt;El punto 5 sobre “INSTRUCCIONES &lt;br /&gt;COMPLEMENTARIAS”  “a. Carta de situación” establece que el Comando &lt;br /&gt;General del Ejército y los Comandos de Zona de Defensa mantendrán, dentro &lt;br /&gt;de su jurisdicción, la “carta de situación de detenidos”, en 1) que los &lt;br /&gt;Comandos de Zona de Defensa actualizarán semestralmente la carta de &lt;br /&gt;actuación ante el Comando General y en el inc. e. se consigna que el “Nivel &lt;br /&gt;mínimo facultado para requerir la puesta la disposición del PEN” es el &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;135 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comando Subzona de Defensa. En cuanto a los lugares de detención (f) &lt;br /&gt;“Detenido por aplicación Fuerza Ejército, no clasificados  como de máxima &lt;br /&gt;peligrosidad, en establecimientos carcelarios y/o unidades, organismos, etc., &lt;br /&gt;conforme al criterio que, para cada caso, fijen los respectivos &lt;br /&gt;comandante de Zonas de Defensa”. &lt;br /&gt;En la causa 4012 a fs. 533/5 hay un informe del Estado Mayor &lt;br /&gt;General del Ejército, del 12 de febrero de 1987, en el que se puntualizan &lt;br /&gt;algunos aspectos de la “guerra contra la subversión” y en el No.2 se consigna &lt;br /&gt;que “Resulta imprescindible clarificar la diferencia que existe en la &lt;br /&gt;organización del Ejército para tiempo de paz y la que se adopta para llevar a &lt;br /&gt;cabo la guerra contra la subversión”, en cuanto a la organización del Ejército &lt;br /&gt;para la Guerra contra la Subversión, el Ejército se organizó en zonas, &lt;br /&gt;subzonas y Áreas de Defensa. El entonces Comando en Jefe del Ejército &lt;br /&gt;(EMGE) sólo registraba las Zonas, pero en lo concerniente a las divisiones &lt;br /&gt;jurisdiccionales inferiores, eran, en cuanto a su determinación geográfica &lt;br /&gt;y titular que las comandaba, del exclusivo resorte del Comandante de &lt;br /&gt;Zona (fs.534), por lo que el Estado Mayor General de Ejército no tenía &lt;br /&gt;registros sobre eventuales subdivisiones que los Comandantes de Zona &lt;br /&gt;hayan efectuado en sus respectivas jurisdicciones, así como la organización &lt;br /&gt;de los elementos que hubieran operado en la misma. A fs. 539/40 hay otro &lt;br /&gt;informe del 11 de febrero de 1987, en el que se destaca que “la información &lt;br /&gt;correspondiente a los niveles inferiores a zona, que responden a la orgánica &lt;br /&gt;de guerra contra la subversión (esto es subzonas o áreas) no fueron del &lt;br /&gt;registro de este EMGE, sino que su determinación fue de exclusiva &lt;br /&gt;competencia de los Comandantes de Cuerpos como Jefes de Zona”. &lt;br /&gt;Es decir que el Comando de Institutos Militares tenía &lt;br /&gt;claramente asignada su función y el territorio, siendo que en mayo de 1976 se &lt;br /&gt;dicta la Orden Parcial No. 405/76 (Reestructuración de jurisdicciones y &lt;br /&gt;adecuación orgánica para intensificar las operaciones contra la &lt;br /&gt;subversión), en el punto 3 inc. c) se establece el Cdo Z Def. 4 (Cdo IIMM), &lt;br /&gt;asignándole nuevamente los partidos de Tres de Febrero- San Martín- Vicente &lt;br /&gt;López- San Isidro- San Fernando- Gral. Sarmiento y agregándole: Tigre- &lt;br /&gt;Pilar- Escobar- Exaltación de la Cruz- Zárate y Campana.  &lt;br /&gt;136 &lt;br /&gt;Como ya se señalara, todo ello da por tierra la versión de los &lt;br /&gt;procesados, en el sentido de que hasta mayo de 1976 no tenían asignada &lt;br /&gt;ningún área. &lt;br /&gt;Ahora bien, siendo que la cúpula de las fuerzas armadas había &lt;br /&gt;diseñado el plan secreto a cumplir en cada una de las zonas y que Riveros, &lt;br /&gt;Verplaetsen y García, en sus posiciones de Comandante, Jefe de Inteligencia y &lt;br /&gt;Director de la Escuela de Infantería que dirigía el Área de Vicente López, &lt;br /&gt;respectivamente, se encontraban a cargo de la Jefatura de la zona, de la &lt;br /&gt;Jefatura de Inteligencia y de la del área que comprendía a Vicente López en el &lt;br /&gt;período comprendido entre marzo y abril de 1976,  deberá analizarse el &lt;br /&gt;carácter de su participación y responsabilidad en los hechos. Es decir que &lt;br /&gt;debe establecerse si la posición jerárquica que ocupaban permite determinar y &lt;br /&gt;diferenciar sus respectivos grados de participación. &lt;br /&gt;En la causa 13 la Cámara Federal sostuvo que los &lt;br /&gt;comandantes otorgaron a los cuadros inferiores libertad para la ejecución del &lt;br /&gt;plan. Así en el capítulo XX, punto 2 se afirma que “... el personal &lt;br /&gt;subordinado a los procesados detuvo a gran cantidad de personas, las alojó &lt;br /&gt;clandestinamente en unidades militares o en lugares bajo dependencia de las &lt;br /&gt;fuerzas armadas, las interrogó con torturas, las mantuvo en cautiverio &lt;br /&gt;sufriendo condiciones inhumanas de vida y alojamiento y, finalmente, o se las &lt;br /&gt;legalizó poniéndolas a disposición de la justicia o del Poder ejecutivo &lt;br /&gt;Nacional, se las puso en libertad, o bien se las eliminó físicamente”. &lt;br /&gt;Asimismo que “...los comandantes establecieron secretamente un modo &lt;br /&gt;criminal de lucha contra el terrorismo. Se otorgó a los cuadros inferiores &lt;br /&gt;de las fuerzas armadas una gran discrecionalidad para privar de libertad  a  &lt;br /&gt;quienes aparecieran, según la información de inteligencia, como &lt;br /&gt;vinculados a la subversión; se dispuso que se los interrogara bajo &lt;br /&gt;tormentos y que se los sometiera a regímenes inhumanos de vida, mientras &lt;br /&gt;se los mantenía clandestinamente en cautiverio; se concedió, por fin, una  &lt;br /&gt;gran libertad para apreciar el destino final de cada víctima, el ingreso al &lt;br /&gt;sistema legal (Poder Ejecutivo Nacional o justicia), la libertad o, &lt;br /&gt;simplemente, la eliminación física”. &lt;br /&gt;En la causa 44 también, concordantemente con lo que se &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;137 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;había determinado en la causa 13, se afirmó que se otorgó a los cuadros &lt;br /&gt;inferiores de las fuerzas una gran discrecionalidad para privar de libertad &lt;br /&gt;a quienes aparecieran como vinculados a la subversión, que se dispuso que a &lt;br /&gt;los capturados se los interrogara bajo tormentos, que se sometiera a los &lt;br /&gt;detenidos a regímenes de vida inhumanos, y que se concedió a los cuadros &lt;br /&gt;inferiores gran libertad para disponer el destino final de cada víctima &lt;br /&gt;(eliminación física, puesta a disposición del Poder Ejecutivo Nacional o la &lt;br /&gt;libertad).  &lt;br /&gt;A tal efecto debe resaltarse, primeramente, que ya en la &lt;br /&gt;Directiva del Comandante General del Ejército n° 404/75 (“lucha contra la  &lt;br /&gt;subversión”)  se establecía que “[l]os Comandos y Jefaturas de  todos los  &lt;br /&gt;niveles  tendrán  la responsabilidad directa  e  indelegable  en  la &lt;br /&gt;ejecución de la totalidad de las operaciones” (punto 5, apartado g).  &lt;br /&gt;Es decir que quienes fueran condenados en la causa 13 &lt;br /&gt;diseñaron el plan a llevar a cabo en todo el territorio, distribuyeron la &lt;br /&gt;competencia territorial de los Comandos y en lo que aquí interesa del &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares, dejando a cargo de éstos la ejecución del &lt;br /&gt;plan y la provisión de los elementos necesarios. Como se sostuvo en la causa &lt;br /&gt;“Menéndez”: “En conclusión, no cabe duda de que lo acontecido fue &lt;br /&gt;producto de un plan estratégico ideado desde las filas militares superiores; &lt;br /&gt;que a los fines de su aplicación, cada fuerza conservó el comando efectivo y &lt;br /&gt;exclusivo de su sector, con variantes de tácticas y modos pero siempre dentro &lt;br /&gt;de una uniformidad en el accionar represivo como consecuencia natural del &lt;br /&gt;sistema adoptado”. Se afirmó que para analizar el grado de participación en &lt;br /&gt;los delitos atribuidos a los acusados, cabía señalar que los imputados estaban &lt;br /&gt;todos incluidos dentro de la organización de un plan sistemático integral &lt;br /&gt;criminal que, amparado por los mecanismos estatales, tenía como objetivo la &lt;br /&gt;eliminación de los opositores políticos. Que la represión ilegal estuvo &lt;br /&gt;caracterizada –entre otros aspectos- por la discrecionalidad y libertad &lt;br /&gt;otorgada a los jefes de zona para organizar la represión en la zona bajo &lt;br /&gt;su mando, como así también la libertad dada al personal inferior en sus &lt;br /&gt;distintas jerarquías y grados y que, más allá de la tarea específica que cada &lt;br /&gt;uno cumplió, todos los acusados efectuaron los aportes que formaban los &lt;br /&gt;138 &lt;br /&gt;tramos del plan, de tal manera que sin ese aporte los hechos no hubieran &lt;br /&gt;podido llevarse a cabo según estaba diseñado. De esta manera sus &lt;br /&gt;intervenciones llevaban a afirmar que eran coautores por dominio de la &lt;br /&gt;acción en la ejecución del plan. Efectuaron una contribución esencial en el &lt;br /&gt;estadio de la ejecución de los hechos, los que se inscriben como desenlace y &lt;br /&gt;tramo final del plan concreto. Los aportes de los acusados a los hechos, no &lt;br /&gt;constituyen así meros actos preparatorios no punibles, ni aportes por &lt;br /&gt;participación necesaria sino delitos co-configurantes de este último tramo del &lt;br /&gt;plan.  &lt;br /&gt;Estamos de acuerdo con tales afirmaciones, si bien a través de &lt;br /&gt;ellas llegaremos a conclusiones distintas de las que se llegara en la citada &lt;br /&gt;causa respecto a la clase de autoría. &lt;br /&gt;La Cámara Federal en lo Criminal de la Capital en la causa &lt;br /&gt;“Olivera Róvere” recordaba lo sostenido por los Fiscales Strassera y Moreno &lt;br /&gt;Ocampo respecto de que “... no nos caben dudas que el Comandante de la &lt;br /&gt;Subzona en la que funcionaba un Centro Clandestino, es en principio &lt;br /&gt;responsable de lo que allí ocurría, así como de los homicidios  vinculados &lt;br /&gt;con  su jurisdicción...”. Por ello sostuvo que esto fundamentaba la idea de &lt;br /&gt;que los hechos ocurridos en el ámbito de centros clandestinos de detención &lt;br /&gt;eran imputables -a título de autoría-  al  Comandante de la Subzona en cuya &lt;br /&gt;jurisdicción se situaban los centros.  &lt;br /&gt;A diferencia de los Comandantes en Jefe, que fueron autores &lt;br /&gt;mediatos, al poner en marcha la estructura de poder y diseñar el plan, &lt;br /&gt;consideramos que quienes dirigían la zona y el área son co-autores directos &lt;br /&gt;por co-dominio de la acción, al efectivizarse el Plan a través de los Comandos &lt;br /&gt;de cada zona, diseñando y llevando a cabo las acciones con libertad y de &lt;br /&gt;acuerdo a las características de cada una de las zonas. Asimismo esta parece &lt;br /&gt;ser la opinión de la Corte, en cuanto modifica la sentencia de la Cámara &lt;br /&gt;Federal y califica la participación de los Comandantes en Jefe como de &lt;br /&gt;participación primaria, evidentemente entonces quienes efectivizaron el plan &lt;br /&gt;eran los autores. Pero, más allá de tales calificaciones, y teniendo en cuenta &lt;br /&gt;que la posición de la Corte pareciera responder a la teoría formal objetiva, hoy &lt;br /&gt;abandonada por la doctrina, igualmente deben tenerse en cuenta las &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;139 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;particularidades que representa este tipo de delincuencia, para la cual ese &lt;br /&gt;criterio no puede ya considerarse.  &lt;br /&gt;Sancinetti (“Teoría del delito y disvalor de acción”) advierte &lt;br /&gt;innecesaria la discusión de si constituye un supuesto de autoría mediata o de &lt;br /&gt;co-autoría. Parte de reconocer que “...si el autor es mediato, en el sentido de &lt;br /&gt;que domina el aparato de poder sin intervenir en la ‘ejecución’, y, &lt;br /&gt;concurrentemente, deja en manos de otros la organización de la realización &lt;br /&gt;del hecho, como autores directos, entre éstos y aquél hay propiamente una &lt;br /&gt;coautoría, porque con su aporte, cada uno domina la correalización del &lt;br /&gt;hecho, aunque ‘pierden el control’ en tiempos distintos”. Dice que sería una &lt;br /&gt;forma de coautoría vertical (en desnivel, con autores mediatos y directos), por &lt;br /&gt;oposición al caso corriente de la coautoría horizontal (al mismo nivel). &lt;br /&gt;Kai Ambos (“Dominio del hecho por dominio de la voluntad en virtud &lt;br /&gt;de aparatos organizados de poder”), tomando en cuenta las sentencias en el caso &lt;br /&gt;Eichmann -del Tribunal de Distrito del 12 de diciembre de 1961 y la sentencia &lt;br /&gt;confirmatoria del Tribunal Supremo del 29 de mayo de 1962-, señala que la &lt;br /&gt;solución del Tribunal de Distrito consistió en hacer aumentar la &lt;br /&gt;responsabilidad jurídico-penal individual –invirtiendo la teoría habitual de la &lt;br /&gt;participación- en la medida en que la distancia hacia el hecho fuera mayor, de &lt;br /&gt;modo que se arribaba a la conclusión de que el hombre de atrás que dirigía el &lt;br /&gt;suceso poseía una mayor responsabilidad que el autor directo, se afirmó: “Los &lt;br /&gt;delitos juzgados son delitos masivos...de modo que la cercanía o el &lt;br /&gt;alejamiento respecto del hombre que mató de hecho a la víctima no puede &lt;br /&gt;tener ninguna influencia en el alcance de la responsabilidad”. En el caso se &lt;br /&gt;llegó a la conclusión que se trataba de co-autoría.  &lt;br /&gt;Como señala Righi (“Derecho Penal Parte General”), en la &lt;br /&gt;mayoría de los casos, la descripción de los delitos contenidos en el Código &lt;br /&gt;Penal se refieren a acciones que realiza una sola persona, a quien la norma &lt;br /&gt;adjudica una determinada escala de punibilidad. En esos casos, la imputación &lt;br /&gt;al ladrón, como autor del robo, resulta sencilla. Pero, también es frecuente que &lt;br /&gt;el hecho sea obra de un colectivo de personas, que deciden robar un banco &lt;br /&gt;acordando un plan común, en el que los participantes realizan &lt;br /&gt;comportamientos que permiten sostener la concurrencia de una infracción &lt;br /&gt;140 &lt;br /&gt;colectiva a la norma que contiene el deber. Respecto de la coautoría &lt;br /&gt;funcional, a la que considera la modalidad verdaderamente relevante, “se &lt;br /&gt;presenta en los casos en que es posible la división del trabajo, cuando los &lt;br /&gt;intervinientes se distribuyeron los aportes necesarios para la consumación en &lt;br /&gt;función de un plan y los realizaron durante la etapa de ejecución. Es decir &lt;br /&gt;que cada coautor se ha reservado un dominio funcional, pues el aporte de &lt;br /&gt;cada uno es imprescindible para que el delito pueda cometerse del modo &lt;br /&gt;previsto...” . &lt;br /&gt;Jescheck (Tratado de Derecho Penal Parte General”, T.II) considera &lt;br /&gt;que se da un supuesto de coautoría en razón de la pertenencia a la &lt;br /&gt;organización, la decisión de pertenecer a ésta le da el carácter común &lt;br /&gt;requerido indispensable por la doctrina. “La persona en la central sería &lt;br /&gt;coautor, precisamente porque domina la organización. El carácter común de &lt;br /&gt;la decisión respecto a la realización del hecho viene dado por la pertenencia &lt;br /&gt;a la organización”. La coautoría también se basa en el dominio del hecho, &lt;br /&gt;pero, puesto que en su ejecución intervienen varios, el dominio del hecho &lt;br /&gt;tiene que ser común, cada uno ha de aportar objetivamente una contribución &lt;br /&gt;al hecho que, por su importancia, resulte cualificada para el resultado. &lt;br /&gt;Atendiendo a la “división de papeles” más apropiada al fin propuesto, ocurre &lt;br /&gt;en la coautoría que también una contribución al hecho que no entre &lt;br /&gt;formalmente en el marco de la acción típica resulte suficiente para castigar &lt;br /&gt;por autoría. Basta con que se trate de una parte necesaria de la ejecución del &lt;br /&gt;plan global dentro de una razonable “división del trabajo” (dominio funcional &lt;br /&gt;del hecho). Cada coautor domina el suceso total en unión con otras personas. &lt;br /&gt;La coautoría consiste así en una “división del trabajo” que es la que llega a &lt;br /&gt;hacer posible el hecho, o lo facilita, o reduce notablemente su riesgo.  En el &lt;br /&gt;aspecto objetivo, la aportación de cada coautor debe alcanzar una determinada &lt;br /&gt;importancia funcional, de modo que la cooperación de cada cual en el papel &lt;br /&gt;que le correspondiera constituya una pieza esencial en la realización del plan &lt;br /&gt;conjunto (dominio funcional). Los coautores no precisan siquiera conocerse &lt;br /&gt;entre sí, “con tal que cada uno sea consciente de que junto a él cooperan otro &lt;br /&gt;u otros, y éstos tengan esa misma conciencia”.  &lt;br /&gt;Para Maurach, Gossel y Zipf (“Derecho Penal. Parte General”),  &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;141 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;coautoría es la concurrencia querida, consciente y con división del trabajo de &lt;br /&gt;varios autores, con el fin de obtener el mismo resultado típico.  En atención a &lt;br /&gt;los aportes fácticos particulares subordinados a la meta común, se habla del &lt;br /&gt;dominio funcional del hecho. El dominio colectivo del hecho se caracteriza &lt;br /&gt;por cuanto la dirección final del desarrollo típico del acontecer no se &lt;br /&gt;encuentra en manos de una persona individual, sino de un conjunto de &lt;br /&gt;personas. Toma parte de esta coautoría todo aquel que con su aporte parcial &lt;br /&gt;da fundamento y posibilita la dirección final del desarrollo objetivo del &lt;br /&gt;acontecer, de manera tal que la realización del resultado global pase a &lt;br /&gt;depender también de su voluntad. Por ello afirman que es coautor quien, sin &lt;br /&gt;poner mano propia, supervisa el acontecer típico, regulándolo y dominándolo. &lt;br /&gt;El dominio del hecho así presupuestado por parte de esta comunidad se &lt;br /&gt;muestra objetivamente en el curso, dominado por ella, del conjunto de todos &lt;br /&gt;los actos individuales necesarios para la lesión típica al bien jurídico, los &lt;br /&gt;cuales por vía de la división del trabajo, son ejecutados por diversas personas &lt;br /&gt;individuales y en relación objetiva con los restantes actos. Entonces participa &lt;br /&gt;del dominio del hecho de este conjunto de personas aquel cuyo aporte sea co- &lt;br /&gt;fundante del dominio del hecho del ente colectivo con respecto al resultado &lt;br /&gt;global de la lesión al bien jurídico, debido a la relación objetiva con los &lt;br /&gt;aportes restantes. Ponen como ejemplo los casos del jefe de banda, que &lt;br /&gt;instruye a su gente para la ejecución de acciones punibles de acuerdo con un &lt;br /&gt;plan previamente establecido. La selección del objeto del hecho, el instante de &lt;br /&gt;la acción típica y la determinación al plan conjunto conducen también aquí a &lt;br /&gt;la participación del jefe en el dominio colectivo del hecho, incluso cuando &lt;br /&gt;éste ha perdido ya toda conexión con su “grupo de trabajo” durante la &lt;br /&gt;ejecución de los hechos.  &lt;br /&gt;Para Stratenwerth (Derecho Penal Parte General, I El hecho punible) &lt;br /&gt;en la coautoría el dominio del hecho se encuentra en manos de un sujeto &lt;br /&gt;“colectivo”, el coautor individual participa únicamente como miembro de este &lt;br /&gt;sujeto colectivo. Por ello sería correcto, en principio, tomar como punto de &lt;br /&gt;partida el “dominio funcional del hecho”, que corresponderá a un partícipe &lt;br /&gt;cuando su aporte –según el plan total- constituya un presupuesto que tiene &lt;br /&gt;lugar durante la ejecución y sin el cual el resultado perseguido no hubiera &lt;br /&gt;podido alcanzarse, o sea, cuando de esta manera la empresa total se pone en &lt;br /&gt;142 &lt;br /&gt;marcha o se detiene. En la cuestión de si el aporte al hecho era esencial “en el &lt;br /&gt;momento de la ejecución”, sostiene que lo importante no es el momento en el &lt;br /&gt;cual se lo ha prestado, sino el modo en que se producen los efectos en la &lt;br /&gt;ejecución. En la planificación y organización de un delito ejecutado por varias &lt;br /&gt;personas, por ejemplo, también fundamentarán la coautoría, aún cuando el &lt;br /&gt;organizador no aparezca durante la ejecución: el plan da sentido al &lt;br /&gt;comportamiento de los partícipes durante la ejecución, conforma los roles &lt;br /&gt;individuales y determina la participación del organizador en el dominio del &lt;br /&gt;hecho.  &lt;br /&gt;Para Wessels (“Derecho penal. Parte General”) la esencia de la &lt;br /&gt;autoría no se agota en la “posibilidad objetiva de dominar” el suceso concreto. &lt;br /&gt;El criterio del dominio “propio” del hecho pierde importancia frente a la &lt;br /&gt;voluntad que planea y estructura con respecto al si y cómo del hecho. El jefe &lt;br /&gt;de una banda que proyecta el plan delictivo y organiza su ejecución, responde &lt;br /&gt;como coautor incluso si no está presente en el lugar del hecho y sus cómplices &lt;br /&gt;llevan a cabo el hecho solos, con arreglo a un convenio. &lt;br /&gt;García Vittor (“La Tesis del Dominio del Hecho a través de los &lt;br /&gt;Aparatos Organizados de Poder”) se muestra partidario de la coautoría, si se &lt;br /&gt;entiende que el requisito del plan común, de la decisión conjunta al hecho, no &lt;br /&gt;debe apreciarse en el sentido común de exigir un acuerdo previo al delito. Es &lt;br /&gt;suficiente que quien se suma a una empresa delictiva ya comenzada, realice &lt;br /&gt;parte de la misma teniendo sobre esa parte el dominio del hecho, con los &lt;br /&gt;demás miembros de la organización. Los que están en la cadena de mando, &lt;br /&gt;inclusive los organizadores –o más aún éstos-, serán coautores por acción u &lt;br /&gt;omisión.  &lt;br /&gt;En el derecho alemán y el español la ley exige que se &lt;br /&gt;comporten conjuntamente, pero nuestro código no, por tanto desprender la &lt;br /&gt;exigencia de la decisión común al hecho de esa circunstancia no resulta &lt;br /&gt;aplicable. &lt;br /&gt;Ambos y Grammer (“Dominio del hecho por organización. La &lt;br /&gt;responsabilidad de la conducción militar argentina por la muerte de Elizabeth Käsemann”), &lt;br /&gt;expresan que se ha objetado la autoría mediata porque la autoría mediata del &lt;br /&gt;autor de atrás naufraga ante el principio de responsabilidad, ante la decisión  &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;143 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;libre del ejecutor (Herzberg, Amelung, Köhler, Jakobs). Además, faltaría la &lt;br /&gt;fungibilidad del autor directo, pues el mismo hecho no podría realizarse en &lt;br /&gt;caso de negarse (Herzberg, Amelung). &lt;br /&gt;Kai Ambos (“La Parte General del Derecho Penal Internacional”) &lt;br /&gt;expresa que los intervinientes son “co-autores del todo”, poseen el co- &lt;br /&gt;dominio, lo que los convierte en “co-dueños del hecho total”, coautoría es la &lt;br /&gt;realización colectiva del tipo. Esto se completa con el punto de vista &lt;br /&gt;subjetivo, si el interviniente comparte el fin. Por medio de una planificación &lt;br /&gt;detallada es posible un co-dominio de la ejecución del hecho, lo que Jakobs &lt;br /&gt;llama un “dominio de la configuración” del planificador, lo que importa son &lt;br /&gt;los actos concretos y objetivamente constatables de preparación del hecho y &lt;br /&gt;sus repercusiones sobre la ejecución. La consideración de los actos &lt;br /&gt;preparatorios del plan del hecho tiene importancia en estos casos, pues los &lt;br /&gt;crímenes contra la humanidad presuponen un contexto sistemático de &lt;br /&gt;comisión, el cual por su parte implica una planificación preparatoria. Aquí, &lt;br /&gt;quienes tomaron parte en la planificación no siempre serán autores mediatos &lt;br /&gt;en virtud del dominio de la organización, de modo que la coautoría &lt;br /&gt;comprende el contenido de injusto por ellos realizado. Ello porque hay que &lt;br /&gt;considerar que el dominio por organización presenta dos aspectos que &lt;br /&gt;merecen un examen profundo.  &lt;br /&gt;El primer aspecto se refiere a que, por un lado no ha sido &lt;br /&gt;explicado satisfactoriamente cómo la plena responsabilidad y libertad del &lt;br /&gt;hombre de adelante puede ser superada a través del dominio por organización. &lt;br /&gt;Se usa el criterio de la fungibilidad, pero en el caso de los intervinientes que &lt;br /&gt;no pertenecen al vértice directo de la organización, la problemática del &lt;br /&gt;criterio de la fungibilidad se ve más claramente. Si tales personas son &lt;br /&gt;realmente imprescindibles para la realización del plan total no se puede partir &lt;br /&gt;de su fungibilidad en relación con sus superiores y en caso de la afirmación &lt;br /&gt;de su fungibilidad ello se opondría a la posibilidad de su dominio por &lt;br /&gt;organización y con ello de su autoría mediata. Señala Ambos que debe &lt;br /&gt;hacerse notar que la teoría del dominio por organización hasta el momento no &lt;br /&gt;ha delimitado claramente hasta qué niveles de jerarquía, hasta qué nivel de &lt;br /&gt;mando, se puede realmente suponer un dominio de la organización. Una &lt;br /&gt;144 &lt;br /&gt;fungibilidad tan debilitada no puede servir por sí sola, sin más para &lt;br /&gt;fundamentar el dominio del hecho del hombre de atrás que emite la orden, por &lt;br /&gt;lo que tal criterio se muestra inidóneo desde el punto de vista empírico para &lt;br /&gt;explicar convincentemente el dominio por organización.  &lt;br /&gt;Los imputados (Riveros, Verplaetsen, García) podían decidir &lt;br /&gt;sobre el modo de llevar a cabo los hechos, sirviéndose para ello del personal &lt;br /&gt;del campo a sus órdenes. Pero ello también habla de una precisa división de &lt;br /&gt;tareas dentro del campo y, por ello, en contra de una fácil intercambiabilidad &lt;br /&gt;de los ejecutores directos en la situación concreta del hecho.  &lt;br /&gt;El segundo aspecto que el citado autor considera es el &lt;br /&gt;interrogante de si todo aquel que interviene en un aparato organizado &lt;br /&gt;impartiendo órdenes de realizar conductas delictivas puede realmente ejercitar &lt;br /&gt;tal dominio de la organización. Acá es preciso delimitar entre autoría mediata &lt;br /&gt;y coautoría según los niveles de jerarquía, es necesario diferenciar claramente &lt;br /&gt;entre el vértice de la organización y los funcionarios que –aunque de alto &lt;br /&gt;rango- están situados por debajo de éste. No se puede negar que sólo el &lt;br /&gt;vértice de la organización, que regularmente está constituido formalmente &lt;br /&gt;como consejo de defensa nacional, o como junta -en nuestro caso como Junta &lt;br /&gt;de Comandantes en Jefe o el Comando en Jefe del Ejército-, puede ejercitar &lt;br /&gt;un dominio absoluto por medio de y sobre el aparato organizado de poder que &lt;br /&gt;de él depende. Además esta instancia representa el Estado de manera especial &lt;br /&gt;y carga con la responsabilidad por posibles injerencias en los derechos &lt;br /&gt;fundamentales. Sólo el dominio de la conducción del Estado no puede ser &lt;br /&gt;bloqueado desde arriba o perturbado. Por el contrario, tal perturbación es del &lt;br /&gt;todo posible en un funcionario de nivel alto o medio, cuyo poder de mando &lt;br /&gt;sobre los ejecutores directos podría haber sido impedido por sus superiores. &lt;br /&gt;Por lo tanto el dominio por organización puede fundamentarse sin duda &lt;br /&gt;alguna sólo respecto en aquellos hombres de atrás del Estado, cuyo poder de &lt;br /&gt;mando y cuyas órdenes no pueden sin más ser retiradas o anuladas, es decir, &lt;br /&gt;respecto de aquéllos que dominan y gobiernan sin perturbación alguna, esto &lt;br /&gt;es así respecto del vértice de la organización, es decir quienes fueron &lt;br /&gt;condenados en la causa 13. &lt;br /&gt;Agrega Kai Ambos que por el contrario, los autores que no &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;145 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pertenecen al vértice de la organización, pero sí un nivel de conducción, &lt;br /&gt;poseen dominio de la organización dentro del aparato respecto de sus &lt;br /&gt;subordinados. Ellos no dominan todo el aparato, sino una parte de éste. Por &lt;br /&gt;otra parte, su dependencia del vértice de la organización parece hablar a favor &lt;br /&gt;de una coautoría fundada en la división funcional del trabajo, sin tal división &lt;br /&gt;del trabajo de ningún modo se hubiera podido llevar adelante el plan; &lt;br /&gt;tampoco hubiera podido funcionar eficientemente el centro clandestino de &lt;br /&gt;detención, en particular bajo la orden y supervisión del comandante. Dominio &lt;br /&gt;funcional del hecho significa un actuar conjunto de los intervinientes fundado &lt;br /&gt;en la división del trabajo. En estos casos el actuar conjunto consiste en que el &lt;br /&gt;autor de escritorio planea, prepara y ordena la comisión del hecho y el &lt;br /&gt;subordinado lo ejecuta. Ambas contribuciones son indispensables para su &lt;br /&gt;comisión; superior y subordinado dominan el hecho en la misma medida.  &lt;br /&gt;De otra parte, para Jakobs (“El ocaso del dominio del hecho” en &lt;br /&gt;“Conferencias sobre temas penales”)  estos casos sólo pueden resolverse a través &lt;br /&gt;de la coautoría, pues la participación debe ser valorada como autoría. Los &lt;br /&gt;actos de la organización, en el marco de la ejecución de un hecho criminal &lt;br /&gt;con división de tareas, son aportes realizados y fundan, por lo tanto una &lt;br /&gt;coautoría.  Señala que las ponderaciones normativas hacen autor a quien &lt;br /&gt;ordena. Su poder de conducción fáctica es sólo el punto de partida, partiendo &lt;br /&gt;del mismo la autoría del autor de atrás se deduce de las siguientes &lt;br /&gt;consideraciones normativas: en la organización  crece la responsabilidad por &lt;br /&gt;el hecho individual o concreto junto con la distancia del nivel de ejecución, &lt;br /&gt;con la ubicación elevada del puesto de mando. Esta valoración fundamental &lt;br /&gt;orientada a la responsabilidad, marca los casos problemáticos. El poder &lt;br /&gt;fáctico de conducción, decreciente hacia arriba en la jerarquía de mandos, es &lt;br /&gt;compensado al mismo tiempo con la responsabilidad de quienes están en las &lt;br /&gt;posiciones más altas. Así el punto de vista fáctico es corregido &lt;br /&gt;normativamente. El tribunal Supremo Federal alemán eligió esta &lt;br /&gt;argumentación: “En tales casos, no considerar como autor al autor de atrás &lt;br /&gt;sería injusto en relación con el peso objetivo de su contribución al hecho, &lt;br /&gt;cuando, en especial, habitualmente la responsabilidad con gran distancia &lt;br /&gt;respecto del lugar del hecho crece en lugar de disminuir”.  &lt;br /&gt;146 &lt;br /&gt;Jakobs afirma que únicamente a través de la conjunción de &lt;br /&gt;los que imparten las órdenes y de quienes las ejecutan se puede interpretar un &lt;br /&gt;hecho individual del ejecutor como aportación  a una  unidad que abarca &lt;br /&gt;diversas acciones ejecutivas. Señala que “...para la coautoría no se &lt;br /&gt;requiere de una decisión recíproca, sino que basta con una decisión de &lt;br /&gt;adaptación” y que por tanto “...el sujeto que está situado detrás del autor en &lt;br /&gt;el caso de un aparato organizado de poder no es ‘un autor detrás del autor’ &lt;br /&gt;sino un coautor”. Entiende que en el exterminio de judíos en el período &lt;br /&gt;nacional-socialista, también son coautores los coordinadores que no &lt;br /&gt;ejecutaron los hechos por sí mismos, ya que “sólo mediante la conjunción de &lt;br /&gt;quien imparte la orden y quien la ejecuta se puede interpretar un hecho &lt;br /&gt;singular del ejecutor como aportación a una unidad que abarque diversas &lt;br /&gt;acciones ejecutivas”. Señala que “...sólo puede llegar a haber codelincuencia &lt;br /&gt;si alguien ejecuta una conducta cuya continuación en una realización del &lt;br /&gt;tipo no ha de entenderse como puro arbitrio del sujeto que ejecuta, sino como &lt;br /&gt;inherente al comportamiento anterior, dicho de otro modo, su ejecución debe &lt;br /&gt;significar que no sólo ese comportamiento inicial, sino también el &lt;br /&gt;comportamiento de continuación realizado por el ulterior actuante, son &lt;br /&gt;asunto del autor y, en este sentido, deben serle atribuidos”. Entonces los &lt;br /&gt;partícipes conforman junto con el ejecutor una persona colectiva cuya obra es &lt;br /&gt;la ejecución. El partícipe responde jurídico-penalmente porque la ejecución &lt;br /&gt;es, a causa del reparto vinculante, también la suya. Señala que la ejecución no &lt;br /&gt;es sólo ejecución de quien ejecuta, sino ejecución de todos, por lo que decae &lt;br /&gt;la razón para destacar la ejecución de que sólo los que ejecutan deben &lt;br /&gt;calificarse como autores, todos los intervinientes ejecutan, con independencia &lt;br /&gt;de quién sea la mano que se mueva para ello. Todos los intervinientes generan &lt;br /&gt;con su conducta una razón para que se les impute la ejecución también como &lt;br /&gt;ejecución suya. En esta medida, aún no se habla de la distinción entre autores &lt;br /&gt;y partícipes, sino sólo de la vinculación con otros, de lo común, del colectivo. &lt;br /&gt;Frente a la cuestión que se plantea en este punto, relativa a quién entre los &lt;br /&gt;intervinientes tiene el dominio del hecho, la respuesta sólo puede ser la &lt;br /&gt;siguiente: el colectivo. Ello significa que, antes de afirmar que es el colectivo &lt;br /&gt;el que domina la ejecución, los intervinientes antes de la ejecución han fijado &lt;br /&gt;el marco, o, cuando éste es variable, al menos lo han propuesto, y los &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;147 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ejecutores lo rellenan. Lo que derive de ello es la realización concreta del &lt;br /&gt;tipo, compuesta de marco y relleno, siendo el relleno del marco precisamente &lt;br /&gt;la ejecución del hecho, que se ajusta al marco y que por ello es también &lt;br /&gt;ejecución de aquellos que han creado el marco. La cuestión del dominio del &lt;br /&gt;hecho no es otra cosa que la cuestión de la cantidad de intervención, es decir, &lt;br /&gt;en el caso de sujetos que intervienen en la fase previa, la cuestión es en qué &lt;br /&gt;medida determinan el marco de la ejecución, y, con ello, la ejecución misma, &lt;br /&gt;o, en el caso de los ejecutores, la cuestión acerca del margen de configuración &lt;br /&gt;que aún permite el marco. A cualquier interviniente le incumbe, en cuanto &lt;br /&gt;miembro del colectivo, la ejecución en el marco configurado para ella. Que &lt;br /&gt;cometa u omita es indiferente: en todo caso, la ejecución infringe su deber, &lt;br /&gt;aunque sea por mano ajena.    &lt;br /&gt;Lo señalado en este punto dará lugar a los parámetros con los &lt;br /&gt;que determinaremos la clase de autoría y los grados de participación de cada &lt;br /&gt;uno de los imputados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VIII.- CALIFICACIÓN: &lt;br /&gt;En cuanto a la calificación a dar a los hechos hemos de diferir &lt;br /&gt;con las querellas y con la Fiscalía en tanto consideraron que la muerte de &lt;br /&gt;Floreal Avellaneda no fue producto de las torturas, sino que se trató de un &lt;br /&gt;homicidio agravado. Y no hemos de coincidir pues ninguna prueba se produjo &lt;br /&gt;en la audiencia que pudiera hacer variar la calificación que de la conducta se &lt;br /&gt;efectuara en la causa 13, en la que se atribuyó a Videla, entre otros delitos, &lt;br /&gt;“tormentos seguidos de muerte, art. 144 ter último párrafo (ley 14616) &lt;br /&gt;respecto de Floreal Edgardo Avellaneda”. &lt;br /&gt;Las partes no pidieron y por ende no produjeron prueba &lt;br /&gt;alguna para acreditar que se trató de un homicidio sucedido fuera de la tortura &lt;br /&gt;y la suposición efectuada por la Fiscalía, en el sentido de que siendo que el &lt;br /&gt;cadáver tenía atados los pies y las manos o por el desnucamiento hubiera sido &lt;br /&gt;arrojado vivo, no deja de ser eso una suposición, insuficiente para variar la &lt;br /&gt;calificación. &lt;br /&gt;Distinta ha de ser la conclusión respecto de Riveros, por &lt;br /&gt;148 &lt;br /&gt;tratarse de un problema de calificación, para lo cual tenemos en cuenta que &lt;br /&gt;era el Comandante de la zona y que fue quien pusiera en marcha el plan para &lt;br /&gt;la zona, dando las órdenes correspondientes. Seguimos en esto a Sancinetti &lt;br /&gt;(“Análisis crítico del juicio a los ex- comandantes”), quien señala que dado que, quien &lt;br /&gt;da la orden, tiene dolo directo de que habrá muertes, aunque no sepa con &lt;br /&gt;certeza cuántas, ni cómo serán determinadas en particular las víctimas de cada &lt;br /&gt;secuestro, ni cuales de éstas serán atormentadas o matadas por los autores &lt;br /&gt;directos, asume con dolo directo que habrá muertes, y con dolo eventual sólo &lt;br /&gt;el número (indefinido) de ellas que serán producidas efectivamente. Pone &lt;br /&gt;como ejemplo el caso que se produjera una muerte en un acto de tortura, &lt;br /&gt;muerte no querida, este hecho podría constituir delito doloso de tormentos &lt;br /&gt;seguido de muerte, en todo caso respecto del autor directo. Pero, con relación &lt;br /&gt;al que dio la orden, una proporción de muertes de todos los torturados, está &lt;br /&gt;abarcada con dolo de consecuencias necesarias (directo) o, al menos, &lt;br /&gt;eventual; y cada hecho debe ser imputado dolosamente como asesinato del 80 &lt;br /&gt;inc. 2 y 6 y no como tormentos seguidos de muerte. Este es el caso de &lt;br /&gt;Riveros, no porque se trate de un hecho independiente sino que se trata de un &lt;br /&gt;tema de calificación respecto del resultado muerte. &lt;br /&gt;Tal homicidio se agrava por alevosía y por el concurso de dos &lt;br /&gt;o más personas conforme el art. 80 inc.2 y 4 CP, según leyes 20509 y 20642. &lt;br /&gt;Con relación a las torturas impuestas a Iris Pereyra de &lt;br /&gt;Avellaneda corresponde aplicar el art. 144 ter, primero y segundo párrafo, &lt;br /&gt;según ley 14616, por tratarse la víctima de un perseguido político. En cuanto &lt;br /&gt;al argumento de la Defensa oficial, en el sentido de que no se había acreditado &lt;br /&gt;que alguno de los integrantes de la familia Avellaneda hubiera estado afiliado &lt;br /&gt;al partido comunista, la defensa parece no haber leído cuidadosamente toda la &lt;br /&gt;causa, pues ello surge, entre otras constancias, de las fs.53 de la causa 30296; &lt;br /&gt;de las fs. 93, 101, 102 y 106 de la causa 28976 y de las fs 794, 1878, 1880 y &lt;br /&gt;1881 de la presente causa, que ya fueran analizadas en el punto VI.2. Por otra &lt;br /&gt;parte poca importancia revista tal circunstancia pues, independientemente de &lt;br /&gt;su concreta afiliación a un partido político, la motivación de persecución &lt;br /&gt;política surge claramente de los propios informes oficiales, que también &lt;br /&gt;fueran analizados en el punto VI.2 de la presente y de lo establecido en el &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;149 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Plan del Ejército, entre otras constancias. &lt;br /&gt;En cuanto a las privaciones de la libertad corresponde &lt;br /&gt;encuadrarlas en el art. 144 bis inc. 1 y último párrafo de la ley 14616, éste en &lt;br /&gt;función del art. 142 inc.1 de la ley 20642 por haberse cometido con &lt;br /&gt;violencias. &lt;br /&gt;Respecto del robo, llevado a cabo en la casa de las víctimas, &lt;br /&gt;se encuadra en el art. 164, según ley 20509, agravado por haber sido cometido &lt;br /&gt;con armas, conforme el art. 166 inc.2, de la ley 20642, el que atento a la pena &lt;br /&gt;conminada absorbe la otra agravante prevista en el inc.2 del art. 167, si bien &lt;br /&gt;se tendrá en cuenta para la determinación de la pena.  &lt;br /&gt;Para determinar la responsabilidad de los imputados en este &lt;br /&gt;ilícito tendremos en cuenta que en la causa 13 se afirmó que “la posibilidad &lt;br /&gt;de que el personal a quien se mandaba a domicilios particulares a cometer &lt;br /&gt;delitos de la apuntada gravedad, se apoderare sistemáticamente de bienes en &lt;br /&gt;su propio beneficio, fue necesariamente prevista y asentida por quienes &lt;br /&gt;dispusieron de tal modo de proceder. La enorme proporción de casos en que &lt;br /&gt;ello tuvo lugar, y el hecho de que se les otorgara igual tratamiento en cuanto &lt;br /&gt;a la impunidad de sus autores, que a los delitos antes descriptos, confirma la &lt;br /&gt;inferencia”. Ello significa que tal ilícito puede imputarse a quienes dirigían la &lt;br /&gt;zona y el área. &lt;br /&gt;Por último, también se aplicará el tipo previsto en el art. 151, &lt;br /&gt;pues se trató de un allanamiento ilegal en la casa de las víctimas, si bien este &lt;br /&gt;ilícito, como bien señalara la Fiscalía, concurre en forma ideal con el de robo, &lt;br /&gt;respecto de quienes resulten responsables de éste. Para quienes no se les &lt;br /&gt;pueda imputar el robo el concurso con los otros delitos es real (arts. 54 y 55 &lt;br /&gt;CP). &lt;br /&gt;Para la determinación de las penas a imponer hemos de tener &lt;br /&gt;en cuenta la posición que cada uno ocupaba dentro del esquema represivo, así &lt;br /&gt;como el ocultamiento de su destino, es decir su desaparición forzada, el &lt;br /&gt;tiempo de duración de ésta y el hecho de haberse tratado de persecución &lt;br /&gt;política, aclarándose que esta última circunstancia se valorará en el caso que &lt;br /&gt;tal motivación no formara parte del tipo penal que se endilga. &lt;br /&gt;150 &lt;br /&gt;IX.- PARTICIPACIÓN &lt;br /&gt;IX- 1.- SANTIAGO OMAR  RIVEROS &lt;br /&gt;Para valorar su responsabilidad, además de lo ya analizado en &lt;br /&gt;el punto VII de la “Autoría”, tenemos en cuenta que en la Directiva del &lt;br /&gt;comandante General del Ejército No. 404/75, ya puntualizada en el punto &lt;br /&gt;citado, en tanto establecía en el punto 5 sobre las “Ideas rectoras” que los &lt;br /&gt;Comandos y Jefaturas de todos los niveles tendrían la responsabilidad directa &lt;br /&gt;e indelegable en la ejecución de la totalidad de las operaciones y en el inc. &lt;br /&gt;h) referido a la “Misión General” de los Comandos de Zona de Defensa era la &lt;br /&gt;de “Operar ofensivamente, a partir de la recepción de la presente Directiva &lt;br /&gt;contra la subversión en el ámbito de su jurisdicción para detectar y aniquilar &lt;br /&gt;las organizaciones subversivas...” &lt;br /&gt;En la causa 4012 (fs.499) se encuentra el Personal superior del &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares, a fs. 500 en el Anexo 2 se informa sobre &lt;br /&gt;el Personal superior del Ex Comando de Institutos Militares, apareciendo &lt;br /&gt;como Comandante entre 1976 y 1978 el Gral. Santiago Omar Riveros. &lt;br /&gt;En el Legajo personal de Riveros, en el informe de &lt;br /&gt;calificación año 1974/5, figura que por Decreto 2384 es nombrado &lt;br /&gt;Comandante de IIMM Campo de Mayo 3-9-75. &lt;br /&gt;A fs. 1309 de la causa 4012 la Corte Suprema el 15 de junio &lt;br /&gt;de 1989 en la causa “Riveros” dice que la remisión de la sentencia al &lt;br /&gt;precedente “Suárez Mason” presupone necesariamente la jefatura de la &lt;br /&gt;zona de defensa IV por parte del procesado y la consecuente desestimación &lt;br /&gt;de su pretendida inexistencia.   &lt;br /&gt;De otra parte, a fs. 2988/3011 hay un escrito de Riveros &lt;br /&gt;presentado al Juez en el que “solicita declaración sobre los límites de la &lt;br /&gt;investigación ante la obediencia debida del art. 514 del CJM”, en el que pide &lt;br /&gt;la justificación de la conducta de quienes fueron sus subordinados por &lt;br /&gt;aplicación de esa norma, “en mi carácter de ex Comandante de Institutos &lt;br /&gt;Militares y único responsable de las órdenes que en tal carácter les &lt;br /&gt;impartiera en el marco de las operaciones llevadas a cabo en la guerra &lt;br /&gt;contra el terrorismo cumpliendo con las órdenes que a su vez recibiera del &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;151 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comandante en Jefe del Ejército a través del Jefe del Estado Mayor General” &lt;br /&gt;como se determinó en la causa 13, en la que por haber impartido esas órdenes &lt;br /&gt;fueron condenados los Comandantes de las fuerzas armadas. En la parte de &lt;br /&gt;“Mis responsabilidades militares durante la guerra contra el terrorismo” dice &lt;br /&gt;que a fines del año 1975 y hasta fines de 1978 bajo la dependencia directa &lt;br /&gt;del Comandante en Jefe del Ejército fue designado Comandante de &lt;br /&gt;Institutos Militares cuya sede estaba en Campo de Mayo y señala las &lt;br /&gt;unidades que estaban bajo su dependencia.  Que de ese comando dependían &lt;br /&gt;las unidades entre las que menciona a la “Escuela de Infantería en &lt;br /&gt;Campo de Mayo”. Asimismo que (fs. 3003) en la Zona IV donde ejerció el &lt;br /&gt;mando “no existieron ‘centros clandestinos de detención’”, como se afirmaba &lt;br /&gt;de “mala fe”, sino que “cuando como resultado de las operaciones eran &lt;br /&gt;detenidas personas sospechadas de ser terroristas, para su alojamiento se &lt;br /&gt;creaban los LRD, sigla correspondiente a ‘Lugares de reunión de detenidos’”. &lt;br /&gt;Asimismo destaca la importancia y el rol que tenía el sector de Inteligencia y &lt;br /&gt;su responsabilidad en los interrogatorios, de acuerdo al Reglamento (ROP- 30 &lt;br /&gt;5 Ex RC- 15-8). Que “cuando como consecuencia de las operaciones &lt;br /&gt;ordenadas a los efectivos que tenía bajo mi mando se realizaba la captura de &lt;br /&gt;una persona, ella inicialmente era llevada a un LRD del cual yo era su &lt;br /&gt;responsable” conforme al reglamento, siendo interrogada por personal de &lt;br /&gt;inteligencia (fs.3004). &lt;br /&gt;En el escrito de fs. 3034/36 Riveros manifiesta nuevamente &lt;br /&gt;su “carácter de ex Comandante de Institutos Militares y único &lt;br /&gt;responsable de las órdenes que en tal carácter impartiera en el marco de &lt;br /&gt;las operaciones llevadas a cabo”. Asimismo manifiesta que “La zona de &lt;br /&gt;defensa IV, en su organización territorial, se diferenció de otras Zonas de &lt;br /&gt;Defensa por no estar dividida en Subzonas al no contar el Comando de &lt;br /&gt;Institutos Militares con Brigadas, conformándose directamente por áreas. Que &lt;br /&gt;“Las operaciones de aniquilamiento eran las ordenadas por el Comando de &lt;br /&gt;Institutos Militares que para su cumplimiento les impartía por escrito según el &lt;br /&gt;tipo de misión a cumplir”. &lt;br /&gt;A fs. 76/9 de la causa 28976 y 123 de la causa 4012 hay una &lt;br /&gt;declaración suya, en carácter de imputado -236 2a-, del 16 de enero de 1984 &lt;br /&gt;152 &lt;br /&gt;ante el Juez Federal de San Martín, en la que expresa que entre el 14 de abril &lt;br /&gt;y el 30 de mayo de 1976 era Comandante de Institutos Militares y se &lt;br /&gt;acompañaba del Estado Mayor que no recuerda por el tiempo transcurrido. &lt;br /&gt;Niega tener conocimiento del hecho, y respecto a la llegada a Olmos de Iris &lt;br /&gt;Pereyra de Avellaneda a disposición del PEN desde el Comando de Institutos &lt;br /&gt;Militares, manifiesta que no recuerda, pero que de todo debe haber &lt;br /&gt;antecedentes en Ejército. En relación con el hecho referente a Floreal &lt;br /&gt;Avellaneda dice que tomó conocimiento por los medios y que no tomó &lt;br /&gt;conocimiento en el momento del hallazgo, en cuyo caso supone que el &lt;br /&gt;Comando en Jefe de Ejército hubiera tomado las providencias del caso &lt;br /&gt;sugiriendo solicitar información a esa repartición. Dijo no recordar si ordenó &lt;br /&gt;la detención de Floreal Avellaneda padre, no recordando tampoco que otro &lt;br /&gt;funcionario, dentro de su jurisdicción, la ordenara, aclarando que la misma &lt;br /&gt;pudo haber sido realizada por el Jefe de la Sub Área respectiva (Vicente &lt;br /&gt;López) o por personal ajeno a la jurisdicción de su comando. Agrega que en &lt;br /&gt;caso de detenciones practicadas por personal militar sometido a su &lt;br /&gt;jurisdicción, en virtud de órdenes superiores impartidas por él, elevaba de &lt;br /&gt;inmediato los antecedentes al Comando en Jefe del Ejército, quien en forma &lt;br /&gt;exclusiva determinaba la puesta a disposición del PEN o de un Consejo de &lt;br /&gt;Guerra, no recordando si entraba en sus facultades, en tanto Comandante de &lt;br /&gt;Institutos Militares, la determinación de someter a personas detenidas a &lt;br /&gt;Consejos de Guerra o requerir la puesta a disposición del PEN, porque no &lt;br /&gt;recuerda exactamente todas las directivas y órdenes impartidas por el &lt;br /&gt;Comando en Jefe del Ejército, quien a su vez recibía directivas de la Junta &lt;br /&gt;Militar, que no dispone de esas directivas, que fueron escritas y secretas. &lt;br /&gt;Dijo que los parámetros indicativos para la determinación de &lt;br /&gt;la acción subversiva, además de los hechos concretos de agresiones, &lt;br /&gt;secuestros, intimidaciones públicas, asesinatos, etc, eran las informaciones &lt;br /&gt;concretadas por la comunidad informativa de los servicios de inteligencia del &lt;br /&gt;estado y de las fuerzas armadas, de acuerdo a las órdenes de la superioridad &lt;br /&gt;las que, evaluadas y analizadas, determinaban el grado de peligrosidad de la &lt;br /&gt;persona, base ésta para que fuera puesta a disposición del PEN a través de la &lt;br /&gt;fuerza armada o de seguridad correspondiente.  &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;153 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la causa 4012 había prestado declaración indagatoria el 22 &lt;br /&gt;de noviembre de 2004, donde expuso que se consideraba un prisionero en &lt;br /&gt;manos del enemigo, derrotado hacía más de 20 años en el marco de la lucha &lt;br /&gt;contra el terrorismo por orden del gobierno constitucional. Que sus &lt;br /&gt;subordinados cumplieron, como era su obligación, las órdenes que él les &lt;br /&gt;impartió, que era el único y exclusivo responsable por todo lo actuado por sus &lt;br /&gt;subordinados en el Comando de Institutos Militares a partir de la fecha de &lt;br /&gt;creación de la Zona de Defensa IV, y que no pudieron bajo ninguna &lt;br /&gt;circunstancia resistir dichas órdenes que tampoco tenían el derecho de &lt;br /&gt;inspeccionar so pena de incurrir en delito castigado con pena de muerte (art. &lt;br /&gt;514 CJM).  &lt;br /&gt;Que el hecho ocurrió antes del 21 de mayo de 1976, fecha de &lt;br /&gt;creación de la zona de defensa IV que estuvo bajo responsabilidad del &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares, ejercido por él. Hasta la creación de esa &lt;br /&gt;zona no tuvo responsabilidad alguna en la guerra contra el terrorismo y estuvo &lt;br /&gt;dedicado a la formación y educación de los cuadros del ejército. Que antes de &lt;br /&gt;dicha fecha, a requerimiento del Estado Mayor General del Ejército y por &lt;br /&gt;intermedio de la Jefatura III “Operaciones”, en los meses previos a mayo de &lt;br /&gt;1976 oficiales del comando fueron enviados en comisión para reforzar las &lt;br /&gt;operaciones de otras zonas. Que antes de esa fecha la superioridad no le &lt;br /&gt;emitió ninguna orden, por lo que era imposible formular la propia orden de &lt;br /&gt;operaciones. Que los efectivos del Comando de Institutos Militares actuaban &lt;br /&gt;dentro de su jurisdicción en virtud de órdenes expresas y los resultados de su &lt;br /&gt;cumplimiento con los antecedentes eran elevados al Comandante en Jefe del &lt;br /&gt;Ejército, quien determinaba en forma exclusiva el sometimiento de los &lt;br /&gt;detenidos, cuando ello ocurría, a disposición del PEN o del Consejo de &lt;br /&gt;Guerra. Que las operaciones que llevaban a cabo era con sus uniformes, no &lt;br /&gt;disfrazados ni con pelucas. Que en la directiva del Consejo de Defensa 1/75 &lt;br /&gt;del 8 de julio de 1975 o la 404/75 del 28 de octubre del mismo año se fijaron &lt;br /&gt;la zonas de defensa, estando dentro de la zona I el territorio del Comando de &lt;br /&gt;Institutos Militares. Asimismo ratifica la declaración de fs. 123 del 16 de &lt;br /&gt;enero de 1984. &lt;br /&gt;A fs. 863/80 el 17 de octubre de 2007 prestó indagatoria, &lt;br /&gt;154 &lt;br /&gt;remitiéndose a sus anteriores declaraciones y ampliaciones. &lt;br /&gt;Víctor Ibáñez declaró haber visto a Riveros en el centro &lt;br /&gt;clandestino de detención de la plaza de tiro. &lt;br /&gt;Walter Polidori, declaró que en abril de 1976 era Comisario &lt;br /&gt;de Munro, que conocía a Riveros porque era el jefe de Campo de Mayo y que &lt;br /&gt;los comisarios iban a recibir órdenes a Campo de Mayo. &lt;br /&gt;Horacio Cella, Jefe de la Unidad Regional San Martín de la &lt;br /&gt;policía bonaerense en 1976, afirmó que estuvo en dos o tres oportunidades en &lt;br /&gt;Campo de Mayo y Riveros puso énfasis en que le comunicaran en primer &lt;br /&gt;término a él acerca de todo lo que hicieran. &lt;br /&gt;Carlos Echeverría, segundo jefe de la Comisaría de Villa &lt;br /&gt;Martelli en 1976, afirmó que las fuerzas armadas dependían de Campo de &lt;br /&gt;Mayo y luego supo que su oficial superior era Riveros. Que el oficial que vino &lt;br /&gt;a la comisaría era alto y era de Infantería de Campo de Mayo. &lt;br /&gt;En cuanto a que la Zona IV comenzó a funcionar a partir de &lt;br /&gt;mayo de 1976, ello quedó contradicho por la prueba que se analizara en el &lt;br /&gt;apartado V de la presente sentencia, es decir la asignación de jurisdicciones &lt;br /&gt;en el Plan del Ejército Contribuyente al Plan de Seguridad Nacional de &lt;br /&gt;febrero de 1976, como también por la Directiva 404/75, por el informe de &lt;br /&gt;Equipo Argentino de Antropología Forense anexado a fs 2417/31 de la causa &lt;br /&gt;4012,  analizado en el punto VI.2; por las constancias de la remisión desde el &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares a la Unidad de Olmos de Iris E. Pereyra de &lt;br /&gt;Avellaneda y de Silvia Ingenieros, así como lo acreditado a través de las &lt;br /&gt;diferentes testimoniales, entre las que cabe citar las de José Luis García y &lt;br /&gt;Víctor Ibáñez, también valoradas en el punto VI.2, así como las citadas más &lt;br /&gt;arriba, entre otras constancias. &lt;br /&gt;Asimismo como señaláramos, la Cámara Federal en el &lt;br /&gt;Plenario pronunciado en el “Incidente de inconstitucionalidad de los indultos &lt;br /&gt;dictados por el decreto 2741/90 del Poder Ejecutivo Nacional” de la causa no &lt;br /&gt;13/84, del 25 de abril de 2007, afirmó que en la Directiva 1/75 del Consejo de &lt;br /&gt;Defensa (15/10/1975) se instrumentó el empleo de las fuerzas armadas, de &lt;br /&gt;seguridad y policiales, con la idea de utilizar simultáneamente todos los &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;155 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;medios disponibles en la lucha contra la subversión. Específicamente en lo &lt;br /&gt;atinente al Ejército, su Comandante General dictó la directiva n° 404/75, &lt;br /&gt;reglamentaria del punto 8 de la mencionada Directiva. A través de ésta se &lt;br /&gt;mantuvo la organización territorial dispuesta por el Plan de Capacidades para &lt;br /&gt;el año 1972 (PFE-PC MI72), que dividía el territorio nacional en cuatro zonas &lt;br /&gt;de defensa -1, 2, 3 y 5- que coincidían con los límites jurisdiccionales de los &lt;br /&gt;Cuerpos del Ejército identificados con esos mismos números. La zona de &lt;br /&gt;defensa 4, cuyos límites coincidieron con la jurisdicción territorial de la &lt;br /&gt;Guarnición Militar Campo de Mayo, quedó a cargo del Comando de Institutos &lt;br /&gt;Militares. &lt;br /&gt;Tenemos en cuenta la posición que ocupaba Riveros, lo &lt;br /&gt;establecido en el Plan del Ejército, de carácter secreto, así como en las otras &lt;br /&gt;directivas citadas y el hecho de que los autores mediatos, en el caso el &lt;br /&gt;comandante General del Ejército, diseñaron el plan y dejaron su ejecución en &lt;br /&gt;manos de los Comandantes de los respectivos cuerpos, adecuándolo por ende &lt;br /&gt;a las características de cada una de las zonas. Siendo Riveros entonces quien &lt;br /&gt;diseñó el “marco” de las acciones concretas, proporcionó los medios &lt;br /&gt;necesarios y ordenó su ejecución, se trata entonces de uno de los autores, &lt;br /&gt;habiendo tenido el co-dominio de las acciones llevadas a cabo en tal marco y &lt;br /&gt;habiendo tenido, además por su posición, la facultad de poder hacer cesar las &lt;br /&gt;mismas.  Es por ello que concluimos en que ordenó e hizo ejecutar la &lt;br /&gt;privación ilegítima de la libertad de Iris Pereyra de Avellaneda y de Floreal E. &lt;br /&gt;Avellaneda, agravada por el uso de violencia y la posterior imposición de &lt;br /&gt;torturas para ambos, tanto en la Comisaría de Villa Martelli, como en el &lt;br /&gt;centro clandestino de detención de Campo de Mayo y, en el caso del menor &lt;br /&gt;Floreal su muerte a raíz de las torturas impuestas, dolosamente admitida y su &lt;br /&gt;ocultamiento mediante la desaparición del cadáver al arrojarlo a las aguas del &lt;br /&gt;Río de La Plata. &lt;br /&gt;Asimismo resulta co-autor del robo agravado, para lo cual &lt;br /&gt;tenemos en cuenta lo que se señalara que se afirmó en la causa 13 y que &lt;br /&gt;analizáramos en el punto VIII. También resulta co-autor del allanamiento &lt;br /&gt;ilegal llevado a cabo en el domicilio. &lt;br /&gt;Por lo tanto es co-autor de los delitos de allanamiento ilegal, &lt;br /&gt;156 &lt;br /&gt;en concurso ideal con robo agravado; en concurso real con los de privación &lt;br /&gt;ilegítima de la libertad agravada por violencia -dos hechos-; tormentos &lt;br /&gt;agravados por tratarse de perseguido político en el caso de Iris P. de &lt;br /&gt;Avellaneda y, respecto de Floreal Edgardo Avellaneda, homicidio agravado &lt;br /&gt;por alevosía y por el concurso de dos o más personas, el primero en concurso &lt;br /&gt;ideal y el resto en concurso real, conforme lo dispuesto por los arts. 151, 164 &lt;br /&gt;(ley 20509) y 166 inc.2 (ley 20642); 144 bis inc.1 y último párrafo (ley &lt;br /&gt;14616) en función del art. 142 inc.1 (ley 20642) –dos hechos-; 144 ter, &lt;br /&gt;agravado por el segundo párrafo (ley 14616) y 80 inc. 2 y 4 (leyes 20509). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IX.2.- FERNANDO EXEQUIEL VERPLAETSEN &lt;br /&gt;Del análisis del Plan del Ejército, de las Directivas, &lt;br /&gt;Reglamentos, etc., surge la significación atribuida a la labor de &lt;br /&gt;Inteligencia como herramienta fundamental, imprescindible y previa &lt;br /&gt;para ejecutar con éxito el desarrollo de la operatoria de la lucha contra la &lt;br /&gt;subversión. La Directiva No 404/75 “Lucha contra la subversión” al referirse &lt;br /&gt;a conceptos estratégicos afirmaba: “...No se debe actuar por reacción sino &lt;br /&gt;asumir la iniciativa en la acción inicialmente con actividades de &lt;br /&gt;Inteligencia, sin las cuales no se podrán ejecutar operaciones...” &lt;br /&gt;En el ANEXO I (Inteligencia) A LA ORDEN DE &lt;br /&gt;OPERACIONES No. 2/76 (Pasaje a la fase consolidación) &lt;br /&gt;COMPLEMENTARIA DEL PLAN DEL EJÉRCITO (Contribuyente al &lt;br /&gt;Plan de Seguridad Nacional) de marzo de 1976, en el punto 2, inc. h sobre &lt;br /&gt;“Detención de personas”, se establece que “La detención de personas, se &lt;br /&gt;efectúa sin mayores inconvenientes en cada Jurisdicción de las Fuerzas &lt;br /&gt;estando dirigida hacia aquellos elementos que significan un peligro cierto o &lt;br /&gt;potencial para el desarrollo de las acciones militares y/o puedan atentar contra &lt;br /&gt;los intereses de la Nación” y en el punto 3 inc. k) se dice que “Deben &lt;br /&gt;extremarse los recaudos para lograr, en el más breve lapso la detención de las &lt;br /&gt;personas que significan un peligro cierto o potencial para el desarrollo de las &lt;br /&gt;operaciones militares y/o que puedan atentar contra los intereses de la &lt;br /&gt;Nación”. &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;157 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el anexo 2 de “Inteligencia” se efectuaba un &lt;br /&gt;“RESUMEN DE LA SITUACIÓN ENEMIGA”, en la que se llevaba a cabo: &lt;br /&gt;a. la “Determinación del oponente” y b. la “Caracterización del oponente”, &lt;br /&gt;en la que en el punto 1) sobre “Composición” se visualizaban dos tipos de &lt;br /&gt;categorías “una que denominaremos activo y otra potencial”, citando en el &lt;br /&gt;inc.a) a las “Organizaciones político-militares”, entre las cuales estaban las de &lt;br /&gt;(1) “Prioridad I (oponente activo); en el inc. b) las “Organizaciones políticas y &lt;br /&gt;colaterales”, las de Prioridad I (oponente activo) y las de (2) Prioridad II &lt;br /&gt;(Oponente potencial) designándose entre ellas “(a) Partido Comunista &lt;br /&gt;Argentino”. &lt;br /&gt;Asimismo, como se puntualizara en el apartado VII, en el &lt;br /&gt;Apéndice 1 (instrucciones para la detención de personas) al Anexo 3 &lt;br /&gt;(Detención de Personas), se establecía la tarea de la inteligencia en cada &lt;br /&gt;jurisdicción, para la selección de las personas a detener. También en ese &lt;br /&gt;apartado se señaló la importancia de la inteligencia para determinar al &lt;br /&gt;“enemigo”, siendo el principal medio que tenía el ejército. La tarea de &lt;br /&gt;inteligencia tenía la misión permanente para determinar todos los “elementos” &lt;br /&gt;que pudiesen significar un peligro cierto para la consecución del objetivo &lt;br /&gt;militar, revistando como único y principal medio técnico de que disponía el &lt;br /&gt;Ejército. Ello con miras a detectar y reconocer al enemigo y su ambiente &lt;br /&gt;geográfico. Surgen así los conceptos de “enemigo”, “oponente potencial”, &lt;br /&gt;“blanco”, etc. La tarea de inteligencia determinaba las clasificaciones &lt;br /&gt;originadas en investigaciones previas, se volcaba en listas en las que &lt;br /&gt;primaba un concepto selectivo de elaboración. &lt;br /&gt;Como ya se señalara, en el escrito que corre a fs. 2988/3011 &lt;br /&gt;de la causa 4012, presentado por Riveros, éste afirma que de acuerdo al &lt;br /&gt;Reglamento (ROP- 30 5 Ex RC- 15-8) se incluía “el interrogatorio de &lt;br /&gt;inteligencia para la selección de prisioneros” de los detenidos y dicho  &lt;br /&gt;interrogatorio para seleccionar los prisioneros de guerra “será &lt;br /&gt;responsabilidad del oficial de inteligencia”. Que el “Personal de las &lt;br /&gt;unidades de inteligencia militar que operen en apoyo de las fuerzas, será &lt;br /&gt;responsable de conducir los interrogatorios de los prisioneros de guerra &lt;br /&gt;en la zona de combate”. &lt;br /&gt;158 &lt;br /&gt;Como destacara la Fiscalía, en el Reglamento de &lt;br /&gt;Organización y Funcionamiento de los Estados Mayores (RC-3-30) se &lt;br /&gt;establecía que el Jefe de Inteligencia (G-2) era “el principal miembro del &lt;br /&gt;estado mayor que tendrá responsabilidad primaria sobre todos los &lt;br /&gt;aspectos relacionados con el enemigo, condiciones metereológicas y el &lt;br /&gt;terreno”; que las principales funciones del Jefe de inteligencia serán “la &lt;br /&gt;preparación de planes y órdenes para la reunión de información, &lt;br /&gt;incluyendo la adquisición de blancos y la inteligencia de combate”, “proponer &lt;br /&gt;al comandante los elementos esenciales de información”, así como “la &lt;br /&gt;apreciación de las capacidades enemigas y sus vulnerabilidades..”, los &lt;br /&gt;aspectos de inteligencia en las actividades de guerrillas, las operaciones &lt;br /&gt;psicológicas, asimismo apreciar “la cantidad probable de prisioneros a &lt;br /&gt;capturar en las operaciones futuras. Asegura el interrogatorio de &lt;br /&gt;prisioneros de guerra seleccionados”, como también “ejecuta la &lt;br /&gt;investigación preventiva sobre civiles y las medidas apropiadas de &lt;br /&gt;contrainteligencia”. &lt;br /&gt;En la causa 13, en el Capítulo XX se afirma que “..el punto &lt;br /&gt;5.024 del R.C. 9-1 del Ejército, ‘Operaciones contra elementos subversivos’, &lt;br /&gt;establece que las actividades de inteligencia adquirirán una importancia &lt;br /&gt;capital, pues son las que posibilitan la individualización de los elementos &lt;br /&gt;subversivos y su eliminación, y que del mayor o menor esfuerzo de la &lt;br /&gt;actividad de inteligencia dependerá en gran medida el éxito de la &lt;br /&gt;contrasubversión”. “Tal necesidad de lograr información, valorada por &lt;br /&gt;quienes, incluso para alcanzar el poder, menospreciaron la ley como medio &lt;br /&gt;para regular la conducta humana, fue condición suficiente para que el uso &lt;br /&gt;del tormento, el trato inhumano, la imposición de trabajos y el &lt;br /&gt;convencimiento creado a los secuestrados de que nadie podría auxiliarlos, &lt;br /&gt;aparecieron como los medios más eficaces y simples para lograr aquél &lt;br /&gt;propósito”.  &lt;br /&gt;Es así entonces que las actividades de Inteligencia tenían &lt;br /&gt;una importancia capital, pues a través de ella se individualizaban a las &lt;br /&gt;personas y que el éxito dependía de la actividad de Inteligencia. &lt;br /&gt;A fs. 359 de la causa 2044 hay un informe del Ejército en el &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;159 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que consta que Fernando Verplaetsen “se desempeñó durante los años 1976 &lt;br /&gt;y 1977 en el Comando de Institutos Militares con asiento en Campo de &lt;br /&gt;Mayo como Jefe del Departamento II-Inteligencia”. &lt;br /&gt;En el Legajo personal, a fs.182 se encuentra la planilla con &lt;br /&gt;sus distintos destinos, figurando con el grado de coronel en 1976 y en 1977 en &lt;br /&gt;el Comando de Institutos Militares en el Departamento de Inteligencia de &lt;br /&gt;Campo de Mayo.  A fs. 186 está el informe de Calificación de 1976/77, &lt;br /&gt;también figura como destino el Comando de Institutos Militares-Dept.II- &lt;br /&gt;Inteligencia-Jefe de Campo de Mayo. &lt;br /&gt;En la declaración de Néstor R. Cendón, obrante en el Legajo &lt;br /&gt;7170 de la CONADEP, a la que ya nos refiriéramos en otro punto, cuando &lt;br /&gt;describe qué se hacía con las personas que morían y el destino de esos &lt;br /&gt;cadáveres, puso como ejemplo el caso de una persona muerta por las fuerzas &lt;br /&gt;de seguridad, se trataba de un agente civil de la SIDE, quien cayó muerto por &lt;br /&gt;un balazo en el pecho, en un operativo dirigido por el Coronel Verplaetsen y &lt;br /&gt;ejecutado por Brigadas operativas del Comando de Institutos Militares; &lt;br /&gt;hicieron que se sepultara el cadáver dando como causa del fallecimiento un &lt;br /&gt;infarto de miocardio o afección cardiorrespiratoria, eliminando por completo &lt;br /&gt;en el acta de defunción, por “razones de seguridad”, toda referencia a los &lt;br /&gt;traumatismos provocados por el proyectil que le quitó la vida. &lt;br /&gt;Verplaetsen, a fs. 109/18 de la causa 2044, en agosto de 2008 &lt;br /&gt;declaró que no es oficial de inteligencia, que es oficial de Estado Mayor; que &lt;br /&gt;por las deficiencias y falta de voluntad e idoneidad del Jefe del Departamento &lt;br /&gt;de inteligencia, cuyo nombre no recuerda, fue llamado por el Comandante que &lt;br /&gt;le dijo que se hiciera cargo del mismo y transitoriamente estuvo allí, teniendo &lt;br /&gt;a sus órdenes a los oficiales de inteligencia. Agregó que no tenía a su cargo &lt;br /&gt;ningún destacamento, que no había ninguna unidad de inteligencia en esa &lt;br /&gt;época, sino que se formó después cuando él se estaba yendo. Que no &lt;br /&gt;recordaba ni conocía a ninguna de las personas mencionadas en los hechos. &lt;br /&gt;Víctor Ibáñez afirmó que a los pocos días del golpe por orden &lt;br /&gt;del jefe de la compañía se presentó ante el Departamento de Inteligencia, ante &lt;br /&gt;Verplaetsen. Se presenta y le ordenan que al otro día fuera a la guardia en un &lt;br /&gt;vehículo que iba a ir a un lugar; que se presenta con uniforme y armamento y &lt;br /&gt;160 &lt;br /&gt;le ordenaron que fuera de civil, se lo ordenó el segundo de Verplaetsen. Va a &lt;br /&gt;la guardia del Comando de Institutos Militares y lo busca un soldado en jeep, &lt;br /&gt;fueron a la plaza de tiro y se presenta el teniente coronel Jorge Voso, que &lt;br /&gt;Voso era el jefe del campo, usaba botas, un rebenque o bastón en la mano, era &lt;br /&gt;muy pedante y tenía mal carácter. Afirmó que lo vio a Verplaetsen varias &lt;br /&gt;veces, hablaba con los oficiales y los torturadores y que Voso era inferior a &lt;br /&gt;Verplaetsen, siendo que Verplaetsen firmaba los pases para el LRD o &lt;br /&gt;destacamento “Los Tordos”. &lt;br /&gt;En cuanto al mencionado Voso, en el caso 282 de la causa &lt;br /&gt;4012, incorporado por su lectura, encontramos a fs. 15/18 un carta del &lt;br /&gt;Teniente Coronel Alberto Ángel Voso, del 18 de septiembre de 1980 dirigida &lt;br /&gt;al Comandante en Jefe del Ejército, en la que desarrolla, de modo especial, &lt;br /&gt;“su actuación durante los años 1974/76 y parte del 1977, lapso durante el cual &lt;br /&gt;revistó en el área del Comando de Institutos Militares en calidad de J CA PM &lt;br /&gt;201; y Jefe de una de las Divisiones del Depto. II-Icia de dicho Comando”. &lt;br /&gt;Manifiesta que en la oportunidad se le impartieron órdenes superiores para &lt;br /&gt;cumplir actividades relacionadas con la lucha contra la subversión, por lo cual &lt;br /&gt;se abocó a la tarea de cumplir las misiones que recibió; que frecuentemente le &lt;br /&gt;fueron encomendadas actividades que realizó hasta sus últimas &lt;br /&gt;consecuencias, “aún a costa de las implicaciones de índole espiritual, ético, &lt;br /&gt;moral y religiosas que las mismas le acarrearon, en especial, ante sí mismo, &lt;br /&gt;como persona y como católico”. Agrega que “No resulta prudente que se &lt;br /&gt;relate en este documento, cuál fue su accionar al respecto, en razón de la &lt;br /&gt;naturaleza de las órdenes recibidas para cumplir misiones de carácter &lt;br /&gt;excepcional, emanadas del Area de Inteligencia. Es por ello, que debe citar a &lt;br /&gt;continuación a camaradas que han conocido perfectamente lo que se señala, &lt;br /&gt;por haber sido quienes le impartieron tal tipo de misiones o quienes, por &lt;br /&gt;razones de jerarquía, tuvieron conocimiento de las mismas” a fin de &lt;br /&gt;posibilitar que se obtengan sus testimonios. Y cita, entre otros, al General &lt;br /&gt;Santiago Omar Riveros, Cte IIMM – Año 1976 y al Cnel Fernando Ezequiel &lt;br /&gt;Verplaetsen, Jefe Dpto II  Icia Cdo IIMM – Año 1976.  &lt;br /&gt;Juan Carlos Solís dijo que a cargo del Departamento de &lt;br /&gt;Inteligencia estaba Tierno y poco después Verplaetsen, que se asignaban &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;161 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pases cuando venía alguien que entraba en la Plaza de Tiro, se le daba un &lt;br /&gt;pase, le decían a quien debía dárselos, eran certificados, especies de tarjetas, &lt;br /&gt;que vio a Zegarov, Voso y Verplaetsen, y que habló con algunos de los &lt;br /&gt;detenidos. &lt;br /&gt;Claudia Bellingeri, Perito de documentación del archivo &lt;br /&gt;DIPBA, integrante de la Comisión Provincial de la Memoria, expuso que se &lt;br /&gt;determina que a partir de 1975 se crea el Comando de Institutos Militares y &lt;br /&gt;había un organismo de Institutos Militares de inteligencia e información &lt;br /&gt;desde 1975.  &lt;br /&gt;Por su parte Oscar Edgardo Rodríguez dijo que conoció a &lt;br /&gt;Verplaetsen en el Comando de Institutos Militares por haber llevado material &lt;br /&gt;(papel, lapiceras, etc.) para montar una oficina.  &lt;br /&gt;José Luis García dijo que el Comando de Institutos Militares &lt;br /&gt;tenía inteligencia. &lt;br /&gt;Pedro P. Carballo declaró (fs.320/21) que Verplaetsen era el &lt;br /&gt;Jefe del campo de concentración y que el apodado “el alemán” era uno de los &lt;br /&gt;más agresivos al realizar las torturas. &lt;br /&gt;Horacio Ballester, respecto del sistema de inteligencia, &lt;br /&gt;afirmó que cada cuerpo tenía inteligencia y que el Comando de Institutos &lt;br /&gt;Militares funcionó como cuerpo de ejército, por lo que tenía que tener un &lt;br /&gt;organismo de inteligencia. &lt;br /&gt;Para calificar su conducta tenemos en cuenta su cargo de Jefe &lt;br /&gt;del Área de inteligencia de Campo de Mayo y la relevancia que el rubro &lt;br /&gt;“Inteligencia” tenía dentro del Plan del ejército, en cuanto al señalamiento de &lt;br /&gt;las personas a detener y al interrogatorio a efectuar a los prisioneros, lo que &lt;br /&gt;incluía las torturas; su manejo respecto de lo que sucedía en el centro &lt;br /&gt;clandestino de detención ubicado en la Plaza de tiro, por todo lo cual también &lt;br /&gt;resulta co-autor de los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada de &lt;br /&gt;Iris Pereyra de Avellaneda y de Floreal Avellaneda, de las torturas de ambos &lt;br /&gt;tanto en la Comisaría de Villa Martelli como en Campo de Mayo, agravada &lt;br /&gt;por tratarse de perseguido político y por ende de la muerte del menor durante &lt;br /&gt;dichos tormentos.  &lt;br /&gt;162 &lt;br /&gt;En cuanto al allanamiento ilegal y al robo, producidos en &lt;br /&gt;ocasión de la privación ilegítima de la libertad, por el cual acusaron la &lt;br /&gt;Fiscalía y la Secretaría de Derechos Humanos, teniendo presente que ambos &lt;br /&gt;hechos no fueron objeto de la requisitoria de elevación a juicio por parte de la &lt;br /&gt;Fiscalía y de la querella, no se le imputarán ambos hechos. &lt;br /&gt;Resulta entonces co-autor de los delitos previstos en los arts. &lt;br /&gt;144 bis inc. 1 y último párrafo (ley 14616), éste en función del art. 142 inc. 1 &lt;br /&gt;(ley 20642) –dos hechos-; 144 ter, primer y segundo párrafo (ley 14616) &lt;br /&gt;respecto de Iris Pereyra de Avellaneda y 144 ter, primer y tercer párrafo (ley &lt;br /&gt;14616) respecto de Floreal Edgardo Avellaneda, en concurso real. &lt;br /&gt;Para la determinación de la pena tenemos en cuenta el cargo &lt;br /&gt;que ocupaba; el número de personas intervinientes; la motivación de &lt;br /&gt;persecución política; así como el ocultamiento y desaparición forzada; la edad &lt;br /&gt;de Floreal E. Avellaneda y el ocultamiento de su muerte a través de haber sido &lt;br /&gt;arrojado al Río de La Plata, intentado la desaparición de su cadáver. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IX. 3.- OSVALDO JORGE GARCIA &lt;br /&gt;Como se relatara al analizar la conducta de Riveros, éste &lt;br /&gt;presentó a fs. 3034/6 de la causa 4012 un escrito en el que, al explicar que la &lt;br /&gt;zona a su cargo no tenía Subzonas sino áreas, expuso que “Los Directores de &lt;br /&gt;cada una de las Escuelas tenían asignadas dos responsabilidades: una &lt;br /&gt;como Director y la otra como Jefe de una de las áreas en las que fue &lt;br /&gt;dividida la Zona IV para combatir el terrorismo que comprendía un número &lt;br /&gt;determinado de los partidos del suburbano norte que la integraban”. &lt;br /&gt;Asimismo, expuso que la zona de defensa IV se diferenció de otras zonas por &lt;br /&gt;dividirse directamente en áreas y no en subzonas.  &lt;br /&gt;En la causa 28976 a fs. 176 hay un oficio del Comando &lt;br /&gt;Mayor General de Ejército al Juez Federal 1 de San Martín del 26 de marzo &lt;br /&gt;de 1984, en el que se consigna que el Jefe de Área Vicente López durante &lt;br /&gt;abril de 1976 era al Gral. Jorge Osvaldo García. A fs. 518/22 se remite al &lt;br /&gt;Juez Federal de San Martín una lista del personal de la Escuela de Infantería, &lt;br /&gt;figurando en la nómina con el No. 1) el Coronel Osvaldo Jorge García. &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;163 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Causa 4012 a fs. 427/9, el 11 de febrero de 1987, el &lt;br /&gt;Ejército informa sobre las autoridades y aparece como director de la Escuela &lt;br /&gt;de Infantería García, así fs. 428 se encuentra el Anexo 1 remitido  por el &lt;br /&gt;Jefe del Estado Mayor al director de Asuntos Institucionales del Ejército, en &lt;br /&gt;el que se informa que durante 1976 el Coronel Jorge Osvaldo García era &lt;br /&gt;Director de la Escuela de Infantería del Ex Comando de Institutos Militares. &lt;br /&gt;En el Listado de fs. 848/55 Osvaldo Jorge García figura como Coronel con el &lt;br /&gt;cargo de Director de la Escuela de Infantería en el año 1976 y hasta el 5 de &lt;br /&gt;diciembre de dicho año. &lt;br /&gt;En el Legajo personal de García consta que es nombrado &lt;br /&gt;Director de la Escuela de Infantería el 4 de julio de 1975 y en otra hoja figura &lt;br /&gt;como Director Campo de Mayo 16-10-75. &lt;br /&gt;Como se analizara en el punto VI.1 se acreditó que la &lt;br /&gt;Comisaría de Villa Martelli se encontraba bajo control operacional del &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares y que los militares que intervinieron la &lt;br /&gt;dependencia pertenecían a la Escuela de Infantería, lo que fuera incluso &lt;br /&gt;reconocido por el procesado. &lt;br /&gt;A fs. 257/60, 344/6 y 257/9 de la causa 28976 obra una copia &lt;br /&gt;de la declaración como imputado -236 2a- de García, del 22 de mayo de 1984, &lt;br /&gt;ante el Juzgado Federal de San Martín. Declara que, entre el 14 y el 18 de &lt;br /&gt;abril de 1976, se desempeñaba como Director de la Escuela de Infantería, lo &lt;br /&gt;acompañaba su subdirector del Estado Mayor y el resto del personal de la &lt;br /&gt;Escuela, que cumplía las funciones inherentes al cargo, las leyes y &lt;br /&gt;reglamentos militares y las órdenes que recibía de la Superioridad. Manifestó &lt;br /&gt;que no tiene conocimiento del hecho y no lo recuerda, agregando que, de &lt;br /&gt;haberse producido una circunstancia tan grave, hubiera sido informado por su &lt;br /&gt;Subdirector el Cnel. Arévalo, a quien le había delegado autoridad para &lt;br /&gt;intervenir en todas las órdenes u operaciones que impartiera la Superioridad &lt;br /&gt;en la guerra contra la subversión. Asimismo respecto de si el Tte. Cnel. &lt;br /&gt;Clodoveo Miguel Ángel Arévalo era Jefe de la Subárea militar No. 750, al &lt;br /&gt;tiempo de los hechos, dijo que no recuerda si ese era el cargo con el que lo &lt;br /&gt;invistiera, pero por responsabilidad del jefe de área que era él, aclarando que &lt;br /&gt;se trataba del área de Vicente López y respecto del No. de identificación 750 &lt;br /&gt;164 &lt;br /&gt;cree que se trataba de la 450.   &lt;br /&gt;Además señalamos que el mencionado Arévalo es quien &lt;br /&gt;suscribiera las fs. 107 y 108, cuyo valor se analizará en el siguiente punto, en &lt;br /&gt;las que se solicitaba la puesta a disposición del Poder Ejecutivo de Iris P. de &lt;br /&gt;Avellaneda y se documentaban las circunstancias de su privación de libertad. &lt;br /&gt;En relación a si bajo sus órdenes actuaban el Tte. 1o. Raúl &lt;br /&gt;Harsich y el Capital César A. Fragni, en la declaración como imputado, &lt;br /&gt;responde que los conoce, que prestaron servicios a sus órdenes en la Escuela &lt;br /&gt;de Infantería, aunque no puede precisar el período. Que el Tte. Cnel. Arévalo, &lt;br /&gt;debía informarlo a él indefectiblemente de todas las detenciones por él &lt;br /&gt;practicadas o dispuestas en relación con la lucha antisubversiva y de toda otra &lt;br /&gt;actividad que se relacionara en la guerra contra la subversión. Que quien &lt;br /&gt;recomendaba la puesta a disposición del PEN de determinadas personas, en la &lt;br /&gt;zona donde ejercía sus funciones, era el Comando de Institutos Militares o &lt;br /&gt;bien del Comando en Jefe del Ejército. En cuanto a la detención de &lt;br /&gt;determinadas personas aclara que en ningún momento ordenaba el área militar &lt;br /&gt;la detención de una persona, constriñéndose a ejecutar órdenes impartidas por &lt;br /&gt;la Superioridad, en su caso, el Comando de Institutos Militares. Que en la &lt;br /&gt;zona en la que fuera Jefe de Área Militar estaban bajo su control operacional &lt;br /&gt;las policías, y en especial la de la Provincia de Buenos Aires. Que las &lt;br /&gt;personas detenidas por actividades subversivas en caso de ser alojadas en &lt;br /&gt;dependencias policiales eran registradas en los libros. &lt;br /&gt;En noviembre de 2004 declara a fs. 822/7, declaración que &lt;br /&gt;también se encuentra a fs.2779/84 de la causa 4012, ratificando la declaración &lt;br /&gt;que prestara anteriormente. Señala que el hecho es anterior a la creación de la &lt;br /&gt;Zona de Defensa IV, que estaba bajo la responsabilidad del Comando de &lt;br /&gt;Institutos Militares, del cual dependía la Escuela de Infantería cuyo comando &lt;br /&gt;ejercía y que hasta entonces el Comando de Institutos Militares no ejerció &lt;br /&gt;responsabilidad alguna en el accionar de la guerra contra el terrorismo, pues &lt;br /&gt;hasta esa fecha estuvo dedicado a la formación y educación de los cuadros &lt;br /&gt;efectivos del ejército. Que la participación de personas con pelucas y barbas &lt;br /&gt;contradice los procedimientos llevados a cabo por el Comando, pues vestían &lt;br /&gt;sus uniformes de combate. Que actuaban en virtud de órdenes expresas y sus &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;165 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;resultados eran elevados al Comandante en Jefe. Que cuando se creó la Zona &lt;br /&gt;de Defensa IV fue jefe del Área de Vicente López y su superior inmediato era &lt;br /&gt;Riveros. Que el Subdirector era Arévalo y que Harsich y Fragni eran oficiales. &lt;br /&gt;Que la Escuela de Infantería no organizaba grupos de tareas, que a partir de la &lt;br /&gt;creación de la zona IV lo que existían eran grupos constituidos a pedido del &lt;br /&gt;Comandante de Institutos Militares en la guerra contra la subversión para &lt;br /&gt;cumplir las órdenes que recibía el Comandante, quien requería oficiales a las &lt;br /&gt;Escuelas para formar grupos a fin de cumplir con las misiones que se les &lt;br /&gt;solicitaban, que él no formó parte de esos grupos y que dependían del &lt;br /&gt;Comando de Institutos Militares, desconociendo los procedimientos que &lt;br /&gt;realizaba el personal a su cargo cuando formaba parte del grupo de tareas. &lt;br /&gt;Que cuando se detenía gente se la enviaba a la policía, posteriormente eran &lt;br /&gt;llevados al Comando de Institutos Militares y se formaba un parte &lt;br /&gt;circunstanciado al Comandante de Zona informando las novedades. Que la &lt;br /&gt;policía provincial estaba bajo control operacional del Ejército, pero que no se &lt;br /&gt;les daba órdenes, solo se llevaban detenidos que luego eran trasladados al &lt;br /&gt;Comando. &lt;br /&gt;Respecto al argumento referido a la fecha de creación de la &lt;br /&gt;zona IV nos hemos de remitir a lo ya dicho respecto del co-procesado &lt;br /&gt;Riveros, descalificándose por ende la unánime versión de los procesados &lt;br /&gt;acerca de la inexistencia del área a la fecha de los hechos. &lt;br /&gt;En cuanto al argumento de la Defensa acerca de que no había &lt;br /&gt;razones para imputarlo, ya que no se lo conocía, contrariamente a lo que &lt;br /&gt;sucedía con Svencioni y Calatayud y porque no había otros directores de &lt;br /&gt;Escuela imputados, cabe señalarle que tanto Svencioni como Calatayud eran &lt;br /&gt;subordinados de García en la Escuela de Infantería y que no hubo otros &lt;br /&gt;directores en la causa por la simple razón de que el área Vicente López, donde &lt;br /&gt;sucedieran los hechos, dependía de la Escuela de Infantería que, &lt;br /&gt;precisamente, dirigía el imputado García. En relación al otro argumento de la &lt;br /&gt;Defensa referido a que se había recurrido a imputación objetiva prohibida por &lt;br /&gt;el derecho penal, el argumento no resulta comprensible, salvo que el defensor &lt;br /&gt;haya querido referirse a responsabilidad objetiva, en cuyo caso cabe aclararle &lt;br /&gt;que ello no es así pues no se le imputa el hecho de ser militar, sino de lo que &lt;br /&gt;166 &lt;br /&gt;hizo en cumplimiento del Plan del Ejército, como parte del plan y como &lt;br /&gt;director de la Escuela de Infantería en el hecho llevado a cabo dentro del área &lt;br /&gt;que dirigía en la casa de la calle Sargento Cabral el 15 de abril de 1976, en la &lt;br /&gt;Comisaría de Villa Martelli que estaba bajo su control y en Campo de Mayo, &lt;br /&gt;donde se desempeñaba al momento de los hechos. &lt;br /&gt;Para calificar la conducta tenemos en cuenta entonces que era &lt;br /&gt;Director de la Escuela de Infantería, la que tenía el dominio de los hechos &lt;br /&gt;sucedidos en el área de Vicente López, habiendo impartido las órdenes y &lt;br /&gt;provisto de los elementos necesarios a sus subordinados, por lo cual resulta &lt;br /&gt;co-autor de las privaciones ilegítimas de la libertad agravadas de Iris Pereyra &lt;br /&gt;de Avellaneda y de Floreal Avellaneda, así como del allanamiento ilegal y del &lt;br /&gt;robo agravado sucedido al efectivizarse el procedimiento. &lt;br /&gt;En cuanto a las torturas sufridas por ambos, tanto en la &lt;br /&gt;Comisaría de Villa Martelli, como en el centro clandestino de detención “Los &lt;br /&gt;Tordos” ubicado en la Plaza de Tiro de Campo de Mayo, de las que resultara &lt;br /&gt;la muerte del menor, no habiéndose acreditado en la audiencia su &lt;br /&gt;participación directa en la imposición de los tormentos, como tampoco que el &lt;br /&gt;centro clandestino de detención “Los tordos” dependiera directamente de la &lt;br /&gt;Escuela de Infantería que él dirigiera, con lo que tampoco se ha acreditado &lt;br /&gt;que tuviera la posibilidad de hacer cesar las mismas, resulta partícipe primario &lt;br /&gt;toda vez que la concreción de tales privaciones de libertad y su conducción a &lt;br /&gt;los lugares donde fueran impuestos los tormentos resultan una contribución &lt;br /&gt;necesaria, teniendo en cuenta que, por el cargo que ostentaba, conocía el plan &lt;br /&gt;secreto y, por ende, que la tortura formaba parte del destino de los privados de &lt;br /&gt;libertad. &lt;br /&gt;Lo consideramos entonces co-autor de los delitos previstos en &lt;br /&gt;los arts. 144 bis inc.1 y último párrafo (ley 14616), este último en función del &lt;br /&gt;art. 142 inc.1 (ley 20642) –dos hechos-; 151 y 164 y 166 inc.2 (ley 20642) &lt;br /&gt;CP, y partícipe primario de los delitos previstos en los arts. 144 ter, primer y &lt;br /&gt;segundo párrafo, respecto de Iris P. de Avellaneda y 144 ter, primer y último &lt;br /&gt;párrafo respecto de Floreal E. Avellaneda (ambos ley 14616).  &lt;br /&gt;Para individualizar la sanción tenemos en cuenta su cargo, la &lt;br /&gt;motivación política, el número de personas intervinientes lo que ocasionaba &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;167 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;una menor posibilidad de defensa, el ocultamiento de los hechos, la edad de &lt;br /&gt;Floreal E. Avellaneda y su grado de participación.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IX.4.- RAÚL HORACIO HARSICH Y CÉSAR AMADEO &lt;br /&gt;FRAGNI. &lt;br /&gt;Para evaluar la responsabilidad de ambos, la que se valorará &lt;br /&gt;en forma conjunta por presentar similitudes atenta la posición que ocupaban a &lt;br /&gt;la época de los hechos, tendremos en cuenta precisamente tal posición, el &lt;br /&gt;grado que tenían en la estructura del ejército, las funciones que entrañaban, lo &lt;br /&gt;que razonablemente podían conocer o desconocer por la fecha en que &lt;br /&gt;sucedieron los hechos por su cercanía con el golpe militar del 24 de marzo de &lt;br /&gt;1976 y lo que, sin margen de duda, fuera concretamente acreditado en la &lt;br /&gt;audiencia. &lt;br /&gt;A fs. 927/30 (fs.2785/88 de la causa 4012), el 3 noviembre de &lt;br /&gt;2004, Harsich expone que ratificaba su declaración anterior como testigo. &lt;br /&gt;Que el hecho ocurrió con anterioridad a la creación de la Zona de Defensa IV &lt;br /&gt;que estaba bajo la responsabilidad del Comando de Institutos Militares del &lt;br /&gt;cual dependía la Escuela de Infantería donde estaba destinado y que hasta &lt;br /&gt;entonces el Comando no tuvo responsabilidad en el accionar de la guerra &lt;br /&gt;contra el terrorismo, repitiendo la versión que dieran en sus declaraciones &lt;br /&gt;Riveros y García. En cuanto a las fotocopias de fs. 106/9 desconoce la &lt;br /&gt;autenticidad porque son anteriores a la creación de la zona IV. &lt;br /&gt;En la testimonial de fs. 268/9 de la causa 28976, en junio de &lt;br /&gt;1984, había declarado que en 1976 estaba destinado a la Escuela de Infantería &lt;br /&gt;de Campo de Mayo, desempeñándose como Teniente Coronel de la Plana &lt;br /&gt;Mayor. Que el Director de la Escuela era García y que el Teniente Arévalo era &lt;br /&gt;el Jefe de la Plana Mayor y Subdirector de la Escuela y que Fragni era de la &lt;br /&gt;Escuela. Que la jurisdicción de Munro se encontraba dentro del Área Vicente &lt;br /&gt;López, a cargo del Cnel. García. Que quien daba las órdenes para la ejecución &lt;br /&gt;de las operaciones era Arévalo. Que no recordaba haber participado en un &lt;br /&gt;procedimiento en la calle Sargento Cabral, que nunca intervino en la &lt;br /&gt;detención de personas. Se le exhibe fs. 108 y la firma, dice que no tiene el &lt;br /&gt;encabezamiento reglamentario que tiene que decir “Estado Mayor del Ejército &lt;br /&gt;168 &lt;br /&gt;y la Unidad que lo emite” y en otro costado va generalmente la fecha, puesto &lt;br /&gt;de comando, identificación y otros aspectos que no recuerda, con relación al &lt;br /&gt;texto dijo que no lo recuerda, que lo único exacto es su nombre, apellido, &lt;br /&gt;nacionalidad, estado civil y el número de la Libreta de enrolamiento, no así el &lt;br /&gt;domicilio. Que la firma es ilegible pero los rasgos no son los suyos, aclarando &lt;br /&gt;que el grado concuerda y que no conoció a Sánchez Negrete. &lt;br /&gt;Vuelve a declarar en abril de 2007 (fs. 6879/83 de la causa &lt;br /&gt;4012) y manifiesta que en su primer indagatoria no pudo expresar lo que &lt;br /&gt;quería pues se ciñó a lo que el abogado que tenía le indicó. Manifiesta que lo &lt;br /&gt;que se le imputa de torturas, tormentos y posterior muerte de uno de los &lt;br /&gt;detenidos no pudo haberla desarrollado él pues es una actividad específica del &lt;br /&gt;área de inteligencia, contemplada específicamente en el reglamento de &lt;br /&gt;conducción 15-80 -prisioneros de guerra- en al capítulo 4, art. 4008. Señala &lt;br /&gt;que, asimismo el Gral. Riveros expuso que todo detenido debía ser entregado &lt;br /&gt;al personal de inteligencia que dependía del Comando de Institutos Militares; &lt;br /&gt;que las órdenes que se impartieron era que todo detenido debía ser conducido &lt;br /&gt;a los lugares de reunión de detenidos, que eran las comisarías locales. Que él &lt;br /&gt;no es especialista en inteligencia sino que es paracaidista militar u oficial de &lt;br /&gt;estado mayor. Con relación a la detención en sí expuso que no participó en la &lt;br /&gt;detención de Avellaneda, respecto al acta en la que aparece como testigo &lt;br /&gt;observó que estaba escrita a máquina, y que era difícil que en un &lt;br /&gt;procedimiento como el que describe Iris Avellaneda alguien llevara una &lt;br /&gt;máquina de escribir para redactar el procedimiento. Asimismo expuso que &lt;br /&gt;había dos formas de operar, una era la de patrullajes, controles de ruta, de &lt;br /&gt;estaciones de trenes, y que la Escuela de Infantería custodiaba la casa del &lt;br /&gt;Gral. Perón, desde donde se realizaban todos los patrullajes y se daban las &lt;br /&gt;órdenes. En relación con el acta desconoce la firma y agrega que si se le &lt;br /&gt;hubiera ordenado con la detenida a la vista que pasaba a disposición del PEN &lt;br /&gt;no había razones para que se opusiera, que no era ilegal. Afirma que jamás &lt;br /&gt;asesinó, ni torturó y que por su grado sólo podía cumplir las directivas y &lt;br /&gt;órdenes que le daban, que era combatir la subversión. En cuanto a lo asentado &lt;br /&gt;a fs. 108 no reconoce su firma y expresa que es una copia burda del &lt;br /&gt;reglamento, del anexo referido y en lugar de hacer el acta, usaron el &lt;br /&gt;encabezado y lo completaron con inscripciones que no iban adentro y que el &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;169 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;encabezamiento no corresponde a un acta. Agregó que la misión de la Escuela &lt;br /&gt;de Infantería era presionar a fin que los subversivos no actuaran libremente y &lt;br /&gt;que en caso de detener a alguien, el que estaba a cargo del procedimiento iba &lt;br /&gt;al móvil policial y la policía lo llevaba a la comisaría y de allí se avisaba al &lt;br /&gt;Comando de Institutos que enviaba una persona de inteligencia. Expuso que &lt;br /&gt;nunca vio detenidos y que en la guarnición era imposible ver detenidos ya que &lt;br /&gt;tiene gran cantidad de hectáreas y que imperaba la disciplina del secreto. &lt;br /&gt;En cuanto a Fragni declaró a fs. 828/31 en noviembre de &lt;br /&gt;2004, exactamente igual a los otros procesados, respecto a la creación &lt;br /&gt;posterior de la zona de defensa IV. Se le exhibe el documento de fs. 108 y &lt;br /&gt;desconoce su autenticidad porque es anterior a la creación de la zona IV, &lt;br /&gt;ratificando su anterior declaración testimonial. &lt;br /&gt;En la testimonial de fs. 264/5 de la causa 28976, de junio de &lt;br /&gt;1984,  había declarado que para el 15 de abril de 1976 se desempeñaba en la &lt;br /&gt;Escuela de Infantería de Campo de Mayo, como Jefe de la compañía de &lt;br /&gt;Demostración, como Capitán. Que Arévalo era Subdirector de la Escuela, que &lt;br /&gt;estuvo a sus órdenes y que bajo su mando intervino en algunas de las &lt;br /&gt;operaciones de la guerra contra la subversión. Cuando le exhiben fs. 108 dijo &lt;br /&gt;que no reconoce el texto, que se menciona un domicilio en el que nunca vivió &lt;br /&gt;y a la firma no la puede reconocer como de su pertenencia por lo ilegible, que &lt;br /&gt;lo único que concuerda es su nombre y número de libreta de enrolamiento y el &lt;br /&gt;grado. Que no reconoce el modelo de acta como de uso del Ejército ya que se &lt;br /&gt;trata de una fotocopia con irregularidades. Que dado el tiempo transcurrido no &lt;br /&gt;recuerda haber participado en el procedimiento en Sargento Cabral y no &lt;br /&gt;recuerda haber tenido conocimiento de la detención de Iris y de Floreal &lt;br /&gt;Avellaneda, que no recuerda por el tiempo transcurrido haber hecho &lt;br /&gt;procedimientos con Harsich. &lt;br /&gt;Vuelve a declarar en abril de 2007 (fs. 6884/6 de la causa &lt;br /&gt;4012) y desconoce la firma en la documentación que en fotocopia se le &lt;br /&gt;exhibe. Afirma que no cometió los hechos que se le endilgan, que sus tareas &lt;br /&gt;en la lucha contra la subversión  era hacer patrullajes, control de rutas, de &lt;br /&gt;personas, estaciones de tren, a modo de disuasión no habiendo detenido a &lt;br /&gt;persona alguna. Agrega que era Jefe de la Compañía de Demostración. Que &lt;br /&gt;170 &lt;br /&gt;en la lucha contra la subversión tenían base en la casa de Gaspar Campos que &lt;br /&gt;había sido de Perón y el Círculo Militar de Olivos donde estaba el personal, &lt;br /&gt;los vehículos y material y de donde partían las patrullas, que siempre iban con &lt;br /&gt;uniforme reglamentario. &lt;br /&gt;Como ya se señalara al analizar las pruebas y la situación de &lt;br /&gt;Riveros, la versión acerca de que antes de la creación de la Zona de Defensa &lt;br /&gt;IV, en mayo de 1976, el Comando de Institutos Militares resultaba ajeno a &lt;br /&gt;cualquier acción en su zona de influencia, resultó contradicho con las pruebas &lt;br /&gt;recibidas. &lt;br /&gt;A fs. 108 se encuentra el formulario “SECRETO. &lt;br /&gt;APÉNDICE 2 (Modelo de actuación) AL PON Nro. 212/75 (Administración &lt;br /&gt;de personal detenido por hechos subversivos. AL ANEXO 4 (Personal). A LA &lt;br /&gt;DIRECTIVA DEL COMANDANTE GENERAL DEL EJÉRCITO No. &lt;br /&gt;404/75 (Lucha contra la subversión). ACTUACIONES DECRETO Nro. &lt;br /&gt;1860/75”, en la que se reseña el trámite de la detención de Iris P. de &lt;br /&gt;Avellaneda el 15 de abril de 1976 a la 1,30 hs., dejándose consignado: a) que &lt;br /&gt;“la detención se produjo en las siguientes circunstancias: Al ejecutarse el &lt;br /&gt;procedimiento en su domicilio buscando a su esposo, perteneciente al PC y &lt;br /&gt;sindicado como “combatiente”; b) Que la detención fue presenciada por las &lt;br /&gt;siguientes personas: CÉSAR AMADEO FRAGNI(...).. y HORACIO &lt;br /&gt;HARSICH...., con los datos personales de ambos, documento que se &lt;br /&gt;encuentra firmado por quienes aparecen como testigos y por el Jefe militar &lt;br /&gt;que produce la detención, Teniente Coronel CLODOVEO MIGUEL ÁNGEL &lt;br /&gt;ARÉVALO.   &lt;br /&gt;Antes que nada procederemos a responder a las objeciones &lt;br /&gt;presentadas por la Defensa respecto de la documentación obrante a fs. 106/9, &lt;br /&gt;en particular el documento de fs. 108, en el que aparecen los procesados. &lt;br /&gt;En la audiencia la Sra. de Avellaneda reconoció la firma en el &lt;br /&gt;escrito agregado a fs. 117/19 de la causa 28976, presentado el 14 de febrero &lt;br /&gt;de 1984, en el que manifiesta que su cuñada Arsinoe Avellaneda le entregó &lt;br /&gt;fotocopias de un expediente tramitado ante el Comando de Institutos Militares &lt;br /&gt;(aparentemente bajo el no. IMO 0124/11) que había recibido por correo y que &lt;br /&gt;devolviera, previo sacarle fotocopias. Que dicho envío pudo haberse debido a &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;171 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que con motivo de gestiones realizadas por su cuñada para obtener su &lt;br /&gt;libertad, había promovido expedientes ante el Primer Cuerpo.  &lt;br /&gt;Arsinoe Avellaneda en la audiencia expuso que recibe por &lt;br /&gt;correo un sobre marrón a su nombre con un expediente, venía del Primer &lt;br /&gt;Cuerpo, en el expediente había una orden de detención o un operativo, &lt;br /&gt;consulta con el abogado y le dice que puede ser una celada, entonces va a &lt;br /&gt;sacar fotocopias y manda el sobre al Primer Cuerpo diciendo que no era para &lt;br /&gt;ella. &lt;br /&gt;Entre las pruebas ordenadas respecto de tales fotocopias, a fs. &lt;br /&gt;1875/82, se recibe de la Cámara Federal de La Plata copias certificadas del &lt;br /&gt;fichero y de la ficha individual del Servicio Penitenciario No. 152674 &lt;br /&gt;correspondiente a Iris Pereyra de Avellaneda y de la ficha individual No. &lt;br /&gt;152689 de Silvia Ingenieros a fs. 1879. Así se encuentra la ficha individual de &lt;br /&gt;Pereyra de Avellaneda (fs.1878) de ingreso a Olmos el 30-4-76, con sus datos &lt;br /&gt;personales y como DELITO: “Pertenecer a P.C.” y a continuación (fs. 1879) &lt;br /&gt;se encuentra el mismo documento obrante a fs.109 firmado por Roberto &lt;br /&gt;Sánchez Negrette, así aparece el llamado APÉNDICE 1 (Antecedentes de los &lt;br /&gt;detenidos a disposición del PEN) AL PON212/75 (Administración de &lt;br /&gt;personal detenido por hechos subversivos AL ANEXO 4 (Personal) A LA &lt;br /&gt;DIRECTIVA DEL COMANDANTE GENERAL DEL EJÉRCITO Nro. &lt;br /&gt;404/75 (Lucha contra la subversión) –idéntico al de fs. 109- que fuera &lt;br /&gt;remitido conjuntamente a la Unidad de Olmos con la detenida. En el mismo &lt;br /&gt;aparecen sus datos personales, la fecha de la detención el 15 Abr 76, y un &lt;br /&gt;breve relato de las circunstancias que motivaron la solicitud de puesta a &lt;br /&gt;disposición del PEN: “El marido se fugó por una ventana al realizarse el &lt;br /&gt;procedimiento. La citada pertenece al PC célula Nro. 1 de Vicente López”. Y &lt;br /&gt;está firmado por el Capitán Roberto Sánchez Negrete.  &lt;br /&gt;Asimismo, idéntica documentación se encuentra en la ficha &lt;br /&gt;perteneciente a Silvia Ingenieros, quien ingresara a la Unidad de Olmos &lt;br /&gt;conjuntamente con Iris Avellaneda proveniente de Campo de Mayo. Así lo &lt;br /&gt;vemos a fs. 1876 está la Ficha criminológica No. 152.689 de ingreso a Olmos &lt;br /&gt;de Silvia Ingenieros del 30-4-76; delito: pertenecer al PST, a disposición P &lt;br /&gt;Ejecutivo Decto. No. 203. Y en la foja siguiente encontramos igual &lt;br /&gt;172 &lt;br /&gt;documento que el obrante a fs. 109, es decir, el mismo APÉNDICE 1 &lt;br /&gt;(Secreto) (Antecedentes de los detenidos a disposición del PEN), esta vez &lt;br /&gt;referido a Silvia Ingenieros.  &lt;br /&gt;Es decir que Iris P. de Avellaneda fue remitida a la Unidad de &lt;br /&gt;Olmos con un documento igual al de fs. 109, con lo que queda certificada la &lt;br /&gt;autenticidad de éste; del mismo modo respecto de Silvia Ingenieros existía &lt;br /&gt;igual formulario. &lt;br /&gt;Asimismo, se tiene una copia del Procedimiento Operativo &lt;br /&gt;Normal (P.O.N.) No.24/75, el que fuera aportado por el Gral. Vilas, 2do. &lt;br /&gt;Comandante del V Cuerpo de ejército en 1976 y Jefe de la Subzona de &lt;br /&gt;Defensa 51, al prestar declaración indagatoria en la causa 11/86 de la Cámara &lt;br /&gt;Federal de Bahía Blanca, y que presentara la Fiscalía, donde vemos que la &lt;br /&gt;obrante a fs. 2314 es similar a la que obra a fs. 108, señalando a la &lt;br /&gt;observación efectuada por la Defensa Oficial que el lugar de firma para los &lt;br /&gt;testigos se encuentra en el mismo renglón que la firma del jefe militar que &lt;br /&gt;produce la detención. Asimismo la que obra a fs. 2315 es similar a la de fs. &lt;br /&gt;107.  &lt;br /&gt;Así también a fs. 2374/81 hay copia del PROCEDIMIENTO &lt;br /&gt;OPERATIVO NORMAL No. 212/75 (Administración de personal detenido &lt;br /&gt;por hechos subversivos) AL ANEXO 4 (personal) A LA DIRECTIVA DEL &lt;br /&gt;COMANDANTE GENERAL DEL EJÉRCITO Nro. 404/75 (Lucha contra la &lt;br /&gt;subversión), es decir, el mismo encabezamiento de la de fs. 108, y a &lt;br /&gt;continuación trae la reglamentación. Y a fs. 2382 se encuentra el APÉNDICE &lt;br /&gt;1 (Antecedentes de los detenidos a disposición del PEN) AL PON 212/75 &lt;br /&gt;(Administración de personal detenido por hecho subversivos) AL ANEXO 4 &lt;br /&gt;(Personal) A LA DIRECTIVA DEL COMANDANTE GENERAL DEL &lt;br /&gt;EJÉRCITO Nro. 404/75 (Lucha contra la subversión) que es exactamente &lt;br /&gt;igual a la obrante a fs. 107 y a fs. 2383 APÉNDICE 2 (Modelo de actuación) &lt;br /&gt;AL PON Nro. 212/75 (Administración de personal y detenidos por hechos &lt;br /&gt;subversivos) AL ANEXO 4 (Personal) A LA DIRECTIVA DEL &lt;br /&gt;COMANDANTE GENERAL DEL EJÉRCITO Nro. 404/75 ((Lucha contra la &lt;br /&gt;subversión) es exactamente igual a la de fs.108. &lt;br /&gt;De otra parte tenemos que en la DIRECTIVA DEL &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;173 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COMANDANTE General del Ejército Nro. 217/76 (Clasificación, normas y &lt;br /&gt;procedimientos relacionados con el personal militar detenido a partir del 24 &lt;br /&gt;Mar 76) de carácter SECRETO, se establecía como FINALIDAD: Concretar y &lt;br /&gt;especificar los procedimientos que deberán adoptar los distintos elementos de &lt;br /&gt;la Fuerza para con el personal detenido a partir del 24 Mar 76, sobre la base &lt;br /&gt;de las normas legales vigentes y/o a dictarse en relación al Proceso de &lt;br /&gt;Reorganización Nacional.  En el punto 2 las BASES LEGALES Y &lt;br /&gt;NORMATIVAS: En el inc. g) Directiva del Cte. Gral Ej Nro., 404/75 (Lucha &lt;br /&gt;contra la subversión y en el inc. h) Plan del Ejército (Contribuyente al Plan de &lt;br /&gt;Seguridad Nacional). En el punto 4. INSTRUCCIONES A SEGUIR POR &lt;br /&gt;LOS COMANDOS EN ZONAS DE DEFENSA Y ELEMENTOS &lt;br /&gt;DEPENDIENTES PARA CONCRETAR LOS PROCEDIMIENTOS: En el &lt;br /&gt;inc. a. Para colocar personal detenido a disposición del PEN Se procederá de &lt;br /&gt;acuerdo a lo establecido en el PON Nro. 212/75 (Administración de Personal &lt;br /&gt;Detenido por Hechos Subversivos). En el punto 5. INSTRUCCIONES &lt;br /&gt;COMPLEMENTARIAS. Se establecía para la “Sustanciación de actuaciones” &lt;br /&gt;(inc. d.) que las actuaciones se labrarán según el modelo que obra como &lt;br /&gt;Apéndice 2 del PON 212/75, es decir, tal como aparece el documento &lt;br /&gt;secreto de fs. 108. &lt;br /&gt;Con ello queda certificado que la documentación &lt;br /&gt;cuestionada era la que utilizaba el ejército en sus procedimientos. &lt;br /&gt;Por otro lado, en la nómina de personal que revistaba en 1976 &lt;br /&gt;en la Escuela de Infantería, glosada a fs. 519 de la causa 28976, vemos con el &lt;br /&gt;no.2 al Teniente Coronel  Clodoveo Miguel Ángel Arévalo. Asimismo a fs. &lt;br /&gt;270/1 de la misma causa declara como testigo Roberto A. Sánchez Negrette, &lt;br /&gt;quien manifiesta que en abril de 1976 cumplió funciones en el Comando de &lt;br /&gt;Institutos Militares, donde cumplía tareas administrativas y, al serle exhibidas &lt;br /&gt;las fs. 106, 107 y 109, expuso que la de fs. 106 parece ser una nota del &lt;br /&gt;ejército, la de fs.107 parece ser un formulario de orden de operaciones y la de &lt;br /&gt;fs.109 pareciera ser un apéndice de una directiva del Comando en Jefe, &lt;br /&gt;expresando que no sabía si había visto esas fojas pero “sí ha visto fojas con &lt;br /&gt;esas características”. &lt;br /&gt;El procesado García en su declaración como imputado en &lt;br /&gt;174 &lt;br /&gt;mayo de 1984 dijo que los formularios de fs. 106/9 se asemejaban a fórmulas &lt;br /&gt;utilizadas por el organismo. &lt;br /&gt;En la audiencia a José Luis García se le exhibieron los &lt;br /&gt;documentos de fs. 106/9, respecto del de fs. 106 afirma que corresponde al &lt;br /&gt;PON, que significa procedimiento operativo normal, la primera directiva es de &lt;br /&gt;1975 y que en el momento de la detención se labra un acta que es entregada &lt;br /&gt;junto con el prisionero en el lugar donde lo llevaban. Primero se hizo así, &lt;br /&gt;luego hubo centros clandestinos de detención. Esa acta era una fachada &lt;br /&gt;pseudo legal y agregó que las abreviaturas son las de uso común. &lt;br /&gt;En la pericia obrante a fs. 1729/30, se consigna que, del &lt;br /&gt;cotejo entre la fotocopia y las firmas indubitables de Harsich y Fragni, surgen &lt;br /&gt;“algunos leves puntos de contacto caligráfico, como ser la figura elevada &lt;br /&gt;intermedia y las gramas menores siguientes de la asignatura de Fragni: o &lt;br /&gt;bien algunos rasgueos mayúsculos y el movimiento final en la de Harsich”, &lt;br /&gt;y pese a las dificultades que el mismo informe consigna por el hecho de &lt;br /&gt;tratarse de fotocopia, concluye en que si bien no se puede establecer &lt;br /&gt;fehacientemente la participación caligráfica de ambos existen “algunos &lt;br /&gt;parecidos morfológicos” entre las signaturas dubitadas obrantes en el &lt;br /&gt;documento fotocopiado “Acta Apéndice 2 (Modelo de actuación) al PON  No. &lt;br /&gt;212/75, Actuación Decreto 1860/75 del 15 de abril de 1976” y las &lt;br /&gt;indubitables de Fragni y Harsich. &lt;br /&gt;A ello se agrega que presuponer –como parece haberlo &lt;br /&gt;intentado la Defensa- que dichos formularios no fueron realmente recibidos &lt;br /&gt;por las víctimas o que éstas puedan haberlos confeccionado, resulta &lt;br /&gt;inconcebible y sin explicación, prueba o fundamento alguno. &lt;br /&gt;De tal modo que las conclusiones de la pericia caligráfica, es &lt;br /&gt;decir la similitud de rasgos en las firmas de los procesados y lo que se &lt;br /&gt;señalara acerca de la correspondencia de los formularios con los usados por el &lt;br /&gt;ejército, lo establecido en la Directiva 217 y teniendo en cuenta los &lt;br /&gt;ocultamientos y destrucción de pruebas llevados a cabo para ocultar los &lt;br /&gt;hechos, de acuerdo a lo oportunamente consignado en el punto III de la &lt;br /&gt;presente, se considera prueba suficiente para afirmar su correspondencia con &lt;br /&gt;los originales. &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;175 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuando con el análisis de la prueba respecto a los dos &lt;br /&gt;procesados en consideración, vemos que en la causa 28976 a fs. 518/22 el 18 &lt;br /&gt;de diciembre de 1985 se remite al Juez Federal de San Martín una lista del &lt;br /&gt;personal de la Escuela de Infantería, figurando en la lista con el No. 15) el &lt;br /&gt;Capitán César Amadeo Fragni y con el No. 26) el Teniente 1o. Raúl Horacio &lt;br /&gt;Harsich. &lt;br /&gt;Para la calificación que debe darse a la conducta acreditada &lt;br /&gt;respecto de ambos procesados tenemos en cuenta la posición que ocupaban y &lt;br /&gt;el grado que entonces tenían, lo que implica el posible desconocimiento en &lt;br /&gt;ese momento de lo diseñado en el Plan secreto del Ejército, que como tal sólo &lt;br /&gt;estaba en conocimiento de quienes dirigían las zonas y las áreas. Que, por &lt;br /&gt;ende, por la fecha en que sucedieron los hechos, esto es a menos de un mes &lt;br /&gt;del golpe militar, no puede presumirse que pudieran conocer las acciones que &lt;br /&gt;se llevarían a cabo luego de la privación de la libertad de las personas, ni &lt;br /&gt;siquiera por conocer lo que sucediera en otros casos, atento que a dicha fecha &lt;br /&gt;aún no podía afirmarse la masividad de las acciones que, con el correr del &lt;br /&gt;tiempo, se llevarían a cabo.  &lt;br /&gt;Respecto de la imposición de tormentos entonces debe &lt;br /&gt;aplicarse el principio de la duda, toda vez que no hubo pruebas en la &lt;br /&gt;audiencia de que hubieran participado en su imposición, tanto en la Comisaría &lt;br /&gt;de Villa Martelli, como en el centro clandestino de Campo de Mayo, ni de que &lt;br /&gt;tuvieran conocimiento de ello pues, como se señalara en el párrafo anterior, &lt;br /&gt;podían desconocer que se le impondrían tormentos luego de la privación de &lt;br /&gt;libertad. Tenemos para ello en cuenta que nadie los sindicó como partícipes &lt;br /&gt;en las mismas y por el grado que tenían y las funciones que desempeñaban, no &lt;br /&gt;puede extraerse su colaboración, para lo que se tiene en cuenta asimismo la &lt;br /&gt;división de funciones asignadas y su no pertenencia al sector de Inteligencia, &lt;br /&gt;teniendo también en cuenta que Víctor Ibáñez manifestó no conocerlos. &lt;br /&gt;En cuanto al robo, de acuerdo a la prueba recibida no se los &lt;br /&gt;puede reputar autores, sino sólo se les puede endilgar participación primaria &lt;br /&gt;porque, integrando el grupo fuertemente armado que ocupó la casa y realizó &lt;br /&gt;los hechos que se dieran por probados, consideramos que con su accionar al &lt;br /&gt;menos generaron un aporte fundamental para que el robo pudiera concretarse. &lt;br /&gt;176 &lt;br /&gt;Así habiéndose acreditado su participación en las privaciones &lt;br /&gt;de libertad agravadas de Iris Pereyra de Avellaneda y de Floreal E. &lt;br /&gt;Avellaneda, puede entonces afirmarse su co-autoría respecto de las mismas, &lt;br /&gt;así como del allanamiento ilegal llevado a cabo en el domicilio y su &lt;br /&gt;participación necesaria en el robo agravado.  &lt;br /&gt;Los consideramos entonces co-autores de los delitos &lt;br /&gt;previstos en los arts. 151, 144 bis inc.1 y último párrafo (Ley 14616), éste en &lt;br /&gt;función del art.142 inc.1 (ley 20642), y como partícipes necesarios del delito &lt;br /&gt;previsto en el art. 164 (ley 20509), agravado por el art. 166 inc.2 (ley 20642). &lt;br /&gt;Para la pena a imponer valoramos como atenuantes el cargo &lt;br /&gt;que ocupaban, su grado y el hecho de haber actuado bajo órdenes, lo cual por &lt;br /&gt;su posición en la estructura jerárquica de la fuerza restringía su ámbito de &lt;br /&gt;autodeterminación y, como agravantes la edad de una de las víctimas y la &lt;br /&gt;impunidad del accionar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IX.5.- ALBERTO ÁNGEL ANETO &lt;br /&gt;Iris Avellaneda relató que en Campo de Mayo fue sometida a &lt;br /&gt;un simulacro de fusilamiento, apoyándole un revólver en la sien y diciéndole &lt;br /&gt;que pidiera tres deseos, a lo que ella dijo que su deseo era saber donde estaba &lt;br /&gt;su hijo, contestándole entonces que “ya lo habían reventado”; afirmó que la &lt;br /&gt;voz era la del llamado “Rolo” de Villa Martelli, tenía la misma voz y por la &lt;br /&gt;voz asegura que es la misma persona que participó del procedimiento en que &lt;br /&gt;fueron secuestrados ella y su hijo. &lt;br /&gt;Relató que hicieron averiguaciones acerca de quien podía ser &lt;br /&gt;“Rolo” en la Comisaría, que era quien actuó a cara descubierta y que averiguó &lt;br /&gt;después de l978, en 1983 o 1984. Que “Rolo” era Aneto se lo dijeron en Villa &lt;br /&gt;Martelli, que lo habían trasladado a Caseros y que el apellido apareció en &lt;br /&gt;Villa Martelli, cuando preguntan  por “Rolo”. Agregó que antes de que &lt;br /&gt;declarara Aneto, ella lo había reconocido, ya que lo había visto en un corso en &lt;br /&gt;Munro en 1984. &lt;br /&gt;A fs. 341 de la causa 28976, pieza que le fue exhibida y en la &lt;br /&gt;que reconoció su firma, hay un escrito de diciembre de 1984, en el que &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;177 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;manifestaba que había concurrido a la audiencia en que se le tomara &lt;br /&gt;declaración testimonial a Aneto y que pudo reconocerlo sin lugar a dudas &lt;br /&gt;como uno de los integrantes del grupo que asaltó su domicilio el 15 de abril &lt;br /&gt;de 1976 y que luego del procedimiento la llevó detenida junto con su hijo, &lt;br /&gt;agregando que en esa oportunidad llevaba peluca y que lo identificaban con el &lt;br /&gt;seudónimo de “Rolo”, pidiendo reconocimientos y a fs. 339/40 obra la &lt;br /&gt;declaración de Aneto del 5 de diciembre de 1984, en la que figura la firma de &lt;br /&gt;Iris Avellaneda, que reconociera en la audiencia. &lt;br /&gt;Alba Margarita López afirmó que cuando fueron a la &lt;br /&gt;Comisaría de Villa Martelli luego del hecho, cuando estaban entrando, vieron &lt;br /&gt;salir a una persona que estuvo en el allanamiento, que era un hombre joven &lt;br /&gt;que llevaba peluca rubia, y que lo vio luego en los alrededores de la &lt;br /&gt;Comisaría de Villa Martelli, ya que estaba montando guardia en un corso con &lt;br /&gt;otras personas de civil. &lt;br /&gt;A fs.417 hay un acta del 18 de abril de 1985 de &lt;br /&gt;reconocimiento en rueda de Arsinoe Avellaneda en la que señala a Aneto &lt;br /&gt;“quien se asemejaría, no pudiendo precisarlo”, que en el momento del hecho &lt;br /&gt;tenía peluca, era más delgado y no tenía bigotes. &lt;br /&gt;En la causa 28976 encontramos que a fs.327 hay un informe &lt;br /&gt;de la Policía bonaerense del 31 de octubre de 1984 donde informan que Aneto &lt;br /&gt;se desempeñó en 1976 en Villa Martelli. &lt;br /&gt;De las planillas del Ministerio de Seguridad agregadas a fs. &lt;br /&gt;3212/3547 a la causa 4012 surge a fs. 3441 que Aneto estuvo en Vicente &lt;br /&gt;López 4a-Villa Martelli desde el 11 de enero de 1973 al 7 de febrero de 1979. &lt;br /&gt;Se ha probado que Aneto se encontraba en la dependencia el &lt;br /&gt;día y a la hora de los hechos, lo que por otra parte fue admitido por él. &lt;br /&gt;Asimismo que era jefe de turno y como tal estaba a cargo de la comisaría.  &lt;br /&gt;Ernesto Lupiz Rodríguez, declaró que Aneto era jefe de turno &lt;br /&gt;y al serle exhibida la foja 242, dijo que daba cuenta de que Aneto tomaba &lt;br /&gt;conocimiento del relevo y empezaba a trabajar como jefe de turno hasta el &lt;br /&gt;otro día a las 11,30 hs. y que como tal ocupaba la función del comisario. &lt;br /&gt;David Dorsch también afirmó que era jefe de turno. Asimismo Carlos Roberto &lt;br /&gt;178 &lt;br /&gt;Echeverría, quien era el segundo jefe de la dependencia a la fecha de los &lt;br /&gt;hechos, dijo que Aneto era jefe de turno, que el jefe de turno es el responsable &lt;br /&gt;de la comisaría cuando no están el comisario y el subcomisario y que &lt;br /&gt;precisamente esa noche Aneto estaba como jefe de turno. &lt;br /&gt;Aneto declaró en la audiencia que el 15 de abril estuvo como &lt;br /&gt;oficial de guardia desde las 19,30 hs. hasta las 8. Que esa noche a las 20 hs. el &lt;br /&gt;principal del servicio de calle trajo un detenido por ley de juego y se hicieron &lt;br /&gt;las actuaciones, él le tomó la declaración al detenido Insaurralde y a quienes &lt;br /&gt;participaron en el procedimiento e hizo el informe de concepto para elevar al &lt;br /&gt;juez penal. Que el detenido estaba en el calabozo y a las 24 o 24,30 le dijeron &lt;br /&gt;que sacara al infractor porque estaba siendo maltratado por los delincuentes &lt;br /&gt;comunes, entonces lo saca y lo pone en la oficina contigua, donde quedó hasta &lt;br /&gt;la entrega de la guardia. Su oficina daba a la calle y estaba separada por un &lt;br /&gt;biombo de la otra oficina de judiciales, allí fue alojado el detenido, había &lt;br /&gt;muchos detenidos en el calabozo y por eso lo pasaron a la oficina. Que a &lt;br /&gt;medianoche fue la mujer del detenido Isaurralde a visitarlo, recordando &lt;br /&gt;incluso que el detenido comió un sándwich de milanesa. Dijo que esa noche &lt;br /&gt;estaba el subcomisario Echeverría y el encargado de calle Landriel. Expuso &lt;br /&gt;que la única vez que vio militares en la dependencia fue el 24 de marzo, que &lt;br /&gt;el Comisario conversó con los militares y de ahí siempre hubo alguien. Dijo &lt;br /&gt;que no conoce a los coprocesados, que nunca los vio, ni trabajó en un grupo &lt;br /&gt;operativo, ni salió con los militares. Que los militares no tenían ningún lugar &lt;br /&gt;asignado, nunca trajeron personas, ni detenidos. &lt;br /&gt;Se le señalan las contradicciones respecto de su indagatoria &lt;br /&gt;de fs. 832/6, prestada en noviembre de 2004, donde dijo que a partir del 24 de &lt;br /&gt;marzo “ingresaban y salían en forma permanente de la seccional distintos &lt;br /&gt;funcionarios”, que “como su oficina estaba en la parte delantera de la &lt;br /&gt;Comisaría” “veía que los militares ingresaban en distintos horarios ya sea de &lt;br /&gt;día o de noche y hablaban directamente con el comisario”, “que los militares &lt;br /&gt;siempre iban acompañados por el personal jerárquico de la comisaría”, “que &lt;br /&gt;el personal del ejército ingresaba y salía de la seccional policial acompañado &lt;br /&gt;por la superioridad policial”, cuando se le preguntó si el personal del ejército &lt;br /&gt;ingresaba a la dependencia policial a personas detenidas, si eran registrados y &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;179 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;dónde se las alojaba respondió “que dentro de la seccional policial había una &lt;br /&gt;zona a la que el personal del ejército había identificado como ‘zona &lt;br /&gt;restringida’ donde estaban los militares”. Sin embargo no pudo aclarar las &lt;br /&gt;contradicciones y luego agregó que el hecho había sido en la comisaría de &lt;br /&gt;Munro y no en la de Villa Martelli y que a él no le decían “Rolo”. &lt;br /&gt;En cuanto a la versión dada por el procesado acerca de que &lt;br /&gt;estuvo trabajando en una causa de infracción a la ley de juegos del detenido &lt;br /&gt;Insaurralde, recordó detalles que hacen poco creíble tal versión, como que la &lt;br /&gt;mujer del detenido había ido a visitarlo a medianoche, o que había comido un &lt;br /&gt;sándwich de milanesa –lo que resulta inverosímil que recuerde luego de 33 &lt;br /&gt;años-, o bien que alojó al detenido en una oficina. Y tales recuerdos luego de &lt;br /&gt;tanto tiempo resultan increíbles teniendo en cuenta la propia versión del &lt;br /&gt;imputado acerca de las funciones que dijo desempeñaba para esa época, esto &lt;br /&gt;es que era oficial de guardia y servicio y tenía a su cargo causas, sumarios, &lt;br /&gt;que tenía todas las funciones: control de calabozos, tomar denuncias y &lt;br /&gt;controlar al personal sobre los recorridos. Aparece entonces como una versión &lt;br /&gt;tendiente a mejorar su situación. &lt;br /&gt;Los propios testigos ofrecidos por la Defensa no &lt;br /&gt;corroboraron la versión de Aneto. En primer lugar, lo que en forma definitiva &lt;br /&gt;determina que se deseche la versión del imputado, es la declaración, &lt;br /&gt;precisamente, de Julio Celestino Insaurralde, es decir el detenido aquella &lt;br /&gt;noche, cuyo testimonio también fuera ofrecido por la Defensa. Expuso en la &lt;br /&gt;audiencia que estuvo detenido, que estuvo en un calabozo, donde no tuvo &lt;br /&gt;ningún problema y allí durmió; que Aneto lo atendió en el momento en que lo &lt;br /&gt;llevaron, que estuvo con él poco tiempo, entre 5 a 10 minutos y que esposa no &lt;br /&gt;lo había ido a visitar, sino su suegro, quien creía recordar le llevó pollo  para &lt;br /&gt;comer. &lt;br /&gt;Asimismo Alcibíades Gómez dijo que las visitas a los presos &lt;br /&gt;eran a la tarde. Juan Carlos Miguel afirmó que las visitas eran de 13 a 16 hs. y &lt;br /&gt;que el patio lo usaban para contraventores. Ernesto Lupiz Rodríguez afirmó &lt;br /&gt;que no vio visitas a media noche. Por su parte José Barrionuevo declaró que &lt;br /&gt;había horario de visitas, que no podían ir de madrugada. Pánfilo Leiva dijo &lt;br /&gt;que el horario de visita era a la tarde. &lt;br /&gt;180 &lt;br /&gt;De tal modo consideramos acreditado que Aneto formó parte &lt;br /&gt;del grupo que produjo las privaciones ilegítimas de la libertad de Iris Pereyra &lt;br /&gt;de Avellaneda y de Floreal Avellaneda, mediante el allanamiento ilegal del &lt;br /&gt;domicilio, por lo que es co-autor de las mismas. Que asimismo fue quien &lt;br /&gt;impuso tormentos a Iris Pereyra de Avellaneda en la Comisaría de Villa &lt;br /&gt;Martelli, como también en Campo de Mayo, al realizarle un simulacro de &lt;br /&gt;fusilamiento, por lo que resulta co-autor. &lt;br /&gt;Para ello resulta definitorio el reconocimiento llevado a cabo &lt;br /&gt;por la víctima, la seguridad demostrada desde el principio acerca de que se &lt;br /&gt;trataba del llamado “Rolo” y de su participación en los hechos, así como el &lt;br /&gt;reconocimiento de Arsinoe Avellaneda.  &lt;br /&gt;En cuanto a la imposición de tormentos a Floreal Edgardo &lt;br /&gt;Avellaneda, se lo reputa como partícipe primario de los que sucedieran en la &lt;br /&gt;Comisaría de Villa Martelli, pues su contribución fue necesaria, al haber &lt;br /&gt;posibilitado con su accionar la posterior imposición de tormentos. No puede &lt;br /&gt;reputárselo co-autor, toda vez que del mismo relato de la víctima surge que &lt;br /&gt;fue torturada en la Comisaría, mientras en otro sitio de la misma se torturaba a &lt;br /&gt;su hijo, por lo que los autores debían ser distintos. Respecto de los tormentos &lt;br /&gt;impuestos en Campo de Mayo, que fueran los que ocasionaran la muerte del &lt;br /&gt;menor, atenta la división de funciones ya diseñadas en el Plan secreto del &lt;br /&gt;Ejército, cabe inferir que era el sector de Inteligencia el que llevaba a cabo las &lt;br /&gt;torturas. Tampoco tenía posibilidad de hacerlas cesar pues no pertenecía al &lt;br /&gt;ejército, ni ocupaba un lugar en dicha fuerza que lo posibilitara. Por ello su &lt;br /&gt;colaboración fue necesaria en las torturas, que deben encuadrarse en el art. &lt;br /&gt;144 ter, primer y segundo párrafo (ley 14616), por tratarse de un perseguido &lt;br /&gt;político, no así en las posteriores que ocasionaran la muerte.  &lt;br /&gt;En cuanto al robo agravado, asimismo, no habiéndose &lt;br /&gt;acreditado su autoría directa, se lo considera partícipe primario pues, como se &lt;br /&gt;señalara en el punto anterior, integraba el grupo fuertemente armado que &lt;br /&gt;ocupó la casa y realizó los hechos que se dieran por probados, por lo que con &lt;br /&gt;su accionar, al menos, generó un aporte fundamental para que el robo pudiera &lt;br /&gt;concretarse. &lt;br /&gt;Que por ello se considera que es co-autor de ambas &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;181 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;privaciones de la libertad agravadas, del allanamiento ilegal del domicilio y &lt;br /&gt;de la imposición de tormentos agravada por ser perseguida política a Iris &lt;br /&gt;Pereyra de Avellaneda y que es partícipe primario de la imposición de &lt;br /&gt;tormentos a Floreal Avellaneda, agravados por la misma circunstancia y del &lt;br /&gt;delito de robo agravado. Por lo que resulta co-autor de los delitos previstos &lt;br /&gt;los arts. 144 bis inc.1 y último párrafo (ley 14616), éste en función del art. &lt;br /&gt;142 inc.1 (ley 20642) –dos hechos-; art. 151 y art. 144 ter primer y segundo &lt;br /&gt;párrafo (ley 14616), respecto de Iris P. de Avellaneda y partícipe primario del &lt;br /&gt;delito previsto en el art. 144 ter, primer y segundo párrafo (ley 14616) CP, &lt;br /&gt;respecto de Floreal Avellaneda y del previsto en el art. 164 (ley 20509) &lt;br /&gt;agravado por el art. 166 inc.2 (ley 20642), en concurso real. &lt;br /&gt;Para individualizar la pena tenemos en cuenta como &lt;br /&gt;atenuante que no pertenecía a la estructura del Comando de Institutos &lt;br /&gt;Militares, que su accionar estuvo motivado por órdenes de los militares que &lt;br /&gt;tenían bajo control operacional la dependencia en la que prestaba funciones y &lt;br /&gt;como agravante la edad de Floreal Avellaneda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X.- DEL GENOCIDIO &lt;br /&gt;En cuanto a la solicitud de las querellas que representan a la &lt;br /&gt;víctima, a la querella unificada y a la Liga por los Derechos Humanos, hemos &lt;br /&gt;de rechazar tal calificación, la que por otra parte no había sido objeto de &lt;br /&gt;requisitoria de elevación a juicio, dando razón a lo planteado por la querella &lt;br /&gt;que representa a la Secretaría de Derechos Humanos en el sentido que es &lt;br /&gt;inaplicable y que se trataba de crímenes de lesa humanidad. &lt;br /&gt;El art. 2 de la Convención define cuales son las conductas &lt;br /&gt;que consideran comprendidas por la figura de Genocidio y que "se entiende &lt;br /&gt;por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, &lt;br /&gt;perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente, a un grupo &lt;br /&gt;nacional, étnico, racial o religioso, como tal”.  &lt;br /&gt;Concordamos con lo resuelto por el Tribunal Oral de &lt;br /&gt;Tucumán en la causa “Vargas Aignasse”, cuando afirmara que la conducta no &lt;br /&gt;podía subsumirse en el tipo de genocidio del derecho penal internacional &lt;br /&gt;182 &lt;br /&gt;considerando a la víctima como integrante de un grupo nacional, por entender &lt;br /&gt;que ello implicaría asignarle a tal colectivo una significación que no es la que &lt;br /&gt;recoge el derecho internacional y, en tal inteligencia, la Convención contra el &lt;br /&gt;Genocidio. El derecho internacional con la expresión "grupo nacional" &lt;br /&gt;siempre se refiere a conjuntos de personas ligadas por un pasado, un presente &lt;br /&gt;y un porvenir comunes, por un universo cultural común que inmediatamente &lt;br /&gt;remite a la idea de nación. El significado explicitado, a su vez, se asocia con &lt;br /&gt;la preocupación de la comunidad internacional por brindar protección a las &lt;br /&gt;minorías nacionales en el contexto de surgimiento de Estados plurinacionales &lt;br /&gt;al término de la Segunda Guerra Mundial, resultando difícil sostener que la &lt;br /&gt;República Argentina configurara un Estado plurinacional que en la época en &lt;br /&gt;la que tuvieron lugar los hechos objeto de esta causa cobijara, al menos, dos &lt;br /&gt;nacionalidades, la de los golpistas y la de los perseguidos por el gobierno de &lt;br /&gt;facto, de modo tal de poder entender los hechos como acciones cometidas por &lt;br /&gt;el Estado bajo control de un grupo nacional contra otro grupo nacional y que, &lt;br /&gt;asimismo, por la significación que para el derecho internacional tiene la &lt;br /&gt;expresión "grupo nacional" tampoco resulta posible incluir a toda la nación &lt;br /&gt;argentina como integrante de un grupo nacional comprendiendo a los delitos &lt;br /&gt;cometidos como acciones cometidas contra un integrante de un grupo &lt;br /&gt;nacional por otros integrantes del mismo. &lt;br /&gt;Kai Ambos  (“La parte general del Derecho Penal Internacional”), al &lt;br /&gt;analizar el tipo objetivo del art. II de la Convención, afirma que la &lt;br /&gt;enumeración es taxativa desde una doble perspectiva: respecto de las &lt;br /&gt;conductas típicas mencionadas y respecto de los grupos mencionados y en &lt;br /&gt;éste aspecto el objeto de ataque es una unidad de personas diferenciada del &lt;br /&gt;resto de la población por alguna de las características aludidas, agregando que &lt;br /&gt;“no se encuentran  protegidos otros conjuntos de personas emparentadas por &lt;br /&gt;otras características diferentes de las mencionadas, como por ejemplo, &lt;br /&gt;grupos políticos o culturales”. &lt;br /&gt;En el Informe doctrinal sobre la diferencia entre los tipos &lt;br /&gt;penales de Genocidio y Crímenes contra la Humanidad del Equipo Nizkor de &lt;br /&gt;Bruselas de 2007, se afirma que para constituir genocidio, los asesinatos u &lt;br /&gt;otros actos prohibidos que se aleguen han de ser "perpetrados con la &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;183 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, &lt;br /&gt;racial o religioso". Se señala que las víctimas de los militares argentinos &lt;br /&gt;fueron consideradas como blanco por sus supuestas creencias políticas y &lt;br /&gt;porque los militares estimaban que eran "incompatibles con su proyecto &lt;br /&gt;político y social"  y un peligro para la seguridad del país. No fueron objeto de &lt;br /&gt;ataque "por razón de su pertenencia a un grupo", como requiere el estándard &lt;br /&gt;de intencionalidad genocida, sino más bien sobre la base de sus supuestos &lt;br /&gt;puntos de vista políticos individuales o sus valores sociales. Por tanto, estos &lt;br /&gt;actos no constituyen genocidio bajo el derecho internacional. &lt;br /&gt;Se expone que cuando este tipo de actos está encaminado a la &lt;br /&gt;destrucción de un grupo político, conforme al derecho internacional, recae en &lt;br /&gt;la categoría directamente de crímenes contra la humanidad, que no requieren &lt;br /&gt;la intencionalidad específica propia del genocidio. Que surge de la lectura de &lt;br /&gt;los trabajos preparatorios de la Convención contra el genocidio que ciertos &lt;br /&gt;grupos, como los grupos políticos y económicos, han sido excluidos de los &lt;br /&gt;grupos protegidos porque son considerados como "grupos móviles" a los que &lt;br /&gt;uno se une a través de un compromiso individual, político y se supone que la &lt;br /&gt;Convención buscaba cubrir a grupos relativamente estables y permanentes.  &lt;br /&gt;Se afirma que los asesinatos, torturas, desapariciones, &lt;br /&gt;encarcelamientos arbitrarios, etc, cometidos en Argentina antes y &lt;br /&gt;durante la última dictadura por agentes estatales y por grupos vinculados &lt;br /&gt;orgánica o funcionalmente a las estructuras estatales, son, por su carácter &lt;br /&gt;sistemático y a gran escala crímenes contra la humanidad, y no genocidio. &lt;br /&gt;Que el derecho internacional ha instituido claramente los crímenes contra la &lt;br /&gt;humanidad como cualesquiera de una serie de actos inhumanos, incluidos el &lt;br /&gt;homicidio intencional, el encarcelamiento, la tortura y la desaparición &lt;br /&gt;forzada, cometidos como parte de un ataque generalizado o sistemático contra &lt;br /&gt;cualquier población civil, tanto en tiempos de guerra como de paz. Entre tales &lt;br /&gt;actos inhumanos se encuentran: el asesinato, el exterminio, la tortura, el &lt;br /&gt;sometimiento a esclavitud, la deportación, la persecución por motivos &lt;br /&gt;políticos, raciales o religiosos, el encarcelamiento arbitrario, la desaparición &lt;br /&gt;forzada de personas y otros actos inhumanos. &lt;br /&gt;Es decir, cuando este tipo de actos se cometen de manera &lt;br /&gt;184 &lt;br /&gt;sistemática o a gran escala, dejan de ser crímenes comunes para pasar a &lt;br /&gt;subsumirse en la categoría más grave de crímenes contra la humanidad. Y &lt;br /&gt;ésta es la conclusión del Informe, en el que se considera que: “Entre 1976 y &lt;br /&gt;1983 en Argentina se perpetraron una serie de actos, enmarcados en un &lt;br /&gt;plan común con fines delictivos, consistentes en exterminio, ejecuciones &lt;br /&gt;extrajudiciales, desapariciones forzosas, torturas, persecución basada en &lt;br /&gt;motivos ideas políticos y sindicales, y detenciones ilegales o arbitrarias”. &lt;br /&gt;“Tales actos contra la población civil reúnen los &lt;br /&gt;elementos del tipo de crímenes contra la humanidad tal cual ha sido &lt;br /&gt;configurado éste por el derecho y la jurisprudencia internacionales, &lt;br /&gt;esencialmente como consecuencia de su carácter sistemático y &lt;br /&gt;generalizado. Estos crímenes no pueden caracterizarse dentro de la &lt;br /&gt;definición de genocidio, al no concurrir los elementos de mens rea &lt;br /&gt;específico para este tipo de crimen, ni de actus reus”. &lt;br /&gt;En el ya mencionado Plenario de la Cámara Federal en el &lt;br /&gt;“Incidente de inconstitucionalidad de los indultos dictados por el decreto &lt;br /&gt;2741/90 del Poder Ejecutivo Nacional” del 25 de abril de 2007, se señaló que &lt;br /&gt;la Cámara “ha dicho en reiterados pronunciamientos que los delitos cometidos &lt;br /&gt;por los agentes estatales en el contexto del sistema clandestino de represión &lt;br /&gt;implementado por la dictadura militar que usurpó el poder en el período &lt;br /&gt;1976-1983, a la luz del derecho de gentes, deben ser considerados como &lt;br /&gt;crímenes contra la humanidad (cfr. Sala I, causas nro. 30.514, “Massera &lt;br /&gt;s/excepciones”, Reg. 742 , del 9 de septiembre de 1999; nro. 33714 “Videla, &lt;br /&gt;Jorge R. s/procesamiento”, Reg: 489, del 23 de mayo de 2002, y sus citas, n° &lt;br /&gt;36.253 “Crespi, Jorge Raúl y otros s/ falta de acción y nulidad”, Reg: 670, del &lt;br /&gt;13 de julio de 2004 y Sala II Causa Nro. 17.889, del 9 de noviembre de 2001, &lt;br /&gt;Reg: 19.192 y sus citas)”. &lt;br /&gt;Asimismo Alicia Gil Gil (“Posibilidad de persecución en España de &lt;br /&gt;violaciones a los derechos humanos cometidos en Sudamérica”), define al “grupo” del &lt;br /&gt;que habla la Convención como un cierto número de personas relacionadas &lt;br /&gt;entre sí por características comunes que los diferencian de la población &lt;br /&gt;restante, teniendo conciencia de ello. Afirma que nunca podrá ser genocidio: &lt;br /&gt;“La matanza masiva de personas pertenecientes a una misma &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;185 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;nacionalidad...cuando la intención no sea acabar con ese grupo nacional.” &lt;br /&gt;Explica que cuando se pretende eliminar a personas que pertenecen a la &lt;br /&gt;misma nacionalidad que el sujeto activo por el motivo de no someterse a un &lt;br /&gt;determinado régimen político no se está destruyendo su nacionalidad ni total &lt;br /&gt;ni parcialmente, el grupo que se identifica como víctima no lo es como grupo &lt;br /&gt;nacional y por esa característica quiere eliminárselo, sino que lo es como un &lt;br /&gt;“subgrupo del grupo nacional, cuyo criterio de cohesión es el dato de &lt;br /&gt;oponerse o de no acomodarse a las directrices del criminal”. Da como &lt;br /&gt;ejemplo el caso de nuestro país donde los denominados “subversivos” &lt;br /&gt;llegaron incluso a ser de otra nacionalidad, y agrega “Si bastara para &lt;br /&gt;calificar las muertes masivas de personas con que las víctimas pertenecieran &lt;br /&gt;a una misma nacionalidad, cualquier masacre cometida con la participación &lt;br /&gt;o tolerancia del estado se convertiría en un genocidio, lo que ni tiene sentido &lt;br /&gt;ni se ajusta a la voluntad de la Convención”. “Las víctimas en el delito de &lt;br /&gt;genocidio deben ser elegidas precisamente por su nacionalidad y con la &lt;br /&gt;intención de exterminar dicha nacionalidad”. &lt;br /&gt;En el art. V de la Convención se establece que las Partes &lt;br /&gt;contratantes se comprometen a adoptar, con arreglo a sus Constituciones &lt;br /&gt;respectivas, las medidas legislativas necesarias para asegurar la aplicación de &lt;br /&gt;las disposiciones de la presente Convención, y especialmente a establecer &lt;br /&gt;sanciones penales eficaces para castigar a las personas culpables de &lt;br /&gt;genocidio. Este es el objetivo de la Convención: el compromiso de los &lt;br /&gt;Estados suscriptores de tipificar el delito de genocidio. Hasta ahora el Estado &lt;br /&gt;argentino no ha cumplido con ello y es por eso que no puede aplicarse pues, &lt;br /&gt;ante tal ausencia, no resulta posible que se indague y se procese por tal delito, &lt;br /&gt;más allá de que como se señalara, aún en el marco de la Convención resulta &lt;br /&gt;atípico. &lt;br /&gt;Es por ello y teniendo presente que el juez tiene vedado &lt;br /&gt;aplicar analogía, la conclusión es que cuando se está hablando de los &lt;br /&gt;denominados “grupos políticos” no pueden incluirse en la Convención, por el &lt;br /&gt;hecho de que ella misma no lo menciona. &lt;br /&gt;Por ello consideramos que se trata de delitos de lesa &lt;br /&gt;humanidad, por ser delitos tipificados en nuestro régimen penal y ser &lt;br /&gt;186 &lt;br /&gt;calificados así por el derecho internacional de los Derechos Humanos. &lt;br /&gt;XI.- LA FORMA DE CUMPLIMIENTO DE LA PENA &lt;br /&gt;Como observara el Tribunal Oral Federal de Córdoba en la &lt;br /&gt;causa “Menéndez”, la detención domiciliaria es una excepción a la forma &lt;br /&gt;habitual de cumplimiento de la pena en prisión, cuya concesión debe &lt;br /&gt;evaluarse cuidadosamente y en su oportunidad a la luz de cada caso, por lo &lt;br /&gt;que el beneficio otorgado oportunamente en la instrucción de manera alguna &lt;br /&gt;resulta vinculante para el Tribunal. &lt;br /&gt;Se tiene en cuenta que la norma que posibilita la detención &lt;br /&gt;domiciliaria no es imperativa para el juez atento el verbo que campea en su &lt;br /&gt;redacción: “podrá” y si bien se establece la edad, ésta es sólo una de las &lt;br /&gt;pautas a tener en cuenta, entre otras. &lt;br /&gt;En tal sentido la Cámara Federal de Córdoba, en el incidente &lt;br /&gt;de prisión domiciliaria de Menéndez en autos “Díaz Carlos Alberto y otros”, &lt;br /&gt;señalaba que el uso del señalado verbo -“podrá”- significa que es una facultad &lt;br /&gt;discrecional exclusiva del juez, facultad delegada por el legislador al juzgador &lt;br /&gt;y no una obligación imperativa y automática dispuesta por la ley cuando se &lt;br /&gt;verifique la causal objetiva de la edad, como por el contrario sucedería si &lt;br /&gt;dijera “deberá”. Por lo que esa potestad que el legislador ha conferido al juez, &lt;br /&gt;“debe ejercerse razonable, oportuna y convenientemente en ejercicio de una &lt;br /&gt;discrecionalidad técnica para decidir acerca de la concesión o no de tal &lt;br /&gt;beneficio, a cuyo fin corresponde escoger una alternativa legalmente válida &lt;br /&gt;entre varias igualmente posibles, según el caso concreto en consideración”. &lt;br /&gt;En el “incidente de prisión domiciliaria “L.H.E.” resuelto por &lt;br /&gt;la Cámara Federal de La Plata en agosto de 2007, se afirmaba que "Hay que &lt;br /&gt;descartar cualquier argumento a priori que interprete el dato normativo &lt;br /&gt;(v.gr. ‘mayor de setenta años’) en sentido exegético. La hermenéutica textual, &lt;br /&gt;en efecto, contradice la previsión normativa (art. 33 ley 24660) que &lt;br /&gt;claramente establece la facultad de otorgarla por el órgano competente, &lt;br /&gt;como se ha dispuesto (conf., CNCP, Sala I, causa n° 7496 ‘ETCHECOLATZ, &lt;br /&gt;Miguel Osvaldo s/ Recurso de casación’, Reg. n1 9243.1)". Asimismo, se &lt;br /&gt;señalaba que "la sola constancia de ser ‘mayor de setenta años’ resulta, en &lt;br /&gt;principio, insuficiente para que aquella se aplique de modo automático”, que &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;187 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tal alternativa obedecía, de acuerdo a los considerandos del Decreto 1058/97, &lt;br /&gt;a "irrenunciables imperativos humanitarios", en tanto y en cuanto sean &lt;br /&gt;compatibles con las circunstancias del caso.   &lt;br /&gt;Clariá Olmedo (“Tratado de Derecho Procesal Penal”) señala que &lt;br /&gt;“...se trata de una norma facultativa para el juez, quien podrá conceder el &lt;br /&gt;beneficio si conforme a las constancias del caso, apareciera que el &lt;br /&gt;interesado no obstaculizará la recta actuación de la ley”. &lt;br /&gt;Deben tenerse en cuenta las características y gravedad de los &lt;br /&gt;delitos por los que se los condena y las altas penas que conllevan. En el citado &lt;br /&gt;precedente de la Cámara Federal cordobesa se señalaba que es irrelevante que &lt;br /&gt;el régimen de ejecución de la pena privativa de la libertad omita aludir a la &lt;br /&gt;naturaleza del delito, ya que en el marco de situaciones normativas se regulan &lt;br /&gt;formas de coerción procesal o medidas cautelares no punitivas y &lt;br /&gt;excepcionales (conf. Corte IDH, caso “Suárez Rosero” del 12-11-87, &lt;br /&gt;Comisión IDN caso 11245, informe 12/96), con la finalidad de asegurar el &lt;br /&gt;descubrimiento de la verdad y la aplicación de la ley (art.280 CPPN) mediante &lt;br /&gt;razonables restricciones y ciertas pautas objetivas. &lt;br /&gt;Se señalaba que en las Reglas Mínimas de Naciones Unidas &lt;br /&gt;sobre medidas no privativas de la libertad (Reglas de Tokio), adoptadas por la &lt;br /&gt;Asamblea General de la ONU por resolución 45/110 del 14 de diciembre de &lt;br /&gt;1990, en el punto 1.4 se dice que los objetivos fundamentales consisten en &lt;br /&gt;lograr el esfuerzo de los Estados Miembros “por alcanzar un equilibrio &lt;br /&gt;adecuado entre los derechos de los delincuentes, los derechos de las víctimas &lt;br /&gt;y el interés de la sociedad en la seguridad pública y la prevención del delito”. &lt;br /&gt;Y en el punto 8.1 se establece que la autoridad judicial “al adoptar su &lt;br /&gt;decisión deberá tener en consideración las necesidades de rehabilitación del &lt;br /&gt;delincuente, la protección de la sociedad y los intereses de la víctima, quien &lt;br /&gt;será consultada cuando corresponda”. &lt;br /&gt;Se agregaba que tal normativa impone la obligación de &lt;br /&gt;considerar las necesidades humanitarias del detenido y el interés de la &lt;br /&gt;sociedad en la seguridad pública y la prevención del delito, lo cual exige un &lt;br /&gt;marco de certidumbre jurídica al saber que quien comete un delito cumplirá &lt;br /&gt;su castigo en un establecimiento penitenciario, lo que constituye la regla &lt;br /&gt;188 &lt;br /&gt;general. &lt;br /&gt;Se ponderaban asimismo los antecedentes parlamentarios de &lt;br /&gt;la ley 26.472, como pauta de interpretación y se recordaba que el senador &lt;br /&gt;Marín sostuvo que “el juez dentro de sus facultades, podrá utilizar este &lt;br /&gt;beneficio o no, según cada caso, y determinará si cada una de las peticiones &lt;br /&gt;reúne los requisitos que se requieran para obtener esta libertad domiciliaria”. &lt;br /&gt;Que el senador Pichetto  expresó “lo que digo es que el concepto ‘podrá’ está &lt;br /&gt;dándole al juez una oportunidad de valorar los hechos cometidos” y, además, &lt;br /&gt;una responsabilidad para atender el delicado equilibrio entre lo humano, “el &lt;br /&gt;interés colectivo y la gravedad del hecho que tendrá que mensurar” y &lt;br /&gt;finalizaba afirmando que opinaba que “esto no cabe para hechos de alta &lt;br /&gt;violencia. Y la valoración ‘podrá’ pone sobre el juez una gran responsabilidad &lt;br /&gt;frente a la sociedad en cuanto al otorgamiento de este beneficio”. Asimismo &lt;br /&gt;debe tenerse en cuenta que en la Cámara de Diputados existen proyectos de &lt;br /&gt;ley para incorporar el art. 33 bis a la ley 24660, disponiendo que no será &lt;br /&gt;aplicable la prisión domiciliaria cuando se trate de delitos de lesa humanidad. &lt;br /&gt;Así lo ha entendido la Cámara Nacional de Casación Penal en &lt;br /&gt;“Chaban” del 24 de noviembre de 2005, entre otros, al reflejar que una de las &lt;br /&gt;pautas para decidir un encarcelamiento preventivo, está configurada por la &lt;br /&gt;“gravedad de los hechos concretos del proceso”. &lt;br /&gt;En el caso se trata de delitos de lesa humanidad, lo que tiene &lt;br /&gt;relevancia para la decisión. Al respecto, en el citado incidente resuelto por la &lt;br /&gt;Cámara Federal de La Plata, se señalaba que la naturaleza de los delitos &lt;br /&gt;“denota la importancia y la necesidad de un trato diferente de las personas &lt;br /&gt;imputadas o condenadas por esa índole de crímenes, sin que ello implique &lt;br /&gt;desconocer, obviamente, sus derechos fundamentales o decidir, respecto de &lt;br /&gt;ellos, en forma discriminatoria o sin igualdad en ‘igualdad de &lt;br /&gt;circunstancias’. El argumento central proviene del derecho internacional de &lt;br /&gt;los derechos humanos que responsabiliza a los Estados nacionales ante la &lt;br /&gt;comunidad internacional, de que sea entorpecida la investigación de la &lt;br /&gt;verdad, el juzgamiento y, de suyo, el cumplimiento de la pena de los delitos &lt;br /&gt;de lesa humanidad". &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;189 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asimismo el Juez Federal de La Plata Arnaldo Corazza en &lt;br /&gt;una solicitud de Etchecolatz, resuelta en noviembre de 2004, señalaba que los &lt;br /&gt;hechos por los que había sido condenado “por el contexto en el que &lt;br /&gt;ocurrieron, deben ser considerados, a la luz del derecho de gentes, crímenes &lt;br /&gt;contra la humanidad”, lo que implicaba reconocer que la magnitud y la &lt;br /&gt;extrema gravedad de los hechos cometidos y que ocurrieron en nuestro país &lt;br /&gt;en el período dictatorial del llamado Proceso de Reorganización Nacional, &lt;br /&gt;“son lesivos de normas jurídicas que reflejan los valores más fundamentales &lt;br /&gt;que la humanidad reconoce como inherentes a todos sus integrantes en tanto &lt;br /&gt;personas humanas. En otras palabras, los hechos por los que fuera &lt;br /&gt;condenado tienen el triste privilegio de poder integrar el reducido conjunto &lt;br /&gt;de conductas señaladas por la ley de las naciones como criminales y &lt;br /&gt;aberrantes”, con lo que había demostrado un evidente desprecio hacia gran &lt;br /&gt;parte de la sociedad. &lt;br /&gt;Es por ello que tenemos en cuenta la gravedad y el carácter &lt;br /&gt;de delitos de lesa humanidad y las altas penas, lo que permite presumir que &lt;br /&gt;podrán intentar eludir la acción de la justicia y, en su momento, el &lt;br /&gt;cumplimiento de la pena, a lo que se agrega la oposición a tal forma de &lt;br /&gt;cumplimiento expresada por la víctima, es que consideramos que la pena debe &lt;br /&gt;cumplirse en un establecimiento del Servicio Penitenciario Federal y &lt;br /&gt;revocarse la detención domiciliaria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;XII.- Que por todo lo expuesto y atento lo preceptuado por &lt;br /&gt;los arts.  1, 2, 3, 396, 398, 399, 400, 401, 403 y cc. del CPPN, el Tribunal,  &lt;br /&gt;FALLA: &lt;br /&gt;1) NO HACIENDO LUGAR a los planteos de nulidad y &lt;br /&gt;prescripción articulados por la Defensa Oficial. &lt;br /&gt;2) HO HACIENDO LUGAR  a la extracción de testimonios &lt;br /&gt;de la declaración de Víctor Ibáñez para que se investigue la posible comisión &lt;br /&gt;del delito de falso testimonio. &lt;br /&gt;3) CONDENANDO a SANTIAGO OMAR RIVEROS, de las &lt;br /&gt;demás condiciones personales obrantes en el encabezamiento, por ser co-&lt;br /&gt;190 &lt;br /&gt;autor penalmente responsable de los delitos de allanamiento ilegal, previsto &lt;br /&gt;en el art. 151 CP, en concurso ideal (art. 54 CP) con el de robo previsto en el &lt;br /&gt;art. 164 (ley 20509) agravado por el uso de armas, art. 166 inc.2 (ley 20642) &lt;br /&gt;CP; en concurso real (art. 55 CP) con los de privación ilegítima de la libertad &lt;br /&gt;agravada por el empleo de violencias –dos hechos- previsto en el art. 144 bis &lt;br /&gt;inc.1 y último párrafo (ley 14616) en función del art. 142 inc.1 (ley 20642) &lt;br /&gt;CP; tormentos, agravados por tratarse de perseguido político previsto en el &lt;br /&gt;art. 144 ter, primer y segundo párrafo CP (ley 14616), respecto de Iris Pereyra &lt;br /&gt;de Avellaneda y homicidio agravado por alevosía y por el concurso de dos o &lt;br /&gt;más personas, art. 80 incs. 2 y 4 CP (ley 20509), respecto de Floreal E. &lt;br /&gt;Avellaneda, a las penas de PRISIÓN PERPETUA E INHABILITACIÓN &lt;br /&gt;ABSOLUTA PERPETUA, accesorias legales y al pago de sesenta y nueve &lt;br /&gt;pesos con setenta centavos ($69,70) en concepto de costas (arts. 2, 12, 19, 40, &lt;br /&gt;41 y 45 CP y arts.530 y 531 CPPN). &lt;br /&gt;4) CONDENANDO a FERNANDO EXEQUIEL &lt;br /&gt;VERPLAETSEN de las demás condiciones personales obrantes en el &lt;br /&gt;encabezamiento, por ser co-autor penalmente responsable de los delitos de &lt;br /&gt;privación ilegítima de la libertad agravada por el empleo de violencias –dos &lt;br /&gt;hechos- previsto en el art. 144 bis inc.1 y último párrafo (ley 14616) en &lt;br /&gt;función del art. 142 inc.1 CP (ley 20642); tormentos agravados por tratarse de &lt;br /&gt;perseguido político previsto en el art. 144 ter, primer y segundo párrafo CP &lt;br /&gt;(ley 14616), respecto de Iris Pereyra de Avellaneda y tormentos seguidos de &lt;br /&gt;muerte, previsto en el art. 144 ter, primer y tercer párrafo CP (ley 14616), &lt;br /&gt;respecto de Floreal Edgardo Avellaneda, todos en concurso real, art. 55 CP, a &lt;br /&gt;las penas de VEINTICINCO AÑOS DE PRISIÓN E INHABILITACIÓN &lt;br /&gt;ABSOLUTA POR IGUAL TIEMPO, accesorias legales y al pago de sesenta y &lt;br /&gt;nueve pesos con setenta centavos ($69,70) en concepto de costas (arts. 2, 12, &lt;br /&gt;19, 40, 41 y 45 CP y arts.530 y 531 CPPN). &lt;br /&gt;5) ABSOLVIENDO a FERNANDO EXEQUIEL &lt;br /&gt;VERPLAETSEN de las demás condiciones personales obrantes en el &lt;br /&gt;encabezamiento, de los delitos de allanamiento ilegal (art.151 CP) y de robo &lt;br /&gt;agravado por armas y en banda (arts. 164 y 166 inc. 2 leyes 20509 y 20642 &lt;br /&gt;CP), por los que fuera acusado. &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;191 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) CONDENANDO a OSVALDO JORGE GARCÍA, de las &lt;br /&gt;demás condiciones personales obrantes en el encabezamiento, como co-autor &lt;br /&gt;penalmente responsable de los delitos allanamiento ilegal, previsto en el art. &lt;br /&gt;151 CP, en concurso ideal (art. 54 CP) con el de robo previsto en el art. 164 &lt;br /&gt;(ley 20509) agravado por el uso de armas art. 166 inc.2 (ley 20642) CP; en &lt;br /&gt;concurso real (art. 55 CP) con los de privación ilegítima de la libertad, &lt;br /&gt;agravada por el empleo de violencias –dos hechos- arts. 144 bis inc. 1 y &lt;br /&gt;último párrafo (ley 14616) CP, éste en función del art. 142 inc. 1 (ley 20642), &lt;br /&gt;y como partícipe primario de los delitos de tormentos agravados por tratarse &lt;br /&gt;de perseguido político art. 144 ter, primer y segundo párrafo (ley 14616) CP, &lt;br /&gt;respecto de Iris Pereyra de Avellaneda y de tormentos seguidos de muerte, art. &lt;br /&gt;144 ter, primer y tercer párrafo (ley 14616) CP, respecto de Floreal Edgardo &lt;br /&gt;Avellaneda, en concurso real (art. 55 CP) a las penas de DIECIOCHO AÑOS &lt;br /&gt;DE PRISIÓN E INHABILITACIÓN ABSOLUTA POR IGUAL TIEMPO, &lt;br /&gt;accesorias legales y al pago de sesenta y nueve pesos con setenta centavos &lt;br /&gt;($69,70) en concepto de costas (arts. 2, 12, 19, 40, 41 y 45 CP y arts.530 y &lt;br /&gt;531 CPPN). &lt;br /&gt;7) CONDENANDO a RAÚL HORACIO HARSICH, de las &lt;br /&gt;demás condiciones personales obrantes en el encabezamiento, como co-autor &lt;br /&gt;penalmente responsable de los delitos de allanamiento ilegal, art. 151 CP; &lt;br /&gt;privación ilegítima de la libertad, agravada por el empleo de violencias –dos &lt;br /&gt;hechos-, previstos en el art. 144 bis inc. 1 y último párrafo (ley 14616) CP, &lt;br /&gt;éste en función del art. 142 inc. 1 (ley 20642) y como partícipe primario del &lt;br /&gt;robo previsto en el art. 164 (ley 20509) agravado por el uso de armas art. 166 &lt;br /&gt;inc.2 (ley 20642) CP, a las penas de OCHO AÑOS DE PRISIÓN E &lt;br /&gt;INHABILITACIÓN ABSOLUTA POR IGUAL TIEMPO, accesorias legales &lt;br /&gt;y al pago de sesenta y nueve pesos con setenta centavos ($69,70) en concepto &lt;br /&gt;de costas (arts. 2, 12, 19, 40, 41, 45, 54 y 55 CP y arts.530 y 531 CPPN). &lt;br /&gt;8) ABSOLVIENDO a RAÚL HORACIO HARSICH, de las &lt;br /&gt;demás condiciones personales obrantes en el encabezamiento, de los delitos &lt;br /&gt;de tormentos agravados –dos hechos- art. 144 ter CP y homicidio calificado, &lt;br /&gt;art. 80 inc. 2 y 4 CP (ley 20509), sin costas. &lt;br /&gt;9) CONDENANDO a CÉSAR AMADEO FRAGNI, de las &lt;br /&gt;192 &lt;br /&gt;demás condiciones personales obrantes en el encabezamiento, como co-autor &lt;br /&gt;penalmente responsable de los delitos de allanamiento ilegal, art. 151 CP; &lt;br /&gt;privación ilegítima de la libertad, agravada por el empleo de violencias –dos &lt;br /&gt;hechos-, previstos en el art. 144 bis inc. 1 y último párrafo (ley 14616) CP, &lt;br /&gt;éste en función del art. 142 inc. 1 (ley 20642) y como partícipe primario del  &lt;br /&gt;robo previsto en el art. 164 (ley 20509) agravado por el uso de armas art. 166 &lt;br /&gt;inc.2 (ley 20642) CP, a las penas de OCHO AÑOS DE PRISIÓN E &lt;br /&gt;INHABILITACIÓN ABSOLUTA POR IGUAL TIEMPO, accesorias legales &lt;br /&gt;y al pago de sesenta y nueve pesos con setenta centavos ($69,70) en concepto &lt;br /&gt;de costas (arts. 2, 12, 19, 40, 41, 45, 54 y 55 CP y arts.530 y 531 CPPN). &lt;br /&gt;10) ABSOLVIENDO a CÉSAR AMADEO FRAGNI, de las &lt;br /&gt;demás condiciones personales obrantes en el encabezamiento, de los delitos &lt;br /&gt;de tormentos agravados –dos hechos- art. 144 ter CP y homicidio calificado, &lt;br /&gt;art. 80 inc. 2 y 4 CP (ley 20509), sin costas. &lt;br /&gt;11) CONDENANDO A ALBERTO ANGEL ANETO de las &lt;br /&gt;demás condiciones personales obrantes en el encabezamiento, como co-autor &lt;br /&gt;penalmente responsable de los delitos de allanamiento ilegal, previsto en el &lt;br /&gt;art. 151 CP; privación ilegítima de la libertad, agravada por el empleo de &lt;br /&gt;violencias –dos hechos-, prevista en los arts. 144 bis inc. 1 y último párrafo &lt;br /&gt;(ley 14616), éste en función del art. 142 inc. 1 (ley 20642); tormentos, &lt;br /&gt;agravados por tratarse de perseguido político, previsto en el art. 144 ter &lt;br /&gt;primer y segundo párrafo (ley 14616) respecto de Iris Pereyra de Avellaneda y &lt;br /&gt;como partícipe primario de tormentos agravados por tratarse de perseguido &lt;br /&gt;político, art. 144 ter, primer y segundo párrafo (ley 14616) respecto de Floreal &lt;br /&gt;Edgardo Avellaneda y de robo previsto en el art. 164 (ley 20509) agravado &lt;br /&gt;por el uso de armas, art. 166 inc.2 (ley 20642) CP, en concurso real (art. 55 &lt;br /&gt;CP), a las penas de CATORCE AÑOS DE PRISIÓN E INHABILITACIÓN &lt;br /&gt;ABSOLUTA POR IGUAL TIEMPO, accesorias legales y al pago de sesenta y &lt;br /&gt;nueve pesos con setenta centavos ($69,70) en concepto de costas (arts. 2, 12, &lt;br /&gt;19, 40, 41, 45, 54 y 55 CP y arts.530 y 531 CPPN). &lt;br /&gt;12) ABSOLVIENDO a ALBERTO ÁNGEL ANETO del &lt;br /&gt;delito de homicidio calificado art. 80 inc. 2 y 4 CP (ley 20509), por el que &lt;br /&gt;fuera acusado, sin costas. &lt;br /&gt;Poder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la NaciónPoder Judicial de la Nación    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;193 &lt;br /&gt;U &lt;br /&gt;S &lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O &lt;br /&gt;F &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;C &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;A &lt;br /&gt;L &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13)  DECLARANDO que los delitos por los que se los &lt;br /&gt;condena son DELITOS DE LESA HUMANIDAD. &lt;br /&gt;14) ORDENANDO que el cumplimiento de las penas &lt;br /&gt;impuestas sea llevado a cabo en un establecimiento del Servicio Penitenciario &lt;br /&gt;Federal y en el caso de Fernando Ezequiel Verplaetsen previo examen pericial &lt;br /&gt;médico y psicológico. &lt;br /&gt;15) DESIGNANDO como Juez de Ejecución Penal a la Dra. &lt;br /&gt;Lucila E. Larrandart. &lt;br /&gt;16) DIFIRIENDO la regulación de los honorarios &lt;br /&gt;profesionales de los abogados intervinientes, hasta tanto den cumplimiento a &lt;br /&gt;las normas impositivas vigentes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dese lectura, protocolícese, comuníquese al Juzgado Federal &lt;br /&gt;que previno, a la Fiscalía interviniente en la instrucción, al Registro Nacional &lt;br /&gt;de Reincidencia, al Servicio Penitenciario Federal y a quien corresponda. &lt;br /&gt;Oportunamente archívese.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1633960401387724971-6056180890566276415?l=casapueblos-alegatos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/feeds/6056180890566276415/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1633960401387724971&amp;postID=6056180890566276415' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default/6056180890566276415'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default/6056180890566276415'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/2010/01/sentencia-dictada-en-el-juicio-por.html' title='SENTENCIA DICTADA EN EL JUICIO POR FLOREAL &quot;EL NEGRITO&quot; AVELLANEDA'/><author><name>Casapueblos - AEDD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08655130300651914347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='13' src='http://bp1.blogger.com/_iVNHJE2Cu2g/SATtKcQ-BAI/AAAAAAAAAkA/ulEFUCVUXaQ/S220/LOGO+CASAPUEBLOS-AEDD.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1633960401387724971.post-5686780911881124282</id><published>2007-11-28T23:52:00.000-08:00</published><updated>2010-01-22T07:12:13.105-08:00</updated><title type='text'>ALEGATO COMPLETO Justicia Ya! - Causa FEBRES</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;Alegato en causa Febres.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Miércoles 21/11/07.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a alegar en representación de la querella unificada de Carlos Gregorio Lordkipanidse, la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos y la Fundación Investigación y Defensa Legal Argentina, como parte del colectivo Justicia Ya, las Dras Liliana Mazea y quien les habla, la Dra &lt;b&gt;Myriam Bregman.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta querella ha sido muy crítica en cómo llega a la etapa oral el presente proceso, y todo ello ha sido reflejado en la actividad que hemos desarrollado en la causa en la que hasta último momento hemos intentado evitar que se desarrolle con estas características cuyas consecuencias enfrentamos hoy, a la hora de exigir condena, demostrándose así que no era un mero purismo técnico político lo que guiaba nuestro accionar.&lt;br /&gt;Es por eso que nuestro alegato contemplará esas limitaciones que nos han sido impuestas e intentará dar cuenta de la dimensión del genocidio cometido en la Argentina y que tuvo en la Escuela de Mecánica de la Armada uno de los más grandes CCD y exterminio. Carlos Lordkipanidse, ex detenido-desaparecido en la ESMA, nos relató en su extenso y completo testimonio: “Una de las mas arduas y mas difíciles que tuve que desarrollar en la ESMA fue la copia de un material microfílmico donde estaban absolutamente todos los datos de todas las personas que habían pasado desde el inicio del funcionamiento de la Escuela de Mecánica hasta ese momento... era una caja de aproximadamente un metro de largo por unos cuarenta centímetros de ancho que tenía unos rollos de acetato... una máquina permitía ver una por una las caras de las personas que habían que estaban registradas ahí.. la certeza de que la cantidad de gente que había pasado por ese lugar era innumerable...Me dio la dimensión del genocidio que se había cometido en ese lugar: caras de chicos y chicas, gente grande, niños, mujeres mayores, una tras otra pasando a velocidad fue una de las cosas que mas me golpearon porque pude comprobar la existencia de un verdadero genocidio. Esta tarea fue supervisada por el prefecto Febrés... se encargó de trasladar las copias... tres juegos sobre un original”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratando de encontrar una y otra vez una definición que grafique este juicio, que ponga en palabras sencillas, que puedan trascender esta cerrada sala, encontramos una del lenguaje coloquial, no jurídico, pero que representa lo que queremos decir: este juicio trató de ser EL ÁRBOL QUE OCULTE EL BOSQUE.&lt;br /&gt;Aunque es posible que por todo ello tenga un limitado resultado jurídico, el objetivo no se ha cumplido cabalmente en el terreno social: salieron una vez más a la luz los horrendos crímenes cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada y también cómo ese centro clandestino de detención fue una parte más del plan genocida.&lt;br /&gt;La ESMA constituyó uno de los núcleos operativos de la Armada, ya que en cada base de la Armada funcionó un CCD, todo ello para implementar la represión que hoy continua impune.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este debate, que insumirá aproximadamente: 2 meses, 11 audiencias testimoniales, 38 testigos, 4 de ellos los propios casos, otros 31 sobrevivientes de la ESMA, 1 familiar y 2 miembros del CEMIDA. Con un promedio de una hora y media por declaración, se escuchó en esta sala durante 53 horas de relato de los sobrevivientes sobre los crímenes atroces cometidos por los genocidas en la ESMA.&lt;br /&gt;Todo ello para juzgar 4 casos de tormentos. 4 crímenes terribles, que no queremos minimizar, porque la tortura estatal es terrible AYER como HOY, aunque sea un solo caso. Pero no fueron 4 delitos aislados, sino que son parte de un plan conjunto, inescindible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entiende esta querella unificada que los delitos que aquí se juzgan, fueron parte de un proceso más amplio que vivió la Argentina, un plan sistemático, ya probado (en causa 13, causa 44 y causas 2251 y 2506 del TOF 1 de La Plata) y cuyas consecuencias planificadas de impunidad alcanzan al día de hoy y tienen como resultado la desaparición de JORGE JULIO LÓPEZ, también hasta la fecha impune.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a insistir con que los hechos aquí tratados, ocurridos en el ámbito de la Escuela de Mecánica de la Armada, no son delitos aislados. Son parte de un plan sistemático de exterminio: un genocidio que se llevó a cabo como parte de un proyecto económico, político y social que tenía como objetivo cambiar la estructura del país, disciplinar y aumentar la explotación de la clase trabajadora, muestra de lo cual es que a un año de implantada la dictadura de Jorge Rafael Videla y su ministro José Alfredo Martínez de Hoz los salarios reales sufrieron una de las mayores caídas de la historia nacional y se produjo una enorme transferencia de ingresos de los sectores asalariados hacia las grandes multinacionales y sectores financieros. Esto, a la vez que al mismo ritmo se redoblaban las ataduras con los países imperialistas. Pero, en para traer a debate, de ese monstruoso genocidio económico, social y político, se han seleccionado 4 casos de tormentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ello de:&lt;br /&gt;· más de 5000 detenidos-desaparecidos que pasaron por la ESMA&lt;br /&gt;· 445 víctimas que están identificadas con nombre y apellido en la causa, y que estuvieron secuestradas durante el período en que Héctor Febres formó parte del grupo de tareas de la ESMA. Miles más continúan en el anonimato&lt;br /&gt;· al menos 16 mujeres embarazadas que durante ese mismo período tuvieron sus bebés en cautiverio, la mayoría de ellas continúan desaparecidas, y sus bebés apropiados&lt;br /&gt;· al menos 19 detenidos-desaparecidos que fueron asesinados en la ESMA durante el mismo período. Miles continúan en el anonimato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También, debemos decir que se ha seleccionado un represor, de cuyas características evitaremos hablar porque como dijo Carlos Lordkipanidse “Le decían el Gordo Selva, se lo nombra con este nombre por que el resto de los integrantes del grupo de tareas tenían nombre de animales y este le decían selva porque era todos los animales juntos” Pero sí queremos decir que ese represor fue “seleccionado” de una&lt;br /&gt;enorme lista de más de casi 300 represores que sabemos que pasaron por la ESMA, que están identificados, una gran parte con nombre y apellido, otros con apodos y descripción física, cuyos datos figuran en la causa ESMA, y que prácticamente en su totalidad fueron aportados por el trabajo incesante de los sobrevivientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántos pasaron en realidad, nos preguntamos, para poder sostener un centro de exterminio y tortura de estas características? Militares, hidrógrafos que planeaban los vuelos de la muerte, médicos y enfermeros que colaboraban en mantener vivos a los prisioneros o a aplicarles las inyecciones previo a los vuelos de la muerte. Todo eso, sin mencionar la inmensa cantidad de represores que no han sido ni siquiera investigados, ni indagados, ni procesados, como es el caso, sin ir más lejos, de algunos de los testigos citados y luego desistidos por la defensa de Febrés, que fueron Directores de Instrucción Naval en la ESMA mientras funcionó como campo de concentración. A los cuales debemos adicionarle capellanes que brindaron misa en el&lt;br /&gt;centro del horror; médicos, odontólogos, enfermeros del Hospital Naval; o “los verdes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Carlos García&lt;/b&gt; nos relataba “&lt;i&gt;para describir un poquito lo que era eso había guardias, después supe que eran guardias chicos, chicos de ahí, de la Escuela, eran los estudiantes que eran los verdes, tenían entre dieciocho y diecinueve años y eran muy malos, muy malos, uno se movía y le pegaban un palazo en la cabeza”&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;Y en este punto nos queremos detener en una particularidad. Muchos de los testigos hablaron de la brutalidad de “&lt;b&gt;los verdes”.&lt;/b&gt; Esos jóvenes de aquel momento hoy siguen integrando la Armada. Como dijo el testigo &lt;b&gt;José García&lt;/b&gt; “&lt;i&gt;de MAYOR para arriba están todos implicados&lt;/i&gt;”. Lo cual, si lo trasladamos a la estructura de la Armada debemos decir &lt;i&gt;“de Capitán de Navío para arriba están todos implicados”.&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo podemos hacerlo extensivo a la Suboficialidad.&lt;br /&gt;En este sentido, nos brindó un completísimo aporte en estas audiencias, &lt;b&gt;ENRIQUE MARIO FUKMAN:&lt;/b&gt; &lt;i&gt;“Nosotros estábamos en la colchoneta descalzos, con grilletes, la capucha y ellos nos pegaban eran golpes, golpes y golpes, sin ninguna pregunta sin ningún interrogatorio; uno quería gritar que paren y no podía; si se caía, inmediatamente las botas de los guardias en la cabeza, seguían todo el tiempo que quería el guardia; de golpe le decían al Topo ¡acostate! y uno sentía los grilletes del Topo y lo veía acostándose y en ese segundo uno respiraba aliviado le habían dejado de dar al compañero, pero ese alivio duraba apenas un segundo porque eso significaba que yo era el quinto de la fila y faltaba uno menos, cuando le daban a Strazzeri, lo tenía al lado, escuchaba al lado los golpes, era desesperante no poder gritar ‘paren de darle’, y en el momento que le decían a Strazzeri ¡acostate!, el alivio era tremendamente grande y la desesperación aun mayor porque el siguiente era yo”.&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;Y continuó “&lt;i&gt;Cada vez que Teresa iba al baño cuando volvía la violaban, si iba una vez al baño la violaban una vez si iba dos veces al baño la violaban dos veces”&lt;/i&gt;. También nos ilustraba el testigo: “Estando en la ESMA los oficiales nos decían que en la Armada toda la oficialidad había pasado por algún ‘&lt;i&gt;&lt;b&gt;chupadero’,&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; por algún campo, en cada Base, en cada asentamiento de la Armada había un CCD, y toda la oficialidad de la Armada al menos una vez paso por alguno de ellos, por lo menos una vez torturo o por lo menos alguna vez participo de un traslado, todos los oficiales de la armada en los años 76, 77, 78 y 79 por lo menos participaron del genocidio que hubo en nuestro país. Para ser concreto habría que preguntarle al Almirante Godoy, el cual estuvo asignado en sus funciones en la base de Mar del Plata, que pasó con Cecilia Viñas, que estuvo en la ESMA y después fue llevada a la base de Mar del Plata, que paso, porque si Godoy estuvo en Mar del Plata estuvo en el Centro clandestino de detención que allí funciono y hoy es el Comandante en Jefe de la Armada, nosotros no queremos saber absolutamente nada con ellos porque ellos tienen que estar en el único lugar que tienen que estar que es la cárcel como genocidas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todo ello, se seleccionaron 4 hechos de tormentos. Tanto se parcializó: que llegamos a casos extremos como el ejemplo que relataremos. Se juzga en este juicio a Febrés por las torturas inflingidas a Carlos Lordkipanidse. Él y su bebé de 20 días fueron torturados en la ESMA. “&lt;b&gt;COLOCAN A MI BEBE SOBRE MI CUERPO Y ME APLICAN PICANA ELÉCTRICA&lt;/b&gt;”, relató. Los dos juntos. Los mismos represores torturando. La misma picana. El mismo hecho. Sin embargo, en este juicio no se juzga a Febres por la tortura del hijo de Carlos .... Y siendo este el cuarto juicio que transcurre con estas características de parcialización, creemos que ya no estamos ante criticables ejemplos aislados, sino que nos hace pensar en una práctica jurídica más compleja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es nuestra responsabilidad dejar aquí sentado que no es ese el objeto de nuestra búsqueda. El objetivo esencial es otro y es mucho más ambicioso. Es lograr que se juzgue y se condene a todos y cada uno de los genocidas por todos y cada uno de los compañeros secuestrados, torturados, asesinados o desaparecidos. Ante ello cabe preguntarnos si esta forma de juzgar a los genocidas -que se reproduce en prácticamente la totalidad de los juzgados del país-, no se impone por ser funcional a los intereses políticos: tanto de aquellos que pretenden mantener la impunidad absoluta, como de quienes pregonan que es suficiente con juzgar a unos pocos asesinos paradigmáticos, o según la nueva terminología “juzgando a algunos jerarcas”.&lt;br /&gt;El fraccionamiento de las causas desdibuja, diluye una y otra vez el plan sistemático de exterminio, y como lo vemos en concreto en este caso, conspira contra el análisis de los esquemas de responsabilidades de los imputados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sres. Jueces, otra vez. De todos los hechos ocurridos en la ESMA, se seleccionaron 4 casos. Y en el último recorte que sufrió esta causa, ya en este Tribunal Oral, se dejó afuera del juzgamiento las torturas seguidas de muerte &lt;b&gt;RAIMUNDO VILLAFLOR&lt;/b&gt;. Es por eso que cuando es indiscutible que Febrés tendría que ser condenado a perpetuidad, siendo que los crímenes que cometió no ameritan que esté un solo día más en libertad o en detenciones de privilegio, este modo de juzgamiento y análisis de responsabilidades conspira concretamente contra ello. Asimismo, juzgando en forma aislada, fraccionada, empezando siempre de cero, se requiere cada vez que los sobrevivientes digan lo que vivieron y sufrieron.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Se los revictimiza cuando se toma un solo elemento aislado de un relato plagado de crímenes, porque se está banalizando el relato, y también cuando se condena a uno solo de los responsables y por unos pocos de los innumerables delitos por él cometidos. Y en este caso la víctima no es solo el sobreviviente o el familiar, es toda una sociedad, que convive con la impunidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;La exposición de los testigos se redimensiona. Un punto que queremos traer a reflexión en estos alegatos, es que en este cuarto juicio como en los anteriores, los que son parte de la estructura del Estado, las fiscalías, ofrecen casi exclusivamente como prueba los testimonios de las víctimas. Esto puede estar muy bien para los querellantes particulares. Pero creemos que es al menos insuficiente para aquellos que son parte de la estructura del Estado, de quienes debería exigirse una actividad tendiente a la apertura de los archivos de la represión, el aporte de las listas de todos los que integraron las fuerzas armadas, de seguridad e inteligencia por aquellos años, etc.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Ahora nos queremos referir a otra cuestión que surgió de este debate y que enmarcan el accionar del imputado Febrés. Esto es el la participación de las instituciones civiles. El genocidio es un proceso que como tal tiene etapas de: preparación, desarrollo y justificación y planificación de impunidad. Por eso una práctica social genocida es tanto aquella que colabora en el desarrollo del genocidio como aquella que lo justifica ideológica, jurídica y políticamente. Una vez más quedó claro en este proceso, que se trató de un genocidio y por lo tanto contó con el apoyo, auspicio y participación de instituciones civiles para aniquilar a un grupo, que tuvo en la ESMA uno de sus centros de exterminio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;1.-&lt;/b&gt; Sobre &lt;b&gt;LA IGLESIA&lt;/b&gt; diremos: se indica en el libro “El Silencio”, que es prueba agregada en el presente que: “Cuando la Comisión Interamericana de Derechos Humanos visitó la ESMA en 1979 no encontró ni rastro de los prisioneros. Con ayuda de la Iglesia, la Armada los había escondido en la Isla “El Silencio” y en otro pasaje del mismo libro: “&lt;i&gt;Dos semanas después con ese DNI a nombre de Hernández, el grupo de tareas adquirió la Isla El Silencio, a pocos metros de la boca del Chañá – Miní, donde hay un enorme destacamento de Prefectura. (…) Según la escritura, el vendedor de El Silencio fue Emilio Teodoro Graselli, el secretario del Vicariato General Castrense, que conocía a varios marinos del grupo de tareas y sabía lo que pasaba en los campos de concentración de la dictadura”&lt;/i&gt; pág 191. Asimismo, nos decía &lt;b&gt;Lordkipanidse&lt;/b&gt;, quién estuvo prisionero en El Silencio: &lt;i&gt;“lo que nosotros supimos de este lugar, es que pertenecía a la Curia, que la Curia había cedido de alguna manera ya sea por venta fraguada o voluntariamente...”&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;2.-&lt;/b&gt; Sobre el &lt;b&gt;EMPRESARIADO&lt;/b&gt;: nos decía la testigo &lt;b&gt;Graciela Daleo&lt;/b&gt; &lt;i&gt;“sigo insistiendo en que es absolutamente necesario que todos los genocidas vayan a la cárcel, que sean juzgados y castigados por todos los crímenes que cometieron, y cuando digo esto no son solamente los que, de civil tenían el uniforme bajo sino también los civiles porque nada de esto, nada de todo esto que yo relate que solamente un pedacito de lo que vivió nuestro pueblo se pudo hacer sin que hubiera empresarios que apoyaran, sin que hubiera por ejemplo empresarios a los cuales iban los miembros del grupo de tareas de la ESMA, de la zona norte de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires a hablar con las patronales, para que les pasaran el dato de quienes eran los delegados, los militantes mas activos para luego secuestrarlos, no pudo ser posible lo que paso en nuestro país si por ejemplo, la directiva de la comisión nacional de energía atómica no hubiera entregado los militantes mas activos…”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Como dijo Lordkipanidse cuando esta querella le consultó si había visto civiles en la ESMA: “&lt;i&gt;Vamos a empezar por …el que fue …Ministro de Economía de la Argentina, el Doctor Alemán, no se si es doctor ...(i)... Alemán este estuvo en una oportunidad en la Escuela de Mecánica de la Armada donde se le presentó a dos detenidos desaparecidos. A Dameri Silvia ...(i)...y Orlando Ruiz que se los acusaba en esa oportunidad de haber participado en un hipotético atentado contra la vida de Alemán ...(i)... cosa que no se si es cierto o no…esto fue en año ochenta y uno”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;3.-&lt;/b&gt; &lt;b&gt;Poder Judicial&lt;/b&gt;: Es conocida también la complicidad del Poder Judicial, que rechazaba los hábeas corpus presentados por los familiares de los detenidos desaparecidos. En muchos casos, se les cobraban las costas, gesto claramente dirigido a desalentar la vía judicial. Muchos de esos jueces y fiscales que juraron por los Estatutos y Actas del Proceso, hoy continúan en funciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;4.- Medios de comunicación&lt;/b&gt;: Vimos en este juicio sólo una parte de lo que fue el rol jugado por los medios de comunicación en la dictadura. Tan es así que se propagó la idea en el país que “para enterarse algo hay que escuchar Radio Colonia”, ubicada en el Uruguay.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En esta sala contamos en este punto con el valioso testimonio de &lt;b&gt;LÁZARO GLADSTEIN&lt;/b&gt;, quien nos relató cómo durante su cautiverio en la ESMA fue obligado a realizar una entrevista junto a Thelma Jara de Cabezas, otra detenida desaparecida, presentándose como sobrino de Thelma donde ella debía decir que se había exiliado por voluntad propia y que no estaba secuestrada. Los reportajes eran armados por los marinos de la ESMA como contrapartida a las denuncias que empezaban a recorrer el mundo. Es por eso que Thelma Jara de Cabezas y Lázaro Gladstein fueron obligados a realizar esa nota.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Dicha nota fue tapa de la REVISTA PARA TI en septiembre del 79 titulada: “&lt;i&gt;Derechos Humanos: habla la madre de un subversivo muerto”&lt;/i&gt;. &lt;i&gt;“La nota salió publicada exactamente como había sido armada en la ESMA… entiendo que tanto el periodista como el fotógrafo no estaban al tanto de lo que se trataba creían que estaban haciendo una nota genuina o por lo menos que no estaban en contacto con un grupo de tareas, pero entiendo también que la redacción de la revista sabía de qué se trataba, porque lo que salió no tuvo nada que ver con lo que se hizo realmente en la nota, salió publicado lo que Marcelo (Cavallo) había redactado como nota”,&lt;/i&gt; relató Gladstein.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Sin analizar esta participación civil, no se puede comprender la impunidad y alevosía con la que Héctor Antonio Febrés se movía. Como expresamos anteriormente, el genocidio es un proceso, por ello, se propagan las condiciones que impuso el genocidio cuando se mantienen los privilegios económicos que ese plan impuso, la destrucción de la salud, la educación y la transferencia de ingresos a los grandes empresarios que se beneficiaron con el golpe. Y también, Sres. Jueces, cuando, decenas de esos jóvenes que nacieron en la ESMA siguen apropiados, cuando Febrés sigue guardando silencio sobre su destino y el de sus padres. Debemos decir que todo lo que contribuya a sostener ese silencio, ese ocultamiento de pruebas, esa impunidad, contribuye y se hace parte del plan genocida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En concreto, en el terreno cultural, por ejemplo, cuando reiteradamente en esta Sala se habló de tortura asimilando el concepto a la forma más paradigmática que utilizó el aparato de exterminio: la picana eléctrica. Se les preguntó a las víctimas que venían a la sala en calidad de testigos “¿usted fue torturado?” Es más, a Febrés se lo trae a juicio por 4 tormentos. ¿Qué significa ello? ¿si tenemos que concursar los delitos de torturas cometidos por Febres contra Margari, García, Prada y Lordkipanidse, cómo debemos hacerlo? ¿Cuántas veces los torturó? Como dijo nuestro compañero Carlos Lordkipanidse, querellante en autos, &lt;i&gt;&lt;b&gt;“¿cuantas sesiones de tortura, concretamente…? mire vamos a hacer una cuestión de definición acerca de lo que significa la tortura, bueno entonces yo fui torturado durante exactamente dos años y medio de mi vida”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;La sumatoria de hechos a imputar serían cientos o miles. Debemos romper con la lógica que impone el derecho común. Estamos ante un plan sistemático, estamos ante la existencia masiva de centros clandestinos de detención y exterminio, los delitos que cometió Febres sobrepasan los delitos comunes, son un genocidio. Aunque, ya lo dijimos oportunamente y lo reiteramos ahora, llamativamente, vimos el primer día de audiencia cómo Héctor Antonio Febrés ingresó a esta sala, sin las características esposas con que comúnmente se trae a los presos pobres y comunes, con dos camaradas de la fuerza, vestidos de traje, luego de pasar sus días en una privilegiada jaula de oro en el Delta del Tigre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Esto, violando incluso las disposiciones que pomposamente anunció la Ministro de Defensa de la Nación y así también la Cámara Federal en cuanto a la custodia de los represores. Todo lo dicho, da cuenta de una intencionalidad claramente política en el accionar del imputado Héctor Antonio Febres. Febres fue visto en todos y cada uno de los sectores de la ESMA, se demostró su dominio sobre el “sector 4”, sobre el sector de las embarazadas, en las salidas de los detenidos-desaparecidos en libertad vigilada, en la planificación y realización de los secuestros, en el manejo de los archivos microfilmados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Da cuenta también de la planificación y conciencia plena de sus actos como parte de un plan establecido a nivel país, en el cual a Febres le tocó ser un engranaje fundamental de una única maquinaria genocida. Esa intencionalidad política y el señorío fáctico que Febrés tenía sobre el campo de concentración y exterminio confirma que no es autor de una serie de delitos comunes, sino que fue una pieza clave en el genocidio que se desarrolló en la Argentina. Entiende esta querella que el imputado Febres debe ser condenado como &lt;b&gt;CO-AUTOR&lt;/b&gt; de los delitos por los que realizaremos acusación, dicha figura es la que encuadra más claramente con el modo comisito de los delitos analizados. Ello porque la autoría es “la concurrencia querida, consciente y con división del trabajo de varios autores, con el fin de cometer el mismo resultado típico”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;El plan de exterminio implicaba la práctica sistemática de secuestros, torturas, apropiación de niños, la desaparición forzada y el asesinato de decenas de miles de personas. En el mismo plan estaba determinado que habría reparto de roles, división del trabajo criminal entre todas las fuerzas armadas y de seguridad y también con instituciones y partícipes civiles. En dicha planificación del plan criminal, el grupo de tareas 3.3.2 perteneciente a la Armada pero integrado por miembros de esta y otras fuerzas, tuvo a su cargo la realización de una importante parte del plan genocida, teniendo en cuenta que han pasado por el CCD que funcionó en la ESMA más de 5.000 detenidos desaparecidos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Como bien quedó demostrado, a lo largo de todo el debate, para lograr los nefastos fines propuestos, el funcionamiento de este CCD estaba organizado a grosso modo por tres áreas: Inteligencia (encargada de los interrogatorios y de marcar las personas a secuestrar), Operaciones (Encargada de realizar los secuestros) y Logística (encargada del mantenimiento del CCD así como de otros menesteres tales como el reparto de los bienes robados a los detenidos). Esto, no implicaba que un represor cumpliera solamente tareas de una de estas áreas ya que normalmente, como es el caso del imputado Febrés, cumplían diversas funciones participando en los secuestros, en los interrogatorios, teniendo a su cargo detenidos, ordenando y/o supervisando el trabajo esclavo, participando en los traslados, haciendo guardia, etc.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En resumen, lo que estamos afirmando es que para la realización del plan genocida era necesaria esta división del trabajo criminal, donde las diversas acciones de cada uno de los que participaron eran una parte de la ejecución de conjunto del mismo. En cuanto a la faz objetiva de la co-autoría entendemos que se da en el caso un dominio colectivo del hecho. Por lo tanto habiendo quedado demostrada la participación de Febrés en la ejecución del plan criminal y su voluntad en la comisión de dichos hechos, habiendo cumplido diversas funciones en la ESMA debe ser imputado en carácter de coautor de los delitos por los que a continuación solicitaremos condena.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Manteniendo la plataforma fáctica, pues los hechos por los que fue indagado el imputado Febrés no varían, solicitamos que en virtud de las facultades del art. 401 del Código Procesal Penal de la Nación: &lt;b&gt;&lt;span style="color: #009900;"&gt;se cambie la calificación legal y se lo condene a Héctor Antonio Febres a la pena de 25 años de reclusión, a cumplirse en cárcel común y efectiva, por el delito de genocidio, ello en concurso real con los delitos de:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;-privación ilegal de la libertad agravada respecto de Alfredo Margari, Carlos García, Josefa Prada y Carlos Lordkipanidse;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;-tormentos agravados respecto de Alfredo Margari, Carlos García, Josefa Prada y Carlos Lordkipanidse; y&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;-reducción a la servidumbre respecto de García, Margari y Lordkipanidse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Estamos convencidos que los delitos que cometió el imputado Febres deberían corresponderse con una &lt;b&gt;CONDENA PERPETUA&lt;/b&gt;. Que a la hora de efectuar la acusación no podamos hacerlo por más de 25 años, es responsabilidad de cada uno de los que fragmentaron este proceso y de los que permitieron que así se desarrolle. Esta querella se opuso a que así sea. Es consecuencia de estas causas que desdibujan y diluyen&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;responsabilidades. Desde esta querella seguiremos insistiendo en que esos crímenes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;merecen la &lt;b&gt;&lt;span style="color: #006600;"&gt;CONDENA PERPETUA POR GENOCIDIO.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; También, se nos ha dicho que el delito de genocidio no contempla penas en el derecho interno. Creemos que esa visión, muestra una media verdad y opaca otra mucho más real. Que esa reglamentación interna no se haya efectuado aun, no es imputable a las víctimas ni a los que buscamos que se reconozca el genocidio cometido en la Argentina. Es imputable a este Estado, jurídicamente continuador de aquel que cometiera el genocidio que no ha cumplido con las obligaciones asumidas, cómo si lo hace día a día en el pago de la deuda externa contraída por la dictadura o en sostener más de 500 leyes provenientes de la misma, por ejemplo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Para finalizar, sres. Jueces y antes de pasarle el uso de la palabra a la Dra. Mazea, cuando estos abogados le preguntamos a la sobreviviente y testigo ANDREA BELLO, si conocía de personas que hayan podido sacar materiales, información de las víctimas, de la ESMA, ella nos respondió: &lt;i&gt;“Yo saque carpetas de casos 1000 en las botas”. Y nos relató “cuando veíamos los casos mil que eran los futuros blancos, cuando nos dimos cuenta de eso con Gladstein, … dijimos hay que hacer algo, hay que hacer desaparecer estas carpetas de acá. Era invierno y se usaban unas botas muy anchas y unas polleras largas; así que como ya para esa época solían llevarme a mi casa, lo que hacía, era ponerme esas carpetas en las botas y sacarlas, y al principio debo confesar que elegí la carpeta que sacaba pero después me pareció muy mal elegirlas, así que lo que hacía era taparme los ojos y agarrar cualquiera”.&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Andrea con solo 20 años, tuvo este compromiso, reflejo de lo que era la activa militancia por aquellos años, que continuó como vemos en este testimonio, dentro de los centros clandestinos de detención y exterminio. Queremos que este alegato que intenta dar cuenta de la verdad histórica de lo ocurrido en la Argentina, que es una pequenísima parte de la lucha por castigo a los responsables, sea una reivindicación de toda aquella generación militante y comprometida que peleaba por transformar este régimen social.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;La dictadura no “mataba a cualquiera”. Vino a terminar con esas formas de participación, militancia y organización. De allí nuestra insistencia en que se reconozca que fue un genocidio. Ahora la doctora &lt;b&gt;Liliana Mazea&lt;/b&gt;, continuará con la exposición del alegato explayándose sobre el delito de genocidio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;GENOCIDIO:&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Señor Presidente:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;A pesar del conocimiento que teníamos sobre lo sucedido en el país en la etapa que nos ocupa, al escuchar los vivos testimonios de los sobrevivientes de la ESMA y de los procedentes de otros centros clandestinos, todos los aquí presentes hemos quedado con una enorme sensación de espanto por los hechos narrados y sentidos por las víctimas. Entonces los 4 casos hoy juzgados, que por otro lado son iguales en su metodología a los miles de casos denunciados y que seguramente culminarán con su juzgamiento, son parte del plan criminal pergeñado por las fuerzas represivas del cual Febres formó parte activa. Por lo que aquí cabe el refrán “Que el árbol no nos impida ver el bosque”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Con los mismos testimonios escuchados en las audiencias y con los que por lectura fueron incorporados, y con toda la prueba aquí reunida, pasamos a imputar también por el delito de genocidio a Héctor Febres ya que quedó demostrado que los hechos aquí investigados configuran efectivamente el crimen de genocidio, en tanto formaron parte de la ejecución de un plan criminal que tuvo por objeto perseguir y destruir a grupos humanos residentes en la república Argentina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Como se señaló, los hechos objeto de esta causa configuran el delito de genocidio descripto en la Convención sobre la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, crimen que se configura con una serie de actos cuya comisión tiene por objeto la destrucción total o parcial de ciertos grupos de personas y tales actos son: a) matanza, b) lesión grave a la integridad física o mental, c) sometimiento intencional a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, d) imposición de medidas destinadas a impedir nacimientos, e) traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;No vamos a fundamentar en el sentido de considerar a los presentes hechos como delitos de lesa humanidad, ya que esta calificación es la que nos permite estar hoy en este juicio, y por otro lado ha sido detenidamente desarrollada por la doctrina y jurisprudencia reciente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;El crimen contra la humanidad considerado en forma genérica se caracteriza por ser cometido en el marco de un ataque generalizado o sistemático contra la población civil. La intención del represor es delinquir contra múltiples individuos. Por lo tanto, los individuos, son los sujetos pasivos del delito. &lt;b&gt;El genocidio, sin embargo, es un crimen específico de lesa humanidad y el sujeto pasivo es el grupo y sus miembros son objeto de exterminio en cuanto miembros de tal grupo. Entonces, la peculiaridad de la figura de genocidio radica en que se propone la destrucción de un grupo (y no sólo de los individuos que conforman dicho grupo), cuyo objetivo último radica en la destrucción de la identidad de un grupo oprimido para imponer la identidad del opresor a todo el pueblo argentino.&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Si bien todo genocidio implica también la comisión de crímenes contra la humanidad, no es así a la inversa, ya que en el genocidio el objetivo de la práctica no es el ataque indiscriminado a población civil sino precisamente el ataque “discriminado” a determinados grupos de la población a fines de lograr la destrucción total de dichos grupos y/o la destrucción parcial (transformación, reorganización) del propio grupo, que produce la ausencia de una parte de él. Es la intencionalidad específica de destrucción de un grupo lo que distingue al genocidio de las matanzas indiscriminadas calificadas como crímenes contra la humanidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;También la &lt;b&gt;calificación de genocidio pone a las víctimas en su lugar pertinente, al arrancarlas del rol de “inocencia abstracta” al que las arroja el concepto de crímenes contra la humanidad (en tanto “población civil indiscriminada”) y entenderlas como un “grupo discriminado”&lt;/b&gt; por los perpetradores, elegido no aleatoria sino causalmente para que su desaparición generara una serie de transformaciones en el propio grupo del país, en especial la “imposición de la identidad del opresor”, tal como lo entendía Lemkin. &lt;b&gt;También permite ampliar el arco de complicidades y co-autoría en la planificación y ejecución del genocidio, pudiendo responsabilizar a quienes resultaron beneficiarios no sólo por la desaparición de determinados grupos sino, fundamentalmente, beneficiados por la transformación generada en la sociedad como consecuencia del aniquilamiento de los mismos. Como está expuesto, la represión no podía alcanzar a “cualquiera”, sino a aquellos que se consideraba que jugaban un papel peculiar en el destino del grupo nacional que habitaba la Argentina y cuya desaparición colaboraría en la posibilidad de construcción de la “Nueva República” o también denominado Proceso de Reorganización Nacional que pretendían formar los genocidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Sobre este punto, y recogiendo nuestros planteos en los alegatos, la Sentencia del Tribunal Federal Oral nro. 1 de La Plata dictada en la causa Etchecolatz, hoy confirmada, especificó: …“ Entiendo que de todo lo señalado surge irrebatible que no estamos como se anticipara ante una mera sucesión de delitos sino ante algo significativamente mayor que corresponde denominar “genocidio”… “Se abrió a partir de allí y especialmente respecto de lo sucedido en nuestro país durante la dictadura militar comenzada en 1976, una interesante cuestión acerca de si las decenas de miles de víctimas de aquel terrorismo de Estado integran o no el llamado “grupo nacional” al que alude la Convención”….“Entiendo que la respuesta afirmativa se impone, que no hay impedimento para la categorización de genocidio respecto de los hechos sucedidos en nuestro país en el período en cuestión,…”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Como lo señaláramos, lo que caracteriza al &lt;b&gt;Genocidio es la intención de destrucción total o parcial de ciertos grupos de personas. El grupo no existe en la naturaleza, sino que es una construcción intelectual, por lo que la construcción del grupo como tal es puramente subjetiva: es un recorte de la realidad. Por lo tanto, surge claramente que en la definición el sujeto pasivo del genocidio es el “grupo” y que quien constituye o categoriza al "grupo" sobre el que recae el obrar genocida, es el represor.- Para que se configure el grupo sólo basta que el represor defina y decida cómo se integra el colectivo de sujetos, de seres humanos, sobre los que se ejercerá el obrar destructivo, eliminatorio, de aniquilamiento.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;No fue la nacionalidad del grupo agredido lo que motivó el propósito de su destrucción sino las características comunes que unían a sus integrantes y los conformaban como grupos humanos de y dentro del país.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;De los hechos aquí investigados e imputados a Héctor Febres surge con claridad que los procedimientos utilizados formaban parte de un plan sistemático cuya finalidad consistía en la eliminación total de una categoría de la población, denominada por los represores como “subversivos”. Así es que no pueden considerarse los hechos imputados como “hechos aislados”, sino un conjunto de hechos que se llevaron a cabo en el marco de la represión ilegal y que, teniendo en cuenta la colaboración que el acusado prestó para tales fines, es razonable concluir que ejecutó los ilícitos con conocimiento de este plan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Por lo que Febres poseía el mens rea requerido, es decir la intencionalidad de destrucción de un grupo y no sólo de la eliminación de los disidentes políticos. Hay numerosos ejemplos fácticos para demostrarla, como la militancia social, barrial, sindical o estudiantil de la mayoría de las víctimas, o la apropiación y en algunos casos desaparición, tortura y asesinato de los hijos de los secuestrados, a los cuales resulta directamente imposible catalogar como “disidentes políticos”. &lt;b&gt;Ana María Martí&lt;/b&gt; con relación a sus hijos relató lo peor que le sucedió en ese lugar: El 4 de octubre el tigre Acosta le informa que sus hijos de 6 y 8 años habían sido secuestrados por el ejército. Le dijeron que sus hijos no iban a ser devueltos a su familia porque estaban muy politizados: tenían tan sólo 6 y 8 años. Por ello habían estado desde el mes de septiembre secuestrados. Los hijos le contaron que estuvieron en un lugar donde había presas comunes, policías femeninas, y que cuando ahí atendían el teléfono decían: “Melchor Romero”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;No se trató, entonces, ni de una guerra que tiene un enemigo únicamente militar, ni de un ejercicio del terror indiscriminado sobre el conjunto social, sino precisamente de una “operación quirúrgica” como proclamaban los represores, claramente delimitada, &lt;b&gt;frente a un grupo de población específicamente discriminado y cuya ausencia por aniquilamiento permitiría fundar la proclamada “nueva sociedad”, transformando a dicho grupo nacional a través del aniquilamiento de una parte de sí, cuya desaparición operaría efectos sobre el conjunto&lt;/b&gt;. La unidad de las víctimas la colectivizó el represor, dado que incluye a peronistas de izquierda, marxistas de diversas afiliaciones, populistas de distintos orígenes y a los “elementos disolventes”, entre los cuales se incluye a determinados perfiles profesionales como “psicólogos, psiquiatras o freudianos”, pero también ciertos “educadores” (como quienes enseñan la matemática moderna o fomentan el “trabajo grupal”) o ciertos “religiosos” (aquellos identificados con la “Teología de la Liberación”).Ver el análisis de esta noción en Daniel Feierstein; Seis estudios sobre genocidio, EUDEBA, Buenos Aires, 2000 o en El genocidio como práctica social, FCE, Buenos Aires, 2007.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En el fallo del Juez Cavallo del 6-3-2001 (Simón y ot.) que para esta querella es importante señalar en su parte pertinente y con relación a la Ley penal aplicable al caso, dijo: “Los tipos penales vigentes en la legislación argentina ya prohibían, y continuaron haciéndolo, las conductas que integraron el plan sistemático de represión y son aptos para subsumir los hechos y determinar la pena que les cabe a los autores y partícipes en los crímenes contra la humanidad cometidos en nuestro país.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En este sentido, cabe destacar que los crímenes contra la humanidad cometidos durante el gobierno militar (1976-1983) importaron una multitud de actos ilícitos tales como privaciones de libertad, torturas, homicidios, etc. (llevados a cabo en forma sistemática y a gran escala, perpetrados desde el poder estatal), que, naturalmente, estaban abarcadas por los tipos penales vigentes dado que afectaron a los bienes jurídicos más esenciales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Esta subsunción en tipos penales locales de ningún modo contraría ni elimina el carácter de crímenes contra la humanidad de las conductas en análisis (cuestión que establece el derecho de gentes a través de normas ius cogens) ni impide aplicarles las reglas y las consecuencias jurídicas que les cabe por tratarse de crímenes contra el derecho de gentes.  Como se ha dicho, la punibilidad de las conductas con base exclusiva en el derecho de gentes no es una exigencia del derecho penal internacional sino una regla que cobra sentido, más bien, en casos donde la ley penal de un estado no considera punibles a esas conductas. Cuando ese no sea el caso y los tipos penales vigentes en la ley local capten las conductas que son delictivas a la luz del derecho de gentes, lo natural es que los hechos se subsuman en esos tipos penales y se apliquen las penas que tienen previstas. Ello no sólo no contradice ningún principio del derecho internacional sino que, por el contrario, permite cumplir acabadamente sus fines, al hacer posible el juzgamiento y la sanción punitiva de los responsables de los crímenes contra la humanidad….&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Es cierto que los tipos penales vigentes en nuestro país tal vez no captan en toda su dimensión la gravedad de los hechos dado que, en muchos casos, no valoran especialmente aquellas circunstancias que hacen que se consideren crímenes contra el derecho de gentes (por ejemplo, el hecho de cometerse a gran escala y de modo sistemático, desde posiciones oficiales, etc.), aunque algunas de esas características pueden estar mencionadas como circunstancias agravantes en nuestra&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;legislación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Sin embargo, esta falta de una referencia específica en los tipos penales existentes a esas circunstancias que, según el derecho de gentes, elevan la gravedad de algunas conductas y las convierten en crímenes contra la humanidad, no obsta a que el núcleo de esas conductas sí esté abarcado por diversos tipos penales de nuestra legislación y, en consecuencia, sean aptos para juzgar los hechos y determinar la pena aplicable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En síntesis, las conductas que conforman los crímenes contra la humanidad cometidas en el marco de la represión política sistemática (1976-1983) estaban prohibidas por la legislación penal argentina vigente en aquel momento. En consecuencia, dado que no se da un supuesto de ausencia de ley penal al respecto, cabe aplicar esos tipos penales para juzgar dichos crímenes, toda vez que ellos permiten concretar su persecución y, en caso de condena, determinar la pena que cabe imponerles a quienes sean hallados culpables. Aplicando los tipos penales de su legislación, la República Argentina puede, entonces, juzgar los crímenes contra la humanidad ocurridos en su territorio y satisfacer de este modo el interés que la comunidad internacional (de la que nuestro país forma parte) tiene en la persecución penal de los crímenes contra el derecho de gentes cualquiera sea el lugar de su comisión.”..&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Con anterioridad había señalado los actos por los cuales se configura el delito de genocidio. Los menciono junto con algunos testimonios de este juicio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #990000;"&gt;A) MATANZA,&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;“A mi derecha había una mujer de 50 años que se quejaba de dolor día y noche sin parar, tenia las piernas negras de los moretones. Cuando pasaba repetía: &lt;b&gt;&lt;i&gt;DIOS MÍO ESTO ES UN GENOCIDIO, DIOS MÍO, DIOS MÍO, ESTO ES UN GENOCIDIO. Era Alicia Eguren, la mujer de John William Cooke. Se la llevaron&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;.” Ana María Martí, 13-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;“&lt;i&gt;Lo peor de la capucha eran los traslados, en general eran los miércoles, nos decían que eran a centros de recuperación que la marina tenia en el sur. Ese día no volaba una mosca, vaciaban el sótano. Una vez me llevaron a una salita de interrogatorios y se olvidaron de mi, y vi entrar al sótano a un enfermero de botas blancas, llevaba una bandeja de metal con tubos de metal, algodones y jeringas. Arriba no nos podíamos mover. Los guardias iban llamando a los detenidos por número. La puerta se abría y se cerraba, los sacaban de a uno. Me anunciaron mi traslado 3 veces. “Yo quería estar en una cárcel, con una reja gruesa, gruesa, que me separara de los represores.” &lt;/i&gt;&lt;b&gt;Ana María&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Martí, 13-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;'La documentación falsa se hacia muchas veces para los integrantes del Grupo de Tareas –los represores- , ahí comprobé que había de Policía Federal Argentina, Aeronáutica, Armada, Servicio Penitenciario Federal, Prefectura Naval Argentina. Se unían en la tarea de aniquilar y desaparecer los cuerpos.&lt;/i&gt;" &lt;b&gt;Víctor Basterra,&lt;/b&gt; 25-10-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;“Los represores hicieron estudios de las corrientes marítimas, que son rutas en el mar, estudiaron que la gente arrojada al mar desde determinada altura, con el peso de las cadenas, era llevada por esas corrientes. Los traslados se hacían los miércoles. Los martes se reunían los oficiales de inteligencia, y discutían a quienes no trasladaban, se llamaba discusión de veto, porque el destino de todos era el traslado y la muerte”... “Había un detenido, Tincho, a él lo llevan a uno de los traslados, pero lo devuelven y ahí cuenta: que lo llevaron al sótano, que le dijeron que lo iban a mandar a un centro de recuperación. Les ponían una inyección que decían que era una vacuna. Ve como los demás se van durmiendo, desvaneciendo. Los suben en un camión. Los llevan a la base aérea de aeroparque. Era el único que estaba despierto. Los cargan en un Foker. Cuando ya estaba arriba llamaron desde la ESMA diciendo que lo llevaran de vuelta porque no había terminado su interrogatorio. Quienes lo llevaron de regreso le dijeron: No sabés de la que te salvaste, esto es la muerte. Tincho durmió dos días en su colchoneta, bajo los efectos del pentotal, o pentonaval como le decían&lt;/i&gt;.” &lt;b&gt;Martín Gras&lt;/b&gt;, 15-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #990000;"&gt;B) LESIÓN GRAVE A LA INTEGRIDAD FÍSICA O MENTAL,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;“La tortura es la experiencia extrema de la angustia, el dolor somático y psíquico, que se lleva a los limites de la resistencia humana. Es un acto que intenta deshumanizar, desintegrar la identidad y la personalidad de un ser humano.&lt;/i&gt;” &lt;b&gt;Cristina Aldini,&lt;/b&gt; 1- 11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;“Otro de los mecanismos que se pone en funcionamiento es la presencia de la tortura de otra persona, escuchar las torturas de familiares, de compañeros, de cualquier persona. Escuchar la tortura y los gritos era permanente en la ESMA, la radio a todo volumen tratando de tapar los gritos sin conseguirlo. También es otra forma de tortura, es difícil separar eso de la experiencia propia. Continúa la experiencia cuando se siente a otro ser humano en la  misma situación&lt;/i&gt;. &lt;b&gt;Cristina Aldini&lt;/b&gt;, 1-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;“Estuve secuestrado durante 3 años y 8 meses en 5 campos de concentración. El primer campo donde me llevaron fue “el Atlético”, el segundo fue “el Banco”, el tercero fue “el Olimpo”, el cuarto fue la “División de Cuatrerismo de Quilmes”, y finalmente la Esma”... “El trato era muy duro, estaba siempre la luz prendida, pero era lo mismo que si estuviera apagada porque teníamos capucha. La peor tortura fue la tortura de estar todos los días allí, el solo hecho de estar en el campo de concentración, seguir los gritos de los torturados, sentir cuando traían a nuevos secuestrados, los maltratos, el trato denigrante que recibíamos, todo ésto más el conocimiento de la imposibilidad de no hacer nada para terminar con esta situación, la decisión sobre la vida y la muerte era de ellos. Lo viví como una tortura permanente, de la que no se libraba nadie.”&lt;/i&gt; &lt;b&gt;Mario Villani&lt;/b&gt;, 15-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;“Éramos nosotros, la capucha, el numero y los grilletes, no podíamos pedir para ir al baño, nos daban 3 minutos cuando nos bañábamos y no podíamos pasarnos de ese tiempo porqué nos pegaban.”&lt;/i&gt; &lt;b&gt;Enrique Fukman,&lt;/b&gt; 8-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;“&lt;i&gt;Colocan a mi bebe sobre mi cuerpo y me aplican picana eléctrica”&lt;/i&gt; &lt;b&gt;Carlos Lordkipanidse&lt;/b&gt;, 23-10-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #990000;"&gt;C) SOMETIMIENTO INTENCIONAL A CONDICIONES DE EXISTENCIA QUE HAYAN DE ACARREAR SU DESTRUCCIÓN FÍSICA,&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Condiciones de vida denigrantes, el lugar era el entretecho del casino, un techo de dos aguas mantenido por tirantes, con cabreadas por las cuales caminaban ratas, en ese lugar era donde estábamos. Alfredo Margari, 23-10-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Algo que olvidé mencionar, que formaba parte de la tortura, es que perdía la noción del tiempo, porque la única luz que tenía era una lamparita, y también la música que escuchaban los guardias que era estudiantes de la ESMA. Manuel Fernando Franco, 6-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;Cuando llegué a la ESMA Margari ya había sido secuestrado. Lo hacían trabajar en mantenimiento. Siempre se cambiaban de lugar los tabiques y la distribución del sótano. Febres controlaba ese grupo. García y Margari formaron parte de ese grupo&lt;/i&gt;. &lt;b&gt;Miriam Lewin,&lt;/b&gt; 25-10&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;“La cucha, un cajón sin tapa. Allí estaba esposada y engrillada.”&lt;/i&gt; &lt;b&gt;Ana María Martí&lt;/b&gt;, 13-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;“lo cotidiano era estar tendido en un colchón, divididos por tabiques de madera, engrillados y esposados, con la capucha. Vivir un día más era un pequeño triunfo.”&lt;/i&gt; &lt;b&gt;José Orlando Miño&lt;/b&gt;, 6- 11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;“&lt;i&gt;en el baño pude hablar con otra gente que estaba antes detenida, allí vi pasar a Carlos García, totalmente destruido, muy lastimado&lt;/i&gt;” &lt;b&gt;Elisa Tokar&lt;/b&gt;, 6-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;“Allí se me asigna un número –32– y me encadenan, indicándome que debía permanecer en silencio sin levantarme la capucha.”&lt;/i&gt; &lt;b&gt;Alfredo Margari&lt;/b&gt;, 23-10-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #990000;"&gt;D) IMPOSICIÓN DE MEDIDAS DESTINADAS A IMPEDIR NACIMIENTOS,&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;“María Rapela, embarazada de 4 meses a la fecha de su secuestro, y que abortó producto de las torturas”&lt;/i&gt; &lt;b&gt;Fernando Kron&lt;/b&gt;, 19-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;“Traté de acercarme a la pieza de las embarazadas..... otro día y entro: estaban Susana Siver, Susana Pegoraro, María José Rapela que perdió un embarazo de 4 meses&lt;/i&gt;.” Elisa Tokar, 6-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #990000;"&gt;E) TRASLADO POR LA FUERZA DE NIÑOS.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;“Era el que se ocupaba de las mujeres embarazadas. Yo iba cada vez que podía a la sala de las embarazadas. Un día estaba en la pieza de las embarazadas, había 3 o 4 compañeras, entre julio y agosto, entró Febres haciéndose el canchero, traía unas hojas de papel, sobres y lapiceras, se sentó y les empezó a decir que prepararan una carta para el familiar que ellas habían elegido para que cuidara el bebé. Les aconsejaba que pusieran los datos del bebé. Cuando ya se iba, Febres se levantó y dijo – cínicamente-: no se olviden de poner bien clarito el nombre y la dirección de su familiar, a ver si todavía me equivoco y la dejo en una casa con una familia que nada que ver... Vi a Febres con un moisés, con ajuares de lujo, ahí me di cuenta que no los entregaban a las familias. Lamento que Febres no esté en esto momento. Que deje de torturar a las familias, que no saben donde están sus hijas, sus hijos, sus hermanos, y que saben que hay bebés, sangre de su sangre, no los pueden encontrar, y yo no tengo dudas que Febres, Acosta, los represores saben donde están. Febres es un torturador hoy, las familias siguen torturadas hoy.&lt;/i&gt;”&lt;b&gt; Ana María Martí,&lt;/b&gt; 13-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;“Mas allá de que se lo juzgue en este juicio por torturas, creo poco en la justicia, -a pesar de ello- iré a denunciar cada vez que sea necesario, porque tenemos que encontrar a los 400 chicos nacidos en cautiverio, al menos deberían decirnos donde están, ellos son los desaparecidos de hoy, los desaparecidos de identidad&lt;/i&gt;.” &lt;b&gt;Ana María Testa,&lt;/b&gt; 13-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En cuanto a los hechos que damnifican a &lt;b&gt;CARLOS ALBERTO GARCÍA,&lt;/b&gt; se corroboró inequívocamente en el debate que GARCIA fue privado ilegalmente de su libertad al ser secuestrado el 21 de octubre 1977 por un grupo de personas armadas, y conducido a la ESMA donde fue sometido a condiciones inhumanas de vida, a tormentos, y sometido a trabajo esclavo, hasta que finalmente se produjera su liberación a principios del año 1980, con “libertad vigilada” Todo ello fue comprobado y relatado ante el tribunal por los diversos testigos que así lo corroboraron, y por la propia víctima quien relató que durante su cautiverio pudo reconocer a los integrantes del operativo de secuestro, entre ellos al imputado Febres, a Astiz, Acosta, Whamond y Weber. Entre los testigos, Ricardo Héctor COQUET que en concordancia con su declaración de fojas 3/8 del legajo nº 124, testificó haber visto a García en la ESMA; también la testigo AMALIA MARIA LARRALDE relató haber visto a García en la ESMA. Así también lo expresó ALFREDO JULIO MARGARI, reproduciendo en el debate su declaración de fecha 6 de febrero de 1987 (legajo N° 34), en el sentido de haber compartido cautiverio con García en la ESMA.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Asimismo testimonió en forma concordante MIRIAM LEWIN, CRISTINA ALDINI, CARLOS MUÑOZ, MARIA ALICIA MILIA DE PIRLES, LIDYA CRISTINA VIEYRA, ELISA TOKAR, quien relató: “en el baño pudo hablar con otra gente que estaba antes detenida, le cuentan las condiciones de detención, ve pasar a Carlos García, totalmente destruido, muy lastimado, lo llevan a la cucheta que le asignan”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En cuanto a &lt;b&gt;ALFREDO JULIO MARGARI&lt;/b&gt;, se ha acreditado plenamente en el debate que fue privado ilegalmente de su libertad el día 17 de noviembre de 1977, en momentos que salía de su domicilio en horas de la mañana con destino al trabajo. Fue alojado en la ESMA y sometido a condiciones inhumanas de vida y a la aplicación de tormentos. También fue reducido a servidumbre al ser sometido a trabajo esclavo. Fue liberado en mayo de 1979, con libertad vigilada. En sus sucesivas declaraciones manifestó que fue secuestrado el 17 de noviembre de 1977 por tres personas armadas, vestidas de civil, que lo introdujeron en un Ford Falcon blanco, esposado y encapuchado. Posteriormente reconoció a uno de los que participaron en su secuestro, como el Comisario Weber apodado “220”. Al llegar al sitio, que luego se enteró era la ESMA, fue llevado a una sala en el sótano, le quitaron la capucha y se hizo presente una persona que luego reconoció como el Prefecto Febres, apodado “Daniel” quien mientras lo golpeaba le decía que se iba a ir para arriba, amenazándolo. Poco después es remitido al altillo, a un lugar denominado “capucha”, tratándose de una sala forma de “U” dividida por tabiques de madera, donde se lo deja con los ojos vendados. Allí se le asigna un número –032– y se lo encadena, indicándole que debía permanecer en silencio sin levantarse la capucha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En dichas condiciones infrahumanas de vida, luego fue obligado a efectuar trabajo esclavo. Fue obligado a trabajar en la imprenta de la ESMA, en la impresión de una revista de contrainteligencia. Y también, junto con Carlos García y Daniel Lastra fueron obligados a trabajar en un taller gráfico ubicado en Barracas. Trabajaban de día en el taller gráfico y de noche en la imprenta que estaba en el edificio Libertad, en ésta última falsificaban documentación. Adriana Marcus (25-10-07) testimonió que a García y Margari los conocí en el sótano. A veces podíamos comer juntos. Ellos hacían trabajo esclavo en el sótano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En cuanto a&lt;b&gt; JOSEFA PRADA DE OLIVIERI&lt;/b&gt; fue privada ilegalmente de su libertad junto a su esposo Guillermo Rodolfo Olivieri, el 21 de diciembre de 1977 en la finca de la calle Benito Pérez Galdós 378, Capital Federal, encontrándose embarazada de cuatro meses. Fue conducida a la ESMA donde fue sometida a condiciones inhumanas de vida y a violación, maltratos físicos tales como golpizas y tormentos. Recuperó su libertad el 27 de diciembre de 1977. Así fue afirmado por ella al asistir a declarar, como asimismo por su marido el Sr. Guillermo Olivieri. Al respecto la testigo Ana María Martí cuando se le preguntó si conocía a la víctima, señaló que vió a cientos de detenidos que no pudo precisar quiénes eran, por lo que es posible que la haya visto en la ESMA.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;También han quedado sobradamente probados los hechos padecidos por &lt;b&gt;CARLOS GREGORIO LORDKIPANIDSE,&lt;/b&gt; quien fuera privado ilegalmente de su libertad el 18 de noviembre de 1978 junto con su esposa y su pequeño hijo de apenas 20 días de vida, conducido a la ESMA en donde fue sometido a terribles tormentos y sometido a trabajo esclavo. Fue dejado en libertad vigilada a principios de 1981 siendo controlado por sus captores hasta septiembre de 1983, debiendo incluso durante ese período, presentarse en la ESMA para prestar el trabajo esclavo que le impusieran sus captores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Además de su puntilloso relato sobre los padecimientos vividos, dan cuenta de tales hechos las declaraciones de &lt;b&gt;LÁZARO JAIME GLADSTEIN, VÍCTOR MELCHOR BASTERRA, y ANDREA MARCELA BELLO,&lt;/b&gt; quienes afirmaron haber compartido cautiverio con Lordkipanidse en la ESMA. También &lt;b&gt;AMALIA MARIA LARRALDE&lt;/b&gt;, en cuanto refirió haber visto a Lordkipanidse con signos de haber sufrido torturas. El testigo Mario Enrique Fukman declara que fue detenido al salir de la casa de Lordkipanice y que compartieron cautiverio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Con relación al trabajo esclavo, todos fueron contestes en afirmar: &lt;i&gt;Todos los días nos llevaban de la Esma a Apus Grafica que era el diario Convicción que era de la Marina, nos llevan a las 7 hs, hasta la tarde y ahí nos llevaban al edificio de Libertad, y en al sótano a imprir falsificación de documentos: dni, pasaportes&lt;/i&gt;.&lt;b&gt; Carlos García&lt;/b&gt;, 23-10-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;Se estaba construyendo una sala de audiovisuales, la huevera el revestimiento estaba hecho con cartones de huevo. Soy puesto con grilletes, esposas, subido a una escalera con una bolsa de goma pluma, a trabajar llenando la pared doble. El trabajo era forzado. Al grupo que se lo conocía como la Perrada...&lt;/i&gt;&lt;b&gt; Alfredo Margari&lt;/b&gt;, 23-10-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;Entre enero y marzo de 79 el GT había organizado un curso de lucha antisubversiva, del cual participaron milicos de otros países, se hizo en la escuela de Guerra Naval, dentro del mismo redio, nos hicieron hacer fotocopias del material que se eudiaría&lt;/i&gt; &lt;b&gt;María Amalia Larralde&lt;/b&gt;, 30-10-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;Allí en la isla del Tigre somos sometidos a trabajo esclavo, ortar y trasladar troncos. Carlos Lordkipanidse, 23-10-07 otro de los trabajos que se me obliga hacer es el revelado de fotografía de todos los prisioneros que estaban en capucha y capuchita. Allí pude reconocer mi foto y la de mi mujer. Por la cantidad de fotos de compañeros que ya no estaban allí, tomé dimensión de los que ya habían trasladado.&lt;/i&gt; &lt;b&gt;Carlos Lordkipanidse&lt;/b&gt;,23-10-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En este juicio oral los casos investigados por torturas y privación ilegítima de la libertad agravadas y trabajo esclavo se subsumen en las disposiciones del art. 2do. de la presente Convención, por lo que las personas que hayan cometido genocidio o cualquiera de los otros actos enumerados en el art. 3 (asociación, complicidad, tentativa para cometer genocidio), serán castigadas, ya se trate de gobernantes o funcionarios. Por lo que consideramos que es esencial e ineludible una sentencia que permita a nuestro país cumplir con el mandato impuesto por la citada Convención y por la Constitución para proceder a la condena por comisión del delito de genocidio. A su vez, es dable destacar que la no punición se enfrenta, además, con el derecho de las víctimas y de toda la sociedad de lograr la efectiva persecución penal por esta clase de delitos. Y la impunidad representaría consagrar la protección de los criminales de esta laya que supone, al mismo tiempo, dar una licencia eventual a los futuros criminales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Mencionaremos especialmente en este tema que &lt;b&gt;tantos años de impunidad como así también la atomización de las causas contra los genocidas, permiten todavía que hoy se amenace y se atormente a los testigos, como en este juicio a José Miño o que la desaparición forzada de ellos se la intente naturalizar, por lo que sigue vigente la exigencia de aparición con vida de Jorge Julio López, y apreciamos que la protección efectiva a los testigos de estos juicios se concretará cuando todos los genocidas sean condenados y derivados a cárceles comunes.&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Como fue expicitado en el fallo del Dr. Cavallo, considerando que el delito de genocidio, previsto en la Convención no prevé una pena específica, y toda vez que las conductas criminales allí descriptas tienen, por su lado, una pena individualizada en el derecho penal interno, deben aplicarse para el caso particular, las penas que correspondan según las prescripciones del Código Penal argentino para la sumatoria por concurso real de los delitos que converjan en la tipificación global del genocidio, por lo que basta que la Sentencia judicial reconozca esa adecuación típica y aplique la pena cuyo monto se determinará por la existencia del concurso delictivo. Tal lo descripto por el juez Cavallo en el fallo señalado. En el presente caso, se están investigando una pluralidad de hechos delictivos, cometidos por un funcionario del Estado por medio de la aplicación de un plan sistemático criminal. Tales hechos están tipificados tanto en la Convención como en el derecho interno. Y así el tribunal debe resolver ya que la Convención era norma positiva nacional con anterioridad a la producción de los hechos ventilados en esta causa y en donde el Estado está en mora por más de 50 años en reglamentarla, sin embargo, vemos que en otras ocasiones ha demostrado una celeridad ejemplar, como lo hizo recientemente en adecuar el derecho interno con penas draconianas a la denominada ley antiterrorista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En la mencionada Sentencia contra Miguel O Etchecolatz el Tribunal dijo: “&lt;i&gt;Es en ese punto donde radica la mayor importancia de tener en cuenta los hechos sucedidos como genocidio. La vigencia de la Convención en la materia está fuera de toda discusión, como también lo está la del resto de las Convenciones sobre Derechos Humanos contenidas en el art. 75 inc. 22 de la Constitución Nacional. Considerar de ese modo -genocidio- y bajo ese trascendente paraguas legal las causas en trámite permitirá a mi entender ubicar los hechos investigados en el contexto adecuado, cumpliendo de ese modo la obligación contenida en el célebre fallo Velazquez Rodriguez en cuanto a investigar con seriedad y no como una simple formalidad.”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Estimamos entonces que los estados nacionales tienen el deber de investigar las violaciones de los derechos humanos y procesar a los responsables y evitar la impunidad. El Poder Judicial es parte del Estado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;La solicitud de condena por genocidio, aclaramos, no es un cambio de la base fáctica que conforma la causa, sino que se orienta exclusivamente a una cuestión relativa a la calificación legal del hecho; y tal como surge del relato y la descripción efectuada por el tribunal, así como las circunstancias de tiempo, modo y lugar donde se desarrollaron, se considera lo suficientemente amplia como para abarcar la distinta calificación propuesta por esta querella&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;La misma Corte Interamericana en su Opinión Consultiva 14 de 1994 estableció “que las obligaciones para el estado no sólo alcanzan a los poderes legislativos, sino al conjunto de los órganos estatales” y que “el cumplimiento por parte de agentes o funcionarios del Estado de una ley manifiestamente violatoria de la Convención produce responsabilidad internacional del Estado. En caso de que el acto de cumplimiento constituya un crimen internacional, genera también la responsabilidad internacional de los agentes o funcionarios que lo ejecutaron” (Opinión Consultiva OC-14/94, 9 de diciembre de 1994, sin destacado en el original).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En la misma línea se ha pronunciado el Procurador General de la Nación: "&lt;i&gt;&lt;b&gt;También considero necesario destacar que el deber de no impedir la investigación y sanción de las graves violaciones de los derechos humanos, como toda obligación emanada de tratados internacionales y de otras fuentes del Derecho internacional, no sólo recae sobre el Legislativo, sino sobre todos los poderes del Estado y obliga, por consiguiente, también al Ministerio Público y al Poder Judicial a no convalidar actos de otros poderes que lo infrinjan"&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; ( Dictamen del 29 de agosto de 1992).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En este sentido, afirmamos enfáticamente, que tal como ha sido desarrollado a lo largo de este alegato –y como por otra parte surge de los contenidos expuestos en las causas seguidas tanto a los Excomandantes (Causa n° 13), los juicios por la verdad (sustanciados desde hace años ante la Cámara Federal de la Plata y en distritos del país), el mismo contenido de la causa n° 44 –hoy causa 1°-, el informe de la CONADEP, titulado “Nunca Más”, el Informe prohibido de la CIDH, la resolución del 6/3/2001 dictada en la causa “Poblete” , por el Dr. Cavallo, los fallos ya confirmados del Tribunal Oral nro. 1 de La Plata en causas Etchecolatz y Von Wernich, el procesamiento reciente por genocidio en causa Bussi, Luciano B. Menéndez y ot., de Tucumán y los hechos investigados en la presente causa constituyen lisa y llanamente conductas prohibidas por la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Por eso señores Jueces, este Tribunal tiene también hoy la obligación como parte del Estado de condenar –así lo aspiramos- como &lt;b&gt;co-autor de genocidio a Héctor Febres&lt;/b&gt; y lo deberá hacer como dijo el Sentenciante en el citado fallo porque: “&lt;i&gt;Se trata de hechos criminales cometidos por individuos que si bien por momentos parecen alejarse de la condición humana, son lo suficientemente “humanos” en términos jurídicos como para estar sentados ante un tribunal, ser imputados y como en el caso de Miguel Etchecolatz, (hoy es Héctor Febres) condenados a perpetuidad por la justicia de otros humanos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt;Conclusión:&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Como ya se expusiera, producto del desguace de los procesos nos encuentra hoy sin que este juicio comprenda a todos los represores y víctimas que pasaron por la ESMA, por lo que debemos ceñirnos al derecho doméstico por imposición de sólo los cuatro casos traídos a conocimiento del tribunal, que ostensiblemente restringe la condena que se solicitaría a Febres por toda su actuación en la Escuela de Mecánica de la Armada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En este sentido, de las penas a pedir, Zaffaroni (Manual de Derecho Penal Parte General Ed. Ediar 1979) sañala que &lt;i&gt;“es aquí donde el sentimiento de seguridad jurídica exige otro límite, que la ley traduce (art. 41 CP) imponiendo que la pena guarde cierta relación con la cuantía de la lesión a los bienes jurídicos, o más precisamente, con la magnitud del injusto, con el grado de culpabilidad y con la peligrosidad”.&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;Y con relación a la peligrosidad adherimos al rechazo de Zaffaroni al derecho penal de autor, teoría que apunta a considerar que lo reprochable o peligroso sería la personalidad del autor y no el acto que éste realiza. Es decir, se le reprocha al hombre su personalidad, no lo que hizo sino lo que es. Sabemos que cualquier tipo de autor es inconstitucional en el derecho positivo que sólo prohíbe conductas y no personalidades. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Entonces la motivación es el criterio para establecer la cuantía de la reprochabilidad. Ahora bien, el concepto de peligrosidad es el que opera en el art. 41 del CP y que no tiene nada que ver con las concepciones patológicas de la peligrosidad. Por lo que en el art. 41 CP deben merituarse entre otras cosas, las circunstancias de tiempo, lugar, modo y ocasión que son las que para la ley demuestran su mayor o menor peligrosidad. Y con relación a este tópico Febres tiene no sólo la responsabilidad penal hoy reprochada sino también una gran obligación y deuda con los familiares de las víctimas y los hijos apropiados, ya que él puede decir a quiénes fueron entregados y no lo hace, como también puede decir dónde están los detenidos-desaparecidos, y al no hacerlo prosigue el delito y la tortura día a día de los que buscan a sus seres queridos y a sus compañeros. Ya se consignó por parte de esta querella la calidad de co-autor de Febres, atento que “&lt;i&gt;&lt;b&gt;es tan torturador el que enchufa el cable en la pared como el que enciende la radio para que no se escuchen los gritos, el que pasa la picana por los genitales de la víctima, o el que llega después a “aconsejarle” que hable para no ser torturado nuevamente.”&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; (Sentencia causa Nº 2506/07 seguida con Von Wernich, hoy firme).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;La pertenencia de Febres al aparato represivo, lo vincula de manera irrefutable a la responsabilidad por las privaciones ilegales de la libertad sufridas por las víctimas de autos; en algunos casos por haber secuestrado directamente a ellas y en otros, por la sola circunstancia de su presencia comprobada en forma contemporánea con los detenidosdesaparecidos y la circulación libre del imputado por la Esma. También tuvo conocimiento y participó en la toma de decisiones del delito de trabajo esclavo diario de 3 de las víctimas de este juicio, en calidad de co-autor, atento los testimonios contestes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Como señala Esteban Righi “Derecho Penal parte General” ED. Lexis Nexis Argentina, 2007, páginas 373 y ss respecto de la coautoría funcional a la que considera la modalidad verdaderamente relevante, “se presenta en los casos en que es posible la división del trabajo, cuando los intervinientes se distribuyeron los aportes necesarios para la consumación en función de un plan y los realizaron durante la etapa de ejecución. Es decir que cada coautor se ha reservado un dominio funcional, pues el aporte de cada uno es imprescindible para que el delito pueda cometerse del modo previsto…” &lt;i&gt;Quien se hace cargo del sector 4, sótano, es Febres: de los cuatro cuartos que había, la huevera, los de tortura, etc, todo el sótano. Si bien el propio Febres le aclara que ‘acá yo soy el torturador’, a partir de tomar a su cargo el sector 4, pasa a integrar un selecto círculo de oficiales que toman la decisión sobre la vida y la muerte y los traslados, en base a los listados que les provee inteligencia. &lt;/i&gt;&lt;b&gt;Carlos Lordkipanidse&lt;/b&gt;, 23-10-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;Febres tenía las posibilidades de influir en las decisiones de si alguien quedaba con vida o no en la ESMA... Formaba parte del grupo que decía quién era trasladado&lt;/i&gt;. &lt;b&gt;Enrique Fukman&lt;/b&gt;, 8-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;Febres elegía ir todos los días libremente a la ESMA. Lo hacía día tras día, elegía volver, elegía ir a torturar a la ESMA.&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt;Lázaro Gladstein,&lt;/b&gt; 19-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;Febres es el que va a buscar a un grupo de compañeros a Montevideo, lo cual demuestra que tenía una importancia dentro de la institución.&lt;/i&gt; &lt;b&gt;Alicia Milia de Pirles&lt;/b&gt;, 8-11-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;Febres, entre otras cosas, tenia la responsabilidad del destino de los bebes que nacían en la ESMA, del cuidado de las madres y de las posterior apropiación de los bebes&lt;/i&gt; &lt;b&gt;Alicia Milia de Pirles, 8- 11-07&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;Se nos traslada a todos y todos vuelven a la Esma, excepto el Topo Saenz. Toda la operación de traslado es gestionada y supervisada por Febres, al embarcadero de San Fernando de Prefectura, en lancha de prefectura. Cruzamos el Paraná Miní, y en una isla denominada el Silencio, se nos ocultó allí y también desde allí se hizo contrainteligencia ya que se llevó a Thelma Jara de Cabezas, para ser fotografiada y aparecer en Para ti desmintiendo la desaparición ya acontecida de su propio hijo.&lt;/i&gt; &lt;b&gt;Carlos Lordkipanidse&lt;/b&gt;, 23-10-07&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;Por lo expuesto solicitamos se condene a Héctor Febres, en este escueto juicio, en calidad de co-autor, por los delitos tipificados en el art. 2 incs. b) y c) de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio y en los arts. 144 ter 1ro y 2do. párrafo (ley 14.616) por 4 hechos que concurren materialmente, art. 140 CP y 15 CN por tres hechos en concurso real, art. 144 bis 1ro. y último párrafo en función del art. 142 inc. 1 y 5 por 3 hechos y 142 inc. 1ro. un hecho (Prada de Olivieri) que concurren materialmente y art. 2 de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas, delitos que deben ser materialmente concursados según art. 55 CP, a la pena máxima de 25 años de reclusión sin posibilidad de recurrir a prisión domiciliaria (art. 10 CP) y en cárcel común y efectiva.&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;A todo evento, hacemos la reserva del caso federal y de recurrir en casación (art. 14 ley 48 y 456 CPPN).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Señor Presidente: Esta querella entiende que las víctimas no están buscando sólo un reconocimiento judicial de condena a los represores, sino sobre todo, un reconocimiento jurídico a los hechos sucedidos en el país. &lt;b&gt;&lt;span style="color: #cc0000;"&gt;Las condenas y las penas son aleatorias y efímeras, más teniendo en cuenta la edad de muchos de los procesados y también la de varios de los sobrevivientes. Es por ello que el reconocimiento judicial de genocidio por parte de la Justicia argentina permitirá a toda la sociedad no sólo prevenir, rearticularse y solidarizarse con hechos que como en la presente causa ofenden a toda la humanidad, sino que también posibilitará la resistencia firme a cualquier intento de inclusión de estas prácticas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Por lo que la condena hoy solicitada la piden también los 30.000 detenidos-desaparecidos, los más de 10.000 presos políticos, los 500 niños apropiados, los 200.000 exiliados y los miles de argentinos que por causa del genocidio murieron sumidos en el hambre y la miseria, por ellos seguimos reclamando y EXIGIMOS JUSTICIA. 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos PRESENTE&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1633960401387724971-5686780911881124282?l=casapueblos-alegatos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/feeds/5686780911881124282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1633960401387724971&amp;postID=5686780911881124282' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default/5686780911881124282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1633960401387724971/posts/default/5686780911881124282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://casapueblos-alegatos.blogspot.com/2007/11/alegato-completo-de-myriam-bregman-y.html' title='ALEGATO COMPLETO Justicia Ya! - Causa FEBRES'/><author><name>Casapueblos - AEDD</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08655130300651914347</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='13' src='http://bp1.blogger.com/_iVNHJE2Cu2g/SATtKcQ-BAI/AAAAAAAAAkA/ulEFUCVUXaQ/S220/LOGO+CASAPUEBLOS-AEDD.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
